CAPITULO 22:

*ES TIEMPO DE LA SORPRESA*

Danielle Pov

Llegue a Seattle y en cuanto había recogido mi maleta escuche a mi novio llamándome, estaba junto a una rubia que en seguida reconocí como Bella. Chris me hablaba mucho de ella y sabía que la quería como una hermana, además de que confío plenamente en él, por lo que les sonreí enormemente a ambos mientras me acercaba. Ella me recibió de manera cálida y amble, se notaba que era una chica linda y buena persona. Cuando me contaron los planes que había para el mejor fin de semana con amigos que hubiera tenido, me preocupe un poco por el baile, pues no llevaba un vestido para la ocasión, lo bueno que mi novio es tan lindo que gracias a la ayuda de Bella se ofreció a comprarme ropa, aunque nuestras familias tenían una buena posición económica no nos gustaba presumir de ello, simplemente que en ocasiones como ésta, podíamos cumplir algunos de nuestros "caprichos", como un vestido nuevo.

Dejamos a Bella en un salón de belleza y quedamos de vernos más tarde cuando ella hubiera terminado, mientras Chris y yo íbamos a comprar las cosas que necesitábamos para el baile. En Arizona veía a Chris todos los días en la escuela y en ocasiones por las tardes, los fines de semana siempre estábamos juntos aunque no saliéramos a ningún lado. Y aunque suene cursi extrañe no verlo el viernes, así que disfrutaría de unas horas de compras con él. Caminamos tomados de la mano y entramos a unas cuantas tiendas buscando un vestido perfecto, y también consiguiendo el traje de Chris.

No deje que pagara nada, aunque él insistió tanto que como se dio por vencido, decidió que el pagaría los zapatos costara lo que costara así que corrió literalmente a la caja mientras yo me quitaba los zapatos, y como no pude llegar a detenerlo se salió con la suya y el pagó. Estábamos en eso cuando Bella llego a nuestro encuentro.

-Listo! Yo ya termine, les falta mucho a ustedes?- nos miraba interrogante.

-A mí no,- contestó mi novio- y a ti, Dani?

-No ya podemos irnos, ni creas que me quedare de brazos cruzados ante lo que acabas de hacer- le pegue en el hombro cariñosamente.

Bella nos miraba divertida, y en eso me percate de algo, se suponía que la habíamos dejado en el salón, pero en su cabeza traía un no muy bonito gorro cubriendo totalmente su cabello, mi novio pareció darse cuenta de lo mismo.

-Qué te hiciste en el cabello? Tan mal te quedó?- se burló de ella.

-Danielle, no te vayas a enojar pero es que tu novio a veces me desespera- se disculpó conmigo antes de pegarle con sus dedos en la frente.

-Auch! Eso duele!- le reclamo mientras se tocaba la frente.

Yo solté una carcajada llamando la atención de algunos cuantos a nuestro alrededor, Bella se puso roja y bajo la mirada. Decidimos regresar para poder arreglarnos ya que según ellos a Leah le daría un ataque si nos demorábamos más de lo necesario.

-Bella déjanos ver aunque sea un poquito quiero ver el cabello original de mi mejor amiga- insistía Chris mientras caminábamos al estacionamiento.

-Porfitas Bella! Mira que es tan emocionante que te haya visto hace unos minutos de rubia y ahora ya no lo seas.- yo también sentía mucha curiosidad.

-Lo siento pero Leah me mataría si lo hago, si les enseño un solo cabello, sería lo último que verían- soltamos una carcajada por su respuesta tan dramática.

En el auto Bella se subió a la parte trasera antes de que yo pudiera opinar algo, de camino a Forks me contaron de todos Emmett, Seth, Jacob, Ángela, Leah, y Edward del que por cierto Bella parece sentir algo, pues su forma de hablar de él la delata; también me contaron acerca de los "enemigos" Rosalie, Tanya, Alice, Jasper. Según mi novio teníamos que estar informados al menos, pues ninguno los conocía. No podía creer por todo lo que había pasado Bella y el motivo por el que la había conocido en Arizona, pero eso solo confirmaba mi impresión de que era una chica lista y fuerte.

