Sailor Moon no me pertenece, ni ninguno de sus personajes. Todos son propiedad de Naoko Takeuchi, a la cual estoy muy agradecida por haber compartido con todos nosotros su fantástica historia y creaciones.
Nota: La segunda parte de mi regalo de cumpleaños para tí! Jaemmy! mi MAFF favorita! tQm!^^
Amor Espectral
por
Sams Efron
Al mismo tiempo, en Kioto.
Un ligero escalofrío la hizo tiritar y la despertó ligeramente. De forma instintiva Amy apretó los parpados y se cubrió con la sábana dispuesta a conciliar el sueño una vez más, cuando de pronto un ahogado sonido llamó su atención; la peliazul agudizó el oído, pero entonces tragó en seco cuando una risilla se escuchó… ¡una risilla infantil! Un sonido que de forma inevitable le erizó la piel al mismo tiempo que sentía un escalofriante peso invadir su estomago…
Entonces un fuerte sonido la hizo saltar en su lugar.
Riiing…
Riiing…
Fue la pelinegra quien despertó bruscamente. Un sueño extraño la había alterado. Con los ojos abiertos de par en par sintió sudor frio resbalando en su frente y una gran opresión en su pecho instándole que algo no estaba bien...
Riiing…
Respirando con agitación, Rei pestañeó un par de veces antes de comprender que el timbre del teléfono la había despertado. Girando el rostro, en la claridad de la noche notó que Amy la veía con cierto temblor en sus azules ojos. Tragó en seco y se llevó una mano al pecho antes de levantar el auricular.
Era Darien.
(…)
Varios minutos después.
Después de la llamada de Darien, las chicas se encontraban en el pasillo fuera de las habitaciones. El lugar, que momentos antes estaba desierto, ahora parecía llenarse de gente cada vez más; entre uno que otro empleado del hotel que llegaba y se iba, como uno que otro curioso que asomaba por ahí para averiguar lo que sucedía.
Unos minutos más bastaron para que el rumor comenzara a extenderse: Dos chicas parecían estar desaparecidas.
Durante la inesperada llamada del chico, Rei, que ni siquiera lo dejó terminar de hablar, de improviso soltó el teléfono, salió del cuarto y fue a tocar la puerta de la habitación de sus amigas. No obtuvo respuesta. Entonces Amy de inmediato tomó la llamada de Darien y al entender las serias preocupaciones del ojiazul, actuando sensatamente llamó a un empleado del hotel para que las ayudara.
A partir de ahí las cosas se pusieron tensas.
Amy trataba de pensar con lógica: Una vez que el empleado abrió el cuarto fue obvio que nada parecía fuera de lo normal, excepto la ausencia de sus amigas; pero todo estaba ahí, intacto con las maletas y carteras de sus dos amigas, por lo tanto ambas habían salido por voluntad, y la peliazul no comprendía la razón.
Por otro lado, Rei parecía estar en su propio mundo: Estaba dentro de la habitación de Serena y Lita, justo frente a la ventana pero con los ojos cerrados y las manos unidas en modo de meditación. No había dicho ni media palabra pero había sido evidente que estaba sumamente preocupada.
Y por último, Mina: La rubia estaba muy nerviosa, y casi renuente a volver a entrar a cualquiera de las dos habitaciones. El recuerdo de lo que había visto un par de horas antes la había asaltado desde que supo lo de Lita y Serena. En su momento, Rei y Amy la habían convencido de que sólo había sido un sueño, pero ahora de nuevo se sentía asustada y le aterraba pensar en que no sólo fuera real, sino que tuviera algo que ver con lo que pasaba.
Las tres estaban angustiadas, les parecía muy raro que sus dos amigas hubieran salido así, de noche y sin avisarle a nadie. Los empleados del hotel comenzaron a coordinarse para poder localizarlas en cualquier sitio de las grandes instalaciones, y se mostraban optimistas, ya que pensaban que ambas chicas estarían por ahí, "conociendo". Idea que, intercambiando miradas, Amy, Mina y Rei desecharon de inmediato al recordar la angustiada llamada de Darien quien, incluso, les había informado que estaría tomando el primer vuelo a Kioto.
