Ruichi-chan les trae el cuarto capi de esta historia!

Vaya, me alegra que sigan la historia, lamento haberme tardado tanto en subirles el capi pasado: entraré pronto a la universidad pero prometo escribir en mis ratos libres para no tardarme tanto en actualizar

Agradecimientos a los que me tienen el 'Alerta', que fueron muchos! ^.^

Ahora sí, los reviews; recuerden que si se pierden o tienen alguna duda pueden preguntar, sale?:

*Ghost iv *e *yeckie () *xoxokiss210 *max () *Makiko-maki-maki *Mei Fanel () *RukiaxUchiha *Anita509

Bueno, la simbología:

-blablabla…-diálogos

'Pensamientos'

"Flashback…Fin Flashback"

Recuerden que Bleach no es mío, todo es de Kubo Tite-sama…yo solo me invento la trama de esta historia sin otro fin más que el de entretener.

Ahora sí, Let's Read!

Capítulo 4

"Amar es tener al diablo en el cuerpo y a Dios en el corazón" J. R. Gendra

Sonata para piano: entre mentiras y secretos

Entonces la chica abrió sus ojos violetas, que se dilataron ante la imagen frente a ella. Una zarpada fue todo lo que necesitó para hacer que la sangre corriera por el suelo de la habitación.

-DETENTE!- gritó Ichigo con toda la intensidad de sus pulmones- DETENTE!

-ICHIGO, CÁLMATE!- alcanzó a oír, pero siguió removiéndose inquieto, hasta que identificó la voz de la persona. Rukia estaba a su lado, mirándolo asustada y preocupada; estaban en el cuarto de él, con las luces totalmente apagadas…sintió la presencia de otros en la habitación pero no le importó. Apretó a Rukia en un abrazo posesivo, sintiendo el sudor frío en su nuca y su respiración agitada; la chica pasó sus brazos alrededor de sus hombros y le susurró palabras tranquilizadoras mientras él hundía su rostro en el cuello blanquecino. Escuchó los múltiples pasos retirándose para dejarlos hablar y se los agradeció infinitamente.

Tardó un minuto en comprender que todo había sido un sueño…un sueño tan real que podía sentir la tibia sangre de Rukia escurriéndose entre las garras de su hollow. La sensación lo hizo estremecerse entre los delgados brazos de la morena.-Ichigo…tranquilo. Aquí estoy- lo cierto de esa afirmación hizo que su cuerpo se aflojara por completo, sintiendo la manos cariñosas de su novia acariciarle el cabello. Finalmente la soltó y ella pudo fijar su mirada en los ojos cafés de Ichigo: estaba pálido, un sudor frío recorría su nuca, su rostro y se pegaba a su yukata blanco de dormir…-Ichigo, qué pasó?

-…-el chico no podía contarle; no podía decirle que en su sueño él mismo se había encargado de aniquilarla, y no podía negar el placer que en sueño le producía ver su sangre correr y extenderse por los tatamis del suelo de su habitación; no podía explicarle la energía que lo invadía cuando en su sueño ella lo miraba con miedo y su piel se tornaba cada vez más pálida…

-Si no me lo cuentas no puedo ayudarte- le explicó como si hablara con un niño pequeño. Él fijó su mirada en ella,, tomando una resolución; no podía acercarse a ella, ni siquiera en sueños era capaz de controlar el rencor que el Hollow interno sentía hacia ella, y él menos que nadie podía asegurar la seguridad de la chica. No podía perderla, pero tampoco podía mantenerla lejos; lo sabía desde el incidente pero había tratado de negárselo prometiéndose a sí mismo, inútilmente, que podrían estar juntos sin hacerse daño, pero no era verdad

-Esto se está saliendo de control…-dijo con voz extremadamente ronca, enredando sus dedos en su cabello

-Así es; es por eso que tienes que explicarme para que podamos encontrar una solu…

