Buen Día!
Este capítulo viene acompañado de una canción, que pueden reproducir en el momento adecuado para disfrutarlo más. La canción es de Sayonara Ponytail y, como la canción es difícil de encontrar, la pueden encontrar publicada en mi Facebook o, como última opción, la encontrarán en la misma historia publicada en Wattpad, debido que ahí si me deja poner links. De cualqueir forma, la canción es: さよならポニーテール「勤労と感謝」y mi facebook es Biso47 Fiction
Disfruten la lectura :D
II. El Pasado
Era tarde cuando ambas salieron de la escuela. El atardecer traía consigo el susurro del viento golpeando contra las copas de los árboles. Nubes se movían vertiginosas en el cielo y se acumulaban ocultando la poca luz que quedaba del día. La percepción del tiempo para ambas chicas estaba distorsionada.
«¿Es demasiado temprano o demasiado tarde?» Se preguntaba Maki, aunque no podía importarle menos. Lo único que le importaba y notaba era la presencia de Nico a su lado. Nunca se imaginó que ese sería el día en el que sus lazos se volverían a unir; donde sus caminos volverían a conectarse. En ese momento era lo suficientemente feliz como para poder ocultarlo. Es más, no quería ocultarlo, quería gritar a todo el mundo que por fin se había encontrado con Nico; aunque ella no la recordara.
Ahora solo esperaba el momento oportuno para iniciar la conversación; esa conversación acerca de su encuentro; acerca de lo que por tanto tiempo había estado esperando para decirle.
—Bueno, yo cumpliré mi parte del trato solo si me dices lo que te pedí —Maki se mostró desconcertada ante la petición de Nico, sin embargo, estaba preparada; preparada para por fin revelar el secreto de aquella melodía del pasado.
—¿E-Es verdad? —Maki desvió la mirada. El camino frente a ella parecía desaparecer repentinamente. Pronto solo sus pensamientos brotaban en su cabeza; disociando la realidad y contra poniéndola al presente. Nerviosa, volvió a mirar a Nico a los ojos; quizás no estaba tan lista como pensaba para hablar con ella—. Pero antes de eso… —Sus mejillas se enrojecieron una vez más—. De verdad…, bueno, de verdad tú, ¿no lo recuerdas?
Nico miró a Maki con desconcierto. En verdad no estaba fingiendo al decir que no tenía recuerdos de Maki, ni de aquella melodía que, emocionalmente, tocó en el piano unas horas atrás.
Maki interpretó el silencio de Nico como una señal para no presionar de más sus pensamientos. Quería ser comprensiva después del cúmulo de emociones que seguro sentiría en ese momento. Y no podía culparla de ello, ya que era muy normal que hubiera olvidado todo después de todos esos años separadas.
—B-Bueno —Maki titubeó ante sus pensamientos—. Podría parecerte increíble, pero en realidad yo no soy la Maki que habita en este universo.
—¿Qué? —Exclamó Nico, escéptica.
—Del mundo del que vengo, es uno en el que el futuro es totalmente distinto al de este —Nico la miraba atenta, sorprendida ante la confianza que expresaba Maki en cada palabra—. En mi mundo, yo te perdía para siempre… —Nico se detuvo de súbito, sin creerse lo que estaba escuchando.
—¿Estás diciendo que vienes del futuro?
—Para ser más específica, tome la conciencia de la Maki de este mundo. Tengo el conocimiento de lo que pasará de aquí en adelante, y, para evitar el desastre, vine a advertirte y a salvarte.
—Estás bromeando ¿verdad? —La mirada de Maki no cambió, seguía manteniendo su seriedad a pesar del desconcierto que le mostraba a Nico, haciendo que se pusiera aún más nerviosa—. ¿Eso que tiene que ver con la música y que yo…?
—Es todo mentira…
—¿Eh?
—E-Estoy mintiendo —una risa incómoda salió de los labios de Maki, pensando así que podría aligerar el ambiente. Pero Nico la veía con una creciente molestia expresada en su rostro—. Quería hacerte una broma, solo eso.
—¿Estás hablando en serio?
