Ok, no tengo excusas, solo un consejo: si tienen hermanas/hermanos nunca se sienten tras de ellas/ellos cuando están traduciendo o escribiendo algo! Es realmente incomodo y no te concentras.

Ejem… hoy no habrá saludos individuales, solo una nota para asukasoad y una gran disculpa para todos, pero agradezco mucho a quienes se toman su tiempo para leer la historia y también dejar un review:

Bella-uchiha1, Nadesiko-san, Di Black, setsuna17, .deva, lauchiha, , Ikamari, Hatake Nabiki, meeeli, karoru01, Pau-chan22, Pink'Winter, Isakaru, Gibellu, Chivizuke, lukenoa31 y:

Asukasoad: Si, ese fiction lo tengo en mi lista, aunque me gustaría tener aunque sea un par de capítulos más de esta historia antes de traducir esa y ejem… necesito el permiso también, pero haré todo lo posible por traducirla también.

Nota de la traductora: NI Naruto NI el fiction me pertenecen, sino a sus respectivos creadores MASASHI KISHIMOTO Y YELLOW MASK.

Capítulo 4

Desenmascarada

"Nada fija tan intensamente una cosa en la memoria, como el deseo de olvidarla."

- Montaigne

-xxx-

Sasuke rara vez se encontraba en una situación donde no supiera que hacer. Aun si no tenía un plan preciso, usualmente tenía una idea de qué debía hacer.

Excepto ahora.

Miró a Sakura dormir silenciosamente, preguntándose si debía despertarla y luego… ¿y luego qué? ¿Qué haría? ¿Qué diría?

Por una vez en su vida, Sasuke no tenía ni la menor pista.

Sakura se revolvió, murmurando un poco en su sueño, y Sasuke retrocedió automáticamente, se sentó sobre su cama y miró la transformación cubrirla otra vez cuando rompió el jutsu.

Sakura... era Haru. Haru, el audaz esclavo que pasaba la mayor parte del día replicándole… había sido Sakura… todo el tiempo.

Su mente parecía tener problemas comprendiéndolo. Fue Sakura quien le lanzó críticas y usó el sarcasmo como arma. Fue Sakura quien recibió un azote a través de su brazo sin acobardarse. Fue Sakura quien se tambaleó de regreso a su habitación después de una paliza que podría haber lisiado a muchos diestros guerreros.

Y más importante, fue Sakura quien no le dio ni la más ligera pista de su identidad. No se reveló ante él cuando estuvieron solos, confiando en él para ayudarla. No había tratado de convencerle para regresar – de hecho, si alguno de sus intentos de escape hubiese funcionado, - habría dejado en Sonido tras ella sin que él tuviese la más ligera sospecha de quien era en realidad.

Se negó a reconocer la pizca de decepción que brotó dentro de él ante el pensamiento.

Y ahora que sabía quien era ella… ¿qué iba a hacer? Sabía que debía reportarla con Orochimaru – la cantidad de información que ella podría llevar a Konoha era asombrosa – pero no sintió ninguna necesidad. Sabía que Orochimaru era corrupto; ¿por qué debería hacer un esfuerzo para prevenir la inevitable caída del sannin?

Sabía que debía decírselo a Sakura, pero se encontró a sí mismo también sin desear eso. Si ella notaba que él sabía… solo complicaría las cosas. La manera en que estaban ahora era simple; ella quería escapar, él la dejaría escapar. Después ella volvería a Konoha y él podría volver a su entrenamiento, y podría olvidar que eso había pasado alguna vez mientras intentaba olvidar sus recuerdos de Konoha. Simple, fácil, requería casi ningún esfuerzo de su parte – si, a Sasuke le gustaba ese plan.

Así que eso haría.

Sasuke dio la vuelta y caminó a su cuarto de baño, preparándose para dormir, y tratando de no concentrarse en el hecho que, cuando vio el cabello rosa en la almohada, su primer instinto fue tomarla en sus brazos y correr, salir del Sonido para dejarla en el umbral de Konoha.

-xxx-

"¿Qué pasa contigo?" preguntó Sakura, sacudiendo su cabeza hacia Sasuke. "Es la tercera vez que te descubro mirándome fijamente y ni siquiera hemos ido a desayunar."

"Hn." Sasuke dio la vuelta, maldiciéndose. Ahora que sabía que era Sakura en el cuarto con él, le parecía ridículo haberlo dejado pasar alguna vez. Parecía que siempre que volteaba reconocía otro de los gestos de Sakura: la manera en que fruncía el ceño, la forma en que cruzaba sus brazos, la manera en que fulminaba con la mirada…

Desafortunadamente, eso significaba que pasaba mucho tiempo mirando fijamente a Sakura, recolectando aquellas pequeñas distinciones. Ni siquiera sabía por qué lo hacía, por qué le daba una sensación de calidez cada vez que veía una muestra de la verdadera identidad de Sakura a través de su disfraz de Haru.

