CAPITULO 18:
*LAS NOTAS, MENSAJES, LLAMADAS Y RECADOS*
Bella Pov
Era domingo, y apenas eran las 10 a.m. pero ya no tenía sueño, por lo regular en Phoenix siempre nos despertábamos a las 12 o un poco más, pero la emoción de lo vivido el viernes y el día de compras se habían llevado mi sueño.
Baje las escaleras aún en mi pantalón de pijama, mi blusita de tiras y mis pantuflas, la casa parecía muy silenciosa así que quizás los demás seguían dormidos, fui a la cocina a servirme un poco de cereal con leche y me lleve mi plato al sofá, no había nada mejor que hacer más que ver la televisión un rato.
Pase junto a las escaleras y me percate de algo que cuando baje no vi, en donde se colocaban las llaves había una pizarra que utilizamos cuando dejamos notas o recados a los demás. Había un papelito doblado atorado en la pizarra, lo tome y era de mis padres.
"quien sea que haya visto esto primero…
Charlie fue a pescar todo el día con Billy y Sam, regresa para cenar como a las 8 y yo (Renne) me fui con él a visitar a las esposas de esos hombres que tiene mucho no veo, volveré para preparar el almuerzo a eso de las 2 aparte tengo una cita con mi aun auto prestado hijo… desayunen cereal o pídanle a Bella que por favor les prepare un desayuno decente… Si eres Bella la que está leyendo (que es lo más seguro) apiádate de tus primos y prepárales algo que sea digno de llamarse comida..
Los quiero, y no destruyan mi casa por favor…"
No podía creer cuanta ocurrencia tenía mi madre para escribir notas, no entendí muy bien lo de la cita con Emmett pero tendría que esperar a hablar con alguno de ellos para preguntarles.
Pase casi una hora viendo un programa sin sentido en la televisión, pero me aburrió tanto que casi me quedo dormida otra vez, casi como a las 11 decidí alimentar a mis primos, sabía que Seth se despertaría en cuanto oliera a comida y una vez que uno se despertaba el otro también.
Prepare unas quesadillas, muy rápido he hice café, había jugo de naranja que papá había dejado preparado en recompensa por no desayunar con nosotros (eso decía una nota pegada a él) y podían prepararse una malteada si querían, yo ya había hecho la comida.
Como predije Seth bajo cuando ya todo estaba servido, y a los minutos llego Leah, yo comí un poco pues no tenía hambre por el cereal pero se me antojó un bocado, después mi prima y yo recogimos y lavamos los platos y vasos, pues Seth tenía que arreglarse para su cita con Ángela.
Mi primo se despidió de nosotras y se fue a la Push a eso de las 12:30. Leah se fue a bañar y yo hice lo mismo, cuando baje nuevamente a la sala, ella estaba pintándose las uñas de negro y ya estaba presentable. Nos quedamos haciendo zapping en la tele, y platicando de cosas sin importancia y del baile del sábado. Pasadita de la 1 llamaron a la puerta y yo fui a abrir pues Leah no podía tocar nada con sus uñas recién pintadas.
-Primita!- fue lo único que escuche antes de sentirme en el aire, que nadie me podía abrazar sin levantarme?
-Hola Jake, cómo estás? Tanto de no verte!- le dije sarcástica.
-Pues aunque uses ese tono, déjame decirte que YO si te extrañaba- me dio un beso en la mejilla y me despeino mientras me hacía a un lado para que entrara, "como en su casa".
-Me acabo de bañar hace unos minutos y vas a esponjar mi pelo- le reclame acomodándomelo de nuevo.
-Wow! Sí que pasar tiempo con mi novia y prima te ha afectado eeeh- le iba a contestar pero me ganaron.
-Mira Jacob Black… preferirías que anduviera toda fea, sucia y descuidada?- le reclamó Leah. Ellos eran así, todo el día se la pasaban peleando, pero así se amaban y de esa forma se lo demostraban.
-Leh- Leh… tú te vez bonita de todas formas y aunque fueras una fodonga yo te amaría así- así le decía cuando se ponían de empalagosos, y en esos momentos era mejor desaparecer si no querías tener un trauma de por vida por tanta "muestra de cariño".
-Ok… ustedes sigan en lo suyo y yo me voy a mi recamara- solo escuche un mm-hm de parte de ellos, no supe si de Leah o de Jake.