—Sí, ya que, si te soy sincera, en realidad no vengo de un futuro distante. La verdad es que soy el producto de cientos de conciencias conectadas entre sí, todas y cada una con la misma información. Mi conciencia se desplaza a través del tiempo y espacio. He visto cientos de posibilidades, y solo en esta…
—¿Es otra broma?
—Si, lo es… —Maki, avergonzada después de que Nico descubriera su engaño, desvió la mirada. Sus mejillas enrojecieron ante la mirada enojada con la que la veía Nico—. ¿N-No te gustó mi historia?
—¿A qué estás jugando?
—A nada, a nada, te lo juro. Es solo que… —Temblorosa, Maki entrelazó tímidamente los dedos de sus manos y comenzó a divagar—. Es solo que, solíamos inventar todo tipo de cosas para divertirnos en el pasado. Así que pensé que sería divertido volverlo a hacer. Es por eso que…
—Es otra broma, ¿verdad?
—Si…
Esta vez Nico se acercó violentamente a Maki e hizo que, casi por la fuerza, la viera a los ojos. Maki, muy nerviosa y al punto del llanto, no le quedó de otra que ceder ante la insistente mirada de Nico, la cual ya estaba un poco cansada de esa situación.
—E-Eso último no es del todo una broma —Nico esperó a que siguiera hablando, sin ceder ni un poco en su molestia debido a las bromas anteriores—. Puede que hayas olvidado el pasado por un trauma o algo así, la verdad no soy una experta en ese tipo de cosas. Lo único que sé y que puedo hacer ahora mismo es hacerte una pregunta… —Maki miró fijamente a Nico; esta vez parecía que no bromeaba.
—Hazlo —ordenó Nico con molestia.
—N-No te enojes, ¿bien? —Nerviosa, Maki desvió la mirada—. Recuerdas cuando tu padre… bueno, él… ¿Recuerdas cuando dejó este mundo?
—¿La muerte de mi padre? —escéptica ante las palabras de Maki y, ya a la defensiva después de todas esas bromas, lo único que pudo hacer Nico fue asentir débilmente con la cabeza.
—¿De verdad lo recuerdas? —Maki, muy despacio y guardando precaución, intentó tomar las manos de Nico—. ¿Puedes decírmelo?
—¡Por supuesto que lo recuerdo! —Molesta, Nico se alejó de su lado—. ¡Si esta es otra broma, no es graciosa!
—Esta vez no —Maki la miró con seriedad—. Entonces, Nico, ¿puedes decirme?
Las ideas de Nico se chocaban dentro de su cabeza. No sabía que decir, no sabía en qué concentrarse, si en la pregunta de Maki o en los sucesos de hace años acerca de la muerte de su padre. Con todas sus fuerzas, intentó recordar el pasado, pero, como supuso Maki, Nico lo había olvidado por completo.
—Es una broma ¿cierto? —Maki prefirió no contestar—. Se que mi padre murió, pero… —Nico miró a Maki con sorpresa y decepción—, no recuerdo cómo.
—P-Pues te diré… —Nerviosa, Maki volvió a acercarse a Nico. Estaban a escasos centímetros la una de la otra. Maki casi podía escuchar el corazón de Nico latir fuertemente contra su pecho—. Entre mis múltiples conciencias que adopte a lo largo de los universos…
—Si no quieres que te golpee, déjate de bromas…
—S-Solo quería hacer el ambiente menos pesado —reprochó Maki, haciendo un puchero.
—Pues no lo hagas si no quieres que te patee con todas mis fuerzas —Ante la amenaza, Maki decidió abandonar la idea de hacer reír a Nico.
—No es la gran cosa —Refunfuñó molesta.
—¿Cómo que no es la gran cosa? ¡Es la muerte de mi padre!
—L-Lo siento. ¡No me pegues, por favor!
—Si no me lo dices ahora mismo, entonces…
—¡Está bien, está bien! —A pesar de las amenazantes palabras de Nico, Maki no pudo evitar sentirse molesta por la actitud que había tomado—. Tu padre trabajaba en el hospital de mis padres. Era enfermero. Un día se enfermó y se murió —Nico esperó a que Maki continuará con su relato. Y siguió esperando. Y mientras más esperaba, más se convencía de que esa chica de verdad tenía algo mal en su cabeza.
