Lágrimas y Sexo Parte Uno

Aquella noche ninguno pudo dormir, miles de pensamientos les consumían dando lugar a miles de dudas y sentimientos.

Hinata por fin pudo dormirse sin saber que hacer ahora, el trato había sido tan preciso pero ahora ella se había dado cuenta de lo lejos que estaba llegando y las posibles consecuencias de aquello.

Ahora estaba más envuelta en esa extraña relación con Naruto y a pesar de que sabía que lo que al principio cada uno buscaba era más para su propio beneficio, se sintió tan mal al saber que posiblemente tendría que salir de aquel lugar y solo le quedaba regresar al mundo del espectáculo y levantar de nuevo la imagen de Luna Nueva.

Pero…algo muy dentro de ella parecía haberse roto.

Naruto daba vueltas en su cama no logrando dormir en lo mas mínimo, esperaba tener un lindo sueño húmedo que al menos le despejara de aquellos pensamientos, pero fue inútil no sabía en qué momento estos habían dejado de tener algún sentido.

Así que prefirió bajar a tomar un vaso de leche para ayudarle a dormir, se quedo bastante tiempo sentado en el sillón esperando que las ideas le llegaran a su cabeza.

-Esto no es bueno…a este paso habrá muchos lastimados – se decía mientras apoyaba los brazos escondiendo la cabeza, así que se levanto de nuevo para ir a dormir.

Al pasar por el cuarto de Hinata no pudo evitar quedarse y mirarla dormir, si no tenia cuidado ella sería la más perjudicada por sus tonterías.

A la mañana siguiente costó mucho trabajo el poder levantar al rubio, quien debido a la falta de sueño ahora no podía levantarse y Hinata no sabía qué hacer para lograrlo.

-Cielos…y ahora que hare no puedo levantarlo – moviéndolo más fuerte pero sin ningún resultado, así que se recargo para levantarlo pero el movimiento del chico le hizo caer sobre de él.

Se quedo estática por aquella posición mientras el rubio ahora tenía los ojos más abiertos al sentir el peso de la chica sin saber qué hacer.

Aquello les tenia extrañamente tensos y al mismo tiempo perdidos uno en el otro, Naruto instintivamente llevo su mano hasta su cintura atrayéndola más hacia el haciendo que ella se ruborizara sin saber cómo reaccionar.

Cerró sus ojos dejándose llevar por el momento esperando por los labios del rubio pero el ruido de algo les hizo girarse.

-Hmp…Hmp…es que no tuvieron toda la noche para hacerlo – un molesto Sasuke les mirara recargado en la puerta esperando que alguno dijera algo pero ambos parecían no reaccionar aun al chico.

-Dobe ¡ qué haces aquí, quien te dejo entrar ¡

Saltando de golpe solo para terminar en el suelo y en una posición más comprometedora sobre Hinata que se dolía por el golpe.

-Lo siento Hinata…eh – ruborizándose por la posición en que se encontraba

-No…no…importa…yo – totalmente avergonzada olvidando la presencia de Sasuke en la habitación

-Oigan ustedes…acaso no tienen vergüenza – mirándolos fuertemente esperando que en esta ocasión le tomaran atención, para salir al momento por la puerta.

-Espera porque andas por aquí como si fuera tu casa – levantándose rápidamente y seguirle después de ayudar a levantar a Hinata que también les seguía.

Cuando bajo las escaleras el rubio ya estaba desayunado lo preparado por Hinata mientras el rubio seguía mirándole con enojo.

-Que ya terminaron – mirándoles con una sonrisa de burla ante la mirada de enojo y el rostro apenado por parte del rubio.

-Ya dime como entraste y qué demonios haces aquí – poniéndose frente al pelinegro que seguía desayunando muy quitado de la pena.

-Recuerda que siempre pones las llaves en la maceta de afuera, sabes deberías ser más cuidadoso – sin molestarse en mirarle siquiera continuando comiendo.

-Serás….- mirándole con enojo mientras Hinata reía nerviosa por aquella discusión

-Supongo…que ya sabes sobre lo que ahora se cuenta, tú, ella, Gaara y yo – mirándole con seriedad mientras el rubio se sentaba y recordaba lo del tren.

Naruto apretó los puños y los dientes sumamente molesto, en tanto Sasuke miraba de reojo a Hinata con un semblante triste por lo que pronto unió las cosas.

