La armada de las siete naciones

Ch 9: El sexo no es el enemigo


"El amor verdadero es como el oro, nunca hay suficiente" Sex is not the enemy, Garbage.


Kyle

'Aprendí algo el día de hoy'

Aprendí que es una cosa ser un adolescente.

Actuar como un adolescente, sin embargo, es algo totalmente diferente.

De verdad, el que haya sido quien dijo que había un tiempo en la vida para ser inmaduro y salirse con la suya realmente necesitó que alguien más le reventara el cráneo a golpes por ser tan jodidamente ingenuo.

Nunca está bien, nunca. La edad y circunstancias no importan, eso es lo que pienso.

Imagino que se puede esperar que un adolescente tome decisiones tontas sin una onza de consideración por algo más que la bendita gratificación instantánea. ¿Pero acaso está bien ser tonto sólo porque la gente ya lo espera?

No está bien. No tengo ningún título psicología en el cual apoyarme al decir esto pero sencillamente no me parece correcto el ser infantil, ya sea a propósito o no. Que una fecha en el calendario diga que es tiempo para ser idiota y ciego no significa que esté bien. ¿Si se sabe que al abstenerse de hacer algo, se puede evitar el mandar todo a la mierda, quien coño lo haría de todos modos?

Saber que se está siendo inmaduro y no hacer nada al respecto, pensar que se puede tratar con las consecuencias más tarde siempre y cuando se consiga lo deseado en el momento y lugar escogido. Es una idiotez. ¡Es absolutamente ridículo! Y es probablemente el modo en que cada adolescente actúa, pero eso no lo hace menos estúpido.

Estúpido…

'¿Oyes eso? ¡Eres realmente estúpido!'

Y antes de malentender las cosas, deseo hacerles saber que estoy hablando de mí.

"No te ahogues en un vaso de agua… al menos ahora puedes verla pasar y cuando todos los otros tíos hagan cola para babear, podrás decir 'yo me tiré eso'" Aquella voz delgada y molesta solo podía pertenecer a una persona.

"¡Ike! ¿Qué carajo haces?" Me empujé de la cama por los codos para mirar a mi hermano menor, que se encontraba de lo más cómodo en la cama de Kenny, burlándose de mi fortuna.

Estúpido ninja Canadiense. Ni siquiera lo oí entrar.

Miré el reloj digital en la meza de luz y me froté los ojos para asegurarme que estaba viendo la información correcta.

7:58 am

Era solo martes y yo estaba suspendido por el resto de la semana, lo cual sonaba aun menos atractivo que de hecho ir a clase. Mi humor ya era bastante malo sin tener la molesta vocecita de mi hermano tentando y jodiendo con mis nervios.

Había estado tirado en cama, tratando de asfixiarme con mi almohada por más o menos cuarenta y ocho minutos. En resumen, las acciones que llevaron al suceso de mi suspensión me condujeron a una sola conclusión.

Mi cerebro, del que tan orgulloso estuve alguna vez, estaba muerto.

Me llevé una mano a la cara fruncí el ceño "¿A quién le pediste permiso antes de entrar?" Refunfuñé.

"Nunca me dejas entrar"

"¡Exactamente, largo!" Por supuesto y como de costumbre, me tomó un total de diez segundos de mirar fijamente a su rostro abatido antes de que me sintiese mal por gritarle.

Idiotas ojos azules.

Levantarme sabiendo que no había necesidad alguna de que lo haga no tenía sentido, y bajar para ver los ojos de decepción de mi madre no le agregaba diversión al asunto. Mucho menos desde que mi papá decidió que aquel día era perfecto para fortalecer nuestros lazos y como era su día libre, nos organizo un pequeño viaje de pesca solos él y yo.

Con toda honestidad, no era necesario armar una charada tan extensa para expresar su deseo de tener una charla sexual 'padre-hijo'. No es que yo estuviese en algún apuro para tomarme el tiempo de escuchar sus historias de juventud, cuando después de siglos de conocerla, finalmente logro que mi mama le diera algo de 'azúcar' pero- ¿Un viaje de pesca? ¿Fue lo único que se le ocurrió para que yo no notase que me estaba metiendo en la boca de lobo? No había forma de hacerlo sonar más sospechoso.

Estire los brazos y gire el cuerpo hasta descansar sobre mi espalda. "¿Y Kenny?"

"Pues a menos que eso sea un duende moribundo en el cuarto de baño, yo diría que tomando una ducha" Contestó. Entonces distinguí el sonido de la ducha y un barítono muy familiar tarareando los acordes iniciales de 'Sweet Child of Mine'.

Era muy temprano para lidiar con los comentarios sarcásticos de Ike por lo que solo arrugué el rostro y le señalé la puerta "Vete de aquí"

Hizo un pequeño sonido de protesta, "Pero -"

"Ike, por amor a -"

"Bien, ya entendí. Vaya… que malhumorado eres" Me deje caer en la cama otra vez cuando cerró la puerta, intentando dormir un poco más. Ike estaría bien, sus berrinches solo le duraban un par de horas. Lastimosamente, el que Ike se haya ido significaba que yo estaba solo con mis pensamientos nuevamente.

Si hubiese una forma de apagar el cerebro solo por unos minutos, si tan solo hubiese encontrado algo que me distraiga del tema, entonces tal vez habría encontrado mejores soluciones a mis problemas pero como aquello no se dio, terminé empeorando las cosas, algo que no es común en mí.

El sonido de la ducha dejo de opacar el canto de Kenny cuando este subió el volumen de su voz y me dio la impresión de que lo hacía a propósito. "-e's got eyes of the bluest skies, as if they- thought of rain*" Grandioso, la perfecta puta línea de la perfecta puta canción cantada en la perfecta puta voz de Kenny para ponerme los putos nervios de punta.

Y él no paró ahi "-I hate to look into those eyes and see an ounce of pain. Ohh ooh oh sw-*"

"¡KENNY, CIERRA LA PUTA BOCA!" Estallé. Creo que estallé.

Claro que olvidé a la mujer abajo que lo veía y escuchaba todo "¡NADA DE MALDECIR EN ESTA CASA, KYLE! ¡ESTAS EN LA CUERDA FLOJA!"

"Ah, por todos los-" murmuré el resto una vez que había agarrado una almohada entre las manos y la había presionado contra mi cara para evitar más incidentes de volumen. Ahora mamá iba a añadir 'obscenidades en la casa' a su lista de motivos por los cuales estaba disgustada conmigo. Tal vez lo mejor hubiese sido que me sofoque con la almohada en lugar de solo ahogar mi miseria en ella.

