Capitulo 8
"Pelea por mí"
Fuera de sus sueños…
Como si se hubieran leído la mente se abrazaron aún más fuerte y Trunks le susurro durmiendo.
- Te amo Pan.
- Y yo a ti.
Ese momento era simplemente perfecto… juntos y sin ninguna complicación, sin ninguna pena.
Las horas parecían un segundo estando de esa forma, era como desear estar juntos para siempre.
El Sol de un nuevo día… el día de demostrar los sentimientos…
Las 6 de la mañana, hora en la que los robots debían ser entregados por fin llego.
La luz del sol entro por la ventana perezosamente provocando que Trunks abriera los ojos lentamente, vio a Pan abrazada a él y recordó todo lo de ayer… el beso… las palabras… la noche…
Ver a esa delicada y a la vez salvaje guerrera le provocaba una felicidad inmensa, pero había algo que no lo dejaba disfrutar completamente de esa felicidad…
Ese algo lo había estado manejando durante años, para ser más exactos desde que regreso del pasado.
Era tan complicado el ser tan diferente al resto del mundo, era como intentar encajar en un rompecabezas del cual no eras pieza, un lobo entre corderitos, un saiyan entre humanos.
Pero... cuando conoció a esa joven tubo un presentimiento, un presentimiento de que tal vez, solo tal vez no estuviera tan solo como parecía… seria que ella comprendería lo que él era, que no lo juzgaría pese a ser un monstruo… que ella era…
Para eso era el entrenamiento con Pan, para saber si ella compartía ese otro lado de su ser.
- Pan… - susurro mientras acariciaba su rostro lenta y suavemente.
Ella al sentir la calidez de sus manos empezó a despertarse.
- Hola Trunks – le dijo casi como en un susurro.
- Buenos días Pan, ¿Dormiste bien?
- Mejor que nunca – le respondió para luego abrazarse con más fuerza al pecho de Trunks.
Las sonrisas en sus rostros no se hicieron esperar, pero en ese preciso instante la mujer del Príncipe del los Saiyans entró en el laboratorio encontrándose con la mejor de las escenas para su hijo.
- ¡Trunks, Pan! – dijo Bulma lo que causo que nuestros héroes se soltaran, sentaran y enrojecieran rápidamente.
- Hola mamá – respondió Trunks con el rojo explotando en su cara.
- Bue… buenos días Bulma.
- Buenos días chicos… pero no se detengan yo solo vine por los robots, pueden seguir con lo que estaban haciendo – les dijo Bulma con ese brillo en sus ojos tan incomodo, para luego acercarse a revisar los robots.
- ¡Eh!, no, no, no es lo que parece mamá… es solo que… que… que – respondió nervioso mientras movía sus manos.
- Pues… bueno… nosotros… estábamos… - no encontró final para la respuesta de ambos y miro a Trunks como para saber que decir.
- Ah vamos chicos, ya sé lo que está pasando aquí… - dijo volteándose para ver a los enrojecidos – Miren, como hicieron un gran trabajo tienen el día libre y eso significa que… podrán estar juntos sin que yo los moleste jeje.
Ambos se miraron con los rostros aún más enrojecidos, pero por otro lado Bulma tenía razón… podrían pasar todo el día juntos… tal vez para conocerse mejor.
- Pues… muchas gracias Bulma – Pan se levanto del piso y Trunks la siguió.
- Bueno… ya me voy… y… Pan, te recomendaría que fueras a tu casa para cambiarte de ropa y darte un baño, tienes aceite por todos lados– respondió la ojiazul para luego salir del laboratorio.
- ¿Eh? AAHHHH MI ROPA – toda la ropa de Pan estaba claramente llena de aceite a lo que Trunks empezó a reír – TRUNKS Y TU DE QUE TE RÍES.
- Perdón Pan, pero… tu ropa no es lo único que está cubierto de aceite JAJÁ.
Pan empezó a revisar todo su cuerpo y evidentemente tenia aceite en la cara, los brazos y en los zapatos… parecía que se hubiera bañado con el mismo aceite.
- Mira quien lo dice… EL QUE TIENE TODA SU CHAQUETA EMBARRADA DE GRASA JUNTO CON SU CARA – le dijo apuntando la mancha en la chaqueta de Trunks.
