Los personajes no me pertenecen.

Advertencias: Lenguaje soez, violencia. Algo cliché, personajes OoC.

Prohibido el plagio, solo está escrito en FanFiction por mí: clafer97. Si ven mi historia regada por otro lado, favor de comunicarme.

Aclaración: todo está narrado desde el punto de vista de Blossom.

¡Disfruten la lectura!

Bring me to life.

No espere a que me llegara una invitación por parte de mi familia para ir a su casa, así que había decidido visitarlos ese día, ya que desde que Butch y Boomer me habían platicado acerca de su distanciamiento con Brick me había invadido una especie de sentimiento que me provocaba la necesidad de estar con mi única familia. No merecían mi distanciamiento.

Vi la ciudad desde la ventana trasera de aquel uber y contemple el paisaje de camino a su casa, también pensaba en Dexter, Brick, Princesa, sus jefes... Algo le decía que todos ellos se conectaban pero no sabía de qué forma o más si aún, estaba en lo correcto en vincularlos.

El automóvil se detuvo ya que ya había llegado hacia su destino y yo me baje lentamente de él no sin antes haberle agradecido el viaje. Se había cobrado directamente a mi tarjeta de banco por lo cual me dirigí directamente camino a la gran casa color blanco aperlado con un gran jardín a su alrededor.

Toque un par de veces pero nadie contesto, me sentí mal al no haber avisado pero yo estaba segura que ese día no iban a tener ocupaciones. Esa tarde estaba haciendo algo de frío por lo que temblé un poco, seguí esperando por un par de minutos más pero nadie contestaba. Tal vez aun no llegaban de sus ocupaciones por lo cual me decidí que era mejor entrar. Me agache para levantar el tapete de la entrada y descubrir una pequeña llave que estaba debajo de este y así poder abrir.

Las luces se encontraban apagadas por lo que todo el recinto estaba a oscuras. Di un par de pasos por la sala para prender los focos pero antes de poder hacerlo escuche un ruido proveniente de la cocina. Esto me alarmo así que con cuidado me fui acercando cada vez más para ver de qué se trataba y en el trayecto me di cuenta que los ruidos eran más continuos, como cosas cayéndose de la barra. ¿Acaso estaban robando? Pero… ¿en la cocina? Yo creo debían empezar por otro cuarto donde hubiera joyas o ese tipo de cosas.

Me regañe mentalmente al pensar en eso, ya que era lo que menos importaba en ese momento, me escabullí hasta el vano de entrada y saque rápidamente mi celular para llamar a la policía, me coloque a la orilla de donde terminaba la pared hacia el acceso de esta área y justo cuando asome un poco mi cabeza para ver de que trataba vi el perfil de un chico que estaba aventado algo… o alguien. Me asusté mucho, ¿Qué mierda estaba pasando? Y en eso se escuchó otro ruido de una cazuela cayendo al suelo. Mis manos comenzaron a sudar y antes de hacer la llamada a las autoridades quise asegurarme de quien se trataba. Aventure a ver mejor la escena y cuando por fin pude ver de quien se trataba mis ojos se abrieron como platos y mi cara comenzó a arder de vergüenza.

Boomer se encontraba besando frenéticamente a Bubbles mientras que ella estaba a ahorcajadas sobre la barra de la cocina correspondiéndole. Se escuchaban unos cuantos suspiros entre sus besos y pude notar como Bubbles no tenía puesta su blusa. Más que incomodarme, no sé porque por mi mente se cruzó el recuerdo de Dexter cuando estábamos en esa posición y mi interior comenzó a arder, todos esos roces, los besos… y a medida que estaba recordando la imagen en mi cabeza comenzó a distorsionarse y dando paso a Brick. Caí en cuenta de esto y me avergoncé de mi misma, ¿pero qué diablos me estaba pensando? Era mejor irse, definitivamente era mal momento para estar ahí.

Comencé a retirarme en silencio casi arrastrándome en el suelo para no hacer ningún ruido a como llegue y ya estaba a mitad de la sala cuando vi como la puerta de entrada se abría rápidamente, y de ahí entraba Buttercup.

— ¡Estoy en casa!—grito. Y en eso me miro y yo le devolví el gesto con la boca semi abierta, quedándome helada con un rubor en mis mejillas.

— ¡Blossom! ¿Qué haces tirada en la sala? ¿Dónde está Bubbles?— volvió a gritar y yo me lleve mi dedo índice a mis labios indicándole que se callara, aunque ya era demasiado tarde.

