Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi.

Akai to Aoi

por

Freya

Muchas gracias todos por leer mis pequeños fics ;), agradezco además a quienes me dejaron sus comentarios: Triple g, Vivian, Gabyhyatt, Maia-chan, Slaya, n1ka-chan, Ukyo, Shey, Cyn, lalix, Caro y Kyori.

Esta historia va dedicada a mi amiga Lauris ;) , espero que te guste.


Chocolate

Para muchos el catorce de Febrero es una fecha importante; un día de nerviosismo, expectación y espera. El no recibir chocolates de la persona que te gusta es un claro presagio de que eres un pobre perdedor y que tu amor no es correspondido.

Pero a un artista marcial como él, poco le importaban esas tonterías...

"Akane no baka... kuso...". Pensó paseando su mirada entre el rostro de Akane y el reloj que colgaba en la pared de la sala.

Ya eran casi las diez de la noche, él y su prometida estaban solos en la casa porque misteriosamente todos habían considerado que era un buen momento para ir de excursión a unos manantiales de aguas termales. Por alguna extraña razón ni él ni Akane habían sido invitados.

Nuevamente fijó su mirada en el rostro de la chica, ella parecía estar totalmente concentrada en el programa de televisión que estaban viendo.

"Shimatta, se supone que es mi prometida... es su obligación regalarme chocolates... Kodachi me persiguió por toda la escuela para tratar de obligarme a comer sus chocolates, por suerte aparecieron Shampoo y Ukyo... ¡Je! su pelea por decidir quién sería la única que me daría chocolates las distrajo tanto que logré escapar". Pensó suspirando aliviado, al menos en ese aspecto no habían tenido grandes problemas con Akane.

"De todos modos no me importa... kawaiikune onna...¿por qué tendría que interesarme una tontería como esa? Etto... no es como si me importara saber si ella siente algo por mí o no... después de todo el año pasado me regaló un chocolate". Las mejillas del muchacho se sonrojaron levemente al recordar aquella oportunidad, Akane le había regalado un pequeño chocolate y aunque ni uno de los dos había dicho nada al respecto, sintió como si miles de mariposas hubiesen decidido dedicarse a revolotear en su estomago.

Akane suspiró quedamente, parecía que ese día nada le resultaba del modo que quería. Llevaba prácticamente todo el día esperando el momento oportuno para entregarle a Ranma el chocolate que había comprado para él. A la hora del desayuno las constantes miradas de su familia y sobretodo la expresión de extrema ilusión de su padre la habían llevado a postergar el momento, en la escuela tenía la extraña sensación que cada uno de sus pasos estaba siendo observado por los chismosos de sus compañeros; la llegada del trío de locas terminó por convencerla que la escuela no era el lugar indicado darle el chocolate.

Frunció el ceño al recordar a las tres muchachas peleándose por entregarle chocolates a su prometido, detestaba cuando actuaban de esa forma, no entendía cómo podía gustarles tanto correr tras un niño engreído como Ranma.

"Shimatta... ¿por qué me cuesta tanto darle los chocolates?... no es como si fuera a declararle mi amor o algo parecido...aunque regalar chocolates en forma de corazón a un chico en San Valentín signifique eso" pensó ruborizándose cada vez más.

Abandonó sus pensamientos para contemplar el rostro del chico, se veía pensativo y su mirada trasmitía cierta resignación.

—Ra... Ranma —balbuceó armándose de valor—, etto... yo tengo algo para ti —agregó disminuyendo considerablemente su tono de voz.

El rostro del muchacho se iluminó considerablemente —¿Honto ka? —preguntó sonrojado.

Akane se puso de pie, segundos después volvió ocultando algo detrás de su espalda, tímidamente se sentó a su lado.

—Hai...etto... yo...verás... esto es para ti —afirmó dejando delicadamente sobre la mesa una caja con forma de corazón en cuyo interior habían pequeños chocolates de igual aspecto—. ¡No los hice yo! —exclamó adelantándose a cualquier palabra que hubiese podido pronunciar el muchacho.

—Yo...arigato —pronunció sintiendo al igual que el año anterior a las mariposas revoloteando en su estomago, pero esta vez parecía que lo habían invadido en mayor número.

Akane subió suavemente el rostro, al encontrarse con la profunda mirada azul de su prometido sintió como un intenso ardor se apoderaba de sus mejillas. —Yo...no pude entregártelo antes...

—Yo... nandemonai, Akane... —La interrumpió Ranma mirándola a los ojos totalmente cautivado.

Repentinamente la sala parecía más silenciosa de lo normal, el tic-tac del reloj había sido reemplazado en la cabeza de Ranma por los desbocados latidos de su corazón.

Ahí estaba ella, con el rostro levemente alzado hacia él, manteniéndole la mirada, pero totalmente entregada esperando que él hiciera el próximo movimiento.

—Akane...—susurró. Sus labios entreabiertos eran una clara invitación a dar el siguiente paso en su relación; lentamente comenzó a acercar su rostro hacia el de ella.

—¡Chocolates! ¡Akane-chan, compró chocolates para mí! —La voz de Happosai hizo que los dos muchachos se separaran rápidamente con el rostro teñido de un intenso color rojo.

—¡Kuso! ¿Qué rayos haces aquí, viejo pervertido? —gruñó Ranma con el entrecejo totalmente fruncido y bastante frustrado por la interrupción— Y que ni se te ocurra tocar mis chocolates —advirtió dirigiendo una fiera mirada hacia el anciano.

—¿Por qué eres tan cruel con este pobre anciano que solo quiere disfrutar de sus últimos días de vida? —gimoteó Happosai—. Y yo que traje un regalo para ti —agregó lastimeramente entregándole un pequeño paquete a Ranma

El muchacho observó con curiosidad el regalo, una pequeña vena comenzó a palpitar en su sien cuando se dio cuenta de lo que era. —Bragas comestibles... sabor chocolate... —repitió haciendo crujir sus nudillos mientras se acercaba al maestro con claras intenciones de hacerle pagar por la interrupción y por el regalo.

—¿Modélalas para mí, si? —suplicó el anciano mirando con los ojos vidriosos al furioso muchacho.

—¡Te voy a matar, viejo pervertido! —exclamó lanzándose sobre el anciano, iniciando una vez más una de sus interminables persecuciones.

Aún con el rostro sonrojado, Akane los vio desaparecer luego de saltar las murallas del Dojo.

Sonriente tomó la caja de chocolates que le había regalado a Ranma, despacio la abrió y tomó un de ellos para luego llevarlo a su boca.

Habían estado a escasos segundos de besarse, definitivamente comenzaba a agradarle el San Valentín.


Notas:

Espero que no me quieran matar por el casi beso , jejeje, aún no quiero que lleguen a ser pareja ;) o a que tengan algo , así que paciencia xp

Espero sus comentarios :)

Besos

Freya


Palabras en japonés

Akane no baka: Akane eres una idiota

Shimatta: Maldición, maldita sea

Kawaiikune onna: mujer fea

Etto: Uhm

Honto ka: En serio? de verdad?

Hai: si

Arigato : gracias

Nandemonai: No tiene importancia

Kuso: Mierda