Mucho tiempo sin poner otro capítulo! Lo siento mucho!
Gracias a todas las personas que se han tomado la molestia de leer esta traducción y a aquellas que dejan un review.
ADVERTENCIA: Este capítulo incluye una parte de violación (o algo parecido) así que, aquellos sensibles a estos temas están advertidos por si quieren saltarse esa parte.
Capítulo 15
Fachada
"El amor es muy parecido a una rosa silvestre. Hermosa y tranquila, pero dispuesta a hacer sangrar en su defensa."
-Mark A. Overby
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Sasuke miró paralizadamente hacia el punto donde Itachi y Sakura habían desaparecido.
'¡Idiota!' se gritó a sí mismo. '¡No debiste haberla besado – por eso se la llevó! ¡Él lo vio y ahora sabe lo que ella significa para ti!'
Sasuke hundió las palmas de sus manos sobre sus ojos como si, presionando lo suficientemente fuerte, pudiera borrar la imagen del rostro asustado de Sakura mientras Itachi se la llevaba como por arte de magia.
Sus dedos formaron automáticamente los sellos que lo transportarían a la guarida Uchiha, pero se detuvo. Tomaría una enorme cantidad de chakra transportarse a sí mismo a través de aquella enorme distancia. Y si enfrentaba a Itachi mientras estuviera escaso de chakra…
Sasuke sabía lo que pasaría. Perdería, y Sakura se quedaría con su hermano.
Tendría que llegar a la guarida Uchiha sobre sus propios pies. Itachi podría estar dispuesto a malgastar chakra en una tele transportación, pero Sasuke no iba a arriesgarse – había demasiado en juego.
"¡Hey, Sasuke!" fue la voz de Suigetsu detrás de él. "Karin sintió otro chakra… hey, ¿dónde está la princesa?"
"¡Se la llevó!" Sasuke apenas reconoció su voz – era débil y áspera, sonando más a un animal que a humano. "¡Itachi se llevó a Sakura!"
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Sasuke sabía lógicamente que debía reducir la velocidad. Itachi había hecho público el desafío, así que por lo visto estaría esperando allí por algún tiempo. Sabía que podía descansar y recuperarse, alistarse para la confrontación…
Pero por ahora, Itachi tenía a Sakura. Y Sasuke no iba a dejarla en manos de su hermano ni un momento más del que debía hacerlo – la idea de Sakura a merced de Itachi le hacía sentirse enfermo.
'No la matará,' se dijo a sí mismo, en un esfuerzo por calmar la salvaje y errática pulsación de su corazón que nada tenía que ver con el paso frenético que había llevado. 'Si la quisiera muerta, habría cortado su garganta sin vacilar ni un momento. La quiere viva, la mantendrá viva…'
Pero eso hizo poco por acallar los amenazantes susurros de qué tan impulsiva era Sakura, de qué tanta rebeldía le mostraría a Itachi… y lo que haría el Akatsuki para someterla. ¿Si desafiaba el poder de Itachi, la condenaría a varios días de agonía en el Tsukiyomi para resaltar aquel poder sobre ella?
'Él la quiere viva, la necesita viva…'
Desde luego, aquellos pensamientos llevaban a la pregunta de exactamente para qué quería Itachi a Sakura viva. Si el Akatsuki estaba realmente tras los demonios de colas… ¿eso significaba que justo ahora Itachi la torturaba por información sobre Naruto?
Sasuke aumentó un poco más su ya extraordinaria velocidad. Sabía que forzaba a los demás a trabajar por mantenerse al ritmo, pero simplemente no podía preocuparle.
"Hay un grupo entero de chakras idénticos alrededor de nosotros," jadeó Karin.
'Clones,' comprendió Sasuke. Aparentemente Naruto estaba en el grupo de la Hoja que los rastreaba. Aunque, no debería haber esperado nada menos.
"¡Sigamos!" gritó.
Si se topaban con uno de los clones… entonces lidiarían con él. Sasuke sabía que tan ventajoso sería tener a los ninjas de Konoha en la guarida – una comitiva de nins de la Hoja asegurarían que Sakura fuese liberada y escoltada a salvo hacia Konoha… ¿pero cuáles eran las probabilidades de que creyeran su historia y no trataran de regresarlo a la fuerza o matarlo al verlo? Y aun si le creyeran, Sasuke no tenía el tiempo para explicarles todo.
Sakura lo necesitaba.
