A la mañana siguiente…
Nami, Ainhoa y Vivi se reunieron en la gruta para encender sus velas.
-Es justo como me la había imaginado…-Dice Ainhoa.
-Si, menos por todas esas chicas-Interviene Nami.-Mira en comprado tres velas.
-Una aguamarina para Ainhoa, una naranja para mi y una azul clara para Vivi.- ¿Qué pasaría si una chica entrase y encendiera tu vela con el nombre de Zorro?
-No podría resistirlo.
Las tres chicas entraron, y se quedaron impresionadas al ver tantas velas allí.
-¡Cuántas velas y cuanto amor!
-¡Es precioso! La luz de las velas tiene algo casi mágico.-Dice Nami.
-Pues claro. Los sentimientos se van liberando a medida que se quema la cera. Por eso la luz es tan suave y especial.-Dice Ainhoa mientras enciende su vela.
-Que bonito. Se ve que todas buscamos el amor.-Interviene Vivi.
-"Por favor, haz que Zorro se fije en mi, aunque la ultima vez que le vi se portara como un idiota…" Piensa Ainhoa. Mientras tanto, Zorro se acercó a la puerta de la gruta. Ainhoa, Nami y Vivi salieron de la gruta, Ainhoa vio a Zorro. Nami le dio un empujón a Ainhoa para que espabilase.
-A veces hace falta un empujón.-Dice Nami.
-Si, como este.-Termina la frase Vivi guiñándole el ojo.
-"A veces las amigas no tendría que meterse"-Piensa Ainhoa algo sonrojada. Ainhoa se acercó a Zorro, que estaba de espalda, "un momento… ¿Qué hace aquí de todas formas? Ayer dijo que la leyenda era estúpida, además, yo le dije cosas muy feas…"
-Zorro…-Le llama la joven, este se dio la vuelta. La chica al verle se puso nerviosa.-Tengo que decirte una cosa…-Pero fue interrumpida por un trueno, la chica abrazó a Zorro asustada.
-No tengas miedo, solo es un trueno.
-Zorro…-Ambos se quedaron mirándose, hasta que un fuerte viento amenazó con apagar las velas.
-¡Mi vela!- Dice Ainhoa que iba a taparla para que no se apagase. Zorro al ver lo que iba a hacer, cogió a la chica por la mano.
-¡Ni hablar! ¡Es muy peligroso! ¡No vallas!
-¡Pero mi vela se va a apagar!
-Quédate aquí, yo iré.-Zorro salió corriendo hacia la cueva.
-¡Zorro…!
Al cabo de una hora la tormenta paró, y Ainhoa fue corriendo al interior de la gruta.
-¡Zorro!-Este se había dormido por la ventisca, pero al oír la voz de Ainhoa, despertó.
-Ainhoa…
-Menos mal, no estas congelado…-Dice la chica mientras abraza a Zorro.
-¡Oye! ¿Qué haces, Ainhoa?-Dice Zorro que se había puesto totalmente rojo.
-Lo siento. Zorro… ayer te dije cosas muy feas y aun así arriesgaste tu vida por mi vela… Gracias…-El chico aún rojo apartó sus manos de la vela, que seguía encendida. Ambos sonrieron.
Zorro y Ainhoa se fueron juntos, caminando por la playa.
-Vaya Ainhoa, ¿Quién iba a decir que te importara tanto tu vela?
-¿Eh?-La chica se puso roja. Zorro seguía caminado-¿Es que vites el…? ya sabes ¿el nombre?
-Tal vez…-Dice mientras se da la vuelta para ver a Ainhoa.-Que pasada de puesta de sol. Mañana va a ver unas olas bestiales.
-Entonces ¿lo vistes?-Dice la chica acercándose a él
-Bueno, Ainhoa, ¡hasta luego!
-¡Te voy a matar como no me lo digas!
-Je, je…
Cada uno se fue a su casa. Eran las 8:00 de la tarde, Ainhoa se fue directa a su habitación, pero la madre de Ainhoa le llamó.
-¿Qué pasa?-Dice la joven peliazul.
-Ainhoa… tengo que hablar contigo…
-Tú dirás.
-Veras… tú abuelo, ha muerto, y yo me tengo que ir a cuidar de tu abuela.-A la chica se le saltaron las lágrimas, para ella su abuelo era como su padre.-Tienes dos opciones, quedarte aquí a vivir, o irte conmigo…-La chica rompió a llorar y se fue corriendo.
Ya eran las 11:00 de la noche y Ainhoa no había vuelto, por lo que su madre fue a ver a Zorro, a lo mejor estaría allí. Llamó a la puerta.
-¿Si? A hola, madre de Ainhoa. ¿Pasa algo?
-Veras… hace 3 horas que no veo a Ainhoa… se fue llorando por un motivo personal y… ya e llamado a Nami, Vivi, Luffy y al resto, pero no la han visto…
-Iré yo a buscarla, no se preocupe.
-¿No te importa?
-Claro que no.
Zorro estuvo buscándola durante un buen rato, pero pensó que podría estar en el parque en el que estuvieron el otro día. Cuando se acercaba allí escuchó que alguien cantaba.
