Los personajes de esta historia son propiedad de Rumiko Takahashi
Compañeros en la soledad
Inuyasha corría de vuelta al templo pensando en su amiga, cuando una duda se vino a su mente
-No entiendo porque tanta importancia ese día… Me pregunto ¿que será eso de un cumpleaños...¡Keh! Ya preguntaré- Decía el hanyou para sí mismo, mientras dirigía sus pasos de regreso al templo, donde como cada noche se quedaría sentado junto a la cama de joven para verla dormir.
Capitulo sexto
Al día siguiente Akane se levantó decidida a hablar con Ranma sobre su cumpleaños, pero para su mala suerte su Tía y hermana la abordaron para ensayar sobre sus deberes de esposa, resignada, Akane no tuvo mas opción que seguirles el juego.
"Bueno, tendré que hablar con Él mas tarde"- Pensaba la joven, mientras seguía las instrucciones de sus maestras.
Inuyasha por su parte, para variar había despertado encontrándose solo en el cuarto de Kagome, al recordar su duda sobre el cumpleaños, decidió que lo mejor sería regresar al Sengoku y preguntar a sus amigos si sabían algo al respecto.
Sigilosamente y evitando ser visto por cualquiera de los habitantes del lugar, se dirigió al pozo que lo llevaría de regreso a su mundo.
Cuando llego a su época, fue directo al pueblo, buscando prioritariamente a Miroku, ya que a pesar de ser un pervertido también llegaba a ser una persona bastante culta.
Al ver su objetivo en la distancia le llamó -¡Hey Miroku!- Gritaba el hanyou mientras caminaba hacia el monje
¡Inuyasha! Que sorpresa ¿Qué te trae por aquí¿No me digas que peleaste de nuevo con la señorita Kagome?-
¡Keh! No seas idiota. Si tanto te molesta que te visite me voy- Decía molesto, mientras daba la vuelta para irse.
Vamos Inuyasha, solo es una broma- Decía riendo Miroku
¡Keh! Esta bien- Mientras volvía nuevamente sus pasos a su amigo.
Bueno entonces dime ¿que quieres saber?-
Inuyasha lo vió sorprendido, hasta ahora no había manifestado algún deseo de preguntar nada, colocándose a la defensiva dejó salir su habitual actitud -¡Keh¿Quién dijo que quiero preguntarte algo?-
Vamos Inuyasha, te conozco, no me estarías buscando si no quisieras saber algo en especial- Decía el monje con astucia
¡Tsk! Esta bien. Me descubriste-
Bueno, entonces ¿Qué quieres saber?-
Inuyasha pensó la mejor forma de hacer su pregunta sin levantar demasiadas sospechas
Lo que pasa es que estaba en la época de Kagome, cuando escuché una palabra que llamó mi atención. Y como al parecer es una costumbre humana pensé que Tú podrías saber - Decía el hanyou con rodeos.
Vamos Inuyasha, no tengo todo el día ¿Qué quieres saber?-
¡Keh¡Que impaciente! Solo quiero saber su Tú conoces los cumpleaños-
Aaaa, era eso…mmm- Y dándole una mirada de sospecha pregunto –¿Y porqué te interesa saber algo como eso?-
Inuyasha tragó sin tener una respuesta, por lo que terminó enojándose -¡Tsk¿Acaso esta mal querer saber!-
Bueno, tienes razón. Es bueno que comiences a aprender sobre cosas humanas Inuyasha. Además creo que es importante que sepas bien el significado de un cumpleaños, así te evitaras futuras discusiones con la señorita Kagome-
Inuyasha al ver que conseguiría lo que deseaba dejó escapar una media sonrisa
–Bueno entonces ¿Qué es?-
Mi querido amigo, un cumpleaños es…-
Miroku estuvo casi toda la mañana intentando hacer entender al hanyou sobre un cumpleaños, cuando terminaron era entrada la tarde, por lo que Inuyasha se despidió de Miroku y se dispuso a pensar sobre lo que el monje le había revelado.
"Ahora entiendo porque Akane quiere que la visite ese día… ¡Keh! Si es lo que quiere, así será-
Cuando Inuyasha regresó se dirigía al pozo para regresar al presente, era ya de noche, vería si Kagome estaba en casa, sino iría a darle una pequeña visita a su amiga. Cuando estuvo a punto de saltar en el interior del pozo, el aroma de Kagome llenó sus sentidos, para luego verla saliendo del viejo pozo.
¡Inuyasha¿Qué haces aquí?- Decía la joven intrigada.
