Ruichi-chan les trae el capi ochooooo de esta historia!
YO y +La Fundación 'Reviews para ésta loquita ^.^' + les dedica este capi a los q me dejaron review en el capi pasado, muchas grax x sus comentarios!
*hermis'lu *TrueDiva (q bueno q te guste, akí está la conti, jeje ^.^) *carolitaz (jaja, conti prometida, akí stá..! ^.^) *alessandra08 *Gosth iv *.-TeNsHi kUcHiKa-ChAn-. *maaR-418 *Ale-chan227 *lua23
Bueno, la simbología:
-blablabla…-diálogos
'Pensamientos'
"Flashback…Fin Flashback"
Recuerden que Bleach no es mío, todo es de Kubo Tite-sama…yo solo me invento la trama de esta historia sin otro fin más que el de entretener jojo ^_^ La perversión va sin querer, jeje
Let's Read!
Capítulo 8
"El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional" Buda
"Así como tú deseas protegerla y acapararla, así como deseas verla siempre y tenerla siempre contigo, ella puede desear lo mismo sin que tú lo hayas notado."
"-No te equivocas; definitivamente tengo una razón para pelear."
What does she feel about?
Ichigo se lanzó contra Kurai Yasha y le dio una certera estocada con su zampakuto, aunque su oponente no era ningún ingenuo y pudo evitar un daño grave. Ichigo sentía la presencia de la chica detrás de él, y sabía lo que tenía que hacer…aún cuando ella no pudiera ser quien era ahora él la amaría por el resto de sus vidas, y era por eso que estaba dispuesto a pedirle ese gran sacrificio.
-Esta será definitivamente la última batalla, monstruo.- le dijo el peli naranja mientras retrocedía lentamente.
El hombre se rió estruendosamente.- ¿Cómo puedes decir eso mientras retrocedes? Eres más cobarde de lo que pareces, Kurosaki Ichigo.
-Definitivamente alguien como Kurosaki no es ningún cobarde.- Byakuya y Renji se habían adelantado para cubrir al peli naranja. El capitán del sexto escuadrón giró levemente la cabeza para dirigirse al sustituto.- Si tienes que hacerlo, si realmente no hay otra opción…entonces hazlo.
-Byakuya…
-Pero te advierto que si averiguo de otra posible opción entonces yo mismo me encargaré de dejarte casi muerto.
Ichigo agradeció mentalmente el casi y se dirigió hasta Rukia. Ella lo miraba confundida mientras se acercaba a ella, pero lo recibió con cuidado cuando la alcanzó:- ¿Hay algo que puedo hacer, cierto?- Ichigo sabía que ella lo había leído en sus ojos, y no podía mentirle cuando no tenía otra salida:- Dímelo, Ichigo. Cualquier cosa que pueda hacer lo haré con gusto.
Ichigo reflexionaba si realmente no había otra forma de hacerlo sin tener que arriesgarla…pero no era posible, ella era la única que podía hacerlo sin dejar de existir…al menos no de inmediato.- Hay una salida.
~~O~~o~~O~~o~~O~~
-¿Estás diciendo que esa enana va a venir a este lugar? ¡Eso no es posible!
-Cálmate Ogichi, o vas a asustar a la pequeña.- ambos hombres miraron a la pequeña copia humana de Rukia, pero de los tres ella parecía ser la más tranquila.
-Sucede algo.- afirmó la humana ojivioleta.- Ichigo-kun realmente no quiere hacerlo…
-Pero no le sucederá nada grave siempre y cuando derrote al sujeto este en el tiempo establecido, ¿o acaso duda por otra razón?- preguntó Ogichi.
-Él no desea siquiera arriesgarla un poco…creo que necesita escuchar cómo se siente Kuchiki Rukia para tomar su decisión.
-¿Acaso tiene alguna otra opción? Él sabe que no tiene otra oportunidad de ganar, y ganar es la única manera de mantener a la shinigami realmente a salvo.- opinó Zangetsu.
-¿Y si la pierdo? ¿Y si hay alguna otra forma? ¿Por qué ella? Esas son preguntas que seguramente Ichigo-kun se está haciendo en este momento. Yo mejor que nadie sé las consecuencias de perderla…esa posibilidad no debería existir pero ahora se ha presentado.- explicó la ojivioleta. Se llevó ambas manos al pecho mientras suspiraba.- Ichigo-kun sufre.
