CAPITULO XIII. LA DESCONOCIDA VERDAD

FLASH BACK

Era un día maravilloso en la vida de Candice White Andrew. Se levantó gustosa al saber que ese día se iba a llevar a cabo su presentación como la hija adoptiva del misterioso señor William Andrew. La tía Elroy dispuso que para ello se aprovechara el evento anual de la cacería de zorros.

El evento dio comienzo, todos los familiares montaban sus respectivos caballos, Elisa no dudó en lucirse frente a Anthony pero él, prefirió estar al lado de Candy. Intencionalmente la alejó de la zona de cacería para compartir un momento a solas con ella. Platicaron tan a gusto sobre la ansiedad de Anthony de conocer la colina de Pony, haciendo la firme promesa de conocer ese mágico lugar algún día.

Pusieron nuevamente a sus caballos al galope, seguían charlando, de pronto, Anthony dio un ágil salto con su caballo y Candy lo quiso imitar, pero tuvo temor pues sabía que era una hazaña peligrosa. Anthony siguió galopando, a lo lejos visualizó a una pequeña zorra desesperada por proteger a sus crías, él se sorprendió tanto, que perdió el control de su caballo, haciéndolo trotar estrepitosamente mientras que el animal, sin darse cuenta, pisó una trampa que le atrapó instantáneamente la pata, haciéndolo girar vertiginosamente e inminentemente haciendo que su jinete caiga al suelo de cabeza. Todo este suceso presenciado ante los atónitos ojos de Candy quien no hacía más que tocarse el rostro aterrorizada y gritar el nombre de Anthony.

El cuerpo de Anthony yacía inmóvil en el césped. Candy se bajó de su corcel, corrió hacia Anthony y temerosa se limitó a observar su cuerpo. Minutos más tarde se decidió a moverlo, se hincó junto a él y al ver que no reaccionaba, soltó en llanto. Se abrazó a su cuerpo, se aferró a él. Pasados más largos minutos, seguía sin reaccionar, Candy comenzó a entrar en pánico, su llanto la venció a tal grado que no supo más de sí misma y se desmayó encima del cuerpo de Anthony.

Treinta minutos más tarde, llegaron dos hombres, empleados de la mansión Leagan, que se encontraron con esta escena. Uno de ellos se acercó y movió el cuerpo de Candy.

Que sucede Marcus? Porque están los chicos ahí tirados?

No tengo idea! Pero están desmayados

Me permites? – el hombre se acercó a tocar el pulso de Candy y de Anthony respectivamente. El corazón de Candy latía normalmente, mientras el corazón de Anthony muy débilmente.

Están vivos?

Sí, pero me temo que el joven tiene muy poco tiempo de vida si no hacemos algo

De pronto, se acercaba otro hombre, también trabajador del campo, pero ajeno a las familias Andrew y Leagan. Escuchó la breve conversación de los hombres.

Como que se puede morir?

Que haces ahí escuchando? Ayúdame a colocar a los muchachos en los caballos y llevarlos a su casa

Espera – dijo ese hombre – tengo una idea – una sonrisa maliciosa se dibujó en su rostro

No empieces ahora con tus ideas Joshua! – le dijo Marcus, quien ya sabía que Joshua se valía de varias artimañas para delinquir y marear a la justicia

Escúchenme, primero escuchen mi plan y después me dicen si están o no de acuerdo.

Y así, en menos de diez minutos, Joshua les comentó a los dos hombres su idea. Como recientemente, venían a América delincuentes provenientes de las fronteras a comprar gente, a Joshua se le ocurrió hacer lo propio con Candy y Anthony para ganar buen dinero. Los hombres estaban renuentes, jamás harían una cosa así. Joshua les recordó las humillaciones de las que ambos fueron objeto gracias a la Sra. Elroy y a la Sra. Leagan. Aún así los hombres seguían indecisos.

