Lamento la tardanza, demasiado trabajo. Disculpen también si no contesto sus reviews, los leo todos y los aprecio mucho porque se toman los segundos para escribirlos.

He intentado terminar este capítulo a tiempo para ustedes de regalo de Navidad, espero que no tenga errores y se comprenda bien.

Que pasen una gran Navidad con quien deseen y donde estén, y quienes no celebran estas fechas, espero que todo vaya bien por sus vidas también!

Resumen: La historia comienza cuando Sakura es atrapada por los del sonido, por medio de un jutsu cambia su apariencia para parecer un chico y se pone el nombre de Haru, Sasuke decide elegirlo como su sirviente hasta que descubre que en realidad es Sakura.

A Sakura le colocan un collar que restringe su chakra así que no posee la suficiente fuerza para escapar o luchar.

Orochimaru descubre poco después que Sakura está bajo su techo y en lugar de matarla decide utilizarla para que tenga un hijo con Sasuke y le dé otro "recipiente" que usar. Sasuke lo absorbe y obliga a Sakura a seguir su camino con él.

Encuentran a Suigetsu, Karin y Juugo y forman el equipo Hebi para ir en busca de Itachi. Sasuke pelea contra Deidara y con ayuda de Sakura lo vence, después encuentra el rastro de su hermano y cuando van en su busqueda, Sasuke decide que lo mejor es dejar a Sakura libre porque no es seguro que ella esté a su lado.

La besa y poco después aparece Itachi, rapta a Sakura y desafía a Sasuke a una batalla. Itachi intenta hacer creer a Sasuke que ha violado a Sakura para que pelee en serio y luche con todas sus fuerzas. Y es aquí donde inicia este capítulo:

Capítulo 16

Confrontación

"Nunca rodees a tu enemigo por completo. Déjale algún lugar por donde escapar, porque luchará con más ferocidad si se ve atrapado."

-Alex Haley

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Sasuke giró, con su relampagueante espada rugiendo a través del aire para dirigirse directo a la roca una pulgada delante de la verdadera mejilla de Itachi. Sacó su katana cuando el genjutsu se desvaneció, una parte de él extrañamente se confortaba por el hecho de que ahora tenía una verdadera confirmación visual de que se encontraba entre Sakura e Itachi.

"Aún no tienes los mismos ojos que yo," comentó Itachi.

"¡Entonces usa el Mangekyou Sharingan e intenta matarme ahora!" retó Sasuke.

"El Mangekyou Sharingan tiene una característica única," dijo Itachi cuando se levantó.

La frente de Sasuke se arrugó. ¿Qué demonios era esto? El bastardo lo había desafiado, por si fuera poco, prácticamente lo golpeó en la cara secuestrando a Sakura (especialmente considerando lo que le había hecho a ella, aunque Sasuke hacía todo lo posible para no pensar en eso) y hasta ahora, todo lo que hacía era sermonearlo.

"Desde el día que es activado, el usuario comienza a perder la vista. Mientras más lo uses, más rápido ocurre el proceso."

'Entonces, tal vez fue buena idea que Sasuke no matara a Naruto,' reflexionó Sakura irónicamente.

Sasuke tomó nota de esa información – parecía ser que la ceguera era el precio eventual que el Uchiha pagaba por el control del Kyuubi.

Pero francamente, tenía cosas más urgentes de qué hablar. "¿Quién es Madara?"

"Un hombreo que controló al Kyuubi como se haría con un perro. Mi cómplice y mi maestro. La única persona en la historia en descubrir el secreto final del Sharingan… un inmortal invencible."

Sakura intentó doblar sus dedos y fue recompensada cuando sintió que los músculos en su brazo se estiraban. El resultado final no estaba nada cerca de un movimiento real, pero era un avance.

"¿Hay algo más en el Sharingan además de ser capaz de controlar al Kyuubi?" pudo escuchar a Sasuke preguntando.

"Si. La última… y más importante pieza del rompecabezas," contestó Itachi, con sus ojos lentamente cambiando al Mangekyou.

"¿Qué es?" rompió Sasuke, cansado de las misteriosas palabras de Itachi.

"El relato es una sobre la historia de nuestro clan," entonó Itachi. "Un relato sobre Madara Uchiha y su hermano… su hermano menor."

Sakura escuchaba a medias, toda la fuerza de su concentración se iba en purgar su sistema de… lo que fuese que el collar había arrojado en ella cuando Itachi lo cortó. Registró vagamente la narración de Itachi de los hermanos que obtuvieron el Mangekyou Sharingan y se levantaron para controlar al clan Uchiha, con Madara a la cabeza. Pero Madara había comenzado a perder la vista, y en desesperación, había arrancado los ojos de la cabeza de su hermano y los implantó en sus propias cuencas.