Y cada segundo gastado era otro segundo que ella pasaba en el encarcelamiento de Itachi. Sasuke percibió a sus dedos comenzando automáticamente a formar los sellos necesarios para un jutsu de teletransportacion y apretó sus puños, alejando sus manos.
'¡No! ¡Te! ¡Teletransportes! ¡Si estás agotado cuando lo enfrentes, te matará!'
Tuvo que apretar sus dientes ante el impulso de gritar las palabras, desenterrando la auto-acorazada disciplina que había forjado a lo largo de los largos años de entrenamiento para vengar a su familia.
Pero siempre que pensaba en Sakura – Sakura – en manos de su hermano, prácticamente podía sentir que su auto disciplina se fragmentaba.
Y bajo su furia y preocupación, la culpa se agitaba como un amargo ácido en su estomago. Si la hubiera dejado libre en el motel – cuando debió hacerlo– entonces esto nunca hubiera pasado…
Hubo un destello de amarillo adelante, y Sasuke agradeció la distracción de sus pensamientos cada vez más oscuros sobre lo que Sakura ya estaría confrontando. La mancha amarilla se reveló a sí misma en una melena salvaje de cabello rubio… conectada a una muy familiar cara.
"¡Sasuke!" gritó Naruto.
Sasuke no redujo su marcha ni un instante. Extendió su brazo hacia el costado, intentando jalar el hombro de Naruto y llevarlo con ellos.
"Naruto, escucha-"
Pero tan pronto como su palma golpeó el hombro del rubio, el hombre desapareció en una nube de humo.
Debió ser una de las copias. Sasuke maldijo, pero continuó. Aunque habría sido útil llevar a Naruto para salvaguardar a Sakura, no iba a desviarse de su precipitada trayectoria para buscar otro clon. Él y su equipo tendrían que ser suficientes.
Aunque Hebi estaba agotándose rápidamente de su agotadora marcha. Había esperado alguna clase de reclamo, pero ninguno de los tres hizo protesta alguna.
Juugo estaba en silencio, como estaba a menudo, pero su rostro llevaba una expresión más feroz que cualquiera que Sasuke hubiera visto alguna vez en él además de su ira. Suigetsu, quien usualmente ahora estaría lloriqueando por un descaso, no había hecho reclamo alguno, la única expresión en sus rasgos era una de dura determinación.
Y Karin… bueno, probablemente sólo sentía que él no estaba de humor para oír cualquier objeción.
Iban a la guarida Uchiha, e iban allá tan rápido como posiblemente podrían.
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"¡Lo encontré!" gritó Naruto cuando uno de sus dobles dejó de existir y así trasfirió su conocimiento y experiencia a él. "Síganme – ¡creo que hay un problema!"
"¿Por qué crees eso?" preguntó Kakashi, emparejando el paso con él.
"Por que Sakura no estaba con ellos," prácticamente gruñó el portador del Kyuubi "¡Estaban Sasuke y otras tres personas, pero Sakura no estaba ahí!"
"¿Entonces se dividen?" sugirió Yamato. "¿Sakura escapó?"
"El bastardo parecía muy preocupado," comentó Naruto.
Dudaba que cualquier otro lo hubiese visto. Sasuke era tan inexpresivo que hacía difícil descifrarlo… pero una vez que aprendías cómo, una riqueza de información podría ser expresada por el cambio más insignificante en sus músculos faciales.
Y Naruto podía decir que Sasuke prácticamente había estado gritando.
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'Esto debe ser alguna especie de récord,' remarcó un pequeño, lucido y extrañamente calmado rincón del cerebro de Sakura. '¿Éste es qué, mi tercer secuestro consecutivo? ¡Primero el Sonido, después Sasuke, y ahora Itachi! ¿Cuando me volví una buena mercancía?'
El resto de su mente estaba ocupada intentado elaborar algún tipo de estrategia.
Itachi la había soltado tan pronto como la teletransportacion fue completada, y Sakura se encontró en una gran cámara de piedra. Varios pasos conducían a una elevada porción del piso donde descansaba una gran silla de piedra, como un trono. El símbolo Uchiha estaba tallado en las paredes, pero extrañamente, la pared detrás del trono tenía un adorno de nueve rollos.
Sakura tenía la ligera sospecha que intentaba representar al Kyuubi.
Pero el rasgo más extraño de la habitación era que parecía estar derrumbándose – las paredes y piso estaban todas rajadas y rotas, picadas con grandes agujeros en algunos lugares.
