Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi.

Akai to Aoi

por

Freya

Hola a todos, aquí estoy de nuevo, no se acostumbren a que actualice tan seguido en todo caso xp.

Muchas gracias por sus comentarios a: Vivian, Ukyo, Karina, Cyn, Maia, Kyori, Triple G, Shey y Jannix

También quiero dedicar esta historia a dos personas que colaboraron de cierta forma incentivando mi lado creativo:

A Cyn, por la conversación sobre el tema de la vergüenza cuando nos juntamos el sábado pasado ;)

A Maia por crear el lindo fanart que hizo luego que le comenté la idea de esta historia, si quieren verlo esta posteado junto con esta historia en mi livejournal (el link está en el profile)


Ahora y siempre

—¡Maldito cerdo aprovechado, ni creas que voy dejarte dormir con Akane! —gruñó Ranma mirando con el entrecejo fieramente fruncido al pequeño cerdito negro.

Acababa de salir del baño y se dirigía a su habitación cuando se encontró con P-chan, el descarado ni siquiera prestó atención a su amenazante postura ni a la fulminante mirada que lanzaba sobre él.

El muy cerdo sólo había atinado a mirarlo de forma burlesca para luego avanzar con toda la calma del mundo en dirección a la habitación de Akane.

Siguió con la mirada a Ryoga por algunos segundos "Bakayaro... no permitiré que se acerque a Akane... ¡Kuso! Cerdo aprovechado, no voy a dejarlo dormir con Akane, ella es mi prometida y yo... yo... no... no estoy celoso y...". Pensó olvidándose completamente de P-chan por algunos segundos, comenzando a recordar ciertos momentos bastante sugerentes del sueño que había tenido un par de días atrás.

Tuvo que cerrar los ojos y mover bruscamente la cabeza para exorcizar de su mente la imagen de su prometida ligera de ropa. "Eso fue solo un sueño. ¡Je!... Akane no podría ser así de sexy...¡eso! ... ¡ella es un marimacho pechos planos!" Se repitió mentalmente una y otra vez en intentando auto convencerse de aquello.

—¡Temee! ¡Ya te dije que no vas a entrar a su habitación! —exclamó lanzándose a toda velocidad hacia P-chan logrando tomarlo con una de sus manos—. Je... te lo advertí, Ryoga... si no puedes vencerme como huma... —La voz del chico se silenció por completo cuando sintió los colmillos del cerdito clavándose con todas sus fuerzas en su mano—. ¡Itte! ¡Cerdo estúpido! —chilló lanzando hacia la pared al furioso animalito.

Éste no espero ni un segundo para responder al ataque de Ranma. A toda velocidad se lanzó hacia él logrando golpear uno de sus hombros.

Un quejido de dolor escapó de la garganta del muchacho de la coleta, cada vez que Ryoga se convertía en cerdo era bastante rápido y difícil de atrapar por su tamaño. Difícil, pero no imposible para Ranma Saotome; cuando Ryoga volvió a lanzarse hacia él logró hacerlo azotar contra el piso con un certero puñetazo en la cabeza.

—¡Je! Ya date por vencido cerdito —sonrió triunfante Ranma mirando a un furioso P-chan.


La dulce sonrisa que adornaba el rostro de Akane se evaporó en menos de un segundo al escuchar los gritos de Ranma.

—Ranma no baka, ¿por qué le gustará tanto pelearse con mi pobre P-chan? —masculló dirigiéndose hacia el armario para tomar un vestido; acababa de llegar de las escuela y en ese minuto se encontraba solo en ropa interior, lo cual le impedía ir a terminar de una vez con la pelea y rescatar a P-chan de las garras de Ranma.

—Actúa como si estuviera celoso —bufó dejando su ropa sobre la cama. "¿Y si realmente lo estuviera?" Las mejillas de la muchacha enrojecieron al recordar que habían estado a escasos centímetros de besarse el día de San Valentín.

—Baka, P-chan es sólo mi mascota —murmuró para si misma mientras sus labios se curvaban en una embobada sonrisa.

Nuevos gritos y el fuerte sonido de un cuerpo azotando cerca de su puerta la hicieron salir de sus cavilaciones.

—¡Shimatta! Ranma, deja en...

En ese mismo instante irrumpieron en la habitación Ranma y P-chan. El muchacho tenía prisionero en una de sus manos a un alterado cerdito que se movía enérgicamente intentando liberarse.

—Chikuso...ya quédate quieto —refunfuñó Ranma totalmente concentrado en su pelea con la supuesta mascota de su prometida.

—Ra... Ranma...

El tímido balbuceo de la muchacha llamó inmediatamente la atención de ambos contendientes. El ver a Akane en esas condiciones fue lo más efectivo para derrotar a P-chan, a solo segundos de verla quedó completamente fuera de combate.

