CAPITULO 21:
*YA LO EXTRAÑABA*
Edward Pov
"Chris aquí, Chris allá, la sorpresa de Chris, extraño a Chris" ya había escuchado suficiente en dos días sobre el tal Chris. Mis nervios de por sí ya estaban alterados con los preparativos de la sorpresa que YO tenía para Bella, durante el baile; pues no le hablo a mi hermana y mi hermano lo arruinaría, pensé en pedir ayuda a Ángela o a Leah pero me arrepentí.
El amigo de Bella, también les tenía una sorpresa, al parecer nadie sabía qué era y eso los tenía muy ansiosos. El tan esperado (por las primas) viernes, llegó y con él la dichosa sorpresa.
Estábamos en la cafetería del instituto cuando exploté. No pude contener mi fastidio por el mismo tema desde el miércoles, por lo que "amablemente" pedí cambiar de tema. Todos me miraron raro y feo por mi actitud pero nadie dijo nada. De todo esto dio como resultado, los planes para una lunada después del baile.
Al termino de clases, apenas iba a cuestionar qué haríamos esa tarde cuando Bella recibió una llamada y después salió casi corriendo hacia el estacionamiento dejándonos a todos atrás y confundidos.
La seguimos con paso lento y cuando ella entro en mi campo de visión nuevamente mi furia reapareció. Ella estaba en los brazos de otro chico, era alto, delgado, pero igualmente musculoso, su cabello era negro como el de Emmett.
Los demás llegaron a mi lado unos segundos después, mientras todos veíamos como el chico le entregaba a Bella un enorme oso de peluche casi del tamaño de ella. Después de eso los oídos de todas las personas en un kilómetro a la redonda, incluyendo obviamente los míos, dejaron de funcionar pues Leah pegó un grito que nos ensordeció a todos.
Llegamos al encuentro y Bella hizo las debidas presentaciones, cuando fue mi turno la cosa se puso tensa, pero como siempre Bella pareció no darse cuenta de ello y me pidió que los acompañara a su casa a festejar que su amigo había ido de visita. Acepte solo porque a ella no podía negarle nada.
Gracias al cielo, mi mamá necesitaba el volvo, lo que me daría un poco de espacio para relajarme y componer mis nervios y controlar los celos que tenía hacia ese Chris.
-Mamá, llegué!- anuncié en cuanto puse un pie dentro de la casa.
-Estoy en la cocina.
Me encamine hacia ella y la encontré preparando algo en la estufa, me acerque y le di un beso en la mejilla, luego me dirigí a buscar un poco de jugo.
-Qué bueno que llegaste Edward, pensé en llamarte para recordarte que me habías prestado tu auto- podía escuchar en su voz la sonrisa que tenía en el rostro.
-No lo hubiera olvidado mamá.
-Lo sé. Ya termine la comida, espero no regresar muy tarde pero por si tienen hambre pueden comer lo que ya deje listo. Eso me recuerda, dónde están tus hermanos y Tanya?
Encogí mis hombros con indiferencia y me deje caer en una de las sillas del comedor, apoyé mis codos sobre la mesa y sostuve mi cabeza entre mis palmas, tirando levente de mis cabellos.
-Emmett fue a dejar a Rosalie, Tanya y Alice con Jasper siguen en la escuela; tenían cosas que terminar para el baile de mañana.
-Está bien querido, qué te pasa? pareces cansado, frustrado y enojado.-Mi mamá sí que me conocía, así era exactamente como me sentía solo que yo le agregaba el adjetivo "celoso".
-No es nada mamá.
-Cariño, eres una parte de mí, sé cuándo le pasa algo a alguno de mis hijos. Cuéntame quizás te ayude un poco… es por Bella?- la mire a los ojos, sorprendido. Nunca hablábamos de ese tema.
-Edward! No mires así crees que no sé toooda la historia, Emmett si me lo cuenta todo, solo que ustedes debían resolver el problema solos por eso nunca dije nada, aunque ganas no me faltaron. Por lo que había notado y escuchado tú, has empezado a hacer las cosas bien con Bella; que es lo que va mal ahora?- se sentó a mi lado y acariciaba mis ya desordenados cabellos.
-Estoy celoso- confesé y escondí mi cara entre mis brazos.- un amigo de Bella de Arizona ha venido de visita y ella había estado muy emocionada por ello desde la semana pasada. No me gusto que hoy cuando fue a buscarlos a la salida del Instituto, la abrazara y le regalara un enorme oso de peluche. Él es su mejor amigo ahora, privilegio que yo perdí por ser tan tonto e inmaduro.
-Cariño, no tienes por qué ponerte así, ella sigue siendo tu amiga, y quizás ahora ya eres lo suficientemente grande como para que afrontes los sentimientos que verdaderamente sientes hacia ella.
Levanté mi cara nuevamente sorprendido por sus palabras. Cómo era posible que mi mamá supiera lo que sentía por Bella incluso antes de que yo me diera cuenta.
Ella suspiró dramáticamente.
-Edward solo tú y Bella eran lo suficientemente ciegos como para no ver que detrás de su amistad, casi hermandad había sentimientos mucho más fuertes hacia el otro. Desgraciadamente ocurrió lo de los padres de Tanya y al brindarle nuestro apoyo a ella; las cosas cambiaron y no precisamente para bien- iba a interrumpir pero me detuvo.- no nos arrepentimos de nada, pues no podíamos dejar sola a Tanya pero me decepcionó un poco la actitud tuya y de tu hermana. Ahora es tiempo que lo arreglen de acuerdo a cómo crean que es conveniente.
-Lo sé mamá; ya le pedí perdón y me disculpe como mil veces, ella es tan buena y bondadosa que me ha perdonado, el problema es que yo no soy capaz de perdonarme a mí mismo por lo que le hice, no todavía… además, ahora tampoco puedo ser solo su amigo, y ahora la llegada de Chris me complica un poco las cosas- de nuevo me sentía abatido.
-Cariño, tú lo has dicho… Chris es su mejor amigo, y tú lo eras antes pero ahora ya no eres capaz de ser solo eso. Entonces, no te preocupes confiésale tus sentimientos a Bella y quizás por fin todo tome el lugar correcto. Cuando eso pase, verás que todo lo malo que pudiste haber hecho dejará de importar, para que puedan seguir juntos hacia delante.
Me quede pensando un momento sus palabras. Ella me quería dar a entender que aunque ahora Bella tuviera un nuevo mejor amigo, yo podría ser más que eso. Cosa que sinceramente prefería. Necesitaba tener todo completamente listo para mañana y poder hacer que todas las piezas encajarán donde deberían.
-Eso haré mamá- le dije mientras me levantaba de la mesa y le daba un gran abrazo a mi madre.
-Estoy orgullosa de ti, cariño. Ahora me voy, para no regresar muy tarde; irás a casa de Bella?- la miré enarcando mis cejas- te dije que Emmett me cuenta todo.- sonrió inocente.
-Creo que sí. Solo tengo que hacer una llamada. Cuídate por el camino, nos vemos en la cena- me despedí mientras ella se subía a mi auto.
-Está bien cariño. Cierras la casa con llave- luego el volvo se perdió al dar la vuelta en la esquina.
Haría lo que mi madre me recomendó, ya tenía todo listo, solo necesitaba de alguien que me ayudara durante el baile en el momento exacto. Lo malo es que debía ser alguien que estuviera en el comité organizador, y solo había cuatro personas con derecho a voto, Alice, Jasper, Tanya y Rosalie. Ninguno de ellos me querría ayudar aunque…
Tome mi celular y marque un número que hacía mucho tiempo no utilizaba. Sonó cuatro veces antes de que me contestaran.
-Edward?