Sinceramente, Sakura pensó que tal acción tenía la palabra 'psicópata' escrita por todas partes. Si ella perdiera la vista, su primera reacción no sería arrancarle los ojos a alguien más y pegarlos en su cabeza.

Pero aparentemente eso había sido lo necesario – cambiar de huésped, para que Madara ganara un Mangekyou Sharingan permanente, uno que no se deterioraría lentamente. Su poder le permitió ganar el control de cada clan shinobi con el que el Uchiha entraba en contacto, y eventualmente la alianza Uchiha con el clan Senju dio a luz a Konoha. Pero él y el primer Hokage habían discutido sobre las políticas de la villa, y aunque Madara perdió la batalla por el control de Konoha prosiguió a formar Akatsuki.

Itachi también reveló que Madara había estado detrás del ataque del Kyuubi a Konoha, pero fue detenido de nuevo, esta vez, por el Cuarto Hokage.

Y al parecer Itachi ahora quería igualar a Uchiha Madara… y para hacer eso, tendría que quitarle los ojos a Sasuke.

'Vamos, vamos,' incitó Sakura, ordenando silenciosamente a su hígado y riñones para que filtraran la medicina más rápido.

Sasuke se preguntó si debía sentir algo. Un aumento de furia, de odio… pero simplemente se sintió anormalmente tranquilo.

Se deshizo de su capa negra, dejándole espacio a su cuerpo para transformarse si era necesario.

Era hora de terminar esto de una vez por todas. Se deshizo de las vendas de sus antebrazos, dándole fácil acceso a los sellos en sus muñecas que liberarían shuriken.

Creyó escuchar a Sakura hacer una especie de sonido ahogado, pero no se atrevió a darle la espalda a Itachi para verla.

En lugar de eso, arrastró sus dedos sobre los sellos, convocando dos shuriken y las hizo volar hacia su hermano. Realmente no se sorprendió cuando Itachi las contrarrestó con exactitud, con las armas chocando a mitad del aire y cayendo al suelo de piedra con sonidos metálicos.

Así que Sasuke liberó más. Provocó una lluvia de afilado acero, pero cada shuriken era contrarrestada por una de su hermano… y le era difícil, mantener sus ojos en su hermano y asegurarse de que ningún shuriken pudiera pasar su lado y golpeara a la incapacitada Sakura, al mismo tiempo.

Itachi embistió, y Sasuke embistió también. Itachi apunto a su rostro con un kunai en la mano, y los dedos de Sasuke se extendieron y cogieron la muñeca de su hermano mientras él movía su espada hacia el costado de Itachi. La mano de Itachi agarró su antebrazo, llevando a la espada a un alto.

Por un instante, el estancamiento se mantuvo… hasta que Sasuke vio otra figura apareciendo detrás de Itachi, un clon que arrojó tres kunai a su rostro.

Así que Sasuke llamó a una de sus serpientes, la serpiente torció su cuerpo alrededor de él para tomar el ataque antes de arremeter hacia itachi, mostrando los colmillos. El mayor de los Uchiha saltó hacia atrás, lejos del veneno que esos colmillos representaban, y Sasuke no perdió tiempo en invocar un fuma shuriken.

La serpiente se desplomó, desapareciendo en una nube de humo, y Sasuke cargó el arma con un Chidori antes de enviarla hacia su oponente. El clon intentó contrarrestarla con un kunai, pero el poder del Chidori se deslizó por el kinai como un cuchillo caliente por la mantequilla, hundiéndose en el cuerpo más allá…

El clon se disolvió en una masa de cuervos, y el Mangekyou Sharingan giró.

Sasuke sabía que estaba dentro del Tsukiyomi. Itachi había atravesado muchos problemas para encubrirlo, pero Sasuke había sufrido con anterioridad dentro de él, y nunca olvidó la malévola sensación de aquel genjutsu en particular.

Itachi lo estampó en la pared, llevando un puño a su estomago y fijándolo contra la piedra con una mano torcida sobre su cabeza y un pesado pie clavando el suyo propio en el piso.

'¡Véncelo!" se dijo a sí mismo firmemente. '¡Véncelo!'

"Lo siento, Sasuke," entonó Itachi mientras sus anhelantes dedos se acercaban a su ojo izquierdo.

'¡Véncelo!'

