Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi.
Akai to Aoi
por
Freya
Hola a todos, por fin terminé este capítulo que me salió mucho más largo de lo que tenía considerado inicialmente. La idea era publicarlo el 31 de Diciembre, pero durante las últimas semanas del 2007 me fue imposible darme el tiempo para sentarme a escribir y los primeras días de este año me han tocado bastante agitados ya que mi mamá tiene que operarse este Lunes y me ha tocado acompañarla a realizar varios trámites.
Una vez explicados los motivos de este atraso, paso a agradecerles infinitamente por la gran reviews que recibí en el capítulo anterior ;). Espero que éste también sea de su agrado, muchas gracias a : Krizue, Vivian Alejandra, Baby Sony, Lalix, Little Kagome, Karina, Haruko Hinako, Caro, Kyori, Ryames, Jore, Taker90, Viviana, Nika-chan, Cyn, Jeannette, Maia, Kariko, LiliiH y gabyhyatt.
Le dedico este capítulo a Sakura/ Jore por el título que le di xp, jajaja nah no es por eso. Es porque a pesar del tiempo que ha pasado aún no consigo olvidar aquella conversación que tuvimos, como sé que tu memoria no es tan buena te la recuerdo xp: (a grandes rasgos fue así xp)
Freya: Ya publiqué el cap. de Mou Ichido, ahora tengo que escribir "porno"
Sakura: ¿Otra vez? O.o
Y ya dejo hasta aquí el discurso xp, espero que les guste ;)
Ella es una pervertida
La noche cubría con su oscuro manto los cielos de Nerima. Una suave brisa acababa con el silencio de ésta meciendo lentamente las hojas de los árboles, encargándose de hacer más agradable el caluroso clima.
Aquella era una noche tranquila, no habían supuestas prometidas acosando a Ranma, y en la casa reinaba el silencio. Milagro que tenía la suerte de presenciar porque toda su familia, salvo Ranma y ella, decidió ir a una feria que se inauguraba esa noche en uno de los Templos cercanos.
Con una traviesa sonrisa adornando su rostro se sentó sobre el zabuton, no podía dejar de pensar en lo fácil que había logrado sacar de combate a Ranma y sólo con una de sus sonrisas.
"Tal vez si lo hubiese descubierto antes las cosas habrían sido distintas..." Pensó sonriente mientras se encargaba de encender la televisión desde el control remoto. Ni siquiera prestó atención al programa que ocupaba la programación de ese horario, su mente se encontraba aún cautivada por el recuerdo del sonrojado rostro del muchacho de ojos azules.
"Si me quedaba un segundo más mirándolo seguro lograba convencerme de hacer todos sus deberes... se veía muy guapo... pero no es algo que esté dispuesta a decirle...su ego no necesita de más ayuda". Con un juguetona risita dejó de lado sus pensamientos para prestar atención a la televisión; en ese preciso instante una pareja se besaba románticamente bajo la sombra de frondosos árboles de cerezo en flor.
Su rostro no tardó en adquirir la misma tonalidad que tanto le había gustado ver en las mejillas de Ranma. Recuerdos de su primera cita invadieron sus pensamientos consiguiendo que anhelara la compañía de su prometido y comenzara a pensar que tal vez debería ayudarlo con sus deberes.
—No tiene nada de malo que quiera estar con él... —murmuró casi para si misma intentando explicarse de algún modo la constante necesidad que sentía de estar a su lado—. Desde que llegó a Nerima siempre hemos pasado mucho tiempo juntos... aunque antes eso no nos agradara y... ahora estamos solos...
—Entonces deberíamos aprovechar eso...
Ella reconocería esa voz bajo cualquier circunstancia, aunque debía admitir que esta vez le había sonado increíblemente varonil y seductora.
—¿Qu... qué cosa? —balbuceó observando al muchacho que en ese momento avanzaba lentamente por la sala, acercándose con paso seguro y mirándola de una forma que la hacía sentirse bastante acalorada.
Los labios de Ranma se curvaron en una provocativa media sonrisa.—¿No dijiste que estamos solos?... ¿deberíamos aprovechar nuestro tiempo a solas, no? —preguntó dedicándole una sugerente mirada—. Y para hacerlo se me ocurren un par de cosas... muy interesantes.
Con el rostro completamente sonrojado se puso de pie para luego alejarse algunos pasos de su prometido.—Yo... etto... Ra... Ranma... no podemos... nos... nosotros no...