-Rosalie, sé que no somos muy buenos amigos en éste momento, pero necesito pedirte un favor…
Bella Pov
La sorpresa de Chris había sido perfecta, lo extrañábamos mucho, nuestras locuras ya no eran lo mismo sin él; aunque ahora tenía a Emmett y a Edward de nuevo a mi lado, Chris formaba parte de mis "hermanos" también, y ya lo extrañaba.
Estábamos poniendo la mesa entre Ángela y yo, mi mamá estaba terminando de preparar la comida, pues llegaron más invitados de lo previsto, Renne estaba encantada con un adolescente más rondando por toda su casa, a mi amigo ya lo había conocido en mi cumpleaños y en ese mismo instante lo adopto como a uno más de sus "hijos".
Los chicos, Leah y Emmett que había llegado hace dos minutos estaban en el patio trasero, haciendo quién sabe qué, solo podíamos escuchar sus estridentes risotadas. Yo estaba esperando a Edward, que durante todo el día había tenido una actitud muy rara, la comida ya casi estaba lista pero él no llegaba.
-Esperas a alguien Bella?- pregunto Ángela divertida.
-Edward prometió que vendría después de dejarle el volvo a Esme, pero ya demoro mucho, no quiero empezar a comer sin él- le confesé sinceramente pero sonrojándome y escondiendo mi cara entre mi cabello.
-Ay Bella- suspiró dramáticamente- estas total e irremediablemente enamorada- me dijo codeándome suavemente.
-Oh cállate!- respondí empujándola un poco.
-Ok, ya está lista la comida chicas, ayúdenme a traerla a la mesa para sentarnos todos a comer- avisó mamá apareciendo por la puerta de la cocina.
-Renne… aún falta alguien; verdad Bella?- Ángela seguía provocándome.
-He de suponer que si mi hija se ha ruborizado significa que falta Edward, no es así?- yo rodé mis ojos ante la obvia complicidad entre esas dos mujeres para burlarse de mí, y en mí presencia.
-Con ustedes no se puede!- les reproché indignada y ofendida.
Toc, toc, toc…
No pude evitarlo y salí corriendo hacia la entrada principal gritando "ya voy" lo más fuerte que pude. Escuche las risitas muy mal disimuladas de mi madre y mi amiga.
-Por qué has demorado tanto?- exigí en cuanto abrí la puerta.
-Yo también me alegro de verte Bella, te he extrañado muchísimo- dijo Edward sarcástico.- demore un poco charlando con Esme, perdona por hacerte esperar- su tono ahora era dulce y me abrazo depositando un casto beso sobre mi cabeza.
-Está bien, te disculpo; ahora pasemos al comedor porque casi morimos de inanición esperándote- lo tome de la mano y lo arrastre conmigo al interior de la casa.
Cuando llegamos a la mesa, todos ya estaban en sus lugares correspondientes y miraban divertidos y picaros en nuestra dirección, comprendí que todos miraban nuestras manos unidas fuertemente, y ruborizada hasta el inicio de mi cabello, le solté la mano a mí acompañante.
-Hola- fue el seco saludo de Edward, otra vez estaba raro.
-Que gusto verte de nuevo, querido; te esperaban…- mi madre y su bocota.
-Esme te manda saludos Renne, dice que tienen pendiente otro juego; no entendí muy bien- dijo encogiéndose de hombros.
-Bueno hermanito, que bueno que llegas, Bella no nos hubiera dejado comer sin tu tan "ansiada" presencia- Emmett y sus bromas cómo siempre
-Y tú no hubieras esperado ni un segundo por mí, verdad Emmett?- le reprochó su hermano divertido.
-Qué bien me conoces hermanito.
Todos rieron ante su comentario y después le indique a Edward su puesto en la mesa, él amablemente acomodó mi silla para que me sentara y luego él hizo lo propio. Las conversaciones no se hicieron esperar y mucho menos los chistes de Jacob, Seth y Emmett; mi mamá estaba más que feliz escuchando nuestras tonteras y yo estaba más feliz que nadie por tener a todos mis amigos completos nuevamente. Aunque en fondo sabía que aún faltaban algunos.
Mire detenidamente a todas y cada una de las personas que estábamos en la mesa; inevitablemente mi ánimo decayó un poco y los primeros en notarlo fueron dos pares de ojos… unos de mi lado izquierdo y otros de mi lado derecho.
-Qué tienes?- preguntaron dos voces al mismo tiempo.
Ellos se miraron directamente a los ojos, de una forma… no muy agradable, el verde contra el azul, ambas miradas muy intensas y retadoras; no entendía qué les pasaba.
-Estoy bien chicos.
-No me mientas Belly-bells, te conozco y sé que algo te pasa, cuéntame- el tono de Chris era entre arrogante y a la vez cálido, le dio una entonación rara cuando dijo "te conozco", como tratando de probar algo.
-Tiene qué ver con ciertas personas que quisieras que estuvieran aquí?- me susurro Edward al oído, mi mirada estaba perdida hacia el frente no veía a ninguno de los dos pero podía sentirlos muy cerca de mí… a ambos.
-Quizás…
-No te preocupes, te prometo que pronto así será- entonces lo miré.
-No me prometas cosas que no están a tu alcance Edward- le reproche.
-Sé que no puedo hacer nada por darte lo quieres, pero conozco a mí familia, tarde o temprano aunque sea después de meter la pata muchas veces, las cosas volverán a ser cómo eran… mucho mejor en realidad- la intensidad de su mirada me aturdió por unos minutos; hasta sentí que alguien demandaba mi atención nuevamente del otro lado.
La comida se pasó rápido, después de mi "momento" Edward y Chris parecían pelearse por mi atención; tenía tanto de qué hablar con ambos, pero no podía hacerlo con ninguno, si ellos no me dejaban terminar una respuesta coherente a alguna pregunta cuando el otro ya me estaba haciendo otra totalmente distinta.
Preferí atender las bromas de los demás para detener un poco la situación tan absurda en la que estaba, parecía que Edward y Chris estuvieran celosos el uno del otro… realmente ridículo.
Al parecer, Renne se dio cuenta pues me lanzaba miradas divertidas, que iban de un chico a otro pasando por mí en el medio de los dos. Cuando terminamos de comer Leah y Jacob fueron asignados para recoger los platos sucios; más tarde, Seth, mamá y yo nos haríamos cargo de lavarlos.
-Qué les parece si jugamos un partido de basket?- pregunto Chris animado.
-Claro amigo- respondieron Jacob, Seth y Emmett al mismo tiempo.
-Quieren jugar señoritas?- nos preguntó mi primo.
-No…
-Claro que si jugaremos!- respondió mi prima anulando cualquier derecho de expresarme o negarme.
-Hagamos equipos!- gritó Emmett emocionado.- Edward, Jacob y Seth, están conmigo. Chris, amigo, por cuestión de cantidades sería injusto que también te eligiera, comprendes no?
-Claro, no te preocupes, te aseguro que estoy mejor en un equipo de puras niñas- alzó las cejas sugestivamente.
Yo le pegue un codazo, Leah un zape, Jake y Seth lo miraron serios en broma y Edward lo fulminó con la mirada, pero lo suyo si era real… mucho muy real.
-Muy gracioso!- dijo Leah irónicamente.- YO elegiré primero, y quién diga lo contrario, se atendrá a las consecuencias.
Todos levantamos las manos en son de paz, esa chica era espeluznante.
-Elijo a… Jacob, Seth y Edward- la cara de Emmett era realmente un poema. Leah lo había hecho todo a propósito, y sabía que nadie podía negarse.
-Toma eso amigo!, después de todo seremos equipo- se burló Chris de él.
-Esto lo pagarás… bruja!- le dijo Emmett a Leah, ella le hizo señas con la mano dándole a entender que no le asustaba.
-Deja de llorar como nenita y juguemos!- contraatacó.
