Hola gente! He aquí el siguiente capítulo, disculpen la falta de respuestas a sus reviews, les agradezco mucho que se tomen un poco de su tiempo para leer y escribir, y aunque los leo todos disculpen no poder responder.
Gracias a: R.O.m..e anD Lo.v.E.e OwO, Chelsea272, karoru01, Di Black, Pau-chan22, nidia uchiha, anely uchiha, , Asumi Tokugawa, Ikamari, Edith, Chivizuke, asukasoad, Nadesiko-san, Hatake Nabiki, Bella-uchiha1, lukenoa31, dana haruno, Isakaru, SAKURA UCHIHA, Kaoru_Kobayashi, .Chan, gaby…
Y a todos quienes leen!
Nota de la traductora: NI Naruto NI el fiction me pertenecen, sino a sus respectivos creadores MASASHI KISHIMOTO Y YELLOW MASK.
Capítulo 5
Intenciones
"La antipatía, la diferencia de puntos de vista, el odio y el desprecio, pueden acompañar al verdadero amor."
-J August Strindberg
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Cuando Sasuke despertó, al principio se desconcertó al comprender que se había quedado dormido, y después se confundió ante el hecho que, uno de sus brazos se había entumecido. Mientras era más consciente de su entorno, lo suficiente como para comprender por qué era así, sintió su respiración entrar bruscamente, irrumpiendo en su garganta.
De algún modo – no sabía cómo, o por qué – él y Sakura se habían movido durante la noche. Habían girado de tal forma que, estaban frente a frente de costado, y la cabeza de su antigua compañera de equipo estaba recostada contra su brazo, explicando el por qué se había entumecido. Sus piernas estaban enredadas y su otro brazo colgaba sobre su cintura como si la sujetara hacia él, mientras que las manos de ella estaban acurrucadas contra su pecho, ligeramente sujetadas en su camisa.
Sasuke se sorprendió por haberse dormido. Tres años en el sonido le habían vuelto cauteloso, alerta a cualquier insinuación de peligro – a menudo se despertaba bruscamente cuando se acercaban durante su sueño, y encontraba difícil siquiera tomar una siesta mientras otros estaban presentes.
Pero no solo se había quedado dormido con Sakura a apenas unas pulgadas de distancia... también entraron en contacto físico durante la noche, y su radar interno nunca registró la amenaza. ¿Por qué? ¿Por qué sus sentidos tan bien perfeccionados descartaron tan descaradamente a Sakura como una fuente de peligro?
Por un momento, se mantuvo completamente quieto, sin respirar siquiera, preguntándose por qué su primer impulso había sido acercarla aun más y cerrar sus ojos de nuevo. Realmente nunca le había gustado que la gente invadiera su espacio personal… así que, ¿por qué estaba tan deseoso de prolongar ese contacto con Sakura?
Trató de no pensar demasiado en eso, en cambio, logró salirse de la cama tan silenciosa y discretamente como era posible. Lenta y cuidadosamente consiguió que los puños de ella se abrieran, liberando su camisa, mientras trataba de sacar con cuidado su brazo entumecido por debajo de ella. Sakura suspiró cuando sus brazos se apartaron de ella, pero no se despertó – simplemente se dio la vuelta y se acurrucó aun más en las mantas.
Sasuke no sabía por qué, pero algo le obligó a detenerse y observarla, para grabarla en su mente como un revelador con una fotografía.
Excepto que no sabía por qué debería querer recordar el cabello rosa pastel contra sus sabanas oscuras, o la manera en que su columna estaba ligeramente encorvada junto con sus rodillas dobladas y sus brazos flexionados, como si tratase de imitar a un adormilado gatito enroscado como un ovillo.
Algo le decía que era una mala idea tenerla durmiendo en la misma cama con él. Pero tenía que hacerse. Esa… esa cosa… era una especie de prueba. Y Orochimaru nunca realizaba pruebas sin hacer algún intento de evaluación. Sasuke no sabía cuando sería – quizás mañana, quizás meses después… pero llegaría.
No estaba seguro de qué tipo de prueba sería, pero estaba completamente seguro que su habitación sería sujeta a chequeos improvisados en las semanas por venir. Para el sannin serpiente sería bastante fácil obtener una excusa para mandar a lacayos a su cuarto como espías, y si ellos reportaban que Sakura seguía durmiendo en el asiento de la ventana, se levantarían sospechas.
