CAPÍTULO XVI.- NECESIDAD DE VENGANZA
La mirada de Susana estaba llena de ilusión, pero al mismo tiempo la indignación que corría por sus venas la ponían en un estado de nervios incontrolables. Aún así, moría de curiosidad por saber qué querrá Terry y porque deseaba tanto estar a solas con ella.
Él por su lado, se acercó a ella, e inesperadamente la cargó y así, la llevó hasta la cama.
Que sucede Terry? – preguntaba la chica con temblorosa voz
Shhhh silencio preciosa – le besó apasionadamente los labios
Susana no cabía de la emoción, con ambos brazos le rodeó la espalda mientras Terry, con sus habilidosas manos le fue quitando lentamente el vestido. Primeramente le desnudó lo hombros, que no tardó en besar. Fue descendiendo la prenda hasta la cintura, dejando sus pechos cubiertos con un simple top que Terry se encargó de rasgar y aventar, maravillándose con la vista de sus senos desnudos. No quiso saborearlos aún… ya habría tiempo para ello, por lo que le siguió bajando el vestido hasta que se lo quitó completamente.
Se levantó un poco, pero de inmediato le invadió una gran impresión en su pecho observar su pierna amputada. Unos temibles estremecimientos sintió al ver el muñón de la chica, que casi sintió desmayarse, un enorme sentimiento de culpa corroía todo su ser, invadiéndole una terrible impotencia al ver a ella, una chica tan bella y talentosa, pero mutilada de una cruel manera. No pudo evitar sentirse nuevamente culpable, pero aún así, no estaba dispuesto a seguir los instintos de su impulsividad.
Con una actitud nada apropiada de un caballero, se apartó, se puso su chaqueta y la abandonó allí.
A dónde vas Terry?
Discúlpame Susie… lo siento mucho en verdad – le dijo sin siquiera voltearla a ver
Salió del departamento apresuradamente, bajó corriendo y en los primeros peldaños vio que estaba Mary.
Mary! Toma mis llaves – se las entregó – ve por Susana y llévatela! Después hazme el favor de entregárselas al portero
Pero joven Grandchester que sucedió?
Susana está bien – solo alcanzó a gritar
La mujer asustada subió corriendo, abrió el departamento y como no vio a Susana allí le comenzó a gritar. Pocos segundos después escuchó unos sollozos provenientes de la habitación. No dudó en ir a socorrerla.
Señorita Susana! Que sucedió? – la mujer estaba boqui abierta al observar a su patrona semi desnuda
Solo ayúdame y vámonos! – dijo entre sollozos
La mujer la ayudó a vestirse, la sentó en su silla y emprendieron camino.
Mientras tanto, desesperadamente Terry caminaba por las avenidas de la ciudad, no podía pensar con claridad, pero de cierta forma se reprochaba su actitud. Al mismo tiempo, venía a su mente la imagen de Anthony besando a Candy. Sentía hervir la sangre solo de pensar que haya logrado conquistar su corazón… acaso lo habría olvidado? Después de estar haciendo el amor todos los días durante dos semanas enteras, se atrevió a olvidarlo? No quería pensarlo, pero le era inevitable.
Impulsivamente, llegó a la casa de Karen. En cuanto tocó, la chica no tardó nada en abrir, y enorme sorpresa se llevó al ver que su visita es Terry.
Cerrando la puerta, se le aventó y la besó ansiosamente. Karen no podía creérselo, pero estaba feliz. Como buena amante que es, lo llevó de inmediato a su recamara y allí, lo despojó de la ropa en escasos segundos, mientras no paraba de besarlo en todo el cuerpo y gemir desesperada.
Después ella se levantó, y se quitó el camisón y la ropa interior. Se volvió a aventar a la cama, pero Terry la giró a manera de quedar él encima de ella. Pasados unos quince minutos, Karen le gritaba que la hiciera suya.