Eran los ojos azules. Fueron mi perdición desde el inicio…Y no hablo solo de los de Stan. Era la gente con ojos azules en general que parecía destinada a fastidiarme. Ya parecía un motín, un complot-

Ike, ojos azules. Kenny, ojos azules. Wendy, ojos azules. ¿Mercedes? Adivinaron, ojos azules. Distintas tonalidades pero todos del mismo matiz azul endemoniado.

Y por supuesto, la cruz de mis problemas, Stan.

Ojos azules. Oscuros, saturados y tan increíblemente intensos.

"Mierda" Retomé la posición inicial en la que había estado sobre mi estómago otra vez y suspiré "Mierda, mierda, mierda" Ya se volvía un problema cuando era tan fácil imaginar el color sin siquiera intentar, ¿No?

"¿Cuándo demonios dejo el verde de ser mi color favorito?" Mascullé.

"Al mismo tiempo que los ojos de Rebecca dejaron de gustarte, creo" Lancé un calcetín al recipiente de la voz con tanta fuerza como me fue posible solo para recibir una risita animada como respuesta.

"Tal vez tienes un pequeño fetiche con los ojos, ¿Has pensado en eso?" Dijo. No respondí a aquello y en lugar me contente sentándome en el colchón y bostezando en voz alta.

Siempre me sorprendió lo poco que le importaba que yo esté en el mismo cuarto mientras se cambiaba de ropa. Tal vez solo sea yo pensando como mojigato pero a veces, Kenny me parecía un total exhibicionista. Stan siempre me decía que cuando se está en los vestuarios después de práctica, la única cosa peor que desnudarse frente a otros tíos es no desnudarse frente a los otros tíos, 'porque es entonces cuando se burlan el triple'- así que no era una opción, él también se las aguantaba.

Probablemente solo sea yo pensado como mojigato. Habría que añadirlo a mi lista de asuntos personales.

Obsesivo compulsivo de temperamento corto, animo cambiante y mojigato.

Vaya, Stan que es un tipo afortunado al tener el honor de lidiar conmigo.

"¿Ocupado mortificándote?" Dijo Kenny mientras se intentaba secar el cabello con una vieja toalla.

"Y estaré en ello el día entero, así que no esperes despierto" dije, finalmente reuniendo la fuerza para levantarme de la cama.

"Vamos, si seguramente vas a reír de ello con el correr de los años" Sonreí ligeramente a sus palabras.

"Pues, estar suspendido significa que no tendré que verle la cara a Cartman hasta el lunes" dije y él sonrió. "Si eso no es algo bueno, no sé que lo es"

"Eso es, pensamientos positivos"


Mi cabeza estaba baja y jamás antes me había resultado tan difícil no levantarle la voz a un profesor. Sabía que solo iba a empeorar mi situación pero el idiota no sacaba su mano de mi espalda como si yo fuera a salir corriendo tan pronto como diera una oportunidad, lo cual me ponía extremadamente nervioso. Nos llevaba a la oficina del director donde llamarían a mi madre para decirle lo que pasó.

- cosa que no sonaba nada bien.

Arriesgué un vistazo a Mercedes, quien caminaba a mi lado, y ella rió de forma casual, articulando 'está bien' con los labios. Suspiré y volví a mirar el suelo.

Ella definitivamente no conocía a mis padres.

Cuando finalmente llegamos al destino tras el gran desfile de la vergüenza, nos hicieron sentar afuera porque el director estaba ocupado con un estudiante nuevo. Había oído los rumores pero todavía tenía la esperanza de que no fuese quien yo creía que era.

Dicen que la única cosa peor que oír la sentencia es esperar a que te la den.

"Suspensión… de una semana como máximo. No te agobies tanto, amorcito" Una fina y suave me susurró al oído. Llevó una mano a mi rodilla y la apretó con los dedos de forma afectuosa. El roce de sus dedos me habría derretido por completo si el nivel de paranoia que se comía mis huesos no hubiese sido tan grande.

Solo asentí de forma débil y practicada, no despegando los ojos del suelo.

"Bien es un placer de tenerle aquí otra vez Eric, estoy contento de verte feliz y sano" Mis ojos se clavaron en la puerta tan pronto como la oí abrirse para revelar a un hombre bajo de cabello rubio que reconocí como el director.

Solo había una persona en todo el pueblo que respondía al nombre de 'Eric', tan común como suene.

Entonces le vi salir el cuarto, los ojos marrón miel recorrieron el pasillo entero antes de encontrarme, y se quedaron allí estancados cuando al fin me reconoció. Su rostro no había cambiado mucho desde la última vez que lo vi, era su cuerpo el que me causaba problemas y una ola de nauseas recorrió mi ser cuando las ideas se ordenaron en mi mente.

Aquellos mismos ojos miraron a Mercedes, cuya mano todavía estaba en mi rodilla. Su vista iba desde mí hasta ella una y otra vez en una incredulidad gigantesca. Cerré los ojos, tratando de disminuir el efecto de lo que él estaba a punto de decir.

Yo- no estaba listo no para oír su voz...

"Y yo creyendo que lo de la gente con culo en lugar de cara era lo más simpático que había visto en la vida"

Lo que pasó después no es algo que se pueda explicar con palabras humanas…

Solo digamos que fue la razón por la cual mi suspensión fue extendida hasta la semana siguiente.


"Deberíamos haber venido más temprano, ¿No crees?"

Su voz era tan amigable como un rayo de sol, lo cual me resultaba bastante desagradable "No lo sé, papá" dije y bostecé otra vez "Es tan temprano como puedo hacer que cuerpo funcione"

Él solo hizo un sonido de comprensión y se sentó en una roca alta, lo cual significaba que estaba listo para comenzar a hablar. Yo ni siquiera estaba fingiendo pescar, sólo me hallaba sentado al lado de mi papá, entreteniéndome con cosas sumamente estúpidas como rocas y hojas.

Cuando el momento llegó, me encontraba haciendo un bocadillo de lo que sea que había en los contenedores que nos había empacado mamá.

"Kyle, ¿Sabes que tu mamá te ama, verdad?" 'Vaya… aquí vamos' ¿No podía sólo cubrir mis oídos con las manos y fingir que aquello no estaba ocurriendo?

"Realmente no tienes por qué hacer esto. Sólo le diré mamá que siento que he alcanzado un nuevo nivel de madurez después de nuestro tiempo de vinculación y ella dejará de molestarte" dije, casi desesperadamente. Yo sabía bien que mi padre no estaba mucho más emocionado que yo con el prospecto de tener esa conversación.

"Sólo quiero que tengas cuidado, hijo. Las estadísticas de embarazo precoz son alarmantes y tienes que entender que hay una forma correcta y segura de hacer las cosas" Comenzó y solté un suspiro en agraviamiento.

"Conozco la forma correcta y segura de hacer la cosas. He tenido Educación Sexual desde el cuarto grado, ¿Recuerdas?"