- ¿Eh? AAHHHH MI CHAQUETA FAVORITA – no le dio importancia a su rostro pero la chaqueta era algo irremplazable, era la misma de cuando había viajado al pasado; que podía decir si la usaba a diario desde su regreso, tenía un gran valor sentimental.
- Ahora me toca reír a mí por tu cara y tu chaqueta JAJÁ.
- Pan no te rías.
- Pero si te reíste de mí, porque yo no puedo reírme de ti.
- Porque si lo sigues haciendo no te invitare a un picnic el día de hoy – le dijo Trunks mirándola a los ojos con un gran deseo de que aceptara la invitación.
- ¿Un picnic?
- Si, en las montañas Yumi ¿Te parece a las 2 de la tarde?
- Me encantaría ir de picnic contigo Trunks – de tanta emoción se abrazó a Trunks y le dio un beso en la mejilla – Ahora creo que mejor me voy Trunks… nos vemos – sin darle tiempo para despedirse Pan saltó por la ventana del laboratorio y desapareció sin decir más.
- Adiós Pan…
Después de eso Trunks salió del laboratorio con una sonrisa de oreja a oreja.
Caminó por los interminables pasillos de su casa hasta que llego a su habitación, una vez dentro se encontró con la única persona que conocía su secreto, su madre, Bulma, se encontraba sentada en su cama con una sonrisa casi tan grande como la de él.
- Vaya, vaya… así que… MI HIJO YA TIENE NOVIA – grito de felicidad la científica.
- Mamá… Pan no es mi novia… ella solo… ella no es mi novia mamá – le dijo con rojo en sus mejillas.
- Pero… entonces paso algo entre ustedes ayer, no es cierto – Bulma se las sabía todas y no descansaría hasta escuchar lo que quería saber de la boca de su hijo.
- Pues… ayer nosotros… nosotros…
-Si… - le dijo a modo de que continuara.
- Nosotros… nosotros nos… nos…
- Se que…
- Nos… be… besa…
- HABLA DE UNA VEZ TRUNKS – con tantas pausas Trunks parecía tartamudo.
- NOS BESAMOS, PAN Y YO NOS BESAMOS – lo dijo lo más rápido posible para que su madre dejase de gritar.
- ¡¿Qué? – lo dijo cono si le costase creerlo.
- Nos besamos… pero no quedamos en nada.
- Se besaron… QUE BIEN – se paro delante de su hijo y empezó a abrazarlo, aunque solo por unos cuantos segundos.
- Si… nos besamos.
- ESO ES GENIAL… LO VES MIS PLANES SON LO MEJOR QUE HAY, de seguro ahora llegarán a algo.
- Eso… eso no lo sé mamá – dijo con un cierto dejo de tristeza.
- ¿Eh? Como que no lo sabes, si solo tienes que acercarte más a esa niña para que sea tu novia… Qué más quieres Trunks, ella es linda, lista, fuerte y estoy segura de que le agradas – se cruzó de brazos y continuo con sus palabras – No puedo creer que no aproveches esta gran oportunidad… despierta Trunks… deja de alejarte de los demás y…
- Mamá yo no dije que me fuera a alejar de ella.
- Entonces… ¿Por qué crees que no llegarán a nada?
- Pues porque si lo hiciéramos ella tendría derecho a saber quien soy en realidad… no lo que aparento ser – respondió Trunks con su sonrisa al revés, triste.
- Pero de que estás hablando Trunks, tú no aparentas ser nada, tú eres tú y nadie más que tú, no importa si algunas personas no se fijan en tu interior ya que solo las buenas personas podrán ver lo bueno en ti – pensando que su hijo hablaba de ser el Heredero de la empresa familiar, eso sí que le atrajo novias sin corazón en su hijo… solo en su billetera.
- Mamá yo no me refería a que vea más allá del dinero sino… de mi otra herencia, la herencia que nadie puede ver.
- Ah… pero de que te preocupas Trunks… si esa niña en realidad te ama no le importara que seas mitad Saiyan.
- Pero eso es algo muy importante como para tomarlo a la ligera… con solo saberlo ella podría dejarme… o aún peor odiarme.
