II – Negro y Blanco

¡Phantom Blazer!

El chorro de luz anaranjado se dirigió hacia su objetivo. Con un gesto impasible Ulquiorra simplemente saco su mano derecha de su bolsillo y detuvo el golpe, cancelando la energía del ataque con su Hierro. La joven pareció sorprenderse e intentó disparar nuevamente pero él dio un paso al frente con el Sonido cubriendo la distancia que los separaba en un parpadeo.

¡Cross…!—los ojos de la maga se abrieron con sorpresa al verlo tan cerca.

Ulquiorra la golpeó en el plexo solar con la palma de la mano usando toda su fuerza. La fuerza del impacto arrojó a la joven de pelo naranja contra lo que quedaba de la pared donde se quedó muy quieta. El Arrancar se giró con un ligero resoplido y regresó hacia el cuerpo de la otra maga. Había contado con eliminar cualquier resistencia cuando disparara su Cero contra el centro de mando pero aquellos humanos estaban probando ser más duros de lo que había esperado.

A su alrededor la maquinaria y los escombros se veían interrumpidos por alguno que otro cuerpo inerte con manchas de sangre aquí y allá. La otra maga, una joven de pelo púrpura, estaba tirada junto a la caja metálica que parecía contener su objetivo. Su resistencia había sido una auténtica molestia. Ulquiorra extendió la mano para tomar el contendor cuando sintió algo moviéndose detrás de él.

¡Flash Impact!

Se giró de inmediato a tiempo de bloquear un fuerte golpe con su brazo derecho. La energía del ataque se deslizó a su alrededor desviada por su Hierro pero antes de que pudiera identificar a su atacante éste se le adelantó.

— Sistema Blaster. Límite 1 ¡Liberado!

Ulquiorra sintió como sus pies se despegaban del suelo y la fuerza del ataque le hacía perder el equilibrio con un súbito incremento de poder. El Arrancar retrocedió, empujado contra la pared en medio de un resplandor de energía. Ulquiorra agitó el brazo y dispersó el ataque dando una voltereta en el aire para aterrizar sobre sus pies en el suelo de la base. Su mano derecha aún estaba cubierta con los restos de aquella extraña energía.

"No es reiatsu, pero su naturaleza es similar" pensó abriendo y cerrando el puño ligeramente. No había penetrado su defensa pero el golpe le había sacudido el brazo de manera desagradable. Su atacante descendió justo frente a él y le apuntó con su arma. Tal vez ella sería más que una simple molestia.


Nanoha miró fijamente al extraño delante de ella sin bajar la guardia en ningún momento. Se llevó una mano a la oreja para activar su comunicador.

—El centro de mando fue comprometido, el Mayor y los demás necesitan asistencia médica—dijo con voz firme— yo me ocuparé del atacante, el resto que termine de lidiar con las criaturas.

Entendido, buena suerte capitana.

La maga retiró la mano y levantó a Raising Heart de manera que apuntara al cielo. El hombre solo se la quedó mirando con unos grandes y penetrantes ojos verdes. Era una persona delgada y pálida, vestía una chaqueta blanca con dos largas tiras de tela en la espalda, además de usar hakama del mismo color. Una katana de mango verde colgaba de su costado. Y su cabello negro se veía medio cubierto por una especie de casco que le recordaba a las máscaras blancas de las criaturas que los habían atacado.

No cabía la menor duda de que él era quien había atacado el centro de mando, aunque Teana, Genya y Ginga aún estaban vivos cuando los había chequeado el atacarlo había sido casi un reflejo. Un golpe directo con el Sistema Blaster activado pero él ni siquiera se veía lastimado. Nanoha aferró con más fuerza a Raising Heart. Aquello no estaba bien ¿Qué era ese sujeto? No percibía magia o ninguna intención hostil pero solo estar cerca de él le daba mala espina, había un aire de peligro a su alrededor que era innegable.

—Soy la capitana Nanoha Takamachi de la Sección Especial 6—dijo Nanoha finalmente—no conozco sus razones pero debo pedirle que se entregue y lo llevare a una instalación segura, allí podría escuchar lo que tenga que decir. De ser posible querría evitar una pelea.