"¿Era aquella muchacha tu novia de al menos medio año a quien conoces y en quien confías?"

"Pues, no. Pero -"

"Entonces sencillamente no es el modo correcto ni seguro de hacerlo" Me tragué el resto de mi explicación, imaginándome que no sería bien recibida "No estás siendo íntimo sólo con una muchacha, Kyle. Es el pasado entero de la muchacha lo que desconoces y es lo que ustedes jóvenes no consideran hoy en día" Dijo y alejé la mirada de su rostro, odiando aquella conversación sólo un poco más que el tiempo con el director el día anterior. "Al menos dime que tu…" Comenzó, pero se detuvo y los colores se le subieron al rostro sigilosamente.

"¿Qué?" Me hice el idiota, tomando un bocado grande de mi sándwich y disfrutando del primer aspecto positivo sobre mi mañana.

"Sabes… ¿Te- protegiste?" Los adultos de South Park tienen la fama de ser los peores educadores sexuales del mundo. Los que sabían, se incomodaban al hablar y los que hablaban- bien, dejémoslo ahí. No sé a quién creía estar engañando pero yo no lo había visto pescar desde que llegamos tampoco. Solo quería mantener sus manos y ojos ocupados no para mirarme a la cara mientras me preguntaba todo aquello.

"Yo creía que si, pero ahora me dices que no comprendo cómo estar seguro ni protegido. Me has confundido un poco"

"No te hagas el Ike ahora, ¿Quieres?" Reí al escuchar eso esto, notando que yo no era el único quién se irritaba los comentarios de sabelotodo provenientes de mi hermano menor.

Quedamos callados entonces, sobre todo porque él estaba demasiado avergonzado para preguntar otra vez y porque yo trataba de fingir que no estaba allí tanto como pudiese. Después de unos minutos me pareció obvio que él ya no iba a continuar a menos que yo le ofrezca la respuesta que buscaba.

"Me 'protegí'" dije y vi sus hombros relajarse inmensamente en alivio, lo que me hizo sonreír un poco.

Él era tan predecible.

"Quise decir como en- usando un-"

"Me protegí, Papá" interrumpí y le miré bruscamente, silenciosamente pidiéndole no continuar con el tema.

Él sonrió "Okey… supongo que eso es todo"

Cuando volvíamos a casa en el tonto híbrido de papá, decidí tomar al toro por los cuernos.

Tuve que dirigirme a él, directamente y sin rodeos.

Había aceptado el hecho que yo estaba probablemente equivocado cuando dije que Stan y yo podríamos olvidar lo que pasó y nunca tendríamos que hablar de ello pero en mi defensa, si dos personas no desean tener una conversación torpe e incómoda, ¿Entonces por qué diablos deberían hacerlo?

Aún con esa lógica, no hablar de lo que sucedió solo nos ganó una cosa... distancia. No me dirigí a Stan aquella noche o la mañana siguiente y luego vino la suspensión antes de poder hablar con él, que significó que no me encontraría con él por una semana a menos que fuese adrede. Ninguna llamada o mensaje de texto habían sido mandados ni recibidos, lo cual no me ayudaba a tranquilizarme mucho.

Conociéndole, probablemente pensó que yo estaba enojado, entonces me evitaba.

Era mi turno de tomar el primer paso y ahora que estábamos todos de acuerdo en que había algo curioso sobre nuestra amistad, tal vez podría intentar explicar mis muy extraños sentimientos por él sin sonar como un total imbécil.

"Papá, necesito que me hagas un favor" Me encontraba en el asiento del copiloto en el coche, mirando las pequeñas casas desaparecer y moverse cuando pasábamos al lado de ellas en la velocidad de conducción usual de mi padre, lenta e irritante.

"¿Un favor?" Preguntó.

"Sí, yo-" Me mordí el labio, lamentando de ya el acercamiento que tomé "¿Podrías llevarme al garaje de Jimbo?" La forma correcta de hablar con un abogado es empezar con algo que te ayude a que considere tus peticiones. Primer error por parte mía.

Oí un largo suspiro y cuando le llevé la vista al rostro para ver su reacción, él sacudía su cabeza suavemente, concediéndome la negativa esperada. "Oíste a tu madre, Kyle. No se te permite-"

"Sé que no tengo permitido estar en cualquier lugar que no sea la escuela o mi habitación. Pero papá, tengo que hablar con Stan, es muy importante que lo haga" Intenté. Apoyé las manos en mis rodillas, ansioso.

"Puedes hablar con Stan en el teléfono más tarde"

"Siempre me dices que cuando hay algo que tengo para decirle a alguien, debo hacerlo en persona sin falta"

"No des vueltas alrededor de mis palabras, lo qué hiciste no es culpa mía" Dijo y cerré los ojos, casi tentado a golpear mi cráneo contra el reposa-cabezas de cuero una y otra vez "Además, ¿Qué le diría a tu madre?"

"Ella no tiene por que saber nada" fruncí el ceño un poco, notando lo mal político que era ya que mis posibilidades se volvían más escasas a medida que hablaba mas.

"Kyle" Advirtió y me miró, no creyendo que de hecho le estaba pidiendo mentir por mí. Él es un abogado después de todo. Me imaginé que debería estar acostumbrado a que la gente le pida que mienta.

Empezaba a sonar desesperado y lo sabía. De alguna manera, sentí que si no hacia las cosas ese mismo día, nunca tendría el coraje para tocar el tema nuevamente. Terminaría sólo considerando a Stan como mi antiguo mejor amigo al que perdí cuando 'por casualidad' terminamos besándonos una noche. "¿No puedes sólo -darme par de horas? Mira, podrías ir a la barra y charlar con Ned o Skipper... y luego pasas a recogerme. No es gran cosa"

"No voy -"

Le interrumpí antes de que me diera una respuesta absoluta "Sabes que no te pediría algo como esto si no fuera importante, ¿Cuándo lo he hecho?" Dije.

Alcanzamos una luz roja y detuvo el coche "Kyle, ¿Ocurre algo serio? Sabes que siempre puedes hablar conmigo" Se estaba empezando a preocupar.

Suspiré, cerrando los ojos con fuerza. No había ninguna forma de explicárselo. "No…" Dejé que mi espalda descanse contra el asiento "No, no es tan serio"

"¿Tuviste una riña con Stan?"

"¿Y cuando no?" Refunfuñé y él hizo una mueca.

Como explicarlo, tanto mi madre como mi padre estaban completamente enamorados de Stan. Aquello llega al punto que mi mamá compraba comestibles de la tienda que nadie en la casa consume solo porque Stan casi siempre estaba de visita. Mi padre tendía a tomar su lado en cualquier discusión. Era algo enfermizo como siempre encontraban tiempo para decirme lo felices que estaban de tener a un amigo tan determinado y de buen corazón como Stan.