-No hay solución; no mientras estemos juntos todo el tiempo- lo decía más para él que para ella tratando de convencerse de que la separación era el único medio de controlar esa situación- Rukia…-susurró, aún con voz ronca, fijando su intensa mirada en ella

Por un momento sintió un gran alivio al ver que el peli naranja recuperaba parte de su fuerza, pero tras un segundo esa fuerza la oprimía dolorosamente. El peli naranja prosiguió en cuanto estuvo seguro de que ella no lo interrumpiría:- No hay manera de que pueda controlar esto mientras estés tan cerca de mí. Tendremos que separarnos hasta que esto termine- dicho esto se levantó, dejando a la chica paralizada de rodillas al lado del futón. Ichigo la levantó y la cargó hasta su habitación, donde la depositó en el suelo en medio de la habitación. Hizo ademán de retirarse, pero ella reaccionó

-A qué te refieres…? Creí que ya habíamos hablado del te…-pero su voz se quebró bajo la mirada fría del ojimiel- Ya lo hemos hablado…-trató de proseguir- Yo te dije que lo resolveríamos juntos…

-No puedes ayudarme; tu presencia me perturba, Rukia, y no puedo prometerte absolutamente nada. Si llego a convertirme de nuevo en 'él', entonces ni tú ni yo saldremos ilesos- le dijo, sin abandonar el tono frío y la mirada dura- se sorprendió, ya que el peli naranja ya no le decía 'cosa' al hollow, ahora lo denominaba como un ser

-Estoy segura de que en cuanto derrotemos a ese sujeto todo regresará a la normalidad- le dijo Rukia, sintiendo el escozor de las lágrimas en sus ojos violetas. Ichigo también lo notó, y sabría que no podría verla llorar. Desvió su rostro y caminó hacia la puerta, pero la morena se aferró a él- No puedes decidir esto solo; somos novios, Ichigo, tenemos que resolver esto como pareja…

-Acabo de decirte que hemos terminado.- el tono enfadado de Ichigo la dejó perpleja. No podía perderlo!

-No es más que otro enemigo, Ichigo! Por qué tenemos que dejar que algo como esto nos separe?- dijo, enfadada de repente, dándole puñetazos en el pecho. Ichigo dejó que se descargara, dado que no podía hacer nada más por ella.

-Entiende que es la única forma de protegernos- le explicó, paciente su voz fría su mirada

-Dime que puedes estar sin mí- le exigió Rukia, ocultando su rostro entre los pliegues del yukata de él para evitar que viera sus lágrimas- Dime que puedes verme y convencerte de que ya no estamos juntos…! Dime que puedes vivir sin esto…!- dicho lo último pasó con rapidez los brazos a su alrededor y lo besó.

Eso no se lo esperaba, y lamentablemente su autocontrol no estaba lo suficientemente concentrado para evitar responderle el beso. La atrajo a él con fuerza y abrió sus labios para introducir su lengua en su boca. Escuchó el gemido de la morena y se abandonó al calor que ella le brindaba; con cuidado movió sus manos para acariciar su pequeño torso y estrecharla más contra él. Rukia movió tímida sus manos hasta la cinta del yukata y la desató, abriendo la prenda para ver los pectorales del chico. Ichigo gimió ante el contacto frío de sus manos y comenzó a atacar su cuello haciendo que ella arqueara su cuerpo contra el suyo. Ahora era un sudor tibio el que comenzaba a humedecer su cuerpo mientras la morena exploraba su amplia espalda. Él también quería tocarla, así que abrió su pequeña bata de dormir y la abrió, dejando al descubierto sus pequeños y redondos senos. La morena se ruborizó, después de todo Ichigo nunca la había visto así, e intentó cubrirse pero él agarró ambas muñecas con una mano y levantó sus brazos por encima de su cabeza. Ella cerró los ojos, avergonzada, cuando con la mano libre el peli naranja acunaba uno de sus pechos y comenzaba a acariciarla.