-¡Y TODOS SUFRIRÁN SI NO SE DECIDE DE UNA BUENA VEZ!
-Cálmate, Ogichi- le repitió la zampakuto.- Si él no está cien por ciento seguro entonces no funcionará.
-Si traerla aquí es la única forma de despejar sus dudas, entonces hay que esperar.
~~O~~o~~O~~o~~O~~
-Rukia…prométeme que lo pensarás y que, si no estás convencida, me lo dirás y haremos otra cosa.
-¿Hay opción?- Ichigo se quedó mirando los ojos violetas en los que podía perderse por toda la eternidad y que ahora lo miraban con inquietud.
-No.
Ambos shinigamis se quedaron mirando suspendidos en el aire. A lo lejos escuchaban a varios capitanes y subordinados peleando contra Kurai y sus creaciones, sentían con el ligero viento el calor de las llamas y de la destrucción, pero ahora realmente no importaba. Ichigo abrazó a Rukia con fuerza, con miedo, y ella lo reconfortó mientras dejaba que liberara en ella un poco del temor que lo asaltaba:- Si no hay otra opción, haré lo que me pidas.
-Ven conmigo…
-¿A dónde?
Rukia sentía el calor de Ichigo envolverla, y su mente se fue nublando poco a poco. Abrió los ojos con lentitud unos segundos después, y el panorama la asustó. Se puso en guardia inmediatamente, buscando entre construcciones extrañas con múltiples ventanas.
-Estás mal parada, enana.- volteó al reconocer la voz del hollow, pero su postura cambió al ver a la chica que se encontraba junto a él.
De pequeña estatura, cabello oscuro, ojos violetas y figura menuda de tez blanca…esa chica era ELLA.- Lamento que nos tengas que conocer así, Kuchiki Rukia.- le habló la chica.
-T-Tú…
-La "Kuchiki Rukia" real eres tú…yo soy solo un reflejo de los recuerdos, emociones y sentimientos que Ichigo-kun tiene hacia ti.
-Entonces este lugar…- susurró mientras miraba a su alrededor.
-Es el mundo interno de Ichigo-kun.- completó su oración. Se acercó a ella lentamente hasta alcanzarla y tomarla de la mano.
-El Rey idiota te está esperando con el viejo, así que démonos prisa.- le dijo el blanquito antes de caminar.
-No te preocupes, no te hará daño.- Rukia sintió algo extraño al mirar de nuevo a la chica, después de todo es como si hablara con un reflejo en el espejo. Se dejó arrastrar por la pequeña aunque no sabía cuál era el destino.- Cuando lo conoces es más lindo de lo que piensas.
-No pienso que sea lindo, después de todo intentó matarme.
-Para salvarme.
-Pero si yo moría tu sería solo una caja que no podría llenarse…lo siento, eso fue grosero.
-Y muy acertado. No te preocupes por eso, después de todo me alegra conocerte en persona.
-Y…¿qué eres exactamente?
-Soy un "holograma" tuyo pero sin ningún tipo de habilidad.
-¿Eres humana? ¿Por qué?
-Porque una vez le dijiste a Ichigo-kun que te gustaría haber sido humana, ¿recuerdas?
Rukia abrió los ojos sorprendida.- ¿Nada más por eso? ¡Se lo dije una única vez!
-Una vez es suficiente…verás, yo me encargo de guardar todo lo que él siente por ti, de forma que jamás te olvide.
-Entonces sabes todo de nosotros.
-Todo, sin excepción alguna.
-Lo amo.
-Y él a ti.
-¿Por qué no me deja pelear? Si puedo ser de ayuda, entonces…
-Díselo a él, Rukia-chan. Si se lo explicas, él entenderá y no dudará en hacerlo.
-¿Hacer qué?
Su copia humana la miró con duda unos segundos antes de responder:- La noche de ayer, tú e Ichigo-kun formaron un lazo que implica algo más que un compromiso físico y emocional…al realizar un acto como el que hicieron ahora él puede tener acceso a tu reiatsu para aumentar su nivel de pelea.
La shinigami se detuvo un momento por la sorpresa antes de continuar siendo arrastrada por la humana:- Yo soy tú, y sé lo que estás pensando. La enfermedad de tu hermana puede desatarse en ti si tu cuerpo usa demasiado reiatsu, así que hay una posibilidad de que suceda.
-…- al ver que la chica no parecía querer responder la pequeña prosiguió.