—… ¿Evitar una pelea?—repitió el hombre con una voz fría y susurrante—En ese caso apártate. Una vez que complete mi misión nos iremos.

—Así que usted tiene algo que ver con esa grieta y las criaturas que nos atacaron—dijo Nanoha con calma—no puedo dejarlo marchar después de eso.

—Lo mismo dijeron las otras dos—dijo el hombre sin apartar sus ojos de los de Nanoha—el objeto que tienen en su poder nos pertenece. Me lo llevaré. Cualquiera que trate de interponerse será eliminado.

— ¡Esto no tiene que ser así!—respondió Nanoha sosteniéndole la mirada, si bien la intensidad de su escrutinio era tal que casi sentía como si sus ojos la taladraran hasta el alma—si lo que me dices es cierto podemos resolverlo pacíficamente.

—Una idea de lo más interesante.

Nanoha casi salto al escuchar la voz a sus espaldas. Se giró para encontrarse con unos pequeños y brillantes ojos anaranjados que le devolvieron la mirada desde atrás de unas gafas cuadradas. El recién llegado vestía de manera similar al otro sujeto pero a diferencia de él llevaba una camisa ajustada de manga larga y unos guantes cubrían sus manos. También llevaba una katana pero con el mango rosado y una extraña guardia que parecía un racimo de uvas. Antes que Nanoha pudiera hacer algo el hombre desapareció de su vista con un extraño ruido y reapareció junto al primer sujeto.

— ¿Quién es usted?—pregunto Nanoha apuntándole con Raising Heart y tensándose para un ataque.

—Tienes que admitir que estamos frente a un espécimen de lo más fascinante, Ulquiorra—dijo el hombre de pelo rosado con una extraña sonrisa, ignorando la pregunta—Mira que cerrar un Garganta solo con la fuerza, por no mencionar ese extraño poder… ¿Te molesta si me ocupo de ella, Cuarta? Me muero por ver que secretos podría revelarme.

—Sigues teniendo los mismos malos hábitos, Szayelaporro—el que habían identificado como Ulquiorra suspiró y dio un paso al frente, colocándose entre Nanoha y el otro hombre—nuestra misión tiene prioridad. Se útil y recupera el Hōgyoku o mantente fuera de mi camino.

— ¿Es qué no puedes dejar de ser tan estirado?

—Nunca te pedí que me acompañaras, tú fuiste quien insistió en venir—Ulquiorra se volvió hacia Nanoha que seguía la conversación con cuidado—mujer, si no deseas luchar apártate. De lo contrario tendré que hacerlo yo.

—En ese caso…—Nanoha tomo una bocanada de aire y activó un círculo mágico a sus pies—creo que tendré que decir que no. Si es así como quieren hacer esto, los derrotaré a ambos y tendremos tiempo de hablar luego.

—Como quieras…

—En ese caso, creo que los dejaré en lo suyo—El llamado Szayelaporro retrocedió y nuevamente desapareció con un ligero movimiento.

Nanoha y Ulquiorra tomaron aquello como una señal.

Divine Shooter—una media docena de proyectiles mágicos aparecieron alrededor de Nanoha y esta los disparó contra su oponente. Las balas mágicas golpearon a Ulquiorra en el pecho y la cabeza, explotando al contacto pero sin hacerle ningún daño.

—Patético—él alzó su mano derecha, dejando la izquierda en el bolsillo y dio un paso al frente.

Nanoha disparó otra serie de proyectiles mágicos pero Ulquiorra desapareció en ese instante, materializándose a su diestra y atacando con la mano derecha. Nanoha se giró y bloqueó el golpe con Raising Heart pero la fuerza del impacto la hizo saltar hacia atrás, por poco arrancándole el dispositivo. Ulquiorra no se detuvo y atacó de nuevo con una patada, pero la maga fue capaz de poner un escudo entre ellos. El golpe fue tan fuerte que el escudo por poco se hace pedazos y el sonido sacudió el aire alrededor de ellos, empujando a Nanoha a un costado.

Axel Fin—la voz mecánica de Raising Heart se activó al mismo tiempo que el hechizo, permitiéndole a Nanoha frenar el impulso de la patada y bajar el escudo.

"Dos golpes y con tal fuerza… ni siquiera Zafira-san golpea así" pensó Nanoha cargando dos cartuchos y preparando una nueva serie de balas mágicas "no va a ser fácil lidiar con él".

