Hola! Lamento la tardanza, espero que estén muy bien todos y que les guste el capítulo.
Muchas gracias a quienes leen, y también a quienes se toman el tiempo de dejar un review que leo y aprecio mucho!
Nota de la traductora: Ni Naruto ni el fiction me pertenecen, sino a sus respectivos creadores Masashi Kishimoto y Yellow Mask.
Capítulo 13
Decisiones
"El corazón tiene razones que la razón desconoce."
-Blaise Pascal
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"Fueron vistos por aquí," dijo Kakashi cuando el grupo ninja se detuvo de manera ruidosa sobre un tejado.
Echó un vistazo a su entorno, pero no había ningún signo evidente de presencia ninja – aún así, en realidad no había esperado que lo hubiera.
Al menos había dejado de llover.
"Haremos éste nuestro punto de partida," continuó. "Y nos dispersaremos en todas direcciones para inspeccionar los cinco kilómetros circundantes. Nuestros comunicadores inalámbricos no alcanzarán tan lejos, así que para esta misión, la mayoría tendrá a dos de mis perros invocados con ustedes todo el tiempo."
Con eso, Kakashi se inclinó e invocó a sus animales, llamando a un grupo de perros a la azotea, junto a ellos. Esperaba que quién fuera que hubiese construido el techo, hubiera echo un buen y sólido trabajo.
"Kiba tiene a Akamaru, así que no necesita otro compañero," continuó el ninja peliplateado mientras los perros formaban pareja con Sai y Shino. "Y yo llevaré a Pakkun. Naruto, ya que tú eres el objetivo de Akatsuki, estarás acompañado por Yamato y Hinata además de una de mis invocaciones. ¿Está claro?"
Naruto asintió, mirando a la chica de cabellos oscuros junto a él. Hinata le ofreció una tímida sonrisa.
"Bien, seguirán los olores de Sasuke y Sakura, pero si en algún momento deben separarse, su prioridad principal es rastrear a Sakura. Y si alguno de ustedes encuentra a Akatsuki, escapen de su vista y vuelvan aquí."
Él hizo un ademán y el grupo se dispersó – debidamente – como hojas en el viento.
-xxx-
Sakura miró a Juugo y Suigetsu, saltar entre los árboles a su alrededor, con un suspiro. Ahí iban sus compañeros de plática. Sasuke, al parecer, había considerado prudente que se dividieran, y aunque Sakura tenía la media esperanza de que le permitieran marchar sola y así escapar, no ponía mucha confianza en ello.
"Sasuke…" la atención de Sakura fue captada por Karin acurrucándose contra el costado de Sasuke, con su voz tomando un tono claramente coqueto. "He querido estar contigo a solas desde hace tiempo – ahora sólo manda lejos a la niñita…"
"Tienes que ir también," indicó Sasuke secamente.
"¿Qué hay de ella?" resopló Karin, apuntando a Sakura. "¿Ella va?"
"No. Ella se queda conmigo."
Sakura suspiró – ya lo imaginaba. Sin oportunidad para escapar.
Después de todo, aun cuando Sasuke había sido sorprendentemente claro sobre sus motivos de llevarla (eran puras sandeces, por supuesto – ¡podía cuidarse a sí misma!), eso no significaba que no fuera a tomar cualquier oportunidad que le dieran para lograr volver a casa.
"¿Por qué? ¿Qué la hace tan especial?"
"Soy el único que puede impedirle escapar," dijo Sasuke de manera cortante.
Sabía que era cierto. A Karin le molestaba tanto Sakura que probablemente sólo le dejaría irse. A Suigetsu le gustaba demasiado para realmente intentar detenerla – podría protestar, pero Sasuke dudaba que de verdad luchara para detener su partida. Y Juugo…
Bueno, Sasuke había descubierto un poco de resentimiento por parte del gran rubio desde su conversación con Sakura la noche anterior. Si Sakura le dijera que intentaba escapar, Juugo era tan devoto a ella que probablemente le ayudaría.
Karin se marchó enojada, y Sakura intentó no sentirse contenta por el obvio desdén de Sasuke por la mujer. En todo caso, más bien debería compadecerse por Karin – ella aún tenía que aprender que su comportamiento no llegaría a ninguna parte con Sasuke, y Sakura sabía de primera mano que obtener ese conocimiento era doloroso.
El rechazo siempre lo era.
Habían recorrido su camino hacia el margen del bosque cuando Sasuke se detuvo de pronto, tan de repente que Sakura casi chocó contra él. Estaba a punto de preguntarle qué sucedía… cuando vio la expresión en su rostro, la manera en que su cabeza estaba ligeramente volteada para ver los árboles detrás de ellos… y adivinando que alguien estaba tras sus huellas.
Ella tuvo razón cuando Sasuke se giró lentamente de frente al bosque, con su brazo saliendo majestuosamente para impulsarla a parase detrás de él. Sakura pensó en mantener su posición con terquedad, después decidió que era mejor ver exactamente qué los acechaba antes de tratar de interpretar el papel de la valiente heroína.
"¿Quién está allí?"
Una figura dio un paso de entre los árboles, con su rostro cubierto con una mascara que estaba pintada con una espiral… y vestido con una capa negra con nubes rojas muy familiar.
"Eres un Akatsuki," dijo Sasuke sin rodeos, tensándose automáticamente. Nadie lograba entrara a Akatsuki sin ser extraordinariamente fuerte, y no podía permitirse ser envuelto en una batalla que podría poner en riesgo su vida mientras Sakura estuviese con él.
"¿Así que tu eres Sasuke, huh?" comentó el hombre (la voz sonaba como hombre), sonando excepcionalmente lleno de vida y alegre para alguien que era miembro de un grupo de asesinos en masa. "¡Te pareces mucho a Itachi!"
