CAPITULO 2:

*LA DESPEDIDA*

Los días transcurrían de manera tortuosa, nunca pensé que mis mejores amigos y el ser al que más quería en la vida me hubieran humillado y ahora me odiaran tanto, estaba muy enojada conmigo misma porque sé que la culpa no es de Tanya, sino mía por no ser lo suficientemente valiente y segura para enfrentarla y demostrarle a todos los demás lo equivocados que están.

Esta semana mi mamá me había llevado todos los días al instituto pues ahora no tenía nadie con quien irme ya que mi único amigo debía irse con sus hermanos y novia; durante las clases, los Cullen y los Hale me dedicaban miradas de odio y desprecio, Tanya me miraba con burla y victoria en sus ojos y Emmett me cuidaba y protegía lo más que podía de ellos aunque esto le trajera problemas con Rosalie.

A la hora de salida siempre me iba caminando sola por la carretera, pero siempre alguien me alcanzaba y me hacía compañía durante todo el camino a casa, y ese alguien era en esos momentos como mi Ángel de la guarda… Emmett. Le estaba muy agradecida por su apoyo y amistad.

En la casa, trataba de estar lo más sonriente que podía cuando mi padre andaba cerca pues no quería que en un impulso cometiera una locura como encerrar a los culpables del llanto de todas las noches de su nenita.

Las vacaciones de verano estaban cerca gracias a Dios y mi madre decidió darme la oportunidad para que consiguiera la confianza y seguridad que tanto me faltaba, y ella sabía que aquí en Forks no lo iba a lograr, por lo que me propuso irme con mi tía Sue a Phoenix durante el siguiente año escolar para que cuando regresará fuera una mujer nueva y que pudiera enfrentar y resolver todos los asuntos que aún tenía pendientes.

-Bella? Cariño, puedo pasar?- preguntó mí madre al otro lado de la puerta de la habitación.

-Claro mamá, entra- ella obedeció y se sentó en la cama.

-Qué estás haciendo?- preguntó acercándose al escritorio donde estaba utilizando la computadora – estas chateando con tu prima Leah?- cuestionó muy emocionada hacía bastante tiempo que no veía a sus sobrinos ni a su cuñada.

-Sí, apenas iba a bajar a buscarte para poner una video-llamada y que pudieras hablar con la tía Sue- dije haciéndome a un lado para que viera la pantalla.

-Sabes hija… he estado pensando algo durante varios días y no sé qué te parezca la idea- me comento un poco nerviosa.

-Me estas poniendo nerviosa mamá, qué es lo que pasa?

-Mira yo sé que quieres mucho a Emmett y que ha demostrado ser un excelente amigo, pero tú aún no has enfrentado a… tu sabes- me puse un poco incomoda por su comentario y ella trataba de usar las palabras correctas- mira, quiero que te levantes y saques esa Isabella Swan que está escondida en esa apariencia de niña tímida y vulnerable, no me lo tomes a mal pero eres mi hija y quiero lo mejor para ti- tomo un respiro y continuo- estaba pensando que quizás si cambias de ambiente un poco, podrías recuperar esa seguridad y valentía que no sé en qué momento perdiste… piensa un poco lo que te estoy diciendo y en lo que te voy a proponer, ok?- asentí lentamente esperando que continuara- por qué no te vas el año escolar que viene a estudiar a Phoenix, con tu tía Sue, sé que ella estaría encantada por la visita y podrías ir con tus primos al colegio… qué te parece?

Me quedé muda y estática en mi lugar, tenía que pensarlo pero me agradaba mucho la idea quizás así podría encontrar la autoestima que mi madre me había recordado había perdido. Lo único que sería un problema sería convencer a papá y también me preocupaba la reacción de Emmett.

-Me gusta mucho la idea mamá- la abrace fuerte- pero no sé si papá esté de acuerdo, aunque sería una muy buena oportunidad para mí y así cuando regresara podría solucionar todos los problemas, aunque este dejando pasar mucho el tiempo.

-Me alegra escuchar que estas dispuesta a aceptar y no te preocupes que hablaré con tu tía primero y ella, con Harry y tus primos me ayudarán a convencerlo solo tendrás que seguirnos la corriente para que no sepa cuál es el verdadero motivo de tu "fuga"- me guiño un ojo y salió para marcarle a mi tía seguramente.

-Estas segura de que te quieres ir? Y la escuela? Tu papá ya te dio permiso? Me vas a dejar solito?- lo último lo dijo haciendo un infantil y tierno puchero – me abandonas en la guerra contra los despiadados y ciegos esos? Y con la bruja hechicera maldita que hace brujerías con hechizos malditos?- no pude evitarlo y solté una leve carcajada ante su ocurrencia. Eso es lo que más iba a extrañar de Emm que aunque no tuviera ánimos de nada siempre lograba hacerme reír.

-Si hermanito, me quiero ir, la escuela no es problema pues me voy finalizando el año escolar, papá no está muy seguro pero ya dijo que sí, y lamento defraudarte pero si te voy a dejar sólo, te prometo que solo será el próximo año escolar y regresaré por ti. Y por lo de la guerra… es precisamente por eso que me voy, tómalo como que me voy a un entrenamiento y cuando regrese te prometo que tú y yo juntos la vamos ganar! Aunque ellos me hayan ganado esta batalla yo ganaré la GUERRA.

-Te quiero mucho hermanita y te estaré esperando al inicio de nuestro último año ok?- me dijo dándome un fuerte abrazo que me dejo casi sin aire.

-Gracias por todo Emmett pero aún no te despidas que faltan dos semanas todavía para el baile de fin de curso y ese día es cuando me voy.