Los ojos verdes lo observaron detenidamente con curiosidad, y Sasuke apartó rápidamente su mirada. Mientras más la miraba, encontraba que esos ojos siempre se hacían incómodos para él desde que descubrió quien estaba tras ellos. No sabía por qué ver dentro de los ojos de Sakura lo desestabilizaba – solo lo hacían.

"Así que… ¿el desayuno?" exhortó Sakura, adjudicando el extraño comportamiento de Sasuke al hecho de que era Sasuke – ¿quién sabía por que hacía las cosas?

"Hn. Sígueme," ordenó.

"¡Si, señor!" rompió Sakura, con el pesado sarcasmo en su tono mientras apretaba el paso fuera de la habitación tras él.

Sasuke aun encontraba un poco de desconcierto en que era Sakura quien le hacía frente de esa forma. Quien lo menospreciaba así.

"¿Bien, vas a ir a desayunar o solo vas a quedarte de pie en la entrada como una especialmente inútil estatua?"

Sasuke la miró irritadamente, pero como siempre, su disgusto no pareció molestarla en lo más mínimo. Podía recordar un tiempo cuando su disgusto con ella la habría hecho ponerse triste, avergonzada… pero ahora, no había nada. Era como si a ella no le importara más.

'Quizás no le importa…' el pensamiento susurró detrás de la mente de Sasuke, el concepto fue más desconcertante de lo que él quiso que fuese.

Entonces se dijo firmemente dejar de pensar en eso. No decir nada, dejar escapar a Sakura, y después todo regresaría al modo en que era antes de comprender quien era ella, removiendo memorias de mejores tiempos que era mejor dejar en el olvido.

Así que, con un ligero resoplido, salió por el pasillo, con Sakura corriendo tras él. Transitó su camino a través de la casa, aproximándose al formal comedor que el propietario anterior usaba para eventos a gran escala justo como consejos con el pueblo o tratados entre países.

Mientras se acercaba, percibió que podía sentir el chakra de Orochimaru y Kabuto en la habitación, así como el de un gran numero de shinobi del Sonido.

Sasuke se detuvo afuera, más bien sorprendido. Conocía lo suficiente al Sonido para saber que era el momento para los esclavos que trabajaban en la casa de tomar sus desayunos – así que porque el salón estaba atestado de shinobi?

Tuvo el impulso repentino de girar y decirle a Sakura que volviera a la habitación mientras el determinaba que sucedía. Cualquier ruptura en la rutina del Sonido señalaba, por lo general, peligro de alguna clase.

"¿Usas drogas?" vino una voz detrás de él. "De verdad, quiero saber. Has estado viéndome fijamente, mirando al espacio con la mirada perdida, parándote a mitad de los corredores sin razón… ¿qué tomas?"

Sasuke dirigió su ceño fruncido hacia ella antes de abrir la puerta, entrando a un cuarto lleno de ninjas.

"Ah, Sasuke, me alegra que te unas a nosotros," siseó Orochimaru. "Dime, ¿cómo estuvo tu noche. ¿Pasó algo… interesante?"

Si había una cosa que Sasuke aprendió sobre Orochimaru, era que no conversaba. Cada cosa que decía tenía un propósito, algún significado oculto… y cuando los ojos del sannin se deslizaron de él para dar con Sakura, Sasuke comprendió que era.

'¡Él sabe!'

Eso debería haberlo sorprendido, encontró que no lo hizo – no realmente. Había un sinnúmero de formas en que Orochimaru podría haber sabido. Cámaras escondidas en la habitación, un shinobi que saltó sobre la azotea y miró por la ventana la noche anterior en el momento incorrecto…

Sakura se tensó cuando los ojos de Orochimaru la buscaron. En ese instante supo que él era consciente de su disfraz. Llámenlo presentimiento, llámenlo intuición… ella solo lo supo.

Retrocedió automáticamente, con solo el pensamiento de dar vuelta y correr por su vida palpitando en su cerebro, pero alguien agarró su brazo. Dio media vuelta, solo para lograr ver a Kabuto detrás de ella, con una mano agarrando su muñeca, la otra encendida de azul con chakra y bajando a la parte trasera de su cuello…

Era como ser picada pinchada por miles de voltios de electricidad en una fracción de segundo. La sacudida recorrió su cuerpo – horroroso, pero bastante lejos de ser considerado doloroso – y cuando Sakura se encontró sobre sus rodillas, encorvada en el piso, su cabello colgó sobre sus ojos.

Su cabello rosa.

