Hola! Capitulo especial 2x1.

Disclaimer: Todos los personajes, lugares, e historia base son propiedad de Masashi Kishimoto.

(Claro Seiya, Mei, Miku y sus respectivas familias si son de mi autoria pero eso no viene al caso)

Espero que les guste...


Capitulo 4: Buenos amigos.


Mei como buena niña que era, hizo tal cual lo que le dijo a su profesor que haría. Llevo a Seiya a su casa. La mamá del castaño lo reprendió un poco por pelearse con unas de sus compañeras pero al fin y al cabo, casi no fue nada. La familia del ojiverde era realmente alegre. Por eso él chico Fujiwara siempre andaba tan bien informado de lo que acontecía en la aldea de la hoja (N.A: es decir, por eso sabia que clase de libro había sacado Kakashi en la prueba. No quiero decir que lo haya leído solo sabia que era un libro para adultos y que contenía ciertas perversidades. También es la razón de que supiera del noviazgo de su sensei) pues tenia permiso de salir hasta cierta hora, con sus amigos y así se enteraba de todo.

Miku por su bien propio, también se había ido a su casa. No sabia como iba a reaccionar Seiya luego de que por culpa de ella tuviera que utilizar 3 semanas esa ortesis.

Luego de hacer todas las cosas que tenia pendiente Mei se quedo atendiendo la pastelería familiar. Estaba muy aburrida sentada tras la caja registradora.

- ¿Qué hago para quitarme este aburrimiento? – dijo la chica buscando a ver si encontraba algo que hacer. Diviso el periódico no muy lejos – Peor es nada – tomo el periódico y algunas galletas. Comenzó a leer y así paso casi media hora cuando la campanita sonó.

- Buenas tardes – dijo un hombre de cabellos azulados.

La ojiambar estaba tan absorta en la lectura que no le presto atención.

- ¡Hey!... – llamo Sasuke.

Mei levanto la cabeza y vio al jounin.

- ¡Ah! buenas tardes… oiga ¿no lo he visto a usted en otra parte? – pregunto sin importarle que era lo que se le ofrecía.

- Sí, probablemente te refieras a la mañana. Es que vine a comprar algo y tu saliste corriendo, creo que tenias prisa – le explico el ojinegro.

- ¡Cierto! y… ¿Qué se le ofrece? – dijo la pelinegra.

- Quería encargar un pastel de cumpleaños – le respondió el peliazulado. A Sasuke esa niña le intrigaba mucho. Le recordaba mucho a su madre. Era una sensación muy extraña la que sentía. Era como nostalgia como si fuera de su familia.

- ¡Oh! que bien… me encantan esos…y quiere algo en especial – le pregunto Mei mientras anotaba todo en una agenda.

- En realidad no, no se mucho de esto… hagamos un trato tu y yo. Todo lo dejo en tus manos, tu eliges de que sabor debe ser, que debe llevar… ¿Qué dices? ¿Aceptas? – le propuso el jounin.

- mmm bueno no tengo nada que perder. Si, acepto el trato – le dijo y luego le pregunto - ¿para que día? y ¿a que hora?

- Para el sábado y a las 5:30 pm – respondió Sasuke.

- ¡Genial! ese día yo también tengo una fiesta a la que ir. Bueno ese día aquí estará el pastel. Puede apostarlo – exclamo la hija mayor de los Matsumoto. Acordaron el precio y después se despidió el ojinegro:

- Perfecto, hasta luego

- Hasta luego, ¡que pase buen día! – le deseo.

Mei se quedo anotando todo lo relacionado al pedido. Y luego dijo:

-Y ¿a nombre de quien? – se pregunto a si misma para luego salir corriendo tras el jounin que no había dado su nombre.

Por suerte Sasuke no había caminado mucho.

- ¡Señor! ¡Señor! – gritaba Mei corriendo tras de el Uchiha.

- ¿Qué ocurre? – le pregunto, luego de haber volteado.

- Es que no me dio su nombre, ¿Cómo se llama?

- Sasuke Uchiha – y en la habitual esfera de humo en la que desaparecían los jounin desapareció el peliazulado.

- ¡Ese señor si que es extraño! – dijo a sí misma para luego volver a la pastelería.

####Al Día Siguiente####

- ¡Seiya, apúrate que vas a llegar tarde! – le gritaba su madre.

- ¡Ya voy! ¡Voy bajando! – termino de bajar las escaleras. Desayuno junto a su padre y madre.

- Sí, y no le pude hacer nada porque es una niña… - les terminaba de contar a sus padres.