No sean cobardes! Nos pagarán cien mil dólares por cada uno! Eso nos resuelve la vida! Podrán dejar de trabajar para esas señoras odiosas que no hacen más que humillarlos y tratarlos mal.

Eso no es justificación Joshua!

De acuerdo! Pero siempre te estás quejando de que ningún patrón quiere subirte el sueldo! Ganan una miseria los dos

Eso es verdad Marcus – le dijo Clemente – llevamos años pidiendo un aumento y esas viejas no han hecho más que burlarse y humillarnos!

Pero…

Anda! Yo tengo ya los contactos! Les diremos a todos que se murieron!

Pero no sería ilógico que les digamos que se murieron los dos? El caballo del joven Brown fue el único que colapsó.

En eso tienes razón – se quedaron pensativos – entonces les diremos solamente que el joven murió!

Seguían tramando su sucio plan, Joshua cargó a Candy y la acomodó en el caballo mientras que Marcus, con su navaja cortó una parte de su antebrazo y la sangre brotada la untó en la nuca de Anthony.

Otros quince minutos más tarde, a todo galope se acercaban Stear y Archie. Pudieron observar muy claramente como uno de los hombres cargaba en su regazo a Anthony. Se bajaron rápidamente de sus caballos.

Que sucede? – preguntó Stear

Joven Cornwell, me temo que su primo Anthony sufrió un accidente, mire la pata de su caballo – los jóvenes voltearon – se calló de cabeza y cuando llegamos ya no pudimos hacer nada – les engañó Marcus

Qué? Está muerto? – gritó Archie

No te alteres hermano – lo calmó Stear

Pero cómo es posible? - Seguía preguntando Archie

No sabemos exactamente que pasó joven – Clemente le dijo quitándose el sombrero y sosteniéndolo enfrente con ambas manos, nerviosamente – encontramos a la señorita Candy encima de él desmayada, y al joven muerto

Stear dirigió su vista hacía Anthony, Joshua le mostró su cuerpo de espaldas a manera que éste viera la sangre que tenía cerca de su cabeza. Su corazón se encogió, pero determinante como siempre, se acercó.

Me permites tocar su pulso? – le preguntó Stear al hombre pero el que contestó fue Marcus

No nos cree joven? Llevamos mas años de los que usted tiene de edad trabajando para su familia, y quiere cerciorarse? Pero está bien, adelante, hágalo, la palabra de unos simples campesinos no vale, créame que estamos tan afectados – agachó la cabeza fingiendo llorar

No quise decir eso – Stear volteó nuevamente a ver el cuerpo de Anthony y la sangre que cubría su nuca y la palidez en su rostro le hizo asegurarse de la peor de las tragedias.

Con las cabezas declinadas, el rostro inundado de lágrimas y los sentimientos a flor de piel, Stear y Archie se fueron de allí, acompañando a Candy hasta su habitación quien, repentinamente, enfermó. Una fiebre cerca de los 40° C era realmente para alarmarse.

Mientras tanto, Joshua no tardó nada en contactar a la desalmada gente que se encargaría de pagar una buena cantidad por Anthony. No querían hacer trato, lo vieron muy delgado y pálido. Pero de inmediato Joshua les recordó que él es ese muchachito que ganó un importante rodeo poco tiempo atrás, suceso que hizo convencerse a los tipos aquellos que se trataba de un jovencito rudo.

Llegó el día del sepelio. La misma desalmada gente traficante de personas se encargó de proporcionarles un cadáver de complexión similar a la de Anthony. Aunque eso sí, les hicieron saber a los "vendedores" que por nada del mundo alguien se atreviera a levantar la parte superior del ataúd porque ahí sí, estarían fritos.

Así mismo, ellos se ofrecieron para encargarse de Anthony. La tía Elroy no tuvo inconveniente, pues estaba tan desolada y deprimida que ella no metería las manos en nada que tuviera que ver con ello, ya bastante sufrimiento era el saber a su sobrino muerto, más aún sufrimiento sería vestir su cadáver y guardarlo.

