Los siete pecados capitales╠

Al estilo Inazuma╠


El ultimo día antes de la puesta en escena, aquello debía de ser pan comido para hombres como ellos, los cuales habían pasado por cosas peores, por retos que pusieron a prueba todas sus habilidades y virtudes, además de ser capaces de superar cualquier obstáculo que se le ponga en frente.

Pero era mentira.

Estaban nerviosos hasta la medula, fingiendo estar bien pero por dentro temblaban y temían hacer el ridículo delante de estudiantes, padres de familia y aquellos maestros que en el caso de algunos de ellos quienes estudiaron en esa institución, no querían ser el hazme reír de ellos.

Una cosa era darlo de manera física, demostrar lo fuerte que eran, resistentes y capaces, pero otra era el saber decir el dialogo correspondiente en su momento, no confundirse con los personajes y cambiar el escenario.

Eran hombres, y como tal no eran perfectos.

Y había algo más que los tenía tensos, eso era que el día de ayer habían pasado el rato con aquellos que les causaba una extraña sensación en el pecho, una muy extraña emoción y adrenalina que no sabían cómo llevarla.

No eran tontos, o al menos no todos, Kazemaru estaba seguro de que ese hombre era del tipo que no le dejaría, pero tampoco le estaría hostigando, eran de aquellos que esperan todo lo necesario para que aquel que les gusta tome la suficiente confianza y pueda dar ese paso de estar juntos, el problema era que Ichirouta deseaba estar con ese hombre y eso era lo que le daba miedo.

Atsuya no quería perder esa amistad que no admitiría nunca con Nae, tampoco podía estar fingiendo por mucho tiempo que no quería besar a esa chica, abrazarla y decir a los cuatro vientos que es su novia, suya, además de ser la única que no se va a los brazos de Shirou, y ya había hecho algunas pruebas, en donde los dejaba solos, en situaciones románticas o eróticas y nada, ella no dejaba de hablar de él a Shirou, y de lo feliz que es siendo su amiga.

Estaba perdido en un bosque donde la salida podía ser también la perdición de una amistad.

Haizaki era abierto como un libro en cuanto a sus sentimientos, Hiroto lo sabía bien como Akio y todos los del equipo como sus amigos y compañeros, y también sabían que pasaba de ser percibido cuando era muy notorio su atracción por el que fue el capitán del Seishou Gakuen, y este notando lo tierno y lindo que ese el moreno del cual desde el primer día se vio flechado, le gusta esa manera de estar con él, esperando pronto la oportunidad para pedirle salir de manera formal y ser novios.

Tal vez era un pensamiento real e infantil, pero sincero y muy esperado.

Hiroto padecía de un igual caso que Atsuya con Nae, teniendo la gran diferencia de que ambos saben que se gustan, Tatsuya se lo había dicho de manera directa al tiempo que le tomaba las manos y robaba un beso, era como una típica novela de adolescentes, hasta que lo empujo y tomo aquello como algo natural al ser casi perfecto como un dios, como siempre lo había estado diciendo desde que recuerda.

Tuvieron sexo más de una vez en donde al despertar hacía como si nada pasaba, Tatsuya lo dejaba pasar, hasta que Hiroto noto un cambio en Kiyama y como dejaba de prestarle atención y pasaba más tiempo con Midorikawa, algo que podría parecer normal si no fuera por la inseguridad que empezó a tener y los celos que lo llevaron a tener otras parejas sexuales y hablar como si nada del tema delante de Tatsuya, hasta que se mudó al extranjero, donde solo se enviaban un par de mensajes.

—¿Están bien? –cuestionó Akane preocupada por ellos. Si bien estaban dando los retoques y ensayos para tener todo listo y descansar bien para el día de mañana —los veo muy…

—Parece que el pasado los apaleo –Haruna les contó un poco de todo lo que sabía en cuanto a las relaciones de los chicos, y como no saberlo si ella era buena amiga de ellos antes y después de la relación.

—¿Qué dijiste enana? –reacciono Hiroto avanzando a grandes pasos hacía la chica, siendo detenido a medio camino por Kazemaru —que lo diga en mi cara.

Midori con gusto iba a decirle de no ser por Akane quien la detuvo y con una sola mirada le detuvo de cualquier acción —se refiere a que se ven muy estresados.

Aquello logro componer las cosas y que Hiroto dejara el aura oscura que, más que nada era por su propia culpa y no por el comentario preocupado de una niña.

—Todo va a estar bien, aun con pocos días, las noches y el apoyo de todos, se que esto va a quedar muy bien –animo Tachimukai y dejarles con solo eso ya que recibió un mensaje de la chica.

—Es cierto –Shirou siguió —además, es algo diferente de lo que solemos hacer, hay que estar orgullosos de esto y que sea un recuerdo grato de recordar.

—Como sea. quiero terminar con todo esta mierda de una vez por todas –hablo Akio irritado cuando al lugar llegó la persona que no quería volver a ver después de ayer.

—Goenji –saludaron todos acercándose al mencionado quien saludo con alegría, buscando de manera sigilosa a Fudou mientras charlaba con Kazemaru, Shirou y Haizaki.

—¿A dónde vas? –cuestiono Akane a Fudou.

—Mañana tendremos mucho que hacer, y ya ensayamos lo suficiente, me largo –dicho esto, nadie pudo pararle.