- No sigas tonterías hijo… - Bulma se acerco a su hijo y jalándolo de la mano lo obligo a sentarse en la cama con ella – Trunks… tú crees que yo hubiera dejado a tu padre solo por ser un saiyan, y recuerda que él no era un saiyan cualquiera sino el muy orgulloso Príncipe de los Saiyans.
- Pero tú ya sabias que él era un saiyan antes de tener una relación con él.
- Si… pero eso no significa que no haya podido decidir con quién estar… tu sabes que tu padre era alguien muy especial y aunque hizo muchas cosas malas cuando vivía, lo amé sin descanso Trunks… lo amé a pesar de todo, a pesar de los gritos de Yamcha, a pesar de que me amenazaba a muerte a diario, a pesar de su orgullo… - una pequeña lagrima se deslizo por la mejilla de Bulma, muestra clara de cuanto había amado a ese orgulloso Príncipe – …Cuando se ama a alguien verdaderamente no se lo puede abandonar… nunca…
- Mamá… pero como llegaste a amarlo tanto… yo sé que mi padre no es un hombre fácil de tratar… tal vez el merecía tu desprecio en lugar de tu amor.
- Trunks… aunque él hizo cosas terribles yo no podía dejar de amarlo, no podía dejar de amarlo solo por no ser un humano… tu padre me ama y me amaba, de eso estoy segura.
- ¿Cómo lo sabes?
- Recuerdas lo que me contaste, después de que regresaste de decirme en el pasado que habías destruido a los androides en este tiempo.
Trunks asintió con la cabeza y dejo continuar a su madre.
- Pues me dijiste que Vegeta se había quedado a vivir con nosotros en ese tiempo… también me contaste que pelearon con un sujeto llamado Bojack y tu padre apareció para luchar con él… aunque claro Gohan fue el vencedor en esa batalla.
Bellos recuerdos… pero al final solo recuerdos que permanecían en un mundo diferente.
- Lo recuerdo mamá… pero eso que tiene que ver con que mi padre haya sentido algo por ti.
- Si lo miras de esta forma Trunks, veras que Vegeta tenía todas la oportunidades para irse… incluso ya se no encontraba Goku para tener un motivo y quedarse, él se quedo por algo más… tal vez porque nos amaba hijo… recuerda que él no demostraba sus sentimientos en público, él me demostraba cuanto me amaba en nuestra soledad– Bulma le acarició la mejilla a Trunks con la esperanza de que sus palabras fueran ciertas.
- Mamá…
- Hijo… entiéndelo si ella es la indicada no te dejara ni te odiara, es más te aceptará como nadie más lo hará… es tu decisión arriesgarte o no.
- Pero…
- Sin peros… deja de creer que la gente te odia; hay y hubo gente que te quiso mucho… no alejes a las personas que te quieren solo por no ser como ellos – Bulma se levanto de la cama y antes de salir se agarró del marco de la puerta – Trunks… disfruta de la vida ahora que no existen los problemas de hace años.
Bulma se retiro dejando a Trunks pensativo.
¿Acaso esa niña podría entenderlo al igual que su madre?
Se dejo caer por su peso hacia la cama y miro fijamente el techo.
Esos hermosos lagos azules intentaban mirar más allá de lo que siempre habían visto.
- Mamá… Papá… Gohan… Pan…
Susurró los nombres de las personas más importantes en su vida y se puso a pensar todo lo que ellos habían significado para él.
"Mamá siempre estuvo a mi lado y me dio consuelo en los momentos más tristes de mi vida… sin embargo ella tenía más razones para llorar y no lo hizo, secó sus lagrimas para hacerme sonreír… ¿Acaso yo no puedo hacer lo mismo por ella?"
"Papá… con el viví un año en la habitación del Tiempo… no me pudo decir mucho pero al menos en escasos momentos me dirigió la palabra o una sonrisa, siempre recordándome que no soy un saiyan cualquiera sino el descendiente del Príncipe de los Saiyans; solo por él algunas veces me gusta este lado de mi ser, me recuerda que no estoy tan solo como parece… ¿Acaso debería dejar de sentirme solo?"
"Gohan… tu partida fue la que más me dolió… sentí que me quitaban todo lo que tenia, siento que tu muerte no fue causada por los androides sino por… por alguien que no pudo cumplir con una simple orden… ¿Acaso debería dejar de culpar a ese sujeto por tu muerte?"
