Bueno como siempre One Piece no me pertence sino a Eiichiro Oda.

Esta ya es la última parte de este fic espero que les haya gustado y muchas gracias por los reviews, se que me falta mucho para afinar mi modo de escribir, pero me dieron muchos ánimos. Gracias por tomarse el tiempo.

Sin más preámbulos los dejó con este el último capítulo y ojalá lean mi otro proyecto que nada tiene qué ver con One Piece se llama "La Joya del Inframundo" el enlace esta en mi Profile.

Epílogo 2

En el capitulo anterior los Mugiwara se topan con una nueva dificultad...

Sin embargo al escuchar la campana anunciando la llegada de una Buster Call; Luffy sintió el peso del mundo sobre los hombros.

-¡Demonios! –pensó Luffy, ya tenían suficiente con la intensidad de la lluvia aumentando a cada momento como para que la Marina hiciera su aparición. Fue corriendo al camarote pues temió por el bienestar de Nami, su temor por ella se justificó al encontrarla de rodillas por el dolor en el vientre. -¡Nami! –la tomó en brazos y llamando a Chopper corrió a la enfermería. Ahí Chopper la revisó angustiado.

-Luffy el bebé…

-¿Qué pasa con él?

-¡Tiene que nacer ahora! –dijo Chopper seguro de su diagnóstico.

-Pero tú dijiste… -Luffy lo miró asustado y esos malditos proyectiles de afuera no le dejaban pensar con coherencia.

-Confía en mí, si no nace ahora podrían morir ambos.

-Confío en ti Chopper –Le dijo recuperando la compostura –yo haré lo mío afuera.

-Lu…ffy…-Nami lo llamó débilmente, él se acercó de inmediato y la besó tiernamente.

-No te preocupes, volveré pronto, te dejo a cargo de él ¿sí?

Cuando salió Luffy, la situación se había puesto seria, la tormenta les dificultaba las cosas y la cantidad de marinos era tan grande que ya habían logrado subir al barco, miró la insignia del buque que les seguía el paso y comprendió todo.

Los temibles Vicealmirantes, Garp y Smoker los perseguían y aunque hubiera dado cualquier cosa por pelear con un enemigo fuerte desechó la idea de inmediato.

-Franky, sácanos de aquí.

-¿Y los marinos aniki?

-Descarguen lo que puedan y vámonos, nos haremos cargo de los polizontes en el camino.

El barco se preparaba para elevarse, sin embargo dos barcos se le atravesaron sin dejar espacio para la maniobra -¡Demonios! Smoker siempre adelantándose.

Mientras en el buque…

-¿Por qué intenta huir tan pronto? –Smoker comentó extrañado.

-Temo que mi nieto se ha vuelto un cobarde de un tiempo para acá, por eso accedí a venir contigo para sacarle a golpes lo hombre si es necesario –gruñó Garp.

-Es muy raro, ha estado muy pasivo los últimos 6 meses –informó Tashigi.

-Deja que vaya de la primera hasta la quinta escuadra –ordenó Smoker

-¿De una vez?

-Sí, veamos qué pasa

Luffy sólo veía cómo más y más marinos abordaban y aunque su Haki los tiraba de inmediato, el número le dificultaba la movilidad, no tuvo más opción que situarse frente a la enfermería, una apertura en su defensa fue aprovechada por un marine, el cual alcanzó a abrir la puerta de la enfermería pero hasta ahí quedó pues Luffy lo despachó de inmediato. No se dio cuenta cuando un Den Den Mushi caía cerca.

-Luffy necesito ayuda, la situación se complica –Chopper gritó desde la puerta.

-¡Robin! Chopper te necesita, no te distraigas aquí.

Robin entró angustiada a la enfermería, mientras Luffy cerraba tras ella y se esforzaba con más ahínco, ya ni siquiera le interesaba la tormenta, sólo quería salir de allí.

-La formación es bastante curiosa –comentó Tashigi viendo los monitores del buque.

-No están a la vista tres de sus tripulantes y los demás parecen cubrir la enfermería.

-Supongo que alguno de ellos está herido –dijo Garp –manda las armas de kairoseki, presionemos más a mi nieto.

Luffy de pronto sintió sus fuerzas disminuir a un ritmo agobiante, 5 tenientes armados con arpones de kairoseki lo rodearon y atacaron al mismo tiempo, Luffy hacia todo lo posible para esquivarlos, pero con sólo tenerla cerca se debilitaba, Zoro y Sanji se ocupaban de sus marines y no podían apoyarlo por más que trataran de abrirse paso, el cuerpo de Luffy ya empezaba a mostrar heridas por los arpones y la sangre comenzaba a correr.

Todos sus esfuerzos eran escuchados por Garp a través del Den Den Mushi.

-No los dejaré pasar… no me derrotarán… -decía Luffy con voz débil, sin embargo aún en medio la tormenta, el ruido de la batalla, aún agotado y ya casi sin fuerzas; Luffy pudo escuchar el sonoro llanto de su bebé, se quedó estático al igual que todos en el barco, el llanto llegó a Garp y Smoker.

-Eso es…-Tashigi sólo parafraseo sin poder decir nada más.