— ¡Buttercup, ¡blossom?— salió rápidamente mi hermana rubia de la cocina y detrás de ella Bommer, los cuales en su cara había rastros del labial de ella. Bubbles volteo a verme con reproche y decidí ponerme de pie ante la situación, esto había sido bastante vergonzoso.

— ¡¿Por qué no avisaron que llegarían?!— chillo bastante exaltada y su cara estaba completamente roja.

Para esto, Buttercup soltó una carcajada divirtiéndose de la escena que estaba montándose en ese momento y yo quería que me tragara la tierra.

—00—

Después de la bochornosa escena que acabábamos de montar nos dispusimos a cenar, así que los 4 nos sentamos en la mesa para comenzar. No quería decir ni una sola palabra y me limitaba a comer.

—Bueno, después de este momento vergonzoso que acaba de pasar, ¿Cómo han estado?— pregunto Buttercup. Bubbles desvió la mirada aun avergonzada y Boomer continuo comiendo de la cena.

—Supongo que bien— dije algo cortante.

—Nosotros también estamos bien, verdad Bubbles— dijo dirigiéndose a su novia.

—Y como no van a estar bien si casi se avientan tremenda cogi…— antes de que terminara le di un leve puñetazo en el brazo.

— ¡Buttercup!— interrumpí antes de que continuara mirándola desaprobatoriamente.

— ¡Auch!— se quejó.

— ¿Y a qué hora llega el profesor?— no le tome importancia y decidi cambiar el tema. Esta estaba a punto de contestarme cuando la puerta de la casa se abrió. Vi cómo se le iluminaba el rostro con una sonrisa al vernos a todas juntas.

— ¡Niñas!¡Qué alegría verla juntas!— y luego se fijó en Boomer.— y a Boomer.— dijo soltando una risita.

— ¡Hola profesor!— contestamos muy animadas. El profesor se acercó a nosotras para cenar y así transcurrió la noche muy amena, a pesar del tremendo oso que acababa de pasar. Hablamos de temas diversos, como el trabajo, la ciudad, las amistades. No quise retomar el tema de la cárcel por lo que solo me limitaba a escuchar más que hablar. Todo era risas y diversión hasta que Bubbles hablo.

— ¡Oigan! ¿Hoy que día es?— pregunto impaciente, todos nos sacamos de onda y Buttercup saco su celular para verificar la fecha.

—9 de diciembre— contesto algo triste y yo en ese momento caí en cuenta de lo que hablaban y me tensé.

—Mañana iré al cementerio a llevarle flores, ¿quieren acompañarme?— Buttercup asintió y yo solo me quede callada.

— ¿No iras Blossom?— pregunto mi hermana pelinegra.

—No creo…— dije con voz queda. El ambiente se podía cortar con una tijeras debido a mi respuesta y solo me alcance a hacer chiquita en mi asiento.

—No me sorprende, nunca lo has hecho desde que falleció— me contesto algo molesta.

—Niñas…— comenzó mi padre para calmarnos. Buttercup dio un golpe a la mesa con sus manos algo hastía.

— ¡No! Es que siempre es el mismo lío, ella nunca lo ha visitado a pesar de que éramos muy unidos en nuestra infancia.— regaño.—¿Cuándo yo me muera tampoco me vas a visitar?— me reprendió y a mí se me hizo un nudo en la garganta sin saber que contestarle… si tan solo supieran. El ambiente se puso tenso y yo no sabía que contestar. Ese problema ya lo habíamos tenido, como casi todos los años, solo que en ese momento no recordaba que día era.

—Creo que es mejor irme...— susurre y me levante de la mesa.

—Blossom. — dijo Bubbles algo preocupada.

—lo siento. — se disculpó Buttercup y Boomer solo miraba aquella escena bastante confundido.

—No te preocupes. — dije mientras tomaba mi abrigo para ponérmelo y salir rápidamente de ahí, sin despedirse de nadie y sin voltear atrás.

Comencé a caminar y sentí como el aire chocaba contra mi cuerpo haciéndolo estremecer del frio, inhalaba y exhalaba aire helado. El sentimiento de culpa volvió a ella y unas cuantas lágrimas resbalaron por su mejilla. Sabía que Mich había sido una persona muy apegada a ellas y llegaron a quererlo como a un hermano, por eso les había dolido tanto su muerte a mis hermanas y a mí, más que nadie, ya que… yo había sido la culpable de su muerte y su conciencia nunca me había dejado tranquila. Por eso había renunciado sus poderes.

—00—

La alarma de mi celular comenzó a hace ruido indicándome que ya era hora de despertarme así que abrí mis adormilados ojos y tomé entre mis manos aquel móvil para apagarla. Había olvidado quitarla un día antes ya que ya había pedido permiso para descansar y gracias al cielo Bianca se lo había permitido. No estaba exenta a ir a la prisión, pero al menos se podría tomar un poco de su tiempo la mitad del día.