Tras varios minutos el pasillo de nuevo fue poniéndose desierto hasta que sólo las tres quedaron ahí, y después de un largo rato, Rei, un poco agitada, interrumpió su meditación.
-"¿Tienes algo?"- cuestionó Mina con suavidad.
La pelinegra frunció el ceño al contestar –"No"- y con seria alerta en su voz, añadió –"No las encuentro."-
Mina y Amy intercambiaron miradas de angustia, pero la rubia exclamó –"Las encontraremos. ¡Vamos!"-
…
Lejos de ahí, horas después.
Un nuevo día comenzaba, sin embargo, la luz del sol no era capaz de traspasar las oscuras y gruesas nubes. La lluvia todavía no parecía disminuir y el día se presagiaba nublado por mucho tiempo más.
Y, a pesar de la incesante lluvia, el sonido permanente de las corrientes de un agitado rio era el que destacaba. Era un rio grande y, en muchas de sus zonas, hasta peligroso, así que sus fuertes corrientes debían tomarse con respeto y precaución.
Y era ahí, en la orilla del rio, en donde se encontraba desfallecida una joven rubia, boca abajo y respirando agotada, con sus ropas todavía húmedas.
-'Te encontré…' –
Serena Tsukino, todavía medio inconsciente, frunció levemente el ceño. El peso que sentía sobre su cuerpo parecía impedirle moverse, la humedad total le provocaba serios y desagradables escalofríos recorriéndola. Sentía frio, mucho frio. Por un momento, sintió la fuerte necesidad de jalar su cobija para taparse…
-'Al fin te encontré…' –
La rubia entonces sintió una desconocida opresión en el pecho y el fuerte tiritar de su cuerpo la volvió en sí.
Serena pestañeó pesadamente un par de veces antes de caer en cuenta en que no estaba en su casa y mucho menos en su cama. ¡Entonces, el recuerdo del terrible pavor que había sentido volvió de golpe! Con mucho esfuerzo logró moverse muy poco, entonces sintió sus fuerzas fallar y su cuerpo fue demasiado pesado…
Respiró agitadamente. El miedo comenzó a envolverla de nuevo, y se llevó una mano a la cabeza. ¿Qué había pasado?... ¡¿La bestia?... El acantilado… ¡LITA! Se gritó mentalmente girando a todos lados; sintiendo un hueco en el pecho alcanzó a ver a su amiga unos pocos metros más allá…
Lita estaba ahí, inconsciente a la orilla del rio.
Sintiéndose desfallecer y casi sin fuerzas, a gatas Serena se acercó a su amiga. La llamó dos, cuatro, seis veces y no obtuvo respuesta. Con un nudo en la garganta y los ojos cristalizados, preocupada contempló las heridas de su amiga: la castaña tenía el rostro lastimado, cortes y magulladuras en todo el cuerpo. La transformación de Sailor Jupiter se había deshecho, muy posiblemente después de la caída…
La caída. Serena, algo desesperada se llevó ambas manos a la cabeza cuando recordó el momento: Sailor Jupiter había tomado su mano en el último momento antes de jalarla junto con ella hacia el precipicio. No habían tenido más opción y Serena recordó exactamente el miedo que la invadió: estaban cayendo y Jupiter la abrazó, fuerte, muy fuerte, haciéndolas girar de forma en que Serena quedara sobre la castaña; adivinando lo que Lita estaba haciendo, con impotencia y viviendo la caída, la horrorizada rubia trató de zafarse pero su amiga se lo impidió… Entonces, inevitablemente la castaña se llevó todo el golpe de ambos pesos contra el rio, permitiendo así que Serena saliera lo menos lastimada posible… Y aún así, dentro de la corriente del furioso río Sailor Jupiter nunca la soltó.
Serena ahogó un sollozo. La castaña respiraba con dificultad y no respondía a sus llamados. Con suavidad y mucho cuidado Serena alejó a su amiga de la corriente del rio, después la rubia comenzó a sentir pánico; Lita estaba muy fría, y no sabía cómo ayudarla. Necesitaba ayuda, pronto. Entonces, giró la mirada hacia todos lados hasta que algo la sorprendió.