Ulquiorra se dirigió hacia ella nuevamente impulsándose con una increíble velocidad por el suelo. Nanoha disparo el ataque pero nuevamente las balas mágicas rebotaron contra él sin hacerle ninguna herida o frenarlo en lo absoluto. Con un destello mágico Nanoha saltó y se elevó en el aire antes de que él la alcanzara pero Ulquiorra brincó tras ella sin problemas. Los dos subieron hacia el cielo en medio de una serie de explosiones mágicas.

—Es inútil…—Ulquiorra despareció con aquella extraña técnica y reapareció sobre Nanoha extendiendo su mano como una lanza para golpearla.

Protection.

La delgada barrera mágica bloqueo el golpe pero la potencia del mismo la rompió en pedazos con facilidad. Nanoha retrocedió cargando un nuevo cartucho justo cuando Ulquiorra se adelantaba para atacarla.

Strike Flame.

Una pequeña cuchilla de energía se materializó en la punta de Raising Heart y Nanoha giró el dispositivo en sus manos, lanzando un golpe ascendente hacia Ulquiorra. Hubo un pequeño flash de energía y la Strike Flame cortó la camisa y penetró hasta cortar la piel debajo de la misma, obligando a Ulquiorra a alejarse con una herida en el pecho. Nanoha se alejó también para mantener las distancias. La punta de Raising Heart tenía algo de sangre más no tanta como había pensado. Ulquiorra se examinaba la herida del pecho con cierta curiosidad.

—Atravesaste mi Hierro ¿Cómo?—preguntó mientras pasaba una mano por el corte en su pecho.

— ¿Hierro? Yo solo noté que había una extraña energía cubriéndole la piel… solo necesitaba algo más denso para cortarlo—respondió Nanoha. Aquello le había parecido obvio desde que él bloqueara su Flash Impact con las manos desnudas. Los ataques normales no podrían lastimarlo.

—Ya veo—dijo Ulquiorra cerrando los ojos por unos momentos. Su mano derecha aferró la empuñadura de su katana y la desenvaino lentamente, con un leve tintineo metálico—creo que te he subestimado un poco, Nanoha Takamachi.

Una repentina oleada de poder golpeó a Nanoha, como si de repente le hubieran dejado caer un enorme peso sobre los hombros, si bien Ulquiorra no se había movido de su posición. Con un gesto impasible el hombre le apuntó con la espada y sacó su mano izquierda del bolsillo, colándola junto a la empuñadura y extendiendo el dedo índice. Nanoha le apuntó de inmediato con Raising Heart y comenzó a cargar su propio ataque de inmediato.

Cero.

¡Divine Buster!

Los dos haces de luz verde y rosa chocaron en medio de ambos cancelándose mutuamente con una fuerte explosión que envió una honda de choque por todo el campo de batalla. Nanoha se cubrió los ojos para protegerse y cuando bajo el brazo vio a Ulquiorra justo sobre ella lanzando un poderoso golpe con su espada. La maga consiguió colocar un escudo y el filo de la hoja rebotó pero Ulquiorra realizó un barrido con la espada y el segundo golpe partió la defensa en pedazos.

Nanoha retrocedió, intentando alejarse pero Ulquiorra la siguió, atacando con su espada y obligándola a defenderse. La espada relampagueó a la luz del sol, moviéndose hacia su pecho y Nanoha desvió el golpe con Raising Heart, girando el dispositivo para golpear a Ulquiorra con el otro extremo del mismo pero él la atajó con la mano izquierda y retrocedió para usar su espada nuevamente.

¡ Maneuver SSA!

Con un destello mágico Nanoha se impulsó hacia su oponente cubriendo la distancia que los separaba. Ulquiorra bloqueó la Strike Flame con su katana pero el impulso de Nanoha lo arrastró en el aire hasta que logró desviar a Raising Heart a un costado y romper el contacto entre los dos. Nanoha se giró en el aire, cargado su nuevo ataque al mismo tiempo que Ulquiorra regresaba para golpear con su espada.

¡Axel Shooter!

