Capitulo 7

"Fase Dos

Una cita de guerreros"


- Está bien… continuemos con las preguntas mientras seguimos trabajando.

- Esa es una idea brillante.

Ambos se aproximaron al casi-robot para continuar el interrogatorio y trabajo.

Uno al frente del otro.

Como poder concentrarse con la mirada de tu posible amor sobre ti.

El silencio era el dueño del lugar.

Cada movimiento de Pan era capturado por Trunks provocando que cada segundo se hiciera eterno.

Como quería que esa bella figura quedara grabada para siempre en su mente.

Por otro lado, Pan también lo miraba lo cual le hacía difícil no caer rendida ante tanta belleza.

Ambos trabajaban como podían en los robots, no habían avanzado casi nada y ya eran las 3:30 pm.

En un intento de continuar la conversación y las preguntas, Pan se apresuró en acabar su lado del robot para ir a "ayudar" a Trunks con su parte.

Así, la guerrera terminó su trabajo en pocos segundos y se acercó a Trunks.

Él solo la vio acercarse y eso bastó para que su sonrojo saliera al descubierto.

- Trunks… te ayudo – ella metió sus manos a unos cables sueltos y junto con él los conectaban.

- Muchas gracias Pan – el rojo empezó a desaparecer y una sonrisa apareció en su rostro ya que pareciera como si ella intentara acercarse a él.

- No hay porque… oye porque no continuamos con nuestro "interrogatorio"… primero yo ¿Cuándo mataron a tu padre y cuantos años tenías tú?

No le dio ni tiempo para confirmar si quería continuar con el juego, pero como negarle algo a esos ojos.

- Está bien… pues veras… mi padre murió cuando yo tenía unos 8 meses según mi madre… se podría decir que era a inicios del año 766.

- Oh… eras apenas un bebe cuando lo… - interrumpió sus palabras al ver la cara de tristeza de Trunks y prefirió obviar el tema.

- Si, así es…

- Oh Trunks, lo siento no quería ponerte mal – le dijo ella mirándolo a los ojos para calmar su tristeza.

- No te preocupes Pan… en mis 34 años de vida aprendí a vivir sin él – agachó su cabeza y en un susurro solo para él dijo – Además no puedo hablar de él desde que regrese al futuro.

- Bueno… mira te toca preguntarme lo quieras.

- Estás segura de que me responderás todo lo que yo te pregunte.

- Trunks… mira algunas partes las obviare, pero no es porque no confié en ti, es solo que… que…

- No quieres abrir viejas heridas – terminó de decir Trunks al ver como la cara de ella cambiaba al haber leído su mente.

- Si.

- No te preocupes Pan, no te forzaré a nada.

- Gracias Trunks.

- Bueno… ¿Quiénes eran tus padres?

Bingo, esa era la pregunta que respondería sus dudas

Quienes eran los padres de tan bella chica.

- Trunks… mira no puedo decir sus nombres… pero te puedo decir cómo eran.

- Pan…

- Lo sé, se que te prometí responder todo, pero no puedo decirte sus nombres… aún no, esa herida es una de las más grandes.

- De acuerdo… prosigue.

- Mi padre… de él se mucho y poco; solo recuerdo que según mi madre él era un hombre muy fuerte, inteligente y… especial; en cuanto a mi madre, pues ella era un mujer muy hermosa, fuerte y decidida… ella me crio sin ninguna otra ayuda… - comenzó a llorar sin poder evitarlo, cada palabra intentaba abrirle los recuerdos más hermosos y dolorosos que alguna vez pudo haber tenido – Ambos murieron en distintas situaciones… mi padre murió asesinado por los androides y mi madre… murió por amor.

- ¿Qué?

- Si, así es… mi madre estaba enferma del corazón, pero su enfermedad empeoro día a día más lejos de mi padre… una noche simplemente no pudo resistir más y… se fue con él.

- Pan… - se acercó a ella y la abrazó, pudo sentir que esas lágrimas eran las puras, sinceras y hermosas que en su vida hubiera visto; ella simplemente era la mejor de las pinturas y el llanto no iba con su sonrisa.

- Porque… porque me dejaron sola… me dejaron como la última guardiana de mi clase.