No estaba sola.
…..
En el hotel.
El sol comenzaba a asomar por el horizonte iluminando las copas de los frondosos árboles y la brisa de la mañana empezaba a sentirse con anhelada calidez. El cielo, totalmente despejado, presagiaba un hermoso día.
Las horas habían pasado, y las chicas cada vez se encontraban más preocupadas. Poco habían podido buscar por su cuenta, el hotel les ponía demasiadas trabas por motivos de privacidad y seguridad. Pero el sol ahora estaba saliendo y la búsqueda sería más fácil.
Todavía no podían explicarse el motivo por el que sus amigas no estuvieran en la habitación, y aunque estaban sumamente preocupadas por la angustia que la voz de Darien les había transmitido, de cierta forma el hecho de saber que Serena estaba con Lita las tranquilizaba en cierto sentido.
Con la claridad de un nuevo día despejando sus pensamientos, las tres chicas salieron una vez más del hotel. La mañana era cálida y con suaves brisas rosando los arboles, en donde el rocío de la mañana era ligero y agradable. El bosque se veía despejado, limpio, seco…
-"Es una suerte que no sean días de lluvia"- comentó Rei mientras exploraban los alrededores–"De esa forma si ambas dejaron algún rastro entonces será más fácil encontrarlo. Siento que buscar en el hotel será perder el tiempo"- y viendo hacia el bosque frunció el ceño
Era muy temprano y ningún otro huésped se encontraba a la vista, sin embargo, cuando llegaron al restaurant donde habían cenado la noche anterior, una agradable señora las atendió ya que el resto de los empleados no habían llegado.
Por un lado, Rei buscaba algún indicio en las cercanías mientras Amy cuestionaba a la señora sobre la noche anterior. Fue Mina quien, andando aquí y allá, cabizbaja y distraída apenas y notó a un anciano en silla de ruedas que, en una de las esquinas de la entrada, contemplaba la vista con serenidad en su viejo rostro. Fue pasando a su lado cuando éste, con voz suave, lenta y paternal, susurró:
-"Tranquila, pequeña. Ellas estarán bien"-
La rubia se notó confundida.
-"Tus amigas,"- explicó el agradable anciano todavía viendo el paisaje con tranquilidad –"volverán. Siempre vuelven."- añadió pestañeando lentamente –"Él… sólo la busca a ella"-
Conteniendo la respiración, Mina sintió escalofríos. –"¿Él?"- cuestionó tratando de no recordar el incidente de la ventana, que irremediablemente todavía acechaba en su memoria.
-"La bestia"- confesó el viejo hombre levantando sus parpados.
La rubia tragó en seco. Su desconcierto fue tan evidente que Amy y Rei no tardaron en acercarse educadamente, escuchando.
Con la boca seca, Mina insistió –"¿En verdad hay una… bestia?"-
El hombre pestañeó lentamente.
La expresión de Rei fue evidente: observó a Mina con confusión, como si tratara de entender porque seguía haciendo caso a esos cuentos tontos.
Un segundo después el anciano continuó con cierta distracción –"Sólo la busca a ella. A la jovencita que en las noches pasea por el bosque."- dijo, ignorando la pregunta de Mina y, como si fuera para él mismo rió ligeramente–"Pero no la encontrara… Es muy lista, y nunca la encuentra"- Entonces su sonrisa se esfumó –"No debe hallarla. No debe."-
Curiosa, Amy no pudo evitar preguntar con suavidad–"¿A quién?"-
-"… Dalnim"- contestó el viejo hombre levantando por fin la vista hacia ellas. Sus ojos eran ya muy viejos, como de quien ha vivido ya toda su vida.
La mujer que las atendió se acercó en ese momento -"¿Abuelo?"- y, colocando tiernamente las manos en los hombros del anciano, susurró a las confundidas chicas –"Lo siento, no es su intención alterarlas más. Es sólo que ya es muy viejo"-
-"No se preocupe,"- sonrió Amy con educación –"no pasa nada."-
-"¿Quién es Dalnim?"- preguntó Rei con seria curiosidad. Mina apoyó la pregunta.