Estábamos en el patio trasero de mi casa, tenía que decirle todo a Emmett antes de que mi mamá le fuera con el chisme a la suya y él se enterara por otra parte, era como mi hermano y no quería que se enojara conmigo también.

La semana pasó muy rápido y las cosas en la escuela no cambiaban y si lo hacían era para peor, varios días traté de hablar con Alice pero ella me ignoraba o me decía cosas muy feas por lo que preferí dejar de intentar; el problema es que cuando ya me hubiera ido yo iba a cambiar y cuando volviera no sería la misma, tan solo esperaba poder perdonarla y que no fuera muy tarde todavía.

-A Edward, Jasper, Rosalie y obviamente Tanya ni siquiera intente acercarme, me dolía y me partía el corazón la forma en que me miraban, y más ÉL, sin mencionar las indirectas tan directas y despiadadas que cada uno en oportunidades y formas diferentes me dedicaban.

El jueves de la semana del baile le pedí a mi mamá que le dijera a Esme que viniera a casa un momento; cuando ella llegó la abrace fuertemente y junto con Renne le explicamos la situación de que me iba y aproveché a despedirme de una vez, pues el sábado en la noche era el baile y yo me iba temprano por la mañana.

-Muchas gracias por tu apoyo Esme- le dije mientras la abrazaba y algunas lágrimas se derramaban por mis mejillas- eres muy importante para mí y quiero que sepas que te considero casi como otra madre más, por ti, por mi mamá, por Emmett y en especial por MÍ les prometo que me convertiré en una mujer nueva, segura de mi misma pero que no olvidaré ser yo misma en el proceso- esto lo dije en un abrazo grupal con las personas mencionadas.

-Tú también eres una hija más para mí Bella, lamento todo lo que has pasado pero te deseo la mejor de las suertes y llámanos constantemente ok?- me pidió mientras limpiaba mi cara con sus manos y me daba un cariñoso beso en la frente.

-Mujeres tenían que ser!- dijo Emmett tratando de aligerar la tensión- son tan dramáticas… no sé qué haría sin ustedes verdad, pero… uff serán mi perdición!- después se hizo el desmayado en el sofá y mi madre, la suya y yo no pudimos evitar reír.

-Bella se va por un año nada más! ella me prometió que volvería por mí! Y no me puede dejar esperando… verdad?- me miro seriamente a los ojos.

-Ahora quién es el dramático, eh?- le reprochó su madre.

-Claro que volveré, además tú – dije poniéndole un dedo en el pecho- y yo… tenemos algo pendiente no?- le guiñe un ojo y su sonrisa inmediatamente apareció en su rostro.

Cuando el viernes llegó, era el último día oficial de clases, así que estaba caminando sola rumbo al estacionamiento pues ya era hora de ir a casa y terminar de empacar lo que me faltaba; cuando pase por el lado de los chicos, después de varios meses ignorándome, me preguntaron directamente…

-Así que te vas de la escuela Isabella?- pregunto Tanya en tono mordaz, Emmett estaba con su novia pero estaba atento a lo que sucedía por si yo necesitaba refuerzos.

-Creo que eso no te importa, no?- le dije mirándola a los ojos ya no le iba temer más.

-Pero mírala, aparte de zorra… gata! ya está sacado sus uñitas- me dijo Rosalie acercándose a mi peligrosamente, pero no me aleje ni retrocedí; aun así Emm se puso delante de mí protegiéndome a lo que su novia solo rodó los ojos y después lo fulminó con ellos. – No quiero pelear contigo de nuevo por esto Emmett así que deja de defender a ésta.

-Yo tampoco quiero pelear Rosalie Lilian pero no me dejas otra opción, así que mejor tranquilízate y deja en paz a Bella que no te está haciendo nada. – dicho esto, se volteó y me susurró: "lo lamento nos escucharon a mi madre y a mi hablar anoche".

Yo le dedique una sonrisa de que no se preocupara y me hice a un lado para encarar a los que alguna vez fueron mis amigos…

-Sí, me voy y no creo que eso les interese a menos que sea para molestarme, así que mejor déjenme en paz! Les puedo asegurar que no me voy para siempre y que el día que regrese más les vale tener la conciencia tranquila…

-Es una amenaza Isabella?- me preguntó Alice.

-Claro que no Alice, solo se los estoy advirtiendo, en especial a ti que fuiste mi mejor amiga, que estén todos de testigos que quise arreglar las cosas contigo y TÚ no me lo permitiste…- le dije viéndola directamente a los ojos.

-Deja en paz a mi novia y vete de una vez si es que es verdad, aquí nadie te va a extrañar eso tenlo por seguro y el día que regreses si es que lo haces… nadie te recordará tampoco- las palabras de Jasper dolieron y mucho.

Tomé a Emmett del brazo pues ya iba a avanzar hacia él y no quería que armara un escándalo.

-Ya me voy no se preocupen…- me voltee a hacia Edward que se había mantenido callado sólo observando- espero que seas feliz y que algún día te des cuenta que las personas no siempre son lo que dicen ser. Que te quede bien claro que yo nunca hubiera hecho algo para lastimarte ni algo que pudiera afectarte.

-Tú lo has dicho- me respondió- las personas no son como dicen ser y tú lo demostraste muy bien. Ahora lo mejor para todos sería que te vayas de una buena vez y no regreses.- mi ojos se llenaron de lágrimas pero las contuve.

-Me voy Emm… te quiero mucho- le dije mientras me encaminaba a mi casa. Voltee cuando ya me había alejado un poco y vi como ellos retomaron sus actividades; Emmett discutía con Rosalie, Jasper platicaba con Tanya y Alice y Edward por raro que parezca me estaba observando, antes de que pudiera voltearme una lágrima se me escapó y esa fue la última imagen que Edward tendría de mi antes de que estuviera preparada para volver a saldar cuentas