CAPITULO XI. ME HACES FALTA
Dando las seis de la tarde, Candy terminó de trabajar y ese día, en vez de irse a descansar a su departamento, prefirió dirigirse a la mansión por varias razones, para ver a Albert y para hablar con Archie. Después de todo, Archie es un ser humano que se equivocó, y merecía al menos explicar lo sucedido. Aparte, Candy también tenía que hacerle saber lo que sucedió el otro día con Terry, aunque le partiera el alma, pero debía saberlo.
Entro escandalosamente como siempre por el umbral de la entrada, saludando a toda la servidumbre y buscando primeramente a Albert.
Pequeña hermosa! Qué alegría verte! – la saludó extendiéndole los brazos en señal de abrazo.
Hola Albert! – aceptó cariñosamente el abrazo
Ya estás lista para hablar con Archie? Verás Candy, el pobre está muy deprimido y arrepentido, me duele mucho verlo así, incluso sus ganas de recuperación se desvanecieron por completo, con decirte que ayer Nicole renunció!
Y eso? Pero porque?
Pues se ha puesto muy agresivo, quiere que solo tú lo atiendas pero yo le dije que es obvio que eso no será posible, al menos lo entiende…
Pero, ya conseguiste otra enfermera? Su estado aún es delicado – le dijo en un tono muy preocupado
Sí! Por supuesto que sí, de hecho esta mañana se presentó una jovencita al ver el anuncio que puse, la contraté de inmediato porque vi que tiene un carácter bastante fuerte y yo espero que con eso Archie se comporte y se dedique a recuperarse, por el bien de todos.
Bueno, no sé qué tan gruñona sea pero definitivamente, pobre Archie…
Vaya que tienes razón en compadecerte! Esta enfermera me comentó que hace unos meses acaba de llegar de Europa, estuvo trabajando durante la guerra, imagínate si no es gruñona! Jajajajajaja ah! Y algo curioso! Debes conocerla, dice que le renovarán su contrato en el Hospital Santa Juana hasta nuevo aviso… por eso necesitaba el trabajo…
Guerra? Hospital Sta. Juana? Esa no debe ser otra que… Flammy!
Sí! Flammy Hamilton! Me alegra que sea tu amiga!
No exactamente Albert…
Cómo? Quien allí no es amiga de la niña más hermosa y risueña del planeta?
Flammy Hamilton, precisamente Albert…
Uff! Entonces si es una completa gruñona! Jajajajaja
Ambos permanecieron en el estudio riendo a sus anchas sobre el carácter de Flammy, hasta que Candy se acordó de que iba a hablar con Archie. Salió de allí y nerviosamente tocó a la puerta de la habitación.
Adelante – respondió la voz femenina
Buenas tardes – dijo Candy – hola Flammy, podrías dejarme a solas con Archie, por favor?
Buenas tardes, por supuesto, ya decía yo que el rostro de este joven se me hacía familiar, con permiso – se retiró educadamente
Hola Archie, como te sientes? – le preguntó al chico que permanecía con la cabeza volteada hacia el otro lado para evitar verla
Mal, estoy mal Candy
Archie – se sentó en la cama junto a él – vine a hacerte saber que por sobre todas las cosas mi cariño hacia ti sigue intacto. Estoy muy molesta, sí, pero todos podemos tener errores, y yo no soy quien para juzgarte por ello, Archie… por mí lo sucedido quedó en el olvido, empecemos de nuevo como los buenos amigos que éramos, por favor que dices?
Ni siquiera merezco esta comprensión tuya, Candy… por favor perdóname
Estás disculpado, mírame a los ojos – le tocó del mentón para hacerlo voltear – te quiero mucho Archie… no quiero que estos mal entendidos afecten nuestra amistad y nuestra relación de parentesco.
Yo también te quiero gatita – le besó la mano – muchas gracias por perdonarme, no lo merezco, pero me hace tan feliz
Solo quiero que quede claro que…
Lo sé! No tienes que decírmelo Candy, sería un completo idiota si te siguiera presionando a estar conmigo…
Gracias por tu comprensión Archie
Gatita… ahora que limamos esas asperezas… te quisiera pedir un favor…
A mí?
Sí, tú que tienes un gran poder en las decisiones de mi tío… dile por favor que me cambie de enfermera!
Archie! Qué cosas dices? Yo conozco a Flammy y ella es muy eficiente
Eso no te lo discuto, pero es una amargada! No la soporto, me cae tan mal! Por favor Candy!