Cuando al fin llegamos a Forks después de poco más de una hora, una muy efusiva y animada Leah nos recibió. Aunque en Phoenix nos habíamos conocido y en ocasiones saludado nunca había existido amistad hasta ahora. Ella fue la primera en recibirme, me dijo todos y cada uno de los planes que ya había escuchado de un solo respiro, su energía era sobrehumana; después entramos a cas de Bella que aunque era grande, su decoración era sencilla y humilde como ella.

Como dijo Bella, Leah no dejo que viéramos ni un mechón de su pelo hasta que estuviera totalmente arreglada, nos adentramos a la casa para encontrarnos con los padres de Bella y sus otros amigos, los señores Swan fueron muy amables y Renne como me pidió que la llamara se alegró mucho por tener una "niña" más en su casa, era una digna tía de la energética Leah. Los chicos me recibieron con alegría y le hicieron algunas bromas a Chris sobre mi presencia, parecía que me conocían de toda la vida, en especial el grandote Emmett.

Después de las presentaciones y bienvenidas, aunque faltó el famoso Edward. Leah nos arrastró escaleras arriba para arreglarnos, aunque extrañe a Chris me gustaba tener un tiempo de chicas pues en Phoenix no tenía amigas de verdad, como lo eran Ángela y las primas Swan. Al llegar a la habitación que pertenecía a Leah había un sinfín de productos para la piel y el cabello, cosméticos, cremas, mascarillas y muchas cosas más, al parecer Ángela y Leah ya se habían aplicado cosas que a Bella y a mí ya no nos daba tiempo. Aunque me encantaba verme linda y arreglarme tengo que admitir que termine un poco cansada.

Cuando al fin pudimos ver el cabello de Bella fue impresionante el cambio, ella era muy linda de rubia pero sin duda alguna su color era el castaño. Su cabello más su vestido hacía una combinación increíble. Cuando bajo las escaleras, hasta arriba se escuchaban los halagos de todos los hombres y los gritos emocionados de Renne. Fuimos bajando las escaleras por orden de Leah según la presentación de Bella, y aunque compramos todo de rápido me encantó ver la cara de tonto de mi novio. De nuevo escuchamos algunas burlas y paso exactamente lo mismo con cada una de las chicas, solo que Jacob y Leah fueron más efusivos y el señor Swan tuvo que aclararse la garganta "disimuladamente" para despegarlos.

En un movimiento casual de mi cabeza observe que un coche plateado se detenía en la puerta así que lo anuncié.

-Bueno chicos, un volvo plateado acaba de estacionarse en la acera. Lo conocen?- me imaginaba quién podía ser, pero no podía confirmar nada.

Después de mis palabras Leah prácticamente empujo a Bella escaleras arriba, cuando escuchamos una puerta cerrarse, y luego el timbre de la casa sonó. Edward era muy guapo y alto, sus ojos de color verde tenían un brillo especial que se apagó un poco como por arte de magia, al ver la expresión amenazadora de cuatro hombres mirándolo fijamente. Las chicas estaban súper divertidas y decidí empezar una buena amistad así que me presente para sacarlo un poco del problema en el que estaba.

Aunque hice un esfuerzo por ayudarlo, no pude hacer nada por las amenazas hasta que escuchamos el regaño de Bella. Sin duda alguna estaban enamoradísimos se notaba en sus miradas, cuando ambos se miraron parecía que el mundo a su alrededor desaparecía.

Después de una sesión de fotos como de media hora, pudimos irnos al dichoso baile, me fui en el auto de mi novio siguiendo a los gemelos y supuestamente detrás de nosotros venían Edward y Bella aunque de pronto los perdimos de vista; al llegar al instituto no tuvimos ningún problema para entrar. Buscamos alguna mesa disponible para sentarnos a tomar algo.

Varias miradas se posaron sobre nosotros al entrar y apreté un poco la mano de mi novio pues me sentía observada, él se acercó a darme un beso en la mejilla y seguimos a los chicos, en el camino a la mesa una chica bajita de cabello negro y corto nos lanzaba dagas con la mirada, a su lado estaban un chico muy alto y rubio y un rubia con un vestido poco favorecedor, Leah nos explicó quiénes eran y decidí ignorarlos, pues no los conocía ni ellos a mí y aunque estaba del lado de Bella no me metería en algún problema que no me concierne, siempre y cuando no me necesitaran.

