Ruichi-chan les trae el sexto capi de esta historia!
ADVERTENCIA: este episodio contiene LEMON, y de manera bastante explícita, así que por favor, si no les gusta mejor no lo lean.
YO y +La Fundación 'Reviews para ésta loquita ^.^' + les dedica este capi a los q me dejaron review en el capi pasado:
*.-TeNsHi kUcHiKa-ChAn-. *Misaki-Chan (jajaja, los mayores problemas son los q necesitan mejores soluciones! Grax x el review! ^.^) *alessandra08 *Ghost iv *Hiromi-kun
Bueno, la simbología:
-blablabla…-diálogos
'Pensamientos'
"Flashback…Fin Flashback"
ADVERTENCIA: este capítulo contiene LEMON
Recuerden que Bleach no es mío, todo es de Kubo Tite-sama…yo solo me invento la trama de esta historia sin otro fin más que el de entretener jojo ^_^
Let's Read!
Capítulo 6
"El que puede prescindir del ser amado puede prescindir de todo" André Maurois
Waltz of the Shinigamis
Rukia sentía la calidez del sol a través de sus párpados, pero no había sido eso lo que la había despertado. Alguien le acariciaba con ternura el rostro, dibujando figuras extrañas en la piel de sus mejillas a ratos, simplemente acariciándola otros. Sonrió casi imperceptiblemente ante tal acción, aunque el chico que la acariciaba la observaba tan atentamente que era imposible que no notara ese mínimo gesto.
-Te desperté?- su voz se escuchaba ronca ya que, aunque hacía rato que se había despertado, no había pronunciado palabra durante el tiempo que había estado en la habitación de la morena. Ella sonrió aún con los ojos cerrados, tomando entre sus dedos la mano que seguía acariciando su mejilla.
-Invades mi espacio- le dijo en broma, haciendo sonreír al peli naranja. Quería verla, quería ver la sonrisa que ahorita mismo debía de estarse dibujando en el rostro de su novio: abrió los ojos rápidamente para encontrar esa imagen tan perfecta de Ichigo, una que se mostraba rara vez durante los últimos días. Intentó incorporarse, pero el chico no la dejó, así que se apoyó en sus codos y lo fulminó con la mirada:- A qué se debe la visita tan temprano, Ichigo?
-Te molesta que te visite tan temprano?- le preguntó arqueando una ceja.
-No~, pero es extraño que vengas tan temprano, Ichigo. Tuviste una especie de sueño revelador o algo así?- le preguntó bromeando, pero la forma en que Ichigo sonrió revelaba mucho más de lo que Rukia jamás sabría, una especie de complicidad con sus habitantes internos.
-Y no tienes curiosidad por saber que hacer tan temprano tu novio en tu habitación?- le preguntó con picardía, haciéndola sonrojar levemente pero no desvió su mirada violeta de la de su novio. Escuchaba perfectamente cómo su corazón se había acelerado y su respiración era agitada; también sabía que Ichigo la miraba más atentamente de lo normal y seguramente se había percatado de los cambios que su cuerpo estaba sufriendo por su culpa.
-Un poco…-le contestó tratando de sonar indiferente, aunque tenía bastante curiosidad- Venir a visitar a tu novia a su habitación, tan temprano, estando todos dormidos no es normal en ti, Ichigo.
-Pues digamos que tenía muchas ganas de verte…-le susurraba con una voz increíblemente sensual que le erizó la piel a la morena, que no se dignaba a mirarlo sino que se perdía en algún punto de la puerta corrediza que daba al jardín. Sintió el cuerpo del peli naranja inclinarse sobre ella hasta llegar a su oído, donde respiraba de forma acompasada, poniéndola sumamente nerviosa-Fue una noche demasiado larga.
-No pudiste dormir?- le preguntó aún sin mirarlo, pues temía encontrarse con los ojos miel del chico. Él comenzó a pasear la punta de su nariz por el hueco detrás de la oreja de la morena, aspirando su aroma.
-Al principio no, pero luego caí rendido…y soñé contigo- le respondió, pensando que no era del todo falso aunque la Rukia con la que había soñado estaba "liada" con el blanquito. Eso lo hizo detener su paseo por la piel de la chica al recordar algo: no le había preguntado si ella sentía algo más por el hollow.
-Soñaste conmigo?- le preguntó, girándose a verlo al sentir que sus caricias se detenían:- Qué soñaste?- le preguntó autoritaria. Ichigo sonrió burlón: esa sí era 'su' Rukia, la shinigami testaruda y mandona, la chica enérgica e independiente, la provocativa…la Rukia de su mundo seguramente se hubiera sonrojado y le hubiera preguntado lo mismo con un tono mucho más dulce y tímido.
-El punto es que soñé contigo, no? No te conformas con eso? Además de invadirme mientras estoy despierto, ahora también lo haces cuando estoy dormido- le respondió, tratando de provocarla para tener una de esas tontas discusiones que tanto le gustaban y extrañaba.
-Y yo qué culpa tengo de que sueñes conmigo?
-Dicen que cuando sueñas con alguien es porque ese alguien se durmió pensando en ti- le respondió triunfante. Y sonrió: ahí estaba el sonrojo, esa tierna evidencia de que la chica sentía por él más de lo que se permitía mostrar.- Así que acerté, eh?- le dijo, tomándola justo a tiempo del rostro para evitar que se volteara.