Con un par de largas zancadas se encargó de acabar con la escasa distancia que Akane había puesto entre los dos —¿No podemos qué? —preguntó tomándola de un rápido movimiento por la cintura para luego acercarla a su pecho.
Akane subió el rostro para mirarlo con el entrecejo levemente fruncido; pretendía reclamarle por su atrevimiento, pero al notar que su rostro estaba a escasos centímetros del suyo se sintió un poco aturdida y sin muchos deseos de protestar.
Tuvo que abofetearse mentalmente para poder ignorar los tentadores labios de su prometido que parecían atraerla como un imán al metal.
—Ha... hacer...lo... lo que estás pensando... hentai —tartamudeó colocando sus manos sobre el pecho del muchacho. Empujando suavemente intentó separarse de él, pero lo único que consiguió en respuesta fue que Ranma la acercará más hacia su cuerpo, haciendo más íntimo su abrazo.
—¿Hentai? —preguntó inclinando levemente el rostro para acercarse peligrosamente a los labios de Akane—. Aún no hemos hecho nada pervertido... —susurró subiendo una de sus manos por la espalda de su prometida, finalmente se detuvo cuando ésta se posicionó delicadamente en su nuca—. Además eres mi prometida —afirmó mordisqueando tentadoramente su labio inferior.
Sus manos se aferraron con fuerza a su camisa, se sujetó como si temiera no poder sostenerse por cuenta propia si Ranma la soltara.
Todo su cuerpo era recorrido por placenteras sensaciones que iban a la par de las leves caricias que él le entregaba. —Eso no... no tiene nada que ver —protestó débilmente cuando Ranma separó levemente sus labios de los suyos. Aquella pequeña distancia no servía demasiado para disminuir su creciente deseo de caer en la tentación que era su boca. Su cálido aliento parecía invitarla a olvidarse de todo lo demás y dejarse llevar.
—Akane... ¿no quieres que te bese? —preguntó Ranma mirando con especial intensidad los labios de la chica.
—No es eso... eso que pueden llegar en... —Las palabras se desvanecieron en su garganta cuando su mirada se encontró con los profundos ojos azules de Ranma.
—Eso no importa, eres mi prometida y voy a besarte todas las veces que quiera... como ahora... —afirmó con decisión, arqueando levemente su espalda para luego comenzar a acercar lentamente sus rostros.
Ella cerró los ojos completamente entregada, anhelado con desesperación aquel beso.—Ranma... —suspiró con la voz cargada de deseo.
—Akane...
—¡Akane!
Repentinamente la seductora y masculina voz de Ranma cambió por una femenina y que además sonaba bastante burlesca.
Sus mejillas se tiñeron de un intenso color carmín cuando al abrir los ojos descubrió que seguía sentada frente al televisor. Algo turbada movió su cabeza hacia ambos lados buscando algún indicio que le indicara que realmente Ranma había estado ahí.
Su búsqueda fue en vano, la única persona que estaba en la sala era Nabiki y se veía bastante divertida con toda la situación.
"¿Entonces todo fue un sueño? Pero parecía tan real...". Pensó volteando el rostro hacia otro lado, esperando que su hermana no notara el intenso rubor en sus mejillas y su evidente estado de confusión. "¡No puede ser verdad!... ¡No puede ser verdad! ¡Shimatta! ¿Cómo pude tener ese tipo de sueños con él? Me estoy volviendo una pervertida por su culpa...". Su debate mental quedó interrumpido cuando una idea que le congeló la sangre se adueñó de todos sus pensamientos: "¡Maldición! ¿Y si Nabiki me escuchó decir algo? ¡Qué vergüenza! Seguro se lo contaría a todo el mundo..."
—Estás muy roja, Akane, ¿tienes fiebre o sólo estabas pensando en Ranma-kun? —preguntó Nabiki fingiendo inocencia.
—¡Nabiki! Yo... yo no sé de qué hablas —protestó Akane, tratando de no prestar atención a la inquisidora mirada de la muchacha que ahora estaba sentada frente suyo—. Pensé que todos se habían ido al Templo —añadió intentando desviar el tema de conversación ya que no se le ocurría ni una excusa coherente para explicar el insistente rubor que parecía no querer abandonar sus mejillas.
—No te preocupes, hermanita —respondió Nabiki, una media sonrisa se formó en sus labios.