—¡¿Y luego?!
—Eso es todo. Se murió y ya. ¿Qué más querías escuchar?
—Mira Maki, estoy siendo muy paciente contigo, de verdad. ¿Sabes qué le pasó a la última persona que jugó así conmigo?
—¿Algo agradable? —preguntó Maki, un poco atemorizada por el tono con el que le hablaba Nico.
—Te juro que lo que te haré es menos agradable de lo que te imaginas —Maki retrocedió ante la amenaza.
—S-Sólo para hacerme una idea… Bueno, ¿Qué clase de cosas… me harías?
Irritada ante la actitud insoportable de Maki, y al ver que de verdad no estaba bromeando esta vez, Nico decidió irse de una vez por todas y terminar con ese estúpido juego. No sabía que pasaba por la cabeza de Maki, o si su cerebro funcionaba correctamente, lo único que quería hacer era no volver a hablar con ella.
—¡E-Espera, no te vayas! —Gritó Maki al ver como Nico se alejaba rápidamente—. ¿Acaso no quieres saber lo de la canción?
—Ya no me interesa. ¡Estás loca!
—¡Pero yo solo…!
—Aléjate de mí.
—Lo siento… —Maki alcanzó a Nico y la detuvo sosteniendo delicadamente su muñeca—. Te lo diré. ¡Te lo diré todo! Aunque bueno, no es que sea mi problema, pero si tú lo quieres, no me queda otra opción que decírtelo. Si quieres escucharlo, no será mi problema, no me haré responsable de nada, así que no me importa contártelo. Pero no lo hago porque tú me lo digas, lo hago porque quiero, ¿está bien?
—¡Habla de una maldita vez!
—¡Bueno! —Maki, pareciendo más molesta incluso que Nico, comenzó a jugar con uno de sus mechones de pelo y desvió la mirada; aparentando desinterés de un momento a otro—. Cuando tenía apenas dos años y tu cuatro, tu padre solía tocar esa melodía en el piano cuando iba de visita a mi casa. Era una melodía muy linda y de verdad me gustaba. Es por eso que comencé a interesarme en aprender a tocar el piano, ya que veía que a ti… —Maki respiró profundo antes de continuar—. Como a ti te gustaba esa canción, decidí aprender a tocar el piano para poder tocarte esa melodía y bueno, me… ¡me halagaras! ¡Pero no creas que esas eran mis verdaderas intenciones! ¡No, claro que no! Lo hice porque yo quería. ¡No te hagas una idea equivocada!
—Es otra broma ¿no? —Maki se quedó en silenció.
—No.
—¿Quieres que me crea que te acuerdas de algo que pasó cuando tenías dos años? ¡Dos años!
—Era una niña muy inteligente. Aunque, si te soy sincera, sigo siendo muy inteligente, más que el promedio, la verdad —Nico la miró con antipatía.
—¿Entonces me dices que aprendiste a tocar el piano solo para poder tocar esa canción?
—B-Bueno, no es como si fuera la única canción que me sé ni nada por el estilo. ¡Así que no te hagas una idea equivocada, no lo hice por ti! Lo hice porque me gustó la canción, eso es todo. No es como si quisiera que tú la escucharas todos los días de tu vida, o que me elogiaras por haberla aprendido y despertarte muchos de tus recuerdos. Recuerdos que, por si lo olvidaste, compartimos las dos juntas y que, para tu información, no es que me importen en lo más mínimo. Tampoco te diré que te he estado buscando desde ese entonces. Eso tampoco lo hice por ti. Lo hice porque…
—¡Es suficiente, Maki! —La menor apretó fuerte los labios ante el grito de Nico—. ¿De verdad no es otra de tus bromas? —Maki negó con la cabeza— De acuerdo, te creeré esta vez.
—Y aunque no me creas, solo quiero que recuerdes que no lo hacía por ti. Y-Yo solo quería… —Maki, avergonzada, agachó la cabeza— que recordarás los días en los que estuvimos juntas.