Cuando legue a mi recamara me di cuenta que mi celular estaba debajo de la cama, seguramente lo tire mientras dormía, lo recogí y me fije que tenía 3 llamadas perdidas y 5 mensajes de texto. Revisé las llamadas y todas eran diferentes, una de Edward, Emmett y por ultimo Chris… todas me importaban pero más la Edward, aunque ya tenía varios días que no hablaba con mi mejor amigo.
Los mensajes de texto también eran todos diferentes, no sé cómo no escuche mi celular… El primero era…
"Te llame pero no contestaste, tengo una sorpresa para todos… pero en especial para ti..! SORPRESA significa que aunque con este msj te hayas acordado de tu mejor amigo y me llames, no te diré nada! Besos y saludos a todos… Chris"
Le respondí con una disculpa por el olvido y diciéndole que le marcaría más tarde. Lo envié y abrí el segundo mensaje…
"Enana… dile a mi mamá adoptada que no podré llegar a preparar la comida con ella, pero que guise más de lo pensado porque si llegare a comer, Rose me pidió que la ayudará con algo por eso voy más tarde! Aparte creo que llevare un chicle… Aun así nuestra cita no se cancela. Un mega abrazo de oso, no se te olvide el recado"
Le dije que yo no era su recadera para molestarlo pero aun así daría el mensaje, que no se preocupara y que me daba miedo lo que ese par se podía traer entre manos para su dichosa "cita". Lo envié y abrí el otro…
"Bells… no sé si mi tía recuerde que hoy saldría con Ángela, así que por favor recuérdale que llego hasta la cena, besos y cuidense mientras no estoy"
Le mande una respuesta muy corta a mi sobreprotector y cariñoso primo y revise el cuarto mensaje, que por cierto era un número que no tenía registrado…
"Bella cariño, llevan en Forks más de dos semanas y no te he visto, ni tampoco he tenido el gusto de conocer a tus primos, esta tarde la tengo libre y al parecer mi "pequeño" tiene una cita con tu madre, te parece bien si lo acompaño? Un abrazo… Esme"
Me imagino que alguno de sus hijos le dio el número, así que le conteste que no había problema y que aquí la esperábamos. Lo envié y abrí el último mensaje que era de hace media hora…
"Mi madre me pidió tu número y se lo di, espero no haya problema. Que harás esta tarde? Quiero verte porque llevo más de 30 horas sin saber de ti… besos, te quiero"
Le respondí rápidamente a Edward disculpándome por contestar hasta ahora, le dije que estaría todo el día en mi casa, que no se preocupara por Esme y que también lo extrañaba. Lo envié y revise el último, que solo era una promoción sin importancia y lo elimine al instante.
Iba a dejar el celular en el buró, cuando comenzó a vibrar, fue por eso que no lo había escuchado antes, no tenía sonido. Revise, y era un mensaje de Leah, esa mujer está loca, porque simplemente no me hablaba o mejor dicho gritaba desde abajo, lo abrí y comprendí el por qué.
"Si bajas y no estamos, es porque fuimos a dar una vuelta en la moto… regresamos para la comida, antes de las 3… no creo que haya problema en que se quede Jake verdad? Pórtate bien y no hagas travesuras, te queremos"
Todo mundo hacia lo que quería el día de hoy y yo era su recadera... qué bonito! Llegó otro mensaje mientras tenía el teléfono en la mano y yo me quejaba…
"Te parece si voy a tu casa más tarde?, estoy en el consultorio con mi papá ayudándolo a organizar un poco… espero tu respuesta, te quiero"
Solamente le conteste que lo esperaba aquí, no mencione nada de que su hermano y su mamá también vendrían. Además aprovecharía que Charlie estaba de pesca porque Edward aun no le caía muy bien que digamos.
Como ahora me había quedado sola, aunque mamá seguramente no demoraba en llegar, decidí recoger el poco desorden que había en mi cuarto y en diez minutos ya estaba listo. Me recosté en la cama y marque el número de Chris.
-Bella?- fue lo primero que dijo.
-Siip, lamento haber desaparecido estos días, cómo has estado?- me disculpe nuevamente con él.
-No te preocupes, no pasa nada, yo tampoco te había llamado hasta hace rato, solo que olvide que ustedes flojos, se levantan tarde los domingos- se burlaba.