-Él tendrá acceso a tu reiatsu para pelear contra Kurai y poder vencerlo, pero para eso debes estar cien por ciento segura de querer entregárselo. También hay otra cuestión: el tiempo máximo para derrotarlo es una hora y siete minutos…si no lo logra en ese tiempo y no te devuelve tu reiatsu entonces tu alma podría ya no aceptarlo y morirías en ese momento.
Rukia se quedó asombrada.-No sabía que eso fuera posible. ¿Por qué no puedo tomar yo su reiatsu prestado?
-Su reiatsu es demasiado como para que tu cuerpo lo soporte…tú no controlarás la cantidad que le darás, justo como el día en que se conocieron.
-¿Por qué nosotros?
-Bueno, tú e Ichigo-kun no son shinigamis normales…su historia tampoco es normal, ni lo que forjaron.- esbozó un suave sonrisa antes de mirarla.- Él te ama y no quiere ponerte en peligro.
-Quiero hacerlo por él, quiero ayudarlo.
-Estás mal.
-¿Cómo?
-Dije que estás mal, ese no es el motivo correcto.- Llegaron hasta donde los tres hombres las esperaban.-Le he explicado a Rukia lo que sucederá.
Ichigo la miraba con duda, se sentía inquieto. Verla ahí frente a él le recordaba cuanto la amaba, cuanto miedo tenía de perderla. Se acercó hasta ella y volvió a abrazarla con fuerza:- No quiero perderte.
-Quiero ayudarte, déjame hacer algo por ti.
Sintió a los otros tres alejarse para darles espacio:- ¿Y si algo sale mal?
-No lo hará, Ichigo. Confío en ti, así que confía en ti mismo.
-Solo tengo una hora…
-…y siete minutos, lo sé. Será suficiente.
-Te amo demasiado.
-No seas cursi, Ichigo…yo, quiero hacerlo, no solo por ti. Quiero hacerlo por nosotros, de esa forma no me arrepentiré jamás.
-¿Qué quieres decir con eso?- Rukia cerró los ojos y se acomodó entre los brazos del peli naranja.
-Nunca has sido muy bueno expresando lo que sientes, Ichigo. En lugar de eso siempre me demostrabas todo con acciones. Por ejemplo ahora: en lugar de que me mires a los ojos mientras te hablo me abrazas cada vez más fuerte.
-Porque quiero aprovechar cada minuto que tengamos seguro.
Rukia sintió como el chico la pegaba más a él, si eso era posible.- No me arrepentiré. El amor no es solo hacer cosas por el ser amado, también es hacer cosas por ambos, y esta es una de esas. Por eso te digo que no me arrepentiré.- Ichigo no aflojaba su agarre, por lo que supuso que aún no lo convencía. Con cuidado levantó una de sus manos hasta llegar al pecho del chico y sentir a través de la calidez de su piel el rápido bombeo de su corazón.- Esto no tiene nada que ver con mi orgullo de shinigami…-sintió como el corazón del sustituto dio un salto- es porque quiero un futuro contigo que quiero hacerlo. No me importan las reglas ni las barreras que surjan o que ya estén presentes, y justo ahora me importa muy poco el daño que podamos ocasionarle a los demás con nuestras decisiones. No voy a dejarme vencer por alguien que me dijo parásito, pero no puedo enfrentarlo sola ni mucho menos pelear contra él…es por eso que te prestaré mi poder para que puedas vencerlo.
-¿De verdad confías en que podré derrotarlo en ese tiempo? Si no lo hago y no logro devolverte tus poderes a tiempo probablemente no puedas volver a ser una shinigami.
-Ser humana es algo que quise…
-Pero ya no, ¿cierto? Justo ahora eres feliz tal y como estamos, y no quiero quitarte eso.
-Ya te dije que todo saldrá bien, Ichigo.
-¿Cómo lo sabes?
-Solo lo sé…
-No suenas muy convencida.
-Tú tampoco suenas muy convencido de no poder lograrlo.
-…- Ichigo soltó un poco su agarre para poder verla. Los ojos violetas ahora rebosaban confianza, una que solo podría otorgarle a él.-Sabes lo que tenemos que hacer.
-No, no lo sé.
-Pero…ella dijo que te había explicado los detalles.