Pero la naturaleza de Terry no respondió.
Ella acariciaba desesperadamente su entrepierna, pero seguía sin responder, a lo que él se levanto y furioso, comenzó a vestirse sentado al borde de la cama. Por detrás, Karen acariciaba su pecho desnudo.
Ay mi adorado Terry, eres un galán, un rompe corazones… quién se va a imaginar que eres un impotente…
PUDRETE! – la aventó. Se levantó de la cama y en el camino se fue vistiendo la camisa.
Salió nuevamente corriendo hacia las calles de Nueva York, y se dirigió a su bar preferido. Pidió la botella entera de whiskey, de una vez…
"Impotente yo! Reverenda estúpida! En realidad el estúpido soy yo! Porque siempre me dejo guiar por los impulsos? Mi corazón, mi cuerpo, mi vida entera vaya! Todo le pertenece a Candy… solo a ella! Porque me has olvidado tan pronto… Candy?"
Pensaba melancólicamente entre copa y copa. Llevaba más de la mitad de la botella… y no le importaba seguir, pero de pronto, un amigo del bar se sentó junto a él.
Terry! Hey, Terry! – le hablaba pues el actor reposaba la cabeza en la mesa
Déjame en paz!
Terry… no se qué demonios te ocurre… te la has pasado mencionando a una tal Candy… si de verdad la amas como dices… qué diablos haces bebiendo de esa manera?
Cállate! No te metas!
Terry! Animo! Te llevo a tu casa!
Yo puedo irme solo, no soy un bebé! – se levantó queriendo demostrarle a su amigo que podía caminar, pero solo consiguió tambalearse y caerse
Si cómo no! – lo levantó y se lo llevó hasta su automóvil.
Por supuesto, al día siguiente amaneció con resaca, pero no le importó, igual se levantó, se duchó y se preparó para seguir con su vida. Candy hacía la suya… él también.
De repente, su portero llamó a su puerta y le entregó un telegrama. Provenía de Chicago. Ni se molestó en abrirlo, lo partió en dos y se fue a su ensayo.
Ya estando en el teatro, el trato de Karen hacía él cambió radicalmente. La chica ya no se le ofrecía ni se le encimaba como de costumbre. Lo saludó con un simple "hola" y se limitó a hacer bien su ensayo. Terminando, lo ignoró y se fue a su camerino.
Vaya! Al menos la impulsividad de Terry sirvió de algo. No podía evitar sentir un poco de vergüenza al saber el porqué Karen lo ignoraba, después de todo su masculinidad quedó en juego, pero que alegría sentía que al menos ese hecho tan penoso sirviera para quitársela de encima.
Por otro lado, se sentía muy apenado también por Susana. Ya planearía después que rayos hacer para lograr que lo disculpara, pues debe sentirse completamente humillada, y con justa razón. Eso sí, jamás volvería a darle señales de esperanza.
Lo de Candy le dolía hasta el alma, sabía que debería haber explicaciones para ello, pero su tonto orgullo le impedía indagarlas.
Chicago
Antes de llegar a su área de trabajo, Candy se dio una vuelta por el laboratorio. El químico la saludó amablemente y le extendió el sencillo sobre.
Tan pronto? – exclamó ella
Tú tienes trato preferencial, Candy – le guiñó el ojo
Pues, gracias!
Se fue de allí y se dirigió hacia una de las salas de espera que solían estar más vacías. Le temblaban las manos, pero quería quitarse la curiosidad de una vez. Abrió el sobre y más claro, ni el agua. POSITIVO.
Su corazón se alebrestó de alegría. Un pequeño pedacito de su amor por Terry crecía dentro de ella. Ahora que ya estaba completamente segura, decidió no darle importancia a las presiones de la tía Elroy, le gritaría a todo el mundo que ya tenía fecha prevista para casarse con Terry y que estaba esperando un hijo de él. Lo que dijera la tía Elroy, Anthony, o la sociedad entera en el país, le valía un cacahuate. Si la anciana optaba por excluirla de la familia Andrew, también le valía, total, creció sin nada, completamente humilde y feliz, además, no necesitaba preguntarse si Albert la apoyaría o no. La respuesta era más que obvia y eso, era más que suficiente para ella.