Todos estallamos en carcajadas por el intercambio de frases tan "fuertes y rudas" de ese par. El juego por fin comenzó, Edward se encargaba de eliminar cualquier posibilidad que tuviera para siquiera tocar la pelota, era muy difícil por la diferencia de estatura, aunque Chris me ayudaba un poco, tapando el camino de Edward, el juego entre ellos parecía ser rudo de verdad, y comenzaba a preocuparme, porque se lastimarán.
Al final ganó el equipo de mis primos causando que Emmett se indignara y comenzara a gritarle a todos que eran unos tramposos, y nos regañó a Ángela y a mí por no ser capaces de según él… "usar nuestros encantos" y distraer a nuestros contrincantes. Por lo cual mejor decidió irse a hacer quién sabe qué locuras con mi madre.
-Vamos a ver si hay algo divertido en la tele, si no, ponemos una película, les parece?- propuso Jake; y todos asentimos.
Estuvimos buscando algo decente en la televisión, pero era un caso perdido, Seth buscó una película y la puso, casi nadie le prestaba atención, más que Ángela y Leah; Seth o Jacob, ocasionalmente le preguntaban cosas a Chris, que el respondía alegremente. Aun teníamos una plática él y yo pendiente, no me había contado nada sobre Danielle y estaba ansiosa por saberlo todo. Pero no era el momento todavía.
El "problema" que se sucinto en la hora de la comida, volvió. Edward y Chris solicitaban mi atención en temas totalmente opuestos sin darme tiempo a contestarle a alguno de los dos. Y me desesperé…
-Ya paren con esto!- todos se voltearon a verme pero Edward y Chris bajaron sus cabezas apenados.
-Qué han hecho ahora?- pregunto Leah divertida.
-Los dos me hablan o preguntan algo y cuando estoy a punto de siquiera contestar… el otro, me interrumpe con otra pregunta u otro tema totalmente opuesto; es frustrante, y ya me desesperé.- solté todo muy rápido y luego camine a donde Ángela tenía la cabeza de mi primo recostada en su regazo.
-Quítate!- demande aún frustrada.
-Oye!- reclamó mi primo, pero se levantó de las piernas de su novia.
Me acosté sobre Ángela, como segundos antes había estado su novio y me dispuse a ver el resto de la película sin prestarle atención a ninguno de los dos ridículos aquellos.
-Que siga la película…- exigí mientras sentía las manos de mi amiga acariciar mi cabello, ayudando a relajarme.
-Creo que alguien se enojó…
-Creo que algunos están celosos…
-Creo que alguien debe conseguirse su propio novio…
-Esto es tan divertido…
-Esto es ridículo…
-Tú eres el ridículo…
Todos esos murmullos se escuchaban mientras la película seguía, pero mi mal humor aún no se iba así que silencié a todos con un sonoro…
-Shhh!
-Bella de verdad lamento la actitud que tuve todo el día de hoy- Edward parecía arrepentido de verdad.
Estábamos fuera de mi casa, ya era hora de que los hermanos Cullen regresarán a casa, Emmett seguía despidiéndose de todos adentro.
-Parecías un niño berrinchudo- me burlé- por qué solo no me dices lo que sucede?
-No es tan fácil… además es vergonzoso- dijo bajando su cara.
-Oh! Edward Cullen esta ruborizado- exclamé divertida.
-No es gracioso Bella!- me dijo serio.
-Si lo es!
-No, no es gracioso que te burles de mis sentimientos- puso un lindo y tierno puchero en su rostro.
-Está bien, no me burlaré de tu sensibilidad, pero dime qué ocurre.
-Estoyceloso.
-Qué? No entendí nada de lo que dijiste…
-Dije, que: estoy celoso!- no pude evitarlo y solté una risita.- dijiste que no te burlarías!- me regañó.
-Lo siento, pero es que debí haberlo notado antes, soy muy ingenua- rodé mis ojos ante tal afirmación.- no tienes ninguna razón para estar celoso, Chris solo es mi amigo, y tanta euforia es porque ya no lo veo cómo antes, ósea a diario- hizo una mueca de disgusto- no seas tontito, sabes que aunque podrían matarme si escuchan esto…- me detuve para confirmar que nadie nos escuchara- te quiero más a ti que a cualquiera.- instantáneamente me ruboricé.
-Me encanta oír eso…- me abrazó fuertemente.
-Además Chris, tiene…
-Bellita! Ya nos vamos- Emmett apareció antes de que pudiera terminar de hablar y como siempre, me levanto en aire apretándome hasta marearme.
-Déjala respirar Emmett!- lo regañó su hermano.
-Uy! Perdón- sonrió inocentemente.
-Manejas con cuidado oso! Le das un beso a Esme de mi parte.
-Claro que sí enana. Nos vemos mañana en el baile… ah no! Lo olvidaba, dile a Leah que tenga todo listo para la lunada, vengo como a las 6:00, en una hora me da tiempo de arreglarme. Tengo que pasar por Rose a las 7:00 y si me retraso un minuto, soy hombre muerto- rodee los ojos.
-Está bien Emm, yo le digo, aunque seguramente acabaré haciéndolo todo yo.
La risa de Emmett se hizo presente, después de un nuevo abrazo se montó en su jeep, esperando a que su hermano lo siguiera.
-Quería pasar tiempo contigo antes del baile- confesó Edward.
Lo miré con mala cara. Durante el camino a casa, Chris me pidió que lo acompañara a Seattle por la mañana, tenía cosas qué hacer, aunque no me dijo que, además de que Leah había conseguido una cita en el salón de belleza de su amigo, para cambiar mí cabello; así que no podría complacer a Edward. Debió comprenderlo por la cara que puse, porque él me miró dolido.
-Lo lamento de verdad, prometí a Chris acompañarlo a hacer sus cosas, y Leah me mandó a hacer otras tantas. Te prometo que en la lunada no me apartaré ni un segundo de ti.- trate de animarlo un poco.
-Está bien- parece que funcionó, pero una sonrisa "maquiavélica" apareció en su rostro, avecinando nada bueno para mí- ahora… como veo que te gustan tanto las sorpresas- rodee los ojos ante su acusación- te quiero… prevenir, que yo también te tengo una para mañana. He trabajado duro para que todo salga perfecto, como te lo mereces…
Otra vez, nos quedamos enganchados con la mirada. Por más que quisiera, no podía dejar de mirarlo. Luego un ruido de claxon nos sacó del trance. Emmett estaba tocando la bocina del jeep y hacia muecas de asco. Yo le enseñe la lengua y su hermano le rodó los ojos. Me dio un peso en la frente y luego se dirigió al auto; espere a verlos doblar en la esquina y entre a mí casa.
-Y bien…? Ahora sí cuéntame!- exigí.
Chris se quedaría en mi casa, hasta el lunes por la tarde, nos había dicho que en Phoenix no habría clases hasta el martes, pero no dijo ninguna otra cosa importante, se limitó a contarnos cosas irrelevantes que nos habíamos perdido, y muchos chismes, de la escuela. Pero no había dicho ni una palabra de Danielle y eso es lo que mi chismoso cerebro quería.
-Te pedí que me acompañaras mañana temprano a Seattle porque tengo que ir a recoger a Dani,- me miró esperando mi reacción.
-Siii!- me pare a brincar como lo hacía Leah y agitar mis brazos en el aire, Chris me miraba más que divertido.
-Te pareces tanto a tu prima- afirmó.
-Oh! Déjame en paz! Por qué no habías dicho nada? Los chicos también están ansiosos por saber más de ella y tú no has soltado nada de nada.- lo mire feo.
-No quería decirles nada, hasta mañana que ella llegara, recuerda que ella es parte de la sorpresa. Pero te dije a ti, porque eras la más comprensiva y madura de todos, al menos eso pensaba antes de que te pusieras a brincar y gritar igualito que Leah.- le lance una almohada de mi cama.
-Eso es todo lo que tienes que hacer mañana en Seattle?
