Me disculpo por la gran demora que estoy teniendo con las historias pero por algunas circunstancias por las que estoy pasando no he podido continuar con estas, también he podido revisar correos o checar los foros donde estaba espero sepan comprender y me disculpen mis largas demoras.
Nada es un cuento de Hadas
Epilogo
Y los años pasaron y pasaron…bueno no tanto
En lo más alto del bronceado rostro del rubio, aquella ceja tenía un extraño temblor acompañado al lado de este una venita que parecía ir en contra de aquel rígido movimiento.
Los azulados ojos no le quitaban la vista de encima a la delicada figura que imitaba los movimientos sensuales de aquellas chicas que bailaban en conjunto, y solo el ligero ruido del televisor apagándose hizo que este sujetara con fuerza el control remoto ante una molesta chica que se le colgaba con fuerza para tratar de quitárselo
—Dámelo—sujetando más fuerte el brazo del rubio que solo se limitaba a alzarlo aun más y con ello a la chica que se aferraba duramente.
—Ni de broma—
—Eres malo—Colocando un gran puchero al ver la mirada seria que le lanzaba
—Que novedad—Fingiendo no ver aquello para no ceder ante ella.
—Te acusare con Mama—
—No dejare que imites a ese grupo de chicas desatadas—Sintiéndose acorralado solo le quedaba recurrir a una pelea frontal con la chica que no veía sus escusas de manera objetiva.
— ¿Por qué? Yo algún día seré una Idol como ellas—Colocando una pose seductora como el poster de la chica que tenía en su cuarto cubriendo toda una pared.
— ¡Sobre mi cadáver! —Levantándose de golpe señalando a la pequeña rubia que mostraba un rostro totalmente rojo que le miraba con lagrimas a punto de salir
—¡Mama! Papa está de nuevo quitándome el control de la Televisión— Señalando al rubio que ahora colocaba ojos de plato, y movía sus dedos como queriendo sujetar algo entre ellos con mucha fuerza.
Una figura salía de la cocina mientras una sonrisa se asomaba en aquel hermoso rostro al ver la misma escena de cada mañana.
—Ustedes parecen no cansarse nunca—
—¡Pero es que! — el grito unisonó de ambos les hizo girarse a verse con molestia mientras Hinata reía aun mas
—Me alegra mucho que padre e hija sean tan parecidos—
—¡No lo somos! —volviéndose a mirar al no parar de coincidir todo el tiempo
Aquello solo hizo que ambos se sentaran espaldas uno del otro con un seño fruncido bastante marcado, Hinata suspiro mientras terminaba de colocar la mesa lo cual hizo que ambos se enfocaran en la comida
—¡Ramen! —
De nueva cuenta ambos gritaban al unisonó pero la euforia por el platillo hizo que solo se concentraran en el
—Oh, Hinata eres la mejor—Llevando lo mas que podía a su boca y hablando lo que más podía entre bocado y bocado.
—Si mama tu ramen es el mejor del mundo—
La ojiperla sonrió muy divertida observándoles con detenimiento; el cómo devoraban el platillo totalmente fascinados, el tiempo había pasado tan rápido que sentía que sus problemas solo pasaron en un parpadeo.
Pese a los inconvenientes se casaron en cuanto terminaron la escuela y de ahí continuaron haciendo estudios profesionales aun cuando los pronósticos eran poco alentadores para una joven pareja.
Hinata quedo embarazada de Chou antes de graduarse y por poco daba luz en plena ceremonia de graduación, Naruto como loco buscaba la manera de llegar al hospital antes de que la niña llegara y entregara el diploma ella misma a sus padres.
Es una anécdota que a Naruto siempre le gusta contar repetitivamente aunque a Chou no le parecía muy divertido al imaginarse naciendo en un lugar demasiado concurrido.
La vida en si no era color de rosa como ambos imaginaron, muchos problemas y discusiones que pusieron en balanza el amor que se tenían pero; ahora con una adolecente de catorce años que seguía creciendo cada día mas enérgica y hermosa era lo que les recordaba las muchas razones de por qué se amaban tanto.