Casi 20 minutos después llegaron Edward y Bella casi parecía entrada de película, todos se abrían ante su paso y les daban miradas incrédulas, envidiosas y algunas cariñosas; las chicas enseguida nos dimos cuenta de un accesorio que Bella portaba y que no se había puesto en su casa.

-Te la estás pasando bien cariño?- se acercó Chris a susurrarme.

-Claro que sí, tus amigos son increíbles y me encanta que se te haya ocurrido invitarme- le di un tierno y corto beso y regrese mi atención a Bella que estaba junto a mí.

En eso llego Emmett y pidió hablar con su hermano, él se disculpó y se alejó unos pasos.

-Vamos a bailar chicos!- los gemelos hablaron al mismo tiempo y arrastraron a sus parejas a la pista que estaba prácticamente vacía.

-Luego los alcanzamos- dijo Chris notando lo mismo que yo.

-Me pareceré a Renne pero quiero recuerdos de este fin de semana por lo que iré al auto por la cámara, de acuerdo?- pregunto mi novio divertido.

-Mi vi!- se burló Bella.

-Está bien, te esperamos aquí- le aseguré, deposito un beso en mi mejilla y salió del lugar.

-Bueno Danielle, nos han abandonado- bromeó Bella.

-Si verdad? Pero quién los necesita? Vayamos por un refresco- le seguí la corriente.

Nos levantamos y fuimos a la barra de las bebidas, algunas chicas que estaban ahí halagaban a Bella y le hacían comentarios positivos sobre su nuevo antiguo look. Me presentó a algunas pero solo por educación. Estábamos esperando nuestros refrescos cuando la rubia que suponía era Tanya con su feo vestido lila se acercó a Bella, al parecer no había notado mi presencia.

-Pero mira, mira, quién es esta?- su tono era sínico y burlón, Bella ni siquiera la miro.- te cansaste de actuar y querer ser como yo que por eso volviste al cabello de lodo?- no podía creer la mala vibra de ésta chica.

-Tanya no quiero problemas esta noche así que por qué no te L-A-R-G-A-S-?- se volteó a encararla y ella era un poco más baja que la rubia pero eso no pareció importarle. Las cosas se calentaban y decidí que debería intervenir.

-Oh! Pero qué lindo vestido- me hice la emocionada y aparecí por detrás de la rubia como si apenas llegara.

-Disculpa, me hablas a mí?- parecía confundida pero su expresión de enojo se suavizo un poco.

-Pues claro! Me encanta el color y el vuelo que tiene- no podía estar siendo más hipócrita que en este momento, Bella me miraba confundida por lo que le guiñe un ojo y le sonreí de forma tranquilizadora.

-Muchas gracias, en un principio traería otro- dirigió una mirada envenenada a Bella y luego me miró- pero al final me decidí por este.

Le sonreí falsamente. Y vi como Edward llego a llevarse a Bella de ahí, ella me articulo un "lo siento" y Edward hizo lo mismo pero con un "gracias". Yo les sonreí a ambos y puse mi más falsa sonrisa.

-Tienes que decirme en que tienda lo compraste, sin duda es el mejor de la noche- ahora el problema sería cómo zafarme yo del royo en el que me metí.

-Es una tienda de Seattle; pero dime cómo te llamas? Nunca te había visto, no estudias aquí verdad?- su voz era muy chillona a pesar de la música.

-Yo… he… verás… vine con unos amigos, solo estoy de visita en el pueblo y mi nombre es Da…- no pude terminar mi presentación porque alguien más me llamó.

-Dani! Aquí estas, te busque en la mesa pero no estabas, vamos a bailar- mi lindo novio al rescate! Me tomo de la mano pero entonces se fijó en que no estaba sola.- Oh! Hola Tatiana! Así te llamas no? Veo que has conocido a mi novia, bueno si nos permites, iremos a disfrutar de la noche.- le sonrió sarcásticamente y me arrastró con él.

-Adiós!- me despedí sínicamente.

-Es TANYA pedazo de idiota!- escuchamos que nos dijo antes de irse en la dirección contraria.

-jajaja eso del nombre equivocado fue genial amor, gracias por salvarme- abrace a Chris por la cintura y caminamos a la pista.

-Vi que mi novia necesitaba ayuda, así que dije el primero que se me vino a la mente; además para que veas que tengo varias razones de molestarla te diré que ayer que llegue, casi se me va encima, solo que Bella llego justo a tiempo para ayudarme.