Lo diré una y sólo una vez. La buena influencia en el par soy YO, no Stan. Soy el que saca las mejores calificaciones y soy el que siempre se asegura de que las reglas se cumplan en todo momento. Soy quién ha sacado a Stan de problemas más veces de las que se puede contar pero, por supuesto, mis padres siempre parecían estar más que listos para tomar el crédito de mis manos y colocarlo en las de alguien más.

"Hay una película que he tenido intenciones de ir a ver. Es independiente, trata sobre un inmigrante Ucraniano que- Como sea, dura un poco más de dos horas" Mis ojos se ensancharon y los se me empezaron a separar cuando al notar que había girado en dirección opuesta a nuestra casa "Tendrás que buscar la trama más tarde en Internet si quieres ser convincente, tu mamá seguramente va a preguntar" '¿Realmente estaba diciendo lo que creo que está diciendo?'

"Papá -"

"No me agradezcas, no estoy tomando partido contigo" Él dijo pero yo sonreía de todos modos "Sólo quiero que trates con tus problemas de la mejor forma posible"

No iba a discutir con él al respecto


Un pequeño salto de la Chevy y sonidos de voces me despertaron del sueño profundo en el que había caído. Mis ojos se abrieron para ver la oxidada lámpara que iluminaba el garaje entero encima de mí y recordé donde estaba al igual que el porqué.

Logré que mi padre me conduzca hasta el garaje donde la infame camioneta purpura se encontraba estacionada en toda su gloria. Cuando me encontré allí, la primera cosa que noté fueron las manchas de tintura morada en una esquina que habrán servido como prueba de pintura.

Era el lugar perfecto para hablar con él pero al decidir afrontar las consecuencias de mis descripciones, no había tomado algo en cuenta...

Stan

Stan no estaba allí. Stan trabajaba en un salón de belleza después de la escuela tres días a la semana. Stan no estaría en el garaje por al menos otra hora.

Casi me abofeteé a mi mismo por la forma absoluta en que olvide el detalle más importante de mi plan. Mi papá ya se había marchado, por lo que sólo subí a la carrocería de la Pick Up, me quité la chaqueta para usarla como una almohada y quede descansando allí hasta que volviera Stan o me pasara a buscar mi papá.

Los dioses deben haberme dado el regalo del sueño ya que cuando finalmente abrí los ojos, estaban aturdidos y desenfocados. Me senté lentamente y me masajeé el cuello para calmar el leve dolor que sentía por dormir en la incómoda superficie de metal.

Fue entonces que recordé el ruido que me despertó y asumí que solo podía provenir de la persona a la que yo había estado esperando.

Me di vuelta para saludar a Stan y sin embargo, las palabras murieron en la punta de mi lengua tan pronto como terminé de voltearme. El dolor muscular en mi cuello de repente se convirtió en la menor de mis preocupaciones.

No era capaz de ver claramente, ya que lo que acontecía estaba sucediendo en la parte delantera de la camioneta y yo me encontraba en la carrocería. Sólo podía verlo a través de las sucias láminas de vidrio del espejo delantero y trasero pero aun así, el panorama que me recibió era suficientemente fuerte como para que mi mandíbula caiga al suelo.

Allí se encontraba Stan como lo había deseado en un principio...

Pero él no estaba solo.

Estaba recostado contra el capot del auto de espalda, probablemente apoyando los pies en el parachoques para sostener su cuerpo en esa posición.

Encima de él y entre sus piernas, estaba Craig Tucker sosteniéndole las muñecas por encima de su cabeza y besándolo tan profundamente que parecía estar buscando algo dentro de su garganta.

Imaginen mi reacción a eso.

De verdad, solo imaginen como reaccione al ver aquello.

Ni siquiera podía moverme.

Lo lógico hubiese sido decir algo, saltar de la camioneta y gritar, expresar mi ultraje, aclararme la garganta- ALGO.

Pero en lugar de ello, me quedé sentado viendo con la boca abierta y los ojos ensanchados mientras Craig le hacia todas esas cosas que yo alguna vez le había hecho. Podía oír gruñidos y gemidos sin siquiera saber bien a quien le pertenecían y quien los causaba. Mi garganta estaba seca y hasta comenzó a dolerme para cuando se pusieron mas acalorados. Stan le hundía los dedos en el cabello mientras Craig se apretaba más contra él y solo duro un segundo antes de que el más agresivo vuelva a sujetarle las muñecas a los lados para que no pudiera moverse. Cuando finalmente Craig se apartó de mi mejor amigo, ya estaba a punto de desmayarme. Sus labios estaban todavía muy cerca y cuando ambos se tomaron el tiempo para respirar, igual hice yo. "Tenemos que parar" Susurró, suficientemente fuerte como para que yo los escuche.

La voz de Stan era un gemido ronco y sin aliento cuando finalmente emitió sonido. Despacio, se sentó en la capucha de la camioneta y perdí de vista a Craig cuando la amplia espalda de Stan lo eclipsó "¿Y eso por qué?" Murmuró.

Craig soltó una risita egolatría y agradecí a Dios no poder ver su rostro cuando enunció sus palabras.

"Porque tu novio esta a segundos de tragar su propia lengua ahí atrás y ya no querrás llegarle si él la pierde de forma tan atroz"

Finalmente encontré mi voz, pero apenas. Tartamudeé un poco, y aún si no logré articular una sola palabra, la espalda de Stan se tensó tanto que me dio la impresión de que se iba a quebrar la columna por la mitad. Trató de levantarse, pero sólo logró caerse de trasero en el piso de cemento con un sonido fuerte y golpearse la cabeza contra los parachoques delanteros del coche.

-o camioneta. Puta madre... 'Esto ya no es simpático'.

Craig tomó aproximadamente tres pasos atrás y cruzó los brazos delante de su pecho, observándonos con interés.

Mi carencia de movilidad realmente comenzó a molestarme y cuando oí a Stan gimiendo de dolor en el piso, me obligue a salir de mi escondite lo más elegantemente posible. Me volví a poner la chaqueta y baje de la carrocería de la Chevy, aun sin decir nada. Mantuve los ojos en el suelo, la mesa de herramientas, el techo, cualquier lugar que me evitara tener que enfrentar la sonrisa de autosuficiencia de Craig o- pues, a Stan en general.

"K-Kyle, se suponía que tu- mierda" Dijo y se levantó apoyado por los mismos parachoques sobre los cuales sus pies habían descansado antes. El tono de su voz estaba más alto que normal, habito que adquirió de mí. Aquello siempre me pasaba cuando me frustraba, mi voz se alzaba hasta un timbre bastante embarazoso. Sólo que en él parecía más desesperado ya que además se sonrojaba furiosamente.