La mujer se sorprendió por la pregunta y sonrió con educación –"Es sólo una leyenda. Algo que, quienes han vivido toda su vida en estos valles, cuentan. Es una historia triste."-
Rei frunció ligeramente el ceño, como si tratara de pensar en algo, acto que Mina notó. Entonces la rubia instó a la mujer para que les contara lo que sabía.
Un poco cohibida, la señora sonrió y comenzó a relatar:
-"Bueno. Dicen que hace muchos siglos, en un lejano pueblo vivió una hermosa chica, su nombre era Dalnim. La leyenda dice que era muy bella y que se enamoró perdidamente de un joven príncipe, y él de ella. Pensaban en fugarse, pero su amor no se mantuvo en secreto por mucho tiempo"- pausando un segundo, continuó -"El Gobernador los descubrió, y furioso porque a él también le gustaba ella, con falsedades acusó al joven príncipe de traición y lo encarceló. Se cuenta que ella, que lo amaba demasiado, ofreció su propia libertad para salvarlo. Así fue que el Gobernador la trajo a estas tierras con él. Pero la tristeza y el dolor de saberse lejos de su amado fueron acabando con ella. El corazón de Dalnim no lo resistió mucho… y con el tiempo se dejó vencer por la muerte. Desde entonces, los aldeanos siempre han contado que el alma de ella quedó atrapada en el bosque, esperando a su amado que vendría a rescatarla…"- La mujer sonrió con tímida resignación -"Algunos aseguran haber visto a la bella Dalnim vagando en el bosque."-
Mina sintió escalofríos con eso último. Amy agradeció a la mujer y se despidió, mientras que Rei, frunciendo los labios riñó a Mina por ser tan ingenua. Sólo estaban perdiendo el tiempo.
Un momento después llegaron al lugar donde había sido la fogata la noche anterior y estuvieron un momento por ahí pero Rei seguía sintiéndose extraña referente al bosque, así que Mina y Amy la siguieron hasta poco antes de los límites. La pelinegra intentó buscar algún indicio de huellas, pero todo parecía normal, hasta que escuchó el gemido asustado de Amy.
La peliazul estaba levantando algo del suelo, pero fue hasta que estuvo por completo a su lado que comprendió la angustia en los azules ojos. Mina llegó hasta ellas y a la vez las tres intercambiaron miradas de suma preocupación…
Amy acababa de encontrar la cámara digital de Serena.
Las palabras sobraban. Ahora las tres contemplaron el bosque con inquietud. Serena y Lita se habían internado en él, pero… ¿Por qué?
-"Nos separaremos"- indicó de pronto Rei. Amy estaba por objetar algo pero la pelinegra insistió –"Con mis poderes espirituales podre abarcar más territorio"-
Unos minutos después las chicas se habían coordinado. A pesar de su primera objeción Amy terminó cediendo, después de todo Mina tenía razón y aún tenían que esperar la llegada de Darien, así que si Rei se adelantaba a buscar en el bosque seria ya una ventaja. Así que, con el equipo necesario la pelinegra salió de inmediato.
En cambio, Mina y Amy continuaron buscando mientras esperaban a Darien. Fue casi dos horas después, y habiendo rodeado las instalaciones por segunda vez, que ambas chicas volvieron al mismo sitio de la fogata. Para ese entonces el hotel estaba ya activo y muchos huéspedes iban de un sitio a otro. Un poco agotada, ya que casi no habían dormido y apenas probado bocado, Mina se sentó sobre una roca. Estaba cansada, sí, pero sobre todo preocupada; deseaba de todo corazón que Serena y Lita estuvieran bien. Las extrañaba. Y es que este viaje no debió resultar así. Las quería ahí, junto a ella, a salvo…
La peliazul revisó una vez más su celular. La espera la ponía demasiado nerviosa, y el hecho de no tener respuesta a todas las preguntas que pasaban por su mente la alteraban todavía más. Ansiosa, volvió el rostro hacia Mina. La rubia estaba sentada y parecía muy pensativa, Amy alcanzó a notar la tristeza y preocupación en los azules ojos de su amiga. Un segundo después vio como Mina tomaba la cámara de Serena y la acariciaba con cariño. Amy se enterneció; pudo sentir como la rubia, igual que ella, también extrañaba a sus amigas. Entonces vio como Mina, con dulce melancolía intentó distraerse revisando la cámara de su amiga.