- ¡¿Qué? – no pudo evitarlo, se sorprendió por tales palabras, acaso le estaba diciendo que ella era la última guardiana, pero de que si él único que era el último de toda una clase era él… esas palabras lo dejaron con más curiosidad de saber quién era esa niña.

- Porque… porque Papá… PORQUE ME DEJASTE ESTA HERENCIA QUE ME ENCANTA PERO ME DEJA SOLA.

- Pan ¡Que estás diciendo!

- Estoy diciendo que yo estoy sola en el mundo porque soy una sa… - en eso frenó su llanto y calló sus palabras ya que estaba a punto de decir la verdad que había prometido guardar en secreto.

- Eres una… - quiso continuar con sus palabras ya que creía saber su respuesta, pero quería oírla de su boca.

- Soy una… soy una sabelotodo jajá, eso lo saque de mi padre y la verdad es que por tanto estudiar nunca tuve tiempo para socializar con nadie jajá – respondió lo primero que se le vino a la mente y supo que no podía dejarse llevar más dejando al descubierto sus secretos.

- Pan estás segura de lo que me estás diciendo – sabia que ella le mentía pero no podía forzarla a decir lo que posiblemente era.

- Jajá, tranquilo Trunks… si algún día te ganas aún más mi confianza sabrás toda la verdad de mi vida y yo de la tuya – se dio la vuelta y terminó de conectar los cables del robot dejándolo listo para continuar con otro.

Así se hicieron las 6 pm, hora en la cual el tercer robot estaba recién comenzando a ser construido.

Por el intenso calor habían abierto un ventana del laboratorio y de esta una brisa helada movía los cabellos de ambos.

Él la miraba a ella…

Podría jurar que casi tenia la respuesta en sus labios, pero tenía dudas como tenia afirmaciones.

Para sacar de su mente las dudas se le ocurrió un plan.

Pero había un problema con este plan y era que no sabía cómo podía reaccionar ella.

Bueno como solo hay una forma de saber todo "El que no arriesga no gana"

Así que se le ocurrió un lugar donde ella tal vez no pudiera decirle que no a esa propuesta.

- Oye Pan.

- Si Trunks.

- Me gustaría que me acompañes a un lugar… no será por mucho tiempo – se acercó a ella y la miró a los ojos como para decirle "no voy a hacerte daño".

- Esta bien Trunks… vamos – ella vio claramente en sus ojos la verdad y decidió seguirlo para continuar con su plan.

- Bueno, pero vamos por la ventana que si mi madre se entera de que dejamos el trabajo por un solo minuto nos mata.

Así ambos salieron por la ventana de su laboratorio que daba directamente al jardín.

Bordearon todo el jardín hasta llegar a la entrada principal y nuevamente subieron al mismo auto rojo de esa mañana.

El camino se hizo largo pero después de unos minutos unas montañas conocidas para ambos se dibujaron en el horizonte.

Las montañas Yumi.

Llegaron al valle de entrada para bajar del auto y encapsularlo.

- Trunks que hacemos en las montañas Yumi.

- Bueno como es una linda tarde… pensé en dejar un momento el trabajo para venir a ver el ocaso contigo.

- A, sí… - el rojo explotó en sus mejillas pero se dio cuenta de que tal vez esta podía ser su oportunidad.

- Pan… sígueme.

Ambos subieron la primera montaña, la más baja de todas para no demorar mucho tiempo.

Se sentaron al borde de la montaña, que en aquellos momentos dejaba ver el ocaso con una fuerza indescriptible.

Todo el paisaje estaba decorado por un color anaranjado y eso la hacía ver aún más hermosa de lo que era a la luz del día.

De un momento a otro dejaron de mirar el ocaso y se vieron los ojos como queriendo descubrir en la mirada del otro sus verdaderos sentimientos.

- Pan…

- Trunks…

- Pan… me dijiste que practicabas artes marciales, no es así.

- Si Trunks.

- Dime… que pensarías si yo quisiera…

- Si… - lo alentó a que continuara con sus palabras y le tomó la mano lo cual le provoco ganas de más.

- Si quisiera entrenar contigo mañana.

Ya lo había dejado salir.

No podía resistir ni un minuto más sin saber la vida de esa joven así que soltó las tan deseadas palabras y espero una respuesta.