Itachi estaba frente a ella, inspeccionándola con interés, pero ahora había una buena distancia entre sus cuerpos. No había hecho intento de atarla o sujetarla, como si su presencia fuera suficiente para mantenerla cautiva.
Y debía tener razón sobre eso, Sakura pudo admitir. Simplemente los había transportado a ambos a través de una asombrosa distancia y no lucía fatigado en lo más mínimo. Sólo enfrentó una de las proyecciones de Itachi una vez (no pensaba que pudiese llamar a aquella técnica un clon)… y eso había sido bastante difícil. Se estremeció al pensar que tan poderoso era el verdadero Itachi.
Los ojos de Sakura se lanzaron hacia la entrada de la habitación, y se preguntó si había alguna manera de que posiblemente pudiera moverse lo suficientemente rápido para llegar antes que él.
"Ahora te advertiré contra intentar escapar," dijo Itachi, con su tono bajo pero de algún modo expresando miles de amenazas.
Dio un paso adelante, y Sakura se movió hacia atrás, tratando automáticamente de mantener varios pasos entre ella y el asesino en masa.
Pero ella no dio ni dos pasos antes de que sentir la fría roca contra su espalda. El avance de Itachi no paró en lo más mínimo y Sakura sintió el miedo cosquilleando dentro de su mente, recordándole que estaba de pie frente a Itachi, sin un arma e incapaz de lanzar siquiera un solo golpe cargado de chakra.
El Uchiha paró cuando estuvo quizás a seis pulgadas frente a ella y Sakura bajó la mirada, evadiendo automáticamente sus ojos en caso de que tratara de usar el Mangekyou en ella. Él no dijo nada, no se movió, y Sakura tuvo en presentimiento de que estaba siendo estudiada como un espécimen en una caja de petri.
Sakura no podía negar que estaba asustada. Pero se rehusó a rendirse a su miedo, apretando su mandíbula y cuadrando sus hombros. ¡Se necesitaba más que una pequeña invasión de espacio personal para someterla!
Pero no lo miró a los ojos, desde luego – eso simplemente habría sido estúpido.
Itachi estudió a la mujer delante de él cuidadosamente. Nunca había dejado pasar una oportunidad de profundizar el odio de Sasuke por él (después de todo, mientras su hermano más lo detestara, más dispuesto estaría a hacer lo que tenía que hacerse) y él sabía que tenía una rica e inexplorada mina de oportunidad delante de él. El odio y furia por la muerte de su familia había tenido muchos años para enfriarse, para consumirse en resentimiento calculado en lugar de la salvaje hoguera que una vez fue.
Sakura representaba una perfecta oportunidad para avivar aquellas flamas una vez más – a pesar de sus protestas, era obvio que Sasuke se preocupaba profundamente por ella.
Itachi no la mataría, ya que Sakura era necesaria en una etapa posterior… ¿pero qué más podría hacer él?
Estudió a la mujer frente a él, notando el collar que rodeaba su cuello, y se encontró preguntándose lo que haría Sasuke si la violaba.
La idea era desagradable, y si lo hacía, ella sería indudablemente traumatizada – no querría que Sasuke la tocara…
Por otra parte, no tenía que violarla de verdad – sólo necesitaba hacer creer a Sasuke que la había violado.
"Me disculpo por adelantado por lo que estoy apunto de hacer," entonó Itachi. "Pero es necesario."
Sakura parpadeó, sorprendida por su tono arrepentido, y reprimió el impulso de mirarlo a la cara.
La médico fue incapaz de resistir un grito de sorpresa y dolor cuando Itachi bruscamente agarró su blusa y – poniendo fuerza en ello – literalmente rasgó la ropa de su cuerpo. La destrozada tela cayó al suelo, dejando su sostén expuesto, y Sakura arremetió contra itachi, tratando de poner algo de espacio entre ellos.
"No voy a violarte," rompió él, cogiendo su muñeca y golpeándola dolorosamente contra la pared. "Sólo necesito crear la ilusión de ello."
"¿Para qué – Sasuke?" escupió Sakura, luchando contra su agarre. "¡No creo que le importe lo que me hagas; sólo soy una molestia para él!"
Incluso ella sabía que eso no era exactamente verdadero – ese beso debió significar algo, ¿cierto? – pero no le iba a decir eso a Itachi.
"¿Molestia?" reflexionó Itachi, con su voz suave. "Creo que no – eres mucho más para Sasuke que sólo una molestia."