Sakura prácticamente pudo ver la columna de Sasuke irguiéndose una pulgada más mientras cada músculo en su cuerpo se tensaba.
'Tenía que mencionar a Itachi, ¿no?' Pensó ella hoscamente.
En parte, había esperado que Sasuke embistiera contra el hombre, pero él no se movió, conformándose aparentemente con una mirada intimidante.
"Rayos, ¡das miedo!" gritó el Akatsuki, escondiéndose tras los árboles.
Sakura parpadeó, su frente se arrugó – nunca había visto a un Akatsuki actuar de esa manera. Se preguntó si por alguna razón había sufrido una lesión cerebral, comenzó a rodar sus ojos ante aquel pensamiento…
Y se detuvo cuando descubrió una estela de una sombra en el borde de su visión periférica. Ladeó su cabeza y vio dos aves gigantes, que parecían haber sido esculpidas de arcilla, zambulléndose desde el cielo… con un hombre rubio muy familiar colocado sobre la espalda de uno de los monstruos.
"¡Deidara!" gritó ella, recordando cuando Kakashi y Naruto enfrentaron a este hombre, y Sasuke levantó su cabeza rápidamente ante su grito.
Una bomba de arcilla descendía sobre ellos.
Sasuke reaccionó rápidamente. Jaló a Sakura hacia él, lanzando parte de su capa sobre ella cuando convocó a una de sus serpientes. La criatura se enrollo alrededor de ellos, creando una gruesa pared de escamas para protegerlos de la bomba. Agarró a Sakura con fuerza y se preparó mientras la tierra se sacudía bajo sus pies, vibrando con el impacto de la explosión.
Liberó a Sakura en cuanto la tierra dejó de moverse, desvaneciendo la serpiente para ver a los dos Akatsukis en tierra, afrontándolos.
El rubio – Deidara, como Sakura le había llamado – de pronto frunció el ceño. "¿Otra vez tú?"
Por un momento, Sasuke estuvo confundido… hasta que comprendió que los ojos de Deidara estaban sobre Sakura.
"¿Hey, no es esa la chica que mató a tu otro compañero, Sasori?" comentó el Akatsuki con la mascara. "¿Haruno Sakura?"
"Si, soy yo," dijo Sakura, sin molestarse en aclarar que había tenido ayuda y que había sido Chiyo quien había dado el verdadero golpe mortal.
Decir que Sasuke estaba sorprendido era quedarse corto. Sabía que Sakura se había hecho más fuerte… pero ¿haber matado a un miembro de Akatsuki?
Deidara sonrió con malicia. "¿Bueno, no crees que esto será interesante…?"
"Sakura, escóndete," ordenó Sasuke, blandiendo su espada.
El primer impulso de Sakura fue decirle dónde podría meter esa sugerencia, pero ganó su sentido común. Había dos Akatsukis en frente de ella, y con el collar puesto, tendría suerte de dar al menos un golpe. Dejar el campo de batalla definitivamente parecía mejor.
Así que sólo asintió y salió prontamente en dirección opuesta, corriendo a través de la tierra mientras intentaba poner tanta distancia como fuera posible entre ella y la lucha que se acercaba.
Deidara sonrió con satisfacción. "Entiendes que podemos simplemente alcanzarla después-"
Pero fue entonces cuando Sasuke atacó.
Balanceó su espada directo hacia el hombre enmascarado, sintiéndose un poco sorprendido de que fuera tan fácil, mientras Deidara saltaba hacia las ramas de un árbol sobre su cabeza.
"Parece gustarte el sonido de tu voz," comentó el Uchiha, ignorando al cuerpo que cayó al piso detrás de él. "Así que te preguntaré algunas cosas sobre Itachi."
El movimiento detrás de él captó su atención, y sintió una pequeña ráfaga de asombro mientras veía al hombre que pensó había matado ponerse sobre sus pies.
"¿Qué rayos estás haciendo, Tobi?" gritó Deidara, y Sasuke guardó el nombre para futuras referencias. "¡Puede que sea sólo un niño, pero no bajes tu guardia!"
El rubio sumergió sus manos dentro de dos grandes bolsas a sus costados, sonriendo maniáticamente cuando sacó una pequeña colección de bombas de arcilla. "¡Tobi, aléjate!"
Y después las soltó en una lluvia de destrucción.
Sasuke agarró su conjunto de senbon, usando al Chidori para cargarlas con electricidad antes de enviarlas por el aire para impactar las bombas con extraordinaria exactitud y sacarlas de curso. Varias se fijaron en los árboles alrededor de ellos, pero otras cayeron al lado del hombre llamado Tobi.
"¡No las detones!" gritó Tobi.
Deidara se giró automáticamente hacia su compañero, y Sasuke tomó ventaja de su distracción posicionándose detrás y sobre su oponente, con su espada colocada para el golpe mortal. Tobi gritó una advertencia y el rubio giró, lanzando una de sus bombas de arcilla prácticamente en la cara de Sasuke, forzando al Uchiha a usar cada onza de su velocidad para evadir la explosión resultante.
Sasuke notó que las bombas perforadas por sus senbon no detonaron, y se preguntó si el ataque basado en tierra había sido contrarrestado por su Chidori… o si Deidara había elegido simplemente no detonarlas porque varias de ellas estaba muy cerca de su compañero.
No había forma de saberlo, así que Sasuke prestó mucha atención por su siguiente oportunidad. Deidara apretó sus manos, casi como si fuera a convocar algo… y un dragón de arcilla gigante apareció en una explosión de humo.
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Dentro de otra zona de árboles, Sakura redujo la marcha a un paso más moderado, un paso que pudiera mantener por algún tiempo.