Lo siento Archie, si quieres te puedo dar un sabio consejo para que te ganes su confianza y ablande un poco su carácter
Bueno, supongo que por ahora eso será suficiente
Jijiji ya verás que sí, mira, a las damas que somos enfermeras nos gusta que nuestros pacientes cooperen con nosotras
A que te refieres?
Por ejemplo, si va a hacerte curaciones, no estés de quejumbroso! Tienes que cooperar, hacer todas las indicaciones que ella te dé, y de serte posible, halaga su trabajo. Nosotras las enfermeras valoramos mucho los buenos comentarios – le guiñó un ojo
Crees que eso me servirá con una mujer tan horrorosa como ella?
Yo considero que sí, y si no funciona, entonces te prometo interceder por ti con Albert.
Gatita! Muchas gracias! Seguiré al pie de la letra tus consejos, y por favor, no me abandones tanto, ven más seguido, sí?
Desde luego! – de repente, interrumpieron con un llamado a la puerta – adelante – respondió Candy
Soy Flammy – entró prepotentemente la enfermera – es hora de la medicina del paciente
Ah! Claro… me retiro entonces – Candy volteó a ver a Archie con una mirada cómplice – recuerda mis consejos Archie, adiós! Adiós Flammy! – pero no obtuvo respuesta por parte de la enfermera, solo de parte de Archie
Saliendo de allí, Candy sintió un gran peso liberado de su corazón. Pensaba que se le dificultaría hablar con Archie, pero para su fortuna, el joven estaba en la mejor disposición de arreglar las coas entre ellos, sin armarle teatros. Eso la puso bastante feliz. De inmediato se lo hizo saber a Albert, quien también se sintió muy orgulloso de su sobrino al saber que al fin está madurando y manejando las cosas correctamente.
Por otro lado, Albert le hizo saber a Candy sobre los últimos planes. La tía Elroy, vendría a Chicago después de casi medio año de ausencia. La anciana se había tomado todos esos meses de vacaciones, pues se sentía muy agobiada, incluso, no se regresaría a no ser porque Albert la puso al tanto de la salud de Archie. ¿Por qué apenas? No quería preocuparla.
Cuarenta días después
Nueva York
Terminó al fin la larga y agitante gira por el país. Terry y el resto del elenco regresaron a sus hogares en Nueva York, Robert les concedió cinco días de vacaciones a todos pero regresando deberían seguir con los exhaustivos ensayos para culminar debidamente la temporada de la obra en Broadway.
Terry extrañaba muchísimo la calidez y soledad que le brindaba su departamento. Pero ahora le agradaba mucho más, pues visualizó ese acogedor lugar como el futuro hogar que formaría al lado de Candy. Esos días de merecido descanso los dedicó a hacer placenteras compras para ese hogar, cambió los muebles, compró una cama más grande, decoró todo el departamento de una muy elegante y sutil forma que encajara con los gustos de ambos.
"Ahora solo me haces falta tú, mi amada pecosa, hace falta en esta casa tu grata presencia para que sea un verdadero hogar" Pensaba Terry con una gran sonrisa en el rostro. De repente llamaron a su puerta. Caminó para abrir, y tremenda sorpresa que se llevó, cuando vio quien era la visita.
Hola Karen, no te esperaba – la saludó nerviosamente
No esperaba que lo hicieras – prepotentemente ingresó al departamento – vaya! Pero si hasta has remodelado tu departamento – le dijo observando todo a su alrededor
Que se te ofrece?
Esto – lo tomó con fuerza por la cabeza y le plantó un atrevido beso en los labios. Terry la aparto violentamente
Que te sucede? – le preguntó muy enfadado
Que me sucede? No se supone que ambos nos daríamos cariño cuando lo necesitáramos?
No te pases de lista Karen! Es más, aprovecho este momento para decirte que ya no me interesa tener nada contigo!
No me digas? Y de seguro se debe a Candy o me equivoco? No creas que no me di cuenta que regresaste con ella…
Por supuesto que me di cuenta! Incluso durante toda la gira nunca te me insinuaste… yo pensaba que ya lo habrías comprendido…
Nunca insinué nada durante la gira para que Robert no se percatara… tu mismo me pediste discreción, no es así?