Ranma seguía en pie aunque su autocontrol estaba sufriendo una de las más duras pruebas que había enfrentado en toda su vida.

—Yo... etto... Ak... Akane, yo —tartamudeó sin poder encontrar ni una excusa coherente para la muchacha. Es más, realmente le era imposible pensar en algo, toda su atención estaba centrada en Akane.

No pudo evitar pasear lentamente la mirada por su blanca piel, sus torneadas piernas, su estrecha cintura y sus no precisamente pequeños pechos. Definitivamente no podría volver a pensar que Akane era un marimacho pechos planos para exorcizar de su mente todos aquellos pensamientos que amenazaban nuevamente con atormentar su cabeza.

"Kuso... ¿por qué demonios no puedo dejar de mirarla? Ella se va a dar cuenta de todo... mierda... se ve tan bonita...". Pensó comenzando a creer que todo su rostro ardería si seguía contemplándola por un segundo más.

Akane por su parte estaba paralizada. Todo había pasado muy rápido, de un instante a otro Ranma y P-chan habían invadido su habitación para continuar con su pelea.

Como de costumbre, podría haber enviado a Ranma al otro extremo de la Nerima de una patada, pero en el instante que los dos cruzaron miradas se sintió súbitamente avergonzada y fue incapaz de moverse.

Él no dejaba de mirarla como si quisiera grabar en su memoria cada detalle de su cuerpo. Una extraña mezcla de sentimientos la invadía, por un lado sentía vergüenza por encontrarse nuevamente en una situación así con su prometido, pero secretamente se sentía bastante complacida por el intenso rubor que cubría las mejillas del chico y en cierta forma su mirada la hacía sentirse bonita.

Las palabras murieron en su garganta cuando notó el estado de semi desnudez de Ranma. Al parecer el muchacho había terminado hacia muy poco de tomar un baño porque usaba solo boxers y una toalla colgando alrededor de su cuello, dejando a la vista los trabajados músculos de sus pectorales.

Subiendo suavemente el rostro volvió a fijar su mirada en los ojos azules de Ranma. Por un instante el desbocado latido de sus corazones pareció llenar la habitación avivando el cómplice jugueteo de miradas.

En ese mismo momento P-chan reaccionó, lo primero que vio fue a Ranma mirando de una forma no muy santa a su adorada Akane-san. No lo dudó ni un segundo más y mordió con todas sus fuerzas la mano del muchacho que aún lo sujetaba.

—¡Kuso! —gritó Ranma soltando bruscamente al pequeño cerdito, que aprovecho la oportunidad para huir de la habitación de Akane antes de volver a quedar fuera de combate.

Akane también había vuelto a la realidad luego del grito de su prometido, rápidamente tomó algo de ropa para cubrirse antes de mirarlo con el ceño levemente fruncido

—¡O... oe yo... yo no entre aquí porque quisiera verte! —exclamó Ranma intentando justificar su prolongada presencia en el cuarto de la muchacha.

—¿Entonces por qué demonios sigues aquí? —preguntó Akane fulminándolo con la mirada—. ¡Fuera de mi habitación! ¡Pervertido!

—¿¡A quién le dices pervertido!? ¡No entre en tu habitación porque quisiera! —replicó Ranma acercándose peligrosamente al muchacha—. Solo lo hice porque yo... porque yo... yo... —agregó dejándose dominar por el nerviosismo al sentir la mirada de Akane fija sobre su rostro.

—¿¡Nani!? —preguntó Akane desafiándolo a continuar con lo que tenía que decir.

—No es tu asunto, kawaiikune onna —espetó Ranma recuperando su perdido autocontrol y fingiendo desinterés a la perfección.

—¡Ranma no baka!

Segundos después Ranma surcaba los cielos de Nerima producto de la patada propinada por su 'dulce' prometida.

No lo importaba lo lejos del Dojo que llegara, tampoco que el miserable de P-chan hubiese huido en medio de la pelea, estaba seguro que pasarían semanas antes que intentara volver a la habitación de Akane y él estaría ahí para impedirlo como siempre había hecho y como siempre haría.

Fin


Notas finales

Me encanta cuando Ranma intentan negar lo innegable xp, es sencillamente adorable verlo quedar en evidencia una y otra vez jeje.

Sobre Akane, estoy totalmente convencida de que ella no tienen sus 'atributos' pequeños como para ser llamada pechos planos xp

Espero que les gustara este oneshot ;) y también sus comentarios los cuales me encanta leer y responder :)

Besos a todos

Freya


Palabras en japonés

Bakayaro: estupido idiota

Temee: Tú dicho de una forma muy despectiva y agresiva

Itte: Ay

Ranma no baka: Ranma eres un idiota

Shimatta: maldición, maldita sea

Chikuso: Mierda

Kuso: Mierda

Etto: Uhm

Oe: Oye

Kawaiikune onna: fea, mujer fea P