"Pan es hasta ahora a la que menos conozco… pero algo me dice que no debo dejarla ir ya que es como si supiera quién es ella… ¿Acaso debo dejar de seguir a mi deseo para que ella sea feliz con alguien igual a ella?"
Preguntas, preguntas y más preguntas.
Respuestas para cada una de ellas, pero esas respuestas no eran vistas por Trunks.
Finalmente el sueño venció a nuestro saiyan y se quedo de esa forma hasta las Doce.
En casa de Pan…
Mientras tanto en un departamento un poco lejos de la Corporación Capsule, una chica de sangre humana/saiyan estaba buscando la ropa perfecta para ir de entrenamiento y picnic con Trunks.
¿Cuál es la ropa indicada para entrenar y comer en la primera cita?
Una pregunta difícil, pero con una solución al instante.
- Este es el conjunto perfecto para una cita ¿si es que se puede llamar cita a un entrenamiento y picnic?... bueno que más da.
Pan había sacado un corto tejano junto a una camiseta roja que le llegaba hasta el ombligo; sumado a eso su pañoleta naranja en la cabeza, unos zapatos negros parecidos a unas botas y unos guantes sin dedos del mismo color.
Ese conjunto sin duda resaltaba sus atributos pero era ideal para entrenar.
Curvas peligrosas y fuerza sobrehumana era lo que ella tenía y era lo que daría el día de hoy.
Se vistió sin pensarlo dos veces.
Después se vio en el espejo y dejo salir lo que cualquier chica bien arreglada y conforme con su trabajo se dice – Perfecta – se sentó en frente de su espejo y empezó a cepillar su corto pero suave cabello.
Ella era hermosa sin duda, pero era una lástima que sus padres no pudieran ver lo que ella era.
"No puedo creer que mis más grandes sueños se estén realizando… ¿Será que todo durará para siempre?"
Se puso a pensar que tal vez sus alegrías serian momentáneas, que cuando todo eso termine las penas regresarían pero con mayor intensidad.
¿Qué sería peor que perder a tu familia?
¿Acaso abría más penas por las cuales atravesar?
- Bueno… no es momento para pensar en cosas negativas, dentro de una hora iré de picnic con Trunks y no puede haber nada mejor que comer y entrenar con un… ¿amigo? – dudó de si podía llamarlo amigo ya que esos besos de anoche parecían más que simples roses de labios - ¿Puedo llamarlo algo más o solo seguimos siendo amigos?
Con otras miles de preguntas más terminó de alistarse y tomando su nave (DB1.0) fue en busca de Trunks a las Montañas Yumi.
Pasaron unos minutos y la silueta de las imponentes montañas se dibujo ante sus ojos.
Paso por el mismo Valle de entrada esta llegar a la misma montaña, esa donde él y ella habían tenido ese acercamiento tan especial, tan hermoso, místico y simplemente una muestra de ¿amor?
Bajó de la nave que había construido durante tantos años y subió a la cima.
Era hermoso recordar que hace unas pocas horas atrás se habían besado, que ella le había regalado a él sus labios, labios que ningún otro hombre antes probó.
Con cada paso se iba acercando cada vez más a él.
De seguro Trunks estaría esperándola en la cima con una montaña de comida.
"Esta es mi oportunidad… es mi oportunidad para ser feliz; pero antes debes demostrarme cuanto valgo para ti… y solo existe una manera para saberlo"
Un plan y una idea navegaban por la cabeza de Pan.
Continuó subiendo lentamente, sin prisa alguna, sin inseguridades.
De pronto llegó a la cima y… nada.
Todo estaba vació y no había rastro de Trunks.
Revisó un poco el lugar y en el punto exacto donde se habían besado encontró una manta extendida junto a un cesto de picnic; la manta tenía los platos, cubiertos y servilletas más finas de la ciudad, valían una fortuna y nunca había tocado uno de esos utensilios de ¿nobleza?; pero lo que tal vez más le agrado de todo eran unas rosas en un florero de vidrio, rosas rojas y azules un clásico de las montañas Paoz.