10 de diciembre.

Esa fecha me dolía en el alma y hoy era ese día, no me sentí con ánimos de hacer nada pero era inevitable, tendría que enfrentarse una vez más al mundo exterior, bostece fuertemente al tiempo que lleve una de mis manos para tallar mis ojos y así poder espabilarme un poco. Toda la noche batalle en dormir, sabía que no podía volver a hacerlo así que Me senté a la orilla de la cama para estirarme y después ponerme de pie.

Hice mis tareas domésticas en lo que hacía tiempo para irme, lave, saque y doble mi ropa y acomode unos cuantos cajones que yacían descuidados en el closet. Me senté en el frío suelo y abrí un cajón en el que me pude dar cuenta de una caja que tenía ahí, lo saque para ver de qué se trataba y eran puras fotos de nosotros en la infancia, así como notas periodísticas y notitas escritas hace mucho tiempo.

Vi cada foto y fue inevitable no añorar esa etapa de su vida, en una foto estaban las 3 vestidas para Halloween, Buttercup con su mantita verde, cuando me trasquilaron, cuando tratábamos Bubbles y yo de hacer la lengua rollito y no podíamos... Solte una pequeña risa ante esto, seguía rebuscando hasta que tome entre mis manos un pedazo de periódico en el que la nota hablaba de cuando nosotras le pateamos el trasero a los Rowdys, quien iba a decir que ahora eran aliados, o eso quería creer.

Seguí viendo las imágenes cuando me encontré una en donde estábamos con el pequeño Mitch. Mis manos comenzaron a sudar y mis ojos se llenaron de lágrimas; en ese momento éramos más jóvenes pero aun sentía su partida como si hubiera sido ayer.

Recuerdo como aquel grupo criminal había puesto como rehenes a personas inocentes, había sido un juego bastae sádico y cruel en el que las habían puesto en diferentes zonas de un edificio abandonado, parecía una broma bastante mala pero ellos controlaban entradas y salidas al momento de ingresar al recinto. Recuerdo como fue una misión casi imposible pero con nuestros súper poderes pudimos rescatarlos a todos, o al menos a la mayoría. Para ese entonces el grupo criminal hablaba por altavoces y nos amenazaban con matar a todos y cada uno. Por suerte habíamos sido bastante rápidas pero luego paso que llego el momento en el que solo faltaba una persona y yo fui la encargada de salvarla.

Al llegar a aquella área pude darme cuenta que tenían a un rehén con una bolsa de tela en su cabeza impidiéndome ver de quien se trataba, mientras que la persona que estaba tras del solo vigilaba ocultándose detrás de una máscara.

Oh Blossom, que bueno que llegaste justo a tiempo. — se escuchó por un altavoz y yo gruñí con enfado al no entender la situación. De la pared comenzó a bajar una pantalla en la que mostraba al profesor en casa y yo me asuste sin saber que estaba pasando.

La situación es esta… O matas al rehén y dejamos vivir a tu querido papá o asesinamos a los dos. — dijo y luego por la pantalla se mostró como dirigían la cámara a un punto en la casa donde había una luz parpadeando, indicando que era una bomba escondida. A juzgar por su semblante, el profesor no estaba enterado de nada ya que se mostraba calmado. Esto hizo que me alterara incontrolablemente y en eso la persona que estaba justo detrás del alzo con su brazo un aparato con un botón rojo al centro de este.

¡No te atrevas!— grité desesperadamente. Eso había sido bastante complicado.

No podía pensar con claridad en ese momento así que no lo dude ni un momento más lanzando un rayo de poder a la persona con el botón, causándole un fuerte golpe en el estomagado y un sangrado impresionante. Corrí para proteger al rehén y cuando llegue a él, este se quitó su bolsa para mostrarme un ser horrible que tenía muchas cicatrices en su cara y una sonrisa cruel.

Que lastima preciosa. — dijo y saco de su saco un aparato con un botón en el centro.. No podía creerle, estaba a punto de salir disparada para ir con el profesor pero antes de que esto pasara una gran bomba de humo inundo el lugar haciendo que me destanteara y provocando espasmos con tos. Ya cuando el humo se dispersó vi como esta persona había huido.

Me quede confundida sin saber qué es lo que estaba pasando, observei el cuerpo de la persona a la que le había disparado, y dude en si sacarle la máscara pero necesitaba saber de quien se había tratado. Al sacársela pude ver cómo era Mich…Lo llame llorando, esperando a que me respondiera pero nunca hubo respuesta. No sabía porqué había hecho tal cosa de actuar como si hubiera sido uno de ellos y al apreciar como salía de su boca una pequeña espuma color blanco, en ese momento supe que lo habían dopado.