-Sí; por mi parte sí. No sé si Danielle quiera comer o comprar algo antes de que regresemos a tu casa; aunque Leah me advirtió que si tú no te presentabas en una dirección que me dio en punto de las 11 tendría que regresar caminando a Phoenix. A dónde exactamente tengo que llevarte?- pregunto confundido.
-Oh… eso. Verás todos por acá han pedido que cambie mi pelo, y yo estoy más que de acuerdo con todos; así que vamos a una estética. Si tu novia ya llego, pueden ustedes ir a comer algo, mientras yo hago lo que tengo que hacer; te parece?- no quería aburrirlos de la misma forma que yo lo iba a hacer.
-Mañana con forme se desarrollen las cosas, vemos que hacemos. Ahora explícame algo…
-Qué?
-En la tarde, mencionaron algo de un baile; de que rayos exactamente hablaban?- había olvidado ese pequeño detalle por completo.
-Es cierto! El baile de Bienvenida, en el Instituto es mañana- lo mire acusadoramente- si tú me hubieras dicho que vendrías te lo habría advertido, pero por guardar secretos mira lo que sucede; no sé qué vamos a hacer ahora.
-Bueno, cálmate. Tú crees que a mí me dejen pasar, aunque no sea un alumno?
Reflexioné un poco su pregunta; era la segunda semana de clases, aunque quizás hubiera algún que otro profesor por ahí de chaperón seguramente no se daría cuenta de que Chris no estaba matriculado en la escuela; y pensándolo bien, Danielle llegaría a tiempo, y así no iría solo. Seguro a Leah le encantaría tener a dos personas más en su "grupo" y después, todos disfrutaríamos en la lunada.
Chris me miraba divertido, mientras yo tenía mi cara de "pensando…".
-Será estupendo! Tú puedes ir con Danielle, y todo saldrá genial. No creo que haya problemas para que ustedes entren; solo entre compañeros nos daríamos cuenta que no están matriculados, el único inconveniente es que tendrás que comprarse ropa. Porque Leah ya nos compró la nuestra desde el fin de semana pasado. O quizás las chicas podrían prestarle algún vestido a tu novia y solo tú comprarías tu traje. No sé de eso se encarga Leah, tendremos que preguntarle…
-No! No quiero que sepan que Dani viene, hasta que la vean. Igualmente, mañana vemos ella qué dice y si está de acuerdo, mientras tu estas en la estética ella y yo podemos ir a comprar lo necesario.
-Oh! El coqueto Chris ahora es tan lindo y tierno, además de que esperara ordenes de su novia!- me burle y el solo atino a lanzarme la almohada de vuelta.
-Mira quien lo dice, la que no puede ni siquiera lanzar o atrapar un balón de basket porque se queda embobada viendo a un chico, y la que deja que todos sus amigos mueran de inanición porque ese mismo chico no llegaba- me hizo muecas y puso unos "ojitos" según él, de chica enamorada.
-Pff!- lo mire indignada.
-Jajaja. Está bien, esto es un empate- declaró después de burlarse de mí.
-Oye esto me recuerda… qué rayos fue lo de esta tarde? Peleándote con Edward por mí atención?- le reclamé y lo único que él hizo, fue soltar otra estridente risotada.
-Eso fue tan divertido! Obviamente él esta celoso de mí y yo solo quise hacerlo enojar un poquito- puso cara de niño bueno.
-No le veo el chiste. Y tú que dices presumir de una gran madurez mira cómo te comportas!- le eche en cara.
-Soy maduro.- puso cara seria- pero es que fue realmente divertido, y luego cuando nos regañaste- otra vez volvió a reír y su cara de "maduro" no duro ni treinta segundos.
-Tengo sueño, nos vamos mañana a las 9 según tú, así que vete a dormir. Y te prohíbo que vuelvas a hacer lo de hoy por el resto de tu visita, entendiste?- lo empuje fuera de mi recamara y cuando hubo salido totalmente le cerré a puerta en la espalda.
-Uy que genio! Pobre de Edward!- y escuche como se alejaba por el pasillo hacia la recamara de invitados aun riéndose.
Unos minutos después, cuando ya me había duchado y pesto mi pijama; asomé mi cabeza al pasillo y grite "Buenas noches a todos! Los veo mañana".
Ya eran un poco pasadas de las 10 y estábamos a punto de llegar al aeropuerto de Seattle. En casa Ángela y Jacob llegaron en la moto de éste último cuando Chris y yo íbamos de salida. Casi vivían más en mi casa que en casa de Ángela. Las chicas iniciarían la "sesión de belleza" de la que gracias a Dios solo me tocaría la última parte; y como regresaríamos con Danielle, seguramente a ella también le tocaría algo, cosa que me alegraba, no tendría que sufrir sola.
Mis padres, estarían en casa hasta que nosotros lo hiciéramos, después, irían solos a cenar mientras estuviéramos en el baile, nos costó un poco convencer a Charlie de que nos dejara hacer la lunada pero mamá ayudo bastante. Regresarían a casa más o menos cuando nosotros estaríamos en la playa. Nos advirtieron que cualquier emergencia llamáramos sin demora, y que si necesitábamos regresar a casa, fuéramos a la de Ángela que estaba obviamente más cerca, y luego los llamáramos.
En el camino a Seattle, Chris me conto cosas de él y su novia, y me explicó todo lo que tuvo que hacer para poder llegar a Forks. Su papá es abogado, y tuvo que venir a Seattle por un caso y Chris planeó todo a partir de ahí. Su padre regresaba el viernes, así que él faltaría a clases ese día para poder viajar en avión y alcanzarlo antes de que se fuera. Porque el jovencito no quería venir sin auto y no lo dejarían manejar desde Arizona hasta Forks. Danielle no pudo convencer a sus padres de faltar el viernes, porque si quería venir tenía que obedecer, por lo que ella llegaba hasta hoy. El lunes que regresaran, los dos lo harían en un vuelo y dejarían el auto de su padre en el aeropuerto; ya que el señor debía regresar el martes. Y con tal de complacer a su hijito, tomaría un vuelo por la mañana y cuando llegara, él recogería el auto.
Más que un plan, fue suerte que el viaje de su papá, la falta de clases y la coordinación que hizo Chris, le dieran resultados. Pasaríamos dos días muy divertidos.
A las 10:30 el vuelo de Danielle aterrizó y nosotros llegamos justo a tiempo, para no hacerla esperar.
-Dani!- gritó Chris sobre el murmullo de todas las personas para que ella nos ubicara.
Danielle, vestía sencillamente, jeans, una blusa entallada color blanco y una linda chaqueta de cuero y unas botas de tacón muy alto del mismo tono café de su bolsa; su maquillaje era un poco cargado en los ojos, y parecía sentirse mucho más cómoda con la ropa justa que yo. Traía una pequeña maleta de ruedas que Chris se ofreció amablemente a llevar.
-Dani, ella es Bella; Bella, Dani es mi novia. Ya se han visto y hablado así que ahora conózcanse- bromeó Chris.
-Hola Danielle, por fin tengo en frente a la chica capaz de corregir y mantener a raya al coqueto sin remedio de Chris- le dije mientras la abrazaba tímidamente.
-Oh y no creas que fue fácil- me dijo en tono confidente y luego reímos, mi amigo solo rodo los ojos y negó con la cabeza.
-Aunque me encanta que se burlen de mí en mi presencia, debo llevar a alguien a una estética si no quiero regresar caminando a Arizona- se hizo el ofendido y camino hacia la salida, dejándonos a nosotras atrás.
Las dos lo seguimos, mientras seguíamos riendo, platicamos un poco más de cosas sobre Chris, y ya de camino a la estética le contamos a Danielle sobre el baile; ella parecía más que fascinada por asistir, así que imagine que la sesión de belleza que le esperaba en casa, no le molestaría en absoluto.