Al llegar a la sala se había encontrado a su hermana menor con los ojos cerrados, las mejillas algo sonrojadas y los labios levemente separados como si estuviese esperando que alguien la besara. Apostaría, y estaba segura que ganaría, que ese alguien sólo podía ser Ranma—. Quedé en ir un poco más tarde con mis amigas —comentó girando levemente el rostro para fijar su mirada en la pantalla de televisión—. Pensé que tardarías más enseñándole matemáticas a Ranma-kun...
Akane tuvo que reprimir una traviesa sonrisa al recordar lo sucedido en su habitación. —Sólo le expliqué un par de cosas, no es mi culpa si no quiso prestar atención a las clases —comentó fingiendo fastidio a la perfección.
Un leve suspiró de alivio escapó de su garganta al notar que Nabiki parecía estar más interesada en la película que en su conversación. Sin embargo su estado de calma comenzó a tambalear cuando sintió la inquisidora mirada de su hermana, nuevamente sobre ella.
—¿Na... nani? —balbuceó comenzando a pensar que lo mejor que podría haber hecho era mantenerse callada.
—¿Le enseñaste cosas muy interesantes, no? —preguntó Nabiki con una pícara sonrisa.
El rostro de Akane pasó por varias tonalidades, adoptando finalmente un intenso color carmín. —¡Onee-chan! —protestó golpeando suavemente la mesa con uno de sus puños—. ¡Deja de insinuar cosas! Entre... entre... Ra...Ranma y yo... ¡Entre Ranma y yo no hay nada! —exclamó fingiéndose ofendida.
—¿Las matemáticas no son interesantes? ¿de qué otra cosa podría estar hablando? —inquirió observando con autentica diversión como el rostro de Akane delataba claramente que había logrado hacerla pensar mal con su pequeña insinuación.
La muchacha de cabellos azules fulminó con la mirada a su hermana. —¿No deberías irte ya? —masculló prometiéndose a si misma mantener la boca cerrada para no volver a caer en uno de los juegos de Nabiki.
—Hai —afirmó complacida, esa conversación realmente había sido muy divertida y reveladora. Cuando estaba a unos pasos de salir de la sala, volteó para dirigirse nuevamente a Akane: —No sabía que te gustaban tanto las películas románticas...
—No hay nada mejor que ver —refunfuñó Akane, jamás admitiría frente a ella que aquella película le estaba resultando especialmente interesante.
—Vaya...—comentó llamando la atención de la otra muchacha que giró levemente el rostro para observarla—, estaba segura que la veías porque te agradaba imaginar que los que hacen esas cosas —espetó indicando la pantalla, en ese instante los protagonistas de la historia se besaban con intensa pasión— son tú y tu prometido... pero veo que me equivoqué... ¿o no?
—¡Nabiki! —protestó inútilmente, ya que entre risas su hermana se había retirado de la sala para luego salir de la casa—. Shimatta, ¿y si Nabiki ya se dio cuenta de todo? —murmuró para si misma llena de aprensión—. No es posible, si ella lo supiera todos se hubiesen enterado hace mucho tiempo... —añadió intentando relajarse. Estaba segura que si Nabiki tuviera la certeza que entre Ranma y ella pasaba algo, todo Nerima se enteraría en el menor tiempo posible.
Más tranquila volvió a prestarle atención a la película "Tenía razón en algo... realmente me gustaría estar haciendo con Ranma lo mismo que los protagonistas de esa historia..." Un suave suspiró escapó de sus labios, si las escenas seguían igual de apasionadas acabaría cediendo a la tentación y subiría a su habitación para besar de la misma forma a su prometido.
Media hora después, el muchacho de la trenza bajaba las escaleras con una clara mueca de fastidio dibujada en el rostro.
"¡Chikuso! Estúpidos ejercicios... estúpidas matemáticas. ¡Shimatta! No pensé que tardaría tanto... niña boba, nada le costaba ayudarme" Pensó frunciendo el ceño al recordar que ni una de sus tácticas había resultado para lograr convencer a Akane de ayudarlo a terminar con sus deberes.
Acelerando el paso continuó con su camino hasta llegar rápidamente a la planta baja. De inmediato, el extraño silencio que reinaba en la casa llamó notablemente su atención.
"¿Dónde se fueron todos? Ya comienza a anochecer... es raro que todo esté tan tranquilo" Meditó avanzando hacia la cocina, Kasumi y su madre solían preparar la cena a esa hora.