'¡Mierda!' fue todo lo que traspasó su cabeza cuando reconoció la pálida piel sobre sus brazos y rodillas, las curvas de su pecho y la cadera apretando contra la tela de su ropa… parecía que su disfraz estaba definitivamente destruido. '¡Mierda!'

Lentamente, levantó su cabeza para ver la expresión desdeñosa de Orochimaru, su mente luchó desesperadamente para determinar el mejor curso de acción pero estaba en blanco. No se atrevió a mirar a Sasuke; necesitaba tener su mente serena si iba a salir de eso y cualquier expresión que adornara su rostro ahora, solo serviría para enturbiar sus pensamientos.

"Creo que has cometido un gran error, Haruno Sakura," dijo Orochimaru, con su suave sonrisita que hacía que algo frío y viscoso se retorciera en su estomago.

Miró a los hombres a su alrededor. "Atrápenla."

Bueno, al menos eso explicaba por qué había tantos shinobi. Sakura se debatía entre ser intimidad por sus simples números, y halagar que Orochimaru pensara que necesitaría a todos esos hombres para atraparla, aun cuando ella tenía un collar.

Pero ellos se lanzaban hacia ella, y tenía que reaccionar.

Sakura saltó hacia atrás, poniendo su espalda contra el muro y asegurando que nadie pudiera ir tras ella por detrás – con su chakra sintiéndose poco seguro por el collar, no podía garantizar que fuese capaz de sentirlos llegar y evitarlos. No tenía armas, pero ahora que no necesitaba mantener la transformación nunca más, tenía suficiente chakra para maniobrar.

Con un gruñido de desafío, Sakura llamó chakra a sus manos, trabajando con su limitada energía para formar los escalpelos de chakra que Tsunade le había explicado.

"Cualquiera que me toque… le cortaré su garganta," dijo, con su voz baja pero perfectamente clara, sonando con una intención mortal.

Algunos de sus atacantes más prudentes redujeron el paso de su precipitada marcha – la sed ciega de sangre comenzaba a ceder al calculo frío – pero algunos simplemente siguieron corriendo.

Un par de hombres altos se acercaron primero, y fue cuestión de un momento abrir las gargantas de ambos con los escalpelos de chakra. Aunque eran un arma eficiente, tomaban algo de energía para mantenerse, y Sakura sabía que – con el collar puesto – tenía que conservar tanta energía como fuese posible.

Así que los dejó a favor de arrancar una gran espada de una de las fundas a sus supuestos atacantes cuando sus cuerpos golpearon el piso. Un simple movimiento de la espada a la altura de la cintura destripó la primera fila de enemigos, salvo uno que fue un poco más rápido que los demás y se puso en cuclillas, arremetiendo a la altura de sus rodillas.

Sakura saltó en el aire, sus pies bajaron contra la parte trasera de su cuello, rompiéndolo limpiamente con un crujido bastante repugnante.

Pateando el cuerpo hacia la multitud y derribando a varios, Sakura tuvo un momento de reflexionar que tan realmente desesperada era su situación. Con el collar puesto, encontraba difícil que su fuerza super humana entrara en juego. Probablemente un buen golpe terminaría la batalla, y después… realmente no quería pensar en eso.

Sakura se apoyó hacia atrás, con sus manos usando la pared como abrazadera mientras salía rápidamente, cogiendo a un shinobi por el esternón, rompiéndolo y deteniendo su corazón a la vez que lo hizo virar para golpear a aquellos detrás de él como un domino.

Esquivó el salvaje movimiento de la multitud, subiendo su arma diagonalmente a través del pecho de su atacante, poniendo bastante fuerza en ella para cortar a través de las costillas como si rompiera huesos de aves.

Giró y se agachó, eludiendo una espada que apuntaba su nuca y haciendo que fuera directamente hacia otro oponente. Logró pararse de nuevo, apunto de levantar su espada para conducirla hacia el propietario de dicha espada… cuando otra espada emergió súbitamente de su pecho y cayó.

Sasuke estaba de pie detrás de él, con sangre deslizando por su espada.

Es mía!" gritó, su mano se cerraba sobre su muñeca y le dio un tirón hacia él, la espada de ella cayó al piso cuando sus dedos se clavaron en sus sensibles nervios y la forzaron a liberarla.

"¡Por supuesto que no!" gruñó Sakura, levantando el brazo que él no había agarrado y golpeándolo con el puño en el costado.

Sintió las costillas romperse bajo su golpe, pero después sintió una despiadada – y asquerosamente familiar – presión detrás de su cuello, y la oscuridad se precipitó en su visión como una entidad viviente.

-xxx-

Cuando Sakura recobró el conocimiento, estaba en la habitación de Sasuke, recostada en su cama con el mismo Uchiha sentado a su lado, mirándola fijamente.