El día del funeral, Stear posó su mano encima del féretro con la intención de abrir la tapa pero Archie le detuvo la mano.

No lo hagas hermano, recordémoslo como era en vida

Stear asintió y se alejó ante las miradas preocupadas de los tres miserables hombres a quienes les descansó el alma por el hecho de que Stear desistiera de ver el cuerpo.

Al día siguiente, los hombres misteriosamente desaparecieron, renunciando a sus respectivos empleos. Este hecho la familia no lo encontró relevante.

Los traficantes se llevaron a Anthony a México, a una de las fronteras cerca de la ciudad de Tijuana donde vivía una familia muy rica.

Durante el viaje, él despertó y lógicamente se preguntaba en donde estaba. En el vagón del tren donde viajaba se encontraban otros tres muchachos quienes también fueron destinados para el mismo lugar donde iba Anthony. Ellos hablaban sobre muchos rumores, pero llegando a su destino, se encontraron con la cruel realidad.

La familia mexicana necesitaba de un cierto número de esclavos para la construcción de un túnel clandestino en el cual se transportaría un sin número de drogas y armas ilegales (a consecuencia de la inminente guerra que ya se aproximaba)

Fueron arduos años de trabajo duro, y aún así, Anthony no rechistó. El siempre tuvo la firme convicción de salir algún día de allí, pero tenía que tramar un buen plan. Su anterior experiencia en el rodeo y en la vida de granja junto a su amigo Tom, lo hicieron madurar su cuerpo. Él era de los pocos que trabajaban bien, pero no porque le gustara, sino porque sabía que rebelarse en contra de sus esclavizantes era como ponerse a las patadas con Sansón.

Fueron años de malos tratos, de trabajo arduo, de humillaciones, de mal comer… pero nunca se dio por vencido. Tenía una gran fuente que lo inspiraba a aguantar con la esperanza de algún día retornar: Candy.

El proyecto del túnel al fin terminó. Los propietarios intentaron vender nuevamente a sus esclavos, pero habilidosamente tres de ellos huyeron, entre ellos, Anthony.

Transcurrieron otros ocho lentos meses para que Anthony lograra llegar al lugar al que tanto añoró volver. Días de mal dormir en las estaciones de trenes, de pedir aventones a las personas que viajaban por carretera, de caminar largos kilómetros cuando no había nadie a la vista que lo ayudara, pero aún así, tenía que volver al lugar donde siempre perteneció, con su familia, con sus seres más queridos quienes en estos momentos él ignoraba totalmente que era de ellos, si sabían sobre su desaparición o simplemente lo dieron por muerto.

Llegó a Lakewood, pero allí le informaron que la familia Andrew se encontraba en Chicago. Partió hacia allá y al fin encontró a su desconocido tío abuelo William y posteriormente, la persona a quien tanto deseó ver en todos estos años.

FIN DEL FLASH BACK

A… A… ANTHONY!

Candy estaba a punto de colapsar de nervios, pero al mismo tiempo su cuerpo sufría un torrente de sentimientos encontrados que le hicieron saber que debía guardar la calma.

Anthony la miraba con admiración. Ya no quedaba nada de la chiquilla pecosa y coletuda que conoció. Era toda una mujer, sus ojos azules recorrieron todo su cuerpo, tan bellamente desarrollado, su cabello largo rizado peinado con una sencilla y coqueta coleta, sus diminutas pecas que adornaban sutilmente su rostro ahora las veía hasta sexys. Era la imagen más hermosa que había visto en los últimos años, ni siquiera tomó en cuenta la expresión horrorizada de Candy. Le bastaba con verla.

Mientras tanto, el pecho de Candy subía y bajaba vertiginosamente debido a la dificultad de su respiración. Lo miró directo a los ojos, camino vacilada mente hacia él. Se acercó a unos cinco centímetros aproximadamente, lo seguía mirando fijamente a los ojos. Su cuerpo comenzó a temblar y repentinamente, con su mano derecha, le soltó una fuerte y dolorosa bofetada la cual hizo un estruendoso eco en el estudio de Albert.