Ulquiorra esquivó el ataque, despareciendo en el aire. Nanoha desvió las balas mágicas en el aire y las hizo regresar a tiempo para golpear a Ulquiorra cuando reapareció a su espalda. El hombre se vio sorprendido y no fue capaz de bloquear los proyectiles que impactaron contra él en una serie de explosiones que lo envolvieron en una nube de humo. Nanoha aprovecho para alejarse nuevamente y preparar un nuevo ataque, mirando atentamente la nube de humo.

Debajo de ella apenas se notaban señales de lucha, la mayoría de las criaturas parecían haber sido derrotadas. Nanoha esperaba que Teana y los demás en la sala de control estuvieran bien. No había visto señales del otro sujeto, Szayelaporro, pero Ulquiorra era ya bastante problemático y dejar de prestarle atención podía ser letal. "Es fuerte. Reacciona ante cualquier situación que se le presenta y encuentra una manera de defenderse o contraatacar" pensó Nanoha "Incluso ahora que logré penetrar su defensa es difícil encontrar huecos en su postura. Creo que no tengo otra alternativa más que usarlo".

Con un simple movimiento de su katana Ulquiorra dispersó la nube de humo y dio una serie de pasos en el aire. Su manera de volar era completamente diferente a la de Nanoha o ningún otro mago, en lugar de usar el poder para flotar e impulsarse él parecía colocarlo bajo las plantas de sus pies, por lo que más que volar "caminaba" en el aire. A pesar de las explosiones no se le veía lastimado.

—Nada mal, para una humana—dijo Ulquiorra con calma—cada minuto que pasa siento mayor curiosidad. Estoy impresionado.

—Supongo que debería darle las gracias. Ulquiorra-san es bastante fuerte también—respondió Nanoha. Un círculo mágico apareció a sus pies—Sistema Blaster. Limite 2 ¡Liberado!

Una nueva honda de energía dispersó lo que quedaba del humo pero esta vez venia de Nanoha, quien casi pudo sentir como su cuerpo se resentía por el súbito incremento en la magia que fluía en él. El Sistema Blaster le ayudaba a quemar sus reservas de mana de manera más eficiente que lo que normalmente su Linker Core permitía aunque a costa de su salud. Tendría que visitar a Shamal-san cuando aquello acabara.

— ¿Sistema Blaster…?—murmuró Ulquiorra frunciendo el ceño ligeramente.

Nanoha apretó las manos sobre su dispositivo y se concentró solo en la tarea delante de ella. Los dos pequeños Blaster Bits se materializaron también, las pequeñas unidades idénticas a la cabeza dorada de Raising Heart. Ulquiorra levantó su mano izquierda y comenzó a cargar de nuevo su ataque.

Cero.

Nanoha alzó a Raising Heart y bloqueó el haz de luz verde con un escudo. El ataque se estrelló contra su defensa pero ésta logró dispersarlo en el aire y la maga se volvió a la ofensiva. Los dos Blaster Bits salieron disparados hacia Ulquiorra quien agitó la espada para golpearlos arrojándolos en el aire y se lanzó contra Nanoha, apareciendo justo frente a ella y atacando con la punta de la espada. Ella bloqueó el filo con un pequeño escudo del cual se desprendieron una serie de cadenas que atraparon el brazo extendido de Ulquiorra. Este comenzó a forcejear para liberarse pero Nanoha despegó en ese momento alejándose de él y cargando un nuevo ataque.

¡Exellion Buster!

Cero—Ulquiorra levantó la mano izquierda justo cuando lograba liberar la mano de la espada.

Los dos ataques colisionaron en el aire pero esta vez el haz rosa logró penetrar el verde y deshacerlo, golpeando a Ulquiorra con una fuerza tremenda. Nanoha se lanzó hacia abajo y su oponente logró desviar el ataque usando la espada, despareciendo y reapareciendo junto a ella para atacar con la espada. Nanoha lo bloqueó con una barrera pero esta se partió por la fuerza del impacto y se vio obligada a luchar cuerpo a cuerpo.

La katana se estrelló contra las defensas mágicas de Nanoha una y otra vez, rompiéndolas en cada impacto pero frenando el filo lo suficiente como para permitirle a la maga esquivarlo. Nanoha retrocedió ante el ataque de Ulquiorra pero ya tenía planeado algo. Ni bien él rompió otro escudo los Blaster Bits regresaron, moviéndose alrededor de ellos y activándose a una señal de Nanoha.

