BUENO, HAY UNA CASA EN NUEVA ORLEANS
LA LLAMAN "EL SOL NACIENTE"
Y HA SIDO LA RUINA DE MUCHOS CHICOS POBRES
Y DIOS SABE QUE YO SOY UNO DE ELLOS

segunda pareja: fugamina (fugakuxminato)


A pesar de ser las seis de la mañana el calor se comenzaba a sentir, acompañado de la típica humedad. Que hace transpires aun sentado en aquella vieja silla de jardín, llevas bebiendo toda la noche al frente de tu patética casa rodante, a tú alrededor hay latas de cerveza y botellas de whisky. Borracho no estas hace un mes que no logras perder la conciencia por mucho que tomes, pero has estado vomitando y perdiendo peso mas seguido. A tu lado te acompaña un amigo en la tragedia, tu hermano en el infortunio literalmente

-ya no tengo dinero ¿no sabes donde puedo conseguir algo?

Le miras con algo preocupación, el se ve un poco peor que tú y el que se haya hecho ese mal corte no ayuda a su apariencia

-hace un mes que no consigo trabajo, pero he oído que necesitan ayudantes para el descargue en la zona de los ferris ¿te puntas?

-supongo

Ambos vuelves aquedar en silencio, mientras él fuma uno de tus cigarrillos, tú te acabas otra botella, tratando de olvidar que ya no tienes comida, que la calefacción la cortaron y que se aproxima el invierno. Sabes que todo eso no seria tan malo, si tu hijo de catorce años no viviera contigo, admites que eres un mal padre, pero te alegra que a pesar de todo, itachi aun te quiera y se haya negado a irse con su madre y su hermanito a vivir una mejor vida por quedarse contigo, un pobre alcohólico que ya no tiene con que alimentarlo

-papá me voy a estudiar, cuídate

Te dice mientras sales de tu ensoñación

-espera ¿has comido algo?

Tu hijo mira el suelo y patea algunas piedras

-no, pero algo conseguiré en el colegio

Te desespera saber que tu hijo no come desde ayer por la mañana y con esperanza buscas algo de dinero en tu ropa, mientas sigues pensando en lo mal padre que eres

-itachi ten toma es un regalo por ser un buen hijo y sobrino

Dice tu hermano dándole un billete a itachi que le sonríe escuetamente y te mira para obtener tu aprobación, tú solo asientes y el chico toma el dinero y se va

-gracias

-de nada, Zetsu me dijo que lo gastara en comida técnicamente eso hice ¿no?

-si, ven te invito a dormir por la tarde iremos al muelle

Tu hermano se ajusta su abrigo y cierra los ojos siempre le ha gustado dormir como perro en cualquier lado incomodo. Lo dejas y te adentras en la casa rodante, en tu cama vez una manzana, se te parte el corazón y la contemplas con lágrimas en tus ojos.

Muchas veces has tratado de dejar de beber, sabes que eso haría muy feliz a tu hijo pero cada vez que lo intentas fracasas, no solo por el dolor donde tu cuerpo pide agritos más alcohol, si no por aquella casa en ruinas donde inevitablemente vuelves a beber animado por el ambiente y sus ojos azules. Ese día duermes hasta tarde, te comes la manzana y sales junto a tu hermano a los muelles donde logran trabajar un par de horas, al terminar recibes algo de dinero y vomitas en el mar

-tal vez este trabajo no seria tan duro si estuviéramos sanos

-cómprate algo de comer antes de que caigas desmayado

-lo intentare mas tarde, de pronto viéndole comer me de hambre ¿me acompañas?

Te muerdes la lengua para no decir si

-pienso alejarme un tiempo del sol naciente

Tu hermano sabe lo que intentas hacer y te mira con resignación

-nos vemos mañana

Caminas con rapidez hacia tu casa ignorando las vitrinas de alcohol y los bares, en especial la llamada del sol naciente. Al llegar a casa tu hijo se sorprende pero te mira un más consternado al ver el dinero que le entregas

-compra comida para ti y ahorra para la calefacción

-papá…

-yo lo intentare una vez por ti, daré todo esta vez pero si llego a fallar vete con tu madre

Itachi te mira con cariño a la vez que te dice que seguirá a tu lado sin importar si tomas o no, lo cual te hace enojar porque no quieres que tu hijo siga viviendo de tal modo, lo coges de los brazos y le gritas

-¡promételo!

-lo, lo prometo

Sale al final de sus labios, lo sueltas

-sabes que te quiero pero espero que entiendas que esto no es vida para ti, ahora no salgas y échale seguro a la puerta

Dices antes irte, caminas toda la noche, miras desde lejos el sol naciente y vuelves a caminar. Hasta terminar en una banca viendo el mar y tratando de soportar el frio, el dolor. Te sientes morir y aun estas pensando en aquellos ojos azules, piensas en la única persona que aparte de tu hijo, te mira con amor y tampoco comprende que eres un caso perdido.