Se le había ocurrido que si simplemente seguía corriendo, no habría mucho que Sasuke pudiera hacer – probablemente ella podría correr todo el camino de vuelta a Konoha. Al principio estaría muy ocupado con Akatsuki y después, con suerte, demasiado exhausto por la pelea como para perseguirla.
Asumiendo que sobreviviera…
Sakura sacudió su cabeza, diciéndose que esos pensamientos eran ridículos. Sasuke había derrotado a Orochimaru con apenas un par de heridas – ciertamente podría contra un Akatsuki…
¿Pero dos?
'Esta es mi oportunidad de escapar', se dijo firmemente. 'No la arruinaré, no volveré por él, no volveré por él…'
Y aún así, el recuerdo de las palabras de Sasuke, justo esa mañana, la atormentaban. La había llevado por su preocupación por ella – equivocada e innecesaria, quizás, pero genuina preocupación. Había tratado de preocuparse por su bienestar, a su manera.
¿No debería al menos intentar hacer lo mismo?
'No, no debería,' insistió ella. '¡Debería regresar a casa – Dios sabe por lo que Naruto y los otros deben estar pasando en este instante!'
Ella lo cantó una y otra vez en su mente, como un mantra, esperando que apagara el creciente destello de culpa y deseo que la impulsaban a dar la vuelta y correr de regreso a Sasuke.
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Sasuke miró al gigante dragón de arcilla sobre el que Deidara estaba colocado, preguntándose cuál era el objetivo de eso. ¿El Akastuki planeaba usar el dragón para atacar desde arriba? ¿O era sólo un explosivo gigantesco?
De pronto la criatura de arcilla vomitó un montón de bombas, los explosivos llegaron a parar a los pies de Tobi. Sasuke tuvo el presentimiento de que el hombre pronto haría algo con las bombas, así que embistió con más fuerza, intentado incapacitar al creador de bombas antes de que su plan pudiera dar frutos.
El dragón escupió otra creación de arcilla, ésta parecía un pájaro. Sasuke saltó hacia un lado, lejos del camino directo de la bomba, pero para su asombro, el pájaro también viró bruscamente, como si de alguna forma estuviera siendo dirigido. Apenas logró esquivar el impacto inmediato, y la fuerza de la explosión lo golpeó como una pared de acero, haciéndole desplazarse varios pies hacia atrás dentro de una nube de polvo.
Por el rabillo de su ojo, vislumbró al dragón elevándose en el cielo con Deidara en su cabeza… pero Tobi no estaba a la vista.
Sasuke no tenía idea de lo que el segundo Akatsuki podría hacer con un montón de bombas que no eran suyas, pero sabía que a él no lo beneficiaría de ninguna forma. Tenía que bajar a Deidara primero – luego, con un poco de suerte, las bombas no serían más que inútil arcilla sin el chakra de su creador.
Así que convocó el poder del Chidori en su mano, manipulándolo para extenderse en una larga y delgada espada de relámpago puro.
Pero éste se detuvo a sólo a unas pulgadas de distancia del dragón. Sabiendo que ese era el límite de su alcance, Sasuke suprimió el Chidori, tratando de calcular el siguiente movimiento de Deidara. El fabricante de bombas era obviamente un peleador de larga distancia, y si permanecía encima del dragón esta batalla iba a ser difícil.
Nada que no pudiese manejar, desde luego, pero aún así difícil.
El dragón escupió otro de esos pájaros explosivos, y Sasuke sólo logró salir del camino a tiempo. Pero cuando la nube de polvo se fue, su pie apenas tocó tierra antes de que ésta detonara debajo de él, como si se hubiera parado en una bomba en lugar del piso.
No hubo tiempo de salir del camino. Todo lo que Sasuke pudo hacer fue cambiar directamente a su forma de sello maldito, usando sus largas alas para volar un poco hacia arriba en un intento de minimizar el daño.
Al final, perdió una de sus botas y terminó con varios cortes y moretones. Pero no había ningún daño crítico.
La cabeza de Sasuke se giró de lado cuando un movimiento captó su mirada. Tobi salió de la tierra, agitando una mano con entusiasmo.
"¡Terminé de poner las minas de arcilla!" gritó, y Sasuke supo lo que había pasado. El piso estaba plagado con bombas de Deidara, y tuvo la desgracia de pararse sobre una.
Apenas si escuchó la advertencia de Deidara hacia su compañero de alejarse del campo de batalla, estaba muy ocupado buscando el chakra de Sakura, tratando de determinar si estaba lo suficientemente lejos…
Lo estaba. Y simplemente alejándose aún más, percibió, pero al menos estaba lejos del campo minado y del alcance inmediato de las explosiones.
Una parte de Sasuke pudo admirar la estrategia de Deidara. ¿Minas de tierra en el piso y bombas guiadas desde arriba? No imaginaba que muchos oponentes duraran demasiado bajo tal ataque.
"Tal vez quieras tener cuidado," dijo Deidara burlonamente. "Un paso en falso y… ¡boom!"
Sasuke hizo una meticulosa observación ante el hecho de que parecía que Deidara no podía detonar las bombas a voluntad. ¿Eso significaba que las bombas perforadas por sus senbon no habían explotado porque su Chidori había cancelado de alguna manera sus poderes explosivos?
Un plan comenzaba a desplegarse en la mente de Sasuke. Su Sharingan le permitía ver el chakra, y podía decir que estaba completamente rodeado por minas de tierra. Pero si la electricidad de verdad funcionaba para anularlas…
El dragón vomitó otra bomba y Sasuke la dejó venir, arrojando su espada, cargada con chidori, al lado. La bomba cayó directamente sobre su hombro izquierdo, y la explosión resultante lo derribó y cortó su ala de su cuerpo.