Confundida y un poco escéptica de las palabras de Maki, Nico decidió seguir su camino e ignorar a la joven chica. En su cabeza aún se hilaba toda la historia que repentinamente le había sido revelada. Maki, por otra parte, no dejó de mirarla fijamente, quizás pensando que de verdad la había hecho enfadar.
—N-No es que me importe, pero… —Maki desvió nerviosa la mirada—, ¿estás molesta?
Nico se detuvo de nuevo y volvió su mirada al rostro de Maki. Por un instante buscó las palabras adecuadas para responder. En realidad, no sabía cómo sentirse después de lo que había escuchado, y si bien, antes de que Maki comenzará a ser sincera con ella, realmente se sintió un poco enfadada por jugar en una situación así. Sin embargo, ahora se sentía confundida y pensativa; incluso un poco asustada y nerviosa. Que una desconocida después de tanto se encontrara con ella y que luego de descubrirla maldecir en el salón de música le dijera el motivo de la partida de su padre, no le hacía mucha gracia que digamos.
—No lo estoy.
—¡Pues que bueno! —Maki, intentando quitarle importancia, continuó caminando frente a Nico.
—Sin embargo, ¿de verdad quieres que crea que estuviste buscándome por tanto tiempo? Solo para… ¿para qué? ¿Decirme todo esto y salirte con la tuya? ¿Qué pretendes en realidad?
—B-Bueno yo… —Maki, nerviosa, miro a todos lados, intentado por todos los medios no encontrarse con los ojos de Nico—. A mí… Bueno…
—¡Dilo de una vez! —a pesar de parecer amenazante, Nico se mantuvo calmada esperando la respuesta de Maki—. No puedo creer lo que me dices. Necesito al menos una prueba de que no estás mintiendo esta vez.
—Si quieres una prueba —Dudosa ante lo que iba decir, Maki sólo consiguió resignarse al hecho de que no le quedaba otra opción—, ven a mi casa. Ahí hay algo que tengo que darte.
—¡A tu casa! —Maki asintió con la cabeza—. ¿Y para qué iría ahí?
—Quizás tus recuerdos regresen al estar en un ambiente familiar, y además… —Maki miró con seriedad a Nico—. Ahí hay un piano.
Decidida, Maki extendió su mano hacia Nico, esperando a que la tomara. Nico no tenía muchas opciones, solo podía atender a la petición de Maki o huir de ahí y dejar ese asunto como algo que nunca había pasado. Obviamente no podía hacer esto último, más que nada porque, quisiera o no, tendría que encontrarse con ella otra vez en el comité; o quizás Maki la buscaría hasta el cansancio con tal de acercarse a ella.
Nico, aún insegura, tomó la mano de Maki y ambas caminaron despacio en dirección a la casa de la menor. Mientras caminaban, la sensación de temor embargó el pequeño cuerpo de Nico. No sabía si quería saber la verdad. No sabía por qué siquiera había olvidado un hecho tan importante como lo era la muerte de su padre. Si algo había ocurrido, sin duda debió de haber sido lo suficientemente traumático o impactante para que hubiera un motivo para olvidarlo.
…
Al estar frente aquella enorme casa, la nostalgia no se hizo esperar; llenando los pensamientos de Nico. Su corazón comenzó a latir con fuerza y un sentimiento de extrañeza y tristeza escaló por todo su cuerpo.
—¿Entramos? —Maki la sostuvo fuerte de la mano; no quería soltarla en un momento así.
Nico sólo consiguió asentir débilmente con la cabeza; acción suficiente para que Maki se pusiera de nuevo en marcha guiándola de la mano con tranquilidad.
La casa estaba en completo silencio. Para ser enorme, Nico hubiera esperado que estuviera llena de vida, pero no fue así. Las luces estaban apagadas en su mayoría y, aunque aún la luz del ocaso iluminaba un poco, dentro se percibía una ligera penumbra. Al entrar, el corazón de Nico dio un vuelco terrible y el sentimiento de tristeza y nostalgia la volvió a invadir.
—No tienes que forzarte a esto —Dijo Maki con seriedad; sin volver a verla a los ojos—. No importa cuánto lo intenté, conseguiré que un día recuerdes que solíamos pasar mucho tiempo juntas.