Kagome…- Decía el hanyou al verla frente a Él, al parecer esa noche dormiría en el Sengoku, rápidamente respondiendo a la pregunta de la joven dijo - ¡Keh! Iba a verte, pero ya que estas aquí… - Decía mientras le daba una sonrisa de medio lado, feliz en su interior por verla.
No es necesario que me visites tan seguido Inuyasha, sabes que si no tienes cuidado te pueden descubrir- Decía la joven reprochándolo.
¡Keh! Si, si, ya lo sé - Decía el hanyou, medio aburrido del repetido reproche, pero luego nuevamente se animó - Imagino vas a la cabaña de la anciana Kaede ¿no?-
Es obvio ¿no¿A que mas vendría?- Decía la chica con frialdad.
Inuyasha sintió una pequeña puñalada por sus palabras, mas se decidió no tomarlas en cuenta y disfrutar el tiempo que podría estar con Kagome –¡Keh! Entonces ven, te llevo- Y sin dejarla reaccionar la tomó en sus brazos y se dirigió a la cabaña de la anciana.
¡Inuyasha bájame!- Reclamaba la joven, intentando que este la soltara
Mas Inuyasha tomándolo como un juego solo sonreía, sabiendo que la joven no podría usar el hechizo de sometimiento por estar en sus brazos
Vamos Kagome, deja de quejarte, además ya llegamos- Decía el hanyou divertido, mientras la dejaba frente a la choza de la anciana.
Para mostrar su molestia Kagome lo ignoró y entró en la choza. Inuyasha se sintió decepcionado por su frialdad y bajando sus orejas la siguió en silencio.
Al entrar en la pequeña choza, Kagome vislumbro a la anciana, al parecer preparando algo de comida -¡Hola anciana Kaede!- Decía Kagome, cambiando su actitud nuevamente a la normal.
Hola Kagome ¿Cómo estas?- Decía la anciana con amabilidad, cuando vió al hanyou entrando detrás con una expresión de decepción, conociéndolo prefirió no preguntarle nada - Hola Inuyasha. Llegan justo para comer - Decía la anciana amabilidad.
Inuyasha al recordar que no había comido nada durante el día le vino bien la invitación
¡Keh! Suena bien- Decía el hanyou olvidando lo recién sucedido con Kagome.
Después de comer y conversar se prepararon para dormir, como siempre Inuyasha se apoyó contra la pared, intentando sentarse lo mas cerca posible de la muchacha, sin llamar la atención de los demás, ya que aunque todos sabían que estaban juntos, al hanyou se le hacia imposible demostrar su afecto frente a otros.
Estaba anocheciendo cuando Akane, terminó las tareas que su tía y hermana le dieron.
Dispuesta a no perder más el tiempo se dispuso a hablar con Ranma. Estaba extrañada porque no lo había visto durante todo ese día.
Fue a ver si estaba en su habitación, al dojo, la azotea, no lo encontraba por ninguna parte.
Resignada a tener que preguntar a su hermana Kasumi por Él, fue a buscarla.
Oye Kasumi-
Dime Akane- Decía la joven mientras limpiaba la cocina.
De casualidad ¿has visto a Ranma? – Preguntaba la chica con un suave sonroje, al recordar el beso que se dieran el día anterior.
¿Cómo que si lo he visto¿Acaso no sabías que Ranma se fue temprano esta mañana?-
Akane sintió como su corazón comenzaba a apretarse - ¿Se fue¿A donde¿Por qué?-
Dijo que necesitaba un poco de entrenamiento-
¿Y no dijo cuando regresaría?-
Pues no lo sé- Akane bajó la mirada por la tristeza que le daba escuchar eso, Kasumi imaginando el porque del cambio de actitud de su hermana hizo lo posible por animarla –Vamos Akane, no pensarás que Ranma faltará el día de tu cumpleaños, de seguro para mañana ya estará de vuelta-
Akane al verse descubierta se sonrojó y dando una tímida sonrisa asintió – Tienes razón Kasumi, de seguro regresará a tiempo-
No teniendo nada más que hablar por el momento, Akane dejó en paz a su hermana y fue un rato hacía el tejado, donde se sentó y se dispuso a apreciar las estrellas.
Ranma…-
Al día siguiente, cuando Inuyasha despertó, se encontró completamente solo en la cabaña, mirando en todas direcciones por si veía a alguien no encontró más que la soledad.
Saliendo de la cabaña, vió a la anciana ayudando a los aldeanos y a Kagome no muy lejos de ahí jugando con algunos niños..
Embelesado con la sonrisa de la joven, se acercó a una mejor distancia y subió a un árbol donde se sentó en una rama a contemplarla.