Anthony no hizo más que cerrar los ojos y comprender el dolor de Candy. Albert le hizo una seña a Archie para que salieran del estudio y dejar a Candy y a Anthony solos, pero ella se percató de la intención de Albert.

No! Ustedes no se van a ningún lado! – le gritó a Albert

Candy, es mejor que estén solos y hablen

No! No tenemos nada de qué hablar - después se dirigió a Anthony – tantos años de creerte muerto, de sufrir y llorar por ti! Y de buenas a primeras te apareces como si nada! – le gritó al borde de las lagrimas y con escandalosos sollozos

Candy, tengo que explicarte tantas cosas! – le dijo Anthony

No quiero que me expliques nada!

Pequeña – le habló Albert con dulzura – déjalo hablar, déjalo que te explique

Está bien – dijo limpiándose las lágrimas – pero Archie se queda, el también tiene derecho a saber que sucedió aquí! – lo señaló pero Archie estaba completamente anonadado, no podía articular ninguna palabra

De acuerdo – se levantó Albert de su asiento – los dejo – se acercó a Anthony y le tocó el hombro – ánimo Anthony, te dije que no iba a ser fácil

Lo sé, tío, gracias – le dijo regalándole una sonrisa.

Albert salió de su estudio y se quedaron los tres muchachos charlando. Anthony poco a poco les fue relatando los hechos. Ni Candy, ni Archie, entendían absolutamente nada. Candy no pudo resistir más, le bajó la presión, se disculpó y se subió a la alcoba. En el estudio, Archie, con lágrimas en los ojos, le extendió un sincero abrazo a Anthony.

Estoy tan feliz por tu regreso, jamás me lo hubiese esperado, pero estoy tan feliz!

Yo también Archie! No sabes cuánto tiempo añoré el día en regresar! Durante mucho tiempo perdí las esperanzas y de verdad pensé que me iba a morir!

Pero qué bueno que no! – se separó lentamente de su abrazo – es que estoy tan sorprendido! – no dejaba de observarlo con admiración – estás tan cambiado! Mírate nada más! No me quiero imaginar todo lo que tuviste que pasar para ponerte así de fuerte! – le dijo mientras le tocaba los bíceps.

Jamás podrías! Pero olvidemos eso – su semblante estaba a la vez triste

Estás así por Candy, verdad?

Sí, pero debo comprenderla… no debió ser fácil

En absoluto, créeme que fue ella quien más sufrió tu partida, no sabíamos de que manera alegrarla! Nuestro tío Albert nos envió a todos a estudiar a Londres con el único propósito de distraernos y olvidar un poco, y creo que eso fue lo que verdaderamente la ayudó a superarlo.

Me alegró que al menos lo haya logrado superar… ahora entiendo más como se debe estar sintiendo.

Anthony, tienen mucho de qué hablar

Lo sé

No creo, yo no seré quien te diga nada, pero toma muy en serio el hecho de que te diga que es realmente necesario que hablen – se levantaron del sofá – vamos a ver al tío Albert, tenemos que ver la manera de decirle a la tía Elroy sobre tu regreso, sin que le dé un infarto! Ha estado muy enferma…

De acuerdo – ambos jóvenes salieron del estudio

Llegaron a la sala principal en donde se encontraba Albert tomándose una copa con George.

Y Candy? – preguntó incrédulo

Se sintió mal y se fue a su alcoba – le respondió Archie

Entiendo, Anthony, ten paciencia, de verdad es muy difícil para ella todo esto

Lo sé tío

De repente, llamaron a la puerta y Arthur, el mayordomo, acudió al llamado.