—¿Por qué lo harías? —Las mejillas de Maki se enrojecieron.
—B-Bueno, no lo hago por ti. Lo hago solo para llenar este vacío que siento desde hace mucho tiempo. Así que sí, puedes considerarlo como un acto egoísta para poder sentirme bien.
—Eres una muy mala mentirosa —Maki intentó decir algo, pero solo consiguió balbucear cuando vio una suave sonrisa en los labios de Nico—. Y bien, ¿dónde está todo el mundo?
—Mis padres están en el hospital.
—¡¿Solo estás tú después de clases en esta enorme casa?!
—¿Qué tiene de raro? —Maki lo dijo mecánicamente, como si hubiera planeado su respuesta durante mucho tiempo. Nico decidió no insistir más con el tema.
—Bueno, entonces, ¿dónde está el piano que querías mostrarme? —Una involuntaria sonrisa apareció en los labios de Maki.
—¡Por aquí! —Animada, Maki casi corrió por los pasillos de aquella enorme casa, seguida por Nico.
Por cada paso que daba en aquel enorme lugar, un recuerdo, o lo que parecía serlo, se desbloqueaba en la cabeza de Nico. Ya no podía negarse a creer en las palabras de Maki, definitivamente había estado en ese lugar en el pasado. Todas sus dudas se terminaron por esclarecer cuando entraron a la habitación donde relucía un hermoso piano de cola; muy parecido al que había en la escuela
—¡Aquí está! —Maki corrió por todos lados—. Siéntate donde quieras, pero, si quieres una sugerencia… —Maki, repentinamente, tomó una silla y la colocó a un lado del piano—, solías sentarte aquí.
—¿De verdad te acuerdas del más mínimo detalle de cuando tenías dos años?
—¡Si! —dijo Maki sin dudar—. Son recuerdos muy preciados para mí.
Nico ignoró las palabras de Maki, porque sabía que seguramente se pondría nerviosa si le hacía alguna observación. La chica solo se quedó viendo como la menor corría de un lado a otro en busca de algo en específico que no podía encontrar. Después de un rato volvió a lado de Nico, con un cuaderno desgastado en el cual figuraban un par de notas musicales en la portada.
—Es de tu padre —Maki señaló con su dedo índice a la parte inferior del cuaderno—. Escribió su nombre en él.
Era verdad. Con una hermosa caligrafía, el nombre del padre de Nico figuraba en la portada del cuaderno. Ya no cabía ninguna duda, ella había estado ahí cuando era apenas una pequeña niña. A pesar de no recordarlo del todo, lo que sentía le pareció sumamente real una vez que tomó el cuaderno desgastando entre sus manos. Inmediatamente, y antes de poder ver su contenido, el cuaderno le fue arrebatado por Maki y puesto en el atril frente al piano.
—¡Esta es la canción que solía tocar! —dijo Maki con ánimo—. ¡Está, está es! ¿La recuerdas? —Nico negó con la cabeza—. La tocaré para que puedas acordarte. De esa forma… —Maki tomó un profundo respiro.
Maki deslizó sus dedos por las teclas del piano antes de comenzar la canción. Después de un profundo suspiro, su mirada quedó fijada en la partitura escrita en el cuaderno. Sin perder de vista las notas musicales y habilidosamente, Maki comenzó a tocar la canción.
Dulce era la tonada, tal y como la recordaba Nico cuando la escuchó en el aula de música de la escuela, pero, por alguna razón, esta vez se sentía diferente. Sin dejar de poner atención a la melodía, Nico levantó la mirada y comenzó a ver hacia todos lados. Un extraño sentimiento hizo palpitar con fuerza su corazón. Por cada sonido que del piano salía algo escalaba por su cuerpo y la llenaba de calidez y tristeza. La melodía que tocaba Maki comenzó a hacerse más armoniosa, más amable, al punto de revelar un sentimiento en Nico que le parecía sumamente lejano y oculto dentro de ella.
