Hola! Lamento la tardanza, la verdad la traducción de este capítulo no me convencía mucho y lo leí varias veces para ver si quedaba bien, así que espero que no haya quedado muy mal y que sea entendible.

Muchas gracias a quienes leen y a quienes se toman un poco de su tiempo para escribir un review:

Lauchija, Valee 404, nidia_uchiha, .deva, EdiitH, Bella-uchiha1, .Chan, asukasoad, Hatake Nabiki, Karina Natsumi, KaoruKobayashitheone, gotic flower, Ikamari, yess, Nahomi-hime-chan, kyo nakamura, karoru01, o0Hana-Chan0o y Jet Moore.

Nota de la traductora: NI Naruto NI el fiction me pertenecen, sino a sus respectivos creadores MASASHI KISHIMOTO Y YELLOW MASK.

Capítulo 10

Compasión

"Un buen corazón es mejor que todas las mentes del mundo"

-Edward Bulwer-Lytton

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La batalla tomó mucho menos tiempo del que Sakura había esperado. Parecía que habían pasado apenas cinco minutos antes de que Sasuke y Suigetsu estuvieran de pie entre una masa de enemigos caídos, ambos sonriendo, mientras envainaban sus espadas.

"¡Iré por la llave!" declaró Karin, empujando a Sakura hacia los hombres mientras se dirigía a la entrada abierta.

Sasuke agarró a Sakura cuando cayó contra él, y no pudo reprimir una sonrisa ante su murmullo de, "¡No soy una maldita pelota, dejen de aventarme como si fuera una!"

"¡La encontré!" fue el grito de Karin desde dentro de la base, unos momentos después. Salió sujetando un pequeño aro de llaves de cobre, las que Sakura asumió había tomado del cuerpo de un guardia.

Entraron a la guarida, y la primera impresión de Sakura fue la de un hospital. La piedra estaba cortada limpiamente y con precisión, no como las toscas paredes de las otras bases en las que había estado. Y ésta, incluso tenía instaladas luces eléctricas, en intervalos frecuentes a lo largo del techo.

Llegaron al corredor que se cruzaba con el suyo, y ahí, Sasuke se detuvo. "Karin, tienes que guiar el camino."

"¿Por qué nos mandas así, Sasuke?" se quejó ella.

"Porque es un idiota tan inflexible, que parece que tiene un palo en el trasero que probablemente puede sentir en su garganta," murmuró Sakura.

Suigetsu se rió a carcajadas. "Bueno, evidentemente te conoce, ¿o no, Sasuke?

Ya que estaba apoyada contra el pecho de Sasuke, Sakura no podía ver su expresión, pero estaba dispuesta a apostar que fruncía el ceño.

"¡No puedes hablar así de Sasuke!" bramó Karin.

Sakura hizo una mueca, al no tener la energía para una discusión.

"Déjala en paz," ordenó Sasuke, con un toque de irritación en su voz. "¿Por dónde?"

"Ese camino," dijo Karin, apuntando al corredor derecho.

Suigetsu dio la vuelta primero, pero cuando Sasuke iba a hacer lo mismo, el brazo de Karin se extendió, bloqueando su paso.

"Este camino," susurró, empujándolo en la dirección del pasillo más lejano. "Puedes dejar a la chica aquí – estará bien…"

El cerebro de Sakura se sentía como un guiñapo, pero sabía lo que Karin trataba de hacer. Sospechaba (bueno, sabía, a juzgar por aquellas miradas de corderito) que Karin estaba enamorada de Sasuke – intentaba lograr dejarlo a solas.

Así que Sakura elevó su voz, sólo lo suficiente para captar la atención del hombre peliblanco que caminaba en la dirección incorrecta. "¡Suigetsu!"

Él se giró, vio a Karin intentando empujar a Sasuke (y a Sakura en sus brazos) en otra dirección, y le dio una muy desagradable sonrisa cuando volvió sobre sus pasos. "Supongo que debí esperar algo como ésto de una bruja como tú."