Ulquiorra se adelantó nuevamente pero los Blaster Bits atacaron. Él consiguió girarse y desviar uno pero el otro lo atrapó con una cadena mágica y cuando intentó destruirlo el primero regreso envolviéndole el otro brazo. Nanoha preparó la trampa final mientras el rompía las cadenas con relativa facilidad.

—Blaster Bit ¡Crystal Cage!—una pirámide de luz envolvió a Ulquiorra, dejándolo completamente atrapado. Nanoha apareció frente a él, con la respiración algo agitada.

— ¿Qué es esto?—preguntó Ulquiorra mirando las paredes de su prisión— ¿Acaso crees que esto podría capturarme?

—Parece que ya lo hizo—respondió Nanoha. Miró hacia abajo—iré a buscar a su compañero, Ulquiorra-san, por ahora quédese allí.

Por toda respuesta él golpeo las paredes de su prisión con la katana, pero esta resistió. "Creo que eso podrá sostenerlo por ahora" pensó Nanoha intentando calmar su respiración "Pero será mejor que esperemos refuerzos antes de que lo deje salir". Un nuevo golpe sacudió las paredes de la Crystal Cage, pero no pareció hacer mucho daño. Ahora tenía que pensar en una manera de encontrar al otro sujeto. Nanoha se dio vuelta para alejarse pero las palabras de Ulquiorra la detuvieron.

—Parece que no tengo otro remedio—dijo él. Ella lo miró, confundida, mientras levantaba la espada pero esta vez no golpeó las paredes si no que se limitó a apuntar hacia adelante—No quería llevar esto tan lejos, pero no me queda tiempo. Encadena, Murciélago.

Una densa humarada envolvió el cuerpo de Ulquiorra dentro de su prisión. Nanoha sintió como las paredes de su hechizo se resentían contra el nuevo poder y trató de mantenerlo estable. No obstante su esfuerzo fue inútil. La Crystal Cage se hizo añicos al tiempo que el humo negro se expandía y condensaba, comenzando a caer como una lluvia negra a su alrededor, empapándolo todo. Nanoha se tensó, lista para un nuevo ataque pero ni bien se dispersó el humo sus ojos se abrieron de la incredulidad.

Ulquiorra había cambiado de apariencia, su casco ahora estaba completo revelándole unos grandes cuernos blancos, a su espalda llevaba unas enormes alas negras. Su cabello era más largo y su ropa era ahora una larga y ajustada túnica blanca. Ahora se veía incluso más inhumano que antes y tenía un extraño agujero en el centro del pecho, justo como aquellas otras criaturas que Nanoha había enfrentado. Todo el aire alrededor de Ulquiorra se sentía más pesado y opresivo, como si alguien extrajera todo el oxígeno del área. Nanoha sintió como si el poder la estuviera tratando de aplastar pero se las arregló para hablar sin que le temblara la voz.

— ¿Qué es eso?—preguntó en voz baja.

—Esta es la Resurrección de un Arrancar. Nosotros somos como esos Hollows a los que enfrentaste—dijo Ulquiorra. Hizo un ademán para señalar a la base, donde los magos y las criaturas seguían peleando—Pero nos hemos arrancado las mascaras y sellado nuestros poderes en nuestras zampakutōs. Al liberar mi espada recupero los poderes que tenía cuando era un Hollow y revelo mi verdadera forma. Supongo que he de felicitarte por obligarme a liberar mi zampakutō, Nanoha Takamachi, pero me temo que hemos terminado.

— ¿Qué quieres decir?—la capitana levantó a Raising Heart y apuntó al Espada—Esto aun no se termina.

—Me refería a que ya perdiste—Ulquiorra levantó la mano y generó una lanza de luz verde en ella—Pero tú aun no te has dado cuenta… Luz de la Luna.