Los pensamientos de Sasuke fueron interrumpidos por la ráfaga de dolor punzante y candente que corrió sobre él cuando Itachi arrancó el ojo de su cuenca. Por un momento, olvidó que estaba encerrado en un genjutsu, olvidó que eso no era verdad, olvidó todo excepto la agonía.

Debió haber gritado – no estaba seguro. Su mano libre se elevó automáticamente para cubrir la cuenca vacía, y Sasuke sintió sangre caliente mojando su palma.

"Te lo advertí," dijo Itachi, sonando como si estuviese regañando a un niño que había estado jugando con algo peligroso. "Sin el Mangekyou Sharingan, no tienes oportunidad."

'No es real,' Se gritó Sasuke a sí mismo. '¡Esto no es real – contrólate!'

"Ahora por el otro," susurró Itachi.

Incluso aunque esto era sólo un genjutsu, el sello maldito emergió, una de sus alas brotó sobre su hombro y alejó a Itachi de él.

'¡Véncelo!' se dijo Sasuke, mirando en aterrada fascinación cuando Itachi sacó un tarro lleno de fluido claro de su capa y dejó caer el globo ocular en él.

Lo siguiente que Sasuke supo, fue que un clon surgió a la vida detrás de él y lo atrapó con una llave al cuello. Pero eso tenía sentido – Tsukiyomi era la dimensión de Itachi, y él podía moldear el mundo a su alrededor como quisiera.

'¡Véncelo!'

El clon lo sostuvo mientras Itachi se acercaba, con la mano estirada y aproximándose al ojo que le quedaba.

"Esto es todo, Sasuke," dijo Itachi cuando las yemas de sus dedos comenzaron a cavar en el tejido suave del ojo de su hermano menor. "Tendré tus ojos. Y – tal vez más importante – tendré a Sakura…"

Eso fue suficiente. Con una explosión de furia brutal, Sasuke finalmente encontró su a voluntad luchando en la tortuosa dimensión cuando el mundo a su alrededor comenzó a fracturarse, rompiéndose mientras forzaba su salida del Tsukiyomi.

Cuando regresó a sí mismo, estaba de pie en la habitación de piedra de nuevo, con ambos ojos intactos y completos en su cabeza.

Una sensación de vértigo lo inundó, haciendo que se tambaleara de rodillas.

Pero Itachi había caído en sus propias rodillas, jadeando y agarrando su ojo izquierdo. Con una sonrisa, Sasuke se levantó lentamente.

Itachi hizo lo mismo, aunque notablemente más despacio.

Por un momento, los hermanos sostuvieron la mirada del otro… pero la tensión fue rota por el estridente sonido de carne golpeando contra una dura roca, y un suave siseo.

Aunque detestó darle la espalda a su hermano, Sasuke movió su cabeza de lado sólo lo suficiente para vislumbrar a la mujer de cabello rosa detrás de él.

Sakura ya no estaba a su lado, sino tumbada sobre su estomago… y una mano colocada sobre el piso, mientras lenta y dolorosamente procuraba impulsarse para levantarse.

Era como si apenas pudiera moverse.

"¿Qué le hiciste?" se encontró a sí mismo diciendo.

"Sólo algo para hacerla más... cooperativa, para que hablara," le dijo Itachi, girando su mano hacia Sasuke, mostrándole una larga incisión que marcaba su palma, idéntica a la que atravesaba su clavícula. "Es sumamente hábil en el uso de los escalpelos de chakra, y nada indecisa para luchar por defenderse… incluso si sabe que será una batalla perdida."

Itachi observó que los músculos de la mandíbula de Sasuke saltaron violentamente, sintiendo la mirada de su hermano echándole un vistazo a la marca en su rostro, a su labio hendido… sabiendo que Sasuke estaría imaginando las circunstancias en las que fueron inflingidas.

"Pero no seas tan codicioso con tu pequeño juguete, Sasuke, estoy seguro que recuerdo que nuestra madre te enseñó a compartir."

La garganta de Sasuke tembló con el impulso de gritarle. De gritar que él no tenía derecho a hablar de su madre, de gritar que Sakura no era un juguete…

Itachi sabía que sus palabras fueron como un pedernal contra la yesca – podía verlo en los ojos de Sasuke. Ahí estaba la rabia, sí, el odio que siempre había estado… pero ahora eran mucho más oscuros. El anhelo de Sasuke por su muerte había sido avivado y agudizado – dándole nueva vida y fuerza – por esta reciente traición.

Por la violación de la mujer que Sasuke amaba.