Sakura no le prestó atención a su discusión – verificaba, con cautela, la fuerza de sus piernas mientras se alejaba lentamente de Sasuke. Estaba agradecida de que ahora parecieran listas para apoyarse por sí solas, aun cuando dudara de que fuera capaz de moverse particularmente rápido.

Percibió que Sasuke estaba mirándola detenidamente y alzó la vista, lista para gritar que no estaba en ninguna condición de escapar… pero las palabras murieron en su garganta ante la expresión en su rostro. Él no la miraba como un guardia miraba a un prisionero… él la miraba como si necesitara asegurarse de que estuviera segura sobre sus piernas, como si necesitara cerciorarse de que estuviera recuperándose.

"¿Bueno, nos vamos, o qué?" preguntó Suigetsu, adelantándose. Y después, notando que Sakura se sostenía por sí sola de nuevo, "¿Te sientes mejor, princesa?"

"Un poco," admitió Sakura, comenzando a caminar por el pasillo.

Cuando Sasuke dio un paso a su lado, cernido como una gran y asustadiza mamá gallina, Sakura se dijo a sí misma que era sólo porque él no quería que lo retrasara.

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"¿Así que... esta es la celda de Juugo, eh?" dijo Suigetsu, mirando fijamente la puerta delante de él. "¿Un poco exagerado, no creen?"

La puerta era de metal reforzado, con cuatro cerraduras separadas y dos cadenas que la atravesaban para mantenerla cerrada.

"Alguien no quería que escapara pronto," murmuró Sakura cuando Karin usó sus llaves robadas para abrir las cerraduras una por una, mientras Sasuke quitaba las cadenas.

"Entraré primero," les dijo Sasuke. "Sakura, quédate detrás de Suigetsu."

Sakura roló sus ojos, pero hizo lo que él dijo. Por mucho que odiara admitirlo, la mera fuerza de voluntad era por mucho, lo que la mantenía de pie en ese momento, y de vez en cuando la discreción era realmente la mejor parte del valor.

Sasuke entreabrió la puerta.

"¡Estás muerto!" fue el grito desde dentro.

Y después, un gran hombre rubio voló desde la celda, riendo mecánicamente cuando atacó violentamente a Sasuke y lo hizo estrellarse en el muro detrás de ellos. Sakura solo tuvo tiempo de notar que había una esfera y una cadena atada a la pierna del extraño hombre y que uno de sus brazos estaba curvado y deforme, antes de que Suigetsu la jalara a su pecho y la girara para poner su cuerpo entre ella y Juugo, resguardándola de la lluvia de escombros de la pared destrozada. Karin saltó hacia atrás junto a ellos, la fuerza del ataque de Juugo la alejó como si fuera un vaso de papel.

"¡Sasuke!" gritó la pelirroja.

El corazón de Sakura estaba en su garganta… hasta que el polvo se despejó y vio que había algo protegiendo a Sasuke de Juugo – parecían como dedos enormes…

El extraño aditamento empujó a Juugo hacia atrás, y Sakura comprendió que brotaba del hombro de Sasuke. Parecía una extraña mezcla entre un ala y una mano gigantesca.

'Esta debe ser la siguiente etapa del sello maldito de la que Naruto me habló,' pensó débilmente, sintiéndose ligeramente excluida. ¡Su conocimiento medico de anatomía y fisiología gritaba que eso estaba simplemente mal!

"No quiero pelear," dijo Sasuke. "Quiero hablar contigo."

"No creo que tenga muchas ganas de hablar," comentó Sakura.

"Él no usó ese poder cuando lo enfrenté," reflexionó Suigetsu, con su mirada en el brazo extrañamente curvado.

Una amplia sonrisa, parecida a la de un tiburón se estampó en su rostro cuando se alejó de Sakura. "Hey, Sasuke, ¿puedo enfrentarlo?"

"No, Suigetsu," dijo Sasuke. "No vinimos aquí a pelear."