De ahí, que la decisión de trasladarla a su cama fuera una medida preventiva, pero ciertamente necesaria. Así, si alguno de los espías de Orochimaru les hiciera cualquier visita de sorpresa, parecería que él hacía lo que se suponía que debería hacer.
Dejó la habitación para tomar su desayuno, sintiéndose algo aliviado de que ella no hubiera despertado. Si ella hubiera comprendido la posición en la que, de alguna manera, terminaron durante la noche…
Sasuke no podía imaginar que hubiese pasado, solo que probablemente sería embarazoso y desagradable. Y no estaba lo suficientemente seguro de por qué le importaba.
Comió en silencio, sentándose muy lejos de cualquier otro ninja. Los shinobi del Sonido comían antes que los esclavos, así que la mayoría de ellos se acostumbraron a levantarse antes de que los esclavos estuvieran despiertos. Después de todo, si hubiera cerca de una hora en que solamente los esclavos estuviesen despiertos, les daría tiempo de sobra para planear y ejecutar rebeliones. De esta forma, estaban restringidos de cualquier tiempo que pudieran tomar para esconderse en las esquinas y lejos de las miradas curiosas de sus 'amos'.
Recordó tomar algunas piezas de fruta para el desayuno de Sakura, viendo que ella estaba confinada a su habitación y no sería capaz de conseguir su desayuno. No pensó que podría culpar al sannin serpiente por esa orden – si Sakura había logrado matar a casi una docena de shinobi mientras era contenida con el collar, no había forma de predecir el caos que podría causar si lograba que la mayor parte de los esclavos se amotinaran con ella.
Sasuke consideró eso durante un momento, pero recordando como Sakura hirió profundamente a varios ninjas bien entrenados como si sesgara pasto, se incomodó ligeramente, así que paró ese tren de pensamientos. Si no hablaba mucho sobre eso, podría fingir que nunca pasó, y que la Sakura durmiendo en su cuarto era exactamente como la Sakura que recordaba.
Un shinobi hacía su recorrido cuando él seguía los pasos de regreso a su cuarto por los corredores, inclinándose automáticamente al reconocer la presencia del aprendiz de Orochimaru, aun cuando sus ojos brillaron con resentimiento. Pero así era el Sonido: resentimiento y crueldad, con cierto poder de fondo porque, ser poderoso era la única manera de sobrevivir en una sociedad como esa.
En ese momento, Sasuke no podía pensar en alguien menos apropiado para ese ambiente de oscuridad y dolor que Sakura. Aunque estaba Naruto…
Estaban hechos para diferentes cosas. Una parte de él siempre supo eso.
El Uchiha escuchó el insulto aún antes de abrir la puerta – aparentemente esta nueva Sakura era muy franca en su frustración.
Sasuke la encontró delante del espejo del baño, su cabeza inclinada hacia atrás solamente lo suficiente para que ella tuviera una clara vista del collar en el cristal, con la punta de una senbon atascada en la diminuta cerradura mientras ella la torcía hacia delante y atrás.
"Estás intentando abrir la cerradura," indicó Sasuke.
"Intentando sería la palabra clave, aquí," gruñó Sakura, maniobrando la delgada arma tan cuidadosamente como podía, esperando sentir el chasquido cuando los pasadores se abrieran… pero no llegó.
No había llegado, y había estado intentando desde que se levantó. Si pudiera abrir la cerradura… podría escapar. Sin el collar, nada podría detenerla. Dudaba que Sasuke se molestara, y ella estaría bastante lejos cuando Orochimaru o Kabuto percibiera que se había ido.
Asumiendo que Sasuke no les dijera y después los enviara por ella. Sakura sabía que él no lo haría, por la misma razón que no trataría de detenerla si escapaba. No tenía idea por qué había decidido mantenerla en su cuarto… pero sabía que él quería que se fuera tanto como ella.
Sasuke encogió los hombros por su respuesta y la dejó, sin ayudarla pero también sin interferir – lo que era, ella reflexionó, absolutamente descriptiva a su reacción habitual con ella.
Le escuchó irse, evidentemente después de dejar la fruta que ella había visto en sus manos; porque honestamente, ¿por qué otra cosa Sasuke podría llevar fruta si no era para alimentarla?
La médico reanudó su intento por forzar la cerradura, sus murmullos y maldiciones se volvían más oscuras y obscenas a medida que todos sus intentos resultaban infructuosos.