- ¡Ese es mi hijo tan caballeroso! – le felicitaba su madre dándole pequeñas palmadas en la mejilla.

- Es cierto, no debes hacerle nada es solo una niña. Además durante todo ese tiempo que vas a utilizar esa ortesis, podemos hacer muchas cosas. Podemos ir de pesca, así quizás aprendes a utilizar tu mano izquierda (N.A: Seiya se disloco el hombro derecho). Podemos ir con tu madre de viaje a otra aldea. En fin tantas cosas – le decía su padre ilusionado por todas las cosas que podrían hacer.

- ¡Espectacular! nos la vamos a pasar en grande… ¡ah! no se va a poder debo de seguir yendo a los entrenamientos – se acordó el castaño – por cierto ya me tengo que ir – Seiya se levanto y salio deprisa. Se le había hecho tarde y se despidió con un: ¡Hasta luego!.

- Nuestro niño esta creciendo muy rápido ¿verdad? – exclamo nostálgica la madre del ojiverde.

- Es cierto, se esta convirtiendo en un gran hombre… Hiciste un excelente trabajo – la alabo su esposo.

- Tu también lo hiciste – le sonrío su esposa.

X-X-X-X-X-X

- ¡Hey! chicas ¿Cómo andan? – llego muy despreocupado Seiya.

- Excelente y ¿tu? ¿Cómo va ese hombro? – contesto Mei.

- Mejorando – dijo el castaño.

Miku no había dicho nada. Estaba realmente apenada.

- Seiya ¿puedo hablar contigo? – le pregunto la ojiazul.

- Claro, solo que si es para dislocarme el otro hombro: ¡No! – le dijo con sarcasmo el chico Fujiwara.

Mei sintió la tensión en el ambiente y les dijo.

- Yo voy a ver si me cruzo con el gato de negro con el que se cruza Kakashi-sensei – y desapareció.

Luego Miku hablo:

- Lo siento mucho. Es mi culpa lo que le paso a tu hombro – se disculpo la pelinegra.

Si que los padres del ojiverde habían hecho un excelente trabajo. Él no era rencoroso y si bien en el momento en que paso el accidente queria matar, descuartizar, picar, y quemar a la chica Suzuki ya no estaba molesto. Gracias a las palabras de su padre pudo ver que las cosas pasan por algo. Así que no había de que preocuparse.

- ¿Qué? estas jugando conmigo… no te preocupes, dejémoslo así. No ha pasado nada – la tranquilizo Seiya.

- Gracias – y lo abrazo como el día anterior lo habia hecho su otra compañera.

- Perfecto, pero el hombro me duele asi que si me disculpas – le aparto el castaño con gesto de dolor.

-Jejeje lo siento.

Mei había regresado casi después de que termino la conversación de sus compañeros. Después de que se entero que en el grupo ya no habían discordias, los tomo ha ambos en un abrazo grupal. En el que el chico se quejo por su hombro. Una hora después Kakashi llegaba. Seiya le había dicho a su profesor que su meta en esas semanas eran tratar de aprender a realizar técnicas con el brazo izquierdo. El peligris le dijo que si eso ero lo que el quería, él con gusto lo ayudaría. Las chicas también practicaban.

Dieron 100 vueltas alrededor del campo de entrenamiento. Luego realizaron alguna que otro ejercicio. Pararon para almorzar y como su antiguo grupo, ellos también estaban expectantes de verle el rostro. Pero no sucedió. Siguió el entrenamiento con uno que otro delirio por parte de Miku, hasta que se hizo bastante tarde, ya iba a anochecer.

- Bien chicos, el entrenamiento se acabo. Mañana es sábado así que tienen el día libre. Se pueden ir. Yo también me voy. Nos vemos mañana. – se despidió su sensei

Seiya se ofreció a acompañar a sus compañeras hasta un punto en común. En el cual cada quien se iría a su respectiva casa.

- ¡Ah! que bien mañana es el cumpleaños de Sakura-san ¿ya tienen el regalo? – pregunto Mei.

- Si claro – exclamo la ojiazul.

- Bueno, yo en realidad no, pero mi mama me dijo que ella se encargaba de comprarle algo y luego me lo daba – respondió el castaño.

- ¿Qué les parece si nos encontramos en mi casa mañana para alistarnos e ir a la fiesta? – propuso la ojiambar.

- ¡Genia! claro que si – dijo animadamente Miku.

- Yo paso, pero nos encontramos en tu casa a las 5:30 pm para irnos juntos ¿de acuerdo? – dijo el chico Fujiwara.