"¡Así que eres Suigetsu!" rugió Juugo. "¡Te recuerdo!"

Y embistió. Suigetsu levantó su espada y la giró, la hoja chocó contra el extrañamente indestructible brazo, rebotando y expulsándola con la fuerza del golpe.

Sakura aun se sentía bastante débil, pero pudo ver que la espada haría un giro completo a no ser que se detuviera de algún modo. Y ya que ella estaba detrás de Suigetsu, ese giro completo la cortaría a la mitad por la cintura.

Y el pensamiento lógico fue borrado de su cerebro mientras cada sinapsis gritaba que ¡había una muy grande y filosa espada viniendo hacia ella y que tenía que lograr salir del maldito camino en ese instante!

Sakura se dejó caer sobre su espalda, respirando con fuerza mientras esperaba que la espada pasara sobre ella… pero la espada nunca llegó.

Decidiendo arriesgarse a levantar un poco su cabeza, la medico se asombró de encontrar dos enormes serpientes envueltas alrededor de Suigetsu y Juugo, inmovilizando a ambos hombres. Parpadeó cuando comprendió que varios rollos de una serpiente estaban curvados alrededor de la espada de Suigetsu, deteniéndola en el aire aproximadamente a un pie de distancia de donde ella había estado parada.

Los ojos de Sasuke ardían con el Sharingan, y su voz fue fría y salvaje, con una decidida intención asesina saturando el aire. "¿Quieres que te mate?"

Sin esperar una respuesta, se inclinó hacia Sakura, ayudándola a levantarse. "¿Estás herida?"

Su voz seguía siendo fría, pero Sakura se sorprendió al comprender que parecía verdaderamente preocupado.

"Estoy bien," le aseguró, más que atónita por lo rápido que había sido realizada la invocación. Él había tenido apenas unos instantes para reaccionar…

Las serpientes retrocedieron, y Sakura pateó a Suigetsu en el tobillo para cubrir su nerviosismo ante la intención asesina que Sasuke aun irradiaba. "¡Podrías haberme matado!"

Suigetsu parecía un poco avergonzado, pero ella lo descubrió mirando a Sasuke con cautela. "Perdón por eso, princesa."

Karin también miraba fijamente al Uchiha, pero ella estaba ruborizada, con una mirada soñadora y vidriosa en su mirada.

No era que Sakura pudiera culparla realmente. El autoritario-Sasuke, aunque profundamente irritante y exasperante, también era muy atractivo. Y todo ese asunto del pecho medio desnudo…

'¡No, no, no!' Se dio un golpe mental. 'Traidor, idiota, secuestrador, ¿recuerdas? Lo has olvidado, no sientes nada por él – ¡él no significa nada!'

Y sin embargo, cada repetición de esos sentimientos sólo los hacía menos convincentes.

Juugo parpadeó, y el sello maldito retrocedió, su enorme brazo se encogió a un tamaño normal cuando el matiz gris oscuro abandonó su piel. Miró a su alrededor, pareciendo confundido y desorientado como si acabara de despertar. Una especie de aterrorizada comprensión se asentó sobre su rostro, y corrió de regreso a su celda con un grito, cerrando la puerta de golpe tras de sí.

"¡Cierren con llave!" les gritó. "¡Cierren con llave!"

Sakura parpadeó, desconcertada por el giro repentino.

"Vine aquí para liberarte," llamó Sasuke a través de la puerta. "Ven conmigo."

"¡No quiero matar a más personas!" fue la angustiada respuesta. "¡No me dejes salir… simplemente déjame solo!"

"Es como doble personalidad," respiró Sakura, alejando el repentino escozor de las lagrimas.

Juugo no podía controlarse... pero odiaba tanto la idea de matar que se ocultaría, temeroso del exterior…

"Orochimaru está muerto," dijo Sasuke sin rodeos. "Esta base se derrumbará. Si te quedas aquí, morirás."

"¡No me importa!"