Señor Andrew – se dirigió a Albert con la mayor educación – lo busca el joven Grandchester

Albert volteó a mirar a Archie mientras le respondió a Arthur

Hazlo pasar de inmediato

Archie abrazó por arriba del hombro a Anthony y le dijo

Oye, no quieres ir a mi habitación? Dejemos solo a mi tío con su visita

Sí, de acuerdo

Los dos jóvenes subieron a la habitación de Archie y aprovecharon para seguir hablando largo y tendido.

Por todos los cielos Archie! Aún no logro entender porque me dieron por muerto tan fácilmente!

Créeme que ahora ni yo lo entiendo

Que a nadie se le ocurrió ver mi cuerpo?

Pensándolo bien – dijo Archie recordando – Stear fue el único que intentó cerciorarse sí tenías pulso y esos mal nacidos se lo impidieron. Después intentó abrir la tapa del féretro y eso se lo impedí yo, diciéndole que no tenía caso… Dios! Que estúpido fui!

No es tu culpa Archie, pero hablando de Stear, donde está él? No me digas que se casó!

Stear – volteó su rostro hacia la ventana – no, no se casó

Entonces? Dónde está?

Falleció – fue la determinante respuesta de Archie

Qué? – se levantó de golpe – como que falleció?

Se enlistó en el ejército – le dijo con la voz quebrada – no le dijo a nadie de sus intenciones, solo se fue.

Y como saben que se murió?

Anthony… no quiero hablar de ello… aún me duele su pérdida, es tan reciente…

Lo siento – se sentó de nuevo, apoyó sus codos sobre sus rodillas y comenzó a llorar de impotencia – yo colaboré con ello! – se cubrió el rostro y Archie lo volteó a ver intrigado – trabajé para la gente imbécil que lucra con la maldita guerra!

No es tu culpa! Deja de decir eso! Fue decisión de Stear, de nadie más!

Se acercó a abrazarlo nuevamente, ambos jóvenes necesitaban tanto ese abrazo como la necesidad de respirar para sobrevivir. Por un buen rato, permanecieron en esa habitación, unos minutos en silencio, otros tantos minutos poniéndose al tanto de sus vidas. De pronto, Anthony sintió la necesidad de buscar a Candy.

Estás seguro? Es tan reciente aún

Necesitamos aclarar todas las cosas de una vez

Se fuerte, por favor, sé muy fuerte

Que quieres decir con eso?

Tienes que hablar con ella para saberlo, yo no soy quien

Anthony sintió un desgarrador dolor en el pecho imaginándose lo peor. ¿Tendrá novio? ¿Se habrá casado ya? ¿O lo habrá olvidado? ¿Lo despreciaría tanto por el hecho de que siempre lo creyó muerto?

Tenía que despejarse todas esas dudas ya!

Mientras tanto, en la sala, Terry y Albert se saludaban efusivamente

Qué alegría que estés aquí muchacho!

Tenía tantas ganas de saludarte! Disculpa que no haya venido con Candy, tuve un asunto que arreglar

Ni te preocupes! Toma asiento, George, sírvenos unas copas por favor

Si señor

Como has estado Terry?

Que te puedo decir! Feliz! De maravilla!

Porque será? – le preguntó sarcásticamente mientras ambos se carcajeaban

Albert… nunca pensé que llegaría este momento, de verdad estoy tan feliz

Terry… - el semblante de Albert comenzó a tornarse preocupado – tú y Candy tienen algo que aclarar

Cómo? No te entiendo

Verás – no sabía cómo decirle – pasó algo, y solo ustedes dos pueden hablarlo

Qué pasó?

Ella es quien debe decirte

Vamos Albert! Deja de preocuparme!

Sube a la alcoba, allí está Candy, segundo piso, tercera puerta a la izquierda.

De acuerdo – le dijo muy intrigado alzando una ceja y moviéndose lentamente – no es algo trágico verdad?

Para nada! Pero tienen que hablar, anda! Sube! Que no quieres verla?

Sí, claro que sí – se giró, muy extrañado ante el comentario de Albert.