Con cuidado Ichigo la acomodó en el futón y beso su cuello, recorriendo con su húmeda lengua un camino que lo llevó hasta los pechos de la morena. Ella se arqueó de nuevo al sentir la lengua del peli naranja en su pezón y se retorció, tratando de liberar sus muñecas para retribuirle las caricias- Ichigo…-suspiró suplicante, y funcionó pues inmediatamente sus muñecas fueron liberadas y de dirigieron directamente a la cabeza del peli naranja, apretándolo más contra ella mientras suspiraba y gemía complacida. No sabía lo que estaba haciendo, pero se sentía extrañamente bien. La mano que antes la aprisionaba ahora bajaba por su cuerpo, acariciando sus muslos que habían quedado expuestos después de que le abriera la bata.

Ichigo se sentía en otro mundo; lo único que podía pensar era en poseerla. Qué más daba si Byakuya y los demás estaban en la casa? La necesitaba, sentía una urgencia de ella mayor a cualquier otra cosa, desesperante y frustrante. Sentía que no importaba cuanto la estrechara, no estaba suficientemente cerca de ella. La amaba, y deseaba demostrárselo…'Ichigo, no se supone que la dejarías libre hasta que todo esto pasara? Qué pasó con la fuerza de voluntad que tuviste que reunir para decirle que habían terminado? No seas hipócrita…!'…-Rukia…-logró articular, con sus labios aún pegados a la piel de la chica

-Ichigo…te amo- le susurró Rukia. Ichigo sintió su estómago encogerse; él sabía de los sentimientos de la chica, pero era rara la vez que ella lo pronunciaba. Se incorporó para ver su rostro sudoroso, sus mejillas rosadas, su cabello revuelto y sus ojos entrecerrados. Sintió su propio cuerpo inclinarse para besarla, ahogándola en placer. Él quería eso desde hacía más tiempo del que le gustaría admitir, pero ella siempre se había resistido…por qué accedía ahora si justamente hacía poco se había negado? Tenía que comprobar que ella no se arrepentiría después…

Rukia veía como la mirada oscurecida del peli naranja se volvía perspicaz de repente. Sintió una mano recorrer su vientre hasta sus muslos y de ahí moverse hacia la entrepierna. Se quedó congelada; estaría a punto de ocurrir lo que les habían interrumpido en la cama del cuarto escuadrón…sintió su cuerpo tensarse cuando la mano del ojimiel se acunó sobre su vulva y comenzó a acariciarla. Cerró los ojos, sintiendo una oleada de placer que le recorría el cuerpo…los dedos de Ichigo jugueteaban entre los pliegues hasta encontrar su clítoris y encerrarlo entre sus dedos; la morena se arqueó violentamente, pero no lo detuvo. Era señal suficiente así que bajó a su cuello y la besó mientras seguía acariciándola.

Rukia sintió que no podía concentrarse lo suficiente; estaban en casa de Byakuya, con sus amigos a poca distancia de ellos, y ella no podía detenerlo. No quería, deseaba estar más cerca de él; pero, acaso no le dijo que todo estaba acabado entre ellos? Eso significaba qué, que estaba jugando con ella, que era su despedida? Ella no quería entregarse a él si esa era la situación, por más que lo amara. Se incorporó de repente, desconcertando al ojimiel. Se acomodó la bata y lo miró:- Te amor demasiado, es por eso que no puedo hacerlo…-Ichigo se incorporó y de igual manera se acomodó su yukata- No puedo ser tuya si tú vas a dejarme; si estás dispuesto a terminar conmigo, no significa eso que no te importo lo suficiente como para luchar por mí?