Y fue ahí cuando Sakura tomó su decisión. No quería contribuir a que Sasuke recorriera un camino que lo alejara aun más de Konoha, pero no podía darle la espalda a alguien que claramente estaba sufriendo.

Pasó a zancadas a los demás y abrió la puerta sin ceremonias.

"¿Qué demonios haces?" gritó Suigetsu.

Karin la miró con ojos desorbitados. "¿Estás loca?"

La mano de Sasuke salió disparada, agarrando su hombro, pero ella no le hizo caso y se alejó rápidamente de su alcance.

Cuando entró a la celda, Juugo saltó hacia atrás, presionándose contra la lejana pared. "¡Aléjate de mí!"

Sakura ignoró aquel arranque y extendió su mano como si estuvieran siendo presentados en una fiesta de cóctel. "Hola, sé que tu eres Juugo, y yo soy Haruno Sakura, encantada de conocerte."

El rubio hombre levantó la mirada hacia ella, totalmente desconcertado. Sakura podía escuchar que Karin balbuceaba incoherentemente detrás de ella, y un comentario de Suigetsu alcanzó sus oídos.

"¡Se ha vuelto completamente loca!"

Después de esperar por varios instantes, Sakura se inclinó y tomó la muñeca de Juugo, dirigiendo la mano de él hacia la suya y la sacudió firmemente.

Juugo la miraba como si nunca hubiera visto a otro ser humano antes. Pero Sakura tenía en cuenta su sorpresa – tenía el presentimiento de que probablemente era la primer persona en mucho tiempo que no lo trataba como un artículo valioso o un lunático peligroso.

Se sentó a su lado, sonriendo como si fueran viejos amigos. "¿Eres una buena persona, no es verdad?"

Juugo parpadeó hacia ella, y no hubo más que silencio de los demás. Sakura supuso que su declaración había sido un poco carente de lógica.

"Me refiero a que, estás tan desesperado en no herir a nadie que estás preparado para pasar el resto de tu vida encerrado como alguna clase de criminal," aclaró ella.

"Así es como debe ser," insistió él. "¡No deberías… sólo vete, antes de que intente lastimarte!"

"Tipos más ruines y aterradores que tú lo han intentado."

"¡Vete!" gritó él, con una mano balanceándose hacia ella como si la apartara.

Sakura lo ignoró. "Y permanecerás en aislamiento porque estás tan aterrorizado de que alguien se aproxime lo suficiente para ser herido. Sabes… me recuerdas un poco a uno de mis amigos."

Sakura sólo podía sentirse ligeramente preocupada de que estuviera tan desesperada por la compañía de su amigo y compañero que comenzaba a ver aspectos de Naruto por todos lados, pero aun así continuó. "Él también puede ser… provocado para destruir todo, pero no deja de controlar su vida. A pesar de eso, es uno de mis amigos más queridos, y creo que podría volverme tu amiga también."

"¡Mi… amiga?" dijo Juugo débilmente.

"Si. Puede ser un idiota sin corazón, pero si Sasuke quiere ponerte en libertad… ¿por qué no arriesgarse?"

"¿S-Sasuke?" repitió Juugo, pareciendo asustado. "¿Él es Uchiha Sasuke?"

Sakura asintió, comprendiendo que eso obviamente significaba algo para Juugo.

"Él... Kimimaro murió por ti," dijo el hombre rubio, sus ojos se clavaron en el hombre pelinegro que estaba parado en la entrada de su celda.

Sakura escuchó vagamente a Karin explicando que Kimimaro había sido el amigo de Juugo – capaz de detener la rabia del gran hombre – pero su atención estaba puesta sobre la expresión de Juugo. Había una extraña mezcla de nostalgia, remembranza y una especie de efímera esperanza.

Algo le decía que él titubeaba en el punto culminante de una decisión – todo lo que necesitaba era el más ligero empujón para llevarlo hacia ésta.