Sakura se tensó automáticamente. Había sido descubierta, y aunque en el pasado, Sasuke fue casi amable con ella, él no sabía con quien hablaba. ¿Ahora que lo sabía… qué iba a hacer?

"No voy a lastimarte," dijo él, cortando sus pensamientos como si pudiese oírlos.

Ella parpadeó, mirándolo en honesta sorpresa. Incomoda por estar acostada mientras él estaba sentado – y tal nivel de vulnerabilidad que implicaba, por poco que fuese – se sentó y deslizó lejos de él, solo se detuvo cuando su espalda fue presionada contra la cabecera.

Así que... ¿qué pasaría ahora? Considerando su último encuentro, una cínica parte de Sakura francamente había esperado que Sasuke desenvainara su espada y la cortara en pedazos. Con el collar puesto, tendría suerte de durar cinco segundos contra él. Sakura arrimó sus rodillas contra su pecho, estando inconscientemente defensiva ante el pensamiento.

"¿Cuál era tu misión?" preguntó él, más bien bruscamente. Casi como si estuviese por preguntar otra cosa pero cambiando de opinión en ese momento. "¿Esa en la que fuiste capturada?"

Sakura no contestó, mirándolo sediciosamente sobre la inclinación de sus rodillas.

Sasuke levantó una ceja, pareciendo de alguna forma indiferente y expectante al mismo tiempo. "¿Vas a quedarte callada?"

Sakura daba vueltas sobre por qué seguía viva, desde que despertó. Y parecía que ahora tenía su respuesta; querían información. Orochimaru debió decidir que Sasuke debería intentar sacar información de ella antes de que recurrieran a la tortura.

"¿Dar voluntariamente información sobre las misiones de Konoha a un shinobi del Sonido?" habló Sakura arrastrando las palabras, rolando sus ojos hacia el techo como si pretendiera considerarlo sarcásticamente. "Vaya, déjame pensarlo – ¡no! ¡Quieres información, dile al hombre serpiente que saque los tornillos de mano y los hierros de marcar, porque ciertamente no voy a ser persuadida para decir algo!"

Sasuke le envió una mirada que sugería que ella era profundamente estupida. "No fuiste mantenida con vida por información."

Lo dijo como si hubiese sido evidentemente obvio hasta para un niño de dos años. Lo cual, desde luego, no era – Sakura no tenía idea de por qué Orochimaru no había ordenado cortar su garganta mientras estaba inconsciente. Pero suprimió el impulso de lanzarse contra el Uchiha con un alarido de furia; aunque atacarlo podría ser indudable e inmensamente gratificante, también habría sido en vano.

Así que, una vez más, usó una pesada capa de sarcasmo para encubrir su enojo e irritación. "¿Entonces, te ruego que me digas, fui mantenida con vida para?"

Sasuke sonrió un poco. "Escuchaste lo que dije antes de noquearte."

"Si…" dijo Sakura lentamente, recordando su declaración bastante posesiva. "¿Pero cómo me lleva eso a seguir viva?"

"Pudiste haber estado disfrazada cuando te volviste mi esclava, al principio, pero sigues siendo mi esclava. Tu destino es mi decisión."

Su vida estaba en las manos de Sasuke. Ese realmente se volvía un fuerte competidor para 'el peor día en su vida' – de hecho, ella pensó que podría haber ganado. Fue descubierta por Orochimaru, atacada por un montón de ninjas, noqueada por Sasuke (de nuevo), aprendido que su vida estaba bajo el control de un hombre que parecía tener un poco de remordimiento por matarla…

'Y aun no es ni medio día,' Reflexionó, con más que un tinte de fatalismo.

"¿Y Orochimaru simplemente aceptó eso?" preguntó, incapaz de imaginar a la serpiente bastante contento por la idea de que una ninja de Konoha se hubiera escabullido en su base.

Podía ciertamente imaginarlo bastante irritado para alimentar a algo grande y carnívoro con ella, pero no tenía ni idea de por qué la liberaría a la custodia de Sasuke.

Sasuke no ofreció ninguna respuesta. No había ninguna. Encontraba bastante extraño el consentimiento de Orochimaru por la presencia de Sakura, por no decir más. Tenía el incomodo presentimiento de que era alguna clase de prueba, pero no tenía idea de lo que el sannin podría probar.

Por suerte, Sakura no parecía esperar una respuesta. Cuando su pregunta se desvaneció sin éxito, no hizo movimiento para hablar de nuevo, simplemente lo miró, su cuerpo tenso como si estuviese lista para saltar del camino ante la indirecta más leve de un ataque.

La tensión en su cuerpo le irritaba. No podía precisar la razón del por qué, pero una parte de él quería que se relajara un poco, para mirarlo con la misma determinación que lo hacía cuando era Haru.