Así es, y discúlpame Karen, pero lo mejor es abandonar esta idea tan absurda, me disculpo ante ti por qué no he sabido comportarme debidamente como un caballero, por favor Karen, sigamos siendo sólo amigos
No! No lo acepto! Terry acaso no te das cuenta que te amo?
Tu no me amas! No te confundas Karen, dejemos esto a un lado y
No! No quiero! – la chica comenzaba a llorar – Terry por favor, sígueme dando la oportunidad de estar contigo
No Karen! He regresado con Candy! Te das cuenta de lo que eso significa para mí? Candy es la mujer que amo y con quien quiero pasar el resto de mi vida… tú eres una chica muy especial para mí pero no te amo…
Y entonces por qué me pediste que tuviéramos una relación?
A eso no se le llama relación! Además… soy un idiota por haberte propuesto una cosa así! Nunca debí hacerlo…
Lo hiciste porque te gusto! Dime, te gusto verdad?
Karen… no te lastimes mas – un nuevo llamado a la puerta, los interrumpió
Esperas a alguien?
Eh… no, pero sea quien sea, sécate las lágrimas y compórtate – le extendió un pañuelo, abrió la puerta, y tremendos ojos abrió por la sorpresa, diablos! Cuando se terminarán los problemas para Terry?
Hola Terry! Que gusto volver a verte!
Hola Susana, que tal Mary… - las dejó pasar
Ya vienes otra vez de encajosa? – fue el saludo de Karen
No te entrometas! – le respondió Susana – Terry, vine a verte a ti, pero la presencia de ambas aquí solo te harán pasar un mal rato, mejor me marcho – comenzó a girar su silla de ruedas
Ahora resulta! Que educadita! Donde quedó la chantajista y posesiva que había antes en ti?
Karen ya basta! – la retó Terry – las dos son bienvenidas en mi casa, pero les ruego que no se peleen, dime Susana que se te ofrece?
Vine a traerte este regalo – le extendió una fina caja – por haber tenido tanto éxito en tu gira
Ayyy que tierna! – dijo sarcásticamente Karen
Karen te dije que te comportaras – le volvió a decir Terry – gracias Susie – y Susana no pudo evitar estremecerse y sonreír cuando Terry la llamó diminutivamente
Ni te hagas ilusiones tonta! – volvió a decir sisañozamente Karen – a que no adivinas con quien retomó Terry una cursi relación?
El comentario de Karen le cayó como bomba a Susana. Terry volteó a ver a la castaña con ojos de pistola.
No quería llegar a estos extremos Karen, pero no me dejas opción, retírate por favor
Claro! Por supuesto que me voy! Pero antes quiero ver la cara que pone Susanita cuando sepa que volviste con… ¡Candy! Sí! Exacto! Esa cara es la que quería ver! – riéndose burlonamente se retiró – adiós ilusa!
Eso es verdad Terry? – le preguntó la rubia con los ojos cristalinos a consecuencia de las lágrimas – por eso remodelaste tu departamento? – re preguntó mirando todo a su alrededor
Susie… déjame explicarte, cuando fuimos a Chicago…
No me digas nada! No quiero conocer los detalles!
De acuerdo – le dio la espalda – no comprendo en que te afecte esto Susana, ambos estuvimos de acuerdo en terminar lo nuestro – le dijo Terry al escuchar los amargos sollozos de la chica
Es que yo te amo!
Nunca te he mentido Susana – la miró a los ojos mientras le dijo – sabes que nunca te he mentido
No! Pero nunca me dijiste que la seguirías buscando! Cuando decidí darte tu libertad nunca pensé que la buscarías!
Y no la busqué! Las cosas se dieron!
Ay qué casualidad! – la chica no paraba de hipar
Lo siento Susana, siempre has sabido que es lo que yo puedo ofrecerte
Cállate! No quiero seguirte escuchando Terry! Mi madre tenía razón, eres un descarado! Ella ya sospechaba que eras descendiente de los duques de Grandchester, unos desgraciados!
Oye! De cuando acá conoces tan bien a mi familia? Que te hace pensar que yo soy un desgraciado?
Porque lo eres! Sácame de aquí Mari – la mucama no tardó en girar la silla de ruedas para retirarse.
Susana – habló seriamente Terry – no tienes ningún derecho de enojarte conmigo por esto, tu de verdad eres importante para mí, pero si siempre vas a estar en este plan… no puedes seguir siendo ni siquiera mi amiga. Hasta luego. – se giró
CHICAGO
En cuarenta días sucedió un sinfín de nuevas eventualidades. La tía Elroy volvió a tomar el liderazgo total en su familia, dando todo su apoyo a su sobrino – nieto Archie, respecto a su estado de salud.