Rukia se sonrojó aún más: el chico tenía razón, se había acostado pensando en él y de hecho ella también había soñado con él…aunque su sueño no fuera precisamente el más puro que hubiera tenido. Se estremeció al recordar las caricias que habían intercambiado en el sueño, y trató por todos los medios de zafarse, pero el peli naranja no se lo permitió:- Acerté- afirmó victorioso antes de inclinarse sobre el sonrojado rostro de la morena y lamer su labio inferior, arrancándole a la chica un sonoro suspiro de satisfacción.- Y por tu reacción no podemos decir que haya sido un sueño casto.
-Y-Yo no dije que hubiera s-soñado contigo- tartamudeo Rukia. 'Lo que me faltaba, ahora estoy tartamudeando! Si nunca me pasa! Ahora él sabrá que yo estaba soñando eso con él!'- Mucho menos soñé "eso" que insinúas!
-Yo no estoy insinuando nada, Rukia. Lo estoy afirmando- le dijo, demoliendo la última barrera de la morena. Succionó con avidez el labio inferior de la shinigami, arrancándole otro magnífico suspiro, antes de lanzarse a atacar su delicado cuello, el cual mordió, besó, lamió y succionó con pasión, arrancándole gemidos, suspiros y chillidos a su novia. Estaba decidido: sería suya, sería suya y de nadie más, ambos lo querían…esa sensación de pertenencia era algo que ambos necesitaban.- Quieres que haga tu sueño realidad?- le preguntó con una voz ronca, cargada de deseo. Rukia se sonrojó violentamente, pero no respondió: dejó que su silencio dijera todo lo que había que decir.- Entonces que así sea- le dijo besándola, hundiendo su lengua en la cálida cavidad de la chica y batallando por el dominio. Rukia no se dejaría vencer fácilmente, así que contraatacó todas y cada una de las magníficas lengüetadas que su novio le regalaba, olvidándose a momentos de dónde estaba y con quiénes estaban.
-Ichigo…-le dijo ahogada, aunque más bien fue un susurro. Ichigo volvía a atacar su cuello sin piedad, haciendo que se arqueara contra él. La creciente erección de su novio en su vientre la hizo reaccionar:- Ichigo!
-Qué?- le preguntó, levantando su rostro para poder observar a la agitada shinigami, pensando en que él no estaba en mejores condiciones.
-Estamos en la casa de mi hermano, con todos los sirvientes y nuestros amigos pendientes de lo que hacemos, a plena luz del día…no es momento.- le dijo, tratando de sonar razonable para no lastimarlo. Pero por primera vez el chico reaccionó bien a su petición, sentándola en el futón y atrayéndola a su pecho:
-No pasará de esta noche, Rukia.
-…-la morena se sonrojó aún más (si es posible) y bajó la mirada, algo confundida por lo rápido que estaba pasando todo eso. 'Pero qué estoy diciendo? Si era yo la que no podía esperar ni un segundo más y por eso hice todas esas estupideces! Yo…amo a Ichigo, lo deseo…! Entonces por qué tan histérica?'- Yo tampoco…
-Mmm?- le preguntó Ichigo, ya que su voz había salido tan bajita que no la había escuchado.
-Yo tampoco…quiero que pase de esta noche.- le dijo en voz más alta y mirándolo fijamente. Ichigo sonrió triunfante ante la mirada algo avergonzada pero segura de su novia, después la beso antes de salir de su habitación y dejarla arreglarse para desayunar. Rukia se levantó de su futón en cuanto Ichigo cerró la puerta.
-Rukia-Ojou-sama?- preguntó su doncella personal detrás de la puerta, haciendo que pegara un brinco del susto. Kami! Y si hubiera llegado cinco minutos antes? Los hubiera encontrado a ella y a Ichigo in fraganti!- Ojou-sama?- preguntó de nuevo la doncella, esperando una respuesta.
-Pasa, por favor- le dijo. La chica entró y le informó que el baño estaba listo y desocupado. Un baño no le parecía mala idea, así que se dirigió junto a ella a la enorme habitación que destinaba su hermano al aseo personal. Cuando llegó le dijo a la chica que le avisara a Orihime y a Tatsuki por si querían bañarse con ella, y así lo hizo la chica. La verdad a Rukia le parecía innecesario que la chica de nombre Mina la siguiera a todos lados, pero ya que su hermano había insistido tanto en que una señorita de la clase de ellos debía de tener una acompañante, pues no pudo rehusarse. De vez en cuando era de utilidad, por ejemplo ahorita que le había hecho el favor de buscar a sus amigas, pero le desesperara mucho que le chica quisiera ayudarla incluso a cambiarse de ropa! Por Kami! Si lo había hecho desde que era una niña y le salía bastante bien sin ayuda!
-Rukia-chan!- escuchó un alegre saludo proveniente de una de sus amigas…la castaña, para ser más exactas.- ohayou gozaimasu!
-Ohayou, Orihime, Tatsuki- saludó Rukia a ambas chicas, las cuales entraron sonrientes.
-Y ese milagro que quieres que nos bañemos juntas, Rukia? Pensé que te gustaba tener privacidad- le dijo Tatsuki sospechosa de las intenciones de su morena amiga.
-Pues el baño es muy grande, y de todos modos tenemos que bañarnos, así que pensé que podríamos hacerlo juntas y platicar mientras tanto- le respondió Rukia, aunque la verdad quería meterse rápido al agua porque la "fiebre" que le había dado con la visita de Ichigo se le estaba bajando y le comenzaba a dar frío.
-Bueno, pues entonces hay que meternos ya, porque faltan Ichigo y los chicos- repondió Tatsuki, comenzando a soltarse la cinta de su bata de dormir.
-De hecho hay dos baños, uno para hombres y otro para mujeres, aunque están juntos- le explicó Rukia.
