Capítulo 5
Ed POV
Habían pasado tres días desde nuestro intento de hacer el amor, y Winry yo apenas y nos habíamos dirigido la palabra en ese tiempo. De cualquier manera, todavía no sabía ni como mirarla a la cara sin sentir culpa y vergüenza de lo que sucedió.
La había lastimado y eso me hacía sentirme como un monstruo.
Estaba sentado en el escritorio de la habitación que compartía con Alphonse y trataba de focalizar toda mi atención en los libros y las anotaciones de la investigación que estaba llevando a cabo, sin embargo, así como en otras ocasiones los pasados días, había sido completamente inútil.
Jamás me había percatado como una situación personal podría llegar a afectarme en todos los aspectos, ya que apenas y me había sentido con ánimos de entrenar o investigar algo en esos días, incluso Alphonse esa mañana me había interrogado sobre lo decaído que me notaba y tuve que hacer una increíble interpretación para que me creyera cuando le dije que simplemente me sentía un poco cansado y que tomaría un par de días libres de los entrenamientos.
Obviamente no me creyó en lo absoluto, pero al menos no insistió más antes de irse al pueblo.
Aparté la vista de los libros y papeles del escritorio completamente resignado a que descubriría algo relevante, aunque se me posara frente a mis ojos. Winry era el único asunto que estaba interesado en resolver.
No había podido sacarme de la cabeza ni por un momento los quejidos de dolor que intentó esconder y posteriormente sus ojos llorosos. Ese recordatorio era como una puñalada porque yo lo había causado.
Ella había confiado en mí y yo la había lastimado.
Desde que Winry y yo habíamos acordado dar este paso, había tenido muy presente las palabras que alguna vez me dijeron Darius y Heinkel en aquella incómoda conversación. Sabía que existía la gran posibilidad de que a ella le doliera, sin embargo, traté en la mayor medida de disminuir y hasta eliminar esa probabilidad, ya que sabía que no soportaría el hecho de saber que la estaba lastimando.
Y por desgracia, no me equivoqué.
Había seguido sus consejos al pie de la letra, incluso si estaba jodidamente nervioso. Y por como Winry estaba correspondiéndome supuse que lo estaba haciendo bien, o al menos lo que era aceptable para ser un maldito virgen de 17 años.
Winry había estado maravillosa, incluso tuve que recordarme a mí mismo mantener el control en varias ocasiones o habría ido directamente a la acción, sin calentamiento ni el juego previo que tuvimos.
El maldito juego previo había sido de las mejores cosas que había experimentado.
Recordé vagamente la piel blanquecina y suave de Winry, el perfume dulce que pude percibí en su cuello cuando lo besé en repetidas ocasiones, lo curvilínea que si resultó ser y como todavía creo no haber alcanzado a tocar todo, lo hermosa que se veía sonrojada mientras alcanzábamos más niveles de desnudez, y no menos importante, los sonidos que descubrí ese día.
Los gemidos de Winry eran gloria.
Si no disipaba estos pensamientos lo antes posible, terminaría con una erección sin querer, y no me sentía para nada de ánimos para lidiar con ello. No cuando no había resuelto mi situación con Winry.
-Ed – Dijo una voz desde la puerta sobresaltándome.
Al girarme pude jurar que sentí un mini infarto al darme cuenta de la figura rubia que me miraba con esos destellantes ojos azules, casi podría haberla llamado con el pensamiento.
-Lamento haber entrado de esta forma, sé que te asusté – Dijo ella tratando de esconder el sonrojo tras los mechones de su largo cabello – Es solo que nadie contestaba.
-No te preocupes, tenía la cabeza en otro lugar – En ti, precisamente – ¿Sucedió algo?
-Oh, es que un cliente canceló una instalación que tenía que hacer hoy y la abuela está bastante entretenida con el Señor Jenkins abajo – Explicó ella tomando un mechón de su cabello y empezando a juguetear con él – Me pidió que me encargara de hacer finalmente el mantenimiento de tu automail para aprovechar el tiempo.
Era cierto, dentro todo el revuelo, mi automail todavía no había recibido el mantenimiento que ocasionó la primera situación vergonzosa entre nosotros y posteriormente todo lo que estaba pasando.
¿Debería sentirme agradecido o no?
-Al menos que estés ocupado con la investigación – Agregó Winry – Lo entenderé si es así.