-Eso sí que no, tú ya tienes a una rubia que te da besitos, no necesitas otra- y para confirmarlo le di un piquito; a veces podía ser demasiado cursi que hasta yo misma me empalagaba. Chris rió ante mi comentario y luego nos unimos a los chicos que bailaban animadamente.

La noche siguió su curso y Leah y Jacob se ponían cada vez más "alegres" yo ya había bailado mucho pero podía seguir haciéndolo y mi novio me seguía el paso; Emmett me presentó a su novia, y aunque un poco reticente me ofreció una sonrisa amable, por lo que yo hice lo mismo. Seth y Ángela bailaban en grupo junto a nosotros y la mayoría del tiempo Edward y Bella bailaban solos y sin prestar atención alguna al tipo de música que sonaba.

En un repentino ataque de sed los chicos fueron por bebidas y nosotras nos quedamos bailando todas con todas, hasta que regresaron nuevamente y cada chico le explico a su novia lo que pasaría a continuación.

Bella Pov

El baile en sí, había estado bien, la cara de Tanya, Alice, Jasper… bueno en realidad, la cara de todos cuando entre al gimnasio con mi antiguo look "mejorado" y de la mano de Edward fue digna de recordarse; después de nuestra entrada, el pequeño "conflicto" que tuve con Tanya no paso a mayores gracias a Danielle, aunque prácticamente ella se sacrificó por mí, así que le debía una. Emmett se empeñó en bailar conmigo, y aunque ni Edward ni yo parecíamos muy contentos con la petición, sabíamos que no podíamos negarle nada al Oso grandulón. Por increíble que parezca, no me he caído ni una sola vez, he tropezado… sí, pero Edward siempre está ahí para sostenerme, algunas veces, más de lo necesario.

Bailábamos entre las chicas solamente, pues nuestras parejas, decidieron ir por unas bebidas, como en todo baile, aunque no se permitía, alguien introdujo alcohol de contrabando y algunas personitas comenzaban a sentir el efecto de dicha bebida, Leah era una de ellas, seguramente todo empeoraría en la lunada; así que por eso la mayoría de nosotros manteníamos bajo control lo que injeríamos; la música era muy movida y estaba muy alta, casi no podíamos hablar entre nosotros, aun así me estaba divirtiendo en grande, siempre cuidando que de mi muñeca no desapareciera el brazalete de Esme.

La canción que bailábamos o mejor dicho brincábamos acabó y una drásticamente más lenta comenzó a sonar, esa canción era para bailarse en pareja, así que como los chicos no estaban decidimos ir a buscarlos, pero apenas nos habíamos dado la vuelta, los vimos acercarse… al menos a la mayoría de ellos.

-Ahí vienen los chicos, ahora si podremos bailar- Danielle tenía la misma energía de los gemelos, era la que más había bailado sin parar.

-Pero falta Edward, y Emmett no trae a Rosalie- señaló Ángela.

-Dónde se habrá metido?- pregunte para mí misma.

Los chicos llegaron a nuestro encuentro y tomaron a sus novias de la cintura para comenzar a moverse al ritmo suave de la música, Emmett se acercó a mí pues éramos los únicos sin pareja; voltee a ver a todos un poco confundida, pero los chicos le susurraban algo a las chicas, cada pareja estaba haciendo exactamente lo mismo, hablando entre cuchicheos y de vez en cuando me lanzaban miradas divertidas y emocionadas, no entendía por qué.

-Emmett? Qué pasa? Dónde está tu hermano? y por qué no estas bailando con Rosalie en lugar de conmigo?- me tuve que poner un poco de puntillas para acercarme a su oído, pues aunque yo traía tacones él era demasiado alto.

-No te preocupes enseguida aparecerá, ellos tenían algo que hacer, juntos, aunque parezca broma; y Edward me pidió que te cuidara por los minutos que él no podría hacerlo… ah! Y que te dijera "ya es tiempo".

-Él y Rosalie? Qué es lo que tenían que hacer? Y ya es tiempo de que?- hacia mil preguntas pero no podía evitarlo, no sabía que pensar- Emmett explícate! No me gusta tanto misterio.- lo mire enojada.