No escapó para él que hubiese algo muy irónico en eso. No le temió antes, porque no sabía quién era ella. Pero ahora que sabía que él estaba consciente que ella era de sus antiguos compañeros de equipo, temía su reacción.

Aun así… dado su último encuentro, Sasuke reconoció que tenía una buena razón para ser cautelosa. ¿Pero no sabía ella que no podría hacer tal cosa, no ahora que el collar la dejaba tan incapaz de defenderse contra él?

"¿Cuando dijiste que había gente buscándote, te referías a Naruto, cierto?" preguntó, esperando que la mención del hombre rubio la tranquilizara.

Pero su reacción fue exactamente opuesta. Se puso mucho más rígida, su mirada aun más cautelosa. "Desde luego que si. Y a Kakashi y a Sai y a todos los demás."

Aun si Sai menospreciaba su apariencia y era aun más socialmente desorientado de lo que Sasuke había sido… realmente se habían hecho amigos. Y no tenía duda que sus compañeros de equipo estarían removiendo la tierra por ella – especialmente Naruto.

Era tranquilizante, en una forma, pero no se permitía pensar mucho en ellos. Porque, así como podría ser reconfortante, era más deprimente que cualquier otra cosa. No quería pensar sobre cómo estarían preocupados por ella, sobre como debían asumir todo tipo de cosas horribles que estuvieran pasándole… no, era mejor solo enfocarse en ir a casa.

"¿Sabes cómo se enteró?" preguntó Sakura débilmente.

Sasuke se preguntó lo mismo. Orochimaru confirmó una de sus sospechas; de verdad hubo un ninja que saltó a la azotea justo en el momento incorrecto. Había visto a Sasuke iniciar el jutsu, vio la transformación de Sakura se retiró… y lo reportó.

"¿Pero desde luego, ibas a decirme sobre todo eso, verdad?" había sonreído Orochimaru.

"Hn." Sasuke decidió no decirle que nunca había tenido la intención de hacer algo así. Algo en la mirada del sannin le dijo que él ya sospechaba eso.

"Bueno, ahora es toda tuya," dijo Orochimaru, su tono volviéndose tan lascivo que Sasuke no podía dudar de su significado. "Diviértete."

Y ni un momento había pasado desde entonces, que Sasuke no se maldijera a sí mismo por no cerrar las cortinas la noche anterior. Aparte de la insinuación, estaba seguro que los motivos de Orochimaru no eran tan simples como parecieron en un principio – nunca lo eran.

Así que Sasuke solamente encogió los hombros, su rostro se torció un poco cuando sus costillas fracturadas punzaron.

"Me llevé algunas de tus costillas, huh?" dijo Sakura con una fría sonrisa.

Sasuke se negó a reconocer su expresión ligeramente triunfante. También se negó a admitir que estaba un poco impresionado – estuvo seguro que, si no hubiese llevado el collar, el golpe podría haber sido lo suficientemente fuerte para romper su espina en dos.

Y ella no mostraba ningún interés por el hecho de haberlo lastimado – había esperado que se ofreciese a curarlo en el momento en que ella comprendió lo que hizo su golpe, independientemente de si fuera realmente capaz de hacerlo con el collar puesto. Pero no lo hizo: simplemente le miraba con una fría, y victoriosa sonrisa envolviendo sus labios.

Esta era claramente una Sakura muy diferente a la que recordaba.

Con una mueca apenas notable de frustración y dolor, Sasuke se levantó de la cama. Sakura estaba consciente, y ahora tenía que encontrar a Kabuto para que el medico pudiera curar sus costillas.

"¿Así que… qué me pasará ahora?"Preguntó Sakura en voz baja, con mirada abatida.

Algo en el pecho de Sasuke se oprimió ante la vista de ella parecía tan… resignada. "Te quedarás aquí. La comida te será entregada, pero no tienes permiso de dejar esta habitación."

"¿Qué?" protestó Sakura, la resignación se derritió en una violenta ráfaga de furia.

Pero la mirada de Sasuke era tan dura y plana como el onix pulido. "No me hagas encerrarte."

Por un instante, sus ojos chocaron en una guerra contundente. Después Sakura giró su cabeza, mirando fijamente fuera de la ventana en vez de a él cuando abandonó la habitación.

Sabía que había perdido esa ofensiva... pero no tenía intención de perder la guerra. Necesitaba cooperar por ahora – una puerta abierta tenía muchas más oportunidades que una cerrada. La ventana era una opción obvia de una ruta de escape… demasiado obvia. No le extrañaría que Orochimaru fijara un guardia escondido en algún lado del jardín cuyo único propósito fuera mirar la ventana y asegurarse que ella no tratara de escapar por ahí.

