No pudo evitar mirarla lascivamente, ella dejó de discutir y buscó la toalla para cubrirse. Comenzó a golpearlo con su traje de baño mojado, él se salió del vestidor, aunque se resbaló porque en el piso había agua pudo sostenerse para no terminar en el suelo.

«Qué vergüenza ¡me ha visto! Eso solo debe pasar en la noche de bodas, esa mirada, sentí una corriente eléctrica por todo mi cuerpo, ese hombre despierta todos mis sentidos, ahora no sabré cómo comportarme delante de él, ¿qué hacía en el vestidor?»

Los demás jóvenes alcanzaron a ver cierto forcejeo y luego de eso un Albert avergonzado golpeando su mano contra la puerta.

―Tío ¿qué pasó? ¿por qué te lastimas? ―preguntaron desconcertados.

―¡Soy un estúpido! Todo ha sido un malentendido, no quise verla, ella entró de pronto y yo estaba en el closet supervisando que hubiera toallas secas ―dijo en voz fuerte para que Candy lo alcanzara a escuchar.

Los jóvenes entrecerraron los ojos dudando un poco lo que afirmaba Albert, es algo que él no haría personalmente, sino que mandaría a alguien que lo hiciera. Al menos las chicas le creyeron.

―Por favor, Paty, Annie, entren con Candy y hablen con ella, díganle que me perdone, que no fue intencional.

Sus amigas tocaron la puerta y le hablaron para que les abriera. Candy ya se había puesto la ropa.

― Candy ¿Qué pasó? ―preguntó Paty.

―Me vio, él estaba escondido en el closet, ¡me estaba espiando!

―Él dice que no fue intencional, que solo se cercioraba de que hubiera toallas secas.

―Si lo escuché Annie, pero no estoy segura de que sea cierto.

― ¿Qué harás? Si no lo perdonas ya no iremos a ese viaje, y yo quería pasar más tiempo con Archie.

― Y yo con Stear.

―Lo siento chamacas, pero si hago de cuenta que no pasó nada, él pensará que soy fácil, que puede hacer conmigo lo que quiera.

―Ya sé, hazte la enojada y lo perdonas el domingo, de seguro, no descansará hasta que obtenga tu perdón, además tu venganza quedaría inconclusa. ―dijo Annie quien no estaba de acuerdo con que Candy fuese vengativa pero como quería estar con Archie haría todo para persuadir a su amiga.

―Entonces ahora mismo saldremos y nos iremos.

―Candy, pero los muchachos nos dijeron que prepararon un almuerzo especial para nosotras, no puedes hacerle ese desaire a la señora Elroy. ―intervino Paty.

―Ya una no puede actuar dignamente. ¿A poco si les hubiese pasado a ustedes no querrían irse?

―Yo se lo diría a mi padre para que lo obligue a casarse conmigo. ―dijo Paty decidida.

―Yo haría que se comprometiera conmigo.

―Ustedes están locas. Está bien, solo no lo miraré lo que resta de la tarde.

Las muchachas salieron vestidas con la misma ropa con la que llegaron, Albert no estaba ahí, se había acordado de que mandó a que le destrozaran el auto a Candy "accidentalmente" para reponérselo con un auto más grande, no quería que lo odiara más aún. Se escuchó un golpazo y fueron corriendo afuera de la casa, al auto lo había aplastado una gran rama de un árbol enorme, fue pérdida total. Candy casi se desmaya porque todavía lo estaba pagando. Albert había llegado demasiado tarde.

―No te preocupes Candy, responderé por los daños causados, fue mi jardinero que estaba podando el árbol. Mientras se arreglan los trámites del seguro te daré uno de los míos para que tengas en que transportarte, y luego iremos a comprar el auto nuevo.

Candy quien había dicho que no lo miraría en todo lo que restaba de la tarde se lo quedó viendo molesta, realmente era exasperante, al parecer él quería controlarlo todo, que casualidad que su auto que a él no le había gustado en ese momento ya estaba destrozado. En cuanto a Albert, se sentía más aliviado, al parecer "la pequeñez" de haberla visto desnuda no era comparable a que acabara con su auto. Ya lo otro había quedado en segundo término.

―Candy en realidad, yo tengo un prototipo de auto eléctrico mejor que los de Tesla, si lo eliges mi tío me apoyará para su fabricación a gran escala.