-Lo sabía! Con lo grande que es tu casa, Rukia-chan!- exclamó Orihime.
-Pues, técnicamente ni es suya ni es una casa, es de Byakuya y es una mansión…- susurró Tatsuki.
-Bueno, dejemos de hablar y metámonos a bañar, les parece?- les sugirió Rukia. Se desvistieron, dejando su ropa y demás en el vestidor y caminaron al interior del baño. La habitación parecía en realidad una piscina de agua caliente, muy al estilo japonés antiguo.
-Guau!- exclamaron sus dos amigas al ver dónde se bañarían.
-Es enorme, yuju~! – exclamó Orihime, mientras se sentaba a la orilla y metía sus piernas en el agua.- Está calientita!
-Es increíble, jamás pensé que me bañaría en un lugar como este- le comentó Tatsuki a Rukia, la cual parecía algo avergonzada por la emoción de Orihime.- Lo bueno es que estamos juntas y lo disfrutaremos aún más!- le dijo a la morena, tomándola del brazo y jalándola para unirse a la castaña. Se lavaron antes de introducirse al agua termal, exclamando aliviadas al mismo tiempo.
-Es increíble, Rukia-chan! Yo me vendría todos los días a la S.S. con tal de bañarme aquí!- le dijo mientras se hundía más en el agua.- Debe ser difícil bañarte en casa de Kurosaki-kun si estabas acostumbrada a este lugar.
-Lo que sucede, Orihime, es que en la casa de los Kurosaki es más divertido tomar un baño, cierto?- le preguntó a Rukia, haciendo que se ruborizara levemente por su comentario en doble sentido.
-No entiendo a qué te refieres, Tatsuki- le dijo tranquilamente, conservando el temple que tanto la caracterizaba.
-Pues que de seguro en el mundo humano tienes la oportunidad de infiltrarte en baño mientras Ichigo se está dando un baño con la escusa de que le vas a ayudar a "tallarse la espalda"…-le dijo Tatsuki, tanteándola. Rukia se sonrojó totalmente, arrancándoles risas a sus dos amigas:- Y luego él dice: "Rukia, por qué no te metes y así te tallo la espalda?", y tú le respondes: "No, Ichigo, pueden venir tu papá o tus hermanas y qué pensarían de nosotros?", y él te dice: "Hemos hecho cosas peores, Rukia. Además, aún no lo hemos intentado en…"
-ALTO!- gritó Rukia, poniéndose de pie y ciñéndose la toalla a su cuerpo:- Nosotros no lo hemos hecho en ningún lado, Tatsuki! Y nunca nos hemos visto mientras cada uno se está bañando por su cuenta!
-Eso dices tú, Rukia-chan, pero de él…-dijo Orihime, dándose el beneficio de la duda.
-Espera, Rukia…estás diciendo que llevan ocho meses de noviazgo, mas los que llevan de amigos, viviendo bajo el mismo techo en habitaciones continuas con un padre de lo más pervertido y liberal y no han hecho NADA?- 'Oh, Kami! Que me trague la tierra, por favor!', pensó Rukia mientras volvía a sentarse dentro del agua.- NADA?- volvió a preguntar Tatsuki. La castaña y la karateka observaron a su amiga largo tiempo hasta que ésta negó una vez con la cabeza, sin articular palabra.- NO PUEDE SER!- exclamó la morena de cabello más corto.
-Entonces tú y él no han…hecho el amor?- preguntó Orihime avergonzada y avergonzando a la aludida.
-No…
-Por qué?- preguntó Tatsuki, incrédula- Es decir, no puedo creer que Ichigo haya aguantado tanto tiempo sin abalanzarse sobre ti!
-Bueno, no es precisamente que él no haya querido "hacerlo", pero aún no me sentía lista. Es decir, él es un humano y yo ya estoy…
-Vamos a empezar de nuevo con eso, Rukia? Pensé que había quedado ocho meses en el pasado, casi nueve…- la reprendió Tatsuki, haciendo que la morena frunciera el ceño y le contestara:
-Para Uds. es fácil decirlo, no son las que están muertas con un novio humano cuya alma es un shinigami y salvó a la cd. Karakura y a todo el mundo de la destrucción!
-Cierto, pero somos amigas de esa persona y es nuestra obligación decirle que lo que piensa son puras estupideces!- le replicó Tatsuki, dejando a las otras dos pasmadas:- Sabes lo que daría cualquier humana, shinigami o incluso alma del Rukongai por estar en tu lugar y tener a sus pies al chico que resultó ser un codiciado y solicitado súper shinigami? Pues si no lo sabes aquí…-apuntó a Orihime- está una que hace meses lo hubiera dado todo, si quieres pregúntale!
Rukia y Orihime intercambiaron miradas incómodas. Si había un tema tabú entre ellas era precisamente ese: la morena se sentía mala amiga cuando recordaba que a la castaña solía gustarle el peli naranja, pero nunca se confesó al ojimiel. La razón…ella.
"Flashback
La guerra terminó, la Soul Society estaba ajetreada haciendo reparaciones aquí y allá, recogiendo a los heridos para llevarlos al 4to escuadrón, recibiendo a las almas humanas de quienes no pudieron evitar su muerte, entre otras cosas.
Ichigo permanecía dormido inconsciente en una habitación en la mansión de los Kuchiki, siendo atendido personalmente por Rukia, quien había insistido en que el escuadrón estaba demasiado atiborrado y el chico necesitaba descansar. Aunque ella también había permanecido unos días inconsciente, ya estaba totalmente recuperada. Las heridas físicas de Ichigo también habían sido curadas por Orihime y, según Unohana-taicho, era cuestión de tiempo para que el chico despertara.