Al ir observando las fotos, Amy fue testigo de cómo la sonrisa de la rubia se conmovía y aumentaba al ir pasando cada foto. Fue así hasta que notó un cambio, y es que primero la sonrisa de Mina pareció confundida y poco a poco fue desapareciendo para después fruncir el ceño.
-"¿Amy?"- dijo -"Mira esto…"-
La peliazul lo hizo, y lo que vio la confundió en la misma medida que a la rubia.
Era una foto del día anterior. Al parecer, la primera que Serena había tomado al llegar y el escenario era el campo de flores que estaba justo frente a ellas. La foto había capturado la belleza en su totalidad, sin embargo, había algo más en ella. Curiosa, Mina entornó los ojos y acercó la cámara a sus ojos…
De pronto, ¡su rostro palideció! Y como si quemara, entregó la cámara a Amy. La rubia sintió escalofríos acariciando su espalda y el pavor de la noche anterior volvió latente.
Confundida, Amy miró a la rubia y después la pequeña pantalla. En medio del campo de flores había… era un poco difuso pero había… un bulto… Era algo extraño, pero en la pantalla parecía como si una silueta oscura estuviera ahí, y parecía… un hombre; un sujeto, de pie, observando fijamente hacia la cámara.
La chica pareció entender el miedo de Mina pero, escéptica, sonrió para calmarla. Era sólo un error de la cámara.
La peliazul continuó a la siguiente fotografía y su mirada enterneció conforme fue avanzando. Eran todas las fotos que Serena había estado tomando en el hotel: Ellas en el lobby; ellas en el ascensor; ellas decidiendo con un piedra, papel o tijeras; una de la vista desde la ventana de la habitación; otra de ellas siendo sorprendidas por Serena mientras aún se vestían para la piscina; ellas yendo por el pasillo; una más de ellas en el ascensor… otra del techo del ascensor… otra más del mismo ascensor y con medio rostro de una furiosa Rei… otra con medio rostro de Serena sacando la lengua a los ojos de Rei… y una más de medio rostro de Serena haciendo un puchero. Amy rió al recordar la escena. Rei, harta de ser fotografiada había reprendido a Serena y cuando ella la ignoró intentó quitarle la cámara, así que empezaron a discutir una vez más.
Un poco más animada, yendo con Mina la alentó a seguir viendo juntas. Las siguientes imágenes fueron de un par de ellas en la piscina. Sucedió que en una de ellas, Mina reparó en una sombra de luz en una de las esquinas; también parecía una silueta, sin embargo, quizá Amy tenía razón y eran fallas de origen.
Siguieron viendo las fotos hasta que llegaron a la última. Era de la noche anterior y en ella estaban todas sonriendo, la fogata de fondo y uno que otro despistado pasando por detrás. Se habían divertido, pero ahora les parecía un momento lejano…
Entonces, una vez más Mina se estremeció y Amy no pudo culparla... ¡La misma silueta oscura estaba ahí!
Ambas intercambiaron miradas y el miedo fue evidente. Mina tragó en seco mientras Amy trataba de buscar alguna explicación, pero incluso en esta ocasión la peliazul sintió frio recorriendo su cuerpo.