- Hola Pan – por su espalda apareció Trunks, se veía apuesto con su atuendo de siempre, ese combinado de chaqueta azul, pantalón negro, botas amarillas y camiseta negra era ideal para él.
- Hola Trunks… que linda esta nuestra "mesa" – se acercó a él y le dio un tierno beso en la mejilla.
- Te dije que iríamos de picnic y solo me aseguré de traer lo mejor para nosotros – sus palabras eran dulces y tiernas… parecía un dulce sueño.
- Pues te luciste Trunks Brief… - se acercaron a la manta y se sentaron uno en frente del otro, en eso la mirada de Pan se tornó desafiante – Espero que en la batalla te luzcas igual que en este arreglo de flores – le señalo las rosas, eran hermosas y se notaba un gran esfuerzo para acomodarlas, aparte que conseguirlas no era trabajo fácil… se encontraban en el corazón de las montañas Paoz.
- Te prometo que no podrás moverte después de nuestro entrenamiento – se acercó al cesto de comida y lo abrió – Pan… ¿Te gustan estas rosas?
- Claro, son muy hermosas y delicadas, pero al mismo tiempo sus espinas son tan fuertes que no se sueltan tan fácilmente… son simplemente perfectas.
-Entonces tal vez pueda decirte que te pareces a esas rosas… delicada, hermosa, fuerte y salvaje – sacó del cesto un gran ramo de las mismas rosas rojas y azules y se los entrego a su acompañante – Pan son para ti.
- Ay Trunks… no sé qué decir… gracias son hermosas y más aun tus palabras – sus mejillas enrojecieron y se veía como una niña, tierna e inocente.
- No hay de que Pan… simplemente es una comparación con una bella flor… claro que ni estas rosas te hacen competencia – no se sonrojaba a pesar de sus palabras, sentía que podía decirle esas y muchas otras frases románticas, sentía que ella era de él y de nadie más.
- … - el silencio se apoderó de sus labios y el sonrojo se fue dando paso a una sonrisa.
- Comencemos con el picnic… ¿Te parece Pan?
- Por supuesto.
Del cesto sacaron unas capsulas, una con un refrigerador para las bebidas, otra con sándwiches (muchos sándwiches) y la última con una caja rosa.
Empezaron a comer como un saiyan manda, pero jugando al mismo tiempo.
Cada segundo que pasaba sus estómagos reclamaban menos comida y eso hacía que comieran con algo más de educación; Trunks comía a gusto con Pan ya que no existían las críticas con respecto a su apetito.
Las 6 de la tarde.
El mismo atardecer los recibió como el día anterior, seguían comiendo, claro que ya estaban finalizando con el postre de la caja rosa, un pastel.
Todos los platos, cubiertos, servilletas y los refrigeradores fueron guardados dentro del cesto; ambos se encontraban sentados uno al lado del otro con las piernas estiradas, casi en una posición para contemplar las últimas nubes del día.
- Trunks, tienes algo, tienes algo… - con su dedo Pan señalaba su mentón para que Trunks se diera cuenta de que tenía una mancha de crema, en ese mismo lugar.
- ¿Que, que tengo qué? – no le entendió mucho, pero en eso Pan agarró su servilleta y se acercó a limpiar su rostro.
- Listo, ya no tienes nada… - con una mirada dulce soltó la servilleta y le acarició la mejilla hasta bajar a sus labios, los roso levemente, sin querer pero queriendo volver a sentir la calidez de esos labios.
El silencio era el amo del lugar, solo dos miradas, solo dos corazones, solo dos saiyans.
Como si se hubieran leído las mentes juntaron sus labios en un beso diferente a los primeros dos anteriores, este beso comenzó de ser tierno y dulce a salvaje y adictivo.
Dejaron que el otro explorara sus bocas con una paciencia infinita, buscando el sentimiento que creían tener ambos.
Se abrazaron para estar más unidos, querían estar lo más juntos posible.
De repente se dejaron llevar por su propio peso, cayendo sobre la manta mientras ese abrazo perduraba; sus manos empezaron a buscar más en el cuerpo del otro.
Trunks sujeto a Pan por la cintura sintiendo la suavidad de su piel, empezando a querer sentir más, Pan soltó un leve gemido al sentir sus manos en su cintura, su agarre era fuerte pero suave.