-Kuchiki-san?- escuchó Rukia desde la puerta. Se giró para encontrar a una tímida Inoue; le sonrió y le pidió que pasara y se sentara en el cojín que estaba a su lado. La chica obedeció y ambas se quedaron en silencio observando al ojimiel.- Aún no despierta…-suspiró Orihime, pero Rukia no contestó.- Es cuestión de tiempo, ya verás que no tarda en…
-No tienes que hacerme sentir bien, Inoue. Ya sé que Renji te pidió que vinieras a hablar conmigo.
-Oh…-dijo sorprendida la castaña- Entonces ya sabes que no hay nada que podamos hacer, por qué no descansas, Kuchiki-san? Tú también debes de estar agotada, yo me quedaré cuidándolo el rato que des…
-No quiero dejarlo solo- le contestó la morena, tomando la mano izquierda del sustituto entre las suyas.- Quiero esperar hasta que despierte.
-Sabes, Kuchiki-san?- le llamó Inoue, motivada por la escena frente a ella. La mirada en los ojos violetas era la misma que alguna vez había visto en los ojos miel del sustituto.- A mí…me gusta Kurosaki-kun. De hecho, estoy enamorada de él desde que lo conocí…-le confesó la castaña. Rukia la miró sorprendida, pero por alguna razón su cuerpo no deseaba ceder ante la declaración: ella lo sabía, más bien lo "sentía", pero sus manos y su conciencia se negaban rotundamente a cederle el lugar que ella ocupaba en el chico, sea cual fuere.-Tú…ya veo- fue lo único que pudo decirle.
-Cuando fui amenazada por Ulquiorra y fui a despedirme de él yo…iba a besarlo, pero no pude.- Rukia escuchaba atenta, aferrándose cada vez más a la mano del peli naranja.- No sé por qué, pero en el último momento es como si él me hubiera rechazado- la castaña soltó una risita nerviosa y miró a la Kuchiki.- Tú también hubieras intentado despedirte solo de él, cierto?
-Yo…no…-intentó decir la morena, pero lo único que pensaba era que su secreto, uno que ni ella estaba segura de querer conocer, estaba siendo descubierto.
-Está bien, yo sé por qué me rechazó.- le dijo sonriéndole:- Es la misma razón por la que quien está sentada en ese cojín sosteniendo su mano no soy yo.- dicho esto se levantó y caminó a la salida, cerrando la puerta tras ella. Caminó por el pasillo de regreso al 4to escuadrón para ver si podía ayudar en algo más, sin embargo no pudo evitar llorar al pensar que había perdido.
Rukia fue aliviando poco a poco su agarre a la mano del sustituto, pero no despegó su vista de la puerta. Qué rayos se supone que debía hacer? Su amiga era humana, igual que Ichigo; era especial, igual que Ichigo; era preciosa, divertida…era perfecta para Ichigo.
-Si sigues apretando tan fuerte mi mano me van a quedar las marcas de tus dedos…- escuchó una voz ronca que la hizo saltar y girarse a ver al chico que ahora la miraba atento, frunciendo el ceño, pero sonriente, y ella le regresó la sonrisa sin poder evitarlo.- Esa fue una indirecta para que me soltara- le dijo, haciendo que la sonrisa se esfumara del rostro de la morena y lo soltara lentamente. Se quedaron viendo unos segundos en los cuales el chico se incorporó, sentándose sin dejar de mirarla con el ceño fruncido.
Repentinamente la chica se puso de pie y caminó hacia la puerta:- Rukia!- la llamó el peli naranja, incorporándose de un salto y alcanzando a evitarle la salida.- Me estuviste cuidando todo el tiempo, cierto? Gracias.
Rukia se quedó ahí sin mirarlo: ella entendía que el chico fuera un insensible pero…-No sabes lo preocupada que estaba, Ichigo. Eres un idiota.- le dijo, levantando su mirada violeta hacia la miel de él.
-Cierto, pero prometo recompensártelo en cuanto regresemos a Karakura- le dijo, sonriéndole tan confiado como siempre. Rukia le devolvió la misma sonrisa, olvidando momentáneamente problemas que de todos modos no tenían arreglo inmediato.
Fin Flashback"
-Por qué se quedan tan calladas, eh?- les preguntó Tatsuki, sacándolas a ambas de sus recuerdos.
-Cómo puedes tocar ese tema como si nada, Tatsuki?- le reprochó Rukia, enojada.
-Con ese ceño tan fruncido pareces Ichigo, Rukia. Además, creo que es hora de que dejes de sentirte como la "baja novios", después de todo a Orihime ya no le gusta!
-Cierto, Rukia-chan!- le dijo Orihime, sonriéndole sinceramente- Una sabe que en el amor y la guerra todo se vale y se puede perder o ganar, y yo perdí. Así que no te sientas culpable, por favor.
-Sí! Además, si hubiera un culpable ése sería Ichigo, por enamorarse de ti!- le dijo Tatsuki aún alterada.- Además, ese no era mi punto! El punto es que debes dejar de ser tan indecisa o cuando tú quieras él ya no va a querer, incluso podría buscarse a otra!
-Ichigo no haría eso! Y quién dijo que yo no quiero?- 'Oh, Kami! Por qué no puedo mantener mi boca cerrada?'
-Y si también quieres, me puedes explicar por qué rayos aún son vírgenes? Porque estoy segura de que el idiota de Ichigo también lo es!