Sasuke tomó un profundo, y estremecedor respiro, tratando de desterrar las grotescas imágenes mentales que las palabras de Itachi salpicaron por su mente como sangre. No se había permitido pensar lo que Sakura había sufrido – no podía. Había pasado años incitando la rabia que sintió por la muerte de su clan, convirtiéndola en una clase de fría furia que le permitiría enfrentar a Itachi con la cabeza clara.

Casi podía decir que la herida había cicatrizado un poco.

Pero esto... lo que había sido hecho a Sakura era como abrir la herida de nuevo y ponerle sal.

'¡No pienses en eso!' se dijo. 'No ahora. ¡Enfócate en Itachi, enfócate en matarlo!'

No pensaría en lo que Itachi le había hecho a Sakura – no podía. Sabía que si incluso se permitía en contemplarlo, se derrumbaría en un enredo de desesperación.

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Si Sakura hubiese sido capaz de estremecerse, lo habría hecho cuando escuchó el ruido de metal contra metal. Sus entrenados oídos le decía que era el sonido de shuriken, y por varios instantes tuvo miedo de que fuese a sentir de repente el metal agudo entrando por su espalda.

Pero no hubo nada, y esta vez, cuando trató de mover su brazo, fue recompensada con un movimiento leve. No era mucho, pero era suficiente para ella para lenta y dolorosamente enredar sus brazos bajo su cuerpo.

Sus músculos se sentían como su fuesen agarrados por entorpecedores calambres – indoloros, pero poco cooperativos. Le tomó algo de tiempo colocarlos debajo de ella, y cuando trató de hacerse palanca a algo parecido a una posición erguida, se levantó quizás tres pulgadas antes de que sus miembros se doblaran y cayera al piso de nuevo, golpeando el costado de su rostro contra la roca.

Intentar levantarse unos segundos después de recuperar primero el control de sus paralizados miembros debía ser un tanto ambicioso.

Sakura siseó de sufrimiento cuando su mejilla dolió, pero – al no ser de las que se rendían fácilmente – afirmó un tembloroso brazo contra el piso y trató al menos de voltearse.

Podía escuchar a Itachi y Sasuke hablando de nuevo, pero esta vez los ignoró a favor de luchar contra sus obstinados músculos. Trató de maldecir, pero su rostro aún no le obedecía demasiado, y todo lo que pudo soltar fue un fuerte balbuceo.

Estúpido collar. Aún roto e inútil, le seguía haciendo la vida difícil.

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Itachi cerró de pronto su ojo derecho, sus manos se movieron a través de los sellos que, Sasuke presintió, despertarían al Amaterasu, la llama negra. El Uchiha más joven rozó sus dedos contra su muñeca, invocando dos fuma shuriken, amarrados con cable. Los cargó de Chidori, soltando uno a la altura del cuello de Itachi, la otra al nivel de sus tobillos.

Itachi se movía de una manera que Sasuke estaba muy seguro sería imposible para alguien que no fuese ninja, de alguna forma lograba esquivar y saltar al mismo tiempo para evadir las armas. Por un instante, su cuerpo estuvo casi horizontal en el aire cuando las shuriken pasaron sobre y debajo de él.

Sasuke tiró de los cables en su mano, causando que las shuriken se separaran, sus hojas se dividieron y volaron en todas direcciones.

Incluso cuando una de las hojas entró en el muslo de Itachi, Sasuke miraba la ruta de vuelo de las demás, asegurándose que ninguna se acercara a Sakura.

Itachi cayó de rodillas otra vez, esta vez sacando la hoja de su pierna mutilada.

Sasuke no le dio tiempo de recuperarse, y mandó una esfera de fuego retumbando hacia Itachi. El hermano mayor saltó en el aire para evadir las llamas y Sasuke lo siguió, con el Chidori crujiendo en su mano.

Pero él no le apuntaba a su hermano – le apuntaba al techo.

Su Chidori golpeó el techo, haciendo volar una gran parte en pedazos. Itachi se lanzó por el agujero sobre el cielo abierto, enviando una bola de fuego a Sasuke cuando lo siguió.

Sasuke se paró en la azotea antes de que la bola de fuego lo golpeara, y rápidamente accedió al sello maldito, dejando que su ala creciente tomara el impacto del golpe.

Como si fueran uno, ambos Uchiha soltaron otra onda de fuego. Las llamas se mezclaban enfrente de ellos como espadas chocando, y Sasuke sintió una oleada de triunfo cuando comprendió que sus llamas hacían retroceder a Itachi.

Pero entonces Itachi soltó el Amaterasu.