Fue muy rápido. El Arrancar creó una especie de jabalina de energía en su mano y la arrojó contra ella. Nanoha apenas tuvo tiempo de crear un escudo pero el impacto fue tan fuerte que su defensa se quebró al instante y antes de que pudiera pensar en contraatacar su oponente surgió a su lado, con una nueva lanza en la mano. La capitana movió a Raising Heart para bloquear el golpe y ambos quedaron envueltos en una segadora explosión verde. La fuerza del impacto arrojó a Nanoha hacia el suelo, obligándola a frenar con una serie de escudos antes de estrellarse contra el techo de la base.

"Ahora es más fuerte" pensó Nanoha poniéndose de pie y sintiendo varias punzadas de dolor en todo el cuerpo "Si hubiera sido un segundo más lenta podría haberme matado. Solo Fate-chan es así de rápida". Su brazo izquierdo sangraba y creía tener un par de cortes más en su torso. Su cuerpo claramente resentía el cansancio y el uso del Sistema Blaster, Raising Heart tenía una grieta allí donde la usara para detener el ataque de su enemigo.

—Disparaste un ataque por puro instinto—dijo el Arrancar apareciendo sobre el techo—Si no lo hubieras hecho me temo que te habría cortado la cabeza. Tienes buenos reflejos.

—Ese nuevo poder es impresionante, pero aún no hemos acabado, Ulquiorra-san—respondió Nanoha. Sus manos se cerraron firmemente sobre Raising Heart y apuntó a su oponente.

—Absurdo. En mi forma liberada mi poder es mucho mayor que el tuyo ¿Qué pretendes lograr?

Nanoha no respondió. Le quedaba una última opción, a esas alturas el campo debería estar saturado de energía mágica pero necesitaba tiempo para poder reunirla toda. Sin embargo detenerlo ahora sería casi imposible. Solo le quedaba una salida, ir con todo.

—Blaster 3… ¡Liberado!

El repentino aumento de poder sorprendió a Ulquiorra, quien a pesar de todo mantuvo su posición sin retroceder ni un paso mientras el aire se llenaba de la energía mágica liberada por Nanoha. La pantalla de humo y polvo se disipó con un fuerte viento y Nanoha se preparó para disparar su ataque. Frente al Arrancar ahora había 4 pequeños Blaster Bits apuntándole mientras cargaban sus ataques. En el centro la maga levantó su propio dispositivo y los 5 dispararon al mismo tiempo.

¡Divine Buster!

Los 5 haces de luz se combinaron en uno solo y se estrellaron sobre Ulquiorra como un ariete. La energía lo empujó obligando a su Hierro a expandirse para protegerlo del impacto, el resplandor rosado segó a todos en la base. Nanoha se elevó por encima del humo que su ataque había creado subiendo rápidamente hasta colocarse a una distancia cómoda de la base y comenzó a preparar su movimiento final.

Ulquiorra salió de la nube de humo agitando las alas y buscándola con la mirada. El Arrancar la vio sobre su cabeza y se lanzó hacia ella. Los Blaster Bits descendieron sobre él pero las ataduras se rompieron sin frenarlo y las balas mágicas rebotaron inofensivamente sobre él. Nanoha apretó los dedos sobre Raising Heart mientras se acercaba, aún era demasiado pronto. De repente varios magos del Batallón 108 despegaron de la base y atacaron a Ulquiorra antes de que este pudiera avanzar más, obligándole a detenerse.

— ¡No, esperen!—gritó Nanoha.

Los magos atacaron a Ulquiorra desde tres direcciones pero el Arrancar bloqueó sus hechizos con las alas y se volvió contra ellos. Nanoha apretó los dientes al ver caer a los magos, dos de ellos atravesados por aquellas lanzas verdes, y estrellarse contra el suelo. Aún estaba al 50% pero aquello tendría que bastarle, no podía gastar más tiempo.

Nanoha se preparó para disparar cuando Ulquiorra desapareció de su vista. El Arrancar reapareció en el aire a unos 50 metros de ella, rápidamente la Instructora se movió para apuntarle pero él fue mucho más rápido. Levantó su dedo índice y comenzó a conjurar una especie de energía negra en la punta del mismo.

¡Starlight…!

Fue solo un segundo demasiado lenta.

Cero Oscuras.

El haz negro resplandeció con una luz verdosa antes de que Nanoha pudiera lanzar su propio ataque. El impacto creó una gigantesca explosión que sacudió a los restantes combatientes y oscureció la luz del sol con una sombra de tonos verdes.