-Hoy ya estaba despierta pero mi celular quedo en silencio y no sé cómo fue a dar debajo de la cama- le comente confundida, y escuche su carcajada del otro lado.
-Te aseguro que no llego caminando debajo de la cama, así que tú lo has de haber tirado- medio le entendí porque seguía riéndose.
-Bueno ya! Dime algo de esa sorpresa de la que hablas- hice un puchero como si pudiera verme.
-No! Porque se arruinaría… pero tengo algo súper emocionante que contarte- me cambió de tema pero aun así quería saber.
-Dime..?
-Estoy saliendo con alguien!- no pude reaccionar ni decir nada, cuando estuve allá, muchas veces lo ayudaba a salir de problemas con las chicas por lo coqueto que era, a ninguna tomaba en serio y ahora esto… sí que era algo emocionante. – sigues ahí?
-Oh! Cuéntame, cuéntame!- le pedí cuando reaccioné – quién es? Cómo se llama? Es bonita? La conozco? Va a la escuela contigo? Son NOVIOS? Oficialmente y todo? La quieres o solo es otra más? Cuando paso? Por qué no me habías dicho?- lo último lo dije en tono reprobatorio.
-Respira… 1… 2… 3… no puedo contestar tanto al mismo tiempo, ya puedes respirar de nuevo?- el muy gracioso se burlaba de mí y no contestaba ninguna de mis mil preguntas.
-Sí, sí, sí, estoy bien, ahora no seas cobarde y cuéntame! Mal amigo- me enfurruñe de mi lado del teléfono aunque no pudiera verme.
Escuche que alguien se reía y vi a mi madre parada en la entrada de mi cuarto remedando mi postura y mi gesto, otra que se burlaba de mí…
-No me causa gracia… es Chris y se ha guardado un secreto muy importante que no me quiere contar- le dije a mi madre para que dejara su jueguito, seguramente Chris escucho porque volvió a soltar una carcajada. Mamá solo entro, me dio un beso en la frente y luego me hizo señas de que iba a preparar la comida.
-Quién te vio allá haciendo tu berrinche?- me conocía súper bien eso no lo podía negar…
-Mamá y se puso a imitarme todavía que el día de hoy, me usan todos como su recadera y mensajera…- le dije aun como niña enojada.
-Ok… esa historia me la cuentas luego, ahora para que ya no hagas berrinche contestare tus preguntas…
-Por fin!- le dije dramáticamente.
-La quiero demasiado, casi tanto como a ti (en el buen sentido claro)… Aún no somos novios, pero tenemos una cita más tarde, y si ella dice que sí entonces será oficial!- me quede otra vez helada, el soltero empedernido había encontrado a su "verdadero amor".
-Sé que estas sorprendida, de hecho también yo lo estoy, no sé qué me pasa cuando estoy con ella, pero siento que no necesito nada más; hasta me olvido un poco de que mis cuatro mejores amigos ya no están aquí- entonces esta chica era muy especial para él.
-Espero de verdad que te diga que sí, tu único defecto es lo coqueto pero si solo lo utilizas con ella entonces no creo que nadie pueda encontrar un mejor candidato que tú- le dije sinceramente.
-Gracias Bellita
-Sigue que aun te faltan muchas preguntas…- le recordé
-Ok… si la conocen, iba en el otro grupo con las chicas esas a las que Leah odiaba, es Danielle, una rubia de piel muy blanca como la tuya, sus ojos son grises, y es un poco bajita- hice memoria y la recordé.
-Oh! Ya sé quién es, es muy bonita y me caía bien, hablamos un par de veces con ella pero nosotras por ser de otro grupo no éramos muy amigas aunque a Leah y a mí nos caía bien… muy buena elección, solo espero que no lo arruines gran tonto- le dije seria.
-De verdad que he cambiado por ella, y no lo quiero arruinar, el día después de que ustedes se fueran yo salí a dar una vuelta por el centro comercial solo, y mi hermana me había encargado algo de una tienda de ropa para mujer, yo solo iba por lo apartado pero ella estaba ahí, comprando también, así que después salimos a dar un paseo, platicamos de muchas cosas y le dije que ustedes se habían ido, ella no lo sabía y les mandó saludos que se me había olvidado dar…
-Muy lindo de tu parte- le dije sarcástica,- pero gracias como quiera, ahora continua- quería saber qué paso después.
