Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi.

Hola a todos :) , muchas gracias por leer mis pequeños fics y mis infinitos agradecimientos a todas las personas que me regalaron un poco de su tiempo dejándome sus comentarios: Cyn, Caro, Kyori, Tommy, Vivian, Jore, Maia, Lalix, Ruby, Lauris, Ukyo y Luzbelita.

Aprovecho de contarles que con Maia creamos una comunidad de retos en Livejournal

Pronto encontrarán el link en mi profile y blogs varios xp.

Esta viñeta está dedicada a todos mis queridos lectores que gustan de las escenas lemon ;)


Yume

No podía decir en qué momento habían llegado a la habitación de Akane, ni tampoco cuándo lograron despojarse de sus ropas. En ese minuto todos sus sentidos se habían rendido frente al delicioso sabor de la piel de su prometida.

El tenerla completamente desnuda entre sus brazos era un maravilloso espectáculo, del cual sería por el resto de su vida el único espectador. Se pertenecían mutuamente por el compromiso acordado por sus padres, pero esa noche habían aceptado y reafirmado esa promesa con apasionados besos y ardientes caricias.

Los gemidos llenos de excitación que lograba robarle a la muchacha lo incentivaban a seguir recorriendo con su boca hasta el último rincón de su cuerpo. Lleno de deseo lamió su tibia piel dibujando un ardiente recorrido con su lengua sobre sus pechos, con torturante lentitud exploró cada una de las curvas que les daban su cautivante forma mientras una de sus manos descendía deseosa por el contorno de sus caderas buscando perderse en zonas aún no exploradas de su anatomía.

—Ra... Ranma... —murmuró Akane con la voz cargada de deseo. Su cuerpo se movió inquieto entre sus brazos antes que sus manos se perdieran en sus cabellos para atraerlo aún más hacia sus pechos.

La muda petición del cuerpo de su prometida avivó con creces la hoguera que había nacido en su interior producto de las caricias, besos, y excitantes gemidos.

—Akane... —jadeó excitado acomodando lentamente su cuerpo entre las piernas de la muchacha. Con suavidad la estrechó entre sus brazos acercándola más, buscando llenarse por completo de su esencia y su embriagante aroma.

Entre gemidos iniciaron una apasionado juego de roces, caricias y besos. Preludio de la unión que ambos habían anhelado por mucho tiempo, y demostración plena de sentimientos ocultos bajo una gruesa coraza que ambos se habían encargado de construir con cada discusión.

Por un instante se fijó en aquellos ojos café que lo invitaban a continuar con el juego de caricias, a grabar en su mente cada una de las caricias, miradas y palabras de amor compartidas esa noche.

—Ai shiteru... —susurró Akane suavemente, reafirmando con su mirada una y mil veces sus sentimientos.

—Ai shiteru mo —respondió segundos antes de unir sus labios en un apasionado beso. Las palabras se perdieron en medio de las caricias cada vez más íntimas y febriles de sus labios.

Como si fuera una telaraña, el deseo se había apoderado por completo de sus voluntades; sus cuerpos se movían por instinto, anhelantes, buscando complacer al otro y arrastrarlo a la total rendición en brazos del placer.

Con cada segundo que pasaba sentía como comenzaba a perder el control, su cuerpo vibraba por la necesidad imperiosa de poseerla por completo. La deseaba intensamente, todo su ser clamaba por fundirse completamente en ella y hacerle el amor una y otra vez hasta caer rendido el uno en brazos del otro.

Todo su cuerpo se estremeció al sentir como las piernas de Akane rodeaban sus caderas acercándolo, aumentado el contacto de su erección con la intimidad de su prometida.

—Ak...Akane...mmm Akane... —gimió sintiendo como la presión en su cuerpo se hacía cada vez mas insoportable.

Acercando su rostro al de Akane, atrapó sus labios en un suave beso al mismo tiempo que comenzaba a penetrarla suavemente. En ese instante tuvo la sensación de ser atrapado por completo por ella, la presión insoportable dio paso a inmenso placer que parecía llenar hasta la último rincón de su cuerpo. Todo el mundo pareció desparecer a su alrededor en el instante en que se unió por completo a ella, solo existían él y Akane.