Con esa sospecha, trepó en su improvisada cama y se asomó por la ventana, mirando fijamente al jardín. Demasiado segura, había dos shinobi en el jardín, inmóvilmente de pie, con sus adiestradas miradas en ella. Sakura esperó varios momentos, para ver si se movían, antes de lanzar por accidente una pierna sobre el alfeizar, como si estuviera a punto de saltar hacia fuera.

Sus manos se deslizaron a sus armas.

Con un suspiro exasperado, Sakura retiró la extremidad y se arrojó hacia atrás sobre su cama, contando cerca de diez minutos antes de revisar de nuevo, solo en caso de que estuvieran haciendo rondas en el jardín o algo…

Pero seguían todavía en el mismo lugar, mirando fijamente la ventana.

Sakura cerró la ventana y pateó la pared en un ataque de mal humor. La ventana seguía siendo una opción viable, pero un nivel extra de complicaciones habían sido añadidas. Su mejor jugada era probablemente transformarse en algún esclavo y solamente caminar a la puerta de entrada con el pretexto de hacer algún tipo de diligencia para sus amos. Sería más que difícil, y el plan ciertamente requería mucho más desarrollo, pero era su mejor opción.

Así que la medico simplemente suspiró, cayendo sobre su asiento en la ventana. ¿Era el primer día de ser desenmascarada, demasiado pronto para intentar escapar? Pensó que lo era – le daría unos días, permitiendo que todo se asentara, dejando que los guardias se sintieran satisfechos… y después haría su movimiento.

-xxx-

Sasuke regresó a su cuarto al final del día, preguntándose si encontraría a Sakura en el o si ya hubiese tratado de escapar. Se sintió ligeramente extraño ir a entrenar sin una sombra de ojos verdes arrastrándose tras él… pero desde luego, la sombra de ojos verdes a la que se había acostumbrado tanto había sido Sakura todo el tiempo, y Sasuke aun no estaba muy seguro de que sentir sobre eso.

Abrió la puerta, solo medio expectante de ver a Sakura sentada en su improvisada cama, mirando fijamente el atardecer fuera de la ventana. Sus ojos parpadearon hacia él, pero no reparó en su presencia.

Su indiferencia irritó a Sasuke. No sabía que debía haber esperado, pero había esperado algo.

Sakura ignoró a propósito a Sasuke cuando cruzó a zancadas el cuarto hacia el baño, el sonido de agua golpeando contra el azulejo le decía que él se duchaba. Sabía que debería tratar de convencer a Sasuke de regresar a Konoha… pero estaba cansada, preocupada por sus amigos, y solo quería ir a casa.

Su garganta picaba un poco, pero Sakura aplastó la reacción sin piedad, enfocándose en su rabia por ser retenida ahí contra su voluntad. El enojo y sarcasmo eran un mejor refugio que las lágrimas y desesperación.

El sol bajó por el horizonte y la oscuridad se filtró a la habitación, pero Sakura no se molestó en encender las luces. En cambio, solo se enroscó en su cama, cerrando sus ojos y rindiéndose a su agotamiento físico y mental, esperando que pudiera despertar por la mañana y encontrar que todo eso había sido una especie de loco sueño.

Sabía que debía mantenerse despierta al menos hasta que su cena fuese entregada, pero Sakura no tenía apetito. No esa noche.

-xxx-

Cuando se despertó en la mañana, la habitación estaba desierta, y por un momento Sakura pensó que Sasuke ya se había ido a entrenar. Pero apenas ese pensamiento voló por su cabeza cuando la puerta se abrió y Sasuke entró, llevando dos manzanas.

"Toma," dijo abruptamente, lanzándolas hacia ella.

Sakura las tomó, parpadeando en estupefacción. Él claramente le daba su desayuno – su estupefacción no provenía de eso, sino de intentar distinguir sus motivos. No había hecho ningún intento de intimidarla o lastimarla, de hecho el día anterior había negociado con ella sobre cerrar la puerta, y ahora le traía el desayuno en un movimiento claramente altruista.

De pronto, nada de su comportamiento coincidía con el Sasuke que ella y Naruto habían enfrentado meses antes. Este era más evocador al muchacho que conoció en sus días de genin – frío y distante, pero considerado y humanitario en el fondo, sin importar que tanto declarara lo contrario.

Por un momento, se preguntó si su presencia le causó de alguna forma el cambio, pero desechó el pensamiento.

Sasuke la vio morder su manzana, y decidió que ese era el mejor momento para tratar su problema.

"Tienes que deshacerte de las mantas," instruyó sin rodeos.

Ella parpadeó hacía él y tragó el pedazo de manzana que había estado masticando. "¿Por qué?"