"Supongo que esta es mi señal para marcharme. Adiós, culeros" Cuando alcé la vista del suelo, Craig ya no estaba allí, dejándonos solos a Stan y a mí.

Entonces se hizo el silencio.

Y permaneció allí por bastante tiempo.

Levanté la vista para verlo sacarse el cabello que se le había desordenado con el golpe del rostro impacientemente "¿Qué haces aquí?" Él dijo.

"No lo sé" ¿Qué se suponía que diga?, '¿Quería hablar contigo sobre mis sentimientos pero te encontré aquí besando a otro tipo, por lo que ahora ya no tengo ganas?'

Se sentó en una silla de plástico que parecía estar tan vieja que estaba a punto de ceder ante su peso "Lo siento" Dijo al rato sin verme a la cara.

Realmente no quería terminar a los gritos otra vez entonces, por lo que intenté con todas mis fuerzas no ceder ante mi muy marcado carácter y mantenerme con calma "¿Por qué?" De todas las cosas que esperaba que me dijera, una disculpa no se me había cruzado por la cabeza.

"¿Estas enojado?" Preguntó de forma dudosa y alzó la vista hacia mí.

"¿Por qué?" Pregunté otra vez, un poco más alto y con la confianza.

"Sabes a lo que me refiero, Kyle" Dijo, señalando hacia la camioneta con una mano y relamiéndose los labios por el nerviosismo.

Aquello ya estaba yendo demasiado lejos de mi zona de comodidad. Sentí como si estuviera suspendido en el espacio, viendo el suelo bajo mis pies sin sentirlo ahí. Quería hablar con él sin decir las cosas erradas pero esto ni siquiera parecía una conversación... no era más que un intercambio de palabras sin sentido.

"No tengo razones para estar enojado" dije y miré a mi alrededor, notando que estaba de pie en medio del garaje, lo cual lucia algo bizarro porque se sentía casi como estar en un escenario. No me encontraba más cerca de la mesa de herramientas de lo que estaba de la camioneta y Stan se hallaba sentado como un espectador a unos metros de mí.

"Esa no fue mi pregunta"

"Pues esa fue mi respuesta" Stan exhaló en frustración y se echó hacia atrás en su asiento. Es verdad, el conoce mis botones muy bien pero ténganlo por seguro que yo también conozco los de él y sé bien como presionarlos.

Pude afirmar con seguridad que él se había percatado que me estaba intentando hacer el idiota porque de verdad no quería tener que hablar con honestidad "Deja de hacer eso" Pidió amablemente en una voz que fue casi un suspiro.

Estaba enojado, eso era claro. Estaba enojado porque Craig había besado a Stan- o mejor dicho, estaba enojado porque STAN se lo permitió con demasiada emoción. Estaba enojado porque Craig me atrapó paralizado e inestable al descubrirlos.

Estaba enojado porque- lo que vi no fue algo que me disgustó y con todo el corazón, hubiese deseado que así sea.

Yo sabía que mi 'enamoramiento' hipotético por Stan cada día un poco menos hipotético pero incluso si lo veía de esa forma, he tenido toneladas de 'enamoramientos' en la vida. Si no hubiera sido Stan, entonces habría sido increíblemente fácil ignorarlo, esperar que se me pase y ser feliz. Pero era él...y ¿Cómo podría yo ignorar a Stan hasta dejar de tener pensamientos raros sobre él?

Además que estaba actuando demasiado extraño "¿Por qué le dejabas- quiero decir... Por qué?"

"Es complicado" Contestó rápidamente, exponiendo su inquietud.

"Entonces usa palabras cortas y hazlo más sencillo, Stan" dije y me abofeteé mentalmente otra vez. Se supone que trataba de permanecer tranquilo, ¿Por qué era tan difícil?

Lo tomó como un comentario mal intencionado y aunque -de hecho- esa fue la intención, me dieron ganas de retractarme ya que lo que menos quería era que él se agitara igual que yo "Tienes razón, no hay ningún motivo para que estés enojado" Aunque su voz permanecía tranquila, una tormenta estallaba detrás de ella, demasiado fuerte como para ser ignorada "Y sin embargo, estas furioso"

Y cuando él comenzó a enfadarse, la tensión abrió una puerta para mí también. Vomito verbal, ya lo conocen "¡Estabas con Craig!- ¡Craig! Yo aquí esperándote por una hora como tu puta esposa y tu de traga-amígdalas con ese imbécil" Exclamé y él se levantó de su silla, finalmente comprendiendo como iba la cosa desde mi punto de vista y me irritó el notar lo idiotizantemente ingenuo que era a veces.

Ya había tenido una pequeña conversación conmigo mismo esa mañana ¿Cómo es que seguía actuando de forma tan inmadura cuando mi intención era solo solucionar las cosas como un adulto?

¿Es que tanto me asustaba lo que estaba ocurriendo entre nosotros?

"Dime por favor que estas bromeando" Se pellizcó el puente de su nariz y cerró los ojos con fuerza. Se puede decir con seguridad que alguien está enojado cuando lo puedes ver contar hasta diez mentalmente. "¿Te tiras a una tía cualquiera cuyo apellido ni siquiera conoces y tienes cara para venir a reprocharme- ¿Por qué Kyle? ¿Por qué te molesta?... ni siquiera es asunto tuyo" solté un sonido de indignación y volví la mirada hacia otro lugar porque yo SI sé su apellido... solo me cuesta recordarlo a veces.

"¿Acaso es porque Craig es hombre?"

'¡Si- Si!' "¡No!" 'Apuesta el culo a que si'

"Porque si así es, lamento mucho informarte que perdiste cualquier condenado derecho que tenías de ser homofóbico hace unas cuantas noches" 'Es la forma en que me siento y no puedo evitarlo, carajo. ¿A quién le importa si tengo derecho o no?'

"No soy homof-" Él me interrumpió con algo que ya ni siquiera me tome la molestia de escuchar. Era realmente difícil pensar con él gritando de ese modo cuando yo seguía intentando encontrar una forma de salir de este problema sin arrojarnos herramientas y partes de automóvil.

"Tampoco me has dado una buena respuesta, ¿Que estás haciendo aquí? Pensé que nos estábamos ignorando el uno al otro"

"Ya, ¡Cierra la boca solo por un segundo!" Alguien más me habría dado un puntapié en el estomago por decirlo así pero agradecí el hecho de que Stan me conocía bastante bien y sabia cuando decía las cosas sin malas intenciones "Solo quería hablar contigo"

"Dijiste que no era necesario que habláramos de ello"

'¡Ya lo sé- maldita sea, lo recuerdo!' "¡Pues cambie de parecer! ¡Deja de ser tan complicado!" Exclamé.