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Sakura sintió una gran sonrisa tirando de sus músculos faciales cuando finalmente se colocó en una posición semi derecha. Había tenido que usar la pared para detenerse (de alguna manera logró arrastrarse mientras Sasuke e Itachi tenían su duelo de llamas) pero al menos se sentaba, con control parcial de sus miembros y finalmente fue capaz de ver lo que pasaba.

Excepto que los Uchiha parecían haber movido su batalla al techo. Una ventaja definitiva para ella, ahora que probablemente no tendría que preocuparse por quedar metida en el fuego cruzado.

Sakura agarró el andrajoso collar y lo arrancó de su cuello, tirándolo al piso con una satisfacción primordial y más que un toque de rencor. En realidad tenía el impulso infantil de acercarse y saltar sobre él unas cuantas veces.

Bajo circunstancias normales, Sakura podría haber complacido ese impulso… pero esta era difícilmente una circunstancia normal, y tenía mayores preocupaciones en ese momento.

Presionó sus manos contra su costado, canalizando chakra a donde lo necesitaba, tratando de purgar el químico de su cuerpo tan rápido como fuera posible.

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Las llamas negras consumieron el fuego de Sasuke, tragándolas por completo como un predador devorando algún pequeño animal desvalido.

Pero esa técnica no era gratis – el ojo que había usado para lanzar y enfocar el Amaterasu hacía gotear sangre por su mejilla.

Sasuke miró y esperó, alistándose para el instante en que Itachi seguramente intentaría usar las llamas negras de nuevo. Y otro Amaterasu, ambas técnicas pisándole los talones tan cerca al Tsukiyomi… bueno, Itachi difícilmente si sería una amenaza después de eso.

Y eso era con lo que Sasuke contaba. La técnica que necesitaba usar para escapar de un Amaterasu consumiría una gran cantidad de chakra – apenas si estaría en mejor estado que Itachi.

El Mangekyou giró y el fuego negro corrió a través del tejado hacia Sasuke. Él se dio la vuelta y corrió, porque sería sospechoso si por lo menos no intentara evadirlo, pero las llamas lo persiguieron, alcanzando su ala y moviéndose rápidamente para consumir su cuerpo.

Al estar cubierto por las llamas, era fácil usar un Chidori para romper la azotea debajo de él, dándole un refugio. La técnica de sustitución que usó era una que Orochimaru le había enseñado, y era más bien parecido a una serpiente que se deshacía de su piel. Dejó lo que era esencialmente un cuerpo vacío detrás para ser consumido por el Amaterasu, mientras que su verdadero yo emergía del cuerpo destruido, tirándose por el agujero y cayendo al piso dentro de la habitación de piedra una vez más.

"Eso fue un tanto asqueroso," dijo una débil voz detrás de él.

Sasuke dio la vuelta, sorprendido de ver a Sakura apoyada contra una pared. Una mano sostenía su mutilado sostén a su pecho – causando que otra gruesa oleada de rabia se elevase en él – y la otra estaba presionada en su abdomen, con chakra brillando entre sus dedos. Su espalda estaba pegada contra la pared y parecía bastante inestable para pararse, pero su mirada era brillante y clara.

Sasuke decidió no examinar el sentimiento de alivio que lo inundó ante la vista, y en lugar de eso giró su atención de vuelta a la batalla contra su hermano. Dejó que el sello de maldición arrasara con su cuerpo, cambiándolo y envolviéndolo, proveyéndolo nuevo poder al mandar una sucesión rápida de esferas de fuego a la azotea, rompiendo el techo hasta que la mitad de la cámara quedó expuesta.

Se aseguró de lograr que la mitad no estuviese nada cerca de Sakura. No parecía que pudiese ser capaz de quitarse del camino de la caída los escombros en un futuro cercano.

Sasuke hizo una mueca cuando sintió el sello de maldición retraerse – estaba prácticamente carente de chakra. Pero no importaba – todo estaba en posición para su ataque final.

Sakura miró a Sasuke, preguntándose que planeaba hacer. Parecía como si apenas fuese capaz de mantenerse en pie – no podía tener mucho chakra de reserva…

Ella dio un respingo cuando la lluvia de pronto comenzó a fluir del cielo. El relámpago bañó todo con brillante luz por un instante, antes de que los truenos crujieran justo en lo alto.

Sasuke elevó su mano, un pequeño Chidori rugió entre sus dedos, demasiado pequeño en realidad para hacer algún daño… y Sakura comprendió lo que iba a hacer.

Había usado las esferas de fuego para calentar la atmósfera y crear una corriente poderosa creciente que formaría nubarrones en segundos.