―Stear, por favor, no ves que la pobre chica está en shock, déjala que procese todo. ―Lo reprendió Archie.

La señora Elroy negaba desde la ventana, no podía creer que Albert estuviera tan desquiciado por Candy, dudaba que lo ocurrido fuera accidental

―Es hora del almuerzo, vamos a pasar al comedor y desde mi tableta podemos elegir tu próximo auto.

―Quiero uno igual ―comentó Candy.

―Candy no cabemos las tres en tu auto, es hora de que elijas un sedán. ―intervino Paty, así ni Annie ni yo iremos en la cajuela.

Albert había ordenado que pusieran a Candy junto a él en la mesa del comedor, el auto fue una excusa perfecta para que se acercara a ella y visitaran las páginas de las diversas marcas de carros, aunque Albert le había insistido comprarle un tesla o BMW ella lo rechazó y optó por un Yaris de la Toyota. Eligieron entre todos, el destino donde irían de viaje. La señora Elroy no los acompañó a almorzar porque el susto que le produjo el auto siniestrado le causó jaqueca.

Esa noche Albert llevó a las muchachas a la casa de Candy, ella no quiso aceptarle el auto prestado, tenía miedo de chocarlo y quedar endeudada con él.

―Papá te llamo para pedirte permiso, me invitaron a pasar mis vacaciones en México, específicamente en los cabos.

―Allá están los sicarios, se roban a las muchachas para prostituirlas, no te doy permiso es muy peligroso. Además ¿Quién te invitó? ¿No que irías con Patricia a Inglaterra a visitar a sus papás?

―Tu cliente, el señor William Albert Andrew. Paty no irá a Inglaterra sino a los cabos porque también a ella la invitaron.

―Pero ¿no que ese hombre te desagrada?

―Si, pero las chamacas están enamoradas de sus sobrinos y ellos también irán, por ese motivo quieren que las acompañe, creo que no debo ser egoísta, debo ser empática con mis amigas y apoyarlas en sus conquistas.

―Pero ¿No que Patricia tiene novio?

―Si pero no le conviene.

―Está bien, ve con ellas, confío en tu buen juicio y que te portarás correctamente, te doy permiso solamente porque sé que ese hombre te cae mal.

Candy pensó «Si supiera que me gusta demasiado y lo que pasó en el vestidor»

Por fin llegó el día en que viajarían, se fueron en vuelo comercial, pero en primera clase. No le contó a su papá lo del auto siniestrado no preocuparlo.

―Candy lo del seguro ya está resuelto, mi amigo es dueño de la compañía y te dieron trato preferencial, les pagué el deducible, así que el lunes te depositaran el dinero a tu cuenta.

―La verdad no sé si agradecerle porque es algo que su empleado ocasionó.

―Lo sé y me disculpo ―Él la miró fijamente y ella se acordó de lo que pasó en el vestidor y no le pudo sostener la mirada.

―Candy dime que sería para ti lo más romántico que alguien puede hacer por ti.

―Quizá que me dedique una canción.

Llegaron a la propiedad de los Andrew, era una hermosa residencia cerca de la playa. Quedaron de acuerdo que irían en la noche a un lugar donde había números musicales. Ellas dijeron tajantemente que no irían a un club nocturno o discoteca.

Esa noche estaba reservada una mesa para 6 personas, de pronto Albert se desapareció.

―¿No te dijo mi tío adonde iría? Ya tiene 10 minutos que se fue.

―Solo me dijo que tenía algo importante que hacer, Ay Stear no te preocupes, vamos a disfrutar de la compañía de las muchachas.

El trio terminó su canción de pronto empezó una música de piano y se escuchó―: Esta canción va dedicada a la joven más hermosa del mundo, se llama Candy.

Candy, mi amor

Tus pecas lindas sooon

Candy acéptame

Yo tu novio quiero ser

Candy, Candy, Candy, Candy, Candy, Cand, Candy yo te amo. Wow

Candy, Candy, Candy, Candy, Candy, Candy, Candy yo te amo.

Archie y Stear se cubrieron la cara, les dio vergüenza el espectáculo que su tío estaba haciendo.

Hola Chicas, favor de imaginarse esa canción con la música de la película Mario Bros. Peach interpretada por Black Jack.