Naruto se había vuelto un padre sobreprotector al ver como cada día su hija añoraba en convertirse en toda una Idol, y él no estaba dispuesto a que eso pasara no quería que algún vividor se aprovechara de su lindo retoño ni mucho menos tener que ahuyentar a la jauría de pervertidos que estarían tras de ella.
Para claro ejemplo estaba él y su loca juventud al lado de sus alborotadas hormonas que no dejaban de querer hacer el amor a Hinata todo el tiempo, y como resultado casi ninguno se gradúa.
No podía negar que tenía miedo de que su hija pasara por lo mismo que sus padres, quería tenerla en una burbuja y que nadie más que él pudiera estar más con ella; algo egoísta de su parte pero era parte del gran amor que le tenía.
—Bien me marcho, hoy tengo una cita con Itachi así que debo apurarme—
Naruto solo dejo caer los palillos mirando como su retoño salía por la puerta con una gran sonrisa y el con el corazón destrozado.
Hinata tomo sus manos comprendiendo y dirigiéndole una dulce sonrisa
—Pero…pero…—
—Vamos ya no es una niña pequeña, tenía que conocer a alguien muy pronto—
—Pero…pero…—
—Naruto solo nos queda apoyarla en todo lo que podamos—
— ¡Porque con el hijo del Teme! —encogiéndose tristemente en su propio dolor, Hinata paso los brazos por su espalda todo ese ritual era cada día pero Naruto parecía no querer ceder a su hija.
El rubio sostuvo sus manos como lo hacía siempre, pero en esta ocasión el no dejaba de verla como adolescente enamorado.
—Que…que…que pasa Naruto —Bastante nerviosa como hace tiempo no lo estaba
—Por qué no se me ocurrió esto antes, debí seguir el consejo de Shion cuando creo el grupo con todas las chicas
—A que te refieres—
Pero antes de que pudiera preguntar algo mas esta ya estaba siendo cargada piso arriba
—Haremos una banda—Sonriendo de manera Zorruna el rubio se sentía orgulloso por haber resuelto su problema
— ¿Eh? —Hinata ahora estaba más confundida que nerviosa.
—Tendremos más hijos y tendremos una banda, así Chou no andará sola y estará en un grupo con sus hermanos, de ese modo podremos vigilarla—
—Naruto…pero—
Hinata quería decirle que aquella idea no funcionaria o al menos la veía bastante descabellada pero el profundo beso por parte del rubio no la dejo ni respirar al tiempo que este azotaba la puerta del cuarto, el teléfono comenzó a sonar sin que nadie prestara atención a este. Hasta que la contestadora hizo su trabajo.
— ¡Dobe! será mejor que tengas una excelente escusa te estamos esperando en la compañía, tenemos a varias chicas para que les hagamos los casting y Hinata aun no da el visto bueno de las anteriores…si solo estas teniendo sexo como loco será mejor que busques donde esconderte por qué juro que te matare y ….—
El sonido del fin de la llamada al ser demasiado largo el mensaje quedo en el olvido aquella mañana, puesto que nadie presto atención. Naruto estaba ocupado ese día puesto que tenía planes a futuro los cuales estaba disfrutando enormemente los problemas serian para después.
Después de todo la vida no es color de rosa, pero no es eso lo que hace apreciar lo que tienes.
Muchas gracias a todos los que me han dejado algún comentario aun si es para regañarme por lo atrasada que ando, el agregar mis historias a favoritos así como a esta chica que de pronto le da sus ataques de histeria colectiva por todo lo que tiene en su cabecita, el tener sobrina y cuidarla ocupa mucho tiempo, agréguenle los problemas de la vida diaria y todo lo que viene acompañado con ello.
Historia terminada como es debido espero les haya gustado con tantas cosas en la cabeza espero no arruinar historias, como no puedo estar mucho en la PC he estado escribiendo en un cuaderno y no me adapto mucho a este modo de trabajar pero que se le hará.
Muchos saludos y agradecimientos y seguiré al pie del cañón para seguir escribiendo, nos vemos pronto.