-No, de hecho, es un buen momento – Respondí sintiéndome extrañamente nervioso mientras cerraba los libros y me levantaba del escritorio – No podía concentrarme en ella, después de todo.
Winry me sonrió de medio lado – Bien, entonces no perdamos el tiempo.
Asentí con la cabeza mientras salía de mi habitación y empezaba a caminar detrás de ella, y casi como una reacción natural, mi vista se posó justo en donde finalizaba su espalda descubierta por el top que solía usar para trabajar, pero ese no era el verdadero problema, ya que su perfecto trasero se movía acompasadamente y tuve un gran deseo de pasar mis manos sobre él y apretarlo.
Las malditas hormonas, estaban acabando conmigo.
Sin embargo, perdí la atención de aquello cuando vi que Winry abría la puerta de su habitación.
- ¿No íbamos a hacerle el mantenimiento a mi automail? – Pregunté confundido mientras entraba a la habitación tras ella.
-La abuela está usando el taller con el señor Jenkins – Respondió ella acercándose a la mesa donde tenía sus herramientas – Y no creo que tenga mucho sentido que armemos la camilla de repuesto cuando ya te he hecho mantenimiento aquí antes.
Tenía lógica lo que decía, pero no creo que Winry estuviese tomando en cuenta todo el panorama, y es que yo no me había atrevido a entrar en su habitación desde ese día, ni siquiera había tenido la voluntad de volver a visitarla antes de dormir porque seguía sintiéndome como un imbécil.
-Anda, sácate los pantalones y recuéstate en la cama – Dijo ella viéndose sonrojada mientras apartaba la mirada.
Para mí tampoco pasó desapercibido el doble sentido que tuvo esa frase y por supuesto que mi cara enrojecida me delató por completo, pero al menos los dos estábamos tan avergonzados que ninguno se atrevió a hacer una broma al respecto.
Me saqué los pantalones con cuidado y los dejé en el borde de la cama mientras me recostaba. De haber sabido que tendría el mantenimiento de mi automail quizás habría optado por unos shorts para que al menos no tuviera que quedarme solo en bóxer con la probabilidad de que otro accidente ocurriera.
Aunque debía admitir que luego de haber escalado diferentes niveles de intimidad con Winry los últimos días, la idea de que me viera con una erección ya no me resultaba tan vergonzosa. De hecho, sonaba incluso tentadora.
Maldije de nuevo las hormonas.
Winry se puso manos a la obra tan pronto me recosté en la cama, por lo que ninguno tuvo tiempo de avergonzarse demasiado, aunque pude darme cuenta de que ella evitaba mirarme a toda costa, ya que su vista estaba puesta exclusivamente en mi automail.
Desde que éramos pareja muchas cosas habían cambiado entre nosotros, y las sesiones de mantenimiento era una de ellas, considerando que Winry siempre aprovechaba cualquier descuido de mi parte para robarme un beso que me dejara sin aliento, mientras que yo por mi lado, siempre buscaba distraerla de su trabajo y tampoco desaprovechaba la oportunidad para hacerle cosquillas apenas bajaba la guardia.
-Está listo – Anunció ella luego de un rato, dejando las herramientas a un lado.
-Eso fue rápido – Dije llevando mi vista hacía mi pierna de automail.
-Finalmente estás aprendiendo a cuidarlo – Respondió Winry levantando la ceja sugestivamente – Espero lo mismo para el próximo mantenimiento.
-No te acostumbres, no he entrenado tan duro con Alphonse como quisiera – Contesté buscando hacerla rabiar.
Sin embargo, Winry no reaccionó de la forma en que hubiese querido, de hecho, ella no dijo nada, simplemente se levantó de la silla con intenciones de volver a dirigirse a la mesa de sus herramientas, pero la tomé del brazo antes de que lo hiciera, fue como si algo me poseyera.
Ya no soportaba más esta absurda situación entre ambos.
-Winry – Dije encontrándome con sus ojos azules – Lo lamento muchísimo.
Creo que a este punto ni siquiera había necesidad de ponerla en contexto ante el radical cambio de tema, ya que ella sabía perfectamente porque me estaba disculpando.
Winry relajó su expresión luego de aquello y volvió a sentarse en frente de mí – Tu no podías saber si iba a dolerme o no.
-Pero sabía que existía la posibilidad y te juro que traté de que no fuese así – Dije tomando su mano y sintiendo una descarga eléctrica que había echado de menos esos días.
-De cualquier manera, no fue tu culpa – Respondió ella restándole importancia.