Así que Sakura, una vez más, se puso sobre sus pies (tratando de ignorar el mareo que la golpeó) y extendiendo su mano hacia él como un niño ofreciéndose para ayudar a un compañero de juegos a levantarse después de caer. Cuando él sólo miró fijamente su miembro extendido, movió sus dedos tentadoramente, tratando de convencerlo para que los agarrara.

A pesar de su alegre sonrisa, en realidad no estaba segura de lo que él haría, así que fue una sorpresa cuando Juugo deslizó lentamente su mano en la suya, y ella tiró ligeramente de su brazo cuando él logró ponerse de pie.

En ese instante, supo que Juugo acompañaría a Sasuke. Y una parte de ella se alegró – aunque era agradable hablar con Suigetsu, ella no podía olvidar que tan indudablemente sanguinario era.

Pero parecía que Juugo era cualquier cosa excepto violento, bajo circunstancias normales.

Su mano entre la suya era tímida e indecisa, como si no pudiera creer del todo que eso estaba pasando realmente, y Sakura se preguntó cuánto tiempo había pasado desde que había tenido un simple contacto humano.

"Así que," comenzó ella, incapaz de resistirse a la acción de sonreír a los demás, quienes parecían tener expresiones de asombro en varios niveles. La de Karin era la más extrema, mientras que la de Sasuke era apenas una ceja levantada. "¿Podemos volver ahora a la superficie? Quiero algo de luz y aire – estoy harta de todos estos túneles subterráneos."

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Sasuke hizo todo lo posible para ignorar el modo en que Karin prácticamente respiraba detrás de su cuello de camino de vuelta a la superficie. Estaba más preocupado con Sakura – quien todavía parecía un poco tambaleante – encajonada entre Suigetsu y Juugo, al parecer charlando felizmente con ambos hombres.

Advirtió que ella realmente había dejado de hablarle desde que abandonaron el Sonido… y desde que la obligó a ir con él. ¿Pero no podía ver por qué lo hacía?

Aparentemente no, o seguramente no estaría tan furiosa con él.

Consideró decirle a quemarropa por qué la llevaba... pero, por alguna razón, no podía hacerlo.

Sakura, por su parte, le preguntó a Suigetsu por qué se había puesto frente a ella cuando Juugo había embestido desde su celda y había estampado a Sasuke en la pared. Realmente nunca le había parecido del tipo compasivo.

"Lamentaría ver que esa cara bonita fuera lastimada," sonrió. "Y no estoy muy impaciente por descubrir lo que Sasuke haría si dejo que te lastimen."

"No creo que él estaría tan molesto por eso," protestó ella.

Suigetsu rió disimuladamente. "Sigue diciéndote eso, princesa."

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Sakura suspiró, pateando una roca con ociosidad mientras trotaba atrás de Sasuke, pensando en lo que acababa de oír.

Él le había explicado a los demás que había formado un equipo con el propósito de matar a Itachi (como si Sakura no hubiera visto venir eso desde una milla de distancia), mientras que los demás parecían estar de acuerdo en viajar con él por diversos motivos. Al parecer, Suigetsu estaba tras la espada de Kisame – algunas personas coleccionaban estampas, y Suigetsu coleccionaba espadas.

Karin había murmurado algo sobre acompañarlos en el camino, pero Sakura sospechaba que su enamoramiento con Sasuke era lo que la mantenía con ellos, mientras que Juugo quería determinar si Sasuke, en realidad, era verdaderamente digno del sacrificio de Kimimaro.

Sakura había encontrado que esa razón era un poco dulce, aunque morbosamente extraña.

Sasuke había bautizado al grupo Hebi y había anunciado que buscarían a Itachi. Sakura no tenía idea de cómo iban a hacer eso, pero sospechaba que Sasuke debía tener un plan de algún tipo.

"Un equipo de cuatro es más eficiente," escuchó a Karin murmurar a Sasuke. "¿Por qué la traes a ella? A no ser que de verdad sea una pros-"

"Suficiente, Karin," dijo Sasuke severamente.

La pelirroja se calmó, pero Sakura seguía más que molesta.