Estuvo casi toda la mañana en eso, hasta que sus sentidos sintieron la presencia cercana de un youkai, Kagome notando lo mismo, envió a los niños de regreso a sus chozas por seguridad, y sin mirar a Inuyasha se fue en la dirección que se encontraba el youki que sentía.
Inuyasha preocupado por la chica fue junto con Ella, dispuesto a destruir cualquier amenaza.
Estaban adentrándose en el bosque cuando de repente apareció un gigantesco youkai – ¡Entreguen la Perla de Shikon! –
Tanto Kagome como Inuyasha se colocaron en posturas de enfrentamiento, más antes de que Kagome dijera algo, Inuyasha se colocó frente a Ella para protegerla.
¿Qué crees que estas haciendo!-
¿Cómo que qué hago¿No es obvio!- Decía el hanyou mientras sacaba su espalda sin escuchar los reclamos de la chica.
El youkai al ver la actitud de la pareja, mostró una mala sonrisa -¡Entrega esa perla hanyou o tu compañera será quien pague!-
Kagome al escuchar la palabra compañera dejó ver un gesto de repugnancia y odio, rápidamente se adelantó a Inuyasha con su arco en mano y apuntando al youkai
No digas tonterías ¡Yo jamás podría ser la compañera de un HANYOU!- Decía la chica resaltando en lo último
Inuyasha estaba perplejo, y solo pudo decir su nombre en un susurro -Kagome…- No podía creer lo Kagome acababa de decir, la joven lo despreciaba de la peor manera, su corazón y orgullo estaban heridos, perdido en su mente ni siquiera notó cuando Kagome dejo ir su flecha y destruyo al youkai.
Cuando Kagome volteó, vió la expresión de Inuyasha, ignorándolo y esquivándolo se encaminó hacía el pueblo, dejando ver una fugaz sonrisa de satisfacción en sus labios.
Inuyasha no entendía que pasaba, Kagome lo despreciaba, esta vez no podría hacer como si nada hubiera pasado y seguir como si nada, se sentía completamente desolado.
¿Qué es lo que te pasó Kagome¿Porque me desprecias de esa manera?- Comenzando a caminar sin rumbo, llegó al campo de flores silvestres, donde al sentir el aroma y cerrar sus ojos buscando consuelo, inconscientemente una sonrisa vino a su mente – Akane…- Sin pensarlo dos veces se dispuso a no permitirse dominar por la tristeza, y recordando lo que el monje le dijera el día anterior sobre los cumpleaños, se dispuso a buscar algo perfecto para esa noche.
En el presente, en casa de la familia Tendo, una joven permaneció la mayor parte del día sentada en le tejado, mirando hacia el horizonte esperando ver a su prometido de vuelta para celebrar su cumpleaños con Él, mas este no llegaba.
En la tarde se vió obligada a bajar, ya que su familia había preparado una pequeña celebración en su honor, estaban un poco preocupados al ver que el futuro esposo de la chica no aparecía, más intentaban no mencionarlo con tal de no arruinar el día de Akane.
Ya era de noche y la familia terminaba la pequeña celebración para la menor de las Tendo, sistemáticamente estaba finalizando el día de su cumpleaños y Ranma no había aparecido. La familia viendo esto, comenzó a lanzar frases de aliento esperando animarla un poco.
De seguro tuvo algún inconveniente que le impidió regresar Akane ¿No lo cree Sra Saotome?- Decía Soun intentando parecer casual
Claro, Ranma es muy varonil y jamás haría algo así sin una razón querida- Decía Nodoka mostrando una sonrisa – Aprovecha esta situación y practica el ser una esposa comprensiva -
¡Es cierto Akane! Debes tomar los aspectos positivos a las cosas- Decía Kasumi amablemente.
Akane internamente se sentía como un vaso que estaba a punto de llenarse y los comentarios de aliento de su familia de nada servían. Pero la gota que rebasó el vaso fue el comentario de su hermana Nabiki que estaba de visita por su cumpleaños.
Vamos, todos sabemos que Ranma y Akane están prometidos por una obligación, no por amor; no me extrañaría que estos momentos Ranma estuviera con alguna noviecita nueva, ya que las antiguas desistieron- Dijo la mediana de las Tendo en broma, sin saber que con ese comentario el corazón de su pequeña hermana se desgarraba por completo ante la inseguridad.
Akane juntó todas sus fuerzas para mantener la calma, simulando cansancio agradeció por todo a su familia y se disculpó diciendo que se acostaría, mas al entrar en su cuarto, sigilosamente salió por la ventana y se dispuso a correr sin rumbo en la oscuridad de la noche, lavando sus lágrimas con la lluvia que corría en esos momentos..