Para la satisfacción de toda la familia Andrew, Archie estaba mejorando muy favorablemente, y eso en parte se lo debía a su enfermera particular, Flammy, quien hasta ahora ha hecho un trabajo impecable con él, además de su sequito de excelentes médicos, contratados particularmente por la tía abuela. La anciana puso todo lo que estuvo en sus manos para la recuperación de Archie.
Por otro lado, Candy le daba muchos dolores de cabeza a la mujer por el hecho de que se presentaba muy seguido a la mansión a visitar a Albert y a Archie, acción que a ella le irritaba en demasía, pero lo aceptaba simplemente para no ponerse en contra de sus amados sobrinos.
Mientras tanto, en su habitación, Archie caminaba de un lado a otro muy débilmente, debido a que aún se encontraba en estado de recuperación. Flammy tocó la puerta y recibiendo la orden correspondiente, entró.
Buenos días joven Cornwall ¿Cómo se siente? – la enfermera traía consigo una charola con el desayuno
Muy bien Flammy, gracias, pero ya te he dicho que me llames por mi nombre – le suplicó
De ninguna manera…
Vamos Flammy! Más de un mes conviviendo todo el tiempo y no has tomado ninguna confianza?
Yo solo soy su empleada
Para mi eres más que eso, eres una amiga que me ha ayudado bastante y…
Solo trato de hacer bien mi trabajo, joven – le interrumpió
Y vaya que lo has hecho excelente!
Ya le he dicho que los halagos no funcionan conmigo – dijo la mujer no evitando sonrojarse
Tómalo como quieras, Flammy – se le acercó - pero debes reconocer que mis halagos han ablandado tu carácter – le dijo burlonamente
Entonces todo ha sido un truco sucio! – dijo enfadada
Nada de eso! Nunca te he mentido! Eres una enfermera muy eficiente y lo sabes muy bien
Gracias joven – dijo tratado de sonar seria – tome asiento para que desayune
Sí, gracias
De nada, se le ofrece algo más?
Pues… si no es mucha molestia, porque no me acompañas? Siempre me dejas almorzar solo y siento feo – dijo haciendo un gracioso puchero
Oh no! Yo lo siento mucho pero eso sería abusar de su confianza. Mejor dejémoslo así, ya sabe usted que la próxima semana termina mi labor aquí. Con permiso – salió de la habitación un tanto nerviosa, dando un fuerte portazo.
"Flammy, te conocí siendo una mujer sumamente amargada, pero afortunado soy de haber descubierto en ti la chica noble, inteligente y alegre que hay muy, pero muy en el fondo de ti. Aparte de ser tan bella, eres tan inteligente y responsable, de verdad me caes muy bien…"
Pensaba Archie con una sonrisa en el rostro al tiempo que ingería su desayuno y su mente ingeniaba la manera de abrir el corazón de la chica y aceptara de una buena vez ser su amiga, o por lo menos dejara de hablarle de "usted"
De repente, nuevamente llamaban a su puerta. Una cabesita rubia se asomaba divertida detrás del umbral.
¿se puede?
Ya casi estas adentro, gatita
Ah! Ya veo que estas desayunando – expresó Candy alegremente mientras caminaba hacia él
Y adoraría que me acompañaras
Oh! Desde luego – se sentó a su lado
Y que me cuentas de nuevo?
Uff! Ya sabes… yo y mi lucha constante por agradarle a la tía Elroy – le comentó con un dejo de melancolía
Jaja! No te agobies Candy, estoy seguro de que mi tía te estima, solo que no lo quiere aceptar aun.
Pues yo lo dudo
Ya verás que muy pronto te la ganas! Pero… me interesa más saber sobre lo que te contenta, ya sabes… esa palabra que de solo escucharla hace que se te iluminen los ojitos… "Grandchester" – le susurró cerca del oído y Candy esbozó una enorme sonrisa. Durante todo este tiempo, Candy fue poniendo a Archie al tanto de todo.
Eh… pues, ayer recibí carta – le dijo sumamente emocionada
Y que te dice?
Que acepta tus disculpas, con una condición, que te recuperes pronto para que puedas ir personalmente a ofrecérselas
Jaja! De acuerdo! Y… sobre ustedes?
Archie!
Cuéntame!