Sakura permaneció callada, retorciéndose rebeldemente en su agarre, y al mismo tiempo, indispuesta a atacarlo directamente en caso de que eso ocasionara algo. La tensión en el aire hacía que su pecho doliera, y ella deseaba tener aún puesta su camisa.
"Hay muchas cosas en la vida de Sasuke que provocan su ira, su odio... pero nunca había visto nada que lo calmara. Hasta hoy. Se controló… por ti."
Itachi era absolutamente honesto en su apreciación sobre su hermano. Había visto de primera mano que tan fácil Sasuke podía ser dirigido a la ira… pero nunca había visto nada capaz de controlar la furia de Sasuke. Con una palabra de Sakura, se controló. Por ella, él detuvo su mano cuando, por el contrario, pudo repartir golpes a diestra y siniestra.
"No importa cuanto le cueste decir lo contrario, mi hermano podría cruzar enormes distancias para asegurar tu bienestar."
Con esto, extendió la mano y estiró el tirante derecho de su sostén, rompiendo el elástico y causando que una marca roja se elevara en su piel. Sakura gruñó y levantó su rodilla, tratando de golpearlo en la ingle, pero Itachi liberó su muñeca y se alejó, fuera de su alcance inmediato.
"¿Vas a ponerte difícil?" preguntó, sin sonar como si le importara una forma ni la otra.
"¿Qué demonios crees?" explotó Sakura, una mano agarrando el sostén roto para no ser expuesta.
No tenía ni idea del posible motivo que Itachi tendría para tratar de hacer parecer como si la hubiese violado, pero sabía que no sería en beneficio de Sasuke. Sus ojos permanecieron fijos en sus pies, tratando de predecir su siguiente movimiento, pero era inexperta en ese tipo de combate y fue tomada por sorpresa cuando sus pies desaparecieron súbitamente de su vista.
Lo siguiente que supo, es que fue girada y su rostro chocó contra la pared. La áspera piedra raspaba contra su mejilla y se estremeció cuando sintió la piel romperse. El cuerpo de Itachi estaba contra el suyo, una sólida presión la mantenía muy fija contra la pared.
Una mano se deslizó sobre sus caderas, desabrochando su cinturón y separando deliberadamente la hebilla metálica – Sakura lo escuchó rebotar contra el piso cuando cayó. Sus pantalones cayeron para descansar peligrosamente debajo de sus caderas, resbalando para extenderse sobre sus tobillos cuando Itachi arrancó el botón que los mantenía cerrados.
Sakura trató de patear hacia atrás, pero la tela entorpecía sus piernas. Maldijo brutalmente contra la pared, después arrojó un codo hacia atrás y hacia arriba. Conectó con carne sólida y fue recompensada con un suave siseo de disgusto. El agarre de Itachi sobre ella se aflojó y Sakura se apartó de la pared, tratando de ganar suficiente espacio para girarse en…
La mano de Itachi se cerró en el cabello de la médico, empujándola como venganza. La cabeza de Sakura golpeó contra la piedra, atontándola. La relajación momentánea de su cuerpo le dio a Itachi la apertura que necesitaba para agarrar ambas muñecas en una de sus manos, poniéndolas contra la pared para anclarla en su sitio.
El golpe de ella había herido su labio, pero en realidad estaba satisfecho por eso. Itachi sabía que si esta farsa iba a ser creíble él también, necesitaba tener marcas – Sakura no se habría rendido dócilmente a él.
Ella parecía haberse repuesto del golpe en su cabeza y ahora se retorcía contra él una vez más, con sus manos moviéndose en las suyas. Un escalpelo de chakra surgió a la vida entre sus dedos e Itachi intensificó su agarre – no podía darle una oportunidad de liberarse y manejarlo.
Su mano libre cayó sobre su pecho y lo estrujó brutalmente. Sakura gritó pero Itachi no le prestó atención, soltándola cuando estuvo seguro de que estuviera lastimada, sólo para dejar caer su mano a su muslo interior y aplicar presión similar ahí.
Sakura tenía la sensación de que debería estar mucho más asustada por la mano que vagaba por su cuerpo de lo que en realidad estaba. Pero Itachi había dicho que no iba a violarla, y Sakura no vio razón alguna para no creerle – ¿por qué mentiría? Los dedos que herían su carne parecían fríos y distantes; no había ansias tras ellos, ni deseo por probar su poder, ni necesidad de subyugarla y dominarla.
Este asalto no era nada más que una tentativa deliberada y calculada por producir una multitud de magulladuras en ella que harían parecer como si hubiese sido violada.