Se concentraba tan intensamente que el sonido en la puerta le hizo saltar. Y siendo que ella había estado recargada contra el espejo, tratando de determinar si el candado tenía algún tipo de gatillo oculto, Sakura terminó virando de forma brusca directamente hacia el marco de madera.
Maldijo, sobando el costado de su rostro cuando su mejilla y barbilla dolieron. Había rasgado su labio otra vez.
La mujer suspiró en frustración, tocando con la punta de la lengua la herida que sangraba lentamente mientras bajaba la senbon. Habría sido un tanto más fácil si Sasuke poseyera horquillas. La gente tendía a mofarse de tal cliché de instrumento, pero realmente eran muy útiles; eran lo suficientemente pequeños y delgados para caber en casi cualquier cerraduras, bastante débiles para ser manipulados con poco esfuerzo, pero lo suficientemente fuertes para forzar las cerraduras.
Desde luego, aquel vago pensamiento la condujo a una imagen mental de Sasuke con horquillas lo que le provocó que Sakura se riera por lo bajo cuando dejó el baño.
El golpe vino otra vez, pero Sakura no se apresuró a abrir la puerta. Sasuke no se habría molestado en llamar, así que era seguro asumir que no era Sasuke quien pedía la entrada a la habitación. ¿Y si no era Sasuke… quien era?
Sakura no tenía idea, pero no iba a arriesgarse. Tomó una daga de ornamento de la repisa de armas y la sostuvo detrás de su espalda, en lo que esperaba que fuese una pose casual, antes de acercarse a la puerta.
Pero cuando la abrió, encontró que no tendría que haberse preocupado. Era una esclava, de ojos negros y con una cara bastante bonita, llevando una jarra grande de agua y una pequeña taza.
"Lor Sasuke solicitó que esto fuera traído para usted," dijo, su cabeza agachada como la de un perro sumiso.
"Oh… bien…" murmuró Sakura, arrastrando los pies hacia atrás para que la mujer pudiera meter su carga en la habitación sin alcanzar a ver el cuchillo que la medico ocultaba. Algo le decía a Sakura que la mujer no reaccionaría bien.
Aparentemente, Sasuke había notado eso – con la falta de desayuno y comida que le traía su confinamiento – no tenía acceso al agua. Ayer, bebió de la llave del baño ahuecando sus manos. Aunque ella sabía que podría haberle dicho sobre eso, no había querido. Pedirle algo se sentiría como si estuviese admitiendo debilidad y, en ese momento, para ella, Sasuke era por mucho un enemigo como para sentirse cómoda haciendo eso.
La mujer de ojos negros puso el agua y la taza en el tocador, junto a la fruta que descansaba ahí – una naranja, una manzana y un melocotón. Le lanzó un vistazo rápido a Sakura y la ninja trató de sonreír de forma tranquilizadora, siendo terriblemente consciente del arma que ocultaba.
"¿Te enfrentaste a él?" preguntó en voz baja.
"Noooo..." dijo Sakura lentamente. ¿Realmente la mujer pensó que sería lo suficientemente estupida para atacar a Sasuke en su estado actual?
"¿Entonces él es del tipo a los que les gusta que los demás sufran?"
Sakura parpadeó estúpidamente por un momento, preguntándose a qué se refería. Entonces entendió – su choque con el marco la había dejado con labio ensangrentado, y probablemente una fuerte marca roja en su rostro que sugería un moretón por venir. La mujer pensó que Sasuke la había golpeado.
"Uh…" Sakura luchó para decir algo, sintiéndose perversamente culpable por la idea que Sasuke estaba siendo culpado por la herida, aun sabiendo que no podía decirle la verdad a la mujer.
"Está bien," susurró la mujer con una sonrisa confortante. "No tienes por qué hablar de ello."
Salió sin decir otra palabra.
La culpa de Sakura se profundizó. Se sentía mal por dejar que una mujer obviamente amable sintiera compasión por ella cuando realmente no le había pasado nada.
Pero sacudió su cabeza, diciéndose firmemente que así era como las cosas debían ser. Todos en la Villa tenían que pensar que Sasuke la usaba por un propósito sexual si querían que Orochimaru fuese engañado. Una lengua floja era todo lo que tomaría arruinarlo, y luego…
Sakura realmente no quería averiguar qué podría pasar después de eso.
Dejó la daga de regreso en la repisa, curó su rostro con algunos minutos de concentración, y giró su atención a su comida. La fruta y el agua estaban dispuestas lado a lado en el tocador, y por un momento Sakura recordó intensamente a su vecina que disponía un tazón de comida y un tazón de agua para su gato.