El tomo unos pasos hasta que estuvo justo en frente mío, a aquella distancia que me ponía de lo mas incomodo "¿Es este tu modo de admitir que estabas equivocado?" Su voz se llenó de una risa seca "Porque es totalmente mediocre, Kyle" De hecho, yo solo estaba tratando de ir alrededor del asunto porque sí, confieso soy algo egolatría y admitir mis errores me cuesta más de lo que debería.

Aun así, Stan no parecía estar de humor para dejarme salir de aquella airoso "Esta bien- Deberíamos haber hablado al respecto entonces. Tú tenías la razón y yo estaba en el error, ¿Que tal eso? ¿Te suena suficientemente aceptable?" Cruce los brazos frente a mi pecho y lo mire firmemente. Mi voz sonó casi sarcástica y aquello tampoco había sido mi intención.

Cerró los ojos para evitar que estallen y se llevó una mano al rostro, masajeándose las sienes de forma torpe y ansiosa "Si" Dijo con una voz más callada antes de abrir los ojos otra vez "Eso fue perfecto" Y luego yo soy el sarcástico.

Fue entonces que decidí que era hora de terminar con el maldito juego que habíamos jugado ya por tanto tiempo. Lo que hacíamos no nos estaba llevando a ningún lugar y yo necesitaba desesperadamente que llegáramos a algún acuerdo.

A cualquier acuerdo.

Solté un suspiro "Es lo mejor que puedo ofrecer, Stan" Dije con honestidad y traté de encontrar simpatía en su expresión.

"Lo sé" Casi espere que continué esa oración con un 'Eso es lo peor de todo' pero no lo hizo.

Un segundo después, estaba riendo.

Y no hablo de una suave risa de compromiso o resignación... caminó hasta la camioneta para apoyarse en ella y no caer al suelo, se llevó una mano al estomago para contener el dolor de reír con tanta fuerza.

Se estaba, casi literalmente, muriendo de risa.

"No es- simpático" Dije, el alivio que había sentido se estaba convirtiendo en enojo otra vez.

"Si que lo es" Tartamudeó mientras se secaba lagrimas con la manga de su camiseta.

"Te estás riendo de mi" Dije, explicando lo obvio para que él se diera cuenta de cómo el hecho me daba ganas de golpearlo con algo grande y pesado.

No era tan simpático.

"Muy bien, idiota" Me dispuse a caminar a la salida "Me largo, ten una buena jodida vida" Dije muy dramáticamente y me apresuré hacia el portón hasta que sentí su mano cerrarse en mi muñeca, quebrando la inercia.

"Espera" Dijo y contuvo la risa de su voz hasta que desapareció "Espera" Repitió y suavemente tiro de mi brazo hasta que mi cuerpo giro en dirección a él y estuvimos frente a frente otra vez. Cuando lo dijo así, me resultó imposible negarle lo que fuere que me estaba pidiendo por lo cual solo me mantuve en silencio.

Empecé a extrañar el sonido de su risa al notar lo mal que me ponía escuchar el tono de su voz cuando murmuraba "Habla" Me dijo y de pronto me sentí demasiado consciente de su mano en mi brazo. El calor de su piel se colaba tras las capas de ropa que me cubrían. Me soltó cuando noto que me había quedado observando el contacto por mucho tiempo.

"Besabas a Craig" Dije de una forma embarazosamente débil.

"Te tiraste a Mercedes" Su voz era suave como seda.

¿Era aquello mejor que pelear? Solo parecía una versión callada de nuestra discusión anterior.

"Solo trataba de averiguar algo"

Lo escuche sonreír y mi vista fue hasta su rostro para ver esa sonrisa plasmada allí, tentándome "Yo también"

Y fue solo cuando él lo dijo que la posibilidad se me presentó. '¿Eso era todo? ¿Experimentación?' Es decir, aquel fue el caso conmigo y cuando lo veía de ese modo, sonaba mucho más sencillo y mil veces menos horrible. ¿Cómo es que me resultaba tan fácil ver las cosas de la peor forma que podría verlas?

"¿Veredicto?" Preguntó, volviendo mi atención hacia él.

"Me gustan las mujeres" Respondí con honestidad, porque él solo pensar estar con otro tío en cama sin ropa no solo no me atraía, sino que de hecho me resultaba algo perturbador. ¿Por qué me gustaba Stan? Hasta hoy, no lo comprendo... Parecía estar rompiendo cada limite y regla que me había puesto y aun si no estaba seguro de que eso me gustara, no tiene sentido negarlo.

"¿Si?" Dijo y arrugó la nariz un poco antes de continuar "Pues parece ser que yo soy algo- adaptable"

Aquello casi me resulto cómico "¿Adaptable?"

"Adaptable" confirmó.

"Entonces- ¿Quiere decir que eres más gay que yo?" Pregunté y solté una suave risa... es que, con toda honestidad ¿Quién lo creería?

"Un poco"

"Nunca lo hubiese visto venir"

"Butters tiene novia, amigo. Es un hecho... y si eso es cierto, entonces cualquier cosa es posible" Rió un poco cuando mi mandíbula quedo colgando tras el shock de la noticia. A mi lado se encontraba la silla en la que se había sentado antes y solo me deje caer en ella.

Ni siquiera hicieron falta más palabras, luego de eso ya estábamos hablando como si jamás hubiese ocurrido nada entre nosotros. Siempre me sorprendió lo fácil que es arreglar las cosas con él, solo requería una pequeña platica o un gesto para tenerlo ahí, amigable y relajado.

La verdad es que lo extrañaba... mucho, y no me había dado cuenta hasta entonces. Se sentía como si hubiese sido tanto tiempo desde que él se convirtió en Stan, el que tenía mi cabeza girando en círculos en lugar de Stan, mi mejor amigo, la persona en la que podía depender sin dudarlo.

Me hacía demasiada falta- esa amistad que ya casi parecía estar perdida.

Miré el reloj de mi celular y note que solo quedaba media hora antes de que mi padre venga a buscarme y lo decidí.

Era tiempo de arreglar las cosas. Aún si eso rompía el leve clima que se sentía tan agradable entre nosotros.

"Stan" Dije, después de que habíamos caído en silencio.

"¿Si?" Dijo desde abajo de la camioneta, donde se encontraba arreglando quien sabe qué.

"Ayer- hablé con Kenny y..." Estaba empezando a ver un patrón en la historia... todo lo que empieza con 'Ayer hable con Kenny-' termina en algo incomodo.

"Creí que estabas molesto con él"

"Si lo estaba pero es todo lo que tengo, referente a ayuda psicológica así que me las aguanto"

"¿Y qué te dijo?" Preguntó casualmente.