Chris se ofreció a comprarle todo lo que necesitara, pero ella dijo que no era necesario; ella se podía comprar las cosas, y era un pretexto para un nuevo vestido y zapatos. Quedamos en que Chris llevaría a Dani, a comer algo ligero y luego irían de compras. Cuando yo hubiera terminado les llamaría para encontrarnos y regresar a Forks.
-Bueno Bellita, no te vayas a mover de aquí, si te pierdes quédate en el mismo lugar y yo te buscaré- me decía Chris como a un niño pequeño le dice su mamá, yo le enseñé la lengua y Danielle rió.
-Déjate de payasadas, no demoren mucho comprando porque recuerden que es una hora de camino a Forks; cuando termine, les llamo para que nos reunamos. Está muy fácil llegar al centro comercial si haces lo que te dije Chris- lo amenacé con la mirada, no quería que se fueran a perder.
-No te preocupes Bella, yo me encargo que siga al pie de la letra tus instrucciones- me aseguró Dani. Yo le sonreí abiertamente.
-Mejor entra y nosotros nos vamos antes de que sigan utilizándome para sus burlas- reprochó Chris supuestamente ofendido.
Yo me reí y observe como Danielle le daba un beso en la mejilla y milagrosamente Chris ya no estaba indignado, me reí más. Pero se veían tan tiernos juntos.
Una hora y cuarenta minutos después… yo estaba en un taxi camino al centro comercial para reunirme con los chicos en la tienda de zapatos que me dijeron. Al parecer como muy rara vez, Danielle había encontrado un sencillo pero lindo vestido gris, rápidamente. Luego fueron por el traje de Chris, y compraron una camisa y corbata que combinaran con el vestido de su novia; también tenían los accesorios de Dani; solo faltaban zapatillas, porque Chris había llevado unos zapatos de vestir negros, así que él no necesitaría comprar.
Llegue a la tienda donde los novios ya estaban pagando la mercancía. Salimos con las bolsas de las compras hacia el estacionamiento y emprendimos el viaje de regreso a Forks. En el camino pude conocer un poco más a la novia de mi amigo, se parecía a Leah en cuanto a sus gustos de música y ropa, pero su actitud era un poco más como Ángela y yo. Mejor dicho era un intermedio entre nosotras y mi prima.
Íbamos intentando adivinar las distintas reacciones de los chicos al conocer a la novia de Chris. Y también le describimos a ella, los chicos que no conocía, como Emmett, Ángela y Edward, además de los adultos. Le comente que quizás compartiría habitación conmigo, porque Chris tenía la de invitados, pero entonces recordamos a lunada; y quizás con tantas personas a Leah se ocurriría una pijamada para el domingo. Por lo que a fin de cuentas no dormiríamos como se debe las dos noches que ella estaría en Forks.
Íbamos llegando a la casa, cuando Leah salió con cosas en la cabeza y traía lo que parecía un gorro en las manos. Frunció el ceño al no reconocer a la chica que venía en el asiento del copiloto, y se confundió más al verme salir de la parte trasera del auto.
-Ok…? Quién es ella?- pregunto sin ninguna delicadeza.
-Leah, ella es Danielle mi novia. Ya sabías de ella, y si te esfuerzas un poco la recordarás- le dijo Chris mientras acercaba a su novia jalándola de la mano.
-Oh!- Pego un grito,- eres tú!- corrió a abrazarla. La novia de Chris se rió y también la abrazo.
-Veo que si me recuerdas- le dijo divertida.
-Claro que sí, solo fue un momento de confusión; me alegra mucho que hayas venido, nos la pasaremos en grande, tenemos un baile hoy pero seguro que encontraremos un vestido que te quede; después tenemos una lunada en la playa cerca de la casa de mi cuñada y novio, y ahora que somos más pediré permiso para hacer una pijamada en grande la noche del domingo, pasaremos el mejor fin de semana.- dijo todo de un solo respiro súper emocionada, nosotros solo la mirábamos sorprendidos de que aun tuviera aire para seguir respirando.
-Prima, no te preocupes por el baile, mientras yo solucionaba lo de mi cabello, ellos compraron lo necesario para asistir- le dije orgullosa de haber hecho todo sin su ayuda.
-Sí, y ya le dijimos de los planes hechos y los que están en proceso- anunció Chris.
-Y me encanta la idea del mejor fin de semana, porque a eso hemos venido, no amor?- pregunto a su novio.
-Por supuesto!- contesto alegre.
-Oh! Se ven tan lindos!- mi prima aplaudió y empezó a brincar, de nuevo.
-Bueno, parece que en cualquier segundo la lluvia comenzará a caer, así que mejor entremos- invité interrumpiendo los brincos de Leah.- qué traes en las manos Le?- pregunte intrigada.
-Oh! un gorro para ti, les dije a los de la estética que te dieran uno, y pensé que quizás lo habían olvidado, no quiero que nadie te vea aún, y puede haber espías en la calle- hizo ademanes de observar a todos lados como una espía, sí que estaba loca.
-Pues si se lo dieron allá, ni siquiera nosotros la hemos visto- dijo Danielle- me moría de curiosidad pero no ha aceptado dejarme ver ni un solo mechón- me miraba acusadoramente, ella era realmente muy simpática.
-En la estética me dijeron que eran ordenes de Leah, tú no tienes ni idea de lo que pasa cuando no sigues dichas ordenes, por eso no te he dejado ver ni un solo cabello- le expliqué fingiendo que me estremecía de miedo. Danielle solo sonrió.
-No exageres!- respondió Leah.- ahora entremos que solo nos quedan 4 horas y media para arreglarnos- Chris y yo rodamos los ojos mientras Leah jalaba a Danielle del brazo, dentro de la casa.
Los chicos, estaban todos ahí, mamá, papá, Jake, Seth y Ángela. Todos le dieron una muy buena bienvenida a Danielle y Renne poco le faltó para ponerse a brincar como Leah por la nueva invitada. Aunque no lo expresaba, a mi papá también le encantaba tener la casa llena de "niños".
Mis primas, se habían hecho cosas que a Danielle y a mí ya no nos daban tiempo… gracias al cielo. Aun así recibí, manicura, pedicura, una que otra mascarilla, me depilaron las piernas, Leah me metió al baño para ponerme no sé qué cosas en el cabello pero sin que nadie lo viera aparte de ella.
-Oh! Bella… te quedó GENIAL! Ahora eres totalmente tú!- no podía evitar brincar dentro del pequeño espacio, yo también estaba muy a gusto con el resultado, el tono era igual al mío original, esperaba que todos reaccionaran como Leah.- a Edward le encantará! Te apuesto a que se le abrirán tanto los ojos y la boca cuando te vea con tu vestido azul y tu cabello castaño que tendremos que darle una toalla para que seque su baba.
Yo rodé los ojos por sus palabras pero, por dentro esperaba que en verdad le gustara el resultado final; a él y a Emmett.
Las chicas en la recamara rogaron por verme también pero Leah no las dejo ver absolutamente nada, a mí no me importaba tarde o temprano lo verían, qué más daba si era en ese momento? Cuando terminó de ponerme lo que sea que fuese, me cubrió la cabeza con una toalla y me llevo a la recamara nuevamente.
Todas nos arreglábamos entre sí, y mamá subió en un momento de la tarde para ver si necesitábamos ayuda, a ella Leah tampoco la dejo ver mi cabello, pero le pidió que por favor ayudara a los chicos, pues no quería que fueran a arruinar algo.
Mi madre, accedió y luego se escuchó como los mandó a bañar a todos, pues al parecer habían estado solo jugando, y ni siquiera los zapatos habían limpiado. Después de eso mamá, le traía informes regulares a Leah del progreso de los chicos; y podíamos escuchar las burlas de Charlie hacia ellos, aunque después también recibió regaño por no arreglarse para la cena con mamá.