-Solo espera un momento y…

No pudo terminar porque las luces comenzaron a parpadear, y la música cesó de pronto, todos mirábamos alrededor confundidos pero "mis chicos" me miraban a mí como esperando alguna reacción de mi parte, tres segundos después la voz de una chica se escuchó por las bocinas, todos dirigimos nuestra atención al lugar de dónde provenía la voz… el escenario.

Rosalie estaba parada al centro con micrófono en mano, si estando al mismo nivel en el suelo de ella te parecía impresionante… encima de una tarima enfundada en su increíble vestido rojo, te quedabas sin palabras, ella lucía extremadamente hermosa, a pesar de que ya habían pasado casi dos horas desde que Emmett no la dejaba ni respirar y la giraba por la pista con cualquier canción que se escuchara. Mi hermano Oso se agachó hacia a mí y nuevamente me dijo "ya es tiempo". Lo mire interrogante pero me hizo un seña de que escuchara a su novia.

-Bueno… lamento haberles quitado la canción así de repente. Pero hay un número especial preparado para este momento.- se veía segura de sí misma, sin titubear en ninguna de sus palabras.

De pronto, Tanya apareció por detrás del escenario y se acercó a donde Rosalie estaba parada hablándonos.

-Disculpen un momento chicos- se excusó, pero a diferencia de la otra rubia, ella parecía no saber qué hacer y en comparación con Rosalie, Tanya se veía sumamente insignificante con su vestido lila, aunque también era bonita, hoy no lucía muy bien.

Brujanya tapo el micrófono que Rosalie sostenía y se acercó a ella para preguntarle…

-Qué se supone que estás haciendo? Esto no estaba preparado- se podía escuchar la conversación a pesar de que el micrófono estaba "tapado".

-Déjame terminar de hablar y te enterarás junto con los demás- le dijo Rosalie firme en sus palabras.

-No puedes hacer esto Rosalie!- Tanya levantaba su voz cada vez más.

-No me digas qué hacer, además recuerda que yo también estoy en el comité organizador y puedo hacer lo que quiera, y si quiero agregar algo al programa establecido, lo hago!- Emmett se removió un poco incómodo por lo que sucedía en el escenario conociendo el temperamento de su novia.

-Que seas del comité no significa que puedas hacer lo que quieras tu sola! Todos debemos estar de acuerdo en el programa- la cara de brujanya comenzaba a ponerse roja del enojo.

Mi mirada se fue hacia una esquina cerca del escenario. Alice abrazaba a Jasper y miraba desaprobatoriamente la escena que al parecer muchos de nuestros compañeros querían rememorar para el futuro en cada uno de sus teléfonos celulares.

-Deja de hacer el ridículo de una vez Tanya- la voz de Rosalie sonó más fuerte de lo que debería haber sido, pero pareció no importarle. Ella dio un paso más al frente, arrebatando el micrófono de las manos de su compañera y volvió a sonreír amablemente.

-Perdonen la interrupción- le mandó una mirada asesina a Tanya- pero como les decía, esta noche alguien preparó un número especial… el cual estoy presentando justo ahora. Por favor les pido un momento de atención para… Edward!- Tanya volvió su cabeza bruscamente para ver aparecer a su ex novio detrás del escenario, él ni siquiera se detuvo a mirarla y camino directamente hacia Rosalie.

Edward le dio un pequeño abrazo a su amiga, nos quedamos en shock, pues de todos era bien sabido las cosas que sucedían, como el pequeño distanciamiento de los hermanos Cullen y sus amigos. Rosalie respondió el abrazo y luego le sonrió amablemente, avanzó hacia Tanya que los miraba más que desconcertada, la tomo fuertemente del brazo y prácticamente la arrastró con ella hacia atrás del escenario.

-Bueno… eh… quiero agradecerle a Rosalie por su ayuda y pedirles una disculpa por la interrupción, pero tengo algo que decir- se escucharon murmullos en todo alrededor, algunos seguían grabando con sus celulares y otros se limitaban a prestar toda su atención a Edward.

En eso comprendí!... la dichoso SORPRESA! "ya era tiempo" de ella; cuando lo entendí inmediatamente me escondí detrás de Emmett; él me miro divertido y sin esfuerzo alguno me jalo para ponerme enfrente nuevamente, recargo sus pesados brazos en mis hombros y fue incapaz de que pudiera moverme ni un solo centímetro.