Llegó al fin su horario de salida, tan ansiado. En lugar de irse a su departamento, arribó a la mansión. Como siempre, lo primero que hizo fue buscar a Albert a su estudio.
Candy! Pequeña! Qué alegría verte por acá! – le extendió un sincero abrazo
Gracia Albert! Tengo algo muy importante que decirte – se sacó el pequeño papel de su bolsillo. Albert no tardó en desdoblarlo y alegrarse por el resultado
Felicidades Candy! – la abrazó mas fuerte – en verdad pequeña, me da tanto gusto, yo sabía que sí estabas esperando!
A mí también me da tanto gusto, Albert! Pero no solo he venido a mostrarte el resultado
Entonces?
Quiero hablar con todos, especialmente con la tía abuela
Sobre tu embarazo?
Sobre todo!
Estás segura? En tu estado debes permanecer tranquila
Lo sé! Y no lo estaré hasta aclarar todo! Yo me voy a casar con Terry, con nadie más! Y si siguen empeñados en obligarme… soy capaz de huir, Albert
Estás realmente desesperada verdad? – la miró con tristeza
Si no hago algo pronto… me terminaré arrepintiendo…
Te entiendo. Haré bajar a todos a mi estudio, yo permaneceré contigo todo el tiempo, te defenderé y no permitiré que te hagan daño, ni con palabras siquiera…
Gracias Albert, lo sé, lo sé muy bien
De acuerdo.
Salió para indicarle a George que les avisara a los demás bajar. Anthony y Archie no tardaron nada, pero la tía Elroy se quiso dar a desear. Bajó cuarenta minutos más tarde.
Y bien – habló la mujer con su insidiosa voz – espero que lo que tengan que decirnos sea importante
Candy volteó a mirar a Albert y él, le tocó el hombro cariñosamente, alentándola a hablar.
Yo – comenzó la pecosa su discurso – acabo de enterarme de una gran noticia – bajó la mirada – tía abuela, aunque usted no me crea, yo de verdad la estimo mucho, y por ese cariño, además del enorme respeto que le tengo, me veo en la necesidad de informarle lo que está ocurriendo.
Continúa
Yo espero que no me juzguen por esto… pero mientras Terry estuvo en Chicago, el se quedó conmigo. El resultado es que… es…
Anthony y Archie se miraron simultáneamente. Ambos ya sabían lo que Candy diría.
Estoy esperando un bebé, por supuesto es de Terry… y por ello creo que lo más conveniente es seguir con mis planes de boda con él, y no con Anthony – volteó a mirar al rubio – sé que me vas a entender Anthony, yo te quiero mucho, pero no puedo casarme contigo
Mientras la pecosa seguía con su discurso, a la tía abuela casi le da un infarto. Aún con dificultad, se dio el lujo de regañar y ofender a Candy
Y dices que me profesas respeto? Además de ser una recogida eres una mujerzuela! Qué horror!
Tía! Te ruego que no ofendas a Candy! – le dijo Albert
Claro! Tu siempre defendiéndola! Jamás se hubiera atrevido a decirme esto sin estar tú presente!
Tía abuela por favor entiéndame! – rogaba Candy
William – la ignoró por completo – ve diciéndole a tu querida hijita que pasaré por alto el vergonzoso hecho de su embarazo. Se casará con Anthony la próxima semana, él será el padre de ese bebé y no se diga más. Si no acatan mi decisión, la expulsaré de mi familia!
La mujer se levantó y se retiró.
Anthony! – le habló Albert – porque no haces algo? Oh pero claro! Si todo esto es tan conveniente para ti, no es verdad?