Sin esperarlo, a la melodía se le unió la voz de Maki. Los párpados de Nico se abrieron de pronto, al escuchar la dulzura con la que Maki cantaba la canción. Era suave, tranquila y sumamente nostálgica para ella. Su corazón comenzó a doler de pronto, y pudo jurar que, de un momento a otro, todos sus pensamientos se revolvían dentro de ella al escuchar la voz de su padre acompañando también la tonada; una voz que venía desde sus recuerdos más profundos.
Imágenes comenzaron a llegar a su cabeza, mientras la melodía de Maki y su voz se adentraba más en sus pensamientos. Nunca había experimentado una sensación parecida, Era como una mezcla de sentimientos que la envolvía entera; como una burbuja evocando al pasado. Podía incluso jurar que podía ver el pasado frente a ella: A su padre sentado frente al piano, a ella sentada en la misma silla que estaba ahora y a la pequeña Maki a lado del taburete, balbuceando y muy quieta, como si de verdad comprendiera lo que pasaba a su alrededor.
Lágrimas querían salir de sus ojos, pero por alguna razón estas no llegaban a caer. Eran tanto y tan fuertes sus sentimientos que no podía hacerlo. Pronto comenzó a sentirse culpable por no poder expresar nada más que emociones dispersas. Pero todo eso fue cortado cuando…
Sollozos comenzaron a armonizar la voz de Maki. Nico, asustada, volvió su mirada a ella. La joven chica estaba llorando con fuerza. Derramaba sus lágrimas en las blancas teclas del piano. Su voz se quebraba por cada nota que daba. La sorpresa por verla así hizo que el corazón de Nico se detuviera de golpe y oprimiera dentro su pecho.
Despacio y sin pensarlo, Nico puso su mano sobre la de Maki, haciendo que, repentinamente, la melodía se cortara de golpe. Inmediatamente, y dejándola sorprendida, Maki se lanzó hacia Nico y la estrechó con delicadeza entre sus brazos.
—¡Te extrañe mucho! —Dijo sollozando, dejando que sus lágrimas cayeran ahora en su hombro.
Nico se quedó estática, sin saber qué decir o hacer. Despacio, entrelazó sus brazos en el cuerpo de Maki y palpó con delicadeza su espalda. Tratando de consolarla, dio un par de golpecitos y dejó que la chica se desahogara.
—Se supone que yo… —Nico habló en un susurro, pero, debido al silencio, su voz resonó fuerte entre las dos—. Se supone que yo debo de ser la que esté llorando
—¡Es que! ¡Es que…! —Maki se aferró con más fuerza al cuerpo de Nico—. ¡Estaba sola!
No le costó a Nico imaginarse que lo que decía Maki era verdad. Con el sólo hecho de recordar el trayecto de la puerta de su casa a esa habitación, se pudo dar cuenta de cómo se habría sentido Maki durante todos esos años.
—¿Y por eso te pones a llorar así? —Despacio, las manos de Nico escalaron y acariciaron tiernamente el cabello de Maki.
—P-Pensé que no me creerías —Musitó Maki—. Pensé que me odiabas.
—¿Cómo podría odiarte? —una suave risa salió de los labios de Nico—. Hasta hace apenas unas horas ni siquiera te conocía. Para mí, eras una chica rara que todo este tiempo… —Nico miró fijamente el cabello de Maki y su cabeza recargada en su hombro—. Una chica que todo este tiempo me estuvo buscando —Susurro.
—¡Es que yo…! —Maki, lentamente, levantó la cabeza tratando de encontrarse con los ojos de Nico—. ¡Estoy enamorada de ti! —Más lágrimas salieron de los ojos de Maki. Con fuerza, apretó los párpados, haciendo que ese caudal de lágrimas y sentimientos se desbordara más y más—. He querido decírtelo desde hace mucho tiempo. Quería encontrarte de nuevo para decírtelo. ¡Lo siento!
El corazón de Nico se detuvo de golpe. Pronto le costó incluso respirar correctamente. No sabía qué hacer. No sabía qué decir. No podía mentirse a ella misma y encontrar las palabras para volver a hablar. Estaba un poco asustada por la repentina confesión de Maki. No estaba preparada para que algo así pasara. Y, sin embargo, una sonrisa apareció en su rostro y un caudal de sentimientos volvieron a recorrer su cuerpo, como si fuera un líquido caliente corriendo por todas partes y desbordándose despacio dentro de ella.