-"¡Amy, creo que… es el mismo rostro que vi!"- los labios de la rubia temblaron -"C-creo que eso nos estaba siguiendo…"-
Amy revisó una vez más la imagen. La silueta oscura estaba un poco más cerca y podía apreciarse un poco mejor su forma. Parecía un hombre alto, de cabello un tanto largo, porte distinguido y sonreía con triunfo. Nerviosa, Amy se mordió el labio antes de susurrar a su amiga:
-"Mina, no creo que nos estuviera siguiendo…"-
Exhausta, la rubia estaba por replicar cuando notó la mirada asustada de la normalmente calmada chica, quien continuó con angustia en la voz:
-"Creo que sólo la ve a ella… A Serena"-
Mina se llevó una mano al pecho y tomó la cámara que su amiga le ofreció. Al ver la silueta, su mano inevitablemente volvió a temblar pero, observando atentamente la imagen esta vez apreció como la tétrica mirada parecía estar fija en… Serena.
-"Hola..."- susurró una voz detrás.
¡Ambas dieron un brinco!
-"Lo siento, no quise asustarlas"- dijo apenada una bella jovencita. Mina y Amy soltaron un suspiro de alivio. Insistiendo, la joven añadió -"Disculpen, creo que a veces no puedo evitarlo"-
Mina rió con un nada disimulado nerviosismo -"No te preocupes jajaja… Creo que también es porque estamos alteradas"-
La extraña asintió con solemnidad y les sonrió con cariño. Entonces ambas notaron que no sólo era muy bonita sino que, aunque sabían que no la habían visto nunca antes, les era extrañamente familiar. Parecía casi de su misma edad, tenía los cabellos rosas y los ojos de un tono parecido, su mirada era intensa y pícara a la vez.
-"Lamento si interrumpo algo"-insistió -"Sé lo de sus amigas y vengo a ayudarlas"-
-"Oh… ¿eres del hotel?"- cuestionó Amy. Mina bajó la vista y apretó la cámara entre sus manos.
La chica pareció notarlo, pero un segundo después contestó -"Ah… Sí, por supuesto. Hemos buscado por todos sitios, pero ahora creemos que sus amigas se han perdido en el bosque, y yo conozco este bosque mejor que nadie"- comenzó a caminar -"Si ustedes están listas, podemos salir ahora"- dijo mientras bordeaban el bosque.
-"¿Sólo nosotras?"- Amy no parecía muy convencida.
-"Creo que con nosotras será suficiente"- sonrió con cálida confianza.
-"Estamos esperando a alguien importante…"- agregó la rubia -"Y una amiga nuestra ha salido ya hacia el bosque"-
Todavía caminando y aún con una ligera sonrisa, la pelirosa bajó el rostro -"No quiero preocuparlas más, pero el tiempo es muy valioso"- susurró deteniéndose justó en la entrada del bosque.
Mina y Amy intercambiaron miradas de duda. Sin embargo, cuando la peliazul posó la vista en el interior del bosque, un pequeño destello llamó su atención. Acercándose, un par de metros delante encontró algo que aceleró su corazón y cuando Mina llegó a su lado se lo mostró directamente.
Era el broche de Serena.
-"Serena intentó defenderse..."- murmuró la rubia con cierto pánico en la voz. -"¡Amy!"-
-"Lo siento"- interrumpió la desconocida -"Debemos partir. La otra chica corre peligro"- Esta vez las dos la observaron con temor.
Amy frunció el ceño -"¿Cómo sabes eso?"-
La pelirosa bajó el rostro -"Porque no es la primera vez que alguien desaparece…"- la rubia la vio morderse el labio y por un instante le pareció que la chica se sentía culpable -"Pero sí es la primera ocasión en que dos chicas desaparecen juntas."-
Las dos guardaron silencio instándola a que no se detuviera. La jovencita no pudo ocultar su preocupación y, tomando aire añadió:
-"Cuando su amiga intente defender a Serena… Él la quitará de en medio"-
Asustada, Mina comenzaba a desesperar pero fue Amy quien, afligida preguntó primero -"¿Él? ¿Quién es él? ¿Qué es lo que quiere? ¡¿Dónde están nuestras amigas?"-
-"Ustedes debieron escucharlo anoche"- contestó -"…La bestia"-
Las dos chicas no pudieron disimular su sorpresa -"¿Es v-verdad?"-cuestionó la rubia con temor.