Ella estaba debajo de él y la noche había caído sobre las montañas como la mejor de las confidentes; sin embargo con un débil esfuerzo detuvo ese beso para mirar a Trunks quien cambió sus labios de posición a su cuello – Trunks… para, por favor… detente… - intentaba hablar pero gemidos era todo lo que podía soltar de su boca.
Pero Trunks no podía escucharla, estaba embriagado por esa piel tan suave que su juicio estaba en otro lugar muy lejos de allí.
- Trunks… solo un momento… para por favor… - ese pedido era un susurro ya que no quería frenar esas caricias que tanto le habían encantado – Trunks… antes de esto… debes hacer… otra cosa primero – sin avisar separó a Trunks de su cuello lo que causo que lo mirara directamente a los ojos – Trunks… vinimos aquí con otra misión… debes pelear conmigo… - Trunks se levanto dejando que el cuerpo de Pan estuviera libre para poder pararse junto con él -… debes pelear conmigo… solo si en realidad me quieres – caminó unos cuantos pasos y se puso en posición de combate – TRUNKS BRIEF, PARA DEMOSTRARME CUANTO TE IMPORTO DEBERÁS VENCERME EN COMBATE… te quedó claro.
Sin decir nada se puso en posición de ataque – Que comience la batalla.
- Antes de comenzar… debo decirte que usare todas mis fuerzas y técnicas… no te lo haré tan fácil Trunks.
- Eso espero.
- Y… no te asustes si mis técnicas son nuevas o desconocidas para ti… al final esta soy yo y nunca podría cambiar.
- Acepto todo lo que me digas… mis técnicas también te parecerán extrañas, pero este soy yo… y nunca te pediría que cambies.
- Basta de charla… ¡A PELEAR!
La pelea empezó con los golpes de Pan y la defensa de Trunks.
Algunos de sus golpes impactaban sobre el cuerpo de Trunks y otros eran frenados con gran rapidez.
- Vaya Pan, tienes unas fuerzas sorprendentes… – dijo Trunks mientras sujetaba uno de sus puños y lo inmovilizaba detrás de su espalda -… pero no eres lo suficientemente fuerte como para derrotarme a mí – se acercó a su oído para susurrarle estas líneas y aspiro el aroma de su cuello, un instinto animal era lo que empezaba a despertar.
- No creas que este es todo mi poder – con su otra mano había reunido energía como para hacer una pequeña esfera de ki – Trunks… no todo es lo que aparenta – soltó su ataque en la cara de Trunks y este explotó creando una nube negra que cubría la visión de Trunks.
Ella saltó hacia el otro extremo del campo de batalla mientras observaba la sorpresa en el rostro de Trunks.
- ¿Quién te enseño a expulsar energía? – su rostro había tomado una expresión de sorpresa increíble ya que jamás había conocido a una persona con esas habilidades.
-… ese es mi pasado y no necesitas saberlo ahora… - la seriedad, la furia y la tristeza se mezclaron en uno creando una nueva expresión en la cara de la guerrera.
- Es necesario que sepa tu pasado Pan – intento acercarse a ella pero lo esquivo de una manera muy fácil.
- Si yo te digo mi pasado tú debes decirme el tuyo, es un trato y un hecho que lo prometiste.
- Pan… entiende que eso es algo que no creo poder soportar contarte… no es nada buena mi vida en el pasado.
- Entonces… tú me dirás algo de ti si te golpeo en la cara y yo te contaré de mi pasado si me golpeas en mi mejilla.
- Pero eso no es justo Pan, tú puedes golpearme en la cara entera y yo debo golpearte en un lugar específico.
- Es esto o nunca sabrás de mí… por el resto de tu vida – las palabras con las que describió su lejanía sonaban devastadoras para su alma.
- De acuerdo…. Acepto el trato.
Las posiciones de pelea reaparecieron y un combate más duro salio para saber el origen de ambos.
Pan golpeaba a Trunks con una rapidez impresionante, él la esquivaba de una forma demasiado fácil; pero en un descuido de Trunks, Pan pudo darle una cachetada que sonó por la fuerza utilizada.
- GANÉ LA PRIMERA PREGUNTA… Trunks dime como se llamaba tu padre.