Sakura tomó el melocotón y lo mordió con un poco más de entusiasmo del que era estrictamente necesario, irritada ante el recordatorio que estaba siendo retenida ahí como algún tipo de mascota. Tuvo una breve imagen mental de Sasuke preguntando a Orochimaru si podía quedársela, como un niño de cinco años que había encontrado un cachorro en el parque.
Y considerando que Sasuke, había mostrado una muy desconcertante y dolorosa determinación de poner fin a la vida de Naruto, Sakura tuvo el presentimiento de Orochimaru había aceptado solo para ver cuanto podría durar antes de que Sasuke se irritara o enojara y retorciera su cuello.
Aun así... Sakura no podía ignorar que ese hombre que traía su desayuno y ordenaba que entregaran agua para ella, parecía un hombre muy diferente al que había visto meses antes. Pensándolo bien, Sasuke había mostrado una especie de retorcido sentido del honor en su renuencia a lastimarla mientras llevara el collar. Si el Clan Uchiha fue un poco como el Hyuuga, habría sido criado con estrictas doctrinas sobre no lastimar o intimidar a aquellos más débiles que él.
Y tanto como Sakura detestaba admitir, era más que calificada a aquella categoría en ese momento. Sin el collar, sería una historia muy diferente, pero así era…
Y mientras así fuera, en una lucha contra él, ella tenía tanta oportunidad como una bola de nieve en el infierno, como decía el refrán. Quizás aun menos.
Así que, viendo que su propia naturaleza probablemente no le permitiría matarla, y viendo que su interacción estaba en un terreno muy inestable, posiblemente solo era natural que él regresara al modo en que solía actuar alrededor de ella. Era la manera en que estaba acostumbrado a responderle, y en ausencia de cualquier otra pauta, eso era lo que él hacía.
Sakura terminó su desayuno mientras reflexionaba sobre el extraño comportamiento de Sasuke, pero no llegó más allá de sus conclusiones originales. Lo sacó de su mente cuando terminó lo último de la fruta, entrando al baño para agarrar rápidamente la senbon y reasumir su ataque sobre la cerradura.
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Sasuke abrió la puerta de su habitación para encontrar a Sakura holgazaneando en el asiento de la ventana, una mano meciendo la taza de agua y la otra aventando ociosamente hacia arriba y abajo, algo que parecía una pequeña roca.
"Cariño, estás en casa," habló Sakura arrastrando las palabras.
Cuando Sasuke no le dirigió nada más que una mirada en blanco, ella roló los ojos. "¿Nunca viste esa película? ¿El tipo corta la puerta con un hacha y dice 'cariño, estoy en casa'? ¿El toque de unas campanas?"
Podía decir, por su expresión, que no era así. Todo era silencioso en el campanario de Sasuke.
"¿Qué es eso?" preguntó, señalando el objeto que ella lanzaba.
"El hueso del melocotón. ¿Ves aquellos guardias mirando la ventana? Trato de decidir a quien se lo voy a lanzar.
Sasuke le dio otra de aquellas miradas que parecían sugerir que las formas de vida unicelulares poseían más inteligencia que ella. "Eso es inútil."
"Si, pero me hará sentir mejor." Apuntó Sakura, y lo soltó.
El guardia inclino su cabeza de lado y dejó que el misil pasara zumbando – pero viendo que él tuvo tiempo de sobra para ver llegar el proyectil, Sakura no estaba realmente sorprendida.
"Por cierto, rompí tres de tus senbon," le dijo cuando él dejó su espada.
Sasuke lucía medianamente irritado pero no dijo nada.
No había querido romper las senbon – solo se había frustrado, puso un poco mas de fuerza en el cuando trató de manipular la cerradura… y la senbon se rompió en dos. Trató de nuevo, y después de otra media hora o más de forcejeos inútiles, la misma cosa pasó. Cuando rompió la tercera, Sakura finalmente aceptó que no iba a ninguna parte.
Sakura comenzaba a sentir que había algún tipo de disparador en la cerradura. Quizás respondía a la señal del chakra del hombre que la había puesto, quizás solo necesitaba un jutsu para abrirlo… de cualquier forma, tenía el presentimiento que eso no iba a caer de su cuello pronto.
"Y creo que te he dado la reputación de sádico," continuó.