-Lo que si fue mi culpa fue irme después de eso – Confesé sintiendo un nudo en mi estómago – Fue cobarde dejarte sola, lo siento.
Si de algo estaba seguro, fue del error garrafal que cometí al prácticamente haber huido de su habitación ese día, y aunque fue motivado por el hecho de que seguía sin soportar verla llorar, esto no era una excusa. Ella estaba tan nerviosa como yo y fue quien recibió la parte más dolorosa, lo mínimo que debí haber hecho fue quedarme.
Pero había huido como un maldito cobarde.
-Entiendo que también quisieras procesar a solas todo lo que había pasado – Dijo Winry, y a leguas se veía que no quería atribuirme la culpa que merecía.
-Pero debí quedarme a procesarlo contigo y al menos tratar de consolarte – Me había arrepentido del hecho de salir de su habitación en el momento en que lo hice, pero si ese día la seguía viendo llorar por mi culpa, sabía que terminaría por decirle a Alphonse que me diera un puñetazo.
Quizás todavía debería pedírselo porque fue una decisión estúpida.
Winry no dijo nada, simplemente desvió la mirada, pero yo necesitaba que en esta conversación fuésemos más sinceros que nunca, por lo que llevé mi mano hacía su barbilla y la giré para que volviera a mirarme.
- ¿Por qué no me dijiste que te estaba doliendo?
Ella suspiró pesadamente – Porque sabía que ibas a echarte la culpa y… – Sin embargo, esa última parte quedó al aire ya que ella se retractó.
Pero ni por un momento me iba a quedar con la duda.
- ¿Y…? – Pregunté interesado en saber el resto.
Winry pareció verse arrepentida de haber dejado escapar que había algo más, pero sin quitarme la mirada de encima me respondió –…y tenía miedo de que pensaras que no estaba lista.
Esto tenía que ser una jodida broma.
- ¿Qué tu no estabas lista? – Repetí incrédulo – ¡Winry yo me siento el doble de virgen cuando tú tomas el control! Si hay alguien que no estaba completamente listo era yo.
Ella se sonrojó ante mi comentario – Creo que la que estaba presionándote era yo.
- ¡No me malentiendas! – Maldita sea, esto estaba resultando complicado – Estaba tan ansioso por hacerlo como tú, pero se notaba quien de los dos estaba más preparado, y no era yo.
Winry soltó una risa y luego sin previo aviso se acercó para besarme en los labios por primera vez en días, y tuve que admitir que ese simple y corto gesto aligeró la presión que traía en mi pecho desde entonces e hizo que mi estómago volviera a cosquillear.
Por un demonio, estar enamorado era incluso más complicado que el mismo sexo. Quizás por eso se nos estaba dificultando, y es que ninguno quería hacer mal las cosas o hacer sentir mal al otro.
-Te he extrañado mucho estos días, Ed – Dijo Winry sonriéndome.
Esta vez fui yo quien sintió sus mejillas sonrojar, y aunque yo no fuese el tipo más sentimental y romántico del mundo, cuando estábamos a solas podía dejarme conmover un poco, solo porque se trataba de ella.
Me acerqué a Winry y la tomé de la cintura para que se sentara conmigo en su cama, sin embargo, mi verdadera intención era abrazarla, por lo que la atraje hacía mí y ambos quedamos medio recostados sobre el colchón. Entrelacé una de mis manos con la suya y la otra la dejé descansar sobre su cintura descubierta.
-Yo también te extrañé, Win – Dije robándole un beso en los labios que fue ligeramente más prolongado que él que ella me dio y que generó una leve subida en la temperatura del ambiente.
Winry y yo nos separamos rápidamente y nos quedamos mirando y sintiendo como la tensión crecía con rapidez entre nosotros, mi cuerpo se había puesto rígido y pude sentir un ascenso en la temperatura de nuestros cuerpos.
Por un momento nos quedamos solo observándonos, lo cual me dio la oportunidad de pasear mi vista desde sus hermosos ojos azules, yendo hasta sus mejillas coloreadas de rojo y finalmente, su boca, la cual estaba entreabierta y percibí paso a paso cuando mojó sus labios invitándome a probarlos.