-Nada más me dijo lo importante, pero no me dijo como tengo que transferirte mis poderes.- Ichigo la miró con seriedad hasta que esbozo una sonrisa que solo le había mostrado a ella. Rukia se sonrojó e intentó distanciarse un poco:-¡Debes estar bromeando, Ichigo!
-No, no estoy bromeando, no hay tiempo para eso.
-¡Justamente porque no hay tiempo no puedes estar hablando en serio!
-Aquí el tiempo transcurre más rápido, no te preocupes por eso.
-¿C-Cómo…eso…cómo…tiempo…lento…?
-Formula una pregunta coherente, Rukia.- la morena se disponía a contestarle pero el sustituto atacó sus labios silenciándola. – Te amo demasiado…lo sabes, estoy seguro de que así es.
Rukia lo miró con calidez antes de lanzarse a besarlo. Ichigo la acomodó ligeramente en el suelo antes de comenzar a desatar la banda del shihakushou de la morena y besarle el cuello. Rukia enredaba sus dedos entre el suave cabello naranja del chico mientras suspiraba en su oído, incitándolo. – Estaremos juntos siempre, Ichigo. Yo soy tuya y tú serás mío siempre.
– ¿Quién es la posesiva ahora?
– Si quieres dejo de serlo…
– No, gracias. Justo ahora lo último que quiero es pelear contigo.
Rukia le sonrió antes de volver a besarlo. Con un movimiento rápido se posicionó sobre el peli naranja y le abrió igualmente el shihakushou negro para dejar ver su cincelado torso. Ichigo se sentó con ella rodeándole los muslos, sosteniéndose con una mano mientras con la otra tomaba a la morena de la nuca y la acercaba de nuevo para besarla. Un beso suave, tierno, únicamente rozándose mientras ella se apoyaba en su pecho y él le acariciaba la mejilla con el pulgar. Con cuidado la tumbó boca arriba y profundizó el beso, deshaciéndose con rapidez de la ropa de su novia y de la suya, hasta quedar tendidos completamente desnudos.
Sentía el temblor de las manos de Rukia que le acariciaban la espalda, sentía su respiración agitada e irregular, y escuchaba el sonido de su corazón mientras le susurraba su nombre al oído una y otra vez. Atacó el cuello blanquecino dándole un par de lamidas y mordiscos, y ella imitó su acción con el lóbulo de su oreja.
Rukia se sentía aún más acalorada que la primera vez, ¿sería acaso porque sabía lo que vendría a continuación? ¿Qué clase de expectativas tenía Ichigo de ella ahora que ya no era una principiante? Tampoco es que supiera mucho del tema pero al menos ya sabía lo que se sentía, y tenía esperanzas de que eso no fuera el límite de las sensaciones que podía tener durante el acto. Gimió el nombre del sustituto cuando este descendió hasta uno de sus pechos y comenzó a mimarlo con su lengua. Rukia se tapó la boca con ambas manos para evitar que los vergonzosos y audibles sonidos salieran de su garganta. Quiso tomar algo de control pero el ojimiel no la dejó, aprisionándola con su propio cuerpo contra el piso.
Cuando ambos pechos habían sido mimados levantó la vista para observar a la ojivioleta y sonreírle con suficiencia:- Mejor de lo que esperabas…
-Deja de presumir, Ichigo…creo que yo también puedo hacerlo.- con ayuda del chico se colocó encima suyo y comenzó a besarle el cuello y el lóbulo de la oreja, recorrió con sus labios la mandíbula cuadrada y varonil y llegó hasta sus labios:- ¿Por qué hay "otra yo" aquí?
-Tampoco estoy muy seguro de eso…yo solo quería cumplir tu deseo de ser humana.
-Lo sé, ella me lo dijo…Gracias, Ichigo.- lo besó con gratitud y continuó con lo que habían pausado.
Lo acarició con ternura mientras él la sostenía de la cintura; ella apenas y lo rozaba con la punta de sus dedos mientras él encajaba los suyos en la tierna carne de sus curvas.
-Rukia…tienes los dedos fríos.
-Estoy nerviosa…-confesó la chica. Ella nunca había sido de decir lo que sentía, pero con Ichigo siempre era diferente, tanto que ahora estaban ahí en medio de la nada haciendo el amor como si fuera la primera y la última vez.
-Puedo ayudarte con eso.- con otro rápido movimiento volvió a dejarla debajo de su cuerpo y la besó con pasión, mientras aprisionaba ambas manos encima de sus mechones morenos y le daba la vuelta para dejarla boca abajo contra el suelo.