Una sonrisa.

Una sonrisa se dibujo en el rostro de Pan.

Eso le dijo que ella había acepado su invitación.

- Estaría encantada de entrenar contigo Trunks.

Se acercaron un poco más y se dieron cuenta de que tenían los rostros a una distancia peligrosa.

Él quiso besarla, pero no podía, no antes de resolver las miles de intrigantes.

Ella deseaba que sus labios volvieran a ese baile tan hermoso como lo había sido en su posible sueño.

Como por obra del destino, una brisa helada pero envolvente los cubrió a ambos.

Esa brisa venia acompañada de unas hojas de distintos colores.

Rojo, amarillo, café, verde y violeta.

Ese remolino tan hermoso de pronto empezó a susurrar algo:

"Bésala" "Bésalo" "Bésense"

Esas palabras eran casi como órdenes y suplicas que no solo venían desde el exterior sino que ya se escuchaban dentro de ellos.

Se iban acercando cada vez más y más.

"Debo contenerme… pero no puedo soportar tener en frente a esos labios perfectos… si nos besamos…" – pensaba Trunks.

"Pan, no lo hagas… podrías arruinar tu amistad con Trunks si es que lo besas… pero esto ya no es un sueño así que si él acepta tu beso…" – pensaba Pan.

"Ya no estaremos solos" – este pensamiento estaba en la cabeza de ambos para terminar con sus conclusiones.

Sus labios se unieron en una danza lenta y dulce.

Danza en la cual los sentimientos iban y venían por todo lugar.

Lugar donde solo se encontraban ellos dos.

Ellos dos que se besaban con una paciencia infinita.

Horas, minutos o segundos pudieron haber pasado, pero sus labios seguían juntos.

Como separarse de la felicidad tan fácilmente.

Sería como dejarla ir.

Ojos cerrados, corazones abiertos.

¿Por qué se sentía tan bien al besar a esa chica?

¿Por qué besar a ese hombre la hacía estallar en felicidad?

El ocaso terminó y el beso también concluyó.

Separaron sus labios y lentamente abrieron sus ojos.

Se miraron unos instantes, para luego posar su vista hacia la estrellada noche.

Esas estrellas eran testigo de que esa noche no solo se empezaba una nueva clase de amistad sino un nuevo amor.

Se pusieron de pie y volvieron a mirarse como si quisieran saber lo que aquel beso había significado para el otro.

Pan le sonrió y Trunks imitó su sonrisa.

- Vamos a casa Pan.

- Vamos Trunks.

Bajaron de la montaña y sacaron el auto rojo de su capsula.

El camino nuevamente apareció frente a ellos y con él un sonrojo de parte de Pan.

- ¿Por qué te sonrojas Pan? – le pregunto Trunks al observar como ella miraba sus rodillas y el rojo se hacía notar.

- ¿Eh?... no te preocupes Trunks… es solo un recuerdo.

Vaya recuerdo, ella estaba comparando los dos besos que había tenido con Trunks.

"El primero fue… dulce y tierno; el segundo… se le asemeja un poco, pero no son iguales, es como si… si… como si él también quisiera saber algo de mí"

De un momento al otro ya habían regresado a la puerta principal de la Corporación Capsule.

Se podía ver que esa casa era enorme… pero las luces siempre apagadas.

Una casa tan grande solamente para dos personas… que vacio.

Sin duda la casa era la mejor del mundo, pero faltaba algo que no se tenía desde hace años… risas, peleas… y amigos.

Tantos amigos que habían tenido, las miles de reuniones que se llevaron a cabo en ese lugar… bellos recuerdos, pero al final solo recuerdos.

"Creo que ya me di cuenta de porque mi madre quiere tener nietos"

Pensó Trunks mientras salía del auto con Pan.

El cielo estrellado era hermoso lo que lo invito a ver a esa mujer.

La mujer que le dio el mejor de los besos.

El más sublime… dulce… tierno… y adictivo.

Ella no le prestaba atención a su mirada, solo se quedó observando las miles de estrellas que juraba le susurraban:

"Este es tu futuro"

Al final Pan bajo la mirada para mirar directamente a Trunks quien seguía admirándola.

