Gracias a todos por los reviews :3 me asegurare de contestarlos en los próximos, le agregare mas suspenso en este capitulo, aunque no dejare el drama de lado.

TATUAJE


Gwen

Sabia que debía despertarme temprano, mas temprano de lo que mi loca compañera de cuarto lo haría. Así que a las 5 en punto ya estaba fuera de la cama. Entre al baño de forma silenciosa y empecé a hacer una maleta, con comida, agua, dinero, mi Ipod y otras cosas que consideraba importante.

Realmente, no tenia que darles explicaciones a Courtney de nada, era demasiado curiosa y fastidiosa para mi gusto.

¿Cómo habia averiguado lo de Heather? Ni idea.

Le vi por un segundo dormir, parecía que habia tenido una mala noche… sonreí al pensar que habia sido por mi culpa. No podia perder mas tiempo, Salí de la habitación y allí estaba Duncan esperándome.

-¿Vamos Solecito?- yo ignore ese sobrenombre, detestable. – ¿Trajiste algo de comer para el camino?- volvió a preguntar.

Duncan siempre preguntaba sobre eso cada vez que se me presentaba un problema, no era como si mis problemas alimenticios fuesen tan graves. –Si papa, gracias por preocuparte- el sonrió.

-¿Cuánto sabe Courtney?- Me pregunto el, mientras íbamos caminando hacia el estacionamiento. Por suerte, nadie en el instituto se habia levantado.

-No mucho, seguro solo le mencionaron el nombre y ato cabos, pero no sabe nada en realidad- dije yo, Duncan olía bien.

Tenia ganas de apegarme mas a el, con el frio que hacia en esa mañana, y con el olor que lo hacia parecer mucho mas cálido y cómodo. Sin embargo, como siempre guarde mi compostura.

El pequeño "crush" que tenia en mi mejor amigo no debía salir al aire, ni como amigos en derecho. Aun si me costaba admitirlo, yo era demasiado sensible para estar con alguien como Duncan, prefería mantenerme como su amiga constante que como una chica de "Una noche"

-¿No trajiste un suéter?- pregunto, con ambas manos en el bolsillo. Negué con la cabeza, tiritando. –Tonta, en el auto te pondrás uno-

Cuando llegamos a donde estaba su auto, una chatarra vieja que pasan de generación en generación, sonreí. –Mas nos vale volver mañana- iba a entrar al auto cuando…

-¿A dónde creen que van?- Dijo la voz chillona de Courtney

-¿Cómo demonios hace eso?- Pregunto Duncan. –Ni idea, tiene un poder para aparecerse en momentos y felices y molestarte- dije yo.

-! ¡Pueden ser expulsados! No pueden alejarse del campus, no radica que no hayan comenzado las clases ellos mismos lo dijeron… Me temo que si se van tendré que avisarle al rector porque no quiero que después me involucren…-

Ella solo seguía hablando, me dio algo de risa el hecho de que seguía en pijama y al voltear a Duncan note que la estaba viendo de arriba-abajo. Suspire en frustración

-¿Qué hacemos?- le comente a Duncan en voz baja, con la voz de Courtney todavía de fondo.

Parecía haber sacado a Duncan de su trance, si… realmente le estaba empezando a gustar Courtney, y eso me incomodaba. Por lo menos las otras chicas no Vivian conmigo, o eran tan molestas como ella. Menos inteligentes quizá, pero no tan fastidiosas.

-Deberíamos llevarla-

-¿Qué? ¿De verdad te gusta no?- mi tono sonó un poco mas sombrío de lo que esperaba, me vio por un segundo y me temblaron los hombros, a veces sus miradas parecían decir "lo se todo"

-¿Me están escuchando? ¡Voy directo a decirle al rector!- Dijo ella, pero Duncan fue mas rápido. La tomo por el trasero y la cargo, hasta meterla en la parte de atrás del auto.

Sonreí, por lo menos la parte delantera siempre iba a ser la mía.

Este iba a ser un largo viaje.

Conecte mi Ipod con la radio, y Courtney se frustro con mi música. –ME ESTAN SECUESTRANDO-

-¿Nunca se calla?- pregunto Duncan. –Solo cuando te desvistes- pude ver a Courtney sonrojarse desde la ventanilla.

-Y… ¿Adonde vamos?- pregunto Courtney a mitad del viaje interrumpiendo a Duncan y yo mientras hablábamos de la broma que le habíamos hecho al rector.

-Gwenny aquí se va a hacer un tatuaje- dijo Duncan, orgulloso. -¿Pero porque? ¿Por qué le harías eso a tu piel?-

-No es tu problema ¿Ok?-

-No te dejare hacerte un tatuaje-

-No eres mi madre-

-Mujeres- Duncan volvió a rodar los ojos.

Seguimos un largo rato, ya parecían ser las doce y Duncan se habia estacionado en una calle cualquiera.

-¿Por qué paras? No llegaremos para las 6 si paramos- pero en verdad, sabía su razón.

El era bastante estricto con mi horario de comida y de pastillas.

-Tengo hambre- comento Courtney, quien no habia traído equipaje alguno. Al parecer se habia abrigado del suéter de Duncan el cual yo debía tomar, pero ella traía una pijama, no podia decirle mucho.

El saco de mi bolso sin pena lo que yo llamaba comida, un pote de atún y unas galletas. -¿En en serio Gwen?- pregunto, tenia rabia en su voz.