Gruñó, tratando de resguardar el dolor dentro de sí. Tener sus alas heridas era siempre extraño – viendo que no eran normalmente parte de su cuerpo, el dolor era mucho menos intenso, como si no estuvieran del todo conectadas a él.
Sakura probablemente podría salir con alguna explicación del por qué, pero no podía detenerse a pensar en eso ahora.
Pudo ver que su katana se detuvo a varios pies de él. Se había enterrado profundamente en el piso, con la hoja por delante, directamente en una mina… y no hubo ninguna explosión resultante.
Parecía que su teoría de que su chidori podría contrarrestar las bombas se había vuelto un hecho. Ahora todo lo que tenía que hacer era poner a Deidara en posición sobre la espada…
Abrigado por la nube de polvo, soltó dos fumma shuriken, lanzándolas alto en el aire, agarrando los cables conectados a ellos firmemente en su mano. Sólo un poco más…
El polvo se limpió con una repentina ráfaga de aire para revelar al dragón preparándose para vomitar otra bomba. Sasuke tiró de los cables, causando que las shuriken invirtieran sus trayectorias, regresando por sus trayectorias y apuntando perfectamente a Deidara.
El dragón bajó en picada, dejando que las shuriken volaran inofensivamente por delante… y colocándose justo sobre la espada.
Sasuke apenas escuchó la burlona risa de Deidara o vio al dragón soltando otra bomba, estaba muy enfocado en su objetivo. Mientras la bomba descendía, saltó de lado, aterrizando tan hábilmente como un gato, sobre la empuñadura de su espada y usándola para lanzarse hacia el aire.
Cuando consideró que estaba lo suficientemente cerca, liberó su espada de relámpago… y esta vez, encontró su objetivo, separando perfectamente una de las alas de arcilla del dragón de su cuerpo.
El dragón cayó, incapaz de quedarse navegando con sólo un ala. Sasuke tiró de los cables de su mano de nuevo, torciendo los fuma shuriken por el aire hasta que golpearon los brazos de Deidara, fijándolo al dragón… y asegurándose de que sentiría cada parte del impacto cuando su creación cayera en las minas que había hecho.
El dragón golpeó el piso, y la explosión resultante taló varios árboles y armó una pantalla de polvo así que Sasuke apenas pudo ver a través de ella.
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La tierra de pronto retumbó peligrosamente bajo los pies de Sakura cuando una explosión iluminó el bosque detrás de ella.
La médico se detuvo, mordiendo su labio cuando echó un vistazo por encima de su hombro. Un gran peso había sido añadido al argumento de volver.
Se dijo a sí misma que no se preocupara – había visto de primera mano que tan poderoso era Sasuke.
Pero aún así… ¿que tal si estaba herido?
En esa fracción de segundo, Sakura supo que no podía negar que Sasuke seguía teniendo un lugar en su corazón.
"¡Maldición!" gritó, azotando su pie en el piso como un niño obstinado. Pero en ese momento, Sakura tenía ganas de hacer una rabieta. ¡No era justo! ¿Cómo podía seguir sintiendo algo por un hombre que la había noqueado, dejado en una banca, intentado matar a su amigo más querido, y principalmente secuestrado? ¡No era justo!
Sakura sabía que simplemente debía seguir corriendo. Mirándolo lógicamente, Sasuke era su captor – no le debía nada.
Pero al mismo tiempo, no podía olvidar que su razón por secuestrarla tenía poco que ver con malicia y mucho que ver con genuina consideración por su seguridad. Y Sasuke había sido casi agradable en los días pasados, como si ahora que estaba lejos del Sonido fuera libre de relajarse un poco. Por lo menos era, definitivamente, mucho más comunicativo.
Pero todo se reducía al hecho de que, simplemente intentaba justificar lo que pensaba. Tratando de justificar que sabía que nunca iba a perdonarse si no regresaba. Nadie podría culparla por abandonarlo… nadie excepto ella misma. Sería capaz de escabullirse a mitad de la noche sin un destello de culpa… pero no podría forzarse a abandonar a Sasuke en medio de una batalla.
Así pues, con un suspiro final por su idiota corazón, Sakura dio la vuelta y corrió de vuelta por camino por el que había llegado.
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Sasuke usó sus serpientes invocadas para envolverlas en un tronco y adentrarse en el bosque, aterrizando sobre una rama donde estuviera a salvo de las minas. Su sello maldito retrocedió mientras veía fijamente el humo que hondeaba, tratando de determinar si había tenido éxito.
Al parecer no, porque Deidara salió del polvo de la explosión, colocado encima de un gran pájaro de arcilla. Pero la explosión había causado algo de daño – las ropas del rubio estaban impregnadas con su propia sangre.
El rostro de Deidara estaba torcido en furia, y esta vez cuando sacó arcilla de sus bolsillos, no usó sus manos para moldearla…
Se la comió.
Sasuke lo miró fijamente, preguntándose que tipo de jutsu debía ser… hasta que Deidara escupió un río de arcilla que se torció y giró hasta que formó una escultura gigante de él mismo.
Era enorme. Y si eso era otra bomba…
Sasuke dio la vuelta y corrió a través de los árboles, tratando desesperadamente de poner suficiente distancia entre él y la enorme figura para no ser volado en pedazos cuando detonara. El gigante se hinchó, agrandándose como si estuviera a punto de reventarse.
Pero no se reventó. En cambio, se deshizo en polvo.
Por un momento, Sasuke pensó que podría haber sido falso. ¿Tal vez Deidara no tenía suficiente chakra para obtener la explosión?
Pero entonces su Sharingan captó la nube de chakra que se arremolinaba hacia él.