-Danielle, tu vestido es muy bonito. Tuviste suerte de encontrarlo tan rápido.- la elogió Leah.
-Verdaderamente… también al encontrar unos zapatos que combinaran a la perfección.- nos mostró la caja donde seguían guardados.
-Son preciosos- dijo Ángela.
-Bueno ya son las 6:10 y a las 7 viene Edward por Bella, Emmett se acaba de ir con as cosas listas en su jeep- nos informó mamá adentrándose en el cuarto- los chicos ya están vestidos de la mitad de abajo y tienen solamente la camisa puesta, los he dejado "castigados" en la sala para que no se ensucien ni se arruguen.
-Muy bien tía, muchas gracias, nosotras ya nos vamos a vestir, quieres quedarte para que nos des el visto bueno?- le propuso Leah.
-Oh! Claro que sí, solo déjame ir por la cámara, que ya la tenía lista en mi recamara para esta noche- yo rodé mis ojos y las otras chicas sonrieron agradecidas.
Renne llegó con la cámara fotográfica en la mano, y nos tomó fotos así como estábamos, según ella para después comparar el antes y el después. Ángela quiso ir primera y se metió al baño a ponerse el vestido, luego salió y se sentó en la cama para ponerse las zapatillas; después fue el turno de Dani, se puso el vestido y luego salió a ponerse los zapatos, luego fue Leah y al final fui yo, solo que a diferencia delas chicas no me puse las zapatillas aún para evitar posibles riesgos antes de tiempo.
Mamá tomaba fotos de todo y estaba muy impresionada con mi vestido, pues era corto y un poco escotado, a pesar de que yo era su hija y Leah su sobrina, ella nos elogió a todas por igual y ayudó a acomodarnos alguno que otro detalle del vestido y los zapatos.
Una vez vestidas todas comenzaron a maquillarse, Leah lo hizo conmigo, y mi mamá ayudaba a Danielle y Ángela, aunque solo con algunos detalles pues ellas solas lo hacían muy bien. Yo solo me quejaba de todas las cosas que mi prima me echaba encima, pero al final valió la pena porque la del espejo no parecía yo. Mis labios eran de un tono rosado, muy natural, prácticamente de mi color solo que bastante más brilloso, mis ojos tenían delineador negro en su contorno y una sombra azul con plata, mis pestañas eran súper gruesas y largas, mis pupilas de veían más "chocolate" de lo que nunca se habían visto; todas aplaudieron el trabajo de Leah.
Mi prima se maquilló ella misma, pero necesito un poco de ayuda que mamá le brindó, al final todas teníamos sombras que combinaran con nuestra ropa y accesorios, la más "natural" de todas era Ángela, pues su vestido era negro con dorado y eligió pinturas que se parecían a su tono de piel, por lo que no se veía tan "diferente". En cambio las más cargadas eran Leah y Danielle, no se veían exageradas, al contrario se veían perfectas pero a diferencia de nosotras ellas si llevaban color en sus labios y mejillas.
Una vez maquilladas, vestidas y calzadas, solo faltaban los últimos toques a los peinados, Dani lo llevaba suelto y totalmente liso, mamá le pasó la plancha en algunos mechones por última vez. Ángela llevaba un recogido en la parte de la nuca, muy sencillo y bonito, Leah le ayudó a colocarse un broche en negro con detalles dorados de forma que resaltara más el peinado. Leah, llevaba solo un lado agarrado con una peineta que combinaba a la perfección con su vestido, y como prácticamente lo llevaba suelto, le dio los últimos toques con la tenaza para que sus rizos no se deshicieran.
Y como siempre al final, solo quedaba yo! Mi prima se colocó detrás de mí para que las otras tres mujeres pudieran apreciar mi cabello, lentamente desenroscó la toalla que tenía y luego todos mis mechones marrones nuevamente cayeron sobre mi espalda.
Todas se quedaron con la boca abierta, sin saber qué decir; de pronto mamá corrió a abrazarme y sentí como se estremecía, con la voz rota me dijo.
-Te vez preciosa hija, estoy tan orgullosa de ti- no entendía del todo que estuviera llorando, pero la abrace muy fuerte y agradecí por sus palabras.
-Oh Bella! Si antes te veías linda ahora estas hermosa- dijo Dani también emocionada, le respondí un tímido gracias.
-Bellita, sin duda este es tu color!- fue lo único que me dijo Ángela antes de darme un abrazo ella también.
-Ya dejen de alagarme porque me pondré más roja, y entonces mi vestido no combinará- todas rieron por mi ocurrencia.
Entre todas ayudaron para crear suaves ondas en las puntas de mi cabello, dejando la parte de arriba lisa, cuando terminaron Leah le dio a mi madre la diadema que había comprado para que me la colocara. Después, miles de flashes fueron emitidos de la cámara de mi mamá, cuando solo faltaban diez minutos para las 7 las chicas bajaron para encontrarse con los chicos y para que mamá pudiera tomar fotos. Yo quería bajar pero no me querían dejar, hasta que pude convencerlas prometiendo que cuando Edward llegara subiría para que me viera bajar las escaleras.
Fui la primera en bajar después de Renne, porque quería ver la cara de los chicos cuando vieran a sus novias; ellos y papá estaban esperando al pie de las escaleras; yo llevaba unas sandalias evitando los tacones lo más que pudiera y aun así la cara de los cuatro hombres no daban crédito a lo que veían.
Inmediatamente mi cara se tiñó de un rojo intenso, cuatro pares de ojos totalmente abiertos, tanto que parecía que se saldrían de sus cuencas, la escena era tan graciosa que mi madre no perdió tiempo y les tomó una foto a las cuatro estatuas que me observaban sin moverse ni un milímetro.
El flash de la cámara los hizo reaccionar y todos comenzaron a hablar al mismo tiempo, no entendía absolutamente nada; pero predominaban las palabras: cabello, hermosa, vestido, castaño y zapatillas. Y como si lo hubieran ensayado todos dijeron al mismo tiempo…
-Tendré que hablar con Edward seriamente!
Mamá y yo rodamos los ojos y después todos nos soltamos a reír… escuchamos que Leah nos apresuraba desde arriba porque ya quería bajar así que todos se turnaron para decirme lo que opinaban de mi look.
-Primita, te ves súper wow!- dijo Seth mientras alzaba sus pulgares, luego se puso serio y me advirtió- No quiero que te me pierdas de vista en el baile, de acuerdo?- le rodé los ojos pero no dije nada.
-Espero que Leah no se enoje por lo que diré pero creo que serás la más linda de todo el baile Bellita!- Jake me tomo de mano e hizo que me diera un vuelta, y mi rubor apareció otra vez.
-Aparte de cuidar a mi novia tendré que cuidarte también a ti, porque seguramente llamarás la atención de muchos… compañeros tuyos- me dijo Chris haciendo una mueca de molestia cuando dijo "compañeros"; yo le enseñe la lengua como niña chiquita y luego lo empuje del hombro.
-Pequeña, te ves hermosa, estoy pensando seriamente el no dejarte ir- me dijo Charlie serio, me entro el pánico.
-Papá! Pase por mucho para quedar como estoy, no es justo que ahora no valga la pena mi sufrimiento.- le hice un tierno puchero.
-Está bien, me conformo con saber que llevas a tres guaruras contigo además del Edward ese…- también hizo una mueca que me pareció muy divertida, me acerqué a él y lo rodee en un fuerte abrazo, sentí un flash y luego vi a mamá con lágrimas en los ojos.
-Oh Renne! No seas dramática, ni yo que soy el padre lo he hecho!- se burló mi papá de ella.
-Oh cállate! Yo puedo llorar cuando quiera y ahora quiero hacerlo! Mi niña se ha convertido en toda una mujer, tengo derecho a derramar lágrimas de orgullo y felicidad.- luego se cruzó de brazos y se hizo la indignada.