Mis lágrimas cayeron amargamente al costado de mi rostro con impotencia, ese idiota me había tendido una trampa ocasionando que asesinara a uno de mis mejores amigos. Llore desconsoladamente pero no sabía qué hacer, así que hui lejos de ahí, encerrándome en mi propio mundo como hasta ahora… Encontraron su cuerpo e inmediatamente les echaron la culpa a los criminales, cuando yo bien sabía que había sido la culpable. Nadie sabía mi secreto a excepción de Bianca, que había visto todo.

—00—

Me di un baño rápido con agua caliente, necesitaba despejarse urgentemente de aquellos pensamientos por lo cual decidí encaminarme a la prisión, tomé un taxi ya que ese día Robin tendría mucho trabajo así que no le molesto irse ella sola. No sabía porque pero desde que Brick se había aliado a ella, se sentía diferente. Ya no sentía temor.

Recordé el expediente que había descubierto acerca de Dexter y pensándolo bien, el pactar con Brick parecía ser buena idea. Ese día tocaba estar en la cafetería y algo dentro de ella anhelaba que pudieran volver a encontrarse.

Dentro del área de la cocina se encontraban unas cuantas mujeres preparando los alimentos mientas que yo las ayudaba a guardar o tirar a la basura cosas que ya no servían. Me habían obligado a ponerme un gorrito para cubrir mi cabello por cuestiones de higiene, y a decir verdad era muy incómodo tener que estar pelona en ese momento. Toque mi frente quitándome un poco de sudor al tiempo que soltaba un enorme suspiro.

—Esto ya es lo último— exclamo Isma. Todos comenzaron a estirarse para despabilar sus músculos y yo solo las veía interrogante ya que al parecer todavía no acababa mi horario.

— ¿Crees que puedas apoyarnos lavando estos últimos platos?— pregunto ella misma y yo solo asentí con una sonrisa. Se marchó del lugar dejándome sola y lo que al principio sentía de paz se fue esfumando con el paso de los minutos ya que empecé a recordar todo lo que le pasaba cuando se encontraba sola. Inmediatamente intente que esos pensamientos negativos se esfumaran y me concentre en hacer mis labores para terminar e irme de ese lugar.

Comencé a fregar los trastes perdiéndome en mis pensamientos, como si estuviera actuando automáticamente. Volví a pensar en el accidente de Mich… Aunque no quisiera pero nunca me lo había cuestionado, por qué justamente estaba Bianca ahí, ¿acaso ella era rehén? No. Estaba casual, como si todo hubiera sido planeado. Comenzó a dolerme la cabeza y decidí dejar eso a un lado, nada encajaba hasta ahorita.

Seguí enjugando hasta que solo faltaban unos pocos trastos y en eso sentí una presencia detrás de mí, me alarme y me puse a la defensiva agarrando un cuchillo que justamente me encontraba lavando, lo sostuve fuertemente y mi respiración comenzó a acelerarse pero intente tranquilizarme lo más rápido que pude y cuando estuve lista me gire rápidamente para asestarle un gran golpe.

— ¡Ha.— grite, está bien que ya no usaba mis poderes pero mientras tuviera con que defenderse lo haría, siempre y cuando no se quedara bloqueada como otras veces.

— ¡Auch! ¡Eso dolió, tonta!.— gritó Brick el cual se había movido rápidamente pero alcancé a cortarlo un poco de su brazo.

— ¡Pero que tremendo susto me haz sacado, idiota!— le reclame bastante exaltada mientras lleve un mano a mi pecho para controlar mi respiración.

Inhalaba y exhalaba bocanadas de aire y aun así sentía que no era suficiente debido al susto y pasado un par de minutos pude controlarme.

— ¿Qué estás haciendo aquí?—pregunte mientras me recargaba sobre la barra de la cocina para poder estabilizarme.

—Ya me parecía raro no haberte visto, y con eso de que tomaste el papel de damisela en apuros…— dijo como reclamo.

—No necesito que me salves. — dije determinante.

—Ojala fuera verdad. — rodeé mis ojos pero retome la tarea que estaba haciendo hace rato, y en eso escuche como trataba de aguantarse la risa. Voltee a velo y vi como tapaba su boca con la mano.

— ¿Qué te hace tanta gracia?— pregunte alzando una ceja.

—Nunca te había visto modo pelona. — dijo y sentí mi cara arder, lleve rápidamente mis manos al gorrito para quitármelo rápidamente.