- Si – asintieron ambas.

####Al Día Siguiente####

Ya era sábado por la mañana y dos pobres chicos tenían dos grandes coscorrones en la cabeza.

- ¿Ahora que vamos a hacer Naruto-kun? porque no creo que después que le dijiste a Ino histérica maniática, nos valla a querer ayudar. – le decía medio triste Lee al ojiazul.

- Bueno se lo tenia merecido nos dijo que si no comprábamos esa cosa extraña no nos iba a seguir ayudando. Además yo solo le dije que dejara la histeria que con ser maniática bastaba – se excuso Naruto.

- Si, lo que tu digas – le dijo el pelinegro con una gotita de sudor en la frente. En ese momento la lamparita se le encendió a Lee - ¡Ya se! Nos vemos – y salio corriendo. Ya había encontrado que regalarle.

Ahora solo quedaba el rubio hiperactivo. Camino y camino, hasta que sin quererlo quedo justo en frente de un local.

- ¡Claro! ella esta con Kakashi, debe ser otra pervertida. ¡Esto le va a encantar!

Naruto había llegado a una librería muy frecuentada por el peligris pero en la cual Sakura no colocaría ni un pie.


Capitulo 5: El cumpleaños de Sakura.


Todos estaban preparados para celebrarle un año más a la pelirosa. Por su parte Mei y Miku ya estaban listas solo esperaban a Seiya que todavía no llegaba.

- Ya van a ser las 5:30 y no llega… - decía la ojiazul.

- Tranquila ya debe estar por llegar – le respondió Mei y luego vio a su hermano - ¡Ah! ¡Mi lindo hermanito! – y lo tomo en brazos aunque ya tenia dos años – Mira Miku, este es mi hermanito Kosei ¿No es encantador?

- ¡Ah! si es muy lindo – respondió la genin la dos estaban encantadas con niño.

Parecían niñas con juguete nuevo. Hasta que el pequeño niño se harto y con palabras media cortadas les dijo.

- Ya… y mejog atiendan al señog que tiene con cinco minutos pagado allí – luego de que Kosei dijera eso ambas voltearon al mismo tiempo. El pequeño aprovecho el descuido de ambas y se fue por donde vino.

- Buenas tardes – saludo el hombre.

- Si, buenísimas – respondió Miku mientras lo miraba con ojos soñadores.

- ¡El pastel! ¿cierto? – dijo rápidamente la ojiambar.

- Exacto – exclamo Sasuke. Mei fue al refrigerador y saco el pastel, luego lo metió en una caja de pastelería y se lo entrego.

- Espero que le guste. Es de chocolate con fresas – le dijo la mayor de los hijos Matsumoto.

- Bueno si, seguro que les gusta – respondió el peliazulado.

En ese momento el chico Fujiwara llegaba

- Oigan chicas ¡Vamos ya ¿no?

- Si, mira quien lo dice el que llego tarde – dijo Miku.

- Si bueno tuve algunos problemas… - trataba de excusarse Seiya.

Sasuke al oír la conversación decido que era momento de retirarse.

- Gracias y hasta luego – dicho esto salio del local.

- Gracias a usted y vuelva pronto…- alcanzo a decir la ojiambar.

Los chicos decidieron irse ya, pues se les haría demasiado tarde. Mei le aviso a su madre y se fueron.

Todo estaba muy tranquilo en la aldea, se escuchaban ciertos grillos cantar y la luz de las farolas encendidas hacían del ambiente muy pacifico. Los chicos no fueron directo a la casa de la pelirosa, se distrajeron pues el ambiente era muy atractivo para hacer otras cosas. Primero pasearon un poco por la aldea, comieron unos cuantos dulces y tomaron ricos batidos.

- ¡Oigan chicos se hizo tarde! – Exclamo Mei viendo la hora – son las 7:00 pm.

- ¡Es hora de irnos! – dijo Miku levantándose de la banca, donde estaban sentados.

Ahora sí, irían a la casa de Sakura. El castaño estaba un poco reacio a la idea pues pensaba: "Que vamos a hacer nosotros con esos viejos" .Y como sabemos que el no tenia problema para exteriorizar sus pensamientos se lo había planteado a sus compañeras. Ellas simplemente le habían dicho que se divertirían un poco. La ojiazul quería ver a lindos shinobis y la ojiambar solo quería distraerse.

Llegaron a la casa de la pelirosa. Ella misma los recibió a lo cual cada uno la felicito y le dio su correspondiente regalo. A Sakura le encantaban esos niños, aunque los había visto pelearse el día anterior, pensaba que eran encantadores.