- Ve… ve… Vegeta… su nombre era Vegeta – lo dijo, no podía creer que le estaba contando su vida a esa joven, se sentía bien contarle a alguien de su hermoso y doloroso pasado.
En eso Trunks le propino un suave golpe a Pan y ganó la segunda pregunta.
- Segunda pregunta… ¿Quién era tu madre?
- Mi madre fue... una fuerte guerrera… ella me enseño a pelear – decirle a alguien lo que te atormenta es el mejor remedio para los males del alma.
- Esa no es una respuesta tan clara – Trunks quería otra respuesta y la obtendría de una forma u otra.
Se lanzaron a pelear nuevamente.
Golpes que acertaban…
Golpes que marcaban…
- Tú querías saber quién era mi madre… no su nombre así que… - con una serie de saltos en volteretas salió de los golpes para mirar a Trunks a los ojos – No necesitas saber su nombre aún… eso es otro tema.
- Está bien… te dejaré pasar esta, pero ni creas que la próxima pregunta será fácil…
Sin previo aviso olvido todo lo demás y voló para atacar a Pan.
Algo dentro de él le estaba haciendo perder la cordura.
Algo tan instintivo, tan animal le decía que no debía ocultar nada de su vida… nada.
La cara de sorpresa no espero para salir en Pan y junto sus brazos para protegerse del poderoso ataque.
Tanta fuerza había sido empleada por Trunks que sacó a Pan de la montaña
- AAHHHH – un grito fue lo único que salió de la boca de Pan causando que Trunks pudiera salir un instante de su trance instintivo-
- PAN – corrió hasta el borde por donde ella había caído y… - AAHHHH – Pan estaba volando igual que él, esa niña sabia volar – Pan estas volando.
- ERES UN BRUTO TRUNKS… AUNQUE POR OTRO LADO TE PEDÍ QUE LUCHARAS CON TODAS TUS FUERZAS… nada mal, nada mal, no me imaginaba que supieras volar… pero te olvidas que te dije que mis técnicas son poderosas – se lanzó a golpear a Trunks quien estaba tan distraído y no pudo detener un golpe en su rostro – AHORA RESPONDE… ¿Quién te enseño a pelear?
- Me impresionas Pan… se nota que tu madre era una gran guerrera… me enseño un maestro y amigo… tu me pediste que te dijera quien me enseño a pelear no su nombre – le respondió de la misma forma que ella le había respondido.
- Hasta que puedes analizar las preguntas que se te hacen y haces… defiéndete.
Una batalla llena de golpes por los cielos se desencadenó sin freno alguno.
Sangre…
Pequeños hilos de sangre empezaban a brotar de sus cuerpos, pero eso solo parecía aumentar su sed de pelea.
Con su súper velocidad Trunks atrapó a Pan por la espalda.
La apretaba fuertemente como para no dejarla ir nunca.
- Ah – un gemido de dolor salió de los labios de Pan y en seguida Trunks levantando una de sus manos le dio un leve golpe en su mejilla.
- ¿A que se dedicaba tu padre? – el pie para la siguiente pregunta.
- Él era un guerrero… al igual que mi madre… se conocieron en una batalla… - su respiración era entrecortada y eso le fascinaba Trunks, tenerla indefensa entre sus brazos.
El silencio apareció por escasos momentos, pero fue roto por una sonora cachetada.
- AAHHHH –un grito de dolor salió de los labios de Pan y eso solo provocó que la poca cordura recuperada por Trunks desapareciera.
- Dime ¿Cómo era tu familia… a que se dedicaban? – preguntas que al conectarlas dejaban ver la verdad.
- Todos ellos… todos ellos eran guerreros… vengo de un familia de sangre guerrera jajá… que curioso no, soy una solitaria guerrera… la última de mi familia.
"O mejor dicho de mi raza"
Con una gran dificultad, Pan logró soltarse del agarre de Trunks para luego darle un codazo en su estomago y mandarlo a volar.
Sentía un nuevo sentimiento dentro de ella… uno nunca antes conocido.
No quería dejarlo siquiera respirar, quería golpearlo y encontrar la respuesta con sus puños.
Sin esperar más voló hasta donde estaba Trunks y le dio un golpe en la frente, a lo que él respondió cayendo en el suelo por la fuerza empleada.