Luffy sintió que las fuerzas volvían a recorrer su cuerpo, se acomodó el sombrero y gritó tan fuerte como pudo -¡Hoy nadie puede derrotarme!

Al escucharlo Garp sonrió para después convertirse en una sonora carcajada –Jajajaja así que eso era, vaya hombre que me resultó.

-Repliégalos a todos –ordenó Smoker con un suspiro de resignación.

-Pero señor, los tenemos rodeados –Tashigi insistió.

-Bah, en estos momentos Monkey D Luffy es invencible y hará hasta lo imposible para "protegerlo". El día de hoy "Los Mugiwara" no perderán.

Luffy miró asombrado cómo se retiraban los marines, "ésta te la debo viejo" pensó antes de salir disparado por los aires.

Ansioso se dirigió a la enfermería, al entrar miró a Nami dormida, aún se le notaba el sudor en el rostro y lucía un poco pálida, Chopper se acercó sigilosamente.

-Ella está bien Luffy, pero dormirá por el antibiótico que le di, luchó demasiado.

-Gracias Chopper –dijo Luffy aliviado, entonces vio a Robin salir de otra habitación con un bulto entre los brazos y una sonrisa llena de ternura.

Se sintió tan nervioso que se quedó inmóvil esperando a Robin, ya estaba ella a dos pasos cuando…

-Espera Luffy, -Chopper se interpuso -no creo que sea bueno que lo tomes en ese estado

-Pero sólo quiero verlo –dijo confundido

-Haz caso Luffy, -dijo Sanji entrando con los demás ya aseados y secos (Chopper los mandó antes) –mírate cómo estás, además no creo que sea seguro que lo cargues, podrías lastimarlo –dijo tomando en brazos al pequeño.

Luffy apretó los dientes y salió de allí dando un portazo, se quedó un rato más en la lluvia sintiéndose algo miserable. Después se aseó y encerró en el camarote. Chopper tuvo que ir allí para curar sus heridas, pues el capitán seguía molesto sin decir una palabra.

Se dirigió a la enfermería ya muy noche cuando los demás dormían y estaba seguro de ver a Nami sin interferencias. Para ese entonces Nami había despertado amamantaba al bebé. Estaba algo preocupada pues Luffy no se había parado por allí y cuando preguntó por él todos la miraron de forma extraña argumentando que vendría después y dándole excusas tontas, no quiso ahondar en el asunto pues no quería que nada arruinara su día.

Cuando lo vio entrar sigilosamente no pudo más que sentir una gran alegría en su interior.

-Hola –saludó Luffy con una enorme sonrisa

-Ya era hora –Luffy frunció el ceño, ese comentario le recordó lo molesto que estaba con sus nakamas, Nami al ver el cambio en su rostro cambio de tema -¿quieres verlo?

-¡Sí! –contestó casi desesperado acercándose a ella.

El pequeño ya estaba dormido, Luffy lo observó con curiosidad, era tan pequeño y a la vez tan valioso, tocó suavemente su mejilla sorprendiéndose de lo delicado de su piel.

-Es idéntico a ti Luffy –susurró Nami mirando a ambos con ternura.

-¿De veras lo crees? –él no dejaba de mirarlo.

-Sip, ¿quieres cargarlo? –Luffy se puso serio y se alejó un poco incómodo.

-No creo que sea buena idea –dijo apartando la mirada triste.

-¿Por qué? –Nami lo miró ceñuda

-Sanji y los demás dicen que puedo lastimarlo –Nami se repetía "nada de enfados hoy" tratando de controlar su ira.

-Luffy –aspiró una gran bocanada de aire antes de continuar –acércate –dijo extendiendo su mano, él la tomó delicadamente –quiero que te quede algo bien claro, tú eres el padre de este bebé, así que nadie, ni siquiera yo, debe impedir que estés con él. ¿Entendido? No dejes que nada te aparte de él.

Luffy miró en Nami la confianza que le había faltado instantes antes –enséñame cómo –se sentó en la cama junto a Nami y ella acomodó al pequeño entre sus brazos, al tenerlo tan cerca Luffy sintió su fragilidad y temió lastimarlo, sin embargo se sentía a la vez tan feliz.

Nami los miró a ambos enternecida, todas sus preocupaciones y temores se disolvían en ese momento, sabía que él lo protegería de cualquier peligro.

-Luffy prométeme algo –salió de su ensoñación al escuchar el tono de voz de Nami.

-¿Qué pasa?

-Pase lo que pase promete que lo protegerás.

-Sabes que daría mi vida por ustedes…

-Luffy quiero que de hoy en adelante tu prioridad sea él.

-Pero Nami…

-Promételo por favor –más que una promesa era una súplica, Luffy accedió consiente de que Nami se refería a una situación en la que tuvieran qué elegir entre ella y el bebé, esperando que jamás se presentara. Tomó sus manos y la besó largamente,

-Prometo que cuidaré de él –Nami abrazó a ambos pensando en la vida que le esperaba a ese bebé, sería difícil y llena de peligros, pero entre ella y Luffy se encargarían de darle todas las armas para hacerse fuerte. Podía sentirlo en su corazón, este niño llegaría a ser famoso, igual o incluso más que su propio padre: "El Rey de los Piratas".

...Fin...