perdón por la demora! me kede sin internet justho despues de subir el capi anterior! casi me vuelvo loka! mañana subo el k sigue! les doy tiempo para leer y comentar.. besos!
CAPITULO 15:
*LA PETICIÓN DE EMMETT*
Bella Pov
Los chicos quisieron hacer una fogata en el patio trasero, mi papá tendría que quedarse la noche en la estación de policía y no llegaría hasta el siguiente día, cosa que aprovecharon para engatusar a mamá y convencerla aunque mañana tuviéramos escuela, además Leah convenció a sus "tíos políticos" (los papás de Ángela) para que ella y Jake se quedaran ese día con nosotros.
En realidad Leah se quedó con algunas de las cosas que Jacob trajo a Forks y las guardo en el cuarto de su hermano, seguramente pensando en situaciones como esta. Por Ángela no había problema porque la ropa de nosotras le quedaría bien. Emmett casi sale herido por un sartén que mi mamá tenía en la mano…
El llego a la cocina a reclamarle el por qué no le había dicho que nosotros ya llevábamos tres días aquí en el pueblo, y comenzó a hacerle cosquillas; lo que él no vio fue que Renne tenía el utensilio en la mano y cuando sintió las manos de mi hermano Oso en las costillas empezó a patalear sin darse cuenta que casi le atina a Emmett un golpe en la cabeza. Los dos se quedaron quietos viendo lo cerca que estuvo el golpe y luego todos comenzamos a reír como unos locos. Fue muy divertido!
Estábamos esperando solamente a Edward, pues Emmett le había llamado para invitarlo por petición de mis primos, me alegraba muchísimo que se llevaran bien. Ya teníamos todo listo, la fogata, los bombones, los palitos, las sabanas para taparnos, las linternas para las historias de terror, todo, solo faltaba Edward. Invitamos a mamá para que se uniera a nosotros pero dijo que otro día. Que disfrutáramos de la primera fogata juntos.
-Hola chicos!- saludó Edward cuando llegaba. Palmeo la espalda de los chicos y comenzó a saludar a Ángela y a Leah con un beso en la mejilla, a mí me dio uno en la frente y yo cerré los ojos disfrutando el contacto y luego le sonreí cariñosamente.
-Siéntate aquí Edward!- pidió o más bien ordeno mi prima haciéndole un espacio entre nosotras, para que se sentara.
-Muy bien, ya que estamos todos… pásenme los bombones!- pidió como niño chiquito Jacob. Estábamos sentados en media luna alrededor del fuego; Emmett era el primero, después yo… Edward, Leah, Jake, Ángela y por ultimo Seth.
-Bien mientras comemos que comiencen las historias de terror…- pidió Emmett mientras se metía tres bombones juntos a la boca.
-Mi novio y su prima son los expertos,- explicó Leah- en la reserva donde viven se cuentan muchas leyendas que ellos se saben, algunas son lindas y románticas…
-Pero otras, dan miedo de verdad- termino la frase Ángela.
Los chicos contaron historias de tribus, como dijeron las chicas algunas daban miedo de verdad y yo me ocultaba en los brazos de Edward o Emmett, alternativamente; después, por petición de mi hermano Oso, dejaron de contar de terror y empezaron con las más "cursis".
Después de las historias, Edward fue por el reproductor de música que traía en su volvo y pusieron música suave que no molestara a los vecinos, los chicos comenzaron a platicar de cosas triviales y nosotras las chicas o más bien Leah hablaba de un dichoso baile que se haría en el instituto dentro de 15 días.
Unos minutos después apareció Seth tendiéndole una mano a Ángela para que bailara con él; y aunque ella se ruborizó un poco acepto encantada. A partir de ese gesto Leah literalmente corrió a los brazos de… Edward! Jajaja la cara de Jake no tenía precio, pero solo estaban jugando.
Me estaba divirtiendo mucho ver a Leah bailar con un Edward medio tímido, pero ambos disfrutaban del puchero que Jake tenía en el rostro y que los miraba de brazos cruzados y golpeteando el suelo con un pie…
-Me permite esta pieza, linda señorita?- pregunto Emmett tendiéndome su mano.
-Claro que sí- acepte mientras me ponía de pie con su ayuda.
-Y bien hermanita, qué ha pasado mientras yo no estuve y no me has contado?- comenzó la plática…
Mi hermano Oso y yo hablamos mucho tiempo, de muchas cosas, cosas que pasaron y que por alguna razón olvidamos mencionar en nuestras conversaciones diarias por teléfono.