—Oye, déjame en paz.— reproche acomodando mi cabello.

— ¿Qué haces tan tarde aquí? ¿Qué ya no había acabado tu hora?.— me extrañe ante su comentario así que vi rápidamente mi reloj contemplando que ya me había pasado la hora, y lo raro era que nadie me había avisado nada. Creo que estaba tan perdida en ella misma que no se había dado cuenta.

—Solo termino esto y me voy. — le conteste.

—Vamos, hazte a un lado. — dijo y me empujo suavemente con su cadera para posicionarse a un lado del fregadero. No me queje y solo deje que lo hiciera, él estaba enjabonando mientras yo lo enjuagaba, su presencia me provocaba una extraña paz y el silencio no era incomodo del todo.

—Quiero mostrarte algo— dijo mientras me miraba, yo alce una ceja bastante curiosa por saber de lo que se trataba.

— ¿Qué cosa?—pregunte bastante intrigada mientras terminaba de enjuagar y secaba mis manos en el delantal que traía puesto, espere a que continuara pero este solo guardo silencio por lo que alce una ceja bastante confundida.

— ¿Y?—esperaba más respuestas.

—No más preguntas— corto y me quede pesando en esto. Vi el reloj de pared que marcaba las 11:00 pm de la noche, ya no tardaban en decirme que tenía que retirarme.

—No lo sé, ya es tiempo de irme. — dije bastante dudosa.

—No te vas a arrepentir. — corto y se escabullo hacia la salida por lo que me quede mirando hacia ese punto dudando si hacerlo o no. Este se asomó rápidamente e hizo un ademan con la mano para que lo siguiera. Solté un profundo suspiro pero decidí seguirlo, Mis pies avanzaban inconscientemente, no sabía en qué momento le había tenido tanta confianza.

Nos escondíamos por el pasillo para que nadie nos viera y subíamos unas cuantas escaleras hasta que llegamos a la azotea. El viento pegaba fuertemente contra mi cuerpo provocando que me diera frio así que automáticamente me abrace a mí misma con mis brazos para calmar mi temperatura.

Fije mi vista al frente y pude notar un hermoso paisaje desde ese punto, la luna estaba grande y brillaba más de lo normal. Ese edificio era el más alto de prisión por lo que una caída te aseguraba la muerte, pero eso no quitaba lo impresionante que se veía todo eso.

Brick volteo a verme algo juguetón.

—Vamos, no me digas que olvidaste como volar. —decía divertido mientras él se despegaba del suelo para elevarse por los aires. Lo mire algo incierta, la verdad es que era cierto que hace mucho que no ejecutaba sus poderes y temía volverlo a hacer.

El me observo con duda acerca de lo que estaba pasando y se acercó más a la orilla de aquel edificio, parándose sobre el pretil de aquella construcción. Mi cabeza se agacho, dudaba en verdad de que pudiera hacerlo y me sentía bastante estúpida por eso.

Fruncí el ceño bastante molesta conmigo misma, alcé un poco la mirada para poder negarme pero frente a mí se encontraba una mano. Brick me la estaba tendiendo. Mis ojos y mi boca se abrieron, sorprendiéndose de lo que estaba haciendo.

—No me quedare con la mano extendida toda la noche. —dijo y en su voz se notaba un poco de fastidio.

Saque una de mis manos, dudando si era lo correcto y en el espacio entre su mano y la mía, mis nervios iban creciendo más y más. Cuando por fin la tome este me apretó con fuerza mi mano, provocando que me asustara. Sonrió de medio lado y solo me jalo para lanzarme desde ahí.

Sentí el aire por todo mi cuerpo mientras caía y solo me limitaba a pensar que era una idiota por haber confiado en él, con esto confirme que quería asesinarme y yo como pendeja caí en la trampa. Me paralice intentando recordar como volar y solo me limite a cerrar los ojos, esperando a que mi cuerpo impactara con el pavimento… Tal vez su hora ya había llegado y solo esperaba a que todo acabara, pero eso nunca paso. Sentí unos brazos envolver mi cuerpo mientras el aire se tornaba más suave sobre mi rostro, parpadee poco a poco abriendo mis ojos y lo primero que vi fue el rostro de aquel pelirrojo.

Mis mejillas se sonrosaron al sentir su cuerpo contra el mío.

—No puedo creer que si eres lo bastante estúpida como para no recordar como volar. — decía socarronamente. Infle los cachetes en modo de enfado pero no dije nada, la verdad es que estaba disfrutando el vuelo. Seguimos volando por un rato hasta que aterrizo nuevamente en la azotea y los dos nos quedamos un rato sentados contemplando la noche. Esto era bastante extraño pero no me molestaba, ya a estas alturas no me sorprendía nada.