-Hizo las maletas un par de semanas, antes…Pienso que sabía que era su último viaje…Cuantas despedidas por si no podía volver…No le faltó ningún amigo todos, quisieron ser testigos…Recordando chistes como siempre te reías…No imaginamos que ya nunca volverías…Te nombramos tantas veces que te noto aquí…Dándome tu energía ¡y regalando tu sonrisa! ¡Eras tu quien me dio más abrazos en los malos momentos, quien guardaba mis grandes secretos, y disfrutaba con solo verme feliz…! ¡Eras tu quien creyó que la música era mas que mi sueño…y esta voz que ya no tiene dueño… te cantará siempre a ti…! Eras tú…Se que has hecho amigos y recuerdas como hace años, conociste a la mujer mas linda en San Fernando, desde entonces no has dejado de darle tu amor…Si la distancia hace el olvido ¿como te siento aquí conmigo? ¡Eras tu quien me dio más abrazos en los malos momentos…quien guardaba mis grandes secretos…y disfrutaba con solo verme feliz…eras tu quien creyó que la música era mas que mi sueño…y esta voz que ya no tiene dueño…te cantará siempre a ti! ¡Eras tu quien me dio más abrazos en los malos momentos quien guardaba mis grandes secretos…y disfrutaba con solo verme feliz…eras tu quien creyó que la música era mas que mi sueño…y esta voz que ya no tiene dueño…te cantará siempre a ti! Eras tú…
Zorro le miraba tiernamente y se fue acercando a la chica, que estaba llorando y no se dio cuenta.
-Es muy bonita...-Dice mientras se sienta en el columpio que estaba al lado de Ainhoa.
-¿Eh?-La chica mira a Zorro mientras las lágrimas volvían a caer más fuertes y le abrazó fuertemente, como si se fuese a desvanecer en ese momento. Zorro, sorprendido, acabó por abrazar también a la chica.
-Ya esta, Ainhoa…-El chico sentó a la chica sobre él-¿Qué te pasa?-Pregunta el chico preocupado.
-Es que…-Decía al chica entre lágrimas.-Me siento sola…se ha ido una de las personas más importantes para mi vida… y se ha ido para siempre…-El chico al oír esto se puso serio y la abrazó más fuerte.
-No estas sola, Ainhoa. No vales oro, sinceramente no tienes precio. Eres tan grande que no se como expresarte mi aprecio. Gracias por todo lo que has hecho por mí. Tú entraste en mi vida, eres mi mejor amiga. Gracias por todo lo que me haces sonreír, tú eres el ángel que me ha ayudado a seguir. Le doy gracias a la vida por darme tu amistad.-"Es inexplicable lo que siento ahora mismo por ti, quiero que entiendas que yo te quiero de verdad…" Piensa Zorro "Mi vida no sería vida sin ti, es cierto…"- No importan los problemas que nos quieran separar, porque sabemos que juntos estaremos hasta el final. En esta vida eres mi mayor tesoro. Y a pesar de nuestras diferencias, tenemos algo en común: Para ti, yo; y para mí, tú. Gracias por todo lo que has hecho por mí. Tú entraste en mi vida, eres mi mejor amiga…-La chica paró de llorar, y Zorro secando sus lágrimas le dice-¿Crees que si estuvieras sola, te diría esto?-Le dice el chico loco de amor por ella, nunca había sido así con alguien. Había un gran silencio. Zorro acariciaba el pelo de Ainhoa. Esta al cabo de un rato rompió el silencio.
-Zorro…-Decía la chica con voz ronca.
-¿Qué pasa, princesa?-Le responde el peliverde besando el pelo de la chica.
-Veras…mi madre me ha dado dos opciones, y no se que hacer… mi madre debe volver a mi pueblo para cuidar de mi abuela, y yo, o me quedo aquí en mi casa sola, o me voy con mi madre…pero no se que hacer…-"Me he enamorado de ti, y no te quiero dejar…" Piensa la chica.
-Si quieres, te puedes venir a vivir conmigo, así no estarías sola.-Los dos pusieron algo sonrojados "¿Pero que le he dicho? Esta claro que va a decir que no…" El chico bajo la mirada y Ainhoa lo abrazó-¿eh?
-Si que quiero…-le susurra la peliazul en el oído del peliverde. Este sonrió. La chica se acabó durmiendo en el hombro de Zorro. Este la llevó a la chica a su casa, cogiéndola en brazos.
-¡Zorro, has encontrado a Ainhoa!
-Si, estaba en el parque llorando.
-Pasa, ¿puedes llevarla a su habitación? Yo iré a darte algo de beber.
-Vale-Zorro la llevó a su habitación y al soltarla le susurró:- Descansa, mi princesa…-Dice esto y le besa la frente. Bajó al salón para hablar con la madre de Ainhoa.-Perdone, tengo que comentarle una cosa.
-Tú dirás.
-Vera…Ainhoa me ha contado lo de la opción de quedarse o de irse… y había pensado en que Ainhoa se podría venir a vivir conmigo, así no estaría sola…
-Me parece bien.
-¿De verdad?-Dice el chico muy contento.
-Si.-Le responde la madre de Ainhoa con una amplia sonrisa, confiaba en ese chico.