-Ok… todos sabemos que Forks es un pueblo chico- se escucharon murmullos de asentimiento- y queramos o no todos nos enteramos de lo que pasa con cualquiera de nosotros o entre nosotros, estamos de acuerdo?- nuevamente asintieron, esta vez con más fuerza.

-Por eso mismo, todos sabemos lo que pasó entre mis hermanos y amigos hace más de un año- esta vez nadie dijo nada- y todos nos dimos cuenta que extrañamente el año pasado alguien no asistió a clases con nosotros, no es así?- inmediatamente me ruboricé, decenas de ojos me miraban, o algunos que no lo hacían todavía, me buscaban a su alrededor.

-Exacto… Bella, no asistió al Instituto de Forks el curso pasado,- un reflector se enfocó en mí y todos pudieron localizarme mejor- nuevamente todos sabemos por qué o al menos un resumen de lo que pasó- los espectadores me miraban alternativamente a mí y a Edward, uno que otro miraba a los demás chicos "involucrados" en el asunto.

-Ciertamente es que ni nosotros mismos sabemos o sabíamos en ese momento la verdad del asunto- los murmullos se hacían cada vez más fuertes, comentarios sobre las distintas versiones de lo sucedido entre Tanya y yo.- Es por eso que así como todos vieron como mi familia y amigos agredimos y desconfiamos de Bella hace más de un año… quiero que todos sean testigos de cómo le pido disculpas.

Los murmullos cesaron, y miraban a Edward como esperando, yo tenía ganas de matarlo en ese instante, no era necesario hacernos pasar por semejante vergüenza, aunque era un hermoso detalle. Yo lo había perdonado hace mucho, pero si lo que estaba diciendo antes no NOS había dejado suficientemente shockeados, las palabras que salieron de su boca segundos después, detuvo mi corazón, y seguramente el de algunos cuantos también.

-Quiero que todos sean presentes, de algo que SI merece la pena saber… Yo Edward Anthony Cullen AMO A BELLA SWAN y le pido perdón por todo el daño que le hice tiempo atrás!- respiraciones contenidas, taquicardias, paros cardiacos, falta de oxígeno, todo eso podía observarse en el gimnasio del Instituto de Forks, solo faltaba alguien desmayado… y era muy posible que esa fuera yo.

-Quiero que escuchen algo que escribí para la mujer más especial de este mundo…

Edward se dirigió al banquito del piano que anteriormente había ocupado la banda que tocaba. Nuevamente todos estaban en silencio esperando escuchar las primeras notas; las manos de Edward se movían suavemente entre las delicadas teclas y una tierna melodía cobró vida. Sentí que me movía, pero mi cuerpo aun no me respondía por lo que supuse que Emmett era el que me remolcaba cada vez más cerca del escenario, nuestros compañeros nos abrían paso hasta allá, cuando de pronto no solo se escuchó música, sino también palabras.

Perdóname

Si pido más de lo que puedo dar

Si grito cuando yo debo callar

Si huyo cuando tú me necesitas más

Perdóname

Cuando te digo que no te quiero ya

Son palabras que nunca sentí

Que hoy se vuelven contra mí

Perdóname

Perdóname

Perdóname

Perdóname

Perdóname

Perdóname

Si hay algo que quiero eres tu perdóname

Si los celos te han dañado alguna vez

Si alguna noche la pase lejos de ti

En otros brazos, otro cuerpo y otra piel

Perdóname

Si no soy quien tú te mereces si no valgo el

Dolor que has pagado por mí a veces

Perdóname

Si hay algo que quiero eres tú

Perdóname

ahh ahh ahh

Perdóname

Y no busques un motivo o un por que

Simplemente yo me equivoque

Perdóname yehh ehh ehh

Perdóname

Perdóname

Perdóname

Perdóname

Perdóname

Perdóname

Si hay algo que quiero eres tú

Perdóname...

La canción era hermosa, me percate que mi rostro estaba inundado en lágrimas cuando sentí caer una sobre el escote de mi vestido, la canción había terminado y todos rompieron en aplausos que cesaron rápidamente cuando el intérprete se acercó a la orilla del escenario, pude ver que su rostro se veía sereno, de cierta forma tranquilo, pero también un deje de temor y tristeza, sus ojos estaban muy brillantes y estaba segura que le estaba costando un sacrificio el aguantar las lágrimas para sí mismo.