Vi como Brick saco algo de su bolsillo y al parecer era un chocolate el cual me compartió.

—Hace mucho que no compartía un dulce con alguien. — admitió algo serio, tal vez se refería a su antigua relación y me fue inevitable sentirme incomoda.

— ¿Debería sentirme especial?— pregunte con intriga.

—Para nada. — corto. Yo solo reí mientras disfrutaba aquel dulce.

—No te creo, a cómo eres debiste haber tenido muchas novias. — comenté como si nada.

—En realidad no— hizo una pausa, poniéndose nervioso. — ¿Qué hay de ti?— en ese momento me puse triste al recordar que mi "única relación" había sido con un casado, pero preferí contarle el mejor momento que había tenido con él, sin mencionar nombre, claro. Total, no nos hagamos fuera de la razón que ya estábamos suficientemente "maduros" para entablar ese tipo de conversaciones y más que nada porque sabía que podía confiar en él.

—Solo uno. — y este alzo la ceja. Los sentimientos comenzaron a aflorar en piel.

—Siento que me salvo la vida. —comencé. — No quiero dar detalles pero hubo un tiempo en el que estaba más pedida que ahora, llegando a caer en vicios malos. — no sabía porque le estaba confesando esto a él, pero ya no había marcha atrás. —Fue mi peor momento de depresión en el que estoy segura que casi moría de no haber sido por él. –este sequia mirándome pero sin decirme ni una sola palabra.

— Estaba en un baño público y solo recuerdo que él me rescato ya que me llevo al hospital y siguió procurándome. — pensé que Brick me preguntaría más cosas pero sentí como se tensó y no me decía ni una sola palabra.

— ¿Estas segura de quien fue?—pregunto y en su voz se notaba un atisbo de desesperación.

—Si. — le conteste algo dudosa de mi respuesta. Nunca me puse a pensar o cuestionar como se habían dado las cosas, tal vez ni siquiera era Dexter el que me había salvado y él se había quedado con el crédito, total, no era el único pelirrojo en el mundo. Volteé a ver a Brick y note como este miraba a un punto muerto en aquel lugar, yo me sonroje y por un momento pensé en que tal vez me estaba enamorando de él, pero enseguida sacudí mi cabeza borrando esa idea de mi cabeza, eso era imposible. Él era un criminal, mi mayor enemigo n° 1.

—Que afortunada fuiste. —corto sin decirme más cosas., yo me incomode ante esto pero preferí guardar silencio hasta que decidí ponerme de pie para retirarnos, creo que esto había sido un total error.

—00—

Jugaba con las puntas de mi cabello recordando todo lo que había sucedió ayer con Brick, estaba bastante confundida por todo lo que habían vivido ellos dos y la verdad es que no le desagradaba, aun no entendía porque seguía en prisión y no se había aventurado de nueva cuenta a preguntar, ya estaban tocado temas profundos de los que no estaba segura de entrar o no. Me desplome sobre mi asiento algo desesperada por no saber qué hacer. Moví un poco mi mouse fingiendo que trabajaba y en eso sentí como vibro mi celular.

Lo saque de mi bolsa y pude darme cuenta que era un mensaje de Dexter, me revolví algo inquieta, antes me daba alegría pero ahora solo era incomodidad, aun así, no pude evitar ver que es lo que quería.

Regrese del viaje, ¿te parece si nos vemos?— solté un largo suspiro. Quería pero no quería hacerlo, no estaba segura. Apenas iba a contestar cuando Robín se acercó a mi escritorio a decirme que venía Bianca hacía conmigo. Guarde el celular rápidamente a esperarla.

—Tengo un trabajo importante para ti— decía la señorita Bianca mientras entraba a la oficia.

—Si claro, dígame. — comente. Este ingreso, se sentó en una silla y soltó un gran suspiro, como si estuviera fastidiada o no pudo dormir anoche. Se llevó una mano a sus ojos entrecerrándolos.

—A partir de la siguiente semana te encargaras de escribir todas las columnas de la revista. — mis ojos se abrieron sorprendidos. Aunque me agradaba la idea, sabía que iba a tener más trabajo y eso implicaba horas extras, horas que tal vez tendría que usar en vez de ir a prisión así como me lo había comentado.

—Por supuesto. — afirme un poco más animada. –Solo que…—

—No te preocupes por ir a la prisión, eso puede esperar. Ahorita nos conviene terminar eso. — me miro profundamente y no entendía porque algo que era importante cumplir lo reemplazaría con esto, digo, eran muy insistentes la primera vez que me lo adjudicaron. — no reclamé y acate la orden. No le iba a ganar, de todas formas.