-¿Qué ha-?- dejó escapar su chillido de sorpresa cuando el chico comenzó a acariciarla íntimamente mientras besaba su espalda.
Rukia se encontraba completamente sonrojada y los gemidos y suspiros eran imposibles de contener, las atenciones que el chico le daba eran demasiado intensas como para reprimir sus reacciones. Comenzó a removerse inquieta, deseosa de poder acariciarlo también, pero él no cedió ni un poco.
Eran esos momentos en que estaba completamente consciente del poderío de su novio; el tamaño y la firmeza de su cuerpo masculino, el calor que desprendía y que la abrumaba, su ronca voz en su oído, todo eso la sometían al grado de sentirse una chica como cualquier otra. En lugar de sentirse humillada por el control que ejercía en ella, eran esos momentos de "debilidad" lo que hacían aún más especial el instante en que estaban juntos como uno solo.
Cuando por fin pudo zafar una de sus manos trató de amortiguar los sonidos que salían desde lo más profundo de su garganta, sintiendo como algo en su vientre quemaba como nunca.- ¡Ichi…Ichi…go…por…por fa…por favor…!
-Te amo.- le susurró al oído mientras la giraba nuevamente boca arriba y aprovechaba para besarla e introducir su lengua en la húmeda cavidad de la chica. Soltó la mano que aún aprisionaba para sentir como su novia le rodeaba el cuello con ambos brazos para pegarlo más a ella. Sentir sus pechos contra su torso lo excitó aún más, y la necesidad de invadirla lo ahogaba. Con cuidado abrió ambas piernas de la morena y se colocó entre ellas.
Rukia sintió como con una sola estocada la invadía hasta el fondo. Arqueó la cadera expresando el placer que sentía en ese infinito instante, enterrando las uñas en los hombros del ojimiel en un fallido intento de reprimir un gemido ahogado. Ichigo comenzó a moverse lentamente dentro y fuera de ella haciéndola retorcerse y gemir tenuemente. Con cuidado se dio la vuelta dejándola a ella arriba, marcándole el ritmo con sus manos en la cadera mientras el torso de ambos se rozaba con cada movimiento.
Rukia gemía su nombre en su oído haciendo que el chico intercalara intervalos de rudeza con desesperante lentitud. En otro movimiento Rukia volvió a quedar contra el piso pero esta vez tendida boca abajo. Ichigo se tendió encima de ella y volvió a penetrarla aumentando el ritmo de las embestidas, entrelazando ambas manos con las de ella, dándole su primer orgasmo. Se perdió un momento en el contraste de sus pieles y después se dedicó a admirar el rostro contraído y sonrojado de la ojivioleta. Los mechones húmedos se pegaban a su rostro sonrojado, y sus labios entreabiertos dejaban escapar esos sonidos que él tanto atesoraba, sonidos de amor y del placer que le brindaba.
-I…chi…go…- el chico emitió un ronco gruñido para hacerle ver que la escuchaba.- Te…te…amo…
Ichigo embistió aún más rápido mientras le besaba la espalda para contener sus propios gemidos, con los de Rukia era suficiente para excitarlo. Realmente la amaba, demasiado, y tomaría prestado su poder con la promesa de devolverlo a tiempo. La giró para que quedara de cara a él y la abrazó a su cuerpo mientras sentía el calor de su vientre acumularse peligrosamente; Rukia por su lado estaba demasiado cerca de un segundo orgasmo, se aferró a su cuerpo mientras sentía como se unían de nuevo en una sola persona…
~~O~~o~~O~~o~~O~~
Ambos shinigamis se quedaron mirando suspendidos en el aire. A lo lejos escuchaban a varios capitanes y subordinados peleando contra Kurai y sus creaciones, sentían con el ligero viento el calor de las llamas y de la destrucción, pero ahora realmente no importaba. Ichigo abrazó a Rukia con fuerza, con miedo, y ella lo reconfortó mientras dejaba que liberara en ella un poco del temor que lo asaltaba:- Si no hay otra opción, haré lo que me pidas.
-Ven conmigo…
-¿A dónde?
Ichigo y Rukia se quedaron inmóviles, suspendidos en el aire, a merced de cualquier enemigo que quisiera dañarlos, pero todos los shinigamis, Ishida, Chad, Tatsuki e Inoue los protegían mientras peleaban contra los centenares de missgeburt que quedaban en pie.