Bueno pues… en un mes termina la temporada y quiere que me vaya a vivir a Nueva York
Gatita, me dolerá hasta el alma el saberte lejos, pero si es por tu felicidad yo soy el primero en apoyarte
Gracias Archie! Créeme que lo sé muy bien – se acercó a brindarle un abrazo
Permanecieron cerca de dos horas conversando amenamente sobre los futuros planes de ambos.
A Archie le costó mucho esfuerzo digerir la idea de romper para siempre con Candy, de ver acabadas todas sus esperanzas de estar con ella amorosamente. Sin embargo, prefería un millón de veces conformarse con ser solo su amigo, que perderla para siempre al presionarla con la idea de seguir a su lado.
Cometió un error, y muy grande, por esto, sabía que no tenía ningún derecho de volver a cortejarla y mas a sabiendas de que ella bien podría encontrar su felicidad al lado de Terry.
Definitivamente, el gran error que cometió, aunado con el accidente que sufrió, lo hicieron madurar muy rápidamente.
Respecto a Annie, entre Albert y Candy trataron de presionarlo para que se hiciese cargo del bebé en camino. Albert lo reprendió muchas veces diciéndole que debería comportarse como un caballero y hacerse responsable de sus actos, pero Archie siempre estuvo convencido de que Annie, solo se inventó su embarazo.
Alrededor de quince días después de que la tía abuela llegara a América, Annie tuvo un aborto espontaneo, provocando una enorme preocupación en Candy y en Albert.
FLASH BACK
Muy afligidos, Candy y Albert subían apresuradamente a la habitación de Archie después de recibir una llamada telefónica emergente. Entraron sin anunciarse.
Archie – dijo Albert – hay algo que urgentemente debes saber
De que se trata – Archie aún yacía recostado
Annie está en casa de Elisa – dijo Candy con voz temblorosa – y nos acaba de informar que …
Qué? Qué cosa?
Annie perdió a su bebé – dijo seriamente Albert
Ja! No me digas? – fue la respuesta de Archie
Por Dios! Esa es tu reacción al enterarte de una cosa tan lamentable? – dijo Candy con un tono horrorizado
Tu no entiendes Candy
El que no entiende eres tú – le retó Albert
Tío, podríamos hablar a solas… de hombre a hombre?
No tratarás de hacerme cambiar de opinión porque…
No lo pienso hacer – lo interrumpió – por favor tío
Candy – le dijo Albert – permítenos por favor
Está bien – asintió y salió de la habitación
Tío, primero que nada, quiero que sepas que yo estoy realmente consciente del gran error que cometí, y no lo justifico, pero por favor, dame la oportunidad de expresarme…
Continúa – Albert se sentó a su lado
Ese día – dijo con un tono avergonzado – Annie estaba en mi habitación, llegó aquí por si sola! Yo entré y ella sin pudor alguno se desnudó frente a mí
Archie! Un caballero nunca se expresa así de…
Yo no me expreso mal! Fue lo que realmente sucedió – lo interrumpió alturadamente
Está bien, continúa
Yo fui tan idiota, tan estúpidamente débil, que no pude evitar caer en su encanto… y la poseí de una manera… no sé cómo explicarte… casi animal! Sí! Eso fui, un completo animal! Sin embargo, tío, yo estoy seguro de que ella hizo esto para atarme, y como después se enteró que Candy y yo estábamos juntos, se inventó lo del embarazo.
Archie, como puedes decir algo así? No es de un caballero honorable…
Escúchame por favor! Ese día, yo no eyacule dentro de ella… yo sé que eso no es motivo suficiente para dudar, pero estarás de acuerdo conmigo en que de esa forma las probabilidades de que una mujer se embarace son mínimas, casi nulas…
Sí, estoy de acuerdo, pero aun así, no es imposible
De acuerdo, pero, tío… de verdad no te dice nada el hecho de que se haya convertido en gran amiga de Elisa? Tu sabes muy bien qué clase de persona es ella! Y qué casualidad que es precisamente Elisa quien te avisa esto
Bueno, Annie se refugió con ella porque aún sus padres no tenían conocimiento del embarazo.
De acuerdo con eso, pero entonces, ¿por qué no se fue a atender a un hospital? Tío, un aborto es un asunto delicado, no me digas que no!