Se retiró después de y me acomodé en mi asiento y pude ver como Dexter me mando muchos mensajes más demandando mi atención pero sinceramente, no quería contestar así que no lo hice, y mi celular comenzó a estallar en llamadas y mensajes, no me encontraba de humor.

—00—

Ese día me tocaba nuevamente ir a la prisión antes de dar una pausa a esto, así que aprovecharía a ir con Brick a encontrar pruebas, a como de lugar, o sino esto no iba a funcionar.

Me encontraba en las oficinas archivando papeles y como siempre, nunca llegaba tarde aquel pelirrojo ex criminal.

—He descubierto algo. — dijo y me miro fugazmente

— ¿Qué cosa?—pregunte bastante intrigada mientras terminaba de guardar unas carpetas.

—Un sótano. — espere a que continuara pero este solo guardo silencio por lo que alce una ceja bastante confundida.

—Al parecer es el área más vigilada de la cárcel por lo que lo vuelve más sospechoso, ¿no crees?— pregunto y me quede pesando en esto.

—Vayamos. — dije finalmente y nos encaminamos a dicho lugar. Caminábamos entre los pasillos escabulléndonos en las sombras para asegurarnos que no nos viera nadie y en eso escuchamos como se iban acercando unas voces a lejos.

— ¿Ya se fue la mocosa?—pregunto una voz femenina. Mis ojos se abrieron con sorpresa, me sonaba familiar pero aún se encontraba demasiado lejos como para reconocerla totalmente

—Al parecer sí, no la hemos visto desde hace hora y media, suele retirarse en silencio y sin que nadie la escuche después de todos los incidentes que pasaron—contesto el guardia Moy. ¿Qué estaba pasando?

—Perfecto, en dos semanas asegúrate que vaya al sótano. — era Bianca,

— ¿Esta segura que va a funcionar? Aunque no use sus súper poderes pero en cualquier momento…—

—No lo hará. Sé que desistió de ellos hace mucho tiempo. Créeme, lo sé. — Brick me miro con una ceja alzada preguntándose qué demonios pasaba y yo solo me limitaba a escuchar. — las voces se alejaron hasta que no fue posible escucharlas y los dos salimos del escondite.

— ¿Quién era esa tipa y qué quiere hacerte?— fruncí el cejo sin tener idea, todo era tan confuso y complicado. Bianca quería hacerme daño, pero no sabía de qué modo aunque ya tuviera la pista del "sótano". Teníamos que ir sí o sí.

—Démonos prisa. — dije cortantemente mientras dirija a paso firme y rápido hacia allá.

Brick se destanteo al yo hacer esto pero enseguida me alcanzo al haberse quedado unos cuanto paso atrás.

— ¿Blossom, que pasa?— pregunto, yo no le tome importancia y seguí caminando. Yo lo ignore, estaba furiosa por el daño que estaban causando en mí y que no les importara.

— ¡Blossom!— grito Brick y me tomo de la mano para luego jalarme bruscamente a el logrando pegarme a su cuerpo y al tiempo escondiéndonos en un vano oscuro de por ahí.

—¡Pero qué crees que haces pedazo de..!— grite al sentir su cuerpo invadir mi espacio personal pero el tapo mi boca con una mano al tiempo que me hacia una seña de silencio y que mirara hacia un lado, cuando hice esto me pude dar cuenta como había unos guardias caminando por ahí y yo me avergoncé por esto, el coraje había nublado todos mis sentidos y no me había dado cuenta que nos pudimos haber metido en un problema más grande. Cuando repare en la situación en la que estábamos me ruborice ya que tenía al pelirrojo muy pegado a mí, más que la vez pasada, podía sentir cerca de mi rostro su respiración y me ponía muy nerviosa, el roce de nuestros cuerpo hizo que me estremeciera. Realmente, a veces me preguntaba... ¿cómo es que quería ayudarme?¿qué ganaba con todo esto? Me quite instantáneamente cuando vi que ya no había problema en salir.

—Pero sí que eres testaruda.— regaño saliendo igualmente del escondite.

—Lo siento. — musite por lo bajo. Últimamente era muy impulsiva y no me agradaba para nada.

Brick miro a todos lados para ver que todo estuviera despejado y cuando se aseguró, nos fuimos de ahí. Llegamos al sótano y en este estaba una puerta enorme de madera, intercambiamos miradas y seguimos avanzando, al llegar abrimos de par en par la puerta hasta dejar una leve abertura en la que podíamos ver que tenía dentro de ella. A primera vista observamos como si este fuera una especie de laboratorio en donde tenía sustancias en recipientes, tubos, pipetas, etc de un extraño color verde.

—No hay nadie, podemos pasar— dijo BRCIK

— ¿Cómo estas tan seguro?—

—Súper poderes, algo que tu no usas. — fruncí el ceño enojada.

Nos introdujimos a aquel recinto para ver bien de lo que se trataba y Brick tomo entre sus manos aquel liquido viéndolo como si ya lo hubiera visto antes, me dio la impresión ya que a diferencia de él, yo estaba asombrada sin saber que mierda era eso.

Me acerque a unos papel que estaban cerca de ahí y en letras grandes podía ver como decía: Sustancia XZ

Abrí el archivo para leer de que se trataba y en el pude ver que habían diversas fórmulas con frases o párrafos que explicaban cada componente que lo complementaba, para ser sincera no entendía mucho pero lo que era 100% legible lo leí y era un total asombro.

"Efectos de sustancia XZ: Inhabilitar poderes, hacerlos desaparecer.

Efectos secundarios: poder curativo. Inhibidores por formula C a la B combinados con…"

¿Poder curativo? ¿Qué eso no lo tenía…? Desvié rápidamente mi mirada hacia Brick y me di cuenta como tenía entre sus manos un vaso con aquel líquido. Esto no podía estar pasando, ¿él que tenía que ver con todo esto? Saque mi celular para tomarle una foto pero en eso escuchamos unos pasos que se venían acercando a nosotros.

—Vamos Blossom.— susurro Brick acercándose a mí. No pude cumplir mi objetivo antes de salir corriendo los dos a volver a escondernos en una esquina.

— ¡Estoy harta de venir aquí! ¿Cuándo estará listo?— no puede ser, esa era… ¡Princesa!

—Solo unos cuantos ajustes más y estará terminado para el viernes, cariño. — de nueva cuenta volví a escuchar la voz de mi jefa.

—Bien. Con esto una vez más volverá el crimen a renacer pero esta vez, sin ningún estorbo de por medio. Ya estoy ansiosa por asesinar a las PowerPuff Girls y que mejor que empezando por la estúpida rosa. — comento aquella voz y yo me estremecí, ¡querían asesinarlas!

— ¿Sabe Dexter de todo esto?—

—Por supuesto que sabe. — ¿Cómo podía ser eso posible...? – Ah y también encárgate de eliminar a los Rowdys, en especial a Brick, —

— ¿Por qué, amor?— pregunto curiosa Bianca.

—Porque ese idiota es un traidor— salieron de ahí dejándonos nuevamente a solas y en eso mi mundo se vino abajo por todo lo que había dicho. Aun no entendía toda la información que acababa de llegar. Habían sido tantas confesiones en ese mismo rato que comencé a sentir una falta de aire inmensa en mi ser. No entendía que se refería con Brick pero en ese instante me quede helada sin saber qué hacer, era tanto el impacto que empecé a tener un ataque de ansiedad y mi vista se comenzó a nublar.

Comencé a desvanecer en el suelo y vi como Brick me llamaba pero yo solo veía sus gestos sin escuchar ningún ruido. Me desplome en el suelo y el tomo mi cuerpo acercándolo al suyo al tiempo que me ponía en sus piernas.

Algo me decía que esta escena ya la había vivido antes, las imágenes se combinaban fuertemente como cuando estaba en aquel baño a punto de morir y alguien me había rescatado. Vi su cabello y observe sus ojos rojos algo borrosos, ¿acaso…? Cerré los ojos y trate de calmarme respirando pausadamente.

El pelirrojo comenzó a acariciar mi brazo para calmarme, inhale y exhale hasta que pude estabilizarme, ya no sabía qué hacer.

Pinche desmadre que se hizo en un ratito jajaja O sea, mi historia obviamente quería hacerla dramatiCa pero ya me pase de lanza XD La verdad no quería continuar por los "pocos review" pero a si sea 1, 2 personas continuare, esto es un hobbie y aunque requiere de mucho tiempo pues quiero de verdad concluirlo, no sé como pero algo saldrá y espero no se decepcionen c: ya estoy trabajando en lo que son los últimos capítulos así que espero salir rápido de esto, muchas gracias a todos los que dejaron review, nos vemos el prox capitulo!

Ah y otra cosa, la neta ya me hice bolas con cuantos años pasaron, pero si son observadores en esto, tómenlo que el fallecimiento de su amigo fue hace tiempo, por favor no me critiquen, ok? Jajaja