—Esto es… —La sonrisa permaneció en su rostro, al ver la cara inocente y las mejillas sonrojadas de Maki— un pésimo momento para una confesión —El cuerpo de Maki tembló entre sus brazos—. Hubiera preferido que fuera algo más romántico.
—Entonces…
—No me malentiendas —Despacio, Nico tomó las manos de Maki y entrelazó sus dedos con los de ella—. Me hace feliz que pienses de esa manera de mí, pero…
—¿Me vas a rechazar?
—Deja que termine de hablar, tonta desesperada —Una suave risa salió de los labios de Nico—. Lo que quiero decir es que no sé qué respuesta dar en este momento. Estoy confundida por todo lo que está pasando. Que llegues de repente y me digas todo esto… Bueno, no sé cómo sentirme en realidad —La mirada de Nico se enserio—. Si te doy una respuesta ahora mismo, siento que no sería justa contigo. Tengo muchas cosas en la cabeza en este instante, cosas en las que debo pensar y reflexionar bien. Si correspondo a tu confesión en este momento siento que te hará mucho daño en el futuro si mis sentimientos llegan a cambiar por sentirme tan presionada en dar una respuesta en este momento.
—¿Pero entonces… —Maki deslizó suavemente su dedo índice debajo de sus ojos, para limpiar un poco las lágrimas que caían por sus mejillas— eso quiere decir que, en algún futuro, puede que tenga una oportunidad?
—Quién sabe —contestó Nico, intentando confundir a Maki—. Sólo si no haces otra de tus tontas bromas.
—N-No es mi culpa. Es solo que yo… bueno… —Nerviosa, Maki agachó la cabeza—. Quería que las cosas fueran como en ese entonces. Quería hacerte sonreír. Tal y como se lo prometí a tu padre.
El corazón de Nico comenzó latir con fuerza ante las inocentes palabras de Maki. Sin decir nada más, simplemente le contestó con una sonrisa mientras que, poco a poco, Maki recobraba la compostura.
—Oye… —La voz de Nico resonó de nuevo después de un tiempo—. ¿Puedes volver a tocar esa canción? —Maki la miró fijamente a los ojos e, involuntariamente, una sonrisa apareció en su rostro.
—Si
Nico se acercó más a lado de Maki y dejó descansar su cabeza en su hombro. La melodía volvió sonar, anegando el silencio; inundado con su tristeza la pequeña habitación. La voz de Maki volvió a resonar después de un tiempo, uniéndose a la melodía. Y a lo lejos, Nico pudo volver a escuchar la voz de su padre entonar la misma canción desde un pasado muy lejano.
Espero que les haya gustado, a decir verdad, disfrute mucho escribir a esta Maki, un poco más expresiva y sin dejar de ser Tsundere. Vi en los comentarios que les costó visualizar a esta Maki, pero, cuando hablamos de estereotipos creados por Japoneses, las personas suelen etiquetarlas a tener una sola personalidad. Yo quería que Maki, en esta historia, tuviera más emociones y se expresara de una forma que aparentará ¡Ser una chica de 14 años! Así que intente hacerla un poquito infantil y un poquito grosera, ya que, los personajes tsunderes, suelen ser así. En fin, a mi de verdad me gusto escribir esta Maki y espero que ustedes me den su opinión en los comentarios, los cuales apreció mucho leer.
No me esperaba el recibimiento tan bueno a esta historia, se nota que les encantan las historias NicoxMaki tanto como a mí. Suelo escribir solo dramas y más dramas con ellas, evocando a cosas en especifico, pero esta vez quería hacer algo nuevo, algo que no fuera doloroso tanto para las protagonistas, como para mi propia estabilidad emocional. Si les soy sincero, al principio esta iba a ser otra de mis típicas historias dramáticas y tristes, pero al final terminé tomando la decisión de darle este giro más dulce y tranquilo, algo que realmente me encantó hacer y estoy muy feliz con el resultado. En fin, les agradezco muchísimo el apoyo a la historia, y mas que nada porque estoy feliz de leer a personas que todos estos años me han estado acompañando después de un tiempo.