Casi por instinto empecé a hacer círculos en su cintura desnuda y bajé mi mano hasta el costado de su cadera, donde la mantuve firme hasta que el siguiente movimiento no tardó en llegar, ya que Winry volvió a acercar su rostro al mío, rozó la punta de nuestras narices y de inmediato hizo lo mismo con nuestros labios antes de terminar por unirlos en un beso que fue todo menos inocente, y que terminó por despertar cualquier deseo que había estado reprimiéndome esos días.
Al diablo con no estar preparado, Winry era jodidamente caliente e impredecible y yo quería complacerla.
Terminé por recostarme en la cama completamente mientras Winry se sentaba a horcadas sobre mi cuerpo. Cuando su boca empezó a devorar la mía en besos hambrientos, no pude evitar llevar mis manos hacía su trasero y saciar los deseos que pasaron por mi cabeza más temprano. La apreté desde esa posición contra mi cuerpo varias veces, ocasionando que su entrada rozara reiteradas veces con la ya formada erección que sobresalía de mi ropa interior y que estaba por hacerme estallar.
Pero no iba a permitirme aquello, no aún al menos. Primero quería ocuparme de Winry.
La tomé por la cintura y en un rápido y cuidadoso movimiento la puse debajo de mi cuerpo, aún con sus piernas abrazando mi cintura y dejándome disfrutar de la sensación de proximidad entre ambos ante el roce de nuestros sexos cubiertos con la ropa. El primer instinto de Winry fue levantar mi camiseta para que yo terminara por sacármela, sin embargo, había mucha desigualdad en términos de desnudez.
Sin lugar a duda, iba a cambiarlo.
Acerqué mis labios hacía su cuello y empecé a besarlo con un desespero incontrolable mientras ella enterraba sus dedos en mi cabello, era como si tuviéramos prisa de que se nos acabara el tiempo. De cualquier manera, para el momento en que me ocupaba de dejar besos mojados y pequeñas mordidas en su cuello, mis manos viajaron hasta el cierre delantero que era parte de aquel jodido top en color negro del que siempre había tenido curiosidad y que, en más de una ocasión, había sido parte de mis fantasías desde la adolescencia.
Creo que nunca había estado más contento por la decisión de Winry de usar su uniforme ese día.
Bajé el cierre con lentitud y aparté la cara de su cuello para mirarla debajo de mí con su cabello rubio esparcido por la almohada y con el top abierto por completo, revelando su brassier sin tirantes y que al verlo solo pensé en la facilidad que esta prenda me daría para desnudarla esta vez.
Winry se impulsó hacía arriba para sacar el top por su espalda, volvió a recostarse inmediatamente en la cama y antes de que decidiera hacer algún otro movimiento, me sostuve con una mano sobre el colchón, mientras que la otra la dirigí hacía el centro de su escote, justo donde se posicionaba un lazo que adonaba su brassier desprovisto de molestos tirantes y lentamente lo bajé, encontrándome con sus pezones ya erectos e invitándome a probarlos.
Vi como Winry se sonrojaba cuando sus blanquecinos pechos quedaban al aire, y aquello me causó cierta ternura que no me atrevería a admitir en voz alta, y es que estaba casi seguro de que ella aún se avergonzaba un poco de que yo la viera desnuda. Quería hacerla sentir segura, por lo que me acerqué a besarla rápidamente en los labios antes de bajar hacía su pecho y capturé uno de sus senos con mis labios, empezando a besarlo con parsimonia mientras que con una de mis manos acariciaba el que estaba libre.
Escuché como la respiración de Winry se hacía más acelerada y recordé cuando hace solo unos días ella me hizo sentir de esa forma cuando había decidido masturbarme ella misma. Me había sentido tan jodidamente bien que no me permití ser capaz de acabar hasta hacerla sentir de la misma forma.
Y gracias a ese recuerdo, una idea surcó en mi cabeza instantáneamente.
Capturé su otro seno con mi boca y liberando una de mis manos de su tarea, decidí dejar que esta descendiera por el cuerpo de Winry, palpando la suave piel de su estómago y vientre y finalmente llegando hasta el nudo casi desatado de su jumper, de momento no tuve la necesidad de hacerlo a un lado, ya que simplemente me limité con introducir mi mano en él y posteriormente dentro de sus bragas hasta que mi mano llegó a su destino.
Escuché como se le escapó un gemido casi involuntario y notoriamente más ruidoso que los anteriores.