La frente de Sasuke se arrugó. ¿Un sádico? ¿Cómo pudo darle la reputación de sádico?
"Estuve un poco sobre exagerada en mis intentos por forzar la cerradura en el collar y terminé golpeando mi cabeza contra el espejo," dijo Sakura – de ninguna manera iba a decirle que había saltado en sorpresa. "La mujer que trajo el agua la vio y asumió – y repito textualmente – que tu 'eres del tipo a los que les gusta que los demás sufran'. Así que, merecido o no, la mayoría de los esclavos ahora probablemente te consideran sádico."
"¿Merecido o no?" Cuestionó Sasuke suavemente, preguntándose por qué ella consideraba de verdad la idea de qué él podría serlo. No sabía porque le molestó que ella pensara eso, solo lo hacía.
Sakura resopló. "No me aventuraré a especular en qué te ha transformado el Sonido, Sasuke."
"El sonido no me ha transformado en nada," dijo severamente. "Este lugar no me ha cambiado."
Sakura le envió la misma fría y extrañamente triunfante sonrisa que le dio cuando se dio cuenta que había roto sus costillas. "Solo sigue diciéndote eso."
Con eso, se levantó del asiento de la ventana y cruzó hacia el baño, lista para examinar el collar nuevamente, después de su breve descanso para refrescar su mente.
Sabía que un argumento para que él volviera a Konoha habría sido una secuencia fundamental a aquella oración, pero pudo ver en sus ojos que nada que lo que ella dijera tendría algún impacto en él. Al menos, no ahora. Era mejor esperar su tiempo y esperar por un momento cuando sus argumentos pudieran tener efecto. Si solamente insistía con eso, él se acostumbraría y sería capaz de rechazarlo. Pero si esperaba por su momento y lo goleaba con cada argumento y razón que pudiera pensar… bueno, ¿quien sabía podría pasar?
Sakura sopló un mechón de cabello de su rostro en frustración cuando se detuvo enfrente del espejo y contempló el círculo protector de metal y pie que actualmente era la perdición de su vida. Habría sido agradable si hubiese descubierto que no podía abrir el candado de antemano, así realmente no lo habría intentado antes. Cuando estaba disfrazada como Haru, esperaba seguir a Sasuke noche y día, así no había tiempo libre para intentar liberarse. Y aunque él toleraba sus intentos de escape nocturnos, no había querido fastidiarlo por tratar de librarse deliberadamente del collar en su presencia.
Pero ahora... ahora que Sasuke sabía quien era ella, no tenía duda que él no haría absolutamente nada para prevenir sus intentos de escape, por descarados que fueran.
Reflexionó que había algo muy irónico y amargamente ridículo en eso – podría haberla detenido cuando estaba pretendiendo ser otra persona, pero ahora que sabía quien estaba con él, no podía esperar por librarse de ella.
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El sonido de la puerta cerrándose cuando Sasuke fue a desayunar despertó a Sakura de su sueño. Parpadeó hacia el dosel de la cama por algunos momentos, preguntándose si debía levantarse.
En los pasados días, intentó todo lo que pudo pensar en el collar. Trató de abrir la cerradura, trató de romper la aguja en la base, hasta trató de usar su restaurada fuerza en el. Desde luego, nada había salido del último intento – aunque el collar le permitía la liberación lenta de chakra usado para curar, parecía diseñado para bloquear la rápida liberación de la mayoría de los jutsus y su restaurada fuerza. No sabía cómo, pero asumía que había un rastro de algo semejante a una toxina contenido en el collar.
Así que parecía que tendría que escapar con el collar puesto. Y su mejor jugada aun parecía ser transformarse en uno de los otros esclavos, pero Sakura no estaba completamente cegada a las dificultades que semejante plan implicaba. Necesitaría alguna garantía de que, quienquiera en que iba a transformase no iba a estar cerca de su ruta de escape – solo podía imaginar que pasaría si algún shinobi cualquiera pasara delante de un esclavo, y minutos más tarde, pasara delante de otro que lucía justo como el anterior.
Francamente, ese escenario tenía 'desastre' escrito por todas partes. Necesitaba permanecer sin ser descubierta al menos hasta acercarse al muro de la Villa.
Era gracioso... habría sido más fácil intentar escapar de la base subterránea, que de esta Villa. A decir verdad, cuando estuvo en la base subterránea en realidad nadie sabía quien era ella.