-Bueno pues desde ese día hemos salido varias veces, y en la escuela se cambió al que era su grupo, ósea donde yo estoy porque ella tampoco soporta a las chicas que odian a Leah y viceversa…
-Eso es punto a favor para… Danielle con Leah- bromee.
-Eso espero, ya tengo que irme porque tengo cosas que hacer antes de esta noche, deséame mucha suerte y ruega porque ella me diga que sí- me dijo serio, seguramente si estaba nervioso.
-Claro que te dirá que sí, solo demuéstrale que ella es y será la única (mientras dure, que espero sea un largo tiempo)- sinceramente esperaba eso.
-Yo también lo espero, salúdame a los chicos y a tus padres, platícale a Leah lo que hablamos y remarca el punto a favor de Danii… que si todo sale como espero esta noche… ella también estará involucrada en la sorpresa que les tengo para el viernes- me dijo en tono divertido.
-Ya no menciones esa sorpresa si no me dirás qué es- otra vez mi tono berrinchudo hizo presencia.
-Ok, ok, cuídate mucho y dile a los gemelos que se porten bien, te quiero y los extraño un buen- me dijo un poco sentimental.
-Nosotros también te queremos y extrañamos, y el que se debe portar bien eres tu…- bromee.
Cortamos la llamada y baje a ver a mi mamá que estaba en la cocina. La ayude a terminar con la comida mientras le informaba todos los recados, notas y noticias que tenía. Le dije de Emmett y Esme, de los gemelos, de Jake y le conté de la novia de Chris, ella me sabía todo y no tenía que ocultarle nada, aparte de que ya conocía cómo era Chris por cuando estuvo de vacaciones en Arizona.
Iba a poner la mesa cuando Leah y Jake llegaron.
-Llegamos!- grito mi prima como siempre desde la puerta.
-Estamos en la cocina!- le respondió mi mamá también gritando.
-No podrían simplemente usar su tono de voz normal?- les reproche- yo las escucho perfectamente sin que griten.
-Por qué estas enojada?- fue la respuesta de Leah mientras pasaba a mi lado y se dirigía a saludar a mamá- hola tía, puede Jake quedarse a comer?
-Claro que sí! Me encanta que estén aquí, así Bella tiene compañía y yo conseguí un montón de nuevos hijos- lo que a mi mamá le gustaba era el ruido que todos juntos hacíamos.
-Señora Renne… ósea que le puedo decir tía?- pregunto un entusiasmado Jacob.
-Haré de cuenta que no escuche eso de "señora"… y claro que puedes decirme tía o Renne o tía Renne como prefieras- Jake se acercó a abrazarla y la levanto como a mí; Leah y yo solo rodamos los ojos.
-Quién te crees que eres para cargar así a mi mamá adoptada?- pregunto un furioso Emmett que venía entrando por la puerta que los novios habían dejado abierta.
Llego hasta mi mamá y la quito de los brazos de Jake que lo miraba indignado.
-Ella es mi nueva tía! Así que la puedo abrazar como yo quiera!- ambos se veían tan graciosos haciéndose los enojados y mi madre estaba encantada porque se "pelearan" por ella.
-Pero es mi MADRE ADOPTADA!- le señaló Emmett mientras se pegaba más a mi mamá como cuando los niños se escoden de algo tras la suya.
-Ahora resulta que se pelean por MI mamá? Le diré a papá y los dos perderán!- les dije como niña chiquita siguiéndoles el juego.
Jake y Emmett que tenían más o menos el mismo tipo de cuerpo, fuerza y estatura se miraron entre sí y luego se voltearon a observarme a mí… esto no era nada bueno…
-Bellita!- gritaron los dos mientras corrían a mi encuentro, lo último que alcance a ver fue a Esme que también había entrado junto con su hijo y no la había escuchado, mi madre abrazando a Leah y luego mis ojos se cerraron porque quede atrapada entre dos cuerpos enormes en un abrazo colectivo. El aire me faltaba y sentía que me estaba mareando…
-PAR DE IDIOTAS! SUELTENLA QUE NO PUEDE RESPIRAR!- escuche el grito de Leah muy lejano, esta vez sí que con su voz normal no la hubiera oído.