-Y tú puedes explicarme por qué rayos la estás interrogando justo cuando nos estamos bañando?- preguntó al voz de Ichigo. Las tres chicas se sobresaltaron, buscando de dónde provenía la voz.
-Dónde estás, Ichigo?- le preguntó Tatsuki en posición de ataque.
-Bañándome, y justo nos toca la mala suerte de que el baño de hombres está justo al lado del de ustedes y se puede escuchar todo lo que dicen- les dijo Ichigo, haciéndolas palidecer. Había escuchado "TODO"?
-No seas mentiroso, Kurosaki, acabamos de llegar y nada más escuchamos la parte donde Rukia-san dijo: "Quién dijo que yo no quiero?"- dijo Ishida, tranquilizándolas.
-Bueno, y tú que tienes que andarles diciendo, eh?- escucharon decir Ichigo, seguido de ruido de chapoteos debidos, seguramente, a que los chico habían comenzado a pelearse en el agua.
-Suficiente- escucharon la voz de Chad y después, nada.
-Nosotras ya vamos a salirnos, así que los esperamos para desayunar- les dijo Tatsuki, quien se puso de pie, seguida de Orihime.
-No se tarden porque ya tengo hambre- le dijo Orihime, saliendo del agua junto a Tatsuki mientras Rukia se ponía de pie y se enredaba bien la toalla para salir del agua.
-Lastima, Ichigo, nos llevamos a Rukia. Pero no te preocupes, que ya nos contó que en tu casa la tienes toda para ti solito- le dijo Tatsuki, burlándose a carcajadas, mientras Ichigo de su lado del baño se reía ante la desfachatez de su amiga karateka.- Apúrense, eh?- les dijo Tatsuki antes de salir del baño hacia los vestidores.
-Nos vemos, Ichigo- le dijo la morena antes de correr a los vestidores. Ichigo se quedó ahí, asimilando la idea de que si hubiera ido directo al baño después de abandonar la habitación de la morena la hubiera alcanzado cuando se estaba bañando.
-Pervertido- le dijo Ishida, haciendo que Ichigo frunciera el ceño aún más de lo normal.
-Yo no tengo la culpa de que no seas un adolescente normal que fantasee de vez en cuando con su novia. Oh, lo olvidaba! Tú no tienes novia- le dijo sarcástico, riéndose de su amigo.
-Pues no tendré novia, pero tengo información muy valiosa…-le dijo, dándose aires de superioridad- de la tuya.
-Ah, sí?- le preguntó, tratando de sonar indiferente aunque ninguno de sus amigos le creyó.- Y qué es esa información tan valiosa?- su amigo cuatro ojos se había ido primero al baño, así que debió haber escuchado parte de la conversación que las chicas mantuvieron.
-Nada que necesites saber.
~~O~~o~~O~~o~~O~~
Se sentaron a desayunar juntos, Ichigo al lado de Rukia y los demás distribuidos en la mesa. Fue un desayuno tranquilo, lleno de bromas y burlas, pero nada fuera de lo normal para la pareja. Cuando terminaban de desayunar llegó Renji y se fue junto con Ichigo y los chicos, dejando a las chicas para que tuvieran la tarde para pasear.
-Y qué quieren hacer?- le preguntó Tatsuki a las otras dos. Estaban en la habitación de la morena, ésta aburrida acostada en su futón y la castaña sentada junto a Tatsuki de vista al jardín. –Tenemos TODA una tarde para chicas…-dijo sin sonar entusiasmada.
-Qué tal si dormimos- preguntó Rukia, quien ya estaba con los ojos cerrados y acomodada en su futón. Se supone que la S.S. estaba en crisis y ella ahí, sin poder hacer nada y sin encontrar la solución al problema del hollow de Ichigo…su estado podía definirse perfectamente como deprimente.
-NO! Los chicos se fueron a hacer algo divertido entre ellos, tenemos que hacer lo mismo nosotras!- replicó Orihime, sorprendiéndolas.
-Tengo algo divertido que hacer~…-dijo Tatsuki, mirando fijamente a Rukia con una sonrisa burlona en el rostro. Esa sería una tarde muy larga.
~~O~~o~~O~~o~~O~~
Cuando Ichigo y los chicos regresaron ya pasaban de las 11. Todos excepto el peli naranja se dirigieron al baño para ducharse, incluido Renji, quien se quedaría a dormir esa noche. Él, en cambio, se dirigió a la habitación de su novia, sintiendo la ansiedad y los nervios juntarse en su estómago. Cuando llegó a la puerta notó que la habitación estaba oscura y no se escuchaba ningún ruido.- Ichigo?- se sobresaltó al escuchar la voz de Rukia detrás de él. Cuando se volvió la encontró parada detrás de él, con una toalla en el cabello húmedo y su bata para dormir puesta: era obvio que había tomado un baño.-Sucede algo?
-Te estaba buscando, Rukia…-le dijo, abrazándola y besando su cuello, haciendo que ella temblara y se aferrara a sus hombros.- Me extrañaste?- le preguntó son suficiencia.
-Mucho…-le susurró Rukia en el oído, arrancándole una sonrisa.- Dónde estuviste todo el día? No tienes ni idea de la tortura que tuve que pasar…-le dijo, haciendo que Ichigo se despegara de ella para observar su rostro cansado.
-Tortura? Pensé que te habías quedado con Tatsuki e Inoue…-le dijo, riéndose del agotamiento evidente de su novia.
-Pues no tienes ni idea de lo que tuve que soportar, no vuelvas a hacerlo.- le dijo, antes de ponerse de puntitas y darle un beso en la barbilla:- Y tú, qué estuviste haciendo todo el mugroso día? Tienes idea de todo lo que me la pasé pensando en "nuestro" problema?- le preguntó, enfatizando el "nuestro".