Al no encontrar a nadie en el lugar, avanzó hacia la sala guiado por la excesivamente cursi y melosa música que había comenzando a sonar repentinamente y que estaba seguro provenía del televisor.
Sus labios se curvaron en una media sonrisa, Akane estaba en la sala mirando televisión, ese era el momento perfecto para atacar todos sus puntos débiles, y hacerla pagar por haberlo dejado tan idiotizado luego de su último encuentro que en lo único que conseguía pensar era en su preciosa sonrisa.
Ella estaba completamente concentrada en lo que veía, se acercaba el final y necesitaba saber qué ocurriría con los protagonistas de la historia que en ese momento tenían una acalorada discusión. A esas alturas comenzaba a pensar que aquella pareja tenía muchas similitudes con ella y Ranma.
La embobada sonrisa que adornaba su rostro desapareció por completo, siendo reemplazada por una mueca de desagrado, cuando alguien encendió la luz de sala.
Volteó el rostro para fulminar con la mirada a quien estaba segura era el responsable de aquella distracción.
—Si estás buscando a los demás pierdes tu tiempo —farfulló volteando nuevamente el rostro—, se fueron todos al templo y no sé a qué hora volverán —informó rápidamente para luego concentrar toda su atención en la película.
El entrecejo del muchacho se frunció levemente, ni siquiera le había prestado atención y todo por una tonta película. ¿Sería posible que su encanto seductor estuviese fallando con su prometida esa día?
"¡Je! Eso no es posible...si me lo propongo puedo hacer que se olvide de esa tonta película en menos de un minuto...¡Y voy a lograrlo!" Pensó recuperando con creces la absoluta confianza en su poder de seducción.
—Entonces...¿estamos solos, no? —preguntó sentándose al lado de Akane. Sus labios se curvaron en una triunfal sonrisa cuando notó el leve rubor que coloreaba las mejillas de su novia—. ¿Deberíamos aprovechar nuestro tiempo a solas, no crees? —preguntó cerca de su oído con un enronquecido tono de voz.
Las mejillas de Akane se tiñeron en menos de un segundo de un intenso color carmín. "¿Y si pasa lo mismo que en mi sueño? ¡Shimatta! Yo... yo...¡Iie! ¡No... no podemos!" Pensó alejándose algunos centímetros de Ranma, convertida en una bola de nervios.
—Yo... etto Ra... Ranma... no...¡no podemos! —balbuceó con la voz temblorosa—. A...además pueden volver en cualquier momento...—murmuró intentando ignorar la penetrante mirada de su prometido—. ¡Y estoy viendo la película! —agregó logrando recuperar su seguridad e ignorar, al menos en apariencia, la tentación que tenía a su lado.
—¿La película? —preguntó claramente ofendido, su rostro se asemejaba al de un niño al que le han quitado un dulce y está a punto de hacer un berrinche. "¿Qué puede tener de interesante esa estúpida película?" Se preguntó mirando de reojo hacia el monitor, arqueó levemente una ceja al notar que toda la atención de Akane estaba centrada en una pareja que discutía, al parecer, por celos—. ¿Te parece más divertido ver una tonta discusión que aprovechar nuestro tiempo a solas? —preguntó mirando con el ceño completamente fruncido a la muchacha—. Oe... Akane...—murmuró en una infantil queja, buscando conseguir la atención que su prometida se negaba a entregarle.
—¿Nani? —preguntó ella con la vista fija en la pantalla y las mejillas bastante sonrosadas.
Dejó de observar a la muchacha para volver a mirar la película, al instante comprendió el motivo de su sonrojo. La pareja finalmente había dejado de discutir para comenzar a besarse apasionadamente, aunque no podía asegurar que el asunto acabaría bien, ya que la mujer se revolvía inquieta entre los brazos del hombre.
"¡Lo tengo! Si logro hacerla enojar se olvidara por completo del asunto...¡Je! Y si se pone como una fiera creo que ya sé cual es la mejor forma de calmarla...". Pensó sin dejar de mirar la pantalla, el hombre había levantado algunos centímetros del piso a su pareja y ella rodeaba con sus piernas su cintura.
Una súbita sensación de ardor recorrió todo su cuerpo al imaginarse en una situación así con su prometida. "¡Kuso! No... no puedo pensar en esas cosas ahora... ¡Shimatta, no soy un pervertido! ¡Baka, deja de imaginar esas cosas!" Se regañó a si mismo mientras apretaba los parpados y movía bruscamente su cabeza, buscando erradicar de su mente las sugerentes imágenes de él y Akane besándose de la misma forma en el Dojo.