-¿Qué rayos les sucede? ¿Por qué no pelean y solo se quedan ahí abrazados?- preguntó Renji a Byakuya, ya que ambos trataban de contener a Kurai.
-Eso solo les incumbe a ellos, Renji.
-Dejen de hablar mientras pelean conmigo.- amenazó Kurai mientras se lanzaba contra Renji. Este se protegió con su espada pero se vió arrastrado junto son su enemigo.- Por cierto, Abarai-taicho, ¿qué se siente ver a la mujer del que estás enamorado tan entregada a otro hombre?
Renji frunció el ceño y de una estocada se lo quitó de encima para lanzarse en contraataque; Kurai evadía cada uno de sus golpes.- No puedes pelear contra mí, Renji. Nadie más que Kurosaki puede hacerlo.
-¿Por qué Ichigo?
-¿Te refieres a por qué es el único que pude pelar contra mí, o por qué Rukia lo escogió a él?
-¡Sé por qué lo escogió!
-¿Y entonces por qué ahora que eres poderoso y tienes un título no ha dejado al sustituto? Creo que lo estás viendo desde el ángulo equivocado, Renji.
Justo cuando Kurai estaba a punto de aprovechar la distracción Byakuya intervino, salvando al pelirrojo.- No dudes, Renji.
-Kuchiki-taicho…
-Ni siquiera yo logro entender por qué fue Kurosaki, pero Rukia confía en él más que en ningún otro, así que no hay forma de hacerla cambiar de opinión.
-Rompieron sus reglas…¿cómo es que no está en contra de lo que están haciendo?- le preguntó enojado.- Usted fue el primero en hacerle entender que el orgullo de su familia es primero, ¿o es que acaso ya no lo cree así?
-Lo creo, pero Rukia es libre de elegir si sacrifica su orgullo o sufre con él.
-Taicho…
-Pelea por ella, Renji. Pero no esperes que ella note algún otro sacrificio que no sea el de Kurosaki, ni esperes que alabe tu sufrimiento por ella. Si hay alguien a quien ella reconfortaría sería únicamente al chico.
-¡Por qué no hace nada para detenerlos ambos están haciendo lo que quieren!
-Es la única opción.- en ese preciso instante ambos sintieron el reiatsu de Rukia disminuir y el de Ichigo aumentar. Todos voltearon a ver las figuras suspendidas y vieron con miedo como los delgados brazos blanquecinos que rodeaban la espalda del sustituto caían a ambos lados del diminuto cuerpo. Ichigo se separó lentamente de ella mirando con determinación el rostro inconsciente de Rukia.
-Volveré para regresarte lo que tomé prestado, Rukia.
-¡RUKIA!- Tatsuki se había acercado a ambos con ayuda de Unohana.
-Cuídenla hasta que regrese.- ambas mujeres temieron un poco ante la mirada seria y determinada del chico, pero obedecieron. Tomaron a Rukia y bajaron con ella hasta el cuarto escuadrón. Ichigo se quedó mirando como Rukia era transportada, y se asustó un poco ante la diminuta cantidad de reiatsu que quedaba en el cuerpo de la ojivioleta.
Se giró para ver a Byakuya y a Renji, y flotó hasta ellos.- Yo me haré cargo, Byakuya.
-Una hora, Kurosaki.- fue lo único que dijo el capitán antes de lanzarse de nuevo a pelear contra los missgeburt más grandes. Renji lo miró con asombro pero se retiró igualmente. Quedaron únicamente Kurai e Ichigo.
-Veo que obtuviste más poder, Ichigo.
-Es prestado, y no tengo tiempo que perder así que comencemos.- con rapidez invocó su bankai y se lanzó contra Kurai. Éste lo esquivó con dificultad, ganándose una larga y profunda cortada en el brazo izquierdo.
-¡No creas que porque tienes nuevos poderes podrás vencerme fácilmente!
-¡No es por mis nuevos poderes por lo que podré derrotarte, sino por el bien de la persona que me los ha prestado!- exclamó el sustituto antes de lanzarse a un nuevo ataque.
~~O~~o~~O~~o~~O~~
Unohana y Tatsuki transportaban a Rukia hasta el cuarto escuadrón, seguidas de cerca por Inoue. La castaña corría mientras su mente divagaba en diversos aspectos: ¿esos minutos en que ambos se quedaron inmóviles suspendidos significaban algo? ¿Por qué repentinamente el reiatsu de Rukia disminuyó drásticamente y el Ichigo aumentó? ¿Acaso Rukia traspasó su energía hacia el ojimiel? ¿Eso era posible?
