Capítulo 4: A UN MILLON DE MILLAS

A la mañana siguiente…

Zorro se había levantado un poco tarde, como de costumbre, e iba corriendo al instituto. Cuando estaba en el patio, vio como un chico estaba molestando a Ainhoa. Zorro, alertado se acercó, y le dijo:

-Eh tú, déjala en paz.

-¿Y tú que quieres?

-Que la dejes en paz.-Zorro empezaba a cabrearse.

-¡Zorro!-Dice la peliazul muy contenta por verle.

-No me da la gana.-Le responde el chico de pelo negro.

-No quería hacerlo, pero me veo obligado…-dice el peliverde desenvainando sus espadas.

-Zorro, no lo hagas…-Le suplica la chica.

-¡Tú eres Zorro Ronoa!

-Si, así es. Así que deja a la chica o…jeje… -El otro chico salió corriendo. Zorro envainó sus tres espadas.- ¿Estas bien?

-¡Si, muchas gracias!-Dice la chica abrazándole. El chico se puso colorado. Ainhoa le soltó.-Mi madre se irá esta tarde…

-Cuando salgamos del instituto te ayudaré a llevar tus cosas a mi casa ¿vale?

-Me parece genial.

En el recreo…

Ainhoa se fue a dar un paseo con Nami por el patio.

-¿Que tal te va con Luffy?-Le pregunta a Nami.

-Bueno…no se como decírselo…-Nami bajó la mirada.

-Cuando llegue el momento oportuno para decírselo, te darás cuenta.

-Bueno, ¿y a tú? ¿Cómo te va con Zorro?

-Voy vivir con él…-La chica sonrío tímidamente.

-¡Tan rápido vais!-Dice Nami sorprendida.

-¡No, no! ¡Si ni siquiera estamos saliendo! Es que mi madre se tiene que ir, y Zorro me ha ofrecido ir a vivir con él.

-Vaya, vaya…jeje…Que suerte tienes.

-Si.

-¡Hola Nami!-Grita un chico con una amplia sonrisa.

-¡Luffy!

-Bueno, yo tengo que irme…-Dice Ainhoa para dejarlos a solas.

Ainhoa caminaba pensativa, cuando un chico de pelo negro se acercó a ella.

-Hola, que hace una chica como tú tan sola.-Dice acorralándola.

-¿Tu quien eres?

-Ash. Un placer.-Zorro pasaba por allí mientras hablaba con Ussop.

-Un momento Ussop, ¿ese no es Ash?

-Si así es.- "¿Qué hace Ainhoa con Ash?" Piensa Zorro, que alertado, se acercó a Ash.

-Ash, déjala en paz.

-Vaya, pero si es Ronoa, ¿dame una sola razón por la que le deje en paz?

-Por que soy su novio.-Ainhoa, al oír esto se puso levemente colorada

-Con que Ronoa, el mejor espadachín de la ciudad, tiene novia. Interesante…Esta bien, me voy.

-Gracias Zorro.-Le dice la chica, nerviosa por lo que había dicho Zorro.

-¿Ya no das abrazos?-Si antes, Ainhoa estaba nerviosa, ahora ya estaba roja como un tomate.-Escúchame, ese tío es mala gente. Te conviene que no te juntes mucho con él.

-Vale.

-¿Qué te pasa? ¿No te habrá molestado que dijese que soy tu novio?-Dice Zorro con una sonrisa de complicidad.

-¡No, no! Es que me ha sorprendido. Con lo serio que eres no te imagino con una novia.

-¿A si? Pues tal vez te lleves una sorpresa…

Mientras, se acercaban Sanji, Ussop, Luffy, Nami, Vivi y Kaya.

-¿Qué pasa, parejita?-Dice Nami.

-¡Os tengo que comunicar algo! ¡Vivi y yo estamos juntitos!

-Si, así es.-Le confirma Vivi, muy contenta.

-¡Vaya, enhorabuena! –Les felicita Ainhoa.

-¡Hola chicos! ¿Queréis venir este viernes a la casa encanada que está e los acantilados de la playa del sur?-Dice Luffy tan feliz como siempre.

-Suena bien…-Le responde Zorro.-Yo me apunto.

-Yo también, así estaré a solas con mi querida Vivi…

-Pero…Si la casa está encantada…entonces habrá fantasmas y terribles monstruos…-Dice Ussop muy asustado.

-Venga hombre, que no pasa nada.-Intenta relajarle Kaya.

-Bueno…tal vez tengas razón.

No pudieron seguir hablando por que el timbre volvió a sonar. Ainhoa se fue con Zorro a la clase de laboratorio.

En la clase…

-Al juntar la energía cinética y la energía potencial, formamos la energía mecánica. Bueno, ahora pueden empezar con las prácticas de química. Si tienen alguna duda yo estaré en mi mesa corrigiendo los exámenes.

-Oye Zorro, ¿vas a ir el viernes al acantilado?-Le pregunta Ainhoa.

-Si, ¿y tú?

-Yo…no lo se.

-Venga ven, que yo te protejo. Además, me debes una por lo de la vela…

-Bueno…me lo pensaré.