Subió las escaleras lentamente y llegó, encontró la puerta entre abierta y antes de decidirse a entrar escuchó unos murmullos.

Mi Candy, entiendo cómo te sientes, pero por favor necesitas escucharme!

Pero no quiero escucharte! No ahora!

Te lo ruego

No! Yo soy quien te ruego que te salgas y me dejes sola!

Candy – le dijo con dulzura mientras se le acercó y con sus dos manos alzó su rostro y mientras él se acercaba mas a ella – te amo

Déjame sola te he dicho!

Terry sintió su sangre hervir y de un fuerte golpe azotó la puerta haciendo que los ocupantes de la habitación brincaran del susto.

No la has escuchado? – gritó Terry – quiere que te largues! – le dijo al rubio haciéndole una seña para que se fuera de allí.

Quien eres tú para gritarme de ese modo en MI CASA!

El prometido de Candy! – le espetó con una orgullosa sonrisa en su cara

Anthony volteó a ver a Candy con una mirada que reflejaba dolor y al mismo tiempo enojo, pero era tan o más orgulloso que Terry, que sin decir palabra alguna se retiró de allí. Terry se acercó a Candy quien no hacía más que llorar e hipar.

La tomó del brazo y la desafió.

Espero que tengas una buena explicación para esto, Candice.

Yo… oh Terry! – se le abrazó y siguió llorando en su hombro – no he hecho nada! Yo te amo a ti!

Tu llanto me dice que también sientes algo por ese hombre – la separó de su abrazo

Él es alguien a quien alguna vez amé – le dijo quedamente

Terry entrecerró sus oscurecidos ojos y sintió más coraje correr por sus entrañas. Se giró a manera de darle la espalda, apretó los ojos evitando dejar caer unas lágrimas. Jamás permitiría que Candy lo viese llorar por celos.

Continuará…

Hola! Espero que haya sido de su agrado este capítulo en donde se resolvieron las pequeñas dudas, de donde salió Anthony? Ya lo vieron, no vino del mas allá! No duden en dejarme sus comentarios, aunque sean negativos… yo lo apreciaré mucho.

Agradecimientos especiales a quienes me dejaron un review en Fanfiction:

Epag18: Gracias por tus comentarios, yo soy muy fan de Anthony también y créeme que no podía dejar pasar escribir en mi último fic sobre él. Le tengo preparada una muy buena sorpresa, espero no te la pierdas!

Terry´s Girl: Gracias linda! Este es un Terry fic así que estoy segura que adorarás el final! Saludos!

GemaGrandchester: Amiga! Gracias por tus comentarios, adoro que te haya gustado el reencuentro y el cachondeo de estos dos. Y ya lo viste, Terryto si se encanijó mucho! Gracias!

New York Star: Nena! Es un gusto muy grande para mí que te tomes el tiempito de leer mis locuras. Adoro que te hayan gustado los capítulos! Muchísimas gracias por leer y comentar mi historia!

Klaudya: No te apures por la tardanza, me alegra que sigas leyendo, ya lo viste, la historia dio un buen giro, te gustó? Saludos y gracias!

Anónima: A la chica que me dejó un review pero no su nombre! Muchas gracias, espero haber aclarado tus dudas sobre cómo fue que apareció Anthony, saludos!

Y a las chicas que también sé me leen en esta página:

Usagi13chiba, Delindase, Luisa, Leonore, Nela2307, Hope, Fer.

Agradecimientos especiales a las chicas que me leen en el Foro Rosa:

Emelys, Arilys, ninalinda, Abby Andrew, Gema, RoseW, a ustedes tengo la facilidad de responderles directamente en el foro pero de nueva cuenta, muchas gracias!

Agradecimientos especiales a mis amigas de facebook que también me leen:

Mayra Carlín, Any Candelario, Denisse Grandchester, Nancy Aviles, Jenny Rodriguez, Martha Castrejón, y a todas las chicas del grupo "amantes de Terry" y "Candy obsesionadas"