No era falsa… sólo acababa de desintegrarse en bombas demasiado diminutas para ser vistas. Lo suficientemente diminutas para que inhalarlas. Y una vez que lo hiciera…
Sasuke no necesitaba ser un genio para saber lo que podría pasar si esas bombas detonaran en su cuerpo. Creó un rápido genjutsu para hacer parecer como si aun escapara de Deidara y cambió con rapidez una vez más a fase de sello maldito, invocando un denso grupo de serpientes par servir en lugar de su ala perdida.
Deidara se cernía justo fuera de la nube de bombas. Si pudiera acercarse a él…
Se lanzó al aire desde las copas de los árboles, escuchando a Deidara reír cuando su genjutsu fue destruido por las bombas.
Entonces pareció notar que el Sasuke real estaba detrás de él, y su risa murió. Se giró a medias hacia el ataque… pero reaccionó demasiado tarde, y Sasuke condujo su puño infundido con Chidori directamente al pecho de Deidara.
"Evité tu corazón a propósito," siseó Sasuke. "Ahora dime dónde está Itachi."
Creyó oír una explosión debajo de ellos, pero la ignoró – probablemente era algún animal indefenso que se había parado en alguna de las minas de tierra.
Deidara sonrió con satisfacción… y una mano salió de la espalda del pájaro donde estaban parados, agarrando a Sasuke por el tobillo.
Deidara emergió desde adentro del pájaro mientras que el cuerpo que Sasuke había perforado se disolvía en arcilla.
'Un clon de arcilla,' pensó Sasuke.
Deidara vomitó otra copia de él, la flexible arcilla atrapó a Sasuke y lo sumergió con fuerza dentro de la efigie. Sasuke logró liberar su mano del clon de arcilla, sabiendo que no tenía suficiente chakra disponible para eliminar la arcilla que lo sepultaba. Al principio, pensó que iba a detonar alrededor de él… hasta que su Sharingan captó los espirales de chakra saturando el aire a su alrededor.
Más bombas microscópicas. El aire dentro de la creación de Deidara estaba lleno de ellas.
En la desesperación, Sasuke cargó otro Chidori y abrió su camino de la prisión de arcilla. Pero sabía que había inhalado las bombas.
Así que mientras caía al piso, Sasuke usó su Chidori sobre sí mismo, esperando que la electricidad anulara los explosivos antes de que pudieran detonar.
Cuando cayó, Sasuke podría haber jurado escuchar más bombas estallando, pero se dijo a sí mismo que no era de su incumbencia.
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"Rayos..." susurró Sakura, mirando fijamente la inofensiva extensión de polvo frente a ella.
Pero las apariencias engañan – acababa de ver un lagarto deambulando sobre el piso… y volar por las nubes como si hubiera entrado a un campo minado.
Lo que no estaba completamente fuera de lo posible, admitió ella. Deidara trabajaba con bombas de arcilla – quizás las había plantado durante su pelea con Sasuke.
'Bien.' se dijo. 'Piensa en esto… sólo tienes que detonar las bombas antes de que pises el piso.'
Se inclinó, desenterrando varios fragmentos de tierra, y arrojándolos al piso justo frente a ella.
Nada pasó (probablemente aun estaba un poco lejos de los limites del campo minado), así que Sakura los recogió y arrojó un poco más lejos. A más distancia, pero lo suficientemente cerca para que pudiera saltar si fuera necesario.
La explosión consiguiente la bañó con el polvo y la hizo toser, pero al menos sabía que había detonado esa mina.
Así que Sakura saltó perfectamente en el centro del cráter, parada sobre un pie, sin atreverse a bajar el otro en caso de que encontrara otra mina. Arrojó otro trozo de tierra, detonando otra mina en frente de ella, y saltando a mitad del cráter otra vez.
Era como una variación muy mortal de la rayuela.
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Sasuke aterrizó pesadamente sobre el piso, con cada célula en su cuerpo gritando... pero viendo que no había volado en partículas microscópicas de polvo, asumió que su truco con el Chidori había funcionado.
Aun si dejó cada parte de él punzando con las réplicas de electricidad que había activado a través de él mismo.
Podía decir, por la risa de Deidara, que el hombre pensaba que estaba muerto. Fue un asunto simple para Sasuke salir majestuosamente de los árboles detrás del rubio y plantar su puño en la cara del hombre, haciéndole rodar por el piso.
"¿Dónde está Itachi?" preguntó Sasuke de manera sombría, avanzando lentamente hacia el Akatsuki.
Deidara gruñó, dos serpientes de arcilla se dispararon de sus manos para enrollarse en los tobillos de Sasuke. El Uchiha dejó que la electricidad del Chidori se moviera a través de su piel, emanándose a través de las serpientes, viajando sobre la arcilla…
Deidara se apresuró a romper el contacto con las serpientes antes de ser golpeado.
Sasuke intentó continuar su avance, pero sus rodillas se doblaron debajo de él, haciendo que se tambaleara hacia el piso sobre sus rodillas.
Los dos hombres se enfrentaron a través de la distancia de quizás algunos pies, ambos heridos, sangrantes, y casi sin chakra.
"Creo que no lucen muy bien, chicos," llegó una voz de entre los árboles.
Sasuke se giró, sorprendido de ver a Sakura de pie en el borde del claro, con sus ropa surcada de polvo y sudor. Había estado tan agotado que no sintió su acercamiento.
"¿Qué haces aquí?" gruñó Sasuke.
"Y el hombre medio muerto a sus pies le grita a la médico que vino a salvar su patética persona," murmuró, sacudiendo su cabeza.
Deidara hizo una sonrisa muy repugnante. "Escogiste un mal momento para volver."
Deshizo los destrozados restos de su camisa, revelando una línea de costura a través de su pecho. Levantó una de sus manos, la boca en su palma mordió las puntadas mientras su otra mano sacaba un enorme terrón de arcilla de una de sus bolsas.