Ichigo se sorprendió; tal vez sin saberlo Rukia estaba intentando convencerlo de que, si se quedaba con ella, harían el amor.- Porque me importas no podemos quedarnos juntos, ya te lo dije: no puedo prometerte nada, ni puedo asegurar que estarás a salvo a mi lado. Ya no soy el apropiado…

-Lo eres- le dijo Rukia, tratando de controlarse- Eres el único…

-No funcionará, Rukia. Sé que las reglas de Byakuya te importaron demasiado como para romperlas, preferiste el honor sobre mí y nuestro noviazgo- le soltó rencoroso, logrando que la morena se paralizara de nuevo- Yo tampoco tenía intenciones de acostarme contigo, iba a detenerme cuando estuvieras al borde de la desesperación deseando ser poseída…

-LARGO!-le gritó, empujándolo fuera de su habitación. Ichigo salió obediente y escuchó la puerta correrse tras él. La había lastimado sin querer, pero al menos estaba suficientemente enojada para mantenerse lejos de él por un tiempo, tiempo que él tendría que aprovechar para pensar en qué haría a continuación.

Cuando regresó a su habitación la sensación de perdición lo atrapó de nuevo…el frío recorrió su espalda y lo transportó a su sueño. Miró su mano atentamente, como si en cualquier momento la escena en que la tibia sangre de la morena corría por sus garras se volviera realidad. Él se había prometido encontrar la forma de solucionar el problema y defender a la morena pero, acaso existía esa posibilidad? Él podía sentir las ansias del hollow, las ansias de matar; él tenía la culpa de todo porque, en el fondo, realmente le hubiera gustado demostrarle a la chica cuanto dependía de él, quería tener derechos de exclusividad sobre ella, y ese deseo enfermizo fue lo que realmente descontroló a su otro yo.

Tal vez había visto las cosas desde un punto completamente negativo y por eso no podía encontrar la solución; si se enfocara en controlar a la bestia entonces no habría posibilidad de proteger a nadie, pero si no la controlaba entonces seguro mataría a todos. Enredó los dedos en sus cabellos, desesperado. Si solo hubiera alguien que pudiera darle la respuesta! Se acostó en su futón, dejando que la oscuridad de la habitación y los sonidos del viento lo absorbieran hasta quedarse dormido.

Rukia dejó de contenerse y se soltó a llorar en cuanto el peli naranja estuvo fuera de su habitación. No podía ser que Kurosaki Ichigo se hubiera dado por vencido y ahora la dejara; acaso no le decía que la amaba, que la deseaba más que a nadie ni nada en el mundo? Entonces por qué se rendía? Ichigo era un maldito mentiroso, como todos los demás! Jamás tuvo intención de estar con ella siempre, jamás quiso que su relación fuera para siempre! Hace un momento ella estuvo a punto de entregarse a él porque lo amaba y ya no podía contenerse, pero él solo lo hacía para tener un momento de placer antes de despedirse…

Tomó una decisión: incluso si él realmente quería dejarla, ella no se rendiría. Encontraría la manera de solucionar todo eso, aún sin una respuesta aparente…

Se quedó petrificada: hacia un momento estaba en blanco y ahora la respuesta estaba ahí, en su mente, clara y obvia. Tomó su shihakushou y se lo puso: no había tiempo para reposar, tenía que ir a buscar a alguien.

~~O~~o~~O~~o~~O~~

Ichigo despertó cansado, sin ninguna idea en la cabeza y con un dolor corporal terrible. Era como si hubiera peleado en vez de haber dormido. Se levantó y se colocó su shihakushou, listo para un día de lo más difícil. Escuchó voces en la habitación de la morena, luego pasos por el pasillo y finalmente Tatsuki irrumpió en su habitación:

-Dónde rayos está?

-De qué hablas, Tatsuki?- le respondió, sin ánimos de discutir

-Dónde rayos está Rukia?

-Cómo esperas que lo sepa?

-Eres su novio, con un demonio! Tienes que saber dónde está!

-Pues no tengo idea! Ayer estaba en su habitación!