Los días pasan hasta convertirse en tres semanas, no has bebido y no sientes ganas de hacerlo, tu hijo sonríe mucho últimamente, pero tu cuerpo te esta pasando factura, tu salud esta empeorando cada vez mas, sientes constante dolor en tu abdomen, comes poco y lo terminas vomitando. Itachi sospecha, tu hermano lo sabe porque el esta pasando por cosas similares, igualmente sigues trabajando duramente, rezando para no morir tan rápido, quieres dejarle algo a itachi.

Pero esa misma noche mientras le vez dormir llegas a la conclusión de que morirás y no quieres irte sin verle otra vez, incluso si eso significa entrar al sol naciente.

Llegas a eso de la media noche, entras y pides algo de tomar, pero es mas por obligación ya que todo el que entre tiene que gastar.

-fugaku

Volteas para ver a la mujer de apellido francés quien te sonríe, tú a modo de saludo solo asientes

-el sigue trabajando de mesero, es un ángel. El único al que este lugar no le surge efecto, te ha estado esperando

-¿lo podrías llamar?

-claro cariño, me gusta cumplir la ultima petición de un hombre

Te recorre un escalofrió por aquellas palabras

-apropósito, tu hermano se esta metiendo en problemas, la próxima vez que le veas por favor trata de hacerle entrar en razón

Ella se va y a los pocos minutos alguien con unas suaves manos te cubre los ojos

-adivina quien soy

-el mesero que pide las propinas mas caras

Inmediatamente las manos se retiran y volteas a ver a tu chico quien finge molestia

-te extrañe aun que, el que esta lejos de este lugar es para mejor

-no creas, ven vamos a tomar tu descanso minato

Ambos terminan en el sofocante sótano en un pequeño colchón, mientras el desabrocha tu camisa y pantalones, le acaricias su bello cabello rubio

-llevo varios días sin beber

-se nota y me alegro, ya que me gustaría ser algo mas que tu mesero

-eres algo mas que mi mesero

El paso las manos por tu abdomen y no puedes evitar dar un gruñido de dolor

-¿estas lastimado?

-hum es mi trabajo, me golpee con unas cajas en esto me aparece el morado

-tratare de que no te duela

Minato junta sus erecciones y comienza a masturbarlas mientras se besaban, tu inmediatamente tanteas su aguajero con la yema de tus dedos, el aumenta el ritmo y atrae tu mano hacia su boca para lamer tus dedos, a los pocos minutos los diriges hacia su entrada, mientras le vuelves a besar y le preparas ansiosamente. Para cuando esta listo, ves y sientes como el mismo se empala en tu polla, minato procura que no te muevas mientras el hace todo el trabajo, sientes como su miembro sube y baja por tu estomago, sientes como aumenta el ritmo y te besa con mas desesperación, para luego soltar entre los dos su semilla caliente y aprisionar tu pene hasta hacerte venir en su interior

Te toma varios minutos recuperar tu respiración

-quiero verte fuera de este lugar, no me importa tus negativas quiero verte

-no creo que sea lo mejor

Minato suspira con fuerza y te mira enojado, le amas pero sabes que tu vida fuera de este lugar, es peor de lo que imagina y esta por terminar, sientes que no debes darle mas ilusiones aun lindo joven

-te odio fugaku

-es lo mejor

El se va rápidamente y tu subes con cansancio al piso principal, no quieres que el termine enojado contigo pero antes de poderle hablarle, se oye un disparo todos se miran confundidos y asustados hasta que una chica baja alterada diciendo

-un tipo le disparo a Zetsu y luego madara lo mato, es un caos

Inmediatamente corres hacia el tercer piso, empujas a todo aquel que se te atreviese y logras llegar al cuarto donde ves a tu hermano cubierto de sangre y no muy lejos dos cuerpos

-madara

El te mira ya sin alma en sus ojos

-le mato porque le compro y pero Zetsu no quería ir con el

Te acercas con cuidado todavía tiene el arma en sus manos

-llego el final, la verdad le esperaba. Saluda a itachi de mi parte

Acto seguido ves como se mete la pistola en la boca y se vuela los sesos, ahora hay tres cuerpos. No lo soportas tanta sangre, que ahora esta manchando tu ropa, sales a la calle y en el callejón del sol naciente vomitas sangre

-fugaku ¿estas bien?

Miras a minato quien te siguió y presencio junto a ti aquel espectáculo y ahora te mira con horror, al ver que te llevas una mano al pecho donde tú corazón late irregularmente y te duele, no puedes respirar bien tu cuerpo se entumece y la vida se te va. Solo alcanzas a pensar en tu hijo quien debe estar durmiendo en aquella casa rodante y en el hombre que llora contra tu cuerpo.

Ahora son cuatro cadáveres, en aquella vieja casa en ruinas llamada el sol naciente


bueno ;.; espero que no les haya causado mucha tristeza, ustedes saben que yo soy puro romanticismo y me gustan los finales felices pero este fic fue influenciado por una canción que no lo permitio

otra cosa me voy ausentar un buen tiempo estoy en proceso de mudarme y conseguir trabajo pero cuando vuelva seguiré con el proyecto, seguiré escribiendo madaztsu hasta donde me sea posible

y quien sabe tal vez el sol naciente le haga una continuación mas esperanzadora, el protagonista seria itachi bien nos leemos y se cuidan hasta pronto