"¿Y ella que se trae poniéndome como promiscua?" le preguntó a Suigetsu.

Él encogió los hombros. "Es sólo que no les caes bien."

"De hecho, eso lo entendí. Lo que me pregunto es por qué."

"Ella te percibe como una amenaza para sus insinuaciones sobre Sasuke," dijo Juugo tranquilamente.

Sakura parpadeó hacia él, luego se rió. "Déjame asegurarte que, tan lejos como vayan los afectos de Sasuke… no soy una amenaza. En primer lugar, nunca estuve tan embobada con él."

"Si tú lo dices…" murmuró Suigetsu, sonando poco convencido.

"Como sea – ¿a dónde vamos?" Sakura lanzó su voz para ser escuchada por los dos que viajaban un poco más adelante de ellos.

Sasuke la miró de regreso. "A algún lugar donde puedas conseguir ropa nueva."

"¿De verdad?" Era casi cómico ver la manera en que ella se animó, como un niño al que le habían ofrecido un helado.

"De verdad," confirmó él suavemente.

Sabía a dónde iba a llevarlos. Su familia tenía un almacén de armas cerca… podrían abastecerse de provisiones y también podría servir como un refugio para la noche.

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"¡Eres el más engreído, arrogante, ciego e hijo de puta que haya conocido!"

Suigetsu rió disimuladamente. Francamente, las interacciones de Sasuke y Sakura eran como una montaña rusa – en ascenso y feliz en un momento, en bajada y antagonista al siguiente. Mientras Sakura había estado prácticamente extasiada ante la idea de que pronto sería capaz de desechar la áspera ropa marrón que llevaba, al final, el tema de su regreso a Konoha había surgido de nuevo.

Sasuke se había negado, de nuevo, a dejarla ir. Y Sakura, de nuevo, se había vengado por el único medio disponible para ella – palabras.

Karin refunfuñó ariscamente entre dientes, a su lado, y aunque Suigetsu no pudiera oír sus palabras, estaba confiado en que sería algo basado en 'Cómo osa tratar a Sasuke de esa forma'.

"Bueno… creo que ahora debes darte por vencida con Sasuke," comentó él, mirando los gritos de maldiciones de Sakura sobre Sasuke, pasando por su más remoto descendiente y él más distante antepasado.

"¿Y por qué?" Prácticamente gruñó ella.

"Es obvio que él siente algo por la princesa."

Karin se mofó. "Oh, por favor, solamente la tolera."

"Si, bueno, es obvio que él la 'tolera' a ella mucho más de lo que nos tolera a nosotros. Si alguno de nosotros lanzara uno de esos insultos él habría dejado caer todo el dolor del mundo sobre nuestras cabezas. Pero no le ha hecho nada de eso a ella. Sale impune de cosas que él nunca le aguantaría a nadie más. ¿Digo, vas a botar alguna de las frases que la princesa está usando… en Sasuke?"

"¡Ni hablar – tengo un poco más de clase que eso!"

"Y porque sabes que probablemente sentirá la necesidad de enseñarte el por qué no es una buena idea insultarlo a él o a su familia. He visto a personas sangrar por cosas menos insultantes de lo que la princesa dice, pero aun me falta ver, que al menos, la golpee."

Entonces él se giró hacia las causas de su conversación. Su discusión parecía parar al fin – Sakura se veía cansada y decaída, mientras que la mirada de Sasuke estaba más endurecida que de costumbre.

"¿Sabes qué?" dijo la medico suavemente. "Cuando ésto termine… estarás totalmente solo, y no tendrás a nadie a quien culpar excepto a ti."

"Eso no me molesta." Pero aunque dijo eso, Sasuke sabía que así era. La soledad había sido necesaria por esos últimos años… pero él no la había dejado entrar exactamente.

Algo sobre estar total y completamente solo le recordaba mucho a casas vacías y caminos manchados de sangre…

"No mientas," susurró Sakura. "¿Te asusta más que cualquier otra cosa, no es verdad? Esa es la razón por la que reuniste a estas personas – no por su poder o su ayuda, sino porque no estarías solo."