La joven asintió -"Espíritu maligno condenado a vagar por estos valles. Un ente lleno de rencor y amargura, nada lo detiene, y cuando elige a su víctima siempre encuentra la forma de atraerla."-
Amy aún fruncía el ceño y Mina estaba por decir algo cuando la pelirosa se adelantó -"No debemos perder más tiempo. Los administradores del hotel jamás admitirán esto"-añadió comprendiendo la mirada de la peliazul -"Una de ustedes puede acompañarme, y puedo marcar en un mapa la ruta a seguir."-
Mina sintió empatía por la preocupada insistencia de la chica. Parecía casi igual de afectada que ellas por la desaparición de sus amigas.
Amy no sé sorprendió cuando escuchó a Mina decir: Yo voy contigo. Y es que, aunque era una desconocida y lo que decía no era racional, la chica parecía tan segura de sí misma y les inspiraba tanta confianza como sólo otra persona las hacía sentir. Aunque acababan de conocerla querían creer en ella, y porque confiaban en sus propios instintos, sentían que podían confiar en ella.
Amy las proveyó de lo meramente necesario para adentrarse al bosque. Ella debía esperar a Darien y después las alcanzaría.
Ambas chicas estaban por salir cuando Amy reparó en que, extrañamente, aún no sabían el nombre de la joven.
-"Mi nombre es Dal"- contestó con una cálida sonrisa.
…
En otro sitio.
Serena contemplaba la intensa lluvia.
La rubia estaba sentada en el pórtico de una muy antigua casona. Se abrazaba a ella misma tratando de evitar los escalofríos y deseando fervientemente que la lluvia terminara.
Estaba preocupada por Lita, y por Rei, Mina y Amy. Seguramente para esos momentos las chicas ya estarían alarmadas por no encontrarlas. Qué tontería le parecía ahora haber salido del hotel para buscar… ¿qué? ¡Ya ni siquiera lo recordaba!
Y ahora Lita estaba herida, ¡y por culpa suya! Afectada, se llevó una mano a la cabeza. De no ser por la ayuda del amable hombre que las había encontrado ni siquiera podía imaginar que habría hecho.
Sonrió. Literalmente las había rescatado. En aquel momento ella estaba entrando en pánico y de pronto, lo vio. Él, con una sonrisa segura en los labios se acercó a ellas y tomó la situación bajo control. Apenas y recordaba como la había interrogado sobre su bienestar, y como, cuando ella mostró toda su atención hacia Lita, él la revisó con esmero y tomando a la castaña en brazos las llevó a su casa. Él se había portado como todo un caballero y, a opinión de Serena, el hecho de que fuera atractivo lo enaltecía todavía más.
La casa era enorme pero parecía muy solitaria. Una vez llegar, Lita había sido acomodada en la habitación más cercana y ella había sido convencida para ir a otra habitación para cambiarse con ropa seca. Lo único que halló fue un viejo pero muy bien conservado kimono colgado y dispuesto para ella. Cuando volvió con Lita ella ya había sido vestida con ropa seca y sus heridas inmediatas estaban ya atendidas, pero seguía inconsciente.
Su anfitrión comentó que los empleados la habían atendido. También le participó que en las cercanías no habría ningún médico, que la lluvia imposibilitaba la comunicación con la ciudad y que sería un riesgo muy grande intentar ir al hotel ya que el rio estaba desbordado, pero que en cuanto fuera posible él enviaría a un empleado al hotel.
Serena no pudo ocultar su aflicción ¡Lita necesitaba más ayuda! y ella poder comunicarse con sus amigas...
-"Ten calma…"- le había susurrado él. Su voz era soberbiamente tranquilizante, educado y atrayente a la vez -"Todo estará bien. El tiempo pasará más rápido de lo que esperas y… pronto todo será mejor"- puntualizó contemplándola directamente a los ojos. Serena, sonrojada, asintió con lentitud. ¡Tenía unos ojos preciosos! Y las gruesas y oscuras pestañas enmarcaban una profunda mirada.