Archie – Albert al fin se compadeció un poco de su sobrino, pues después de todo, reconocía que tenía completa razón en sus palabras – te prometo llegar hasta el fondo de este asunto. Comprenderás que no puedo ni debo darle la razón a alguien sin tener pruebas – le tocó el hombro – Archie, yo te quiero mucho, lo sabes verdad? Pero tu actitud en los últimos meses no ha sido la más adecuada, por eso no te puedo dar la razón completamente, pero iré a la mansión Leagan en este momento a ver a Annie y hablar con Elisa.
Gracias por escucharme al menos, tío.
No te preocupes – se acercó a darle un abrazo – llegaré a la verdad de todo este asunto.
Apresuradamente, Albert arribó a la mansión Leagan. Se topó de frente primero con Sarah, se saludaron cortésmente y Albert pudo percatarse que Sarah sabía de la presencia de Annie en su mansión, mas no tenía absoluto conocimiento del repentino aborto. Primer punto a favor de Archie.
Subió a la habitación de Elisa y allí estaban ambas, Annie recostada en la cama con los ojos cerrados y Elisa con cara de preocupación. Le expresó a su tío el "horror" que le causó la repentina hemorragia de Annie, pero Albert se encaminó hacia donde estaba reposando ella, le habló sutilmente y Annie abrió los ojos. Platicaron un momento sobre lo sucedido, pero Albert notó claramente que el semblante de la chica estaba muy descansado, en paz, y saludable, nada congeniable con el semblante que debería tener una mujer que recién abortó. Segundo punto a favor para Archie.
Posteriormente, Albert salió de la habitación con Elisa para hablar a solas con ella. Estando en el corredor, él comenzó con su severo interrogatorio. De verdad, pensó que Elisa en Broadway triunfaría tan bien como Terry, pues primeramente sus lágrimas y su semblante horrorizado harían creer a cualquiera que lo que le sucedió a Annie fue tan real, pero conforme Albert interrogaba a la pelirroja, ella se contradecía muchas veces, hasta que después de media hora de presionarla, Elisa terminó por rendirse y decir la verdad. Annie nunca estuvo embarazada, fue una mala idea de la misma Elisa para buscar la manera de atar a Archie, pero no le funcionó en absoluto.
FIN DEL FLASH BACK
Tres días después, Candy estaba alborotada al interior de su departamento, pues una incontrolable algarabía la poseyó al encontrar esa mañana en su buzón, otra carta de Terry, pero esta era una carta muy inesperada, por ello estaba tan contenta. Se aventó a su sofá y desesperadamente abrió el sobre para devorar el contenido.
"Querida pecosa. Ya me imagino la carita que debes estar poniendo en este momento por recibir una carta cuando no la esperabas, de hecho en este momento estoy visualizando tus inmensas pecas arrugarse en el centro de tu narisita por que ya te enfadaste de que solo te escriba sobre esas pecas, verdad? Bueno, el motivo de esta carta es para informarte, futura señora de Grandchester, que en una semana estaré en Chicago. Si! Nuevamente me viene la imagen de tu carita pecosa alegrarse con la noticia! Te preguntarás porqué, no es así? Bien, otro aparatoso accidente se hizo presente en el teatro, pero no, no te preocupes, esta vez no pasó nada a mayores (mil gracias a Dios por eso) pues el percance fue mientras el lugar estaba vacío, y debido a eso, Robert decidió darle una completa remodelación, así es que el resto de las presentaciones se pospusieron hasta nuevo aviso. No te parece estupendo? En una semana te veré de nuevo preciosa! Y ya estoy contando los minutos! Envíale mis más cordiales saludos a todos! Te amo mi tarzán pecosa! Terrence G. Grandchester"
"síiii! Terry mi amor! Yo también estoy contando los minutos…" pensó para sí misma abrazando la carta y re leyendo la línea que dice "futura señora de Grandchester" pues apenas y se lo podía creer.
Continuará…
Mil gracias por seguir leyendo hasta aquí mi historia! Espero haber dejado el capítulo interesante… pero les adelanto que algo muy, pero muy inesperado sucederá en el siguiente capítulo en el cual Terry se encuentra en Chicago presenciando ese inesperado suceso.
Mil gracias a GemaGradchester, Litac, Klaudya, Mayra Carlín, Luisa, Leonore, Usagi13chiba, Any1980, RoseW, ninalinda, hermosas lectoras que siguen mi historia y también gracias a aquellas anónimas! (un millón de disculpas si olvidé a alguien) Nos leemos en el siguiente!