-Ya veo…al menos sabes quién demonios es quien dice esas cosas sobre ti, tienes al menos una sospecha

-No…si lo supiera ya hubiera hecho algo

-Bueno, pues en ese caso será mejor que nos demos prisa en llegar, esto se volverá un horno y nosotros seremos quemados – levantándose de prisa mientras le observaban totalmente serios.

-Está bien….pero desayunare antes tu ya lo hiciste – mirándole con un enorme puchero al pelinegro

-Y también cámbiate o quieres ir en piyama – señalando los bóxers que usaba y con lo cual paseaba muy tranquilo por la sala.

El fuerte grito del rubio corriendo hacia el segundo piso le hizo reír a todo lo que daba, mientras Hinata se había quedado en Shock al olvidar los paños menores del chico y como estaba con él hace unos momentos.

El camino a la escuela fue sumamente pesado, y más al ver que aquella pareja era acompañada por Sasuke Uchiha, pero la mirada asesina por parte de ambos chicos fue suficiente para que nadie dijera ninguna palabra.

Pero más que nada fue ese ambiente tan tenso que ahora les envolvía por completo.

Y el llegar a la escuela no era la excepción pues todas las miradas se posaron sobre ellos a su llegada, el recibir de Gaara que les miraba adivinando todo por las expresiones de ellos.

-Y bien alguien puede decirme lo que pasa – el pelirrojo mirándoles seriamente

-Pues un maldito rumor fuera de control –Sasuke respondía muy molesto mirando de reojo al resto de la escuela

-Naruto estás seguro de no tener al menos una sospecha de quien puede estar detrás de esto – Gaara insistía por que el rubio hiciera memoria.

-Lo siento…por mucho que me esfuerce no recuerdo el haber molestado a nadie para que se vengara de este modo.

-Naruto-Kun…- Hinata le veía con tristeza sin saber cómo ayudarle en ese momento.

-Bueno eso no importa habrá que ver que hacer ya que esto está tomando magnitudes muy serias – El pelirrojo al sentir la presión de las miradas se daba cuenta de cómo estaba creciendo aquello.

-Es cierto… - Sasuke mirando a cierto grupo de chicas que le miraban.

-Sasuke ese es el grupo de Karin y Sakura…por qué no te han acosado últimamente

-Seguramente por los rumores, pero ese grupo crece cada vez más – poniendo una expresión seria

-Quienes se les unieron –Gaara ahora le miraba al ver aquella mirada en el pelinegro

-Pues Tayuya, Tsuchi Kin, Suzumebachi Kamizuru y no recuerdo a la otra chica – poniendo cara de fastidio al no recordar mas nombres.

-Solo chicas…da miedo –ahora mirando al rubio con un aura oscura que caía sobre él mientras Hinata le acariciaba la espalda tratando de animarle.

-Lo sé –También mirando al rubio mientras se le escapaba una sonrisa al verle así.

Kakashi sintió aquella pesada tensión en el salón la cual la mayoría era dirigida hacia el rubio así que solo se rasco la cabeza y dio un profundo suspiro.

-Bueno… antes de otra cosa quiero que sean amables con su nueva compañera…eh cuál es tu nombre

Una joven caminaba hacia Kakashi, cabello rubio oscuro y ojos verdes, un gran porte además de un cuerpo bien definido que capto la atención de los estudiantes masculinos

-Hotaru…Hotaru Tsuchigumo es un placer conocerles por favor sean amables conmigo – haciendo una reverencia.

El resto de salón comenzó a hacer algarabía a la chica diciéndole toda clase de piropos, así como peticiones de salir o de noviazgo.

-Ya, ya tranquilos esa no es la forma de tratar a las chicas – Kakashi tratando de calmar a los alborotados estudiantes

-Lo siento…pero ya estoy comprometida con Naruto Namikaze

Todos se quedaron callados mientras el rubio alzaba la cabeza y ponía atención a la chica ya que había estado encogido en su pupitre.

-Que has dicho…

-Naruto-Kun…desde hoy seré tu prometida – sonriéndole ante la mirada asesina de todos

El salón completo se levanto al tacharlo de un Don Juan y de tener varias chicas, Hinata estaba helada al ver a aquella chica no esperaba encontrársela en la escuela y ahora no sabía qué hacer o como actuar.

-Lo siento…si mi madre te dijo algo, pero en este momento Hinata es la única chica para mí – levantándose para mirarla de frente y después hacer una reverencia en modo de disculpa.

-Que dices, acaso tienes novia eso no es lo que había dicho Kushina-San

-Es verdad a mi me consta – diciendo con fastidio Sasuke ante la mirada de asombro del resto de los presentes.

-Pero debe haber un error yo he venido para vivir con Naruto-Kun.