Miró tristemente la espalda de Tatsuki que corría delante suya con el peso inerte de la morena en brazos mientras hablaba cortadamente con Unohana, que se encargaba de vez en cuando de los monstros que las atacaban en el camino. ¿Acaso Kurosaki-kun y Rukia-chan…?
-¡ORIHIME, DEJA DE SOÑAR DESPIERTA!- Inoue levanto su mirada asombrada ante el grito de la karateka.- ¡Si tienes algo que preguntarle a Rukia, ayúdanos a llegar hasta el escuadrón!
Inoue asintió y se dedicó a invocar barreras cada vez que era necesario. Miró de nuevo lo que alcanzaba a vislumbrar del cuerpo de la ojivioleta antes de decidirse: le preguntaría directamente a Rukia-chan, después de todo ahora eran amigas y ella ya no amaba al sustituto como algo más que un amigo. Definitivamente deshacerte de los sentimientos de amor es doloroso, no puedes evitar el sufrimiento que conlleva hacerte a la idea de verlo feliz junto a otra persona a la que consideras tu amiga, pero había manejado la situación muy bien, tanto que los había ayudado a estar juntos, no había nada de qué arrepentirse.
Llegaron al cuarto escuadrón e inmediatamente llevaron a la morena a una de las camas apartadas para recostarla. Las tres se asombraron de la palidez de la chica, aunque Unohana los disimuló muy bien y se puso a preparar un remedio para la Kuchiki. Las otras dos chicas se sentaron en los bordes de la cama para contemplar a la ojivioleta.
Rukia sintió un par de penetrantes miradas sobre ella, así que abrió los ojos. Sus dos amigas la contemplaban con congoja, así que trató de tranquilizarlas con una sonrisa.- ¿Por qué las caras largas?
-¿Qué te sucede, Rukia?- le preguntó la morena.
-Nada grave…le presté mi reiatsu a Ichigo para que pueda derrotar a Kurai Yasha.- les dijo con un deje de tranquilidad.
-¿Acaso es posible eso? ¡¿Por qué no lo habían hecho antes contra Aizen?- le preguntó la karateka apretando las sábanas de la cama donde se encontraba Rukia. La ojivioleta centró su tranquila mirada en ella antes de contestar:
-No podíamos. Esa clase de trucos solo pueden utilizarse una vez, y con shinigamis que se complementen uno al otro.
-Entonces…-ambas morenas giraron la vista hasta la castaña.- Entonces…tú y Kurosaki-kun…
-Nosotros somos uno.- esa era suficiente respuesta para sus preguntas. Inoue se levantó y caminó hasta la ventana, tratando de contener el llanto. Era una mala amiga después de todo; Rukia y el peli naranja estaban bien, estaban juntos y eran felices, así que debería apoyarlos, ¿no es eso lo que hacen las amigas?- Lo siento, Orihime.- susurró la ojivioleta, viendo el temblor del cuerpo de la castaña.- Realmente siento habértelo quitado, y sé que no puedes evitar que duela, pero no me arrepiento de lo que hicimos.
-¿Qué te sucederá a ti, Rukia?- le preguntó Tatsuki.
-Nada…mi reiatsu está con él, de esa forma se puede decir que lo protejo y le ayudo a pelear. Pero mi cuerpo necesita más energía que ésta para existir…Ichigo tiene una hora y siete minutos desde que se hizo el traspaso para derrotar al enemigo y devolverme mis poderes, o mi cuerpo no los aceptará de vuelta.
-Y…¿morirás?
-Viviré un tiempo, pero probablemente la enfermedad que tenía mi hermana Hisana se manifieste antes de poder recuperar el reiatsu que necesito para evadirla.
-¡No puede ser!
-No importa realmente, no tengo miedo.
-¡¿CÓMO NO VAS A TENER MIEDO DE MORIR?- le preguntó Orihime girándose hacia las dos morena, mostrándoles sus lágrimas.- ¡¿ACASO NO TE IMPORTA DEJAR SOLO A KUROSAKI-KUN? ¡¿NO TE IMPORTA LO QUE ÉL ESTÁ HACIENDO JUSTO AHORA POR TI?