Ranma… ¿Por qué?- Decía entre sollozos sin ver por donde iba – A nadie le importa lo que siento, todo lo que les importa es esa estúpida boda entre nosotros y que aprenda a ser buena esposa para alguien que ni siquiera me ama …- En ese momento una pared interrumpió sus quejas al chocar con esta
Antes de caer, fue sostenida por la cintura -Vaya, mientras más vieja mas ciega – Decía divertida la voz del chico.
Akane reconoció la voz de inmediato, al levantar la mirada se encontró frente a frente con el rostro de su pared que la veía con una sonrisa consoladora, el rostro de la joven se iluminó ligeramente al ver sus ojos, mas no se soltó de sus brazos.
Hola Akane, feliz cumpleaños…- Decía Inuyasha mientras mostraba una suave sonrisa de medio lado, intentando ocultar el pesar que mantenía en su corazón. Sacando una mano entre Ellos, le dejó ver un pequeño ramo de flores, que estaban un poco estropeadas por el viaje y la lluvia que aun caía.
La joven miró el sencillo obsequio y olvidando unos momentos la desolación en su corazón sonrió, manteniendo presas las lagrimas en sus ojos. Tomando el pequeño ramo en sus manos miró nuevamente a su amigo al rostro.
Al ver su tibia sonrisa, no pudo evitar recordar a Ranma, y sin poder contener las lagrimas que luchaban por salir, inconscientemente se lanzó en sus brazos escondiendo su rostro en el pecho del hanyou.
Inuyasha, Ranma… Ranma…- Sin poder decir una frase completa, el llanto tomó dominio, Inuyasha preocupado por su amiga la estrechó en sus brazos sirviéndole de apoyo, esperando que al menos pudiera desahogarse. En su interior la rabia enojo al tratar de imaginar que podría haber hecho ese humano a su amiga para arruinar de esa manera su día especial. Olvidando sus penas se dispuso a consolar como fuera posible a la joven.
Cuando Akane hubo deshecho todas las lagrimas que le fueron posibles, Inuyasha la tomó de los hombros y la separó un poco para verla a la cara.
¡Keh¡Estas empapada¡Mojaras mi traje!- Decía el hanyou simulando molestia, a ver si con eso lograba al menos sacarle una sonrisa.
Akane lo vió un poco desconcertada, encontrando que el hanyou se encontraba igual de empapado que ella, sintiendo su apoyo sonrió agradecida.
Ven Akane, busquemos un techo o terminarás enfermando…-
Akane solo asintió dejándose llevar por el hanyou, hacía el portal de una casa que serviría de resguardo mientras la lluvia se detenía.
Cuando estuvieron fuera del alcance de la lluvia Akane miró al hanyou con una ligera sonrisa – Inuyasha…- Este volteó a verla –…Gracias…-
Inuyasha la miró unos momentos para luego mostrar un sonrisa de apoyo y expresar
–¡Keh!- Abrazándola por los hombros y haciéndola apoyar la cabeza en su hombro.
Estuvieron en silencio, sintiendo el apoyo el uno del otro, Inuyasha no quería mencionar a Akane lo sucedido con Kagome, no quería aproblemarla más de lo que ya estaba.
Después de una hora la lluvia cesó, tanto Akane como Inuyasha dejaron sus posiciones y dieron un vistazo al cielo para ver si era definitivo, para suerte de los dos, el cielo comenzaba a despejarse dejando ver las estrellas en el firmamento.
Inuyasha al ver que su amiga estaba aun mas tranquila decidió preguntar el motivo de su llanto –Y bueno ¿Me vas a decir o no que te hizo ese idiota ahora?-
Akane nuevamente sintió pena, pero esta vez no lloró, haciéndole ceñas al hanyou para que caminaran se dispuso a descargar sus pesares de ese día.
Ranma no me ha hecho nada…-
Inuyasha la vió confuso, si ese humano no le había hecho nada ¿por qué Akane estaba llorando bajo la lluvia y repetía su nombre? Queriendo saber que pasaba pregunto
¿Entonces porque?-
Lo que pasa es que me he dado cuenta que a Ranma no le importo-
¿Cómo estas tan segura de eso?-
Porque no lo he visto desde ese día que me besó, ni siquiera se dignó a estar en mi cumpleaños-
Ese maldito…-Mascullaba el hanyou molesto. Ahora que estaba informado de lo que eran los cumpleaños para los humanos, sabía lo doloroso que era que las personas que quieres no lo recordaran.