Ya he intentado hablar con ella pero no me escucha!
Eso es verdad tío – dijo Archie – yo he visto cuando la tía Elroy lo ignora pues en el fondo ya se imagina lo que Anthony le dirá...
Aun así debes insistir más! – le retó mientras abrazaba a Candy quien permanecía llorando sobre su pecho.
Lo haré, en verdad lo haré – se salió y Archie lo imitó
Pasado un buen rato, cuando los sollozos ya no le impedían hablar…
Albert, estoy realmente desesperada, quiero pedirte un gran favor
Dime
Quiero irme a Nueva York, cuanto antes, no me importa renunciar a tu apellido, nadie tiene derecho a obligarme a hacer algo que no deseo!
A ver Candy, primero debes tranquilizarte, estás tomando una actitud muy impulsiva y eso no es bueno
Es que si no, que hago!
Tranquilizarte y esperar a que venga Terry, el prometió venir, se va a casar contigo y se olvidarán de todo esto, y eso sí, jamás nadie te retirará mi apellido, la decisión de adoptarte fue mía y yo soy la cabeza de esta familia, aunque la tía abuela no lo quiera ver así… en esta familia nadie aplasta mi autoridad.
Yo no te quiero buscar problemas con tu familia
No lo harás, son ellos lo que ocasionan los problemas
Quiero irme de aquí Albert… olvidarme de todo, ser feliz con Terry
Lo serás! Pero no de esa manera! Tienen que hacer las cosas bien…
Pero es imposible!
No lo es! Pequeña… acabo de enviarle un telegrama, estoy seguro que en cuanto lo lea él sabrá cómo resolver esta situación
De verdad? Oh! Gracias Albert! – se le abrazó más fuerte, sintiendo en su corazón una dulce esperanza.
No hay nada que agradecer, Candy, en verdad, admiro el gran valor que tuviste de enfrentar a la tía abuela
No tenía opción
Pero eso no quita que fuiste muy valiente, pequeña…
Por seguir defendiendo mi amor por Terry soy capaz de lo que sea… ya una vez me lo lograron arrebatar injustamente… ahora no permitiré que sigan empeñados a separarme de él – lo volvió a abrazar y siguió desahogándose libremente en el regazo de su mejor amigo.
Nueva York
Al llegar a su casa después de la presentación de ese día, Terry se indignó por el hecho de que su madre lo esperaba afuera de su puerta.
Buenas noches madre – se acercó a besarla – que haces tan tarde por acá?
No te preocupes hijo, estoy bien, afuera me espera mi mayordomo
Y a que debo tu visita? – le preguntó mientras abría el cerrojo
Hijo… me enteré de algo y quiero que tu lo veas – le mostró un periódico
Ah! Eso… - su voz sonaba un tanto entristecida
Ya sabías? Hijo, que piensas hacer?
Nada! Ya tomó su decisión, yo que puedo hacer
Por Dios! Como puedes decir algo así? Terry… desde mi punto de vista femenino… Candy en esta foto se ve triste, su mirada se ve apagada…
No sigas! – la interrumpió,
Pero Terry! – la ignoró y se metió a su habitación – ah! Que terco!
Eleonor se fue a sentar enfadada un momento a la pequeña sala observando todo a su alrededor. En el piso pudo notar un sobre partido en dos. Se acercó y pudo observar que se trataba de un telegrama proveniente de Chicago. Lo levantó pero no se decidía a abrirlo. "Dios mío, qué hago, que hago? Ah! Qué más da! No creo ser la primera persona en leer correspondencia ajena!"
Cuidadosamente lo abrió, unió los dos pedazos y leyó el contenido. Estupefacta quedó con lo que se acababa de enterar.
Sin dudarlo, tocó desesperadamente la puerta de Terry.
Terrence! Terrence! Ábreme en este momento por favor, te lo ordeno!