Papá se acercó a ella para arreglar su metedura de pata y yo aproveche a anunciar a las chicas para que bajaran de una vez, porque ya casi llegaba Edward.
-Ok… caballeros con ustedes… Danielle!- hice una reverencia hacia las escaleras y una hermosa chica rubia apareció en el pasillo al final de los escalones.
La cara de Chris era demasiado graciosa, podría jurar que vi un hilito de saliva escurrir de la comisura de sus labios; nuevamente mamá le tomo una foto y con eso reaccionó. Los chicos le dieron palmadas en la espalda para que caminara al encuentro con su novia; la cual parecía más que satisfecha por la expresión que causo en su novio.
-Te ves hermosa, como siempre Dani- le dijo Chris en tono cariñoso, Seth y Jacob le chiflaron y aplaudieron.
La pareja se besó tiernamente por unos segundos y luego se hizo a un lado para dejar libre las escaleras a la siguiente chica.
-Después de una linda rubia; con ustedes una morena de fuego, súper sexi!- aunque me dio pena decir eso, Leah quiso que esas palabras utilizara para describirla; ella y sus locuras.
Como si de una modelo profesional se tratara, mi prima comenzó a descender los escalones tranquilamente; el payaso de su novio corrió a esperarla a que bajara totalmente y luego se postro a sus pies haciendo reverencias como a los emperadores. Leah, más que encantada por el espectáculo de su novio lo levanto y le plantó un beso no apto para menores, seguramente no se habrían despegado en un buen rato si no hubiera sido por el carraspeo incomodo de mi papá.
-Me pregunto si al ser gemelos también yo me vería así de sexi con vestido?- la pregunta de Seth nos sorprendió a todos, y lo miramos como si fuera un fantasma- que? Simple curiosidad pff!
-Mejor no hay que averiguarlo, quieres hermanito?- se burló Leah- no sé si mis ojos puedan soportar tal atrocidad.
Todos reímos por el comentario de Leah, y Seth se "ofendió"; por lo que camino al pie de las escaleras y con una voz sumamente grave y fuerte anunció.
-Y ahora con ustedes… Mi novia, la chica más linda, tierna, dulce y comprensiva de todo el planeta Tierra! Le guste a quién le guste y le pese a quién le pese. Si alguien tiene algo que objetar que me lo diga- uso un tono amenazador para decir lo último.
-Tranquilo hijo, ya sabemos que estás enamorado de tu novia, que es la mejor chica de todas, no tienes que ponerte violento- le dijo Charlie y todos reímos.
Una muy ruborizada Ángela, apareció en la cima de las escaleras, su cara se parecía mucho a la mía, me di pena a mí misma.
-Gracias amor, no tenías por qué exagerar- le dijo a su novio mientras se abrazaban fuertemente.
-Si no estaba exagerando!- le contesto mi primo mientras la deba un sonoro beso en la mejilla.
-Bueno chicos, un volvo plateado acaba de estacionarse en la acera. Lo conocen?- avisó Danielle. Leah me empujo literalmente a que subiera las escaleras para ponerme las zapatillas, mamá corrió conmigo para ayudarme pero yo le pedí que se quedara porque no quería que mi padre hiciera pasar un mal rato a Edward, mejor me daba prisa.
Cuando entre a mi habitación escuche como "mi chico" saludaba a todos en la planta baja, los chicos en seguida se pusieron a amenazarlo, por algo que él ni siquiera había visto, podía imaginarme su cara de completa confusión. Termine de abrochar las zapatillas y me encamine a las escaleras nuevamente, iba a paso lento para no caer; ya había bajado satisfactoriamente la mitad de los escalones cuando escuche la "advertencia" o mejor dicho amenaza de papá.
-Te llevas mi tesoro más grande, y como seguramente aprecias tu libertad entonces espero que por tu bien me la regreses sana y salva, porque de lo contrario yo te…
-Papá!- lo interrumpí antes de que pudiera terminar.
Todos voltearon en ese instante y entonces lo que Leah predijo, sucedió. Los ojos de Edward por poco y se salían, su boca se abrió ligeramente por la sorpresa, obviamente no babeó pero lo que más me impresionó, fue la intensidad con la que sus orbes verdes me miraban. Siempre nos enganchábamos con la mirada, pero esto era diferente, podía notar la ternura y el amor en su mirada, dio unos pasos titubeantes hacia mí y me tomo de la mano para que bajara los últimos dos escalones. Cuando estuve totalmente abajo su mirada abandono mis ojos para apreciar todo mi cuerpo, no me sentí incomoda ni nada por el estilo, porque no había ni una pizca de morbo en su gesto, simplemente me observaba como si yo fuera la razón de su existencia.
Una sonrisa boba se instaló en mi rostro, y como respuesta recibí otra mucho más deslumbrante; ninguno había dicho nada, no hacía falta, nuestras miradas lo decían todo. Alargó su mano para tomar un mechón rebelde que escapaba de la diadema, lo enrosco por un momento en sus dedos y lo colocó en su lugar. Me susurró un "ya lo extrañaba" refiriéndose al color. Luego sacó de la bolsa interior de su saco negro, una hermosa rosa azul, su color y mi flor favorita, sus pétalos estaban totalmente abiertos, y no parecía que había estado guardada en un saco por los últimos minutos.
Me entrego la rosa y luego se acercó a mi oído- Sabes lo que esto significa,- se separó un poco y en voz un poco más alta dijo- te ves hermosamente preciosa- luego se acercó nuevamente a darme un beso en la comisura de mis labios, que para el público pareció un inocente beso en la mejilla, como siempre me ruborice y Edward acaricio mi mejilla- lo único que faltaba para que estuvieras perfecta- Le enseñe la lengua y luego nos giramos hacia los espectadores.
Todos nos miraban con expresiones distintas, unas alegres y emocionadas, de parte de las chicas; otras acusadoras cortesía de los chicos; una seria y reticente de parte de papá y una de euforia total de parte de mi madre. Al parecer a nosotros no nos había tomado foto, peor… nos había grabado. Desde que Charlie empezó su amenaza hasta que nos volteamos hacia ellos.
-Bueno, bueno, se les hará tarde, así que todos vayamos al jardín para las fotos "pre baile" para que se puedan ir.- nadie saldría de la casa hasta que mi madre no tuviera suficiente memoria para ni una foto más.
Aunque pensé que Leah se quejaría por la demora, hizo todo lo contrario, nos arrastró a todos al jardín, según ella podíamos llegar "elegantemente tarde" y así todos nos prestarían su atención al arribar en el Instituto.
Charlie se divirtió en grande viendo la "sesión de fotos". Renne nos tomó individuales, en parejas, chicas, chicos y grupales, aunque no me gustaran las fotos, no podía negar que pasamos unos 20 minutos muy divertidos hasta que como predije, mamá se quedó sin memoria en la cámara.
Cuando ya eran 7:25 todos nos despedimos de mis padres, recibiendo las instrucciones de cuidado nuevamente; mamá exigió a todos los chicos que nos cuidaran porque tendrían que rendirle cuentas a ella. Nos despidieron desde la entrada de la casa hasta que cada uno en su vehículo se fue alejando rumbo al baile.
Los primeros en salir fueron los gemelos con sus parejas en el porshe, Seth manejaba; Jacob había querido llevar su moto pero Leah no quiso arruinar su peinado usando el casco, por lo que prefirió ir en la parte trasera del auto. Su novio se conformó cuando le prometimos regresar por la moto antes de irnos a la playa. Los segundos eran Chris y Dani que iban en el Mercedes; ellos iban solos en el auto. Por ultimo Edward y yo en el volvo.