La puerta crujió y Sakura se acostó en la cama, preguntándose si Sasuke había regresado temprano. Pero no era Sasuke entrando a la habitación. Era Kabuto.
Sakura sintió que todos sus músculos se tensaban como resortes enroscados cuando su cuerpo fue súbitamente colmado de adrenalina. Estaba sola en una habitación con Kabuto, sin un arma justo a la mano.
Eso no iba a terminar bien.
Sakura meció sus piernas al piso y se colocó de pie en un momento, sus ojos se fijaron en el médico de Orochimaru, esperando por cualquier movimiento que él iba a hacer.
Kabuto le dio una sonrisa hipócrita ante su obvia cautela. "Solo estoy entregando algo."
Sostuvo un frasco – lleno de un líquido verdoso y tapado con un corcho – para ella, y cuando no hizo movimiento alguno para tomarlo, él lo dejó sobre la mesita de noche.
"Un anticonceptivo," explicó suavemente. "Estoy seguro que no deseas concebir en estas… circunstancias desafortunadas."
Su mirada pareció agudizarse en ese instante, explorándola como si fuera un biólogo tratando de clasificar a un espécimen particularmente fascinante.
Sakura no dijo nada, mirando el frasco.
"Es muy potente – un trago cada día funcionará," continuó Kabuto. "Avísame cuando comience a terminarse."
Con eso, salió tan bruscamente como había entrado, cerrando la puerta tras de él.
"¿Suplico que me digan cómo se supone que le avisaré?" se quejó Sakura, aun cuando sabía que Kabuto probablemente esperaba que le transmitiera el mensaje vía Sasuke o algún esclavo.
Levantó el frasco a la luz, girándolo con cuidado, midiendo su consistencia y transparencia. Lo descorchó y olió el borde, la esencia la identificaba como una hierba que crecía prolíficamente en el País del Fuego y que era célebre por ser capaz de prevenir el embarazo. A primera vista, parecía ser exactamente lo que Kabuto afirmaba que era – un anticonceptivo.
Pero algo no le sentaba bien a Sakura. Si este líquido hubiese sido elaborado de la hierba que pensaba que había sido, debería ser de un color amarillento en vez de verde.
Diciéndose a sí misma que Kabuto no la envenenaría tan descaradamente y que probablemente no tendría muchos efectos negativos en ella con la cantidad de una simple gota, bañó su dedo con la mezcla y lo probó.
Sabía a menta.
Sakura se alarmó. Sabía que la mezcla anticonceptiva usada por muchas mujeres en Konoha sabía bastante amarga. Si esta sabía a menta… era porque el fabricante deliberadamente había añadido menta.
Y Kabuto no le parecía a Sakura, el tipo de personas que harían que una mezcla supiera agradable para la comodidad del paciente. Así que, si hizo que supiera a menta, probablemente significaba que ocultaba algo. Alguna diferencia en el sabor que pudiese alertarla ante el hecho de que eso no era precisamente un anticonceptivo.
Era tan obvio que era bastante insultante. ¿Qué tipo de médico creían que era?
Así que… había alguna otra medicina en el frasco. Sakura no sabía qué. Había algo arrastrándose en su mente, un vago recuerdo de Tsunade explicándole las hierbas… una que olía como anticonceptiva pero no lucía o sabía como una…
La comprensión se cerró de golpe en ella como una gran roca estrellándose justo cuando Sasuke entró en el cuarto.
"¿Qué es eso?" preguntó, mirando el frasco en su mano.
Parecía preguntar mucho últimamente. Aunque pensándolo bien, Sakura supuso que él tenía una buena razón esta vez – solo podía imaginarse la expresión que estaba adornando su rostro mientras veía fijamente el líquido que parecía inocente.
"Kabuto vino y me lo dio," dijo distraídamente.
Sasuke se puso rígido. ¿Kabuto había estado ahí con Sakura? ¿Solo? La examinó brevemente, buscando cualquier herida o evidencia de abuso, y trató de ignorar el sentimiento de alivio que llegó cuando no encontró ninguna.
"Dijo que esto era un anticonceptivo," continuó Sakura, un poco aturdida mientras su mente retumbaba con posibilidades y explicaciones. "Él mentía."
"¿Qué es?" repitió Sasuke, sintiendo un escalofrió de malestar corriendo a lo largo de su columna. ¿Eso era veneno? ¿Orochimaru había reconsiderado su decisión sobre Sakura y encomendó al medico hacer el trabajo sucio?