Se lo quite de las manos -¿Qué? ¿También me lo vas a dar de la boca?-

El se relamió los labios y yo voltee la mirada. Courtney habia estado callada demasiado tiempo. -¿Estas bien allá atrás?-

-¿Desde cuando te preocupas por mi? He sido secuestrada, ando en pijama, y en un auto que huele a alcohol y sexo-

-Si, ese asiento es altamente utilizado- sonrió pícaro Duncan. Courtney dio un gruñido asqueada y trato de pasarse al asiento de adelante. -¿Estas loca? Aquí voy yo- Dije, empujándola para que volviese a quedar atrás.

-Hay unos interiores sucios en la parte de atrás-

-¡Pues cálatelos!- dije yo. Cuando voltee, Duncan ya tenia preparado mi almuerzo, de donde mágicamente habia agregado carne.

-Ugh- dije, en voz baja. Pero sabia que si no comía, el no volvería a arrancar, y adiós tatuaje.

Esta vez si quise pasarme para el asiento de atrás, pero no podia dejar a Courtney y Duncan sentados adelante. Estoy enferma.

Cuando termine de comer me sentía bastante llena, hasta me causo una migraña en la cabeza. Heather.

El nombre se repetía una y otra vez, y cerré los ojos hundiéndome en el nombre.

Cuando desperté ya era la tarde, estaba acurrucada en el asiento y podia oír a Duncan y Courtney discutiendo sobre cualquier estupidez. -¿Ya llegamos?- dije en voz baja, y Duncan asintió con la cabeza.

La localización del lugar era bastante extraña, en medio de la nada. Estaba al lado de una gasolinera, entramos y sonreí con la música que habia puesto, el olor del cigarro, de las drogas. Courtney entro aunque le advertimos que se quedase en el auto.

Uno de los empleados se le quedo viendo, estaba apostando que queria reírse en su casa. -¿Gwen? Un gusto en verte- dijo Mark, un hombre que tras mi rebelde adolescencia me habia abierto mis Pircings. Sin embargo, era la primera vez que me hacia un tatuaje.

No estaba asustada, sabía exactamente lo que queria.

Iba a entrar al compartimiento pero sentí a alguien tomarme de la mano. Una mano que era perfectamente del tamaño de la mía, no más grande ni cálida.

Volví a sentir la electricidad de antes, me gustaba sentirlo. Mis labios se entreabrieron un poco y voltee a ver a Courtney.

-¿Qué quieres?- dije, ella no soltaba mi mano, y me estaba volviendo loca.

Si ella también el afectaba no lo sabia. –No quiero que te lo hagas- dijo, y yo suspire molesta –Como ya te dije, no es tu problema-

-¿Nueva novia?- Pregunto Mark, y yo negué con la cabeza. La expresión de Courtney me hizo reír en voz alta. Duncan estaba viendo una vitrina de no se que. Me solté de la mano de Courtney y entre.

-Ouch- dije, saliendo del local. Ya debían ser las 9 y era obvio que no dormiríamos para llegar esa misma noche al internado, o Courtney llamaría a sus "abogados" y nos acusaría de secuestro.

-¿Podemos verlo?- pregunto Duncan molesto.

No le habia contado a ninguno de los dos el tatuaje que me habia hecho, prefería mantenerlo como algo personal.

Solo me monte en el auto, ignorando sus preguntas. –Vamos, ¡rápido!- no habían muchas luces en la calle. Tenia sueño y no habia cenado, pero pensé que con el almuerzo habia sido mas que suficiente.

Duncan me pidió que le pasase una cerveza, y así lo hice. Ignorando las quejas de Courtney.

-Entonces… ¿Puedo verlo?-

-No-

-¿y AHORA?- grito ella. -¿Por qué eres tan chillona?-

-¿Por qué eres tan rara?- Volvió a decir. –Estoy harta de que me trates tan mal, no te hecho nada- mi resentimiento con Courtney era inconsciente, lo juro.

-Y tú ¿Por qué me tienes que tratar como si fuese tu hija? Dios… ¿Así tratas a tus amigos?-

-¿Quién necesita amigos?-

-Tu- le conteste, sacándole la lengua. Sabía que Duncan estaba desesperado por nuestra discusión de niños. –Estúpida- Dijo ella y empezó a pasarse al asiento de adelante sin explicación alguna.

Empezó a jalarme el pelo. -¿Estas loca?-

-¿Sabes lo que me ha costado entrar a este lugar para que gente como tu me lo arruine?-

-Niñas, quítense- Dijo Duncan molesto. Tres personas en el asiento de adelante éramos demasiados. Volví a empujar a Courtney, pero esta vez ella fue directamente hacia Duncan. Quien dejo de manejar por un momento.

Dio un frenazo, pero…

CRAK

Habia sonado como si hubiésemos aplastado algo, y luego de eso, fuimos directo a un árbol.

Por suerte, el golpe no habia sido fatal. Sin embargo me habia afectado algo la cabeza, el nombre de Heather crecía y mis piernas me dolían. Creo que estaba sangrando. Courtney también se habia golpeado la cabeza.

Duncan, extrañamente, habia llevado el cinturón de seguridad y estaba intacto. Se levanto nervioso y nos saco a ambas del auto. –Me mataran por esto- dijo nervioso. Me cargo, notando que no podia caminar. -¿Qué hora es?- dije, un poco incoherente.

-Media noche- Dijo Courtney, quien se mantenía en pie apoyándose del auto.

Odiaba que Duncan me cargase, me hacia sentir inútil. -¿Qué hacemos ahora? ¿El auto todavía sirve no?- pregunte, pero Duncan parecía nervioso por otra cosa. -¿No oyeron algo antes de chocar?-

Ahora que lo decía, me acorde de un sonido.

Mire hacia la calle, y allí habia una masa descompuesta. No, no era eso.

Era un cuerpo.