Esta tormenta era la creación de Sasuke. Estaba escaso de chakra, así que en lugar de usar su propia energía, iba a canalizar la energía del relámpago de arriba. Había escuchado de ninjas que usaban el poder de la naturaleza… pero nunca algo como esto.

Si el ataque golpeaba… destruiría el edificio por completo.

"Oye, si tu ataque me mata, te atormentaré por el resto de tu vida," le dijo Sakura. "Lo digo enserio – cadenas que repiquetean, gemidos espeluznantes… y todo eso."

Sasuke no se molestó en contestar – levantó su mano, evaluando la estática en el aire para que fuera la cantidad que necesitaba. Confiando en que Itachi estaba demasiado debilitado para intentar otro ataque directo, se movió hacia Sakura.

Sabía que no podía dejarla sola – este ataque tenía una buena posibilidad de demoler el edificio completo, y ella no estaba en condición de quitarse del camino. No sabía si ella querría ser tocada después de lo que acababa de soportar, pero no había otra forma.

Deslizó la mano que no estaba cargada de Chidori alrededor de su cintura, poniéndola frente a él. "Pon tus brazos alrededor de mi cuello y agarrate."

Ella hizo lo que él pidió, sus movimientos eran ligeramente titubeantes, como si se forzara a hacerlo. Sasuke intentó no pensar en ello y saltó al tejado de nuevo – al punto más alto del tejado, más expresamente – Sakura se sostuvo fuertemente contra él.

Sakura balbuceó y tosió un poco cuando la lluvia comenzó a correr de repente en su rostro. Se sentía un poco avergonzada de estar presionada tan estrechamente a Sasuke mientras estaba en su estado de desnudez, pero si él podía ignorar el hecho de que todo lo que ella llevaba puesto era un sostén rasgado un par de bragas arrugadas, también ella podía, ¡demonios!

Sasuke levantó su mano y el relámpago en las nubes encima rugió de manera amenazante, las grandes ramificaciones y rayos se entrelazaron y torcieron… integrándose en una horrible criatura con garras y colmillos, hecho de lo que parecía ser electricidad pura.

"Vaya," susurró Sakura.

Sasuke bajó su mano, saltando sobre el aire mientras lo hacía y alejándolos a él y a Sakura del piso.

El relámpago descendió, apuntando directamente a Itachi. Golpeó en una explosión de cascos de piedra y electricidad estridente, y Sakura cerró sus ojos contra la abrasadora luz y la repentina purificación de la presión atmosférica cuando el olor a ozono quemó en sus fosas nasales.

Cuando abrió los ojos de nuevo, ella y Sasuke estaban parados en un mar de escombros. Itachi estaba tirado en el piso, boca abajo y completamente inmóvil.

'¿Está muerto?' se preguntó Sakura.

Sasuke comenzó a tambalearse, y Sakura de repente descubrió que él se apoyaba en ella más de lo que ella se apoyaba en él. Aunque estaba bien – sus músculos eran tan fuertes como siempre, sólo que no se movían realmente rápido.

La lluvia comenzó a disminuir – ella supuso que un jutsu de la magnitud del que Sasuke acababa de usar era sólo de un tiro. Pero era un tiro bastante formidable.

Se escuchó una suave tos y Sasuke de inmediato se tensó. Sakura apretó sus dientes y trató de obligar a los músculos de su cuello a moverse una vez más, girando su cabeza ligeramente para ver que lo tenía tan alarmado.

Itachi se ponía lentamente de pie. Había sangre saliendo de su boca, y estaba obviamente malherido… pero todavía se levantaba.

"Sakura, sal de aquí," dijo Sasuke en voz baja, con su sello maldito abrigando su cuerpo.

Pero esta transformación parecía diferente de alguna manera. Tenía la piel gris oscuro y el cabello blanco… pero uno de sus ojos se veía extraño. Como si la forma estuviese cambiando… y la forma que estaba tomando a Sakura le recordaba misteriosamente a Orochimaru.

"¡Sakura, vete!"

"Ya voy," murmuró ella, haciendo su lento y doloroso recorrido a través de los escombros. Sus músculos se movían como si tuviesen que descongelarse primero.

Sólo tenía que alcanzar una distancia relativamente segura, y entonces podía curarse a sí misma, con la esperanza de sacar la toxina de su cuerpo en un movimiento.

Miró hacia atrás, parpadeando cuando vio un fantasmal y traslucido contorno de costillas… con Itachi adentro.

"Esta es la última arma en mi arsenal," dijo Itachi de manera forzada. "Susano."

Sasuke miró como el esqueleto desarrolló de repente transparentes músculos y tendones fluyendo sobre el etéreo hueso, seguido de una carne fantasmal.