"No, lo relevante es más bien- lo que yo le dije a él"

"¿Y qué fue lo que le dijiste?" Se empujó por el parachoques hasta salir de abajo del vehículo antes de que pudiera pedirle que permanezca allí mientras yo hablaba. Llevé la vista al suelo, pensando en cómo decir las cosas para que no suene como que tenía sueños mojados con él, pero que se notara la importancia del asunto.

Cuando el sonido de sus pasos me distrajo ya fue muy tarde. Se encontraba demasiado cerca otra vez, y mi resolución ya empezó a caer cuando noté como me costaba concentrarme cuando toda su atención estaba fijada en mí. Me mareaba... me dejaba incoherente y dudoso ¿Acaso él no se daba cuenta?

"Ky" murmuró con una expresión de confusión cuando no hice movimientos para responder su pregunta. Mis labios se entreabrieron para intentar hablar pero la garganta sencillamente no me funcionaba.

Y hablar no fue mucho más fácil cuando el azul de sus ojos- que me hechizaban tanto- me empezó a parecer una distracción insignificante en relación al rosado de sus labios.

Parecía estar más cerca cada segundo y no comprendí como lo estaba haciendo si sus pies no estaban moviéndose.

'¿No se están moviendo, verdad?... ¿O sí?'

"Es que esto- me está enloqueciendo" Mascullé.

"A mí también" Susurró-

'Ah, ya entiendo'

El no estaba acercándose a mí, era yo quien se estaba acercando a él con cada parpadeo. Para cuando me di cuenta, estábamos tan cerca que casi podía escuchar sus parpadeos.

"A-asusta" dije en un suspiro y fije la vista en su pecho. Hasta podía ver los filamentos de la tela de su camiseta con claridad, así de cerca estaba. Centímetros...

"Lo sé" respondió. Me mordí el labio inferior cuando sentí el cálido aire de su respiración contra el puente de mi nariz y el aroma a vainilla y café volvieron a invadir mis sentidos.

Profundamente... Muy profundamente.

Todo lo que hizo fue suspirar pero la falta de distancia lo hizo parecer mucho más- íntimo.

Me tenía enganchado.

Atrapado.

Envenenado.

"Todos tienen a al menos una persona que cuenta como 'excepción', Ky" Sonrió y los parpados de los ojos me resultaron pesados hasta que casi los tenia cerrados "No tiene porqué ser algo serio, podemos solo-"

Si, lo interrumpí...

Y poniendo de lado el pensamiento de que ahora conocía el sabor de los labios de Craig-

No me arrepentí de haberlo hecho.


No recuerdo como ni por qué me llamó la atención, pero su cabello parecía ser más suave de lo que se sentía. No era algo que me molestara, solo se sentía -diferente a lo que estaba acostumbrado. Ciertamente no me contuvo de enredar mis dedos ahi una y otra vez a medida que continuábamos aquella actividad que yo había iniciado.

Me mordisqueó el labio y me sentí perder la conciencia cuando sus manos empezaron a apretarme con más fuerza contra su cuerpo. Yo le pasaba las manos por la espalda con ardor mientras nos besábamos. Aun si la posición en la que estábamos era incomoda, mi mente estaba demasiado paralizada como para intentar separarme de él. Solo estaba consciente del calor de su cuerpo y lo endemoniadamente sensuales que eran los pequeños sonidos que le sacaba de tanto en tanto.

Me aparté de sus labios para respirar y permití un gemido escaparse de mi garganta cuando empezó a besarme el cuello en la zona donde Kenny nos enseño a tomar el pulso una vez. Recuerdo haber pasado minutos enteros con los dedos sobre el cuello de Stan tratando de sentir su pulso... el era mucho mejor en esas cosas que yo.

Puse ambas manos en el pecho de Stan y lo empujé hasta estar presionados contra el lado de la camioneta antes de apoyarme en sus hombros para iniciar otro beso. Mis manos cayeron a sus lados y cuando las yemas de mis dedos se colaron bajo su camiseta, lo oí tomar un respiro agudo.

'Maldito pueblo montañés y sus malditas temperaturas glaciares'

"Perdona" Murmure contra sus labios pero el solo sacudió la cabeza suavemente y me tomo del rostro para empujar sus labios contra los míos nuevamente.

'¿Cuánto tiempo ha pasado?'

"Tu celular" Escuché su suave voz susurrarme al oído.

"Hmmm" '¿Celular? ¿Qué es un celular?'

"Está sonando" Dijo y sus brazos me soltaron, volviendo a colgar de sus hombros a los lados de su cuerpo. Di un paso hacia atrás y lo vi a los ojos por un segundo, muy drogado en mis propias hormonas para comprender lo que estaba ocurriendo. "Kyle, ¿Piensas a contestar?"

Fue entonces que desperté del trance y sacudí la cabeza para aclarar mi mente "S-sí, claro" Dije y tome el pequeño aparato que sonaba en mi bolsillo.

Era mi padre, por supuesto "Ya estoy saliendo, Papá" Dije antes siquiera de que pudiese hablarme. Solo rogué que mi voz sonara normal "Bien, estoy afuera" Escuche antes de que el colgara y suspiré en alivio.

Fue como si todo el aire hubiese cambiado tan pronto como guarde el teléfono en mi bolsillo nuevamente. Ya me sentía incomodo y sin saber cómo verlo a los ojos pero cuando lo hice, me sorprendió ver que el ni siquiera estaba ruborizado... Solo me estaba sonriendo en resignación, comprendiendo que el momento ya había acabado "¿Te ha pasado a buscar?" Preguntó con gentileza.

"...Si" Afirmé y me llevé una mano a la nuca "¿Te- llamo más tarde?" No sabía cómo actuar... Con Rebeca 'el momento' nunca acababa hasta que ambos nos desmayábamos del cansancio. Con Bebe-

'Dios, ni siquiera lo recuerdo. Tal vez deba pedirle que me de otra bofetada la próxima vez que la vea'

"Claro" Dijo y se acercó hasta mí nuevamente, pero no lo suficientemente cerca como para parecer sospechoso "Esto- ¿Está bien, no? No estoy obligándote a nada- ¿Cierto?" Me pareció tan característico de el necesitar aprobación pero en aquel momento solo me pareció simpático.

Tragué cualquier escusa que empezó a formularse en mi cabeza y solo solté eso que tanto quería salir sin restricciones, sabiendo que no hay tal cosa como 'dejar que tu corazón

Hable', pero deseando que sea algo al menos parecido "- está bien" Dije calladamente.


"No, eso solo funciona con Hugh Jackman" La habitación estaba muy obscura para que cualquiera de los dos vea algo pero podía escuchar su maldita sonrisa mientras hablaba.

"¿Qué?"

"Hugh Jackman, tu sabes-" Probablemente estaba muy cansado y yo sabía que él debía ir a la escuela la mañana siguiente pero mi crisis mental/emocional se estaba volviendo ya muy vivida sin analizarla con ayuda de un tercero "No es gay si es con Wolverine" Así que le había dicho a Kenny lo que ocurrió con Stan y lo que me había dicho...que todos tienen a alguien por quien serian gay.

