Disclaimer: Los personajes de Kaleido Star no me pertenecen, solo la idea de la historia es mía y no existen fines de lucro en su publicación.
Aclaraciones-
Las escenas que están escritas en cursivas son parte del pasado.
Las escenas que están escritas con letra normal es el presente.
Capítulo 1
-¿Soñando despierta, otra vez? – fue la pregunta formulada por la mujer que se acercaba hasta donde se encontraba una linda niña de cabellos azabache y ojos color azul-púrpura.
La niña giró su rostro para encontrarse con la mirada maternal de la joven. Hacia un rato que habían terminado las prácticas, desde que había pisado la pista de hielo por primera vez, un sentimiento de alegría se apodero de ella y a partir de ese momento rogó a sus padres le permitieran tomar clases de patinaje con la señorita Meril, una de las mejores entrenadoras de la ciudad. Realmente había corrido con mucha suerte al ser la misma entrenadora quien le sugiriera tomar clases de patinaje. Meril había visto en Ella; espíritu de lucha y talento, los cuales le permitirían llegar a ser la mejor, incluso ella le decía con frecuencia que podría llegar a competir en los campeonatos, sería tan reconocida que llegaría a los juegos olímpicos y se convertiría en una profesional. Pero aquello había sido cuando ella tenía tres años, desde entonces se había dedicado a entrenar para ser la mejor en dicha disciplina, trabajar para obtener una técnica perfecta, ser disciplinada, hacer todo lo que estuviese a su alcance y superarse día a día. Sin embargo, algunas cosas habían cambiado desde hacía algunos meses cuando sus abuelos la habían llevado a una función del escenario Kaleido. En ese lugar había experimentado una de las emociones más extrañas, un sentimiento de satisfacción la lleno en todo su ser, al observar las actuaciones de los trapecistas, le habían despertado la curiosidad y el interés por la realización de algunas técnicas. Parecía que su sueño tomaba una nueva forma y que cambiaría las pistas de hielo por un escenario lleno de trapecios.
- ¿Te ha comido la lengua el ratón? – pregunto nuevamente la mujer.
La niña negó con un movimiento de cabeza.
- Entonces por qué no respondes a mi preguntaMay – la mujer se acercó a ella, puso una mano en su hombro.
- ¿Crees que he aprendido lo suficiente de patinaje sobre hielo? – respondió la niña con otra pregunta que no tenía relación con lo que Meril le había preguntado.
Meril le miró con atención, tenía semanas que le notaba extraña, era como si su mente no estuviera en las prácticas, como si su mente se encontrara concentrada en otro lugar, siempre cumplía con las rutinas, su técnica era excelente, su nivel de exigencia era el mejor, jamás había conocido una persona con tal tenacidad y espíritu de perseverancia. Hasta el momento no había ejercicio que la joven no realizarse a la perfección.
- Nunca es suficiente – le dijo llamando la atención de la pequeña, le miró sin entender sus palabras, ¿A qué se refería cuando decía aquellas palabras?; su mirada se torno interrogante y curiosa.
La mujer le miró de una manera comprensiva – Vamos May tenemos años de conocernos – le brindó una sonrisa – puedes decirme cualquier cosa – Meril sabía que la pregunta de la niña llevaba una doble intensión, suponía que aparte de sus padres, Ella conocía a May Wong como la palma de su mano, con cada uno de sus detalles, incluso podía llegar a saber lo que pensaba con sólo ver los gestos de su rostro.
- Ya no quiero patinar – soltó sin rodeos, sus palabras acompañadas de seguridad le reflejaron a su compañera que no se trataba de un capricho, sino que estaba convencida de lo que quería hacer.
- Entiendo – suspiró la castaña – yame imaginaba algo así – apoyo su cuerpo en la baranda y sintió el viento rozar sus mejillas – Tenía meses que tu comportamiento era extraño, no tu rendimiento, al contrario este aumento, supongo que en este tiempo quisiste aprovechar al máximo las clases y aprender "lo suficiente" de patinaje sobre hielo- hizo énfasis en la palabra que May había usado para calmar su conciencia.
- Yo lo lamento…- la pelinegra fue interrumpida.
-No te preocupes May, no hay nada que lamentar – la joven quiso aliviar la conciencia de su aprendiz – hay muchos sueños que alcanzar, supongo que se te ha presentado otra oportunidad – sonrió sabiendo la causa del cambio de interés de su Alumna estrella, era una verdadera pena, que alguien con mucho talento quisiera dejar una gran oportunidad.
-Gracias Meril – la niña abrazo a su maestra con mucha alegría – me has quitado un peso de encima – los músculos de May se relajaron, la carga se desprendía por fin de sus hombros, se iba con las olas del mar y se perdía en las profundidades de un abismo.
- Y dime, ¿Cómo piensas hacer para entrar al escenario Kaleido? – La cara de sorpresa de niña se vio reflejada en su rostro de inmediato.
- Así que lo sabías – dijo May encogiéndose de hombros.
- Por supuesto – Meril no pudo evitarlo y soltó una sonora risita – Vamos May no hay nada que puedas ocultarme – le dio unas palmaditas en la espalda – Yo lo sé todo -
-Si lo sé – May sonrió.
- Y dime como piensas hacer para que el escenario Kaleido te de una oportunidad – le miró curiosa la mujer.
-Me iré a una escuela de gimnasia para terminar de reforzar y perfeccionar técnicas, después me dedicaré a tener clases de trapecio, pienso llegar hacer la estrella de Kaleido – la mirada de May se encontraba inyectada de confianza y decisión.
-No tengo duda de que lo lograrás- le dijo una complacida entrenadora – sabes que en lo que yo te pueda ayudar, ahí estaré –
- Gracias Meril, no esperaba otra cosa de ti -
-Y dime, ¿Cuándo te vas? – preguntó la entrenadora.
-El fin de semana – May le miró con un poco de melancolía.
-Perfecto, en China se encuentran las mejores escuelas para ese tipo de disciplinas, no dudo en que llegues hacer la mejor May –
-¿Algún consejo? – preguntó May intentando disimular su tristeza.
- Sigue con ese espíritu de lucha – la entrenadora le guiño un ojo y dando medía vuelta se marchó.
Una conversación entre entrenadora y aprendiz, entre líneas una inesperada despedida.
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Regreso de su ensoñación, fijando su vista en el boleto que llevaba en las manos, habían pasado algunos cuantos años desde su partida. Por fin, - era tiempo de regresar a casa – se dijo en silencio, ahora sólo tenía un objetivo, alcanzar un sueño.
La jovencita buscó un asiento, aún faltaba una hora para que su vuelo saliera, observó su muñeca clavando su vista en su reloj, las manecillas avanzaban sincronizadas de una manera que a ella le pareció un ritmo lento, una de sus cualidades no era la paciencia, así que soltó un pesado suspiro y pidió a Dios que hiciera algo con el tiempo.
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-Felicitaciones Señorita Wong – sonrió la mujer que se encontraba frente a una joven de cabellos azabache – Usted llegará hacer una gran acróbata –
La joven asintió complacida con las palabras que su entrenadora le había dicho, se había esforzado durante sus clases de trapecio y gimnasia, ahora podía tener la recompensa.
- Es una verdadera lástima que no haya aceptado quedarse en el equipo chino para entrenarse para las competencias asiáticas – la entrenadora le miraba atentamente ejecutando su rutina.
La pelinegra se encontraba concentrada ejecutando de una manera perfecta cada movimiento, una media vuelta hacia atrás y termino su rutina, sonrió al ver la cara de satisfacción que se reflejaba en su maestra.
Sus pensamientos sólo ocupaban una sola idea.
- Estaba lista para convertirse en la próxima estrella -
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- He decidido darle una oportunidad al escenario Kaleido – susurró frente a la tumba donde yacían los restos de su hermana.
Habían pasado tres años desde que su hermana muriera a causa de aquel accidente, jamás imaginó que la perdería de esa manera, había pensado siempre que Sofí y el estarían juntos para cumplir el sueño de ella, uno que al paso de los años había terminado por creer – "Un escenario donde no existieran las rivalidades" – imposible- musitó para él mismo depositando las rosas blancas que había llevado a su hermana.
-No he podido encontrar una compañera que ocupe el lugar que dejaste – soltó conteniendo sus ganas de quebrar su alma – Nadie, nunca, podrá ocupar tu lugar Sofí –sintió un nudo en la garganta, las cosas cambiaron drásticamente desde su partida, desde entonces le costaba mucho trabajo establecer relaciones con las personas. Compañera que estaba a su lado, mujer que dejaba lesionada, ninguna era lo suficiente buena para él, ninguna tenía las habilidades que ella tenía, ninguna estaba a su nivel, hasta el momento no había mujer que satisficiera sus gustos. Se preocupaban más por ellas mismas, por su talento, por las ovaciones que el público les brindaba, que por su técnica.
Dibujó una sonrisa triste, recordando una de las muchas conversaciones que tuvo con su hermana cuando eran los fieles alumnos de Allan, camino a casa, después de una buena rutina de entrenamiento y entretenimiento, que les ayudaba a ganarse la vida, recibiendo un poco de dinero y aplausos de los espectadores.
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- Ya has pensado en buscar compañera – Más que una pregunta, las palabras de la joven eran una petición
El joven que le acompañaba le miró confuso, no entendía las palabras de la jovencita.
- Ya tengo una compañera – seguía caminando mientras hacia algunos malabares – Tú eres mi compañera Sofí -
-No me refiero a una compañera de acrobacias hermanito – la chica caminaba por una baranda con calma – quise decir una compañera con la que puedas sostener una relación sentimental- la chica soltó una traviesa risita – una chica a la que ames Leon.
Leon no pudo evitar clavar su seria mirada en la menuda figura de su hermana, definitivamente ese era uno de aquellos días en los que se daba tiempo de crear sus propias novelas, tenía que pensar muy seriamente en pedirle a Allan que dejará de proporcionarle ese tipo de literatura a su hermana, no le traía nada bueno, sólo tristezas y frustraciones. Cómo la última de las ideas utópicas que se le habían ocurrido, aquella que le mencionaba cada vez que entrenaban o que presentaban alguna acrobacia en las calles de París para ganarse un poco de dinero, su idea de que algún día Ella sería parte de un escenario donde no hubiese rivalidad, donde las personas no se preocuparán por si mismas, si no que apreciarán el valor de una sonrisa, el público sería quien aplaudiría el talento y no la técnica.
- Deja de preocuparte por esas pequeñeces – sonrió para sus adentros, su hermana era una chica singural, a tan corta edad se preocupaba por su vida sentimental – Deberías estar más atenta en tus acrobacias, en especial en tu desempeño, recuerda que debemos esforzarnos para que Allan nos enseñe esa técnica especial de la que tanto nos ha hablado.-
La jovencita sonrió con seguridad – te prometo entrenar lo suficiente para encontrarme a tu altura Leon – La chica hizo una maroma en el aire y quede frente a su hermano -
- Eso me parece perfecto – Leon le dedicó una mirada tierna y alentadora a su pequeña hermana – te quiero Sofi -
- Yo también te quiero Leon – depositó un besito en la mejilla izquierda de su hermano y guiñándole un ojo le hizo una petición – Pero tú debes prometer buscar una compañera a la que entregues tu corazón -
El joven asintió poco convencido de aquella promesa que estaba haciendo a su hermana en esa tarde
Amar a alguien no se encontraba en sus planes por el momento –
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-A fin de cuentas sigo sin estar listo para una relación sentimental Sofi – clavó su vista en las rosas que minutos antes había depositado en la tumba – Después de todo nunca encontraré una razón para tener una compañera en el plano sentimental, no todas las promesas pueden cumplirse – Guardó silencio sintiendo las primeras gotas caer y rozar su rostro.
– Una tormenta se avecina – escuchó la voz de un hombre que se encontraba situado a unos cuantos metros detrás de él.
Dio media vuelta – Hasta pronto – susurró despidiéndose de su única y perfecta compañera. Caminó hacia el taxi que le había llevado hasta ese lugar – Mi vuelo esta próximo a salir –dijo en voz alta para que el chofer apresurará sus pasos
- Un nuevo comienzo y una nueva oportunidad, estaban en puertas -
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Dibujó una sonrisa al sentirse en casa, el aire fresco acarició su rostro, el olor a agua salina rozó su nariz – hogar dulce hogar – susurró caminando hacia la parada del autobús que la llevaría a su casa. Seguro que daría una sorpresa a su familia, nadie esperaba su regreso.
Cruzó las puertas del aeropuerto, sintiéndose en un lugar ajeno, era la primera vez que viajaba a América. Buscó con su mirada al hombre que le había contactado y le había ofrecido ser el compañero de la nueva estrella de Kaleido, eso aún estaba en duda, no creía que la ex compañera de Layla Hamilton fuera lo suficiente buena para él. Sin embargo, eso aún debía averiguarlo.
- Leon Oswald – escuchó que alguien le nombraba.
El joven francés asintió al escuchar que le hablaban.
- Bienvenido, Ken Robins, un placer – el rubio extendió su mano para saludarle.
El joven acróbata ignoró el saludo del chico rubio, siguió su camino dejándole sorprendido por su apatía. Ken parpadeo una, dos, tres veces, reaccionando de inmediato dio la vuelta y alcanzó al joven – El Señor Eido le espera para cenar – le miró de reojo para observar su reacción – Parece ser un joven arrogante y soberbio - suspiró cansadamente, ya empezaba a extrañar al joven Yuri – No se preocupe por su equipaje, el servicio del hotel se hará cargo – Fue lo último que dijo, después de ello todo el trayecto a su destino se hizo en silencio.
Este nuevo trapecista era un caso especial; para Sora sería todo un reto, así que se prometió estar a su lado desde ese mismo momento y motivarla a seguir alcanzando sus sueños.
- Dos vidas distintas tomando diferentes rumbos pero con un mismo destino –
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Notas de la autora: Hola!, vinea subir el capítulo antes de lo esperado, dije que actualizaría este fic cada 15 días, pero la verdad es que sus comentarios me subieron mucho el ánimo y me quede sorprendida al ver 9 reviews en este fic, MUCHAS GRACIAS!. Les cuento que el capítulo 2 está casi listo, la inspiración me ha llegado y aprovechando las vacaciones pues escribiré lo más que se pueda. Sólo les puedo adelantar que el encuentro entre Leon y May será en el capítulo 3.
Agradezco a las personas que han tomado de su tiempo para leer este fic y sobre todo especialmente aquellas que usan su valioso tiempo para dejar un comentario: Rika de Hiwatari, Lucy Oraki( Mi nee chan), Jean-Slytherin, Angie ( Espero que este capítulo también te agrade y dejes tu comentario), rita-san1990( Espero que este cap. te deje satisfecha, me adelante, así que no esperaste mucho)Patitachan(Gracias por empezar a seguir esta historia, espero que te agrade el rumbo que desarrollara) Escarlatina, Gabys( Muchas gracias por tu comentario, que bueno que te guste como escribo y espero que los otros fics también te hayan gustado)Anónimo( Ojalá que este cap1 sea de tu gusto), estaré esperando sus comentarios, a las chicas que dejan su mensaje con cuenta, les respondo en reply ^^.
Nos leemos si todo sale bien dentro de 15 días, si puedo antes acá tendrán el cap. 2 en red. Lo antes posible. Si tienen sugerencias, adelante se tomarán en cuenta.
Pd. El capítulo 8 de la promesa en esta semana queda listo, sorry me atrase, porque estoy trabajando en un nuevo fic, jeje de esta pareja, se me ha venido la inspiración a TODO lo que da de May y Leon.
favor anímense a escribir fics de Ellos para tener más de Ellos en esta sección.
Les aprecia y les dice hasta la próxima entrega.
AL CHAN (R.I)