Sentí como el aire llegaba nuevamente a mis pulmones y solo atine a agarrarme de lo que parecía una silla, todo me daba vueltas, por lo que decidí mantener los ojos cerrados.
-Ven cariño, acércate a la ventana para que tomes aire- distinguí que era Esme quien me hablaba y me tomaba de la cintura para guiarme hacia la ventana.
-Ahora si se pasaron niños!- escuche a mi mamá- casi la rompen, toma un poco de agua hija- mamá me puso un vaso en la mano y lentamente lo lleve a mi boca.
Luego escuche dos golpes, seguidos de dos AUCH! Seguramente esa fue Leah.
-Ya se te paso?- pregunto Esme mientras yo abría los ojos.
-Sí, gracias… menos mal que Seth no está- fueron mis primeras palabras cuando recupere totalmente el aire.
Después del pequeño accidente todos nos sentamos a comer, y estábamos riendo de la cara que puse cuando esos dos monstruos me abrazaron. Presentamos a Leah y Jake con Esme, asegurándole que faltaban otros dos. Terminando de comer, la cita de Emmett y mi madre se pospuso para más tarde porque todos nos pusimos a jugar cartas; de mamá esperaba que nos ganara pero la que me sorprendió fue Esme, que les dio una paliza a los muy "expertos" Jacob y Emmett.
Pasamos una tarde muy agradable pero pasadas las 5 Esme se retiró porque Carlisle llegaría a comer después de horas extras en el hospital, así que se despidió asegurando repetir la convivencia otro día. Emmett la llevo a casa y prometió regresar para la "cita" con mamá. Leah y Jake se fueron a la recamara de mi prima a jugar wii "con la puerta abierta" como pidió mamá. Renne se dirigió a su estudio a prepararlo para la cita, (quien sabe que harían esos dos) y yo me fui al patio trasero a leer un poco.
Escuche que Emmett gritaba que había vuelto. Y él y mamá se encerraron en el estudio. Ya casi eran las 6 y pensé en marcarle a Edward para saber si todavía iba a venir, pero mi libro estaba muy interesante y mi celular estaba hasta mi cuarto.
De repente llego Leah con un papelito, me guiño un ojo, me lo dio y se fue. Toda confundida y extrañada lo abrí y leí lo que decía…
"Veo que no estas para nada preocupada porque no haya venido, gracias a tu libro…al menos es interesante? E.C."
Sonreí y lo busque con la mirada en el patio pero no estaba, me iba a levantar del sillón para buscarlo dentro de la casa pero algo me cayó de arriba, un papel hecho bola que recogí y leí…
"Aunque es lindo verte tan concentrada en algo… preferiría que eso no fuera un libro sino mis ojos… E.C."
Me sonroje un poco porque se haya dado cuenta de que cuando me miraba yo quedaba atrapada… como hipnotizada.
Levante la vista y vi que él se asomaba por la ventana que daba al patio trasero de la habitación de Seth.
-Hola…- fue lo único que se me ocurrió decir.
-Hola… si bajo me darás toda tu atención?- me dijo haciendo un lindo puchero.
-Desde la primer nota, es toda tuya- le dije mientras me sonrojaba.
-No borres el rojo de tus mejillas hasta que haya bajado- me guiño un ojo y desapareció. Me ruborice más y comencé a caminar dentro de la casa para encontrarlo.
El bajo corriendo las escaleras sin tropezarse siquiera. Cómo lo hacía? Llego a mi encuentro, y cómo ya no era raro, ni me sorprendí cuando mis pies se despegaron del suelo.
-Por qué todos me hacen lo mismo y solo a mí?- le pregunté cuando ya me había bajado.
-No sé por qué lo hacen los demás pero yo lo hice porque tiene más de un día que no te veía y ya deje de verte lo suficiente por un año- me dijo mientras depositaba un beso en mi frente.
-Vamos afuera- le dije mientras tomaba valor y lo jalaba de la mano.
Las cosas siempre fueron así entre nosotros antes de Tanya, aunque solo fuéramos amigos el me agarraba de la mano, me abrazaba o me daba besos en la frente, y a pesar de todo el pasado me alegraba enormemente que siguiera siendo así.