Lentamente comenzó a mover las caderas hacia adelante y hacia atrás, poco a poco e incentivado por los jadeos y gemidos de la chica, comenzó a moverse en embestidas firmes y lentas. Akane le correspondió siguiendo cada uno de sus movimientos, buscando poseerlo por completo del mismo modo que él a ella.

Las suaves manos de la muchacha recorrieron su espalda, explorando y acariciando cada espacio de su piel humedecida por el sudor.

Con el transcurso de los minutos su apasionada danza fue aumentando en intensidad siguiendo el ritmo de los agitados latidos de sus corazones y de sus apasionadas caricias.

El cuerpo de Akane irradiaba calor, sus movimientos lo deleitaban llevándolo a desear con mayor ímpetu hacerla desfallecer de placer entre sus brazos.

Decidido aumentó el ritmo de sus movimientos... el calor parecía inundarlo todo... su sangre... su cuerpo... su mente...

—¡Ranma! —gritó con fuerza Akane antes que todo se volviera húmedo y frío.

La extraña humedad en su cuerpo lo obligó a abrir los ojos. Confundido miró a la jovencita de cabellos azulados que no lo observaba de forma apasionada precisamente.

—¿Ak... Akane? —murmuró mirando con curiosidad a su prometida.

Akane miró con el entrecejo algo fruncido a su ahora femenino prometido sin entender que le pasaba. Como siempre, había subido hasta su habitación para despertarlo y Ranma no era precisamente una persona con el sueño ligero.

Sin embargo, esta vez le había llamado poderosamente la atención la intensidad con que pronunció su nombre entre sueños.

—No te quejes... no es fácil despertarte y lo único que se me ocurrió fue mojarte —sonrió de medio lado dejando el balde ahora vacío en el piso. Mirando con curiosidad a la pelirroja se sentó a su lado—. ¿Estabas soñando conmigo? —preguntó con un leve rubor en las mejillas al recordar la forma en que él la llamaba en sueños.

"Kuso... ¿entonces yo...¡No puede ser! ¡no puede ser!" Pensó evitando la curiosa mirada de Akane. "No soy un maldito pervertido... no pude soñar algo así con Akane...demo..." El rostro de Ranma se sonrojó por completo el recordar lo sensual que se veía la chica en su sueño.

—¿Contigo? Je ¿qué te hace pensar que podría soñar con un marimacho como tú? —preguntó azotándose mentalmente para dejar recordar a la Akane de su sueño.

—¡Baka! —gruñó Akane poniéndose de pie para luego dirigirse hacia la entrada de la habitación.

—Kawaiiku... —Ranma no consiguió terminar de pronunciar la palabra ya que su prometida había vuelto sobre sus pasos sólo para golpearlo con todas sus fuerzas con el balde vacío.

Nuevamente la vio avanzar hacia la salida mientras refunfuñaba una serie de groserías en su contra.

Una mueca parecida a una sonrisa se formó en el rostro de la pelirroja. En ese momento tenía muy claro dos cosas: su estúpida maldición podía ser muy útil en algunos casos y ese día necesitaría de mucha agua fría para olvidar ese sueño.


Notas

¿Me quieren matar xp?. Para esta viñeta tenía que usar la palabra "soñar" , es cierto que también pude hacer que fuese Akane quien tuviera el sueño, pero me pareció mucho mejor que Ranma lo tuviese, por lo demás su maldición hace que el asunto sea más divertido.

¿Alguien se dio cuenta que era un sueño antes del final?

También quiero dedicar este oneshot a todas las personas que saben lo increíblemente reales y vividos que pueden ser este tipo de sueños ;)

Besos

Freya



Palabras en japonés

Aishiteru: te amo

Ai shiteru mo: también te amo

Kuso: Mierda

Baka: Idiota

Kawaiikune: fea