Pero eso no quería decir que ella se dejaría. Ya que no podía devolverle los golpes, Sakura se conformó por girar su pie hacia atrás y clavar su talón en su empeine. El asimiento de Itachi se aflojó en un acto de dolor, y Sakura bajó sus brazos con rapidez, con su escalpelo de chakra abriendo la carne de la palma de su captor.
Itachi dio un paso atrás rápidamente cuando Sakura dio la vuelta. Se movió lo suficiente para estar lejos del rango de heridas debilitantes, pero deliberadamente se mantuvo en su sitio para que su extendido escalpelo de chakra pudiese hacer un limpio y superficial corte a lo largo de su clavícula.
Entonces se movió con la velocidad por la que era conocido, separando sus manos y tomando sus muñecas de nuevo, empujándola severamente contra la pared detrás de ella.
Itachi la estudió con ojo crítico, como un artista considerando los toques finales a una pintura. Parecía una mujer que había sido violada por completo. Sus ropas yacían a jirones a sus pies, había una herida lentamente sangrante en su cabeza que destellaba de rojo en sus bordes rosados, su ropa interior estaba sucia y arrugada, y se aseguró de que las marcas que adornaban su cuerpo estuviesen concentradas en sus brazos, caderas, muslos y pechos.
Sakura jadeaba ligeramente por el esfuerzo de lucha contra él, y cuando él agachó su cabeza y mordió deliberadamente su clavícula, ella apretó sus dientes contra un grito involuntario y se rebeló contra él, tratando de sacar sus pantalones de sus botas para así ser libre de arremeter contra él con sus piernas.
Él apretó su agarre en sus muñecas y la mordió una vez más, esta vez sobre la suave piel de su cuello encima del collar, sacando sangre.
Sakura soltó un gruñido gutural y se retorció contra él. Una de sus manos se aflojó, y Sakura tiró rápidamente un puño en su rostro. La cabeza de Itachi retrocedió, pero la mano que aún sostenía su muñeca se torció violentamente, y Sakura se encontró hábilmente lanzada contra el piso.
Itachi plantó un pie sobre su cuello para mantenerla abajo, satisfecho por las lentamente sangrantes marcas de sus dientes sobre su piel, y complacido por el dolor palpitante que se había instalado en su mandíbula. Estaba seguro que justo ahora él lucía lo suficientemente magullado para dar la impresión de que había tenido que luchar violentamente con Sakura.
La medico tosió contra la presión en su garganta, con sus manos agarrando el tobillo de Itachi, intentando tener suficiente empuje para un violento giro que pudiera alejarlo de ella. Nunca le había molestado más el collar – si no fuese un factor, podría haber roto su pierna como un mondadientes.
Él la soltó abruptamente, como si hubiese llegado a alguna clase de decisión, y Sakura se encorvó hacia atrás y arriba, sacudiendo sus pantalones que enredaban sus tobillos.
Desde luego, esto no la dejaba con otra cosa más que su ropa interior, pero Sakura tenía problemas más grandes que un poco de vergüenza. Se presionó contra la pared, sus ojos se lanzaron a la entrada, jugando con la idea de escapar… pero al mismo tiempo, sabía que no tenía oportunidad y no quería incitar a Itachi a un contacto físico de nuevo.
Itachi se preguntó cómo incapacitar a la mujer delante de él. No podía permitir que interfiriera, pero al mismo tiempo, la necesitaba consciente – como testigo para corroborar la historia de Sasuke.
Él sabía sobre el collar que ella llevaba; estaba hecho para restringir el chakra interfiriendo con los canales de chakra. El chaka en sí seguía presente, pero sólo una cantidad limitada podía ser utilizada. Y si el usuario forzaba sus límites, a menudo se marearía e incluso en ocasiones se desmayaría.
Pero la dificultad del collar radicaba en el sello que estaba tallado en el interior de la cerradura, impidiendo que el collar fuese abierto si el sello no era liberado primero. Y si el collar era cortado, la ruptura del sello causaba la liberación de una toxina que producía parálisis, intentando incapacitar al esclavo que pretendía escapar para así ser encontrado y recapturado.
Itachi sabía lo que podía hacer.
"Quedate quieta," instruyó a Sakura suavemnente, sacando un kunai.
Sakura se puso rígida, registrando apenas sus palabras antes de que sintiera un roce repentino de frío y agudo metal contra su cuello. Retrocedió, pero Itachi cerró una mano alrededor de la base del collar y lo arrancó por la parte posterior de su cuello. Sakura gimió cuando la aguja fue sacada, pero pronto olvidó el dolor cuando vio el collar descansando en las manos de Itachi, la piel dividida por un fino corte limpio.