-Sube… -me dijo una voz a mi espalda, gire mi rostro y Rosalie me miraba sonriente, sus ojos también se veían cristalinos.

Después de eso todos comenzaron a decir "sube, sube, sube" aunque la entrada solo era por la parte de atrás. Vi a Chris acercarse y luego entre él y Emmett me subieron al escenario donde Edward ya me esperaba, él les susurró un gracias a los tres y luego me tomo de las manos y me miro a los ojos. Todos guardaron silencio para escuchar lo que seguía.

-Sé que no te gustan las sorpresas y me imagino que esta fue la peor cosa que pude haber hecho para decirte lo que siento, pero quiero que comprendas que NECESITABA hacerlo, así como se riegan las cosas malas y los problemas, también quiero que se enteren de lo mucho que lamento haber desconfiado de ti y más todavía de lo mucho que TE AMO.- sus ojos verdes se veían expectantes, si mirada era tierna pero podía notar su tensión, yo quería decirle algo, cualquier cosa, lo mucho que lo amaba también o lo mucho que quería matarlo por todo el numerito o que estaba perdonado desde el momento en que me fui, cualquier cosa pero no podía, mi voz no salía.

-Bella por favor, dime algo- lo dijo tan bajo, para que solo yo lo escuchara.

Mire hacia abajo, mis primos y mis amigos me hacían ridículas señas para que hablara, Emmett me hacía asquerosas señas para que simplemente lo besara, Rosalie le pegó a su novio y luego me guiño un ojo, eso fue lo que necesite para recobrar el control sobre mi misma.

-Yo…- mi voz sonaba cortada, apenas y me entendía yo misma, Edward tomo mis mejillas entre sus manos y limpio mis lágrimas con sus pulgares. Me sonrió para tranquilizarme y yo le sonreí de vuelta, eso pareció relajarlo muchísimo,- Yo… eh… la verdad no sé qué decir, solo gracias por este detalle tan hermoso, aunque sabes que no era necesario, quiero matarte o mal herirte por hacer esto pero a la vez solo quiero abrazarte y besarte porque yo también TE AMO- no puedo creer que haya dicho eso delate de todos.

Mis primos y Emmett comenzaron a chiflar y las chicas a gritar, cosa que dio pie para que los demás presentes los imitaran; Edward soltó una de sus manos de mis mejillas y la bajo hasta mi cintura, me acercó a él lo más que se podía y luego tiernamente posó sus labios sobre los míos, parecía que había un interruptor pues cuando sentí sus labios sobre los míos, todo se apagó, solo éramos él y yo, ni una persona, ni un ruido, ni nada más.

El rose fue suave y corto, él si recordaba que teníamos público, así que solo beso mi labio inferior, lo sostuvo tantito entre sus dientes y luego se separó, mantuvo nuestras frentes unidas y luego me levanto espontáneamente en un abrazo marca Emmett Cullen, giró conmigo en sus brazos y yo trate, espero que con bueno resultados mantener mi vestido en su lugar.

-Bella…? Quieres ser mi novia?- de nuevo el interruptor mágico apareció pues hubo un silencio total. De nuevo me quede sin palabras y todas las chicas presentes me gritaban "dile que sí".

-Claro que sí!- casi pareció un grito mi respuesta, luego me lance a sus brazos y lo hice trastabillar un poco.

Los gritos de euforia no se hicieron esperar, de reojo observé como Rosalie hacia una seña al DJ al otro lado del gimnasio y el baile se reanudaba, MI NOVIO, me tomo me de la mano y me arrastro con él para bajar del escenario por la parte de atrás, en cuanto quedamos ocultos del publico recibí el beso que me merecía…

Sus manos sobre mi cintura me tenían acorralada contra una pared, su cuerpo se pegaba al mío de forma natural, mis brazos alrededor de su cuello y mis manos enredadas en sus cabellos, sus labios entre los míos parecían no tener suficiente, su lengua delineó mi labio inferior pidiendo permiso para entrar, sino hubiera estado tan ansiosa como él habría jugado un poco pero ese no era el caso por lo que entreabrí mi boca inmediatamente. Su lengua y la mía se encontraron, parecían danzar juntas, reconociéndose era tan cálida la sensación, podría pasarme toda la vida besando a Edward, pero desgraciadamente necesitábamos aire para respirar. Nos fuimos separando lentamente, sin despegar nuestros labios del todo, cuando al final nos despegamos, nuestras frentes me mantuvieron unidas.

