Un año después del incidente de Washington D.C., la cual había pasado a la historia, siendo el tema principal de varios reportajes y periódicos, se encuentra otra amenaza.

Después de varios meses de indagación, salió al aire la historia de Umbrella, reportándose en todos los noticieros nacionales e internacionales, revelando sus más profundos secretos, sus investigaciones, sus pruebas con humanos, sus armas virales, entre otras cosas. Los objetos voladores habían sido enviados por Umbrella, para tratar de impedir que su imperio se desplomara por culpa de un insignificante disco, con inmensa cantidad de información.

El ataque zombie a Washington también había sido dirigido por Umbrella, quien utilizó humanos como conejillos de indias, para inyectarles el Virus T, prometiendo que el virus sería utilizado solamente en fines pacíficos, haciendo que los Sujetos de Prueba firmaran un contrato, sin explicar los riesgos. Estos mismos Sujetos de Prueba fueron los que atacaron Washington. El recuento de daños reveló la cantidad de ocho mil setecientos treinta y siete muertos. Todo esto en unos cuantos segundos. Los daños a la infraestructura no fueron tanta, la cifra rozaba apenas los diez mil dólares. El bosque pronto sería replantado, y una edificación, un monumento que nombraría a los valientes soldados que sacrificaron sus vidas, sería levantado en un cristal traslúcido en el centro del bosque. Los detectores de radioactividad detectaban una mínima cantidad que no sería perjudicial para el humano, ni para el medio ambiente, donde vivirían las especies de animales y árboles que fueron eliminados durante la explosión.

Umbrella pronto quedaría en la ruina. Los accionistas, al enterarse de la cruda realidad de esta empresa, un lobo disfrazado de cordero, retiraron sus inversiones de la bolsa, dejando a la empresa disfrazada en la quiebra. Algunos de los empleados desaparecieron sin dejar rastro, otros más escaparon. Se dice que la empresa los eliminó estratégicamente para que no delataran su posición original, y que a otros más los utilizó como Sujetos de Prueba.

Corren los rumores de que Umbrella decidió crear un laboratorio subterráneo en una isla desierta, utilizando el mercado negro para sostener su decreciente economía. Vendían armas sucias e ilegales a los terroristas, a los principales cuerpos delictivos mundiales, así como el Virus T, para causar brotes que pronto causarían daños irreparables al entorno. La iniciación de la investigación para la procreación de un nuevo virus apareció. El Virus G, creado a partir del Virus Progenitor.

Los brotes comenzaban a ser cada vez más comunes, uno en Dallas, otro más en Houston, en Los Ángeles, en Atlanta, en Chicago, en Nueva York, en Miami. Siempre en las ciudades más importantes de E.U.A. No pasó mucho tiempo hasta que atacaran a las ciudades más vulnerables, a las más pequeñas. El ejército llegaba a no darse abasto, pues tenían que eliminar la amenaza, y después limpiar el desorden. El bioterrorismo se extendió a todos los países, empezando con las ciudades más importantes a nivel mundial. Londres, París, Frankfurt, Milán, Tokio, Singapur, Hong Kong, Toronto, la Cd. De México, Sao Paulo, Madrid, Bruselas, Zurich, Moscú, Seúl y Sidney. Se expandieron hacia las ciudades más y más pequeñas. Así fue como apareció el cuerpo BHEO (Bio-Hazard Elimination Organization o Organización de Eliminación de Peligro Biológico), donde se unían los principales ejércitos de los países, los mejores soldados y varios miles de millones de dólares invertidos en armas, investigación, y transporte. Esta organización se convirtió pronto en una de las más importantes a nivel mundial, pues eliminaba las amenazas terroristas, los cuerpos delictivos, y más tarde, descubrió el laboratorio subterráneo de Umbrella.

A pesar de la destrucción de dicho laboratorio, el daño que la empresa había causado era ya irremediable, pues los terroristas poseían el virus, algunos cuerpos terroristas lo duplicaban y lo vendían para su propio lucro. La empresa Umbrella había sido eliminada completamente del mundo, pero las remanencias pronto surgieron al aire. Habían creado la crisis más grande por la que el mundo había sobrellevado. Las víctimas habían sido un poco más de un tercio de la población mundial, daños al ecosistema por medio del uso de armas de destrucción masiva. Los habitantes mundiales pronto comenzaron a quejarse de la inseguridad, y se creó el caos, cosa que los bioterroristas aprovecharon para tomar las riendas de la situación, llevando al planeta y a los habitantes al caos total. Las personas podían comprar armas de cualquier calibre a cualquier hora en cualquier lugar, preparadas para defenderse de cualquier amenaza.

Los bioterroristas pronto se apoderaron del mundo, vendiendo la vacuna a precios carísimos que sólo los ricos accedían a comprarlos, convirtiendo su mansión en una fortaleza impenetrable.

El mundo cayó en total decadencia. Con la situación del bioterrorismo fuera de control, las anarquías nacionales, las marchas constantes, la muerte de dos tercios de la población mundial, creando así el origen del Apocalipsis.

Los grupos que aún quedaban vivos, a salvo de la infección, buscaban incesablemente una cura, que nunca llegaría. Estos grupos peleaban por sobrevivir, con la esperanza de que alguna vez, pudieran restaurar la paz al planeta, eliminando la amenaza zombie.

Los no-muertos caminaban sin rumbo alguno, siguiendo todo olor que llevara a carne fresca. Nadie quería caer en sus sucias garras.

Varios años después de la catástrofe global, la madre de Rose había muerto de un paro cardiaco en el hospital. Brad y John se harían posteriormente, personas clave para la liberación de la humanidad, pues crearon la resistencia hasta ahora más grande de todas las que alguna ves habría existido. Se hicieron unos expertos en el arte de asesinar zombies, y después se hicieron con el antivirus. La salvación de la humanidad estaba en sus manos.