Un dolor repentino en su frente casi envió a Sasuke a sus rodillas. Una voz escalofriantemente familiar susurraba en las profundidades de su mente.

Puedo darte lo que quieres…

Orochimaru. Había permanecido encerrado en el cuerpo de Sasuke... pero ahora, Sasuke sabía que no tenía fuerza o chakra para suprimir al sannin, y él forzaba su salida.

"¡No!" siseó él. "¡No!"

Admítelo Sasuke… me necesitas… necesitas mi poder…

De pronto Sasuke cayó sobre sus rodillas cuando su sello de maldición centelleó de dolor, como si alguien hubiese vertido ácido en el.

Sakura miró, horrorizada, cuando la carne del hombro de Sasuke se hinchó horriblemente. Pudo decir instantáneamente que eso no estaba ligado a la transformación del sello de maldición – esto era algo mucho peor.

Las cabezas de ocho gigantescas serpientes blancas irrumpieron del hombro de Sasuke. Una cabeza arremetió contra la extraña y casi demoníaca entidad que abrigaba a Itachi, pero la criatura balanceó su espada y cortó la cabeza de la serpiente de su cuerpo. Hizo lo mismo a seis de las otras siete cabezas, y eso fue todo lo que Sakura pudo hacer para alejarse con dificultad del caos, cuando mentalmente reconsideró su calculada 'distancia segura'.

La última serpiente se convulsionó, con su garganta moviéndose… y Orochimaru emergió de su boca, gritando algo sobre que ahora era libre (Sakura no pudo oírlo bien) antes de que la espada de Itachi lo empalara.

Sakura sabía de sobra que no podía esperar que lo matara... hasta que vio que la espada parecía estar absorbiendo a Orochimaru. Escuchó al sannin escupir algo sobre la espada de Totsuka… y entonces Sakura comprendió.

La espada de Totsuka era supuestamente una espada espiritual sin una verdadera forma física… pero poseía poderes para sellar. A cualquiera que golpeara, lo atrapaba en un genjutsu, supuestamente por toda la eternidad.

Con la desaparición de Orochimaru, los restos de la serpiente se deshicieron, dejando a Sasuke sobre sus rodillas, jadeando y gimiendo. Obviamente drenado de chakra y apenas con la suficiente fuerza para mantenerse de pie mientras Itachi se acercaba lentamente.

Así que Sakura decidió olvidarse de la distancia segura y golpeó sus manos contra su costado, tratando de purificarse rápidamente.

La purificación expulsaba rápidamente la mayor parte de la toxina a la que medico apuntaba, obligando a las células a metabolizarlo donde podían, y expulsarla donde no podían. No era bonito, y a Sakura le habría gustado evitarlo porque el derroche que causaba (en su cuerpo, en su chakra)… pero era rápido.

El cuerpo de Sakura comenzó a gritar cuando cada célula protestó por el abuso que ponía sobre ellas. Pero Sakura no tenía miedo del dolor – mantuvo el jutsu por un instante o dos, antes de liberarlo, limpiando el sudor que se había reunido en su frente, complacida cuando ya no hubo ninguna restricción a los movimientos de su cuerpo.

Lo que fuese que la hubiera paralizado ahora se había ido.

Percibió su chakra… y lo sintió resonar por su cuerpo, inundando sus miembros con energía. Sakura apretó sus puños, canalizando chakra, y comenzó a caminar de vuelta a los Uchiha.

Vio a Sasuke arrojar un kunai con dos papeles bomba amarrados hacia Itachi, pero detonaron contra la criatura fantasmal que lo protegía, dejándolo completamente intacto. Sasuke tiró más, con el mismo resultado.

Parecía que los explosivos y jutsu eran inútiles contra la criatura... ¿y qué tal con los ataques físicos brutales?

Sasuke miró como sus bombas se desintegraban en humo y cenizas contra el escudo de la criatura mientras Itachi mantenía su lento y tambaleante progreso… y sintió la primera oleada de miedo real y genuino. Nada de lo que hacía funcionaba – Itachi simplemente seguía acercándose.

Vio un destello de rosa detrás de su hermano, y después Sakura voló hacia Itachi, levantando su puño, aparentemente apuntando a su cabeza…

La criatura demoníaca estrelló el escudo que cargaba contra ella, mandando su espalda contra una gran pieza de escombro. El cuerpo de Sakura golpeó la piedra, y cayó al piso como una muñeca rota.