Su piel pareció abrirse y Sakura comprendió que la línea de costura inmovilizaba otra boca cerrada. Una boca que sobresalía directamente de su pecho.
"¿Qué sucede con ustedes los Akatsuki?" Soltó ella. "Primero un chico-marioneta y ahora tú – ¡es como si alguien los recogiera de un show de fenómenos!"
"¡Cállate!" bramó él, empujando la arcilla dentro de la boca en su pecho. "¡Voy a hacerme explotar!"
'Un ataque suicida.' Pensó Sakura pasmadamente.
De hecho podía ver lo último de su chakra juntándose como líneas oscuras a través de su cuerpo, como si él fuera arcilla comenzando a hacerse pedazos.
Sasuke se tambaleó hacia atrás, intentando huir de aquello, aunque estaba tan maltrecho que sabía que no iba a llegar lejos. Pero de pronto Sakura se puso a su lado, con una pequeña mano sobre su hombro.
"Dame tu senbon," ordenó ella, con su mano sumergiéndose en una de las bolsas de su cintura y retirando la última de sus senbon.
Ella nunca había hecho algo como esto. Ni siquiera quería tocar a Deidara en caso de que el contacto desencadenara la explosión… pero la senbon era pequeña, y no debía haber ninguna pausa entre en contacto inicial y la muerte.
Si lograba acertar.
Había visto antes gente asesinada sólo con algunas senbon en los sitios correctos – sabía que era posible. Conocía todos los puntos, toda la multitud de diminutos objetivos que tenía que golpear y cuánto… así que sólo necesitaba ser muy exacta. La brillante e incandescente luz comenzaba a escaparse por las grietas en el cuerpo de Deidara, como un sol a punto de convertirse en supernova. Sus retinar quemaban pero Sakura no se atrevió a proteger sus ojos, comenzando a apuntar…
'¡Vamos, Sakura, canaliza tu Tenten interior!"
Y entonces la soltó.
Pero no tuvo tiempo de ver si había acertado, porque el brazo de Sasuke se cerró sobre su cintura, jalándola hacia él casi dolosamente antes de sentir la sacudida repentina de un jutsu de tele transportación.
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"¿Qué diablos acaba de pasar?" Preguntó Naruto, mirando fijamente el horizonte donde un destello de luz se había elevado… y luego muerto súbitamente, todo dentro del lapso de algunos momentos.
"Vayamos a averiguar," comentó Yamato, y él, Naruto y Hinata entraron en acción, corriendo a donde habían visto la llama.
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"¿Dónde estamos?" susurró Sakura.
No sabía a dónde los había llevado Sasuke, sólo que era negro como la boca del lobo, el piso era extrañamente esponjoso, y olía bastante poco apetitoso. Manchas de luz aparecían y desaparecían de su visión, sus ojos luchaban para adaptarse a la oscuridad después de tan intensa luz.
No podía ver a Sasuke, pero podía sentir que los dos brazos de él seguían cerrados fuertemente a su alrededor y que sus manos descansaban contra su desnudo pecho, en lo que parecía ser apenas una pulgada frente a ella.
"Tuvimos que buscar un refugio por la explosión," fue la voz de Sasuke, sonando forzada y cansada. "Nos transporté dentro de Manda."
"¿Te refieres a que… estamos dentro de una serpiente?"
"Si."
Sakura meditó eso durante un momento. "Y… ¿lo estamos lastimando?"
Sasuke reflexionó que era típico de Sakura. Estaban dentro de una serpiente que felizmente se la habría comido la última vez que se encontraron, y estaba preocupada de que pudiera causarle daño a la criatura.
"No," dijo él. "Dudo que seamos lo suficientemente grandes para herirlo."
"Oh... ¿de verdad entiendes que si mi ataque funcionó, no debería haber habido una explosión? Mi senbon habría detenido su corazón antes de que pudiera reunir suficiente energía para estallar."
Sasuke se puso rígido. Había costado una enorme cantidad de energía transportarlos a él y a Sakura dentro de Manda – ¿estaba diciendo que podría haberle ahorrado el problema? ¿Que podría haberlo matado con una senbon?"
"¿Estás segura?"
"Bueno… en realidad nunca antes he hecho eso," admitió ella. "Pero sé qué golpear – sólo depende de que tan precisa sea… así que tu plan de escape fue una buena idea."
"Hn."
Sakura podía escuchar la respiración irregular de Sasuke en la oscuridad, y podía sentir cada doloroso movimiento a través de sus manos. Estaba claramente mal herido y profundamente exhausto – estaba sorprendida de que siguiera de pie.
Y aun cuando debió haberle costado mucho hacerlo, había hecho todo lo posible por salvar su vida.
Sin pensarlo realmente, comenzó a canalizar su chakra dentro del cuerpo de Sasuke, tratando de curar las peores de sus heridas. Lo sintió tensarse en sorpresa, antes de que se relajara por su ayuda.
Era la primera vez que lo curaba.
No sabía por qué había decidido ayudar a Sasuke – tal vez porque él lo necesitaba, tal vez porque ella finalmente admitía para sí que no había sido capaz de echarlo de su corazón, tal vez porque él finalmente había mostrado que podría haber más de su viejo compañero de equipo de lo que pudiera admitir…
Cualquiera que fuera la razón, Sakura había tomado su decisión.
Sasuke bajó la mirada al rostro de Sakura, alumbrado por el suave brillo de su chakra, sus rasgos inalterables en concentración. Podía sentir su energía fluyendo dentro de su cuerpo, renovándolo, llevándose los estrepitosos malestares y agudos dolores ganados en su batalla con el miembro de Akatsuki.