Akane viendo el enojo de su amigo, intentó calmarlo –Pero ya no importa…- El hanyou volteó a verla, encontrándose con su hermosa sonrisa –Porque estas aquí conmigo… y eso es muy importante para mi…-
Inuyasha sintió como el cariño hacia su amiga crecía por sus palabras, sabía que la chica lo apreciaba, pero no pensó que pudiera ser a tal magnitud de que su compañía lograra consolar la falta del chico que amaba.
No queriendo demostrar debilidad intentó hacerse el desentendido -¡Keh! Me alegra escuchar eso-
En eso Akane, decidió que ya habían hablado demasiado de Ella, interesada por saber como estaba las cosas entre su amigo y su novia dijo – Bueno pero dejemos de hablar de mi, dime Inuyasha ¿Que tal van las cosas con Kagome?- Inuyasha al recordar a la joven sacerdotisa sintió que su corazón se desmoronaba nuevamente, Akane notando esto, se preocupó por Él -¿Qué pasa¿Estas bien?-
Inuyasha bajó la mirada y respondió sin poder esconder su desconsuelo –No, no lo estoy-
¿Que pasó Inuyasha? Si quieres puedes contarme-
Asintiendo Inuyasha se dispuso a decirle todo lo sucedido con Kagome ese día.
Akane se sintió triste por el hanyou, mas sabía que en esos momentos era la persona menos indicada para darle algún consejo. Derrotada dijo – Vaya, parece que a ninguno de los dos nos corresponden finalmente…-
Inuyasha asintió a las palabras de su amiga, mientras seguían caminando abrazados de los hombros con compañerismo.
A llegar a la puerta del dojo Akane comentó -Ojala pudiera alejarme de todo esto…- Decía la joven suspirando.
Inuyasha al escucharla levantó una ceja -¿Y porque no?-
Akane volteó a verlo sin entender lo que le decía su amigo -¿Qué quieres decir Inuyasha?-
Lo que oíste, alejémonos de todos-
Pero y ¿a donde?-
¡Keh! Podríamos ir a ese lugar donde hicimos esa cosa llamada picnic-
La joven al pensar mejor las cosas, le encontró algo de sentido, total, si dejaba una nota avisando que regresaría en unos días, no pasaría nada ¿cierto?
Esta bien, hagámoslo. Pero debo preparar algunas cosas para el viaje-
¡Keh! Esta bien-
Sigilosamente ambos entraron en la casa, Akane escribió y dejó una nota a su familia, esperando no preocuparlos.
Cuando estuvieron listos salieron del lugar y se detuvieron unos momentos respirando agitados por la excitación ante lo que estaban por hacer. Se miraron a los ojos y sonrieron.
Ambos se quedaron viendo unos instantes, hasta que Inuyasha inconcientemente tomó el rostro de la joven entre sus manos y acercó su rostro al suyo, cerrando los ojos en el camino, hasta que sus labios hicieron contacto con los de Ella suavemente. Akane en el mismo estado que el hanyou correspondió al movimiento cerrando sus ojos junto con Él.
Luego de unos segundos ambos se separaron, dándose cuenta de lo que acababan de hacer.
No sabían que decir. Ninguno se atrevió a decirlo, pero ambos habían sentido un hermoso sentimiento que lograba aliviar de alguna forma sus corazones.
Inuyasha dio un vistazo preocupado a Akane, encontrándose con que la joven se mostraba tan desconcertada como Él.
Se quedaron en silencio unos momentos, hasta que Akane decidió que lo mejor sería ignorar lo sucedido e intentando parecer lo más natural dijo –Se…será mejor irnos-
Inuyasha pensando de igual manera, le siguió el juego y asintió.
Cuando Akane tenía su mochila puesta, Inuyasha ofreció su espalda para así viajar más rápido, dejaron la casa Tendo sin saber que en la esquina de la dirección contraria que tomaron un joven observaba todo con una expresión ilegible.
Akane...- Decía en un susurro mientras dejaba caer sin darse cuenta un pequeño paquete de sus manos.
Continuará…
Riosaku
Hola! Que tal les pareció?
Perdonen la demora pero como pueden ver he logrado darbuena actualizacion de cada uno de mis fics, espero ya despues de esta semana tener mas tiempo y asi poder actualizar constantemente.
Les agradesco todas sus reviews, y espero sigan siendo tan sinceros como hasta ahora en sus opiniones ok?
Dedico este cap a mi querida amiga Ayame quien me mantuvo con los animos para lograr actualizar hoy jeje.
Nos vemos en el proximo cap