La charla era amena y divertida, nada seria, pero tenía que advertirle unas cuantas cositas, así que este era el momento…
-Hermano Oso?- pregunte…
-Qué pasa Belly Bells?
-Quiero que me prometas algo…-empecé a hablar como niña chiquita- no quiero problemas entre tú y Rosalie por nuestra culpa- él iba a protestar pero lo detuve- ella se ha mantenido al margen de las dos discusiones que hemos tenido, así que no quiero problemas con ella también, de acuerdo?
-Pero Bella, ella no nos cree aun, sigue del lado de brujanya- dijo haciendo un berrinche.
-Escúchame Emmett!- le hable seria- no quiero saber de ningún problema tuyo con tú novia por culpa de Tanya, tarde o temprano todos se darán cuenta de quién es la que miente, pero mientras tanto, te quiero a ti y a Rose tan felices como siempre lo han sido, eso nos ayudará para que ella se dé cuenta de su error de forma más rápida, sii?
-De acuerdo- me dijo después de pensarlo unos momentos.
-Prométemelo!- pedí yo.
-Te lo prometo… pero- hay no, él no se podía quedar así como así.
-Pero? Qué es lo que quieres grandulón?- le pregunté divertida.
-Cumpliré lo que te acabo de prometer pero quisiera que hicieras algo por mí… y también por ti!- me dijo reflexivamente.
-Algo por los dos?- pregunte un tanto confundida.
-Sí… mira no es obligación… pero me gustaría mucho que me hicieras caso.
-Hay Oso! Déjate de rodeos y dime de una vez lo que quieres- me estaba poniendo nerviosa.
-Ok, ok, mira… te ves toda SEXI y mala con tu cabello rubio- comenzó a explicarse- de verdad que luces bien, pero…
-Pero?- pregunte yo.
-Siento que no eres tú- admitió con un puchero.- siento que te pareces a brujanya o a Rose; y no me gusta ese sentimiento, yo quiero a mi hermanita, la de antes, con tu cabello chocolate, no está cosa rubia- dijo haciendo una mueca mientras agarraba mi cabello.
-De verdad sientes que me parezco a ellas?-pregunte un tanto sorprendida.
-Sí- dijo apenado.
-No tienes por qué sentirte así hermano Oso;- le aseguré- pero mira que si te hace sentir mejor, tal vez piense en regresar a mi color natural, además de que así brujanya ya no tendría pretextos para algún apodo.- le dije en broma.
-Graaacias!- me abrazo muuuuy fuerte, dejándome casi sin aire.
-Pero… dije… solo… tal… vez…- aún no me llegaba bien el aire.
-Está bien, solo piénsalo, pero me gustas más de castaña aunque a los babosos del instituto parece gustarles tu look sexi y provocativo que tienes ahorita-me guiño un ojo y yo me ruborice.
-Me permites a ésta señorita? Llevo esperando más de media hora- dijo una voz aterciopelada a mi espalda, mientras yo le pegaba a Emmett en el hombro.
-Claro que sí, es toda tuya… yo iré con Leah- contesto Emmett divertido.- te estoy vigilando eeeh! Así que cuida dónde pones tus manos.- le dijo a su hermano en tono de advertencia, provocando que me ruborizara de nuevo.
-Vengo en son de paz!- dijo Edward levantando sus manos en el aire, siguiéndole el juego a su hermano.
Emmett se alejó y observe como pasaba a un lado de Ángela y le hacía cosquillas y luego se dirigía dónde estaban Leah y Jake; la quito del lado de su novio y empezó a moverse con exageración causando la risa de Leah y otro puchero en Jacob porque por segunda vez, su novia lo había cambiado por otro.
-Mi hermano nunca cambiará- dijo Edward observando la misma escena.-bailamos?- pregunto suavemente.
-Sabes que no me gusta hacerlo…-le dije un poco tímida.
-Pero lo estabas haciendo con mi hermano- me reclamo con un puchero.
-Sabes que es diferente, pero está bien, bailemos solo una- acepté derrotada.
Comenzamos a movernos lentamente, pues la música era tranquila, el me pegó a su cuerpo y no dijimos nada durante la canción, solo escuchaba como la cantaba en un susurro cerca de mi oído.