Por un espantoso instante, Sasuke pensó que estaba muerta. Después vio su pecho elevándose lentamente cuando ella tosió, con sangre saliendo de sus labios y manchando sus dientes de rosa.

Con un grito incoherente de rabia, Sasuke desenvainó su espada y se lanzó hacia Itachi.

La espada rebotó, la fuerza de la separación lo golpeó contra el piso. Aunque su cuerpo se sentía como si se debilitara por momentos, se puso de pie otra vez.

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Sakura jadeó, tosiendo sangre mientras su pecho quemaba y se contraía. La sangre en su boca surgió de uno de sus pulmones que había sido perforado. Tosió de nuevo, y más sangre manchó la tierra frente a ella, y comenzó a ocuparse de sus costillas. Necesitaba sanar los huesos para remover el que había perforado su pulmón… y después trabajaría sobre su pulmón.

Al menos ahora tenía chakra para hacerlo.

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Sasuke miró fijamente a Itachi, preguntándose que rayos podría hacer. Sus ataques no funcionaban – ninguno de ellos podía violar la barrera que Itachi había colocado alrededor de sí. ¿Qué podía hacer?

Sasuke se había creído igual en la misión por matar a Itachi… y ahora encontraba que aún estaba muy por debajo de su hermano.

Había abandonado Konoha – ¿para qué? Se había entrenado a sí mismo casi hasta morir por casi tres años… ¿por qué? Estaba completamente indefenso, no podía hacer nada – su hermano iba a ganar, iba a quitarle sus ojos y después…

'Tendré a Sakura…'

Itachi ya la había violado una vez – ¿que le haría su hermano una vez que él estuviese muerto?

Los ojos de Sasuke se entrecerraron, reprimiendo el impulso de poner algo de distancia entre él y su hermano mientras mantuvo su posición firmemente. Si Itachi iba a intentar tomar sus ojos… entonces en algún momento, probablemente tendría que dejar caer el escudo. O al menos exponer alguna parte de su cuerpo para atacar. Y una vez que el escudo fuese puesto a un lado… Sasuke atacaría.

Y lo más seguro era que sellaría su propia muerte inmediatamente después – sabía lo que esa espada podía hacer. Sasuke ya no tenía ninguna ilusión, ya no más. Había entrado a esta pelea pensando que sería capaz de matar a Itachi y sobrevivir… pero ahora lo entendía de sobra. Su hermano era demasiado fuerte, todo lo que podía hacer era idear alguna forma de llevarse a Itachi consigo.

Ni siquiera estaba seguro de que pudiese matarlo… pero al menos, podía darle a Sakura la oportunidad de escapar. Podía presentir que ella ya estaba curándose. Sólo necesitaba mantener a Itachi ocupado el tiempo suficiente para dejarla huir…

Y francamente, a Sasuke no le importaba lo que le pasara después.

Itachi observó como una nueva resolución borraba los destellos de miedo en la mirada de Sasuke, reemplazándola con un objetivo implacable.

Y juzgando por la manera en que la mirada oscura de Sasuke rozó la maltrecha forma de Sakura, Itachi tuvo una buena idea de que sería esa resolución.

"¿En qué estás pensando?" susurró él.

Sasuke parpadeó, desconcertado.

"En mi muerte, obviamente," continuó Itachi, con sangre brotando debajo de su barbilla. "Pero, ¿por qué?"

Los ojos de Sasuke se agrandaron casi cómicamente, e Itachi pensó que su punto había sido quedado claro. La última cosa que alguna vez le hubiese enseñado a su hermano… y quizás la única cosa verdadera que alguna vez le hubiese enseñado.

Un guerrero siempre era más fuerte cuando luchaba por el bienestar y seguridad de los demás, en lugar de sus propios objetivos.

Sasuke tuvo miedo de comprender que no había ningún pensamiento de venganza en su cabeza – en este instante del tiempo, enfrentaba a Itachi porque era la única manera de proteger a Sakura.

Itachi llegó a Sasuke, con los dedos buscando sus ojos, y Sasuke abandonó sus confusos pensamientos y estiró sus propias manos hacia el frente, alcanzando el cuello de Itachi…

Y los dedos llenos de sangre de Itachi lo golpearon en la frente, pegándole como solía hacerlo tantos años atrás.

"Lo siento, Sasuke," susurró. "Esta es la última vez."

Después su cuerpo se doblegó, la criatura demoníaca se desvaneció, e Itachi golpeó el suelo, con los ojos abiertos y la mirada fija. El Uchiha mayor finalmente estaba muerto.

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"El valor del amor siempre será más fuerte que el valor del odio."

-Franklin D. Roosevelt

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