CAPITULO 4:

*BIENVENIDA*

Bella Pov

Llegue a mí casa muy triste por la "despedida" que recibí pero me propuse no llorar más por ninguno de ellos, me iría para ser una mejor persona y además le prometí a Emmett que iba a regresar a ganar la guerra y eso es lo que voy a hacer.

Ese día me dormí temprano y gracias al cielo pude tener un sueño tranquilo y sin pesadillas, lo único malo sería que en el avión iba a tener que leer, porque descanse toda la noche y no podría conciliar de nuevo el sueño durante el vuelo.

Mis padres y yo estábamos despidiéndonos en el aeropuerto a las 10:00 a.m. pues ya habían llamado a todos los pasajeros de mi vuelo.

-Cuídate mucho hija y llámanos cuando llegues a casa de tu tía- me dijo papá mientras me abrazaba- pórtate bien y no tengas problemas con tus primos.

-Hay Charlie como si nuestra bebe alguna vez haya dado problemas- le dijo mi madre cariñosamente.

-Bella, ya están todos tus papeles en manos de tu tía cuando el director me de los que faltan se los mando junto con el dinero para que no tengas problemas para inscribirte ok?- papá estaba muy pendiente de la escuela.

-Claro que sí papá, no te preocupes, les prometo que me cuidaré bien y no le daré problemas a mis tíos- les dije dándoles un beso a cada uno porque ya tenía que abordar.

-Te queremos Bellita! Y no olvides lo que tienes que hacer eh!- mi mamá me guiño un ojo y yo solo levante mis pulgares a modo de acuerdo.

-Solo un año! Luego no inventes en querer quedarte más tiempo!- mi padre era un hombre serio pero como yo ya iba lejos no le quedo de otra que gritarme aunque todos se le quedaron vieron.

-Los quiero!- le grité de vuelta.

El vuelo fue tranquilo y yo empecé mi libro de "Cumbres Borrascosas" como por quinta vez en el año. Cuando llegue a Phoenix había un calor infernal, era todo lo contrario a Forks pero me gustaba, aunque de pronto me sentí avergonzada por llevar tanta ropa encima cuando todos los demás casi andaban en traje de baño.

Avance a recoger mis dos maletas, y cuando las tuve a la mano me encamine a la salida para buscar a mis tíos.

-Bella!- escuche que alguien gritaba y segundos después me quede sin aire.

-Seth! Suéltala que no la dejas respirar!- escuche que mi prima le decía su hermano.

-Oh! Lo siento- me bajo y me dejo sobre mis pies.

-Hola chicos los extrañé- les dije mientras hacíamos un abrazo grupal.

Ellos eran los otros gemelos que conocía en todo el mundo, ambos tenían el pelo negro al igual que sus ojos, su piel de un bonito tono bronceado, la única diferencia era el cuerpo, pues Seth era alto y se empezaban a notar sus músculos y Leah era de mi tamaño (sin tacones) y delgada con un cuerpo bien desarrollado.

-Nosotros a ti primita, que bueno que te quedas por un año!- me dijo mi prima muy emocionada- pero que boba soy déjame presentarte a mi novio Jacob Black.

Me voltee y ahí estaba un chico muy guapo, era más alto que Seth casi como Emmett y tenía unos grandes músculos, ahora veía quién era la influencia de mi primo, sus ojos eran negros y también estaba bronceado, muy acorde al clima de aquí.

-Mucho gusto, yo soy Isabella Swan pero ya que eres técnicamente mi primo, puedes decirme Bella- le ofrecí mi mano pero él me dio un abrazo.

-Hola, entonces tú dime Jake y ya que somos primos deja las formalidades- me dijo cuándo se separaba de mí y se ponía junto a su novia

-Bueno chicos, ayuden a Bella con las maletas y vámonos porque mi mamá debe estar ansiosa.- ellos obedecieron y Leah me jalo del brazo hacia la salida.

-y qué tal? Verdad que está lindo mi novio- me pregunto en tono confidente.

-Jajaja digno de ti, no?- le dije, a veces ella era muy vanidosa y coqueta.

-Claro! Pero bueno tu y yo tenemos muchas cosas qué hablar y qué hacer eh! Porque esa ropa que traes, es horrible! Espero que lo que hay en tu maleta este mejor,- yo solo rodé los ojos- y me tienes que explicar detalladamente que dejaste en Forks porque solo me diste datos generales que por cierto no me gustaron nada- baje la vista ate la perspectiva de tener que contarle todo.

Llegamos a la casa 30 minutos después y los chicos se fueron al patio a jugar, yo salude a mis tíos que ya nos estaban esperando y les conté de Forks y les di los saludos que mis padres les mandaban y la advertencia de que vendrían para navidad.

Pasamos una tarde agradable y como no estaba cansada mi prima decidió hacer una pijamada pero lo que en verdad quería, era hacerme un interrogatorio, le fui contando cómo pasaron las cosas hasta que llegue a la parte donde los chicos o "terroristas" como Leah les puso, me trataron tan mal; ella se levantó de la cama súper rápido y maldecía al aire con palabras que ni siquiera había escuchado; al mismo tiempo de su reacción la puerta de la recamara se abrió de golpe y cuando me di cuenta ambos gemelos maldecían sin parar; los deje desahogarse y esperé a que se calmaran.

-Tú!- escuche que decía Leah, abrí mis ojos y vi que señalaba a su hermano- cuántas veces tengo que decirte que no escuches tras de mi puerta? Te acusaré nuevamente con papá y te prohibirá salir con Jake.

-No Leah! No le digas, pero es que no pude evitarlo y mira de lo que me vengo a enterar, esos terroristas van a pagar por lo que le hicieron a Bella! Ella es como mi otra hermana y he de ir a Forks a partirles las caras a los hombres y tú les arrancas los cabellos a las mujeres, está bien?- yo rodé los ojos y volví a cerrarlos.

-Claro que iremos a Forks pero antes tenemos muchas cosas qué hacer, Bella vino aquí buscando un cambio y eso es lo que va a conseguir, además tenemos todo un año para prepararnos- escuche como hacían su saludo de "gemelos" que lo tenían desde que nacieron creo.

Esa noche, nos dormimos hasta las 4:00 a.m. y la pijamada se convirtió de tres personas, después de que termine mi historia y describí a cada uno de os terroristas y al único amigo verdadero que me quedaba, Emmett; recordé que no pude evitar traer conmigo la foto de mi 16 cumpleaños, así que la fui a buscar y ellos pudieron conocer a los culpables de mi desgracia.

Antes de dormir Leah me dijo que tenía grandes planes para mí, que teníamos que realizar antes de que entráramos a la escuela dentro de dos meses.

Me dio un poco de miedo imaginar que pensaba hacer conmigo pero si se supone que vine por un cambio eso exactamente era con lo que me iba a ir.