Rose me llevó a un piso desconocido, eran las 6:00 P.M.
Ya estaba oscuro allá afuera. Lo único de luz que podía ver afuera eran los faros y unos cuantos autos pasando. No puedo creer que apenas entré a esta corporación y ya estoy fisgoneando donde no debo, aunque sé que yo no trabajo realmente para esta empresa, sólo estoy de encubierto.
"¿Traes arma?" Preguntó con esperanza. "De dardos solamente." "Perfecto, funcionará."
Pasaba de guardia el primer policía, por suerte, los dardos borran sólo la memoria y los deja inconscientes alrededor de una hora. Disparé el primer dardo. "¡Puk!" Directo en el cuello, solo ahora esperar a que se desmaye… Listo. ¡Atento! Segundo guardia. "¡Puk!" En el estómago. Espera… Continúa.
"¡Señor cuidado!" Dijo Rose. "¡¿Qué?" Respondí asustado.
Cuando voltee, atrás de mí había un guardia apuntándome en la cabeza con su 11 mm.
"Buenas tardes, ya casi noches, señor guardia…" Dije con un nudo en la garganta. "¡Qué hacen aquí tan tarde! ¡Esta es una zona restringida!" Lo dijo y seguía apuntando.
Metí mi mano en el bolsillo y el guardia gritó:
"¡No te muevas!"
Desobedecí la orden del guardia y saqué mi tarjeta de identificación que me proporcionó la empresa.
"Mark Jones Ketcher. Vice-presidente general. Si a mi se me antoja despedirte, te sales sin un centavo." Dije con voz desafiante. "Umm… Señor, emm… Lo siento señor, puede continuar." Dijo en un todo demasiado nervioso. "Mas te vale que no estés haciendo estupideces, si no, ya sabes." "Si señor, lo siento, que pase buenas noches." "Ya lárgate… - Dije molesto."
Discretamente, saqué mi arma y le disparé en el estómago, dejándolo inconsciente en un santiamén.
Caminamos hacia la sala y había 6 guardias, cada uno con una escopeta. No podía disparar así de rápido, hasta que se me ocurrió la grandiosa idea de disparar un aturdidor.
Y así fue, Rose me dio en la mano un aturdidor, de los más nuevos por cierto, de última generación.
En cuanto entramos sigilosamente en la habitación, los guardias estaban viendo un partido de fút-bol. Desgraciadamente, la alarma de movimiento sonó, y los guardias rápidamente voltearon a vernos, y mi reacción fue disparar el aturdidor a la pared.
¡Tápate los oídos! – Grité a Rose.
En un momento, todos los guardias cayeron inconscientes, gracias al nuevo aturdidor de última generación. Cuando entramos a la sala de cámaras, había 26 archiveros, cada uno con cada letra del abecedario, eso a mi no me incumbía, pero como soy muy curioso, y la curiosidad no es un pecado, abrí el primero. "A" era la letra que vi, y abrí el archivero. Miles y miles de carpetas y hojas salieron por el cajón. "Adelson, John", "Anniston, James", "Anderson, Joel" y más y más nombres, parecían los nombres de los empleados.
"J", pude notar en mis ojos, el siguiente archivero que abriría era el "J". Veamos… "Jones, John"…
"Jones Ketcher, Mark", "¡Si!" pensé para mi mismo. Abrí el expediente. Tenían mi foto, mi huella digital, mi ADN, mi nombre completo, mi dirección, mi cuenta bancaria y toda mi información personal. La pregunta del millón, ¿Cómo demonios consiguieron esta información si nunca se las dí?, esa era mi duda, pero en fin, eso ahora no importa, lo que importa ahora es la grabación.
"Vamos Rose, busquemos las grabaciones del día de hoy en la computadora."
Cuando encendimos el ordenador, la muy maldita computadora nos pidió la contraseña.
"¡Demonios! ¿Cómo vamos a saber cuál es la contraseña?" "Soy hacker… ¿Lo recuerdas?" Dijo Rose confiada. "Emm… No. ¿Cuándo me lo dijiste?" "No lo recuerdo muy bien. Pero vamos. ¿Traes tu PDA?" "Sí." "Pásamela por favor." "Toma." Se la dí.
En un abrir y cerrar de ojos, Rose se conectó a la red principal de Umbrella con mi PDA, fue realmente impresionante ver cómo hacía eso. Pero había solamente 10 minutos antes de que el firewall de Umbrella nos detectara.
"¡Rápido! ¡Busca la fecha de hoy!" "Tranquilo… Tranquilo… ¿A qué estamos?" Dijo muy calmada. "¡18 de Agosto de 1998!" "Ok, ok, buscaré tu número de oficina." "1461458989." "Ok… ¿Cómo es que te lo sabes de memoria?" Dijo asustada pero sarcástica. "¡Ya lo encontré!" "Busca la hora, desde las 2:00 P.M. hasta las 5:40 P.M." "Bien… ¡Aquí está!" "Copia la grabación de la cámara #1 y sustitúyelas con las demás. Pon estática en la grabación de audio." "¡No tengo de dónde copiar el archivo de audio de estática!" "Tengo todo tipo de sonidos en mi PDA, solamente búscalo y pégalo varias veces hasta conseguir 2 horas." "Ok."
Tardamos alrededor de 8 minutos, con gritos y todo. Pero cuando realmente me desesperé, lancé un grito que despertó a un guardia.
"¡¿Qué demonios has hecho?" Dijo asustada. "Cállate y sigue trabajando."
Tomé mi pistola de dardos y le disparé en la espalda. Fue como comer pan con mantequilla. Fácil.
"Hecho." Dijo, y después dio un hondo respiro. "¡Bien! Ahora salgamos de aquí." "¡Espera! ¡No he borrado la sesión!" "¡¿Y eso que?" "¡Sabrán que entramos desde tu PDA! ¡Nos van a rastrear!" "¡Tienes solo 30 segundos!" "¡¿Que?" "¡29!"
Rose me rebató la PDA y movió sus manos como si estuviera partiendo un bistec en mil pedazos.
"¡16!" "¡No me presiones!" "¡15!"
Nunca había visto a alguien tan apurado y desesperado como Rose. Pero eso no importa, lo que importa es que Umbrella se va a enterar de que hackeamos su sistema y nos van a despedir, y no solo eso, ¡Quizás nos van a matar!
"¡4! ¡3! ¡2!"
Apenas iba a decir uno cuando Rose arrojó mi PDA al suelo.
"¡¿Que jodidos estas haciendo?" "No te preocupes, no nos van a descubrir, borré el IP, estamos a salvo." "Pe… Pe… ¡Pero mi PDA!" "¡Ay! Ya cállate. Es mejor que la haya destruido." "¡Pero tenía todos mis archivos!" "¡Solamente recoge las esquirlas! ¡No deben saber que entramos aquí!" "Bien…" Dije a regañadientes.