Y aunque ella no dijo nada, porque no era más que una sospecha moviéndose en su mente, Sakura se preguntó para sus adentros por qué Hebi parecía recordarle al viejo Equipo Siete en más de una forma.

Sasuke, por su parte, se preguntaba por qué Sakura había entrado a su mente sin mucho esfuerzo. ¿Estaba realizando alguna especie de jutsu de telepatía sin su conocimiento?

Pero al fin y al cabo... Sakura siempre parecía conocerlo demasiado bien. Después de todo, ella fue quien había estado esperándolo la noche que abandonó Konoha. Nadie más había sospechado que lo haría – ni siquiera Kakashi, quien había hablado con él apenas una hora antes – ¿así que, cómo lo hizo?

Descartó aquel pensamiento, diciéndose a sí mismo que probablemente sólo había tenido un mal presentimiento o algo parecido a eso.

Porque la alternativa de que ella de verdad lo entendiera tan profundamente, era un poco aterradora.

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"Sakura sigue viva."

Un silencio de asombro siguió a la proclamación de Tsunade, antes de que Naruto gritara, "¡Lo sabía! ¡Lo sabía! ¡Sabía que estaba viva!"

Sai y Kakashi parpadearon, uno bastante inexperto en demostrar emociones y el otro bastante acostumbrado a no demostrarlas.

"Desafortunadamente, nuestra Inteligencia dice que está con Sasuke-"

"¿De verdad?" interrumpió Naruto, absolutamente radiante. "¿Así que el bastardo va a volver?"

Kakashi no dijo nada, pero había cierta desolación en sus ojos que le hicieron pensar a Tsunade que él sabía lo que estaba a punto de decir.

"Ella dijo 'desafortunadamente'," señaló Sai. "¿Entonces, eso no significaría que estas no son buenas noticias?"

"Aunque nuestra Inteligencia indica que Orochimaru está muerto, Sasuke no ha mostrado ningún indicio de volver a Konoha," continuó Tsunade. "Está cazando a Akatsuki en un esfuerzo por localizar a Itachi… y Sakura lo acompaña contra su voluntad."

La sorpresa de Naruto era tan palpable que la Hokage prácticamente podía sentirla resonando por la habitación.

"Entonces… la ha secuestrado." La voz de Kakashi era perfectamente plana, perfectamente controlada.

"Básicamente, sí," suspiró Tsunade. "Los informes varían, pero es obvio que Sakura fue capturada por el Sonido en su camino de regreso de su misión, y parece que fue dada a Sasuke para… propósitos muy específicos. Aparentemente Orochimaru quería un hijo tanto de Sasuke como de Sakura para servir como su siguiente portador."

Sus palabras cayeron con el peso de toda una docena de yunques.

"¿El traidor violó a la Fea?" la cara de Sai era su usual mascara en blanco, pero había algo indescifrable en sus ojos.

"Nada ha sido confirmado," dijo Tsunade en voz baja.

Lo poco que podía ver de la piel de Kakashi sobre su mascara era gris, como si estuviera a punto ponerse intensamente enfermo.

"¡No… de ninguna manera!" gritó Naruto. "Él no habría…"

"Ustedes tres estarán entre un grupo de Shinobis que enviaré para liberarla," continuó la Hokage. "No será el acostumbrado equipo de cuatro hombres, principalmente porque preveo muchos problemas con esta misión. Su objetivo principal será localizar a Sasuke, y les recomiendo hacerlo encontrando primero a Itachi. Y cuando lo hayan encontrado…"

Se detuvo, pero podía decir que lo entendieron. Su prioridad era liberar a Sakura; todo lo demás – incluido el objetivo auto-impuesto de Naruto de regresar a Sasuke a Konoha – tenía que quedar en segundo plano a eso.

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"La mejor terapia curativa es la amistad y el amor."

-Hubert Humprey

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