-Cuál problema?- le preguntó extrañado.- Si te refieres a Kurai Yasha, lamento decirte que no ha hecho ningún movimiento. Fuimos al sexto, onceavo y doceavo escuadrón y en ninguno han tenido noticias, tampoco el segundo escuadrón tiene información nueva. Todos creen que se está preparando para la pelea.- la miró fijamente, deleitándose con los ojos violetas de Rukia- Entiendo perfectamente por qué al malnacido le gustas tanto.- le dijo, recordando a su enemigo y la forma en que miraba a su Rukia.
-Cuál malnacido? Oh, nuestro enemigo…pues entérate que lo odio, Ichigo- le dijo, arrancándole una sonrisa irónica al chico.- De hecho, estaba hablando del hollow, no de Kurai.
-Ah, el hollow…- Rukia levantó una ceja, extrañada por la poca importancia que su novio le daba al asunto.
-Como que "ah, el hollow…"?- le preguntó, imitándolo a la perfección.- Por si no lo recuerdas quiere matarme!
-De hecho, ese asunto está casi arreglado- le dijo Ichigo, tomándola de la cintura y acercándola a su cuerpo.- Solo falta un último detalle.
-Cuál detalle? Por qué no habías dicho nada?- le preguntó enfadada, tratando de zafarse del agarre del sustituto.- Ichigo, no estoy jugando!
-Yo tampoco, y si no te lo había dicho es porque no tuve oportunidad!- le dijo, soltándola y listo para enfrentarla.
-Pues debiste hacer tiempo! Sabes lo angustiada que estuve durante todo el día?- le reprochó con un tono de amargura que ambos notaron.
-Lo siento, de acuerdo!
-Eso no me sonó a disculpa!- le recriminó la morena, tratando de esquivarlo para entrar a su habitación, pero el chico la tomó y la cargó camino a su habitación- Qué haces? Bájame ahora mismo, Ichigo!- le ordenó, pero el peli naranja la ignoró.
-Te dije que no pasaría de esta noche, Rukia, y voy a cumplirlo.- le dijo con voz firme, haciendo que la pequeña shinigami se sonrojara. Cuando llegaron a su habitación Ichigo entró y cerró la puerta tras él, bajando a la chica y acorralándola entre la puerta corrediza y su cuerpo.- Esta noche, sé mía.- su voz era una sensual orden; a Rukia le daba vergüenza toda la situación, pero la mirada del ojimiel la tenía atrapada. Cierto, había soñado con él de manera nada casta, pero hacerlo en la vida real le daba…miedo.
-Tú eres un humano…- suspiró ella, sintiendo las manos de su novio en su cintura y cuello.
-En este momento soy un shinigami, o no?- le dijo, comenzando a besar su cuello blanquecino.- Soy solamente Ichigo, y tú eres solamente Rukia…- suspiró en su oído, mandando deliciosas vibraciones a cada parte del cuerpo de la morena.- Sé mía esta noche, Rukia.- la posesividad con la que la nombraba, lejos de molestarla, la emocionaba. Cómo era posible que palabras tan sencillas pudieran despertar esas emociones en ella?
-Sí…-respondió sin pensarlo, sintiendo todas las dudas desvanecerse. El sustituto sonrió triunfante y la cargó para salir de la mansión. Saltaban por los techos del Sereitei hasta llegar a la puerta de salida al Rukongai.- A dónde vamos, Ichigo?- le preguntó, sintiendo el martilleo de su corazón en el pecho.
-Ya verás- fue lo único que respondió el ojimiel. Llegaron al puente Shirou, el mismo donde él había dio a pedirle perdón hacía casi nueve meses.
~~O~~o~~O~~o~~O~~
Byakuya caminaba tranquilamente por los pasillos de la mansión, buscando al peli naranja y a su hermana, pero no los encontraba. Se decidió a preguntarles a varios sirvientes, pero ninguno sabía dónde se encontraban.- Si busca a Ichigo y a Rukia, se fueron hace rato.- le dijo Renji, quien caminaba a la oficina de su ex-capitán.
-A dónde?- le preguntó a su ex-teniente, aunque sabía perfectamente lo que sucedía entre esos dos.
-Pues no lo sé, solo sé que Ichigo se la pasó como loco preparando algo en el Puente Shirou; creo que hoy es un día especial, o algo así.- le contestó Renji, esperando un aura asesina de parte de Kuchiki, pero nunca llegó.
-Así que por fin se decidió- dijo Byakuya, más para él que para el pelirrojo.
-Eh? Pensé que Ud. les había prohibido toda clase de…ya sabe.
-Pues sí, así fue. Pero de todos modos tarde o temprano iba a pasar, así que mejor me voy a ver cómo está el asunto de Kurai Yasha.
Renji observó a su capitán irse, pensando en que tal vez Kuchiki Byakuya no era tan duro como todos creían.
~~O~~o~~O~~o~~O~~
-Este lugar…-suspiró Rukia, escuchando los grillos y el agua del río; tanta tranquilidad…
-En la noche salen luciérnagas, así que pensé que te gustaría verlas- le dijo, bajándola de sus brazos y abrazándola desde atrás por la cintura.
-Muy lindas…-le dijo, viendo los haces diminutos de luz moverse de manera mágica sobre el agua y a la orilla del río.