Y ni por un momento rozó su piel.
Por un momento, se sintió bien. Después un adormecimiento se esparció a través de su cuerpo con asombrosa velocidad, y cada músculo repentinamente se sintió como si estuviese hecho de agua. Sus piernas se doblaron y ella cayó en los brazos de Itachi, incapaz si quiera de gritar.
El Uchiha fue sorprendentemente amable cuando la levantó, moviéndose al centro de la habitación y depositándola en la fría piedra. El arregló sus paralizados miembros casi artísticamente, medio encorvados hacia ella como si hubiera tratado de colocarse en una posición fetal. Itachi notó que la sangre de su palma se untaba sobre la piel de ella, y deliberadamente arrugó la esquina de su ropa interior en un puño, dejando que la sangre se adentrara en la tela.
Él enganchó sus pantalones alrededor de sus tobillos una vez más, y colocó los remanentes despedazados de su camisa sobre ella, tratando de hacerlo parecer como si simplemente rasgó sus ropas, tomó lo que quiso, y después la dejó donde estaba tendida.
Tal flagrante rechazo y humillación hacia ella sólo enfurecería más a Sasuke.
Itachi sabía que Sasuke había tenido muchos años para pensar sobre los eventos de la masacre y su fácil explicación para ello. Y sabía que muchas piezas no tendrían sentido para él. Itachi estaba completamente seguro de que cualquier enfrentamiento entre él y Sasuke implicaría varías preguntas muy pertinentes… preguntas que intentaba evadir.
Si su hermano pensaba que él había violado a Sakura, era posible que simplemente lo decapitara en un ataque de rabia en lugar de controlarse a sí mismo por el bien de la información.
Sakura sintió a Itachi posicionarla en el piso, con sus miembros tan insensibles como pesos de plomo aun cuando ella les gritaba para moverse. Pero aun entre su desesperación, una parte de ella registraba que esto era ciertamente una muy elaborada artimaña que Itachi preparó – ¿cuál era el punto? ¿Quería que Sasuke pensara que la había violado…? ¿Por qué? ¿En qué podría beneficiarle?
A no ser que, después de todos esos años, provocar a Sasuke se había convertido en alguna clase de juego para él.
Ella vio a Itachi tomar el collar y romper la aguja antes de colocarlo alrededor de su cuello, dando la ilusión de que todavía estaba intacto. Su cuerpo estaba girado hacia la entrada, y por un instante ella deseó ser capaz de ver a Sasuke entrar, pero Itachi deliberadamente peinó varios mechones de su cabello sobre su rostro, obscureciendo su vista, obviamente intentando que Sasuke creyera que ella estaba inconsciente cuando entrara.
Considerando que su cuerpo se sentía como si no fuera más que un pedazo de mármol en el que estaba encarcelada, no había absolutamente ningún modo de que pudiera dejar saber a Sasuke que estaba consciente si él no podía ver sus ojos.
El hecho de que ni siquiera pudiera quitar su cabello de su rostro tanto le irritaba como la asustaba. Perder el control nunca le había sentado bien, y Sakura tuvo que reprimir un sentimiento casi sofocante de claustrofobia. El hecho de que su cabello estaba basicamente cegándola no ayudaba tampoco con su miedo.
Una muy desesperada batalla estaba por comenzar y ella era completamente inútil – ni siquiera sería capaz de quitarse del camino. ¡Demonios, ni siquiera vería venir un ataque!
'Cálmate,' se dijo Sakura a sí misma. 'El pánico no te llevara a ninguna parte. ¡Enfócate, piensa claramente, y descifra una forma de salir de esto!'
¿Pero qué podría hacer si no podía moverse?
Pero mientras Sakura forzaba su mente a repasar lo que sabía sobre el collar, comprendió que había algo que podía hacer. El collar funcionaba vía químicos, lo que significaba que esta parálisis probablemente había sido provocada por la liberación de una toxina, así que si podía canalizar chakra a su cuerpo, especialmente en su hígado, podía desintoxicar su sistema y probablemente recuperarse mucho más rápido.
Así que Sakura, lenta y cuidadosamente trató de canalizar su chakra. Era difícil, principalmente porque no podía moverse. Los médicos tradicionalmente canalizaban chakra al área afectada por medio de sus manos, simplemente por que era mucho más fácil mover el chakra a sus manos y hacerlo salir para dejarlo transitar los sistemas complejos en todas partes del cuerpo para alcanzar lo que necesitaba.