-Listo!- me dijo de repente- vamos a sentarnos, ya termino la canción- me guiño un ojo y tomo mi mano para encaminarnos hacia Seth y Ángela que platicaban sentados junto a la fogata.
Me alegraba menormente que Edward respetara mis decisiones y que me estuviera dando espacio para ir asimilando las cosas poco a poco. Podía notar como en ocasiones su mirada era avergonzada pero ya todo estaba olvidado y perdonado de mí parte. Y se lo diría el viernes que saliéramos a que me mostrara lo que quería que viera.
Quizás después de todo el sufrimiento y el tiempo lejos el uno del otro, había ayudado para que las cosas estuvieran como ahora, en cierta forma me emocionaba el notar como sus ojos brillaban (igual que los míos) cuando solo estábamos él y yo. La forma en que me abrazaba y me susurraba cosas en el oído. Se me hacía un poco imposible el pensar que todo eso solo había ocurrido en un día. Un día de haber vuelto "oficialmente" y haberme reencontrado con las cosas buenas y malas de Forks.
La noche siguió su curso y cuando ya eran cerca de la 1:00 am mis ojos se cerraban por sí solos, alcance a ver que Ángela estaba igual o peor que yo recargada o más bien recostada en el "pobrecito" de mi primo que parecía encantado de la situación. La única que tenía energías todavía era Leah, pero es que con un hermano y un novio así ya se había hecho inmune.
Yo tenía mi cabeza sobre el hombro de Edward y mis pies sobre las piernas de Emmett, el primero acariciaba mis cabellos y de vez en cuando depositaba besos en mi frente y el segundo, movía constantemente mis piernas cuando él se agitaba por sus risotadas.
Escuche a lo lejos como sonaba un celular y a mi hermano Oso hablando con alguien que no estaba ahí, así que imagine que era Esme que solicitaba la presencia de sus hijos en la casa.
Mis parpados pesaban demasiado para mantenerlos abiertos así que cuando los hermanos Cullen se estaban despidiendo yo solo pude susurrar un incomprendido "hasta mañana".
Sentí como unos fuertes y musculosos brazos me alzaban en el aire… Emmett pero después de unos pasos sentí que cambiaba de transporte… Edward. Sus brazos eran menos voluminosos pero igualmente fuertes, sentí que entrabamos a casa y que subíamos las escaleras. Después sentí algo blandito debajo de mi cuerpo y los brazos se habían ido.
Ya sobre mi cama quede profundamente dormida… esa noche soñé con el dueño de mi corazón… Edward.
A la mañana siguiente, ni Ángela ni yo sabíamos muy bien cómo acabamos en nuestras recamaras (bueno ella en la recamara de Leah). Así que mi prima tuvo la delicadeza de decirnos que "nuestros caballeros de armadura dorada" nos habían llevado hasta nuestros aposentos. Causando que obviamente las dos nos ruborizáramos.
-Hay por favor! No se ruboricen frente a mí!- nos dijo mientras se partía de la risa por nuestras caras rojas.
-Chicas? Ya están listas? Edward está allá abajo esperando por nosotros, vino caminando para irnos todos juntos.- dijo Jake asomado la cabeza al cuarto de su novia donde estábamos las tres metidas.
Su aviso provoco un color rojo intenso en mis mejillas y esta vez Jake y Ángela también se burlaron de mí.
-Ahora vamos- dije en un susurro.
Saludamos todos a Edward y hasta mamá se despidió amablemente de él. Caminamos todos en bola hasta la escuela y cuando llegamos Emmett ya nos estaba esperando. Él había traído a su hermana y novia a la escuela junto con los "chicles" como les decía.
El día paso tranquilo, con miradas cargadas de odio de parte de Tanya, con miradas de indiferencia por parte de Jasper, con miradas de advertencia por parte de Alice, y sin miradas de parte de Rosalie. Yo trataba de no toparnos directamente con ellos, pues aún no era tiempo de enfrentarlos directamente.
Así como el martes paso, también lo hicieron miércoles, jueves y el tan esperado por Edward y un poco temido por mí viernes llegó…
Estábamos en el estacionamiento, poniéndonos de acuerdo sobre qué íbamos a hacer, nos apretujamos todos en el volvo de Edward y los fuimos a dejar a La Push, donde Jacob y Ángela vivían y después Edward y yo nos marchamos a donde él quería mostrarme algo…
nos leemos mañana kuando regrese de la escuela!
XOXO - Leah