-De verdad lo siento…pero eso no será posible- mirando a la chica que empezaba a poner un semblante triste.

Ella le miro ahora seria cambiándole poco a poco por una de enojo, mientras caminaba a un asiento vacío y miraba de reojo a Hinata que solo sentía escalofríos por aquella mirada tan pesada.

-Bien será mejor seguir con la clase – decía Kakashi mientras pensaba que otro poco y aquello se hubiera salido de control.

Las cosas se salieron más y mas de contraste Naruto había dicho aquello sin pensar y no estaba seguro de las consecuencias que traería aquello, pero de lo único que estaba seguro era que no quería que Hinata saliera lastimada.

En cuanto terminaron las clases prefirieron salir antes de que algún nuevo rumor se fuera formando.

Hotaru camina triste y molesta tenía pensado en vivir con el rubio pero muy pronto se entero que el ya vivía con aquella chica llamada Hinata lo que intensifico su molestia.

-Hola, eres Hotaru no es cierto

-Si, quien lo pregunta

-Tranquila no te pongas a la defensiva, te gustaría vengarte de lo que te hizo Naruto

Hotaru se quedo en silencio mientras asimilaba aquello en medio de su enojo que aun no bajaba.

En tanto Naruto y Hinata ya habían llegado al departamento ambos serios y deprimidos por el rumbo en que estaban yendo las cosas.

-Preparare la comida

-Ah…claro – sin mucha emoción el rubio se dirigió directamente a su cuarto mientras Hinata le miraba triste.

Fue tanto aquel sentimiento que cuando se dieron cuenta ya había anochecido ante el asombro de ambos, cada uno quería expresar sus miedos al otro pero no sabían cómo hacerlo.

Fue hasta que Hinata se armo de valor y prefirió en buscarle para hablar de todo aquello, al encontrar la puerta abierta entro topándose con enormes posters de Luna Nueva, además de discos de música y otras figuras de anime acompañadas de su desorden.

Hasta ahora se había atrevido a llegar más de la puerta en donde se quedo de pie mirando aquello.

-M e pregunto quién pesara mas para Naruto-Kun…Hinata o Luna Nueva - aun de pie con la mirada perdida por aquellos pensamientos.

-Que ocurre Hinata – la voz del rubio el saco de aquello mirándole sin playera y sentado sobre la cama.

No le había visto y ahora no podía reaccionar ante aquel chico logrando ponerla sumamente nerviosa, el rojo de sus mejillas crecía mas y mas ante la mirada celeste del chico haciendo que la bajara por inercia y recordara la palabras que tenía pensado decirle.

-Yo…bueno…es…

El rubio la miro detenidamente y se dio cuenta de que estaba en su cuarto y de cómo se encontraba el

-Lo siento me pondré algo enseguida

-Naruto ¡

Haciendo que el chico se detuviera de inmediato mientras Hinata caminaba hacia el provocándole muchos nervios al ver aquellos ojos tan hermosos que se debatían por muchas emociones por parte de la chica.

Sin saber por qué ahora le estaba besando con fuerza haciendo que la chica se estremeciera y perdiera todo el valor reunido en ese breve momento.

Sus manos comenzaron a jugar con la espalda de ella aun sobre la blusa que llevaba, ella podía sentir aquella espalda además de la piel bronceada del chico.

Aquellos besos comenzaban a subir mas y mas de tono, el jugando dentro de su boca degustando aquel dulce néctar que le incitaba a continuar sin importar nada más.

El sentir los gemidos de la chica le tenían en éxtasis, sentir su piel, saborearla solo le hacía sentirse como una bestia a punto de devorar su único alimento en muchos días.

Llevándola ahora en brazos hacia su cama tirando todo lo que tenia, la contemplaba aun perdido en aquel extraño sentimiento.

De nueva cuenta comenzó a besarla con fuerza mientras sus manos se introducían en su blusa haciendo sacar varios gemidos que opacaba con sus propios labios.

Con esfuerzo pudo desabrochar aquella blusa mostrando un hermoso espectáculo del cual comenzó a saborear con intensidad al apretar con fuerza aquellos pechos sin dejar de succionar los suculentos labios de la joven en su cama.

Continuara…

Perdón por dejarlo hasta ahí prometo seguirle desde este punto en el siguiente y no tardar demasiado, como saben no soy buena para lemon, lime o cualquier otro de estos derivados, pero eso no quita que hago mi lucha para hacerlo.

Próximo Capitulo: Lágrimas y Sexo Parte Dos