Y ya que Sakura tenía que hacer esto sin usar sus brazos... sabía que iba a tomar un tiempo.
Bueno, no es como su fuese a ir a alguna parte.
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Sasuke voló limpiamente a través de la ciudad en ruinas hacia la guarida, sin reducir la marcha en lo más mínimo aún cuando Karin gritó sobre un gran chakra acercándose a ellos a gran velocidad.
Con una agitación de la capa de Akatsuki, y después Kisame estuvo de pie delante de ellos, con su gigante espada puesta sobre su hombro.
"¿Dónde está?" las palabras de Sasuke fueron peligrosamente tranquilas.
"Está con Itachi," dijo Kisame suavemente. "Sasuke, sigue solo por favor. Itachi preferiría que el resto de nosotros esperara aquí."
"¡Ustedes tres quédense aquí!" gritó Sasuke. Aunque hubiera preferido que fueran también para asegurarse de que Sakura fuera alejada del campo de batalla, no iba a arriesgarse que Itachi pudiera hacerle daño si alguien además de él se acercaba.
"Hey, si el tipo tiene a la princesa, ¿no deberíamos ir?" comentó Suigetsu, un poco jadeante – como resultado del paso frenético que Sasuke les había forzado mantener. "Digo, deberíamos asegurarnos de que ella escape, ¿no?"
Pero estaba hablándole al vacío aire. Sasuke ya había continuado.
Suigetsu maldijo.
"Estoy seguro que Sasuke cuidará de Sakura," dijo Juugo tranquilamente, sonando como si tratara de convencerse a sí mismo. Agarró firmemente el bolso de Sakura como un talismán, y había una mirada en sus ojos que suponía que luchaba con su sed de sangre.
Suigetsu encogió los hombros, abandonando el asunto. Miró a Kisame y consideró enfrentarlo – después de todo esa era la única razón por la que iba con Sasuke – pero lo rechazó tal y como llegó. La extenuante carrera hacia la guarida le había dejado demasiado exhausto para intentar enfrentar a un hombre tan fuerte.
Y si Juugo se rompía, él quería estar lo bastante apto para salir del camino rápidamente.
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"Te tomaste tu tiempo, Sasuke," comentó Itachi cuando su hermano entró. "Me temo que Sakura y yo tuvimos que divertirnos sin ti."
Sasuke sabía que miraba dobles, con el verdadero Itachi y Sakura disfrazados con genjutsu – su Sharingan le decía todo eso – pero también podía decirle que la condición de Sakura igualaba exactamente a la sustitución de Itachi.
El mismo estado de desnudez, las mismas magulladuras elevándose sobre su cuerpo como sombras.
Sasuke se dijo que la enrojecida ira que lo inundaba era porque enfrentaba al asesino de su familia. Pero sabía que eso era mentira – que había tenido tiempo para asentarse, y ahora era fría, aguda, fuerte y calculada. Ésto era el quemante liquido rojo de una herida fresca, una nueva ira.
Y su fuente era Sakura – inconsciente, retorcida de dolor y obviamente violada sobre la fría baldosa.
Mientras corría hacia la guarida Uchiha, temió que Sakura pudiera sufrir con el Mangekyou de Itachi. El pensamiento de que su hermano pudiese violarla nunca cruzó su mente.
'Debí teletransportarme…'
"Debiste dejarla fuera de esto." Sasuke pudo sentir prácticamente el sabor de la adrenalina y furia en su lengua.
Itachi dejó salir un suave sonido de burla que Sasuke no creyó que pudiera llamarse risa. "Pero fuiste tú quien la metió en esto."
Itachi podía sentir las amenazantes pulsaciones del chakra de Sasuke rellenando la habitación – su hermano reaccionaba exactamente como Itachi pensó que lo haría. Desde el colapso del Sonido, mucha gente contaba historias, y él prestó especial atención a aquellas que implicaban a Sasuke.
Particularmente aquellas de cómo Sakura llegó a estar con él. El destino de una mujer de Konoha en una base del Sonido nunca era agradable – Itachi sospechaba que Sakura siendo violada era uno de los viejos miedos de Sasuke, y no simplemente dio en el punto, había esparcido una descarga eléctrica con eso.