En el recinto se encontraban Ino, Tenten, Neji, Hinata, Sasuke, Sai, Chouji, Shino, Kiba, Shikamaru, Lee, Naruto, Gai, Kurenai, Kakashi, Gemma, Anko, alguno que otro Ninja más y hasta Kotetso e Izumo.

Era el momento de buscar que hacer en esa fiesta de adultos. Nadie los veía extraño pues solo era una nueva generación y muy comúnmente, habian chicos de esa edad en esas reuniones. Seiya era el mas desorientado porque aunque el fuera espontáneo no se hallaba. Miku estaba en encantadísima tenia mucho que contemplar. Estaban su amado sensei, el recién conocido Sasuke, en fin mucho que contemplar. Mei pues ella era ella, simplemente alocada, aunque seria cuando la situación lo requería. Bailaba, brincaba y hablaba, quizás era el azúcar de los dulces, ¿Quién sabe? pues a lo mejor. En ese momento hablaba con Kurenai quien tenia a su hija de unos siete años también allí.

Seiya se encontraba sentado en un sofa solo, ya que Miku hablaba con Ino sobre cosas del cabello, maquillaje, etc. Cuando cierto rubio lo vio y decidió acercársele para saludarlo.

- ¡Hola! ¿Cómo sigues?

- ¡Ah!... ¿Te conozco? – pregunto extrañado.

- ¡¿No te acuerdas de mi? – exclamo Naruto con una gota de sudor en la cabeza – El que los invito al Ichiraku el día de conocer a su sensei… el que fue alumno de tu sensei… el que les dijo de los cascabeles… - el ojiazul explicaba cada uno de los pequeños momentos en que estuvieron juntos - ¡Ah! ¡no puede ser que no te acuerdes de mi!...

- ¡Ah si! ahora recuerdo…por cierto si nos hubieras dicho que lo que buscaba Kakashi-sensei era compañerismo, nos hubieras ahorrado varios problemas – dijo el castaño.

- ¿No se los dije? – a lo que el ojiverde negó con la cabeza – lo siento pense que lo habia dicho… y ¿pasaron la prueba?

- Si, aunque pensé que no lo haríamos – dijo Seiya.

- Me alegro por ustedes… ¿Qué te paso en el brazo?

- Luego de la prueba, mi compañera Miku me lanzo contra un árbol y me disloque el hombro…- le relato con pesar el castaño.

- No puede ser es igual de salvaje que Sakura – dijo el rubio mirando a la chica con mirada acusatoria.

- Si, en realidad no se como era Sakura-san, pero Miku si es salvaje…

Mientras en otro lugar de la fiesta una linda chica de cabello negro pálido aun hablaba con Kurenai.

- ¡Valla eres muy enérgica! ¿Cuántos años tienes? ¿doce? – pregunto la kunoichi de ojos carmesí.

- ¡Oh no! en realidad tengo 11 es que me gradúe antes de la academia. Al igual que mis compañeros – respondió sonriendo.

- ¡Te felicito! deben de ser brillantes. Debes tener excelentes padres ninjas.

- En realidad solo mi padre, es ANBU. Pero mi madre no, es civil.

- Ahora comprendo, quizás conozca a tu padre pero quizás no. Me alegra mucho haberte conocido – dijo Kurenai mientras le sonreía a la chica.

- Igual a mí. Tiene una linda hija.

- Gracias.

Así transcurrió una parte de la noche. Mei haciendo nuevos amigos, Seiya se fue acoplando más y mas a la fiesta gracias a Naruto. Y Miku no desaprovecho la oportunidad de alabar a Sasuke que la miraba como diciendo: "¿En serio? no puede ser".

Luego muy cerca de donde se encontraban en ese momento Mei y Miku, una rubia hablaba con su asistente.

- Tranquila Shizune, es solo por hoy. ¿Qué mal puede hacer un poco de sake?

- Tsunade-sama eso lo dice siempre y nunca termina muy bien – contesto la discípula de la Hokage.

- ¡Basta! estamos celebrando y yo no me voy a quedar por fuera... ¿entendido? – mientras le decía esto, dos genin veían y aun no creían que ella fuera la Hokage. Esa a quien admiraban tanto.

- Disculpe, ¿usted es la Godaime Hokage? – pregunto Mei.

- Esa misma – respondió orgullosa Tsunade.

- ¡Oh! la habíamos visto, pero no tan cerca – exclamo Miku.

- Si, lo siento pero es que la admiramos mucho – explico la mayor de los hijos Matsumoto.