Sentí el cuerpo de Winry tensarse cuando mi mano empezó a acariciar por encima los vellos que cubrían su feminidad, por lo que me vi obligado a levantar la atención de su pecho y volví a mirarla. Ella se mordía el labio provocativamente mientras sus ojos desprendían un brillo que antes no había visto y sin previo aviso, me besó de lleno en los labios, al mismo tiempo que llevaba su propia mano hasta donde estaba la mía para empezar a guiarme, tal y como yo lo había hecho con ella.
Winry quería que yo la tocara y por supuesto que iba a complacerla.
Mis dedos empezaron a explorar más a fondo hasta percibir la calidez de su humedad, seguía muy nervioso de hacerle daño incluso de esa forma, por lo que me limitaba a seguir su guía, moviendo mis dedos en forma circular y de arriba abajo. No estaba seguro de estar haciendo aquello correctamente considerando que era la primera vez que lo intentaba, sin embargo, con cada movimiento los gemidos de Winry se hacían más constantes y su cuerpo se movía debajo del mío de una forma tan sugerente que la erección entre mis piernas solo demandaba más atención de su parte.
Por lo que asumía, que lo que sea que estuviese haciendo le estaba gustando.
Aunque debía admitir que la humedad entre sus piernas se sentía un poco diferente a cuando la toqué por primera vez, ya que no recordaba aquella textura, no tenía idea si cambiaba en cada ocasión y estaba empezando a preocuparme un poco, pero no me atreví a tomarle importancia al ver como Winry estaba disfrutando de las caricias.
El brazo que sostenía todo el peso de mi cuerpo empezaba a acalambrarse, así que me apresuré a buscar una posición más cómoda para hacer aquello, razón por la cual me vi en la obligación de retirar mi mano del interior de sus pantalones por lo que pensé que serían solo unos minutos, sin embargo, lo que ninguno siquiera imaginó ver en ese momento, fue como mis dedos estaban manchados de algo.
Algo rojo.
Tardé unos segundos en procesar aquello, aunque no fue necesario, ya que Winry lo hizo por ambos.
- ¡Demonios! – Dijo ella completamente sonrojada y con los ojos ligeramente llorosos, haciéndome a un lado bruscamente mientras acomodaba su brassier – Ed, lo siento tanto, esto es humillante.
-Win, no tienes que avergonzarte – Respondí tratando de tranquilizarla a ella, y en parte a mí mismo, ya que no tenía ni la menor idea de cómo manejar esta situación – Fue un accidente.
Me sentía a mí mismo temblar un poco ya que mi cabeza no había terminado de procesar el asunto, pero no quería verme frente a ella tan nervioso como en realidad estaba. Digo, no era completamente ignorante en el tema de las mujeres ya que sabía que esto les pasaba todos los meses, y aunque nunca pensé verme a mí mismo envuelto de primera mano en esta situación, no quería que ella se sintiera mal por ello, ya que tal y como había dicho, fue un accidente.
Sin embargo, mis palabras no funcionaron esta vez.
Winry terminó por vestirse a medias mientras se acercaba a uno de los cajones donde guardaba su ropa y sacaba algunas prendas limpias, tan rápidamente como hizo esto salió disparada de la habitación sin dedicarme una sola mirada.
Y, puedo jurar que ella estaba llorando.
Me sentí frustrado e impotente, porque definitivamente si había un tema que me costaba manejar más que el sexo y el amor juntos, ese sin duda eran las mujeres.
Y, sobre todo, las mujeres con el periodo.
oOo
N/A: ¡Hola a todos! Espero que estén muy bien.
Como siempre por aquí les dejo este capítulo, esta vez nos tocaba saber un poco como Ed estaba procesando todo lo que había sucedido con anterioridad y no lo estaba pasando mucho mejor que Winry, y como varios me dijeron, sentían que iba a haber incomodidad entre ellos y pues hasta Alphonse se dio cuenta de que algo no iba bien entre ellos.
Sin embargo, como les dije estas son crónicas y aunque resolvieron una situación, no tardaron mucho en meterse en otra xd. Pocas veces he leído sobre el periodo (y justo hace unos días una autora de FMA toco ese tema en otro fanfic y pensé wao que casualidad xd), por lo que no me suena muy descabellado que esta pueda ser una situación no demasiado frecuente, pero si algo probable, y me parecía interesante incluirla en la serie de eventos desafortunados que han tenido que pasar estos dos durante su primera vez xd
Espero que les haya gustado y les agradezco muchísimo el apoyo que esta historia ha recibido.
Nos leemos sin falta la siguiente semana.
Un abrazo enorme.
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