-Cállense los dos- les interrumpió Byakuya que acaba de regresar de su escuadrón-Kurosaki, dónde está Rukia? No la han visto en toda la mañana y no está en su habitación ni en ninguna otra parte de la mansión

-No tengo idea- respondió cansado- Ayer discutimos, pero ella estaba en su habitación; no me dijo que fuera a salir ni nada por el estilo

-Discutieron? Qué clase de discusión?- le preguntó Byakuya

-Le dije que no deberíamos seguir saliendo, al menos hasta que encuentre la manera de mantenerla a salvo- explicó, sintiendo la sombría mirada de sus amigos y la neutralidad de Byakuya- No puedo prometerle nada, ni siquiera estoy seguro de que haya una solución a todo esto; discutimos por diferencia de opiniones con respecto a eso y luego me fui, y ella se quedó en su habitación

-Así que discutieron en su habitación, eh? Creí que te había prohibido encuentros tan cercanos, Kurosaki

-Ahora no necesito tus sermones, Byakuya- le dijo, más irritado que de costumbre- Debemos encontrar a la morena antes de que le pase algo malo. Ya revisaron en el Sereitei

-Este lugar es enorme, Ichigo! Jamás la encontraremos así! Tú tienes la culpa por decir tantas estupideces! - le recriminó Tatsuki

-Basta!- exclamó Orihime- Tenemos que pensar un poco; solo así sabremos a dónde pudo haber ido- todos se asombraron, ya que la chica no solía decir nada inteligente

-Qué pudo haber pensado para salir sin avisarle a nadie?- preguntó Tatsuki

-Ichigo, dijiste que discutieron porque le pediste una especie de separación temporal, cierto?

-Sí…

-Porque sientes que no puedes protegerla de tu hollow, cierto?

-Sí…-era como si la mente de Ichigo sacara conclusiones de sus propias respuestas: discusión, seguridad, solución…quién podría darle la solución a la morena. Sintió palidecer al comprender la respuesta. Miró a Ishida y supo de inmediato que habían llegado a la misma conclusión:- El sujeto que nos atacó en Karakura

-Cómo?- preguntó Orihime, confundida

-Yo quiero alejarme porque mi hollow está fuera de de mi control, así que si ella sabe cómo controlarlo entonces podremos volver a estar juntos- aseguró Ichigo. Acaso la morena se había vuelto loca?

-Estás diciendo que fue a buscar al maniático que la secuestró en Karakura para pedirle una respuesta a tu problema? Por Dios, es ilógico!

-Es lo único que se me ocurre; no hay de otra, tendremos que regresar a Karakura: si encontramos al sujeto, encontramos a Rukia

~~O~~o~~O~~o~~O~~

Rukia había salido hacia el mundo humano; tuvo que inmovilizar a los shinigamis en turno pero por fin había llegado. Karakura estaba tranquilo, como si no hubiera nada que amenazara su seguridad. Sabía que no tendría que buscar ni esperar mucho tiempo antes de que el sujeto notara su reiatsu y fuera hacia ella; poco después él estaba allí, frente a ella, sonriéndole malicioso:

-Así que Kuchiki Rukia ha regresado, eh? Dónde dejaste a Kurosaki Ichigo?

-Lamentablemente vengo sola- le dijo fría. No se permitiría falla alguna

-Así que no pueden manejarlo, eh? No puedes aceptar que tu novio sea un monstruo…-le dijo, envenenándola con sus palabras

-Ichigo no es un monstruo!- le aseguró, manteniendo la calma con todas sus fuerzas- Él es la mejor persona que haya conocido en mi vida, alguien en quien puedo confiar, él es…- las palabras se quedaron atoradas en su garganta

-Sé que no puedes evitarlo, Rukia. Es lógico sentir algo de repugnancia hacia él- Rukia no lo miró- No puedes salvarlo; de hecho, tú eres parte de su perdición, por no decir el factor principal. Terminaran ahogándolo en desesperación, cuanto más cerca estés más será su dolor

-Dime qué rayos tengo que hacer para ayudarlo- le exigió

-Viniste aquí para pedirme que te ayude? Qué tierna- le dijo, sínico

-Vine aquí porque eres el maldito culpable de que el hollow se saliera de control- le escupió

-Sabes, no te ví bien la última vez- le dijo, cambiando radicalmente el tema de conversación- Eres más hermosa de lo que aparentas, sabes? Ahora entiendo por qué se siente tan atraído hacia ti

-De qué hablas?