- Si, queremos ser como usted – dijo la ojiazul.

- ¡Ay! ¡Que lindas niñas!...pues me halagan mucho…y díganme ¿Quién es su sensei? – pregunto la rubia.

- Kakashi Hatake – respondieron al unísono.

- ¡Ese vago! ¡Ven aquí Kakashi! – dijo la Hokage mientras lo llamaba con un movimiento de mano.

- ¿Me llamaba Tsunade-sama? – pregunto el peliplateado.

- Si, ¿Cómo se te ocurre no querer entrenarlas? – dijo la rubia con una vena dilatada en la frente – si no vez que son niñas muy inteligentes…

- Discúlpeme pero…

- Pero nada vago… desde ahora no quiero que ni se te pase por la mente algo contra estas dos adorables niñas… ¿comprendes Hatake?

- Si comprendo.

Luego de esa llamada de atención por parte de Tsunade hacia el Ninja que copia. Las chicas estabas muy indignadas al enterase de que su Sensei al principio no las había querido entrenar. Por su parte la rubia estaba de lo mas emocionada con aquellas dos genin, mientras Shizune pensaba: "Por favor, que no las corrompa. Aun son muy pequeñas".

Todos disfrutaron mucho de la fiesta. Hasta que fue una hora prudente para los chicos y partieron con destino a sus casas. Con ellos también se fue Kurenai pues su hija no resistiría despierta hasta muy tarde. Sakura se despidió de sus invitados, dándoles las gracias por haberla acompañado.

####Al Día Siguiente####

Un dúo muy ocurrente se encontraba tocando la puerta del apartamento de la pelirosa. Luego de unos minutos la puerta se abrió.

- ¡Hola Sakura-chan!- saludo Naruto.

- Buenos días, Sakura – saludo Lee.

- Buenos días chicos ¿Qué quieren a esta hora? – pregunto la ojiverde.

- Estábamos muy ansiosos por saber que te parecieron nuestros regalos. Así que vinimos a ver si te gustaron – explico el pelinegro.

- Ya veo, pues aun no los he abierto – informo la pelirosa.

- No hay problema, mejor aun asi podemos ver tu reacción. ¡ábrelos ahora! – propuso el ojiazul – claro si no interrumpimos nada…

- ¡Idiota! claro que no, pasen – dijo la ojiverde mientras se hacia a un lado para que entraran.

Sakura busco los regalos que había recibido por parte de sus amigos. Los consiguió inmediatamente y los llevo a la sala donde se encontraba el par.

-Aquí están. Comencemos con Lee – dijo la pelirosa. Comenzó a abrir la medianamente grande caja, donde se encontraba su regalo. Todo parecía normal hasta que removió un poco el papel que envolvía un traje verde.

- ¡Oh!... – exclamo la ojiverde sin palabras.

- ¿Qué te parece, Sakura-chan? – pregunto muy animado el pelinegro.

- Pues… Muchas gracias Lee.

- Sabía que te iba a encantar… Un traje igual al de Gai-sensei…es perfecto…se te va a ver genial…- decía extremadamente feliz, tanto que no se daba cuenta la cara que tenia Sakura (0.0)

- Si, si, si cejas encrespadas…ahora abre el mío Sakura-chan – dijo el rubio.

- Esta bien Naruto – respondió la pelirosa. Hizo el mismo proceso que con el regalo anterior lo comenzó a abrir, pero esta vez con más miedo. La caja era más pesada que la anterior. Al igual removió el papel y al ver lo que había, se quedo perpleja.

- Es la colección completa y de la mejor calidad… - el pobre chico no pudo terminar…

- ¡NARUTO! ¡¿QUIEN CREES QUE SOY YO?

…había desatado la furia de la ojiverde.


¿Que tal? ¿Les gusto? por favor haganmelo saber...

Veran decidi subir dos capitulos porque no quiero aburrirlos con una historia que ustedes no le vean ni patas ni cabeza. Es por eso que adelante y en el proximo capitulo se devela la realidad del fic, tendra mas acción y un misterio dara comienzo.

Espero sus reviews!. - - Los mensajes anonimos estan encendidos - asi que no duden en hacerme saber que es lo que opinan del fic. Ya sea una critica buena o mala, ambas las recibo gustosa. Pues las veo como un medio de enseñanza :D.

Muchas gracias Kasumi-chaan y no te preocupes no la abandonare siempre y cuando me hagan saber que opinan de él. Un beso, cuidate :)

Att: Patty Hatake...muak! los quiero...