"Huele como una hierba anticonceptiva," respondió Sakura distraídamente. "Pero el color, el hecho de que hay menta en el para cubrir el sabor… creo que de hecho es otra hierba mucho más oscura. Creo que Kabuto asumiría que me guiaría por el olor y que no sabía sobre esta hierba, considerando que no crece en el País del Fuego."
"¿Y qué hace?" preguntó Sasuke, irritado por sus respuestas evasivas cuando cruzó a zancadas hacia la repisa de las armas.
"Si bebiera esto, incrementaría mis posibilidades de concebir, no las disminuiría."
Sasuke se congeló por un momento en el acto de guardar sus kunai cuando su mente procesó eso. ¿Orochimaru… quería a Sakura embarazada por él? ¿Era por eso que le permitió mantenerla en su habitación?
Sasuke tampoco tuvo que pensar demasiado para hacer conjeturas sobre la razón de tal deseo. Orochimaru quería inmortalidad, así que necesitaba tener a otro cuerpo elegido para una posesión después de Sasuke. Si el Uchiha tenía un hijo con Sakura, eso le proveería de un futuro portador que aun poseyera el Sharingan.
Y si Sakura pudiera pasarle su fenomenal control de chakra a su hijo… bueno, Sasuke podía ciertamente ver por qué el sannin querría uno como portador.
Sakura al parecer, había alcanzado la misma conclusión. "Parece que Orochimaru quiere una sinnúmero de Sharingan a su disposición y aparentemente, yo soy la yegua de cría."
Considerando la cólera en su voz, Sasuke se sorprendió cuando ella levantó el frasco a sus labios y tomó un sorbo de él. Pero cuando caminó al baño y lo escupió, comprendió. Hacía parecer que estaban usando el anticonceptivo, en caso de que Kabuto decidiera hacer otra visita improvisada.
Ante aquel pensamiento, Sasuke frunció el ceño. No le gustaba la idea que Kabuto tuviera acceso a Sakura, especialmente mientras ella tuviera el collar.
Había estado preparado para que alguno de los espías de Orochimaru entrara en su habitación, pero jamás esperó que el sannin enviara al médico. No se preocuparía si fuera algún shinobi al azar – estaban demasiado intimidados por él como para arriesgarse alguna vez a pasarlo, y así podrían dejar a Sakura en paz por miedo de provocar su ira. Pero Kabuto era diferente. Kabuto era peligroso.
Y algo en Sasuke se rebeló ante la idea de Sakura estando ante la piedad inexistente del médico.
Sakura enjuagaba su boca para limpiar cualquier remanente de la poción de Kabuto, cuando Sasuke tiró algo en la barra del baño frente a ella. Escupió el agua y echó un vistazo al objeto – una gran llave plateada.
"Cierra la puerta cuando me vaya," dijo Sasuke poco después. "No dejes entrar a nadie hasta que estés segura de sus intenciones."
Sakura alargó la mano hacia la llave, sopesándola en su mano, sus dedos deslizándose sobre el frío metal. Esto ciertamente venía como por arte de magia. ¿Hacía unos días, él le advertía que no le hiciera encerrarla, y ahora le estaba diciendo que lo dejara afuera?
Resistió el impulso de tratar de liberar un genjutsu.
Pero parecía que Sasuke ya estaba lamentando su decisión – miraba fijamente la llave en su mano con el ceño firmemente fruncido fijo en su rostro.
Sakura estuvo a punto de decir algo – no sabía qué, pero quería decir algo – cuando él le dio la espalda y caminó a zancadas, cerrando la puerta detrás de él con un fuerte ruido.
Sola, Sakura miró estúpidamente la llave en su mano durante al menos un minuto entero antes de acercarse a la puerta, insertar la llave y girarla una vez, escuchando que la cerradura cayera en su lugar.
Al otro lado de la puerta, Sasuke también escuchó el característico sonido de la cerradura siendo empleado, y continuó bajando el corredor, su ceño se hizo más profundo sobre sus rasgos. No tenía idea de por qué esperaba escuchar la cerradura siendo utilizada, o por que el sonido había calmado algo en él, que ni siquiera supo, le había tensado.
Todo lo que sabía era la idea de Sakura en su habitación, con un collar u vulnerable para quien entrada en la puerta, le había hecho inquietarse en una manera en que no estaba acostumbrado. Aunque Kabuto era más que capaz de patear una puerta cerrada, Sasuke sospechaba que el hombre no se arriesgaría tan abiertamente.