-Sabes, podría considerar ayudarte- le dio mientras se colocaba detrás de ella y le acariciaba el cabello- Podría hacerlo, pero necesito algo a cambio

-No me toques!- le espetó apartándose de su contacto- Eres un sucio! Cómo puedes siquiera pensar en que yo podría hacer algo así?

-Estoy seguro de que lo considerarás; después de todo soy el único que sabe qué es lo que Kurosaki Ichigo tiene que hacer para que todo se solucione- le dijo, atrapando su delicada barbilla entre sus dedos índice y pulgar.

-Jamás…! Antes prefiero arriesgarme a que Ichigo me mate!

-Bueno, comprobemos ahora si es cierto lo que dices porque tu novio viene en camino. Oh, espera, lo olvidé: ya no es tu novio, cierto?

-Eres un imbécil!

-Y tú una maldita y preciosa arrogante- antes de que Rukia pudiera reaccionar sintió los labios del sujeto aplastarse contra los suyos. Trató de apartarse pero la otra mano se había encajado en su hombro, impidiéndole moverse por el dolor. Cuando la soltó, Rukia le dedicó la mirada más cargada de odio que pudo.

-Sí no la sueltas serás el más imbécil y el más muerto de este universo- le amenazó una voz, una que Rukia identificó inmediatamente. Ichigo se encontraba tras ella y su mirada gélida los traspasaba- Veo que mi intuición me trajo al lugar correcto

-Veo que nos volvemos a encontrar, Kurosaki Ichigo- le dijo, sin sacar sus uñas del hombro de la morena- Al parecer Rukia es nuestro hilo, no lo crees? Nos une de alguna manera

-Suéltala- le dijo con voz amenazante. Rukia se asustó: y si Ichigo perdía de nuevo el control? Iría contra el sujeto o también contra ella?

-Creo que no me entendiste. Tienes una ex-novia encantadora y no veo el problema con que la compartas

-No juegues con mi paciencia; si no la sueltas soy capaz de matarte con mis propias manos

-Y quién te dijo que tengo intenciones de soltarla?

-Solo lo haces para provocarme, y créeme que lo estás logrando. Suéltala o me veré obligado a pelear contigo

-Y por qué no peleamos de una vez? Será que tienes miedo de que, si yo muero, jamás encontrarás la manera de controlar a tu hollow interno?

-Ya deja de jugar, me escuchaste?- el sujeto soltó a Rukia, que fue inmediatamente al lado de Ichigo. El ojimiel pudo observar la mancha de sangre y se encolerizó:- Quién eres?

-Creo haber dejado claro que mi nombre carece de importancia- dijo exasperado- Pero si quieren saberlo, por qué no?

Ichigo y Rukia esperaron con ansias la respuesta, así podrían ponerle nombre a la causa de todos sus problemas:- Mi nombre es Kurai Yasha

-Eres un…shinigami?- preguntó Rukia temerosa. La intensa mirada del hombre la acongojó

-No, no lo soy en absoluto- le respondió. Ichigo no toleraba la respuesta de la chica ante la mirada del chico

-Entonces qué eres?- le preguntó Ichigo- Los Vizards son shinigamis que fueron víctima de un 'experimento', pero y tú?