-No lo hace solo por mí…yo tampoco le presté mis poderes solo por él. Lo hicimos por "nosotros", y esa es la razón por la que tomamos la decisión correcta.
-No lo entiendo…
-Cierto, porque lo que sentías por Ichigo no es ni una milésima parte de lo que siento YO por él.
-¿Cómo dices? ¡Tú no sabes lo que siento por él!
-Lo sé.- le contestó Rukia, incorporándose hasta sentarse en la cama y mirarla con arrepentimiento.- Yo te veía, Orihime. Veía la forma en que contemplabas a Ichigo cuando creías que nadie te observaba…aquella vez en que me confesaste que te sentiste rechazada por él no sabía exactamente lo que sentía, pero ahora lo sé. Tú tenías tantas ventajas sobre mí, y sentía que descubrías parte de mis pensamientos que no quería conocer, pero ahora es diferente. Ahora sé que soy yo a quién ama, y no dudaré ni un instante en protegernos de cualquiera que intente cambiar eso.
-Yo jamás me interpondría entre ustedes como TÚ lo hiciste.
-¡ORIHIME!- la llamó Tatsuki; ¡qué rayos le sucedía a su amiga?- Deja de hablarle así a Rukia.
-Está bien, Tatsuki. No importa lo que suceda, no retrocederé ni un paso…porque Ichigo es mío justo ahora, porque puedo sentirlo justo aquí, no dudaré ni un instante en pelear.- La ojivioleta y la castaña se miraron fijamente. Rukia podía casi sentir el dolor que las lágrimas de la chica reflejaban, y se compadecía de alguna manera, pero no podía dudar. Las manos, los besos, la entrega y las palabras de Ichigo la mantendrían firme.
-No pelaré contra ti porque Kurosaki-kun me odiará si te hago daño, pero quiero que entiendas que no podremos ser las amigas de antes.- Rukia se sorprendió un poco ante las palabras de la chica…"Significa que aún quiere que sigamos siendo amigas, ¿o lo entendí mal?"
-Agradezco lo que has hecho por él, Orihime.
-Está bien, de todos modos debo admitir que la única que jamás dudaría de él eres tú. Yo…de alguna forma perdí ese derecho hace tiempo…"El derecho de ser la primera a su lado…"
-Puedes evitar el sufrimiento, Orihime.
-No es fácil.
-Estamos aquí para ayudarte.
-Tenerte cerca no me ayudará.
-Entonces…deja que sea otro el que sane tus heridas. Ichigo hizo eso conmigo.
-¿Estuviste enamorada de alguien antes, Rukia-chan?
-Creí estarlo, pero ahora no me parece más que un espejis…- de repente la chica se desvaneció, provocando el pánico entre sus dos amigas.
-Estará bien, solo necesita descansar.- explicó Unohana, que se había mantenido al margen todo ese tiempo. Kuchiki Rukia era admirable, como también lo eran todos los humanos que la rodeaban. Si era o no algo bueno en sus vidas, eso era algo que decidirían ellos mismos.
~~O~~o~~O~~o~~O~~
-Ogichi-kun, ¿le prestarás tus poderes a Ichigo-kun?
-Solo porque ese idiota no podrá controlar el reiatsu prestado si no lo hago.
-Solo la mitad del dominio, Ogichi- le recordó Zangetsu.
-¡Lo sé! Con un demonio…
-Ogichi-kun…-lo llamo la pequeña mujer. El blanquito se giró a verla antes de partir.- ¡Suerte!
-Ja, no se necesita suerte cuando se es tan poderoso.
-Recuerda que si Ichigo muere…
-¡YA TE DIJE QUE LO SÉ!
-Entonces, si lo sabes, pelea por la misma razón, Ogichi.- el hollow asintió con seriedad antes de irse. Ese Rey, tendrá que pelear con todo porque el tiempo se agota…
Continuará…
Aquí está el segundo LEMON que prometí en capis pasados! Como saben cambié la calsificación a M por los lemons faltan, así que nos estaremos leyendo pronto, jeje
DOS CAPIS MÁS Y TERMINA LA HISTORIA! Se hizo larga, verdad? Gracias x esperar la actua!
Bueno, ya saben, los REVIEWS hacen feliz a Ruichi-chan!
Hagan donaciones a +La Fundación 'Reviews para ésta loquita ^.^' +!
Ruichi-chan, cambio y fuera..! ^.^
IchiRuki LOVE!