-Preparé algo- le dijo, guiándola más adentro de la alta vegetación hasta un pequeño espacio donde no había hierba, encontrándose con un pequeño futón de color blanco puro. Rukia se sorprendió y tomó su mano guiándolo hasta allí. Se recostaron juntos y miraron las estrellas en silencio.- Sabes qué es lo mejor de las peleas de pareja?- le preguntó Ichigo repentinamente. La morena se giró para verlo sonreír pícaro:- Las reconciliaciones.
Dicho esto la tomó del brazo y la hizo girar para que quedara sobre él, levantándole el rostro para poder besar su cuello blanquecino. Rukia sentía como su corazón se aceleraba conforme el chico la acariciaba: el cabello, su cuello, las manos, hasta llegar a la cintura. Suspiró encantada por las sensaciones que el chico le hacía experimentar. Lentamente y sin saber cómo, el peli naranja fue incorporándose hasta quedar sentado con Rukia a horcajadas sobre él, besándola lentamente, acariciando sus labios con los propios, de forma suave…su estómago se contraía dolorosamente gracias a las delicadas atenciones del sustituto.
Ichigo posó sus manos en los hombros de Rukia, tomando su bata y deslizándolo con calma para descubrir la piel blanquecina de la chica. Sus labios bajaron a lo largo de su cuello, acariciándolo sutilmente hasta llegar a las clavículas, donde beso con fervor. Rukia suspiraba y sonreía por las sensaciones, haciendo que Ichigo se riera sobre su piel y mandara escalofríos de satisfacción por toda su columna vertebral. Con cuidado, el peli naranja desató la banda que sostenía las ropas de la ojivioleta y logró, por fin, dejar al descubierto la piel de sus pechos. Había imaginado tantas veces ese momento, pero ninguna de sus fantasías podía haberle producido lo que en ese momento le provocaba ver la piel expuesta de la shinigami. Lentamente la miró sonriéndole para que no se preocupara.- Perfecta.- aseguró, bajando a sus pechos, besándolos con cuidado y explorándolos con una de sus manos mientras con la otra la sostenía por la espalada.
Rukia sentía su piel arder en los lugares donde el chico la besaba, regalándole suspiros y gemidos cada vez que los labios de su novio la acariciaban. Enredo sus finos dedos entre las hebras naranjas del cabello de Ichigo, tanto para evitar que dejara de besarla como para sostenerse. Su rostro estaba ruborizado y su piel extra sensibilizada…sentía que su mente viajaba hacia algún lugar desconocido y su cuerpo dejaba de responderle. También sentía un calor cada vez más húmedo en su entrepierna; cuando se movió para intentar relajar un poco sus posturas rozó el miembro de Ichigo, haciendo que este se despegara de su piel para lanzar un ronco gemido, acompañado de uno agudo de parte de la morena. Sus respiraciones irregulares delataban su agitación, y sin perder un solo instante el chico se lanzó de nuevo a atacar los labios de la ojivioleta, esta vez con pasión y urgencia, dejándola indefensa.
La morena volvió a moverse, obteniendo otro delicioso roce y de nuevo la separación de la boca de Ichigo de su piel.- Si vuelves a hacer eso no me va a quedar de otra más que violarte…-le dijo Ichigo, aunque por su tono de voz no estuvo muy segura de si lo decía en broma o no. Ella también necesitaba hacer algo, no le gustaba el pacifismo. Sus pequeñas manos se dirigieron a la abertura del pecho del shihakushou del sustituto, introduciéndose y acariciando los magníficamente bien formados pectorales del shinigami. Suspiró al aire, ya que el chico atacaba de nuevo sus pechos. Tantas sensaciones…-Ichigo!- gimió placenteramente cuando el chico mordió uno de sus pezones mientras con una mano estrujaba el otro. Hizo su cuello para atrás, dándole mayor acceso sin dejar de acariciar sus pectorales. Ichigo suspiraba de placer, sintiendo el suave y tortuoso recorrido que las manos de Rukia hacían sobre él. Con cuidado la recostó en el futón, abriendo completamente la bata de la morena y pudiendo admirarla por primera vez completamente desnuda.
Rukia se ruborizó y trató de cubrirse de nuevo con la bata, pero el chico tomó sus muñecas y las sostuvo a cada costado del pálido cuerpo, deleitándose con la esplendorosa vista.- Eres hermosa…-susurró distraído.
-Podrías tener…a…cualquiera mejor…-le dijo Rukia, haciéndolo enojar.
-Y dónde se supone que voy a encontrar a alguien mejor que tú?
-Me refiero a alguien con más…pechos y…
-No necesito más…te deseo a ti.- le dijo, besándola de nuevo en los labios, introduciendo su lengua y comenzando una ardua batalla. Rukia se dedicaba a juguetear con sus manos entre su cabello, acercándolo a ella, dejando que la tocara.
Ichigo sentía su miembro duro, tanto que comenzaba a ser doloroso. Sabía que ambos eran inexpertos, y tendría que contenerse para no lastimarla. Tratando de mantener eso en mente comenzó a despojarse de su traje de shinigami, primero el torso. Mientras lo hacía se separó de la morena, quien lo observaba atenta a cada movimiento de sus músculos. Cuando su torso pudo sentir la brisa de la noche, Rukia se sentó quedando de nuevo a horcajadas sobre él. Con toda la vergüenza que sentía al estar desnuda frente a él, comenzó a acariciar con la yema de sus dedos sus pectorales, sus bíceps, sus abdominales, hasta que se abrazó a él, provocando el roce de sus pechos y arrancándoles un placentero suspiro. Abrazándola con cuidado la depositó de nuevo en el futón, besándola profundamente mientras ella recorría su increíble espalda.