Sasuke esperaba que un poco de la vieja Sakura aun morara dentro de ella – aquella que siempre asumía que su consejo era el mejor, y hacía cualquier cosa que el dijera. Realmente no quería explicar por qué era eso necesario…

"¡Solo hazlo!"

"¿Por qué?" repitió con calma.

Sasuke apretó sus dientes e hizo un esfuerzo para mantener su rostro inexpresivo. "No las necesitarás; desde ahora dormirás en la cama."

"¿Contigo?" Sakura pensó que sus ojos podrían saltar de sus cuencas. "¡De ninguna manera!"

No había forma que ella durmiera al lado de Sasuke. No era masoquista – no iba a agravar el dolor de su corazón por atormentarse a sí misma con cosas que nunca podría tener.

"Tenemos que."

Sakura lo fulminó con la mirada y luchó con el impulso de meter la manzana en su garganta y mirarlo ahogarse con ella. "¿Te importaría explicar ese razonamiento para mí?"

Sasuke suspiró, como si tratara con un niño difícil. "Orochimaru me permitió mantenerte como mi esclava porque cree que te uso por un objetivo muy específico. Un objetivo que parecería sospechoso si no compartimos la cama."

La comprensión cayó sobre Sakura. Orochimaru le permitió permanecer como esclava de Sasuke porque pensó que Sasuke ahora podría… ahora podría tener sexo con ella.

"Ewww," murmuró ella, arrugando su nariz ante el pensamiento de que una serpiente muy grande, de cincuenta y tantos estuviese especulando sobre su vida sexual.

Sasuke se sintió un poco ofendido ante la obvia aversión escrita a través de sus rasgos. ¿La idea de tener sexo con él era realmente tan repulsiva? Aparentemente si, porque Sakura parecía realmente asqueada.

Pero aquello pasó, y su expresión se volvió reflexiva. "¿Qué pasaría si él averiguara que no tenemos sexo? ¿Que tu me mantienes aquí por… cualquiera que sea la razón por la que me mantienes aquí?

Sasuke no contestó. Podría hacer una evaluación lógica sobre lo que le pasaría – Sakura sería interrogada, y si sobrevivía a la rudeza del torturador, sería entregada a algún miembro de la élite del Sonido como juguete. Pero no tenía ninguna idea concreta sobre lo que le pasaría a él. Estaba seguro que eso era alguna especie de prueba, y estaba igual de seguro que él fallaba cualquier retorcido patrón, por el cual Orochimaru lo retenía, por negarse a tomar ventaja sexual de Sakura. Y aunque no sabía exactamente lo que le pasaría si el engaño fuera alguna vez descubierto, sabía que indudablemente sería desagradable.

Algo en su comportamiento debió haber contestado la pregunta de Sakura, ya que ella asintió ligeramente en entendimiento, como si él le hubiese dado una elocuente respuesta verbal en vez del silencio sepulcral. La idea que ella pudiera ser capaz de capturar sus reflexiones mentales era inquietante en más de una forma, y volteó la mirada, levantándose y alcanzando sus armas.

Había algo sorprendentemente hogareño en la escena. Sakura lo meditó mientras mordía su fruta una vez más – ella comiendo las manzanas que él había traído, y él preparándose para su entrenamiento. Desde luego, habían compartido muchos otros momentos 'hogareños' antes, pero esta vez era diferente. Esta vez, ella no era encubierta por una transformación – esta vez, él sabía que era ella.

"No dejes la habitación," espetó él antes de cerrar la puerta.

Sakura hizo un gesto bastante grosero hacia la puerta cerrada. Sin sentido, si, pero eso aliviaba la punzada de amargura ante el hecho que su estatus de cautiva no podría ser más claro. Mientras se disfrazó de Haru, había poseído un poco de libertad, pero ahora, incluso eso se lo habían arrebatado.

Sabía que se había prometido a sí misma tratar de convencer a Sasuke de regresar a Konoha… ¡pero estaba tan enojada con él! Podría estar o realmente triste sobre lo que les había pasado – a todos ellos, Naruto incluido – o realmente furiosa con él.

Y francamente, Sakura sabía que opción prefería. La furia era algo con lo que podía lidiar, la furia podía manejarse. La furia era mucho, mucho más segura que sumirse en la miseria.

Pero aun así… tenía que intentar. Por el bien de Naruto, al menos.

Sakura decidió que podía darse un día más. Un día más de enojarse y rabiar por él y el mundo… y después trataría de ser agradable.

Un día más.

-xxx-

En el momento que Sasuke volvió, Sakura estaba medio loca de aburrimiento. Sabía que sería una mala idea intentar un escape cuando tenía que formar un plan real, pero estuvo profundamente tentada a solo saltar fuera de la ventana y huir, y los guardias al demonio. ¡Incluso tomando en cuenta el hecho de que sufriría por ser atrapada, al menos curarse las heridas le daría algo que hacer!