Ahora, sentada aún en el pórtico y recordando ese reciente suceso sonrió para sí. Y es que, a pesar de la situación no podía evitar pensar en lo que diría Lita al ver a su rescatador. No era muy joven, pero aún así Serena no le hacía más de 30 años. A ella le parecía muy atractivo, y era alto, fuerte, con coleta larga y con un porte elegante y airoso.
Sonrió de nuevo. Le parecía gracioso imaginar lo que Rei diría si supiera que encontraba muy atractivo a otro hombre que no fuera… Serenafrunció el ceño… Que no fuera…
-"Me alegra verte un poco más tranquila"- él interrumpió sus pensamientos y un momento después se sentó a su lado.
Un poco cohibida, Serena asintió con timidez -"Sí, gracias, por todo"-
Él le sonrió abiertamente y la rubia sintió sonrojarse de nuevo
-"Un ligero refrigerio ha sido servido ¿quieres acompañarme?"- la invitó sin apartar en ningún momento la intensa mirada sobre ella.
Serena apenas fue consciente de haber aceptado. Siendo guiada a través de la casa, no terminaba de sorprenderse sobre la majestuosidad de la misma. Era tan antigua y elegante que Serena sólo pudo pensar en que debía necesitar mucho personal para mantenerla impecable, sin embargo, la rubia no recordaba, desde su llegada, haber visto a ningún otra persona. Aún así, cuando llegaron al solemne comedor, un exquisito desayuno ya estaba dispuesto.
…
Un par de horas después. En el hotel.
Sola, Amy Mizuno se encontraba cerca a la entrada del hotel. Mucha gente pasaba a su lado, pero sus pensamientos estaban tan alterados que no era consciente del resto del mundo. No escuchaba ni veía nada.
Darien no tardaba en llegar, y la ansiedad por salir de inmediato la dominaba. Sólo deseaba que sus amigas estuvieran bien...
-Ella no hiiizo caaaso…- canturreó muy bajito una infantil y burlona voz a su oído. Amy dio un brinco y giró de inmediato. Seguía sola. La piel se le erizó irremediablemente. Lenta y casi precavidamente volvió la vista.
Otra voz fue la que sin querer la asustó:
-"¡Amy!"- Saludó el apuesto pero preocupado pelinegro al verla.
Darien había llegado, y Amy omitió lo sucedido. Unos momentos después, la peliazul lo puso al tanto de todo y Darien no dudo un instante en comenzar la búsqueda lo antes posible.
La aflicción en los ojos de Darien era evidente.
Serena… -pensó- Serena, resiste.
…
Algunas horas después. Serena estaba de nuevo junto a Lita. Tomando su mano, apoyó la cabeza en la cama. La lluvia no cesaba ni un poco y Lita aún no despertaba.
-"Lita… Despierta por favor"- susurraba un poco cansada -"Sólo quiero verte bien y… te necesito. Tenemos un refugio pero debemos volver... El dueño de esta casa es muy amable ¿sabes? Y aunque debe tener muchísimas ocupaciones, por momentos viene y pregunta por tu bienestar. Me hace compañía y su conversación me agrada, y además ya me ha mostrado parte de la casa. Creo que es una muy buena persona, Lita"-
La rubia soltó un suspiro -"Pronto comenzara a atardecer…"- cambió el tema acariciando la mano de su amiga -"Las chicas deben estar tan angustiadas"- se mordió el labio -"¡Rei debe estar furiosa!"- después sonrió con nerviosismo -"Mina me hará pagar por arruinar las vacaciones, y…"- tratando de pensar, frunció el ceño -"Y…"-
Serena, aún frunciendo el ceño volvió la mirada hacia Lita. Todavía tratando de pensar, extrañamente la rubia sentía que estaba olvidando algo…
Pero ¿Qué?
….
Continuara…
Gracias por seguir leyendome^^ Y dos agradecimientos muy especiales!
GRACIAS a Poly por confiar en mí hasta ahora! De no ser por tí y por tu confianza, este nuevo episodio no hubiera estado nunca xD
GRACIAS a mi imouto, Lueny, por tu genialisima LuTerapia! si funcionaaaaa! jajaj
no olviden su RW^^
