Capítulo 5: Mejorando en nuestra relacion
Izayoi se despertó con el sol en los ojos y sonrió, finalmente estaba de vuelta en su casa, en su propia habitación, en su propia cama. Habían pasado dos semanas desde que regresó de Setsuna y ella estaba cada día mas agradecida de estar en casa. La visita había sido muy aburrida, excepto por el beso que tuvo.
Cada vez que pensaba en ello, no podía dejar de sonreír y sonrojarse, Inuno la había besado, y su alegría no fue la única. La noche pasada en que llego a casa, Inuno había entrado a su habitación, para asegurarse de que había llegado a casa de manera segura y antes de irse le dio un rápido beso en los labios.
Sin embargo, Izayoi se estremeció un poco al pensar en lo que ocurrio la semana pasada. Ella había bajado la guardia y fue el dia soñado para Takemaru en que se le acercó y la besó. Cuando su familia se enteró, estaban tan contentos de que ella consiguiera su primer beso de su futuro esposo y se fue hablando sobre lo lindo par que hicieron. Sin embargo Izayoi no estaba tan emocionada.
Cuando Inuno había llegado a causa de una reunión en el momento se dio cuenta de Izayoi, le preguntó qué le pasaba y ella le había dicho lo de Takemaru. Cuando estuvieron solos le dio un pequeño beso en la mejilla, pero Izayoi lo sorprendió besandolo en los labios.
Izayoi puso los pies de vuelta en la tierra (por que andaba en la Luna, jejeje), cuando oyó a su padre hablando o más bien gritar a algunos de sus hombres que fueran a ver si un ejército necesita ayuda sobre una montaña que estaba un poco más de 5 millas en su palacio. Izayoi atacada por la curiosidad salio por la ventana de su habitación a investigar que estaba pasando.
Vio por los árboles a un demonio que ella reconoció como Hiroki quien fue mano derecha de Inuno. Lo había conocido la semana pasada también porque había acompañado a Inuno a la reunión. Izayoi pensaba que era un hombre muy agradable; pero tambien sabía que aunque no estuvieran en reuniones siempre lo acompañaba en sus asuntos de batalla y lo demas, Había algo mal?
-Hiroki!- gritó Izayoi corriendo hacia él.
-Izayoi, ¿qué estás haciendo aquí? Tu padre le gustaria verte en la casa a salvo- le dijo Hiroki
-¿Dónde está Inuno?-Preguntó ella con alegría, pero también un poco preocupada al ver el rostro de Hiroki con un dejo de dolor.
-Hubo una emboscada y fue herido gravemente. Su padre lo dejar descansar en una de sus salas de repuesto- dijo Hiroki dejando a Izayoi en shock. Rápidamente le dio las gracias a Hiroki y fue a buscar a Inuno. Lo encontró en un cuarto de repuesto que no estaba muy lejos de su habitación.
Izayoi empujó suavemente la puerta de tela metálica a un lado y entró en la habitación. Inuno estaba en un sueño ligero, respirando suavemente; ella se movió y se sentó junto a él. Su pecho, el hombro derecho y brazo tenían un vendaje. Miro su rostro dormido, se le veía tan tranquilo.
Izayoi coloca suavemente su mano en el pecho, justo sobre el vendaje, pero con cuidado de no poner ningún tipo de presión, y sin querer causar más daño, se inclinó hacia delante y ligeramente coloco sus labios en los suyos. Se acostó a su lado, puso su cabeza sobre su hombro sin venda y puso su mano sobre su brazo vendado, pero cuidando de no agravar la herida. Su padre y Takemaru habian ido a la batalla y los funcionarios en casa de su madre y sus hermanas, Izayoi sabía que no los iban a descubrir; los ojos de Izayoi comenzaron a ponerse pesados, hasta quedarse dormida.
No sabía cuánto tiempo ella estaba fuera, pero se despertó con la sensación de unas garras pasar suavemente por su cabello; gimió suavemente cuando ella se sentó y se encontró con Inuno mirándola. Ella le dio una sonrisa de alivio por que estaba bien, pero se ruborizó de vergüenza por alguna razón.
-Hola- dijo Izayoi aun sonrojada
-Hola- respondió Inuno tranquilo. Trató de sentarse, pero dejó escapar un pequeño sonido de dolor, ya no había duda de que sus costillas estaban demasiado magullado.
-No trates de moverte demasiado- le reprendió Izayoi en voz baja mientras se aferraba a sus hombros y lo empujó suavemente hacia abajo. Sorprendentemente, Inuno cumplió y se recostó.
-Estaré bien- dijo Inuno relajándose en el futón
-Usted sigue siendo herido de gravedad- murmuró Izayoi preocupada
-Yo curo rápido- dijo, pasándose la mano ligeramente hacia arriba y por la espalda con dulzura. Izayoi dio un suspiro de aprobación y cerró los ojos en paz. Hubo un silencio cómodo antes de que Izayoi oyo hablar a Inuno
-Algunos de cumpleaños para mí- murmuró. Izayoi se incorporó bruscamente después de oír eso.
-Es su cumpleaños?- preguntó ella emocionada a lo cual Inuno suspiro
-Sí, es mi cumpleaños- dijo mirandola a su vez divertido por lo emocionada que estaba.
-¿Cuántos años tienes?- preguntó inclinándose hacia delante
-En años demonio o años humano?
-Ambos- fue la respuesta que obtuvo.
-En años demonio estoy más de cinco siglos, 502 para ser exactos. En mi forma humana tengo 21
-Wow, ¿qué edad tendría yo en los años demonio? -preguntó ella como un niño e Inuno se rio entre dientes
-Bueno, tienes quince años por lo que sería en años demonio 425, que es todavía muy joven ya que los demonios tenemos una vida muy larga- dijo mientras miraba hacia el techo.
Izayoi sonrió y se recostó a su lado.
Después de un tiempo Izayoi decidió que debería irse porque Takemaru y su padre deberian volver pronto. Ella le dio un beso de despedida a Inuno, en el que se perdió nuevamente en sus labios.
El sonido de voces los apartaron, Izayoi le dio un rápido beso en la mejilla y se apresuró a enderezar su kimono, ya que se había convertido en arrugas por su siesta.
Lo que empezó como un flechazo hacia el Señor occidental se había convertido en amor e Izayoi tenía la sensación de que si sus sentimientos por el otro seguía creciendo, pronto florecerían y las cosas podrían ser peligrosas. Pero mientras ella estuviera con Inuno
No le importaba...
Continuará...