-Por qué llegaste apenas?- le pregunte cuando nos sentamos donde antes había estado leyendo.
-Mi padre se quedó a trabajar más horas, y yo me quede a ayudarlo a organizar, porque cambió de oficina, ya supe que mi mamá estuvo aquí, y ya escuche los gritos de la tuya y mi hermano que vienen del estudio- me explicó con una sonrisa perfecta en su rostro.
-Quién sabe que están haciendo esos dos, toda la mañana han estado esperando para su "cita", el día de hoy todos me han estado usando de su recadera y mandadera; sin mencionar que casi me desmayo o muero de asfixia.- le dije haciendo un puchero para darle pena.
-En serio?- me pregunto siguiéndome el juego y me abrazo y me atrajo a su cuerpo, eso era más de lo que esperaba pero igual de bien recibido.- por qué dices eso?
-Es que hoy todos me han dejado notas con cosas qué hacer o me han dado recados para otras personas, no soy recepcionista ni secretaria- seguía enfurruñada, no me molestaba para nada hacer lo que me pidieron pero solo quería que Edward me consintiera.- y Emmett y Jacob me aplastaron horrible en un "abrazo colectivo"- lo último si era totalmente cierto, y mi queja también.
-Eso no es justo para una señorita tan linda y tierna como tú; y esos dos deben ser más cuidadosos porque un día si te pueden lastimar- volvió a acercarme más a él, si es que se podía y deposito un beso en mis cabellos, recordándome algo.
-Oye… hable con las chicas y todas estamos de acuerdo en que Emmett tiene razón, regresare a mi cabello castaño- levante mi cara para mirarlo a los ojos a ver su reacción, pues como me tenía abrazada no podía verlo.
Sus ojos brillaban como hace mucho tiempo no recordaba desde antes de que me fuera, brillaban con la misma intensidad del viernes en el claro. Esto era un borrón y cuenta nueva en nuestra relación, porque aunque me costara creerlo, sabía que ya no era como su hermanita, se había dado cuenta, un poco tarde pero lo hizo, de que yo lo veía como un hombre al que amaba con todo mi corazón y él por fin estaba descubriendo la chica linda, la mujer que había detrás de su mejor amiga por la que solo sentía un afecto fraternal.
Lentamente se acercó a mis labios y me beso, era dulce y cálido, nuestro segundo beso, era igual o mejor que el primero, simplemente sus labios y los míos, sin profundizar, era lo mejor que me había pasado en toda mi vida, besarlo.
Nos separamos para mirarnos a los ojos y después de unos largos segundos, perdidos en la mirada del otro nuestras bocas se volvieron a juntar, parecíamos dos imanes con polo opuesto, no podíamos sepáranos el uno del otro… y me encantaba; sus labios sabían a gloria. Sabía que me estaba volviendo adicta con probarlos solo en tres ocasiones.
Un ruido fue lo que nos separó esta vez, el estómago de Edward rugía literalmente, él se puso rojo como lo hacía yo siempre.
-No has comido desde que saliste del hospital verdad?- le pregunte en tono acusador.
-De por sí ya era tarde, no quería que esperaras más o pensaras que ya no vendría- me dijo firmemente mirándome a los ojos.
-Ven vamos a comer- me levante y lo tome de la mano para "pararlo" porque él seguía sentándote.
-Pero solo si de postre me das otro beso- me dijo haciendo un puchero.
-Tal vez…- le dije toda roja de mis mejillas y camine sola dentro de la casa. Ya que él seguía sin moverse de su lugar.
Cuando iba alcanzando la puerta para entrar sentí dos manos en mi cintura y un cuerpo que se pegaba a mi espalda.
-Pensé que querrías que te llevara la comida al patio- bromee.
-Comeré solo si tú comes conmigo- me dijo todo enfurruñado.
-Pero Edward yo ya comí, y aún estoy llena- no cabía un solo bocado en mi de ninguna cosa.
-Bueno entonces comerás un poco de lo que yo coma, si no, no quiero comer.- su puchero de niño berrinchudo ganó.
Así que tendría que hacer un huequito para un bocado, si es que quería llegar al postre…
el mierkoles o jueves.. el kapi k sigue! ya kasi se akaban.. :/ y ntons no se k tan seguido pueda subir :(
nos leemos prontho.. :D
XOXO - Leah