Con un suspiro, Sakura repasó la kata que realizaba por décima vez, calculando que mientras estuviese ahí sin nada más que hacer, por lo menos podría usar el tiempo para trabajar en su condición física.

Escuchó la puerta abierta, y sus ojos parpadearon hacia Sasuke cuando completó el último de los movimientos. Vio su mirada pasar por encima del asiento de la ventana, ahora sin mantas – le había obedecido, y las había doblado en el armario durante el transcurso del día.

Solo porque no le gustaba la idea de dormir en la misma cama que él no significaba que no entendiera por qué era eso importante. Por lo que dijo, Orochimaru se la había entregado a Sasuke con la premisa de que él la usaría como juguete sexual, y ella entendió que era importante hacer creer al sannin que eso estaba pasando.

Mientras Sakura pensaba más en eso, comprendía más que la demanda de Sasuke por ella probablemente le había salvado de un destino mucho peor… pero no lograba entender por qué lo había hecho. Después de todo, trató de matar a Naruto apenas unos meses antes, ¿así que por qué haría tal esfuerzo para mantenerla a salvo ahora?

La cena fue un asunto silencioso – Sakura no podía comenzar a adivinar por qué por parte de Sasuke (probablemente porque él era solo naturalmente antisocial), pero ella hacía su mejor esfuerzo para no pensar en el hecho de que pronto compartirían una cama. Había algo muy surrealista sobre la situación – apenas si habían hablado de los términos de cada uno, pero se disponían a dormir lado a lado.

Ella siguió su ritual de la hora de dormir automáticamente, su mente rodaba en círculos como un ratón en una rueda de ejercicio. Su estomago se anudaba en una combinación de temor e impaciente expectativa – temor porque estaba segura que eso no le haría bien a su estabilidad emocional, e impaciente expectativa porque no podía pisotear completamente la alegría de su traidor corazón por estar cerca de él.

'Tendré que trabajar en eso,' se dijo a sí misma.

No fue difícil cuando había sido Haru… pero en ese entonces, había estado actuando un papel, escondiéndose detrás de la identidad de un muchacho ficticio con algún grado de entrenamiento ninja. Ahora no había mascaras que levantar frente a ella, ningún velo detrás del cual ocultarse.

Ahora, solo era Sakura, con todo lo que eso implicaba.

Emergió del baño, pasando frente a Sasuke cuando se dirigió a la cama, determinada a no ponerse nerviosa y preocupada por eso, sino a solo acostarse como si durmiera todos los días al lado de ex compañeros que traicionaron la villa. Después de todo, tomarse eso muy a pecho solo la pondría más ansiosa de lo que ya estaba.

Sakura se deslizó bajo las sabanas, estaba bastante segura que estaban hechas de seda o algún material igual de caro y lujoso, acostándose lo más que podía de su lado como cómodamente se le permitía, mirando a otra dirección para asegurarse que Sasuke se encontrara con su espalda. Sería bastante difícil si mirara sus ojos mientras se dormía – lo que simplemente se negó a hacer, temerosa de lo que sus ojos podían revelarle a él cuando el agotamiento bajara su guardia.

Había escogido el lado más cercano a la ventana así podría mirar fijamente la noche, buscando constelaciones que reconocer mientras las estrellas brillaban como diamantes esparcidos a través del terciopelo negro.

Se tensó, pero no hizo más que parpadear cuando Sasuke terminó en el baño y se movió silenciosamente a la cama. Sakura sintió una corriente de aire acariciar su espalda cuando él levantó las mantas y se deslizó dentro de su calida cubierta.

Ella pudo sentir el calor irradiando de su cuerpo, sentir las mantas cambiar sobre ella cada vez que él respiraba. Se preguntó si él sentía el cambio cuando respiraba, o si sus movimientos eran demasiado pequeños en comparación, para ser notados sobre los suyos propios.

Entonces se dijo a sí misma dejar de pensar en eso y concentrarse en descansar. Sus músicos estaban apretados y tensos, y se concentró en respirar profundamente hacia dentro y hacia fuera – un pequeño truco de meditación que Tsunade le enseñó.

Cuando sintió su cuerpo aflojarse un poco, Sakura cerró sus ojos y trató de calmar su mente, aunque tenía el presentimiento de que el sueño tardaría mucho tiempo en llegar.

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"Tan simple como suena, debemos tratar de ser la mejor persona que podamos: tomando las mejores decisiones, aprovechando al máximo los talentos nos han dado."

-Mary Lou Retton

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Capítulo 5: Intenciones