Sasuke arrastró sus ojos lejos de Sakura, sabiendo que si seguía mirando su maltrecho cuerpo, su fría determinación volaría por la ventana, junto con su control del sello maldito. Cuidadosa y sutilmente, lanzó un genjutsu, dejando que su ilusión enfrentara al doble – confiando que pareciera real – mientras se acercaba sigilosamente por detrás del trono.
Estaba a pulgadas de la inmóvil figura de Sakura, y reprimió el impulso de tender la mano hacía ella – tenía que lidiar con Itachi primero.
Aunque el tendido cuerpo de Sakura era demasiado real, podía decir que el Itachi sentado en la silla no lo era – el verdadero Itachi (y la verdadera silla) estaban a varios pies detrás de la ilusión, escondidos con genjutsu. Pero Sasuke decidió actuar como si creyera que el genjutsu era real – eso ayudaría a que Itachi se confiara, y él podía mantener el elemento sorpresa de su parte.
Así que cuando su genjutsu derrotó al doble de Itachi, Sasuke condujo su espada a través del respaldo de la silla de piedra, empalando al genjutsu de Itachi directamente a través del pecho… pero no fatalmente.
"Tengo una última pregunta para ti," siseó él, interpretando su papel a fondo.
"¿Una pregunta?" reflexionó Itachi. "Pensé que querrías matarme en el acto… especialmente después de lo que le hice a la pequeña Sakura."
La sangre pulsó a través de las venas de Sasuke, resonando en sus oídos y ahogando momentáneamente las palabras de Itachi en un torrente de furia. Sus dientes se apretaron, y le tomó cada partícula de voluntad que tenía el no arremeter contra el Itachi real e intentar arrancar su corazón de su pecho.
Su sello maldito tembló, varias de las marcas sobrepasaron su tambaleante control y se deslizaron a través de sus hombros.
"¿Quién es el tercer sobreviviente Uchiha?" preguntó, como si su hermano nunca hubiera hablado.
Sakura observó a través de su cabello, incapaz de hacer algo más que parpadear por iniciativa propia. ¿Qué estaba escuchando? ¿Había un tercer Uchiha?
"¿Por qué quieres saber de él?" comentó Itachi, pero sonaba bastante blando a los oídos de Sakura, como si estuviera ahogándose con algo.
"¡Por que voy a matarlo después que te mate!" rompió Sasuke. "En aquella noche… dijiste que había una tercera persona. Comprendí que debía ser alguien que no mataste, lo que significaba que debieron ayudarte a eliminar al resto del clan – ni siquiera tu pudiste haber matado a toda la policía militar de Konoha por ti solo. ¿Así que, quién es?"
"Uchiha Madara."
'¿Qué?' fue todo lo que voló por el cerebro de Sakura. 'Ese no era uno de los fundadores de Konoha… ¿entonces no debería estar muerto ya? A no ser que alguien más en el clan se llamara Madara…'
Pudo escuchar vagamente a Sasuke haciendo objeciones que encajaban con las suyas, y se volcó de nuevo en la conversación surrealista, curiosa, muy a su pesar.
"Madara está muy vivo," fue la voz de Itachi una vez más. "Si me crees o no es tu elección."
"¡Ya tuve suficiente de tu mierda!" gruñó Sasuke – no sin razón, sintió Sakura.
"La gente vive sus vidas rodeadas de lo que aceptan como verdadero, y así es como definen su realidad," dijo Itachi, y Sakura pensó que era un extraño momento para ponerse filosófico. "pero la verdad es un vago concepto, y siendo así, su realidad puede ser verdaderamente un espejismo."
"¿A qué te refieres?" Sasuke sonaba cada vez más y más irritado.
"La manera en que simplemente decidiste que Madara debe estar muerto. La manera en que creíste que era un amable y cariñoso hermano."
Sakura en realidad no podía estremecerse, pero se abatió mentalmente por Sasuke.
Sasuke sintió la ira recorrer dolorosamente su cuerpo. Todos los parloteos de Itachi sobre la verdad y realidad no eran más que tonterías estúpidas – la realidad era los cuerpos de sus padres recostados sobre un charco de sangre, la realidad era una inconsciente y violada Sakura a apenas unos pies lejos de él.
La realidad consistía en que Itachi era un monstruo. Un monstruo al que finalmente iba a matar.
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"Aquellos que odian más fervientemente alguna vez debieron haber amado profundamente, aquellos que quieren negar al mundo alguna vez debieron haber abrazado eso que ahora incendian."
-Kurt Tucholsky
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Capítulo 16: Confrontación