ARAMARU-CHAN 26: Hola! como estas?! Es un gusto volver a leerte. Pues a mí, la vida me trata como la vida, pero estoy bien. Por otra parte, si que es una enorme coincidencia lo que me cuentas de tu ausencia por FF, ya que, casualidad o no, yo también estuve releyendo una de las partes de Hechizo, mas en especifico la historia de Kotori que, a día de hoy, me parece lo mejor que he escrito; así que si me sorprendió que tu también estuvieras leyendo Hechizo.
Por otra parte, y pasando al historia, entiendo que al principio pareciera un historia paralela, ya que, como lo mencionó arriba, así iba a ser. Si no mal recuerdo, la premisa era que Maki en realidad no podía comunicarse adecuadamente, y sólo podía expresarse con la música que tocaba; esto cautivaba a Nico y la incentivaba a acercarse más, dándose cuenta de que no era la primera vez que ambas estaban juntas. Iba a ser un drama en el que al final quizás las cosas no terminarían bien, pero al final lo descarte, y que bueno que lo hice.
En fin, que bueno que te guste la interacción de Nozomi y Eli, aun tengo pendiente más historias de ella,s dos, pero, como puedes notar, me estoy tomando un descanso de ellas porque no me siento muy capaz de escribir a Eli en estos momentos; pero espero que pronto regrese.
Como siempre, te agradezco cada que me envias un comentario, no sabes lo feliz que me siento al leerte y ver que aquí sigues apoyándome o leyendo algo con respecto a mis historias; cuidate mucho y espero que nos leamos pronto.
Dark Gatomon X: Vaya sorpresa, y de verdad no sabes, que sorpresa sentí al volver a leerte en una de mis historias. No sabes lo agradecido que estoy contigo desde que escribí Hyaku Monogatari. Que bueno que estes bien y que bueno tenerte de vuelta.
Que bueno que te gustó la historia. Sabes, lo que más me gusta de escribir y leer sus comentarios, es ver como ustedes descubren lo que psara a continuación en la historia. Como puedes leer en este capítulo, tuviste parte de razón en decir que hubo algo antes de que estas dos se encontraran en "el presente". Como dije en el capítulo pasado, este capitulo ya lo tenía escrito, y, por ende, la parte en la que Maki trolea a Nico diciéndole alguna de sus historias inventadas. Quizás pensaron que la historia se iría a algo más complicado y dramático, pero no, será una historia normal de principio a fin, y es lo que me gusta precisamente de esta y de Maki como personaje en esta historia, ya que va a ser muy simple.
En fin, si quieres contactarme, puedes mandarme un mensaje a mi pagina de Facebook, es la única forma de contacto que tengo. Puedes mandarme también por Twitter, pero ese solo lo uso para retwitear imagenes de monas chinas. Mi twitter es: luisbiso47. Finalmente, y como te dije, es un gusto volver a leerte y gracias por el comentario.
SilentDrago: Hola, como estas, espero que muy bien. Como dije, la personalidad de Maki la base en una serie de personajes tsunderes que conozco; tales como: Senjougahara de Monogatari series, que es un poco mas ruda y grosera, o personajes como Rena Minami de Magia record, es por eso que quizás si cause un poco de impacto el cambio en Maki. Y, como pudiste leer en este capítulo, casi se solucionaron todas las dudas que había acerca del pasado de Nico y de Maki juntas, ahora solo faltaria el final.
En fin, es un gusto también volver a leerte Silent, espero que te encuentres muy bien. Nos leemos pronto, espero.
nadaoriginal: Hola! Espero que estes muy bien. Que bueno que te intereso mi historia, quizás vaya a ser un poco simplona al final, pero a mi me gustó mucho escribirla y espero que sigas compartiendo tus pensamientos conmigo. Como bien dijiste, en mi idea principal, Elui y nozomi iban a desempeñar el papel de antagonistas, como bien dijiste, incluso tenía pensado un trianguló amoroso por ahí, pero al final eso no va a tener tanta relevancia; quizás.
En fin, muchas gracias por tu comentario, espero que nos leamos pronto.
En fin. Muchas Gracias Por Leer y Por su Apoyo.