Nunca le gustó ser curado por Kabuto. La curación del medico del Sonido siempre se sentía invasiva e incomoda, como tener un parasito colándose dentro de su cuerpo, haciendo su piel enchinarse aun cuando estaba curada. Pero esto era diferente. La curación de Sakura se sentía más similar a una ducha caliente en un día frío, relajante y agradable, una sensación que quería prolongar más de lo que quería que terminara.
Sakura disminuyó lentamente la cantidad de chakra que vertía en el cuerpo de Sasuke. La mayor parte de su agotamiento era resultado del la pérdida de chakra en lugar de una herida real, y no había nada que pudiera hacer para aliviar eso. Sólo le tomó algunos momentos y una sorprendentemente pequeña cantidad de chakra para lidiar con las peores de sus heridas – se sentía un poco cansada, pero no estaba tan mareada, y ni hablar de sentirse débil.
Un mechón de cabello se deslizó frente a sus ojos, y Sakura estaba a punto de alejarlo de su cara cuando los dedos de Sasuke engancharon los hilos rosados, metiéndolos detrás de su oreja con un toque sorprendentemente amable.
Sus ojos volaron hacia el rostro de él en sorpresa, el débil brillo de su chakra hacían sus facciones misteriosamente sombreadas y prácticamente ilegibles. Casi se había convencido de que Sasuke no lo tenía ninguna intención con eso – de que el toque era totalmente inocente – cuando su mano vagó hacia su mejilla, los extremos de sus dedos acariciaron la curva de su mandíbula mientras la punta de su pulgar apenas acarició el borde de su labio inferior.
¡No le importaba que tan antisocial fuera Sasuke, hasta él debía saber que eso evidentemente no era un toque inocente!
La mano que descansaba en su espalda ejercía una leve presión, sólo lo suficiente para acercarla más pero no lo bastante para que ella no pudiera resistirse. Pero Sakura no lo hizo – toda la función cerebral superior parecía haberse puesto en un alto temporal, y se encontró a sí misma cerrando la minúscula distancia entre ellos. La posición de sus manos en el pecho de Sasuke se volvió incomoda, así que automáticamente las deslizó a sus hombros, descansando casi contra la parte posterior de su cuello, con su chakra aún resplandeciendo entre sus dedos.
La mano sobre su rostro no se alejó, y no cesó su lenta exploración de la curva de su labio.
Sasuke no tenía alguna idea concreta de lo que hacía. Sabía que jugaba con fuego, pero no parecía poder controlarse. Tal vez era su agotamiento, tal vez eran las extrañas sensaciones que su curación habían producido en él…
Cualquiera que fuese la razón, Sasuke había tomado su decisión.
Estaba a punto de bajar su cabeza y averiguar si sus labios eran tan suaves como su piel, cuando todo se sacudió de manera desagradable alrededor de ellos, y la boca de Manda se abrió para verterlos sobre el piso.
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Suigetsu maldijo cuando vio el destello de luz en el punto de encuentro. Sacó fuera de su bolsa el pergamino de invocación que Sasuke le dio, abriéndolo en el piso y sacando un pequeño frasco de sangre que Sasuke le había dado para emergencias.
Suigetsu sintió que esto calificaba como una.
Dejó caer algunas gotas de la sangre del Uchiha en el pergamino de invocación, pegando su mano contra éste y llamando a Manda.
La serpiente gigante apareció en un remolino de humo, con su mirada extrañamente ausente y su cuerpo inmóvil.
'Genjutsu,' supuso Suigetsu.
Al principio, se preguntó por qué Sasuke le había dado el medio para convocar a una serpiente gigante – ¿cómo se suponía que eso ayudaría? – pero entonces Manda se dobló hacia delante, abriendo su boca… y derramando dos figuras en el piso.
Sasuke y Sakura aterrizaron pesadamente sobre sus costados, y los agudos ojos de Suigetsu no perdieron la mano de Sasuke en la espalda baja de Sakura, apretando la tela de su blusa, ni el agarre de Sakura sobre los hombros de Sasuke.
Se colocaron sobre sus pies – a Sasuke tomándole más tiempo que a Sakura – evitando, de manera significativa, los ojos del otro.
Y Suigetsu supo que algo había pasado. Al menos, la tensión sexual era tan espesa que Suigetsu tuvo el presentimiento que si intentaba caminar entre ellos se rompería la nariz contra ésta.
"Se ven muy golpeados," comentó Suigetsu, notando las machas de polvo y sangre decorando el cuerpo de Sasuke y el polvo acumulado en la ropa de Sakura. "¿Enfrentaron a alguien?"
Sasuke no contestó – sólo hizo un vago gesto que causó que Manda se desvaneciera en otra nube de humo antes de colapsar sobre sus rodillas de nuevo.
Sakura agarró automáticamente sus hombros para estabilizarlo, y Suigetsu notó que él no hizo ningún movimiento para alejarla. De hecho, el Uchiha parecía casi decepcionado cuando ella retiró sus manos.
"¿Hubo una explosión?" preguntó Sasuke.
Suigetsu sacudió su cabeza. "No, ninguna explosión – sólo hubo esa luz realmente brillante que desapareció de pronto."
"¿Pero sin explosión?"
"Sin explosión."
Sakura rió, con una sonrisa triunfante en su rostro. "Vez – ¡te lo dije!"
Sasuke resopló, reacio a admitir que estaba más que impresionado de que el truco con la senbon de Sakura había funcionado.
Y Tobi y Deidara habían mencionado que ella había matado a otro miembro de Akatsuki. Parecía desconcertante pensar en Sakura siendo lo bastante poderosa como para hacer caer a uno de aquellos ninja – él casi había muerto intentado derrotar a Deidara.
"¿Qué le dijiste, princesa?" preguntó Suigetsu, rompiendo el tren de pensamientos de Sasuke.