-Me han ofrecido un trabajillo. No se de lo que es, pero algo es algo.

-Me parece bien ¿Cuándo empiezas?

-Mañana, haber que tal me va.

Por la tarde…

Zorro y Ainhoa pasaban cajas de la casa de Ainhoa hasta la de Zorro. Cuándo terminaron, la peliazul y el espadachín, se fueron a la estación de trenes para despedirse de la madre de Ainhoa. El joven peliverde fue para consolar a Ainhoa, cuando se fuese su madre. La joven al despedirse de su madre, no pudo evitar que las lágrimas asomasen. Cuando el tren se fue, Ainhoa no pudo evitarlo y abrazó a Zorro, aferrándose a su pecho, como si se fuese a desvanecer, mientras lloraba. Zorro le abrazaba y le miraba, intentando consolarle. Ainhoa escondía su rostro en el pecho de Zorro, para que este no le viera.

-Ainhoa mírame, yo JAMÁS te voy a dejar sola, ¿me has oído? Así que no te quiero ver llorar.- Dice el chico secando las lágrimas de la peliazul.- ¿Y sabes porque?

-Porque soy tu amiga…-Dice la chica tristemente con la voz ronca y cabizbaja.

-No. Porque…porque te quiero.-Le dice Zorro mientras le besa.

El beso era dulce, Ainhoa, sorprendida, y con los ojos abiertos, por el momento, sentía el calor de Zorro, la ternura, dulzura y cariño que le transmitía ese beso. Al poco cerró los ojos. El beso fue largo, pero cuando les hizo falta el aire se separaron, los dos algo sonrojados, pero Ainhoa volvió a abrazar a Zorro. Este muy feliz, también le abrazó.

Se fueron los dos juntos, sin decir nada, pero ese silencio lo decía todo, ambos estaban muy nerviosos. Las manos de Zorro y de Ainhoa se encontraron, y Zorro decidió agarrarla, así estuvieron el resto del camino, cogidos de la mano.

Cuando llegaron, cada uno se fue a lo suyo, Zorro a entrenar, y Ainhoa se fue a estudiar.

Ainhoa iba al baño, y se encontró a Zorro.

-Oye Zorro, ¿Qué quieres cenar?

-A pues…me da igual. Lo primero que pilles.

-Vale. Se nota que entrenas, Zorro Ronoa.-Dice mientras le da un beso en la mejilla. El chico vio como la chica se alejaba.

Los dos estaban cenando.

-Oye Zorro.

-¿Qué pasa?

-El viernes hay que dejar a solas a Luffy y a Nami.

-¿Por qué lo dices?

-Pues porque a Nami le gusta Luffy,

-¿Así? ¿Y a ti quien te gusta?-La chica al escuchar la pregunta se puso totalmente roja, al recordar el beso que se dieron en la estación.

~ Flashback ~

Cuando el tren se fue, Ainhoa no pudo evitarlo y abrazó a Zorro, aferrándose a su pecho, como si se fuese a desvanecer, mientras lloraba. Zorro le abrazaba y le miraba, intentando consolarle.

-Ainhoa mírame, yo JAMÁS te voy a dejar sola, ¿me has oído? Así que no te quiero ver llorar.- Dice el chico secando las lágrimas de la peliazul.- ¿Y sabes porque?

-Porque soy tu amiga…-Dice la chica tristemente y con la voz ronca.

-No. Porque…porque te quiero.-Le dice Zorro mientras le besa.

El beso era dulce, Ainhoa, sorprendida, y con los ojos abiertos, por el momento, sentía el calor de Zorro, la ternura, dulzura y cariño que le transmitía ese beso. Al poco cerró

los ojos. El beso fue largo, pero cuando les hizo falta el aire se separaron, los dos algo sonrojados, pero Ainhoa volvió a abrazar a Zorro. Este muy feliz, también le abrazó.

Se fueron los dos juntos, sin decir nada, pero ese silencio lo decía todo, ambos estaban muy nerviosos. Las manos de Zorro y de Ainhoa se encontraron, y Zorro decidió agarrarla, así estuvieron el resto del camino, cogidos de la mano.

~ Fin del Flashback ~

-¿Y a ti?-Le dice la chica intentando desviarse de la pregunta que le había formulado Zorro.

-Yo ya te lo he dicho en la estación.-La chica se puso más nerviosa de lo que estaba. "¿Y ahora que le digo? Pero… si el ha visto el nombre en mi vela… ¿Por qué lo pregunta?"-Pero si ya lo vistes en mi vela.

-Ya, pero quiero oírlo de ti.

-Me tengo que ir a estudiar.

-Esta bien, ya me lo dirás…

Eran media noche y Zorro fue a la cocina a por un vaso de agua, cuando pasó por el pasillo, vio que había una luz encendida en el cuarto de Ainhoa, se asomó y vio que esta se había quedado dormida en el escritorio, Zorro al verla, cogió una manta y se la hecho encima de Ainhoa.

-Descansa, princesa…-Susurra el chico, que se fue a dormir.