- Trunks…

- Si Pan…

- Alguna vez te sentiste incomprendido – y se tomaron de las manos para ir caminando por el jardín.

- Todos nos sentimos así alguna vez Pan – le respondió él mientras su corazón se sentía salir de lugar.

- Pero… cuando eres diferente… muy diferente… acaso tú crees que te puedan aceptar tan fácilmente.

Esa pregunta lo dejó pensando profundamente, ya que era algo tan delicado que nunca había intentado ser aceptado por nadie… estar solo es más fácil.

- Bueno Pan… lamento decirte que no se la respuesta…

- Trunks…

- Mira… cuando eres diferente solo quieres ser igual a los demás.

- ¿Qué?

- Si, así es Pan… cuando no puedes encajar en un mundo diferente desearías ser igual a ellos… - Trunks era un caso único en el mundo ya que no quería aceptarse tal como era – Aunque decepciones a tu propio padre… y eso es lo que más lamento – esto último fue dicho en un susurro que Pan no pudo escuchar.

- Pero… y si te gustara tu diferencia.

- ¿Qué?

- Si… si te gustara tu diferencia, crees que la otra persona lo entienda.

- Yo creo que si, tal vez dependiendo de qué diferencia se trata.

- Si la diferencia incluye una descendencia y ascendencia algo diferente.

- ¿Como en qué sentido?

- No sé como que los niños resultaran con una fuerza descomunal imposible para un humano ordinario – lo dijo lo más rápido posible y espero a que Trunks no salga corriendo con solo imaginarlo.

- Pues… - que clase de pregunta era esa, era como si le estuviera diciendo que ya había descubierto su secreto.

- Trunks… mejor no me respondas, pero como quieres saber algo de mí, te sugiero que analices esta charla – le soltó la mano a Trunks y con una sonrisa traviesa se dirigió hacia la ventana de su laboratorio, saltó hacia adentro y sacó la cabeza por la ventana – Oye Trunks apresúrate que aún nos quedan otros tres robots por terminar.

- Si Pan – salió corriendo hacia Pan y una vez en el laboratorio continuaron con los otros tres robots.


A la mañana siguiente…

Ya eran las 5:50 de la mañana.

Ni siquiera el sol había salido pero no sentían frio ya que se habían acurrucado para dormir después de terminar a las 5:00 los robots.

Estaban tirados en el suelo, pero abrazados sin que nadie pudiera separarlos.

Ella estaba a la altura de su pecho, apoyando su cabeza en su torso tan bien formado.

Él estaba rodeando su cintura con sus fuertes brazos.

Pero aparte de todo eso soñaban como nunca antes habían soñado…


En el sueño de Pan…

Soñaba con su batalla con Trunks.

Trataba de imaginarse como pelearía ese hombre, acaso tendría experiencia en las artes marciales como para haberse atrevido a entrenar con Pan.

Golpes, puños, patadas, sangre, sudor y lágrimas formaban parte de su sueño.

No importaba adonde fuera… Trunks siempre estaba allí.

Estaba besándola en lugar de golpearla.

Al principio eso era magnifico, pero luego sintió la necesidad de pelear con él.

Su cuerpo reclamaba tener un encuentro.

La pelea sin duda alguna era para saber esta donde podía llegar Trunks por ella.


En el sueño de Trunks…

Él soñaba con Pan a su lado.

A su lado pero no como solo una amiga o una novia sino como su esposa.

Ella estaba encinta y se podía ver que ella era feliz.

Solo con una sonrisa ella transmitía sus sentimientos.

Se abrazó a ella y le susurro en su oreja – Te amo.

Esa era la vida que Trunks quería tener y sobre todo una familia.


Fuera de sus sueños…

Como si se hubieran leído las mentes se abrazaron aún más fuerte y Trunks le susurro durmiendo.

- Te amo Pan.

- Y yo a ti.

Continuará

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Se besaron nuevamente, decidieron intentarlo, terminaron el trabajo de Bulma y cada día que pasa se conocen mejor.

Será que todo es miel sobre hojuelas… o habrá más problemas.

Verlo en el próximo capi y perdón por lo corto que me salió este XD.

Gracias por todos sus reviews…

Adiós a tods