Mientras la puerta estuviese cerrada, Sakura estaba bajo un poco de protección.
'No me importa,' pensó. 'Le di la llave en un capricho, ella no me importa. No me preocupa…'
De alguna manera, cada repetición solo le hacía parecer cada vez menos convincente.
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"Así que cuando lo entregaste... ¿que te pareció Sakura?" preguntó Orochimaru, su mirada amarilla aguda y penetrante a pesar de la pregunta que parecía inocente.
"Fue cautelosa, pero no parecía lastimada," reportó Kabuto. "En sí mismo no parece ser una sorpresa – dudo que las preferencias de Sasuke vayan hacia herir deliberadamente a su compañera – pero no parecía tener la apariencia de una mujer que fue violada, incluso, aun cuando estaba durmiendo en su cama."
Orochimaru no dijo nada, haciendo un ademán para que Kabuto continuara con su evaluación.
"Soy consciente que ella solía estar loca por él, así que es posible que él pudo haberla seducido." Kabuto sonrió un poco, obviamente dudando. "Aunque después de aquella demostración cuando usted la descubrió, yo habría pensado que nada más que fuerza bruta podrían haberla llevado a la cama de Sasuke.
Orochimaru le dio la vuelta a eso, en su mente, por un momento. Originalmente intentó solamente entregar a la kunoichi a sus interrogadores, pero después una opción mucho mejor se le había presentado.
Él podría usarla para sus propios objetivos – en primer lugar, para probar la lealtad de Sasuke. Durante mucho tiempo, Orochimaru sospechó que su futuro portador estaba más conectado a sus antiguos compañeros de equipo de lo que afirmaba estar. Había estado dispuesto a aniquilarlos en su último encuentro, cierto, pero Orochimaru le prestó un poco de atención a eso. El acto de asesinar tomaba solo un momento, un momento a menudo perdido en la adrenalina de la batalla, y podría ser – de verdad, a veces era – lamentado después.
Pero para Sasuke, mantener prisionera a la mujer que una vez fue su compañera en su habitación, sometiéndola a abuso continuo y violación… seguramente demostraría que Sasuke le había dado la espalda a Konoha, permanentemente.
Además, Orochimaru no estaba ciego ante el potencial de poder que un niño de Sasuke y Sakura podrían tener. Sabía que Sasuke no podría ser su recipiente por siempre, sabía que eventualmente necesitaría otro – y que mejor recipiente que un hijo de Sasuke?
Y sin embargo, la descripción del estado de Sakura fue suficiente para preocuparlo. Sabía que no habría tenido sexo consensual con Sasuke – dudaba que el Uchiha pudiera llevar a cabo cualquier tipo de seducción intencional, y la chica era demasiado leal a su villa como para ir a la cama con un traidor así de rápido por su propia iniciativa, sin importar que tan cercanos habían sido alguna vez.
"Quizás ella no esté en su cama," reflexionó Orochimaru. "Al menos, no en el sentido que creímos que estaría. ¿Pero de otra manera, por qué la reclamaría? ¿A no ser que nuestro querido Sasuke se esté ablandando…?
Kabuto no dijo nada, pero sus ojos brillaron con una intención malévola.
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Kabuto acechaba el corredor como un leopardo tras una gacela, acercándose silenciosamente a la puerta del final, queriendo que su entrada fuera tan indetectable como fuera posible. Descansó su mano sobre la perilla y la giró lenta y silenciosamente… solo para encontrarse con una resistente e inmóvil barrera contra giro completo.
La puerta estaba cerrada.
"¿Quién está ahí?" vino la voz de Sakura desde dentro de la habitación, su tono tenso y acusador.
Una débil y cruel sonrisa adornó el rostro de Kabuto cuando se volvió de nuevo por el corredor sin una palabra.
Sasuke nunca cerraba su puerta – no tenía nada de un valor exorbitante en su habitación, y solo un tonto intentaría robarle al aprendiz de Orochimaru. Y sin embargo, la misma mañana en que Kabuto se escabullo en él para dejar un 'anticonceptivo' a la solitaria Sakura por una puerta abierta… la puerta fue cerrada desde dentro, poco después.
Kabuto sabía que eso no era coincidencia.
Fue incapaz de controlar la suave sonrisita que susurró desde su garganta. "Que interesante…"
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Los buenos amigos son difíciles de encontrar, más difíciles de dejar, e imposibles de olvidar."
-Anonymous