Luego de un par de minutos consiguió su objetivo. Sonriente notó que la película cada vez se ponía más candente, algo perfecto para conseguir lo que deseaba. —No sabía que te gustara ver películas porno —comentó cruzando sus brazos por detrás de la cabeza—, y luego dices que yo soy el pervertido...hentai...—espetó pronunciando con especial énfasis la última palabra.
La burlesca sonrisa que iluminaba el rostro del muchacho logró hacerla olvidar las agradables imágenes de ellos dos que se paseaban por sus pensamientos. —¡Baka! ¡Ranma no baka! —exclamó propinándole un fuerte codazo en el estomago.
—Siempre tan delicada... —refunfuñó con un hilo de voz, llevando su mano hacia la zona afectada, esperando recuperar lo antes posible el aire que había perdido producto de la delicada 'caricia' de su dulce prometida—...kawaiikune onna... era una broma...
—¡Cómo sea! —protestó correspondiendo ampliamente la ceñuda mirada del muchacho—. No estoy viendo algo porno... es una película romántica, baka —afirmó volteando el rostro, evadiendo la mirada de Ranma. Sabía que si seguía observando su cautivante mirada azul acabaría olvidando su enfado.
Curiosidad e incomprensión se dibujaron en las facciones del joven artista marcial. Si le daban un par de días, él era capaz de comprender a la perfección hasta las más complicadas técnicas de combate, incluso podía mejorarlas. Pero estaba seguro que nunca conseguiría entender a las mujeres. —¿Romántico? ¿Qué tiene de romántico que un tipo te robe un beso cuando se supone están discutiendo?
Lo único que obtuvo por respuesta fue una tímida mirada de su sonrojada prometida. "¿Entonces eso significa que a ella le gustaría que hiciera algo así?...¡Je! No creo que se moleste si pruebo cuánto le gustaría...". Pensó sonriendo de medio lado. Si a ella le parecía romántico que él la hiciera callar a punta de besos cada vez que discutieran, estaba más que dispuesto a hacerlo y completamente seguro que lo disfrutaría mucho.
Un leve gritito escapó de su garganta cuando de un momento a otro y gracias a un rápido movimiento, Ranma la jaló hacia su cuerpo logrando sentarla sobre su regazo.
—¡Ba...baka! ¿Qué...qué demonios crees que estás haciendo? —protestó sintiéndose repentinamente acalorada por la cercanía de su prometido.
—¿Te gustaría que te robara un beso ahora? —preguntó fijando una intensa mirada en el sonrojado rostro de Akane—. ¿Sería romántico o tenemos que pelear como la pareja de la película? —preguntó rodeándola con sus brazos para luego acercarla suavemente hacia su torso.
Instintivamente posó sus manos sobre los hombros de Ranma. —Hai...—suspiró seducida por su cercanía y su penetrante mirada que parecía despertar miles de mariposas en su estomago, las que revoloteaban de forma incesante en éste liberando una cálida sensación que recorría su cuerpo una y otra vez cada vez que él estaba cerca—. ¡Iie! ¿Y si alguien nos ve? —preguntó logrando que el muchacho detuviera su avance a pocos centímetros de su rostro.
—¡Kuso! No hay nadie en la casa ¿Qué rayos pasa contigo?—farfulló alejando nuevamente sus rostros—. Si no quieres besarme, tú te lo pier...
Los labios de Akane atraparon los suyos en un apasionado beso que logró acabar con sus quejas y hacerlo olvidar todo lo que los rodeaba. De inmediato se dejó arrastrar por la dulce tentación de sus besos correspondiendo a cada uno de sus avances, seduciéndola con lánguidas caricias, saboreando y explorando sus labios una y otra vez como si deseara grabar para siempre en sus sentidos su dulce sabor.
Despacio la acercó más hacia su torso mientras separaba levemente sus labios, permitiéndole profundizar el beso. Oportunidad que ella aprovechó gustosa, deseando dejarse envolver una vez más por el embriagante sabor de su húmeda boca.
Su corazón comenzó a latir a un desbocado ritmo cuando sus lenguas se entrelazaron en un delicioso jugueteo que acabó con su cordura y despertó en su interior nuevas sensaciones que aumentaban su intensidad a medida que los besos se hacían más íntimos y apasionados.