Ella había puesto su pie encima de su torso bien formado y lo presionaba sacando quejidos de dolor.
- ¿A que se dedicaba tu padre y de donde era?
- Él era un guerrero… y no era de aquí – las respuestas más simples son las más completas en algunos casos.
Pan presiono más fuerte su pecho y se sentó encima de él provocando que un choque entre las lagunas negras y azules intentara saber más; una cachetada también hizo acto de presencia y la siguiente pregunta comenzó.
- Responde… ¿Estás utilizando todas tus fuerzas?
- No, soy más fuerte que esto…
Se miraron con furia, una nunca antes experimentada por ellos.
Pan se acercó al oído de Trunks con una sonrisa desafiante y le dijo en un susurro:
- No sabes cuánto me gusta saber eso… - sus palabras eran embriagantes e incitadoras.
- No deberías alegrarte por eso… es peligroso para ti – estaba al límite de su resistencia y tener a Pan encima de él solo estaba provocando que el humano se escondiera para sacar al saiyan, al saiyan que según él era un monstruo y nada más.
- Me gusta el peligro… yo soy peligrosa y no hay mejor cosa que eso… tú sigues – rozó los labios de Trunks con los suyos y ese sentimiento nuevo se hizo presente en ella nuevamente… quería que demostrara todo su poder y que lo hiciera solo por ella.
Estaba a tan solo unos cuantos segundos de explotar y desencadenar todo su poder.
"Tengo miedo de no poder controlarme después de soltar todo mi poder"
Trunks pensaba que lastimaría a Pan si dejaba salir todas sus fuerzas, pero si no lo hacía estaría contradiciendo lo que Pan quería que hiciera.
¿Cómo saber qué hacer?¨
- ES QUE ACASO NO ESCUCHAS TRUNKS, te dije que siguieras… ¡GOLPÉAME! – ella quería ver todo su potencial y no descansaría hasta obtenerlo… ¡Quería saber cuánto valía ella para él!
Golpeó nuevamente el rostro de Trunks y eso significo otra pregunta.
- ¿Tu maestro era un humano?
La pregunta clave para saber algo del pasado de Trunks.
- Pan…
- RESPONDE y recuerda que prometiste decir TODA la verdad cuando yo te dijera la mía… en estos momentos estoy haciendo eso.
Una promesa que no debía romper.
"Solo le diré que él no era un humano común y corriente… es la verdad él era parte humano y parte saiyan"
- Mi maestro era un hombre muy fuerte… no era un humano común y corriente.
"Tenía el mismo secreto que tengo yo"
- Me conformaré con eso… por ahora… ¡VAMOS PELEA!
Se levanto y dio miles de saltos hacia atrás junto con volteretas y una velocidad impresionante.
"Me temo que debo mostrarte que no soy tan débil como aparento… recibirás la sorpresa de tu vida"
- ATAQUE FLAMEANTE.
Por fin lo había hecho, había sacado a la luz su mejor truco.
Trunks se quedo quieto por la impresión.
¿De donde aprendió a lanzar energía?
No podía moverse, era como si todo su cuerpo hubiera sido congelado.
El ataque era HERMOSO, un toque de inocencia y fuerza plasmado en una esfera de energía en forma de corazón y de color rojo como el fuego… simplemente exquisito.
El ataque le llego de frente en la cara y por un momento pudo jurar que había sentido los labios de Pan que lanzaron el mismo ataque.
Esos labios lo quemaron de por vida… una vida que solo seria para ella y de ella…
Su mundo ya no era la Tierra…
Era Son Pan.
Continuará…
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Bueno, bueno he aquí otro capi de mi fic; saben algo lo lamento mucho ya que me tarde semanas en subirlo pero… NO HAY TIEMPO para nada en mi agenda.
¡Esto es una cruel ironía!
Yo que critico a los escritores que tardan años en subir un solo capi y yo tardo milenios…
NO ES NADA FÁCIL QUE LA INSPIRACIÓN LLEGUE A TI.
Me la pase matando a mi cerebro para obtener una idea (claro que ya tengo pensado el fic, es solo que… cuando quiero escribirlo olvido lo que pensaba XD).
Gracias por sus reviews y gracias por pasar a leer esta historia.
Adiós *^_^*