Qué sucedía? Sentía a Ichigo tenso, y ella se fundía en sus brazos. El calor en su entrepierna se estaba haciendo insoportable, necesitaba "atención". Se arqueó para rozar de nuevo con el cuerpo de Ichigo, repitiendo esto varias veces, soltando gemidos de inmensa satisfacción. Ichigo por su lado había comenzado un intenso vaivén, dándole y dándose placer.-Ichigo…-le llamó Rukia, que se aferraba a su cuello. Cómo podían ser sus movimientos tan sincronizados? Era la primera vez de ambos…
No podía mas, necesitaba adentrarse en ella! Con rapidez terminó de sacarse lo que le quedaba de ropa, y se acomodó entre las piernas de la morena quien se abrió gustosa…tenía los ojos cerrados, las mejillas extendidas y su piel sudorosa. Ichigo se dijo que él no debía de estar en situaciones diferentes, así que la llamó.- Rukia…- con lentitud entreabrió los ojos, encontrándose con su rostro a pocos centímetros del peli naranja. La besó en la frente mientras sus manos acariciaban sus pechos, hasta que una de ellas comenzó a bajar para acariciar sus muslos, dándoles nuevas y electrificantes punzadas de satisfacción. Gemía y suspiraba todo el tiempo, sin poder controlarse; cuando Ichigo llegó hasta su entrepierna y la acarició se arqueó violentamente contra él, quien aprovechó para besarle en los pechos de nuevo. Rukia gemía descontrolada: la lengua de Ichigo en sus senos, su mano adentrándose en su intimidad, introduciendo uno y luego dos dedos, bombeándola…sintió su cuerpo arder hasta un punto en que todo ese calor explotó dentro de ella, dejándola ida. Ichigo sonrió con suficiencia: le había dado a Rukia el primer orgasmo de su vida, y sus dedos se habían visto tan magníficamente apresados que su miembro se estremeció impaciente.
Escuchó la voz de su novio llamándola, así que abrió los ojos y lo besó en la nariz, mejillas y barbilla hasta llegar a sus labios. Se abrazaron mutuamente sin romper el beso, mientras el ojimiel se acomodaba en su entrada, empujando suavemente, adentrándose por fin en su estrecha, húmeda y caliente cavidad. Rukia rompió el beso para dejar escapar un gritito de dolor; Ichigo sentía apenas la cabeza de su pene dentro de la chica, pero se detuvo, esperando para seguir con su intromisión. Cuando sintió el cuerpo de la morena relajarse decidió que era mejor romper con su virginidad de una sola estocada, y así lo hizo. Pero KAMI! Que condenadamente bien se había sentido: su miembro estaba completamente rodeado por las paredes de la shinigami, quien sentía su cuerpo dilatarse para adaptarse a la forma del intruso. Cuando el dolor se convirtió en incomodidad y ésta dio paso a necesidad, arqueó su espalda y abrazó la cadera de Ichigo con sus piernas. Esa era la señal.
Con lentitud volvió a salir y a entrar dentro de ella, que ahora gritaba de placer: se movía cada vez más rápido, con estocadas más certeras y duras. Rukia se aferraba a su cuello, besándolo de vez en cuando en el cuello. Sus respiraciones se cortaban, Rukia sintió de nuevo el placer comenzar a acumularse en su intimidad, justamente donde el chico introducía su miembro. Lo quería más adentro, más rápido, más fuerte…confiaba en él, no le haría daño. Soltó su agarre del cuello y dejó sus manos blancas viajar por la piel del abdomen del chico, abriendo más sus piernas para que se introdujera aún más. Ichigo la embestía con fuerza, haciéndolos disfrutar a los dos. Cuando la chica se abrió aún más de piernas él colocó ambas manos en cada muslo de ella y levantó su cadera, haciendo la posición mucho más accesible. Rukia no pudo soportarlo más, su orgasmo estaba a la vuelta de la esquina y rogaba por llegar.
Tres estocadas después se vino, sintiendo el placer envolver su cuerpo mientras sus ojos se prendían del rostro contraído de placer de Ichigo, quien se vino inmediatamente después de ella, dentro de ella.
Dejó caer su cuerpo cansado sobre el de la chica, que lo acogió inmensamente feliz y relajada. Rukia miraba el cielo con satisfacción, dejando su cuerpo y el de Ichigo normalizarse…-Te hice daño?- le preguntó, incorporándose y acostándose junto a ella, atrayéndola a su cuerpo. Había intentado llevar la situación con calma, pero su cuerpo se había descontrolado totalmente.
Rukia le sonrió con somnolencia:- No…fue maravilloso. Al principio me dio un poco de vergüenza pero después…-suspiró, cerrando los ojos y dejándose hundir en el cansancio y sopor de los que su cuerpo era víctima:- Fue increíble. Ahora ya no solo eres un Shinigami, también serás Kamadeva.
-Dónde aprendiste eso?- Ichigo la miró fulminándola. Según la mitología hindú, Kamadeva es el Dios del amor, el sexo y la lujuria.
-Digamos que he estado estudiando- le dijo, acurrucándose en sus brazos, lista para dormir. Ichigo se acomodó también, tapándolos con sus ropas. La acarició con dulzura antes de dormir también; ya tendrían ocasión de repetirlo las veces que ellos quisieran.
Continuará…
Aquí está el LEMON que prometí en el capi pasado! Cambié la calsificación a M por los lemons que vendrán de ahora en adelante…creo que son dos o tres… ^/^
Bueno, ya saben, los REVIEWS hacen feliz a Ruichi-chan!
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Ruichi-chan, cambio y fuera..! ^.^
IchiRuki LOVE!