Los minutos pasaron lentamente mientras la pareja buscaba saciar beso a beso la imperiosa necesidad de estar juntos.
Con una embobada sonrisa, Ranma separó sus labios de los de su prometida. —Se supone que yo debía robarte un beso...
—No se me ocurrió mejor forma de hacerte callar —respondió Akane sonriendo traviesamente—. Si quieres podemos comenzar otra discusión para que tú me robes un beso...
—No es mala idea, ade... —Unos extraños gemidos provenientes de la televisión interrumpieron las palabras del joven.
Lentamente la pareja volteó el rostro hacia la pantalla descubriendo que los protagonistas de la película habían dejado de lado los besos para pasar a un nivel considerablemente más íntimo.
—¡No mires! —exclamó Akane furiosamente sonrojada. Con increíble rapidez se apartó de Ranma, para luego empujar sin mucha delicadeza al muchacho logrando enviarlo hacia el otro extremo de la sala y que su rostro diera de lleno contra una de las paredes.
"¡Kuso! ¿¡Dónde está el maldito control remoto!?" Pensó maldiciendo una y otra vez a los encargados de programación de la televisora que habían decidido transmitir una película con escenas de sexo justo en ese momento.
Luego de una corta búsqueda encontró el anhelado objeto a escasos centímetros de ella, rápidamente lo tomó y apagó la televisión. Las carcajadas de su prometido la hicieron voltear el rostro para dirigirle una ceñuda mirada.
—¿Qué te da tanta risa? —preguntó poniéndose bruscamente de pie—. ¡Yo no sabía que...que llegarían a e...eso! —exclamó pronunciando bastante avergonzada las últimas palabras. Ranma parecía muy divertido con toda la situación y eso comenzaba a enfurecerla considerablemente.
Él se acercó lentamente a su prometida. —No te preocupes, Akane —pronunció apoyando sus manos sobre los hombros de la chica, intentando fingir una seriedad que no resultaba muy convincente debido al travieso brillo que se había adueñado de su mirada—. Siempre he sabido que eres una pervertida —agregó sacándole la lengua.
Todo su cuerpo se tensó al escuchar las palabras de Ranma, si lo que él buscaba era hacerla enfadar, definitivamente había tenido éxito. —Baka —masculló fulminando con la mirada al muchacho que seguía riendo divertido, aunque ahora a una distancia considerable de ella—. ¡Ranma no baka! ¡Me las vas a pagar! —rugió lanzándose hacia él, intentando propinarle un fuerte puñetazo.
Con un rápido movimiento logró evadir el golpe. —Sólo si consigues atraparme—espetó burlesco sacándole nuevamente la lengua—. ¡Hentai! —rió divertido escapando de la muchacha, esquivando hábilmente los golpes que ésta intentaba darle.
Las risas y gritos de batalla provenientes de la casa pasaron desapercibidos para la figura que sonreía satisfecha, oculta entre las sombras de los árboles, mirando una pequeña cámara fotográfica. Por fin había cumplido su misión...
Notas finales
Este debe ser uno de los capítulos en que más me reí mientras lo escribía, avergonzar a Akane, primero con Nabiki y luego con Ranma fue muy gracioso, sobre todo la intervención de Nabiki, ella simplemente rules
Sobre la película que estaba viendo Akane, en realidad no era una porno xp, pero si tenía escenas de sexo, y creo que eso es lo único que necesitaba Ranma para encontrar un motivo para molestar por el resto de su vida a la chica xp.
Con respecto a la última parte del capítulo, los dejo con la duda ;), ya verán lo que pasará en el próximo y no les adelanto la palabra que usaré porque sería darles muchas pistas jeje
Espero sus comentarios :) , si han llegado hasta aquí les agradezco por leer mi historia y ya que están aquí abajo ¿por qué no presionar Go para hacer feliz a esta autora con sus comentarios ;)?
Besos a todos
Freya
Palabras en japonés
Zabuton: pequeño cojín que utilizan los japoneses para sentarse
Etto: Uhm
Hentai: pervertido (a)
Shimatta: maldición, maldita sea, rayos
Nani?: ¿qué?
Onee-chan: Hermana mayor
Hai: sí
Chikuso: Mierda
Iie: No
Kuso: Mierda
Oe: Hey, oye
Baka: Idiota
Kawaiikune onna: Fea, mujer fea