"¿Qué?" Repetí.

"Porque todos los hombres son gay por Wolverine, no cuenta" Sonaba tan orgulloso de su observación "Cualquier otro tipo-... gay" Dijo, no dejando lugar para preguntas.

"¿Crees que soy gay?"

"¿Stan lucía como Hugh Jackman cuando lo besaste? Dios- no lo sé, Kyle" Exhalo cansadamente por la frustración que le causaba no poder hacerme callar "¿Puedo -por favor- ir a dormir?" No era algo común irritar a Kenny. Usualmente el tomaba el lugar de la persona que irritaba a otros.

"Dijo que es 'adaptable'... ¿Qué coño quiso decir con eso?"

"Olvida lo que quiso decir, significa que quiere ligar contigo. ¿No puedes solo dejarlo en eso que es tan sencillo? No es como si vivieras en los días de Jesús o algo así... La sociedad está cambiando. Ahora la filosofía mundial es 'fóllate a lo que sea que te calienta'"

"¿'Días de Jesús', dices?" Resistí la risa de burla que casi se me escapó.

"No soy bueno con las fech- concéntrate en el punto para que yo pueda dormir, ¿Quieres?"

"No sé cuál es el punto- ese es el problema. ¿No has oído lo que te dije?"

"¿Quieres que sea honesto contigo?"

No dije nada más y él lo tomó como que ya tenía permitida una cita con sus sueños porque solo unos minutos más tarde lo escuché roncar con calma.

Ya había aceptado el hecho de que tenia segundas intenciones con mi mejor amigo para cuando lo besé por lo que no me sorprendió tanto descubrir cómo le deseaba. Stan, por su parte parecía estar abriéndole los brazos a todo un nuevo aspecto sobre la sexualidad humana que desconocía, lo cual debería haber hecho las cosas más fáciles.

Pero no era así.

No estábamos saliendo y gracias al cielo que no. Mi cabeza ya estaba trabajando turnos extras con la idea de haber desarrollado un gusto por besar a Stan. Si se le agregaba una relación a la mezcla, habría terminado en un hospital psiquiátrico.

No me atraían los hombres y sin embargo le tenía ganas a mi amigo, lo cual estaba atroz-mente MAL y no- no porque 'él es un hombre y eso es desagradable', ¿Está bien? Esa no contaba siquiera como la razón menos importante del porque de mi exaltación.

Van a hacer que lo diga, ¿Verdad?

Bien, empieza con algo que he dicho antes pero que no me molesta repetir porque -sencillamente- no hay forma de que le ponga suficiente énfasis.

Stan era mi hermano.

Claro y sencillo, Stan era una persona a la que consideraba mi pariente de sangre desde el momento en que lo conocí. No recuerdo mi vida antes de Stan y lo único que sé es que apestaría no tenerlo a mi lado. Era la persona con la cual hacia casi todo, y en quien confiaba antes de mis padres o maestros. La primera vez que dormí lejos de casa fue en casa de Stan. Me metí en mi primera pelea a su lado, con él compre mi primera revista para adultos, compramos nuestro primer pack de alcohol juntos, hasta me había comprado mi primer paquete de condones cuando yo tuve mucha vergüenza para verle a la vendedora a la cara.

Y lo que sucede es lo siguiente. Mi atracción asumida por Stan no hacía que deje de considerarlo como parte de mi familia...como mi hermano.

Solo que ahora me sentía como si quisiera tirarme a mi hermano.

Si... ese es el nivel de MAL al que me refiero. El hecho de que él sea hombre y yo también solo era una de las muchas complicaciones que me mantenían dudoso de aceptar que tal vez aquello iba más allá de atracción física. Literalmente me sentía como un tarado incestuoso aun si Stan y yo no compartíamos sangre.

Es decir, no es como si toda la vida se me había escapado el hecho de que Stan es un tío atractivo. Es solo que aquello nunca tuvo importancia porque no afectaba mi relación con él en absoluto. Kenny también es atractivo y también lo considero como parte de mi familia pero jamás tuve intenciones cuestionables con él aun si lo veo desvestirse frente a mí casi todos los días.

'Entonces- ¿Por qué? ¿Por qué STAN, entre todas las personas que conozco?'

AL principio eran solo los ojos que me llamaban la atención... luego era el aroma de su Shampoo y el café... Luego fue su cabello y al final, empezaron a ser cosas realmente estúpidas y especificas como- la forma en que sus cachetes casi siempre lucían rosados por la calefacción en la escuela o como arruga la nariz al bostezar...

Y cuando menos me lo esperaba, ya estaba pensando en esas cosas aun cuando no las presenciaba.

Fue entonces que noté que había perdido la batalla.

Mientras más pensaba en ello, mas me confundía. Mi intención fue la de ir al garaje y hablar con él. En lugar de eso, terminamos en la misma situación que empezó todo el desastre en primer lugar.

Y no sabía nada sobre lo que le estaba ocurriendo. No comprendía que fue lo que ocurrió que hizo que apartara a Wendy de su cabeza el tiempo suficiente como para permitirle a Craig colarse entre sus piernas.

Ya no entendía nada

No era algo propio de Stan. El no hacia cosas como esas...

Antes de todo aquello, Wendy había sido la única persona en ser besada por Stan.

Craig no sonaba como más que despecho por parte de mi amigo. Despecho y curiosidad...

'Experimentación'

Entonces la idea me cayó encima y la respuesta al pequeño dilema frente al cual me encontraba hacia que mi estomago diera vueltas en círculos.

Las imágenes de Stan, calmado y relajado me golpearon. Lo poco característico de él era ser tan espontaneo y seguro de sus acciones aun si la misma situación me estaba matando a mí, quien usualmente sobrellevaba las cosas de mucho mejor forma.

...Dios

El descubrimiento de lo emocionalmente envuelto que me hallaba con el tema ya era malo...

...pero era peor si de verdad Stan no estaba emocionalmente envuelto en ello para nada.

TBC


- Kenny esta cantando una estrofa de la canción que curiosamente habla sobre algo que a Kyle le interesa. She's got eyes of the bluest skies, as if they- thought of rain (Ella tiene los ojos como los cielos mas azules, como si pensaran en lluvia) I hate to look into those eyes and see an ounce of pain (Odio mirarle a los ojos y ver una sola gota de dolor).

Kyle se dio cuenta de aquello y por ende terminó gritandole. XDD

Recuerdo que mientras escribia el fic, no estaba decidida entre hacerlo style o solo dejarlos amigos porque la amistad entre ellos me derrite el corazon. Pero no se preocupen- terminó slash C: