OMG! Dos capítulos en menos de una semana, creo que debo hacer esto más rápido, ya me he tardado demasiado en traducir estas historias, aunque no prometo que actualizaré así de rápido siempre.
Gracias por sus reviews: setsuna17, EdiitH, Bella-uchiha1, MitorOlas, Antotis, Ruki-0408, Strikis, flordecereso97, Ann Rosemary Malfoy, -Sakuritah-, zeldalove Akira-chan, Gibellu, SuckMeX, fabiola59, Valee 404, FaBiiOoLiixX, Piffle Priincess, jin, , ViliViry y sandy hyuga.
Muchas gracias a todos por seguir leyendo y por las felicitaciones por mi cumpleaños!
Saludos!
Nota de la traductora: Ni Naruto ni el fiction me pertenecen, sino a sus respectivos creadores Masashi Kishimoto y Yellow Mask.
Capítulo 18
Verdad
"El odio no es cesado por el odio, sino sólo por el amor; ésta es la ley eterna."
-Buddha
-xxx-
Sakura estaba ahora totalmente segura de que se encontraba más allá de impresionada y en algún reino emocional nunca trazado por seres humanos. Pero, al mismo tiempo, supo que cualquier confusión que sintiera no se compararía con la que Sasuke estaba sintiendo.
¿Itachi había matado el clan entero… por órdenes?
"Había un problema en Konoha… un problema que se remonta hasta el día en que fue fundada," narró Madara. "Itachi fue utilizado para 'corregir' ese problema."
"¿Qué prueba tenemos de que estás diciendo la verdad?" preguntó Sakura, incapaz de detenerse a indicar lo obvio.
Aunque la mascara le impidiera ver la expresión de Madara, Sakura prácticamente podía sentir un frío arrastrándose por su columna. Al parecer a él no le gustaba ser interrumpido.
Sasuke se movió meticulosamente, con los músculos extendidos, listo para la acción. Listo paras saltar hacia Madara por si hacía cualquier movimiento hacia Sakura. Miró de manera furiosa la superficie en espiral de la mascara del Akatsuki, intentando comunicar que había sido totalmente sincero cuando lo amenazó anteriormente. No le importaba que tan exhausto estuviera o qué información prometía este hombre – si Madara dañaba a Sakura, era hombre muerto.
El Uchiha mayor pareció comprender esto, porque reasumió la conversación sin hacer algún tipo de movimiento hacia la médico.
"No tengo pruebas," admitió él. "Es su decisión creerme o no. Pero sólo escúchenme hasta el final – eso es todo lo que pido."
Sakura no pronunció palabra. Claro, tenía curiosidad, pero esta decisión estaba completamente en manos de Sasuke – ella no tenía el derecho de tomarla por él. Hubo un momento de silencio, después sintió a Sasuke asentir lentamente contra ella.
"Bien, cuéntanos."
Su voz sonaba firme, pero Sakura no pudo evitar notar que uno de los brazos de él se había retirado de la manta para deslizarse alrededor de su cintura, aferrándose a ella de la misma forma en que un niño agarraría un muñeco de peluche por consuelo.
Sin importar cuanta indiferencia pudiese fingir él, Sakura podía notar que Sasuke estaba francamente asustado por lo que estaba a punto de escuchar.
Sasuke sabía que, bajo circunstancias normales, probablemente estaría más que avergonzado por la manera en que se aferraba a Sakura. En primer lugar, bajo circunstancias normales, no estaría aferrado a Sakura.
Pero estas no eran circunstancias normales. Se sentía como si se estuviese tambaleando en el borde de algún precipicio mental y cuando cayera… no sabía lo que pasaría. Agarrar a Sakura así le hacía sentir, de alguna forma, más calmado, con más control de sí mismo.
Escuchó a Madara decirles sobre el tiempo en que las organizaciones ninja eran simplemente clanes individuales que actuaban como mercenarios. Pero habían dos quienes eran proclamados como los mejores – el Uchiha y el Senju del bosque. Incluso entre los Uchiha, Madara era considerado como excepcionalmente poderoso – el hecho de que hubiese sobrevivido por tanto tiempo era una muestra evidente de eso. Obtuvo el Mangekyou Sharingan y después usó los ojos de su hermano para hacerlo permanente (como Itachi había dicho) y se volvió el líder del clan Uchiha.
Y en un tiempo donde las habilidades de cada clan eran ofrecidas al mejor postor, era inevitable que él chocara con el líder del clan Senju – Hashirama.
'Conozco ese nombre,' Pensó Sakura, consultando su formidable memoria en un intento de precisar dónde lo había escuchado. '¿No era ese el nombre del Primer Hokage?'
Madara afirmó que el Uchiha y Senju eran clanes rivales, sólo cada uno de ellos podía equilibrar las habilidades del otro. Y cuando Madara se enfrentó con Hashirama una y otra vez, su nombre se hizo cada vez más conocido.
"¿Tomaste los ojos de tu hermano por la fama?" la voz de Sasuke era aparentemente tranquila.
"Quería proteger al clan Uchiha," aclaró Madara. "Mientras más poderosos nos hacíamos, más enemigos adquiríamos. Mi hermano ofreció sus propios ojos por el bien del clan."
Sasuke se tragó el impulso de gritar que la historia sonaba muy conveniente para Madara – ¿por qué no fue él quien le dio sus ojos a su hermano? – y escuchó mientras el Uchiha continuaba la historia. Meterse en una discusión no los llevaría a ningún lado.
Aparentemente, los Senju pidieron una tregua con los Uchiha, y los Uchiha estuvieron de acuerdo. Su rivalidad había empujado a ambos clanes a su propio límite.
Pero Madara se había opuesto a la tregua, y mientras clamaba que lo había hecho por honrar aquello por lo que su hermano se sacrificó, y que creía que el clan Senju eventualmente exterminarían a los Uchiha, Sakura no pudo evitar pensar que Madara era simplemente una de esas personas que se alimentaban de la guerra y la batalla.
Poco después de la alianza, los dos clanes hicieron un pacto con el líder del País del Fuego y, por primera vez, el sistema de una villa ninja por País fue establecido. Sin guerra con clanes rivales, la lucha disminuyó y, eventualmente, se originó la paz.
Pero había una disputa por la posición de Hokage. El pueblo eligió a Hashirama y, Madara, viendo que los Uchiha perdían su supremacía, decidió oponérsele. Pero nadie lo apoyó, diciendo que era simplemente motivado por su propio deseo de poder.
'Y estoy inclinada a creer que tenían razón,' reflexionó Sakura. 'Su propio clan quería paz – ¿eso no debió darle una idea de que eran felices como estaban las cosas? ¡Un verdadero líder hace lo que es mejor para su gente, no satisface sus ambiciones personales!"
Así que Madara desafió a Konoha y fue derrotado por Hashirama en el valle del Fin. Todos asumieron que había muerto allí.
El segundo Hokage formó la Policía Militar de Konoha – dirigida y poblada por los miembros del clan Uchiha – supuestamente para darles una posición de confianza y asegurar que ninguno se pusiera en descontento como Madara lo hizo.
"Pero su propósito real fue distanciar a los Uchiha del gobierno de la villa, y mantener a sus miembros bajo vigilancia," explicó Madara.
'Eso dices tú…' Sakura tuvo que morder su mejilla para detenerse de decirlo en voz alta.
Los Senju conservaron su posición como el poder supremo en Konoha… y después el Kyuubi atacó.
"Sólo el Sharingan es capaz de controlar al Kyuubi, así que el consejo sospechó que un Uchiha estaba detrás de los ataques," dijo Madara. "En realidad, fue sólo un extraño acontecimiento."
'Y sin embargo, Itachi dijo que fuiste tú,' reflexionó Sakura. 'Y yo no ubicaría eso fuera de tu alcance – ¡casi has admitido ser un bastardo hambriento de poder, dedicado a la guerra!'
Pero el consejo sospechaba ahora que el clan Uchiha había puesto sus miras en controlar a la villa, ó eso dijo Madara. Después del ataque, los Uchiha fueron custodiados de cerca por el ANBU y segregados a un extremo de la villa.
"Su desconfianza y sospecha dieron nacimiento al rencor," continuó Madara. "Y, con el tiempo, las sospechas se volvieron realidad, los Uchiha comenzaron a conspirar para tomar el pueblo. Así que el consejo plantó un espía en el clan Uchiha… y aquel espía era Uchiha Itachi."
Sakura se puso rígida, y sintió a Sasuke hacer lo mismo.
"Aunque eras parte del clan Uchiha, eras demasiado joven para estar implicado en algo de aquella magnitud," Madara encogió los hombros. "Así que nunca te dijeron."
Les dijo que el padre de Sasuke había sido el cabecilla, y que Itachi entró en el ANBU por órdenes de su padre, como un espía para el clan Uchiha. Pero se volvió un doble agente, y en su lugar vigiló al clan Uchiha.
"¿Por qué?" preguntó Sasuke débilmente. Tenía el presentimiento de que debería tener una reacción mayor a esto, pero se sentía extrañamente separado de todo lo que escuchaba, como si no fuese lo suficientemente verdadero.
La mano de Sakura pasó de nuevo sobre su cabello, y cerró sus ojos.
Sakura escuchó mientras Madara les contaba que Itachi vio la Tercera Guerra Ninja cuando tenía apenas cuatro años, y ver morir a muchos de su familia a tan poca edad lo convirtió en el tipo de hombre que odiaba el conflicto. Se preocupaba por la estabilidad de la villa – por la paz – más de lo que se preocupaba por las ambiciones de su clan.
Y cuando le fue dada la misión de aniquilar a su clan entero, tomó su decisión. Si el clan Uchiha hubiese comenzado una guerra civil, eso habría hecho trizas a Konoha… y los otros países seguramente no hubiesen desperdiciado tal oportunidad. Habrían atacado, y eso hubiera provocado una Cuarta Guerra.
Millones habrían muerto… todo en nombre del interés propio del clan Uchiha.
Así que Itachi tomó su decisión.
"En ese entonces, yo estaba resentido tanto con los Senju, quienes me habían expulsado, y con los Uchiha, quienes se negaron a apoyarme" siguió Madara. "Itachi fue el único que descubrió que yo seguía vivo, y me buscó para hacerme una oferta. A cambio de dejarme lograr mi venganza sobre los Uchiha, me pidió no dañar al resto de la villa. Acepté, e Itachi cumplió su deber."
Sasuke pareció estremecerse, y Sakura no pudo evitar preocuparse por su estado mental. No podía ser bueno para él estar escuchando esto poco después de haber matado a su hermano.
Pero Madara no había terminado. "Matar a su clan, dejar la villa… todo era parte de su deber. Y lo cumplió, excepto por un error."
Sakura tuvo un presentimiento de que sabía por dónde iba esto.
"Fue incapaz de matar a su hermano menor."
Sakura se estremeció.
Madara les contó que Itachi había suplicado al Tercer Hokage que protegiera a Sasuke de Danzo y los mayores. Después dejó la villa, pero no antes de amenazar a Danzo que si le ponía una mano encima a Sasuke, Itachi dejaría escapar todo lo que sabía sobre la villa a los países enemigos. Le dio a Sasuke la venganza como su objetivo (y sin importar que tan noble hubiese sido su causa, Sakura sintió que podría haber golpeado a Itachi en la nuca por eso) y le rogó al Hokage no contarle la verdad a Sasuke, esperando que creyera que el clan Uchiha era un clan del cual estar orgulloso.
Desde el día que dejó la villa, Itachi planeó enfrentar a Sasuke… y después morir por su mano.
Sakura se preguntó si la muerte habría sido para Itachi como un alivio.
"Mintiendo…" murmuró Sasuke, sonando casi incoherente de nuevo. "Estás mintiendo… tienes que estar mintiendo…"
Tomó un profundo respiro y se enderezó, separándose de Sakura, aunque un brazo siguió de manera segura alrededor de su cintura. Sakura decidió no mencionar que su agarre se volvía un poco apretado.
"Casi fui asesinado, más de una vez," dijo, con su voz sonando notablemente más estable.
"Todo era parte de su plan," contestó Madara. "Tenía que acorralarte para liberarte de Orochimaru y el sello de maldición."
La mirada de Sakura voló hacia a la unión del hombro y cuello de Sasuke, y para su sorpresa, descubrió que Madara tenía razón – las marcas negras en la piel de Sasuke habían desaparecido, eliminadas indudablemente con la muerte de Orochimaru.
"Y con la muerte de alguien cercano a ti, tu Mangekyou Sharingan sería despertado," siguió él.
"¡Estás mintiendo!" rompió Sasuke. "Itachi dijo que tú liberaste al Kyuubi en la villa."
"Mintió," dijo Madara simplemente. "Te lo dije – tenía miedo de que averiguaras la verdad. Mintió para que no confiaras en mí. Todo sobre la pelea fue programado… después de todo, él no violó a Sakura, ¿o sí?
Sasuke se congeló, justo como Sakura.
"Itachi te hizo creer que la había violado, para que, en el remoto caso de que estuvieses tan furioso por lo que él le hubiese hecho, tu simplemente lo mataras sin molestarte en hacer tus preguntas. Quería que te enfadaras, y probablemente decidió que ella era la mejor opción.
Sasuke no pudo evitar pensar que eso era ciertamente verídico. Si Itachi hubiera violado a Karin, él se habría asqueado, disgustado…
Pero nunca habría sido tan cercano a la angustia que lo desgarró cuando pensó que su hermano había violado a Sakura.
Sasuke sacudió su cabeza, intentando aclarar sus pensamientos. "¡No! ¡Itachi era malvado! Era un criminal-"
"Se unió a Akatsuki con el fin de mantener vigilancia sobre la organización desde el interior. Sabía que nunca podría volver a Konoha, pero cuando el Tercer Hokage murió lo hizo de todas maneras. El Tercer Hokage juró protegerte, así que su aparición fue para advertir a Danzo y los mayores que seguía vivo, y que habrían graves consecuencias si eras lastimado."
"¡Mentiroso!" gruñó Sasuke, pero era más débil ahora. Recordaba los comentarios de Itachi, aparentemente absurdos, sobre la naturaleza de la verdad antes de unirse por completo a la batalla.
En aquel entonces parecieron aislados y absurdos… pero cuando se ponían junto a la historia de Madara, todo comenzaba a tomar una espantosa clase de sentido.
Sakura recordaba la misma cosa… pero no pudo evitar preguntarse cuál era el motivo de Madara en decirles esto.
"Itachi se aseguró de que su muerte te daría un nuevo poder, y que al derrotarlo y vengar al clan Uchiha serías aclamado como un héroe en Konoha. Todo lo que hizo… fue sólo por tu bien."
Sakura hizo una mueca. Su cabeza daba vueltas. Itachi mató a su clan, sí, pero al hacerlo evitó una guerra civil. Se había unido al Akatsuki, sí, pero también hizo todo lo posible por salvar la vida de Sasuke. Amaba a Sasuke, pero prácticamente había hecho de su vida un autentico infierno…
Y si eso jugaba con su propia mente a este grado, sólo podía imaginarse lo que le estaba haciendo a Sasuke.
Al menos, asumiendo que Madara hubiese dicho la verdad. Se encontraba insegura en creer algo tan inconsistente como esto, pero sus instintos le decían que su historia era verdadera – al menos, la parte sobre Itachi. Seguía sin creer que las motivaciones de Madara eran realmente tan buenas y nobles como las había presentado.
"Pero he dicho lo que vine a decir… así que ahora les mostraré la salida," comentó Madara.
Esto sólo sirvió para incrementar las sospechas de Sakura. ¿Acababa de contarles la historia y ahora los dejaba irse? Ella no se lo tragaba – debía tener algún motivo oculto, no le daba la impresión de ser alguien que hacía algo como esto sólo porque sí.
"Vamos, Sasuke, debemos salir de aquí," murmuró ella, tirando de los hombros de Sasuke para que se levantara con ella.
Parecía calmado y compuesto, pero Sakura sabía que esta no era la calma de alguien en paz. Esta era la calma de alguien que estaba a minutos, quizás segundos de sufrir una crisis nerviosa.
Él brazo de él se sujetaba tan fuertemente alrededor de su cintura que estaba segura que estaba haciendo un moretón. Lenta y cuidadosamente quitó el miembro y, en su lugar, lo puso sobre su hombro, de donde se agarró igual de fuerte. Ella deslizó su propio brazo alrededor de la cintura de él, para sostenerlo en caso de que se derrumbara.
Físicamente, estaba razonablemente sano, desde luego, pero mentalmente era por completo otra historia. Y Sakura había visto suficientes colapsos nerviosos para saber que la tensión mental y emocional podía ser miles de veces más debilitante que la extenuación física.
Si Sasuke se colapsaba, quería estar lista para ello.
Madara los dirigió a la luz del sol, y Sakura se asustó cuando descubrió que se encontraban en una playa. Debieron haber estado en una de aquellas cuevas de la playa formadas por la marea.
Madara observó a Sasuke y Sakura emerger de la cueva, agarrándose fuertemente el uno al otro, y sintiendo los primeros indicios de inquietud.
Había pensado que, después de narrarle a Sasuke la verdad sobre Itachi, sería fácil persuadirlo para unirse al Akatsuki en contra de Konoha. Para ser honesto, no había imaginado que se llevara a cabo mucha persuasión – creyó que Sasuke simplemente tomaría la iniciativa y comenzaría su cruzada contra Konoha por su cuenta. Sí, Sakura era de Konoha, pero no imaginó que ella fuese capaz de disuadirlo.
La había llevado en un esfuerzo por determinar su efecto sobre Sasuke, aunque no esperó que su influencia fuera tan alta. Asumió que Sasuke la había llevado con él para usar sus habilidades médicas, con quizás un vago sentimiento de nostalgia por sus antiguos compañeros de equipo…
Pero la manera en que Sasuke la sostenía ahora, su reacción cuando la creyó amenazada, su interacción en la cueva; todo le decía a Madara que había subestimado severamente la importancia de esta mujer para Sasuke.
¿Quizás debería hacer una propuesta indirecta?
Sasuke parpadeó mientras sus ojos se ajustaban a la luz del sol, preguntándose qué significaba todo esto. ¿Qué hacía ahora? Acababa de descubrir que no había matado a un monstruo, había asesinado a un hermano amoroso…
Sintió que su garganta se apretaba ante aquel pensamiento. Ahora no había nadie – estaba solo, solo…
"Sasuke, eso está un poco apretado," murmuró Sakura a su lado.
Sasuke relajó el fuerte agarre que su mano había hecho sobre su hombro, tomando un respiro cuando comprendió que no era cierto – él no estaba solo.
No estaba solo, Sakura estaba con él. Aún. Incluso aunque la hubiese puesto en libertad, incluso aunque ella pudo haber escapado durante la batalla con Itachi, incluso aunque pudo haberlo dejado en la cueva…
Ella seguía con él.
"Sasuke," la voz de Madara irrumpió en sus pensamientos, y a Sasuke le molestó al instante. No necesitaba que más revelaciones cayesen sobre él – sólo quería que lo dejaran solo.
O mejor dicho, quería que lo dejaran solo con Sakura.
"¡Déjanos!" el tono imperativo de la voz de Sasuke hizo que Madara apretara sus dientes, pero reconocía un callejón sin salida cuando veía uno. Si presionaba, Sasuke no haría nada. Si dejaba que el muchacho le diera vueltas al asunto… entonces todo resultaría como debía.
Y si no lo hacía… Madara creía saber quien sería responsable. La presencia de Sakura no era meramente una molestia, su presencia era un peligro para sus planes.
Madara meditó eliminarla ahí y ahora, pero después suprimió el impulso de manera muy precipitada. Sasuke estaba muy apegado a ella, muy protectivo – si Sakura era asesinada, Madara debía asegurarse que no fuese vinculado con Akatsuki de ningún modo. Algo le decía que si Sasuke tuviese la menor sospecha de que él estaba envuelto en su fallecimiento, el más joven de los Uchiha dedicaría su vida a destruirlo.
Así que se tele transportó, dejando sola a la pareja en la costa.
Sakura dejó salir un suave suspiro de alivio cuando el Akatsuki consintió la petición de Sasuke (bueno, más bien la orden) y los dejó solos. A ella no le gustaba el hombre.
Por varios instantes, Sasuke no se movió, mirando fijamente las olas. Sakura se mantuvo en silencio, sabiendo que él intentaba entender todo en su mente, y no lo envidiaba. Era bastante alucinante para ella, odiaba pensar cómo sería para él.
"Él me amaba…" dijo Sasuke distantemente. "Él me amaba… desde el principio…"
Sakura prácticamente podía escuchar una sirena de emergencia gimiendo en su cabeza – ¡inminente fusión mental entera!
Se dio la vuelta, y se quedó aturdida cuando vio las lágrimas cayendo de los ojos de Sasuke.
Nunca antes había visto a Sasuke llorar. Jamás.
Los hombros de él comenzaron a temblar con sollozos… y ahí fue cuando Sakura se perdió. Giró en el agarre de él y se aferró a él como una lapa, rodeando sus brazos alrededor de su pecho y echándose sobre él, sosteniéndolo como si de algún modo pudiese abarcar todo su dolor y sanarlo.
Cuando sintió las lágrimas comenzando a escocer sus propios ojos, no las detuvo.
Sasuke no pudo recordar la última vez que había llorado. Incluso mientras miraba sus lágrimas caer para adherirse al cabello de Sakura en gotitas diminutas de agua salada, el hecho de que estuviese llorando no parecía real. Podía sentir el peso del dolor en su pecho como una presión física, aplastando su corazón y pulmones y todo a su alrededor, haciendo que su respiración pareciera demasiado aguda y que su corazón golpeara con demasiada fuerza.
Y aún así no parecía real.
Podía sentir los brazos de Sakura alrededor de él, sosteniéndolo tan fuertemente que el costado de su rostro estaba presionado contra su pecho desnudo como si estuviese adherido ahí. Podía sentir el cabello de ella depositado sobre su piel, y la humedad de sus propias lágrimas sobre su carne. Ella lloraba por él… ¿por qué eso no le sorprendía?
Y aún así no parecía real.
Podía sentir sus respiraciones inconstantes y bruscas resoplando contra su piel húmeda de lágrimas, y las sintió cuando ella tomó un profundo respiro para hablar. Por un instante, se preguntó que diría, si intentaría decir frases desgastadas en un intento por calmarlo. ¿Qué podría decir?
"Estoy aquí," susurró Sakura. No iba a decir 'está bien' o 'todo estará bien' – ella no sabía si eso estaría bien alguna vez o muy bien, y sabía que no sería bueno mentirle.
"Estoy aquí,"
Pero podía decir esto.
"Estoy aquí."
Y Sasuke comprendió que eso era verdad. Ella estaba allí con él. Lloraba por él. Por alguna razón que nunca entendería, se preocupaba por él.
Sasuke se movió. Sus brazos se inclinaron y se cerraron alrededor de ella, presionándola contra él como si buscara meterla directamente a través de su piel.
Sakura gritó suavemente cuando Sasuke la agarró, con fuerza tan desesperada en su agarre que de hecho la levantó del piso. No protestó – por el contrario, simplemente lo sostuvo con más fuerza. El rostro de él se presionaba en su cabello, y podía sentir sus lágrimas mojando la cima de su cabeza y deslizándose por su propio rostro hasta que no supo cuales lágrimas sobre sus mejillas eran suyas y cuales las de él.
Una parte de Sasuke todavía seguía totalmente desconcertada por sus acciones. Nunca había sido una clase de persona muy física – el contacto prolongado como éste usualmente lo ponía tenso, impaciente por detenerlo… no desesperado por más.
Sasuke se preguntó si los eventos por los que acababa de vivir no habrían roto algo en él. Pero extrañamente, no le importaba si lo habían hecho. No le importaba nada excepto el dolor ardiente en su pecho y la mujer en sus brazos.
"Estoy aquí," susurró ella de nuevo. "Estoy aquí…"
"Gracias."
Sakura fue incapaz de detenerse de ponerse tiesa ante el recuerdo de la vez anterior en que le había dicho aquella palabra. Una de las manos en la espalda de él se arqueó hasta que las yemas de sus dedos descansaron contra su columna.
"Tu intentas dejarme noqueada, y yo golpearé este grupo de nervios y juro que no caminarás por una semana," masculló ella de forma enojada, sólo por ser cautelosa.
Sasuke fue golpeado con el repentino y bizarro impulso de reír. Resopló un suspiro divertido que sonó más bien como un sollozo.
Sakura se rió tontamente a través de sus lagrimas y Sasuke comprendió que el dolor que había aplastado su pecho ya no era tan agudo como antes. Estaba aún allí, pero… de alguna manera, más ligero.
Lentamente bajó a Sakura a la arena, sin saber realmente qué había sucedido, pero consciente de que su relación se había transformado. O quizás transformado era la palabra incorrecta – se había movido, de la misma manera en que, girar una gema en la luz, revelaba sus diferentes facetas.
Algo le dijo que este cambio se había construido por un largo, largo tiempo. Había estado sucediendo por mucho, mucho tiempo, y sólo ahora era consciente de ello.
Ella buscó su mirada, y él comprendió que podía sentirlo también.
"Así que, uh…" Sakura secó sus ojos, limpiando la última de las lágrimas de sus mejillas. "¿Ahora qué?"
Sasuke lo consideró. Si él hubiese matado a Itachi, y nunca descubierto la verdad, podría haber sido capaz de regresar a Konoha. Pero ahora que sabía lo que aquellos miembros del consejo hicieron… no, él no podía regresar. Debía honrar la memoria de Itachi – tenía que destruir la causa de la infelicidad de su hermano…
"Destruiré Konoha," dijo suavemente.
Los ojos de Sakura se agrandaron, y parecía espantada. ¿Acaso ella no podía ver que eso debía hacerse? El consejo era corrupto y malvado – debían ser destruidos. No podía dejar que se salieran con la suya con lo que habían hecho…
La misma Sakura escuchó la historia, ¿tenía que haberlo comprendido, no?
Aparentemente no, porque ella sólo lo miraba como si no pudiese creer lo que acababa de salir de su boca.
Sasuke suspiró y se dio la vuelta. "Vamos – necesitamos regresar con los demás-"
"¡Estúpido, egoísta, arrogante, cabrón cabeza dura!"
Sasuke se dio la vuelta justo a tiempo para ver el puño de Sakura volando hacia su rostro.
-xxx-
"Decirle a tu amigo sus defectos, es una de las más severas pruebas de la amistad."
-Henry Ward Beecher
-xxx-
Jajaja Esa no se la esperaban, ¿o sí?