Abrí lentamente mis ojos para encontrarme con una mirada intensa, de color verde un poco oscurecida, Edward me miraba con amor y ternura, acarició mis labios seguramente hinchados con su pulgar y luego se acercó a mi rostro poco a poco.

-No sabes cuánto he esperado por esto- confesó.

-Pensé que nunca podría pasar- también me confesé

-Sé que fui un gran tonto, pero prometo que no desperdiciaré la oportunidad que acabas de darme, TE AMO y te lo demostrare cada uno de los momentos que pase contigo, hasta que tú me pidas lo contrario.

-Cómo sé que esto no es el mejor sueño que he tenido?

-Solo recuerda la vergüenza que te hice pasar hace unos momentos y veras que el sentimiento no puede ser producto de tu imaginación, no eres tan creativa- lo empuje de los hombros, e hice que retrocediera unos pasos de mí.

-Es cierto, eso no puede ser un sueño, lo que me recuerda que más al rato cuando todo termine tu y yo tendremos nuestra primera pelea de novios por lo que me hiciste pasar- el soltó una carcajada y avanzo nuevamente hacía mí.

-Soportaré cualquier regaño, solo porque escucharte de decir la palabra novios para referirte a nosotros, lo vale.- sonreí tontamente y volví a poner mis brazos alrededor de su cuello.- al fin eres MI NOVIA y nada ni nadie cambiará eso, te lo prometo.

Preferí callar, y rogar porque cumpliera su promesa. Acorte la distancia mínima que nos separaba, ahora fui yo la desesperada que pidió permiso para entrar, esta vez el beso era más desesperado, quería asegurarme que el momento era real, que Edward y yo éramos novios y que él me tenía entre sus brazos dándome un beso genial, mis dedos jalaban su cabello lentamente; otra vez la necesidad de aire nos separó pero no por mucho tiempo, iniciamos un último beso antes de salir. Un beso cargado de sentimientos, lento y sin prisas, sus manos sujetaban mi rostro y las mías reposaban sobre sus brazos, estábamos a punto de separarnos cuando algo lo hizo por nosotros. Edward fue arrancado de mis brazos.

-Te tragarás a mi prima!- Leah estaba un poquito "feliz".- han demorado demasiado y vine a buscarlos, recuerda que tengo que cuidarte Bellita- me miraba "seria"- y tú…- hundió su dedo en el pecho de Edward- prometiste regresarla sana y salva a casa así que mantén tus pegajosas manos quietas- me puse roja por el comentario y Edward solo levanto las manos rendido.- muy bien, así me gusta, ahora salgamos de aquí que no quiero ser tía todavía- dicho lo último se encamino hacia afuera.

-De dónde consiguieron tanto alcohol, y quién la dejo acabárselo?- me pregunto.

-No tengo idea, mejor vayamos a ver cómo están los demás.- Él tomo mi mano y caminamos detrás de Leah.

Ella se volteó y miro nuestras manos unidas… -qué te dije de esas manos?- miro acusatoriamente a Edward y luego me jalo a mí para pasarme uno de sus brazos por los hombros, impidiendo que mi novio se me acercara.

Esperaba que se le bajara pronto, porque si no los planes de la lunada se podrían cancelar, o peor… Leah crearía todo un caos, y más nos valía sostenernos porque nos podría agarrar mal parados y terminar igual o peor que ella.


Ok.. les avise k kuando se me akabaran los kapis escritos no tendria fecha de actualizacion :/ lamento eso y kisiera poder actualizar seguido pero la escuela no me da tiempo :( terminare la historia! eso es seguro.. pero les pido un poko de paciencia y les agradezco a todas las k leen a pesar de la demora.

ESTE CAPITULO:

*Tiene imagenes k iran directo al face!

*Tiene video k tmbn publikare el enlace en el face!

ASI K ESPERO SUS "ME GUSTA" Y SUS COMENTARIOS TANTO AQUI KOMO ALLA! :D

son las 11:40pm hora de mexico del dia 26-sep-11... asi k mañana por la tarde subire el video y las imagenes...

XOXO - Leah!