Discúlpame madre… no estoy de humor, puedes retirarte cuando quieras!
Deja de ser tan grosero! Soy tu madre! Ábreme esa puerta!
Te dije que me dejes en paz!
Está bien, me iré! Pero antes de eso, te leeré en vos alta un telegrama que me encontré por allí roto – la dama carraspeó un poco para comenzar su lectura
"Obligan a Candy a hacer algo que no desea. Urge hagas algo. Bebé en camino. Albert"
Eleonor gritó estas líneas como jamás lo había hecho en toda su vida de actriz, con el único propósito de que a Terry le quedara más que claro.
Te veo otro día hijo mío! – le dejó el telegrama en una mesita y se retiró de allí feliz y contenta de la vida al enterarse tan abruptamente que será abuela.
Mientras tanto, en su habitación, Terry apenas comenzaba a procesar la información recién recibida.
"La están obligando? Ese infeliz obliga a mi Candy? Jamás lo permitiré! Sobre mi cadáver, imbécil! No le tocarás un pelo ni a ella ni a mi hijo!"
Se levantó con enormes energías, se puso su chaqueta, volvió a darle una rápida leída al telegrama reprochándose el porqué no lo leyó antes y agradeciéndole a su madre su indiscreción. Tomó sus llaves y se dirigió a la casa de Robert.
Continuará…
Chicas hermosas! Me merezco los zapes! Jajaja pero ya lo vieron… no sucedió nada! A petición de muchas me apuré con este capítulo, que aunque está corto, es conciso. Estoy escribiendo desde ayer toda la tarde y hoy desde muy temprano ;)
Agradecimientos especiales a quienes me dejaron su review
Nela: Hola! Que gusto que se haya aclarado este asunto del anonimato! Gracias por seguir la historia, ya lo viste, el rebelde ya reaccionó! Saludos!
Karina Grandchester: Espero este capítulo no te haya decepcionado y dejes de leer, jajaja! Saludos y gracias!
Magacafi: uy que te puedo decir? Candy muchas veces peca de estúpida pero que se le va a hacer? Y el otro menso pues está bien cómodo acatando las ordenes de la anciana aquella, jajaja, saludos amiga y gracias por leer.
Klaudya: A mí también me cae mal ese Anthony aprovechón, a él ya le tengo destinada una parejita, pero no te adelanto más! Gracias por tu review y saludos!
Litac: olía a cuernos pero no pasó a mayores! Ese Terry sigue siendo un impulsivo! Saludos y gracias por seguir leyendo!
Pathya: oh linda! Gracias por tus comentarios, a Terry aún no le ha caído bien el 20 de que será papá por el coraje que sintió con el telegrama! Espero que te siga gustando la historia, saludos y gracias por leer!
Grecialica: Pues mira, me apure con tal de que no te quedaras sin uñas! Jeje saludos y gracias por leer!
Agradecimientos especiales a quienes me leen también en FF
Usagi13chiba, Delindase, Luisa, Leonore, Nela2307, Hope, Fer, New York Star, Terry´s Girl, Grecialica, Jenn, Karina Grandchester, Denisse Grandchester, epag18.
Agradecimientos especiales a las chicas que me leen en el Foro Rosa:
Emelys, Arilys, ninalinda, Abby Andrew, Gema, RoseW, Beliangoma, Any, Monica alias "cosa", antealb, a ustedes tengo la facilidad de responderles directamente en el foro pero de nueva cuenta, muchas gracias!
Agradecimientos especiales a mis amigas de facebook que también me leen:
Mayra Carlín, Any Candelario, Denisse Grandchester, Nancy Aviles, Jenny Rodriguez, Martha Castrejón, Jenn García, Grecia Ramírez, Klaudya Bernal, Claribel Cid, Emelys Salazar y a todas las chicas del grupo "amantes de Terry" y "Candy obsesionadas"