-Y tú qué eres, Kurosaki Ichigo? No eres como yo, no eres un shinigami y no eres un vizard…

-Soy Kurosaki Ichigo, no necesito nada más

-Lamentablemente la chica junto a ti es Kuchiki Rukia, una shinigami. Si eres solamente tú, me temo que no será suficiente

-Cállate!- le ordenó la morena- Sea solo Kurosaki Ichigo, yo no pido nada más…-miró directamente al ojimiel y su mirada cálida lo absorbió- Es suficiente, siempre y cuando estés conmigo

-Ya veo que no les interesa lo que tenga que decirles, así que…mejor los dejo para que sigan su conversación

-Espera un minuto- lo detuvo Ichigo- Yo tampoco tengo intenciones de pelear contigo; pero quiero saber si hay alguna manera de que todo regrese a la normalidad

-Dale a tu hollow lo que quiere…-le serpenteó- Déjalo que sacie sus ansias

-No voy a permitirle eso- rechazó el peli naranja

-Pues entonces prepárate para tener la peor vida de todas- dicho esto miró a la morena- Yo que tú me lo pensaría: una vida vacía o una de sufrimiento

-Si es al lado de Ichigo no habrá tal cosa- aseguró ella, confiada en que encontrarían la solución

-Ya sabes; si no crees que el 'humano' sea suficiente…-miró despectivamente a Ichigo- Puedes acudir a mí; yo sabré darte lo que él no puede

-No hay nada que yo quiera de ti- lo rechazó Rukia, aferrándose al brazo de Ichigo

-Entonces me retiro, pero sepan que la siguiente vez que nos veamos no será algo tan agradable- el sujeto desapareció

Ichigo tomó la herida de Rukia y la examinó: no se veía tan grave, pero sería mejor que regresaran al cuarto escuadrón:- Estás sangrando; regresemos para que te chequen

Como respuesta la morena simplemente asintió, dejó que el chico la cargara y atravesaron juntos la puerta Senkai hasta el Sereitei.

Tatsuki y los demás se alegraron de verla sana y salva; su herida no era grave, y Orihime la curó en un santiamén. Ichigo reflexionaba en las palabras del enemigo, pero no había nada oculto que pudiera servirle para solucionar todo. Regresó con los demás a la mansión Kuchiki y acompañó a la morena a su habitación. Aún no la había reprendido por su acción tan estúpida:

-Rukia, quiero que dejes de entrometerte- le exigió en cuanto estuvieron solos en la habitación de la morena

-No quiero entrometerme, Ichigo. Por lo visto es el problema de los dos: qué es lo que tu hollow quiere con tanta urgencia?

-A ti- respondió, consciente de lo vaga sonó su respuesta.

-A mí? Él me quiere…de la misma forma que tú?- le preguntó avergonzada

-Claro que no- se acercó a ella y acarició su rostro y su cuello:- Yo deseo tocarte, sentir tus labios y el roce de tu cuerpo, deseo llevarte al cielo y de regreso; él en cambio desea tu sangre, ver tu cuerpo cubierto de ella y sonreír ante tu miseria…-sintió el cuerpo de la morena tensarse- Te deseamos de manera muy distinta, y no puedo controlar las intensas emociones de ambos, Rukia

-Seré prudente, lo prometo; trataré de no provocarte y seguir tus instrucciones…

-Eso no va a funcionar, Rukia, y lo sabes

-No tiene que ser así! Seremos los dos, juntos como siempre lo hemos estado- lo miró desesperada, viendo como los fríos ojos del ojimiel se derretían- Por favor…

Ichigo lo pensó un momento- Déjame pensarlo…

Rukia lo besó, impaciente. Hacía unos días era él el insistente, y ahora era ella la que no podía alejarse de él. El muchacho le respondía con calurosas caricias, pero esta vez no llegaron tan lejos.

Ichigo realmente necesitaba pensar; comprender al hollow sería conocer una parte de sí mismo.- Entiéndeme, por favor…solo así tendremos alguna posibilidad

-Está bien

Ichigo salió y caminó directo a su habitación. Kurai Yasha, así se llamaba su tormento; él había dicho que la siguiente vez que se vieran no sería tan agradable, pero él se aseguraría de estar preparado.

Continuará…

Sorry, este capi es corto; como ya se acabaron mis vacaciones pues no podré escribir tan seguido, pero prometo actualizar pronto, va?

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Es todo por hoy pero espero no tardarme en subir el siguiente capi, ok?

Ruichi-chan, cambio y fuera!

IchiRuki LOVE!