Durante los 8 minutos de camino Edward no soltó mi mano en ningún momento, me dijo como diez veces más lo linda que me veía con mi cabello, también dijo que mi vestido era muy sexy para su cordura mental, obviamente mi cara casi se incendia y lo único que hice fue decirle yo también, lo guapo que lucía. Casi había olvidado lo de la sorpresa que me había mencionado, pero cuando le pregunte al respecto, no quiso decirme absolutamente nada; solo que esperaba que no me fuera a enojar.
Cuando llegamos a la escuela, el estacionamiento ya estaba lleno, encontramos lugares en la misma línea donde estaba el jeep de Emmett; los chicos se bajaron de los autos y Edward me abrió la puerta para que yo hiciera lo propio; pero pidió hablar conmigo antes de entrar, por lo que los demás se adelantaron.
-Qué pasa?- pregunte intrigada.
-No es nada, solo que tengo algo para ti- iba a reprochar pero puso un dedo sobre mi boca impidiéndomelo.- sé que no te gustan los regalos, eso mismo le dije a mi mamá pero ella insistió, además no es un regalo, solo un préstamo- no entendía nada.
-De que hablas?- pregunte quitando su dedo de mi boca pero sin soltar su mano.
-Esme te mando algo, me pidió que te convenciera para que lo usaras, solo por esta noche- se inclinó para sacar una cajita de debajo del asiento del volvo.
-Qué es?- la curiosidad me estaba ganando.
Él abrió la cajita forrada de seda color roja, su tamaño era mediano y era perfectamente cuadrada. La abrió lentamente y ante mis ojos apareció un hermoso brazalete, era de plata con piedras y cristales que seguramente eran diamantes de verdad, tenía una que otra piedrita de color azul. No podía aceptar tal cosa, ni siquiera como préstamo, era muy lindo y valioso además de que pertenecía a Esme, si algo le pasaba o lo perdía nunca me lo perdonaría.
-Edward no puedo usar eso, que tal y lo pierdo? O se rompe? No, no, y no. Lo siento. Es muy bonito de verdad pero no puedo.- el cerro la cajita con cuidado y luego tomo mis manos.
-No te perderé de vista en toda la noche, así que no podrías perderlo, y si te sientes más segura, tampoco te soltare la mano donde lo uses para asegurarnos que nada le pase- estaba usando todo el poder de su mirada para convencerme.
-No Edward, no utilices tus deslumbramientos para convencerme- lo regañe y sonrió arrogantemente.
-Está bien; Esme me dijo que si no te convencía entonces tenía que pedirte que recordaras lo que le habías dicho en mí fiesta de cumpleaños número 14. No entendí- se encogió de hombros y me miro detenidamente para ver si yo comprendía. Me esforcé por recordar algo en especial y lo hice.
-FLASHBACK-
-Esme me encanta tu brazalete. Tiene piedras del color favorito de Edward; le pediré a mi mamá que busqué alguno parecido para mí- era la fiesta de Edward y Esme vestía siempre muy elegante, pero de sus accesorios sin duda la pulsera era el más bonito.
-Gracias cariño, es un regalo que Carlisle me hizo cuando fue nuestro primer aniversario de bodas, es muy especial para mí y lo uso solo en ocasiones igual de especiales.- me acarició la mejilla suavemente.
-De verdad es muy hermoso y tú eres igual de hermosa Esme.
-Oh querida, que linda eres tú también; lamento decirte que el diseño es único pero quizás haya muchos parecidos, yo misma estaré pendiente por si veo uno para ti, aunque por lo pronto te lo puedo prestar tantito, sin que Carlisle vea- me guiñó un ojo y luego se quitó su brazalete para abrocharlo en mi muñeca, me quedaba grande obviamente pero pude utilizarlo por unos segundos.
-Eres muy amable Esme pero, se te ve mejor a ti además tu eres mucho más cuidadosa- le dije un poco ruborizada.
-Te prometo que algún día te lo prestare mientras no haya encontrado uno para ti, cuando seas un poco más grande y te quede bien para que no lo vayas a perder, te parece?
-Gracias Esme! Tú eres como mi segunda mamá- le di un abrazo cariñoso y ella me dio un beso en la frente, luego nos integramos nuevamente a la fiesta.
-FIN DEL FLASHBACK-
-Y bien? Qué significa lo que mi madre quiso decir?- Edward me miraba expectante.
-Cuando fue tu fiesta de cumpleaños 14, Esme utilizaba su brazalete, y yo le dije que era muy bonito, no era muy niña pero aún era muy inocente, la pulsera tiene piedritas azules, como tu color favorito y aunque todo en sí es muy hermoso eso fue lo que más llamó mi atención, le dije que le pediría a Renne que me comprara uno igual pero ella me dijo que había sido un regalo de parte de tu papá y que era un diseño único, sin embargo ella me lo presto por unos segundos porque me quedaba grande y se me salía, luego me prometió que ella estaría atenta para que cuando viera uno parecido yo lo tuviera. Fue hace más de tres años no lo recordaba.- mis ojos se llenaron repentinamente de lágrimas.
-Oh cariño, pero por qué lloras?- pregunto preocupado.
-Es que esa vez yo le dije que era como mi segunda madre y ella prometió que cuando fuera un poco mayor me lo prestaría, cuando yo ya pudiera cuidar algo de tal valor. Lo que me emociona es que a pesar de todo ella sigue creyendo en mí y me quiere como siempre lo había hecho.- no quería hacerlo sentir mal pero en cierta forma pensé que Esme también iba a preferir a Tanya en mi lugar.
-Perdón Bella, por todo el daño que te hemos hecho, pero mi madre siempre te ha querido y te querrá como una hija más, pase lo que pase; nosotros somos los tontos por no ser como ella.- su mirada era de dolor y culpa.
-No quise hacerte sentir mal, simplemente me emocioné; ya sabes que yo soy así- le sonreí ampliamente para contagiarle mi felicidad.
-Está bien, entonces… quieres usarlo? O lo dejamos ahí escondido para que no se pierda?
-Si prometes ayudarme a cuidarlo… lo usaré.
-Te lo prometo…- se acercó a mis labios y me dio un "piquito" sinceramente hubiera preferido un beso real pero aun así fue muy especial.
Saco el brazalete de su cajita y me lo colocó; de casualidad combinaba con mi vestido y demás accesorios; mi muñeca derecha resaltaba mucho más que la izquierda, con semejante adorno. Una vez estuvimos listos por fin, Edward cerró el volvo y le activó la alarma; me tomó de la mano y nos adentramos al gimnasio donde la música sonaba a todo volumen.
Me preocupaba un poco la reacción de mis compañeros al verme como soy originalmente, con mi cabello castaño; en especial la actitud de Alice, Tanya y su sequito, sin mencionar la intriga por saber qué es la sorpresa de Edward y la preocupación por utilizar el brazalete de Esme… gracias al cielo mi acompañante prometió no dejarme sola, y de su mano sentía que podía enfrentar cualquier cosa, me sentía segura y en casa. Sin duda ese sentimiento de "estar completa" ya lo extrañaba.
Pff! Ni siquiera intentaré disculparme por la demora.. LO SIENTO!
Para pedir su perdón... aquí les dejo un capitulo con 10'281 palabras! Es por mucho el más largo, la mayoría tiene entre 2000 y 2500 así que espero que esto me gane puntos con ustedes! Besitos y gracias por seguir leyendo a pesar de la demora!
*AHORA SI.. SE ACABÓ! ya no me kedan kapitulos! :( no puedo comprometerme a actualizar.. al parecer tendre komo 3 dias libres en la eskuela ii tratare de apurarme pero de nuevo, no puedo promoter nada! :'(
nos leemos luegoo! :D
XOXO - Leah
Si los personajes, "ruedan" muxo sus ojos… LO LAMENTO! Pero es una manía k YO tengo, tratare de evitarlo un poco, tanto en la historia, como yo en mi vida ;)