Sakura abrió su boca, pero fue cortada por gritos detrás de ellos. Los tres se dieron la vuelta para encontrar a Karin y a Juugo llegando hacia ellos a máxima velocidad.
"Hey," dijo Sakura, haciéndoles señas con la mano.
Juugo le sonrió, y Karin la ignoró.
"Enfrenté a un Akatsuki," dijo Sasuke sin rodeos, cortando cualquier pregunta que pudieran tener. "Era más fuerte de lo que pensé."
"¿Éste es el hombre que derrotó a Orochimaru?" exclamó Karin.
Sakura sonrió un poco, incapaz de detenerse. Parecía que Karin no estaba tan ciega por Sasuke como originalmente había pensado.
"Orochimaru ya estaba debilitado," explicó Sasuke de manera cortante.
"Bueno, como médico, puedo decirte que no irás pronto a ninguna parte por un rato," le informó Sakura. "Si encontramos algún lugar para descansar, te garantizo que te sentirás mejor."
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Sakura se apoyó con cansancio contra la pared del pequeño motel. Aunque no estaba totalmente agotada, su curación a Sasuke, su carrera desesperada (en ambas direcciones) y el largo viaje al motel significaban que una siesta definitivamente no le vendría mal.
Tampoco le iría mal a Sasuke, pero al parecer estaba decidido a ser testarudo. Aunque estaba en un futon, estaba sentado y bastante despierto, actualmente interrogando a los otros miembros de Hebi.
Al menos ella había sido capaz de quitarse su ropa polvorienta y sudorosa.
"¿Alguien encontró algo que conduzca a Itachi?"
"¡Debes estar bromeando!" se mofó Karin. "¿Estás medio muerto y aun así intentas ser un tipo rudo?"
"Sakura me curó," contestó Sasuke.
Sakura rodó sus ojos. "Si – curé la mayoría de tus heridas físicas. No puedo hacer nada con el agotamiento de chakra, y eso es lo que te tiene tan deteriorado. Así que toma el consejo del doctor y descansa."
"Yo tomaré tu consejo, princesa," ronroneó Suigetsu. "Puedes jugar al doctor conmigo cuando sea…"
Sakura resopló una media risa, pero la fija mirada de Sasuke se estrechó y agudizó, sin divertirse por el tono coqueto de Suigetsu.
"Escuché mucho sobre Akatsuki," dijo Suigetsu, regresando a toda prisa al asunto. Esta vez parecía haber un brillo extra en la mirada de Sasuke, incrementando la sospecha de Suigetsu de que algo había pasado entre el Uchiha y Sakura. "Pero nada sobre Itachi, específicamente."
La mirada de Sasuke parpadeó hacia Karin, y la pelirroja se encogió de manera expresiva.
"Por lo que escuché, están detrás de personas con tipos especiales de chakra," continuó Suigetsu.
"Están tras los demonios," dijo Sakura sin rodeos. "¿Ya sabes, los demonios con colas? Así que cazan a la gente que sirve como contenedor para esos demonios."
Detuvo el resto de su oración, 'así que es por eso que deben dejarme volver a Naruto,' sabiendo que eso probablemente no influiría en la mente de Sasuke. Parecía firme sobre retenerla con Hebi, y ahora que sabía por qué, encontraba difícil estar enfadada con él.
"¿Cómo sabes eso?" preguntó Karin, sospechando obviamente.
Sakura encogió sus hombros.
"Por lo que me dijeron los animales, el Akatsuki tiene varias bases operando," comento Juugo, mirando al pájaro colocando sobre su hombro. "Dicen que sienten un chakra extraño y desagradable que irradia de aquellos lugares."
"Nunca habría adivinado que un montón de estúpidos animales pudieran sentir el chakra," rió Suigetsu disimuladamente. "Aunque… 'estúpido animal' describe muy bien a Karin, así que supongo que tiene sentido…"
"¡Idiota!" gritó Karin, asestando una brusca patada a la cabeza de Suigetsu, que de inmediato se volvió liquida y salpicó contra la pared.
Sakura suspiró, recargándose contra la pared y cerrando sus ojos en un esfuerzo por bloquear la discusión. El crujido de alas hizo que sus ojos se abrieran otra vez… para encontrar que los pájaros volaban lejos de Juugo, quien se había puesto extrañamente tenso.
'Oh, oh,' pensó.
No fue la única que lo notó. Sasuke miró las oscuras marcas comenzando a deslizarse a través de la piel de Juugo, sabiendo que el hombre estaba a punto de romperse. No estaba completamente seguro si pudiera someterlo en su débil estado… pero Sakura estaba demasiado cerca del rubio hombre, así que su primera prioridad era quitarla del camino…
"¡Matar!" fue el repentino bramido de Juugo cuando se levantó y arremetió contra la persona más cercana a él – Sakura.
La medico se lanzó hacia atrás, evitando por poco un golpe que habría aplastado su cráneo como una cáscara vacía de huevo. Los ojos de Sasuke se volvieron rojos y negros cuando despertó el Sharingan, uniendo sus ojos con Juugo para producir la extraña hipnosis del que el linaje Uchiha era capaz.
Las oscuras marcas desaparecieron, y Juugo cayó al piso con una multitud de disculpas. Sakura miró a Sasuke… para encontrar que sus ojos estaban cerrados, y su barbilla había caído para descansar sobre su pecho. Incluso, parecía roncar aunque ligeramente.
Se durmió rápido.
"¿Está dormido?" preguntó Karin, sonando incrédula.
"Sabía que el agotamiento de chakra lo atacaría," refunfuñó Sakura, sacudiendo su cabeza en exasperación.
Quizás eso le enseñaría a escucharla la próxima vez.
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"El verdadero amor llega silenciosamente, sin estandartes o luces destellantes. Si escuchas campanas, haz que te revisen los oídos."
-Erich Segal
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