Capitulo 14

"Revelación"


- Por favor espero que no sea demasiado tarde… - dijo Trunks para luego salir disparado por su ventana.

"No puedo creer lo tonto que fui"

Su vuelo fue tal vez el más rápido que hubiera emprendido en su vida; debía llegar a tiempo, debía llegar y decir que lo sentía.

Se sentía el peor idiota del mundo por haber herido a Pan, quería golpearse para sufrir como ella debería estar sufriendo.

Quería morir con tal de volver a verla sonreír.

Pasó por las calles como un relámpago y fue cuando llegó.

¡Por fin!

El viaje parecía haber durado una eternidad, pero solo habían pasado unos microsegundos.

Pudo visualizar el edificio donde su novia vivía y sin más que pensar entró corriendo sin detenerse por nada.

"Lo siento, lo siento Pan"

Piso 1.

Trunks pasó tan rápido que hizo que los tubos para el cabello de una señora gorda que pasaba por el pasillo se desordenaran en su cabellera.

Piso 2.

Una pareja de enamorados estaba besándose al lado de un anciano canoso y cuando Trunks pasó, la velocidad provocó que las cosas se invirtieran, el anciano canoso estaba besando a la joven mientras que el chico estaba excluido del asunto.

Piso 3.

Para suerte de los habitantes de ese piso nada paso.

Piso 4.

Por fin había llegado.

Trunks se encontraba frente a la puerta del departamento de Pan; tan solo un golpe bastaría para comenzar a disculparse y rogar ser perdonado por tal comportamiento.

"- TÚ acabas de destruir NUESTRAS vidas… ACABAS DE ALEJAR PARA SIEMPRE A LO ÚNICO QUE ALGUNA VEZ TE DIO FELICIDAD…"

Pequeños fragmentos de ayer vinieron a su mente recordándole que en tan solo unos instantes había arruinado una relación tan hermosa.

¿Acaso su mente no dejaba de atormentarlo?

La respuesta era no, su mente no lo dejaría en paz hasta escuchar de la boca de Pan que lo había perdonado, que aceptaba su disculpa y perdonaba su estupidez.

"- Trunks tu le diste a mi vida la alegría más grande…"

Ese dulce recuerdo fue de las tantas veces que ella le había agradecido por hacerla feliz, por estar a su lado.

Los momentos amargos no eran los únicos ocupando la cabeza del saiyan; los recuerdos felices, los recuerdos alegres también vinieron a recordarle porque se encontraba allí parado.

Lo hacía por ella.

"Lo hago por ti, Pan y por el inmenso amor que juro tenerte"

Lo pensó por un buen rato, pero cuando se decidió por completo a hacerlo golpeó la puerta y para su sorpresa esta se abrió… no estaba ni si quiera cerrada por el picaporte.

- Pan… - dijo su nombre esperando respuesta, pero no hubo una.

Entró en el departamento y para su sorpresa las fotografías y tesoros de Pan, esos que siempre exhibía en su sala de estar ya no se encontraban en la misma, todo estaba sin rastro de estos numerosos adornos.

- Hola… Pan ¿Dónde estás? – preguntó nuevamente sin obtener respuesta.

Caminó sin pasar desapercibido hasta el mínimo rincón de la sala.

Motas de polvo, basura, pelusas. Esas molestosas marcas de suciedad que aparecen en cualquier casa tampoco se encontraban… todo parecía un desierto, un lugar desolado que no servía para nada más que "disfrutar" de la soledad.

Los muebles incluso estaban sin nada como decoración, la vitrina, la cómoda, el librero y la mesa de centro no tenían nada que ofrecer.

Se acercó al librero, pero como se veía de lejos, no tenía nada en su interior.

La cómoda y la vitrina también fueron parte de su lugar de búsqueda, pero al igual que en el primer intento el aire y la madera fueron lo único que el ojo humano – saiyan podía ver.

Revisó la sala, esta que en una esquina al lado los sillones encontró una mesita auxiliar la cual tenía encima un pequeño libro rosa y un teléfono blanco. Ignoró el teléfono ya que nada tenía de especial, pero levantó el pequeño libro, descubriendo de esa forma que era una agenda, la agenda de Pan.

A pesar de tenerlo en sus manos no se atrevió a abrirlo ya que a Pan no le gustaba que la gente husmeara sus cosas sin su consentimiento primeramente, así que lo guardó para no hacer enfadar aún más a su ¿novia?

La verdad no sabía si llamar "novia" a Pan, ya que habían cortado su relación y ya no eran nada, todo era tan solo un recuerdo que ahora quería ser recuperado.

Esperando que no ocurriera lo mismo que en la sala de estar, fue hasta la habitación de Pan, aquella que había sido testigo de tantas noches de desenfreno.

Al entrar su sorpresa aumentó de nivel al ver todo vacio pero con los muebles en su lugar.

La puerta del ropero, abierta…

Su cómoda, abierta…

Y uno que otro colgador de ropa, tirado en suelo…

El cuarto que alguna vez habría estado cuidadosamente recogido y ordenado ahora se encontraba vacío y sin rastro de Pan.

Pareciera que alguien se hubiera metido a robar ya que ni un rastro de posesiones materiales se podía visualizar en la habitación.

Trunks empezó a pensar lo peor… eso que solo significaría más tiempo sin verla.

Como buscando algo que le dijera el porqué de la desaparición de Pan buscó sin cerrar los ojos alguna nota, pista o cosa que delatara donde se encontraba Pan.

No tardo mucho en ver un pequeño sobre color blanco encima de la cama, lo cual ocasionó que su curiosidad recogiera la carta para observarla con más detenimiento sin perder un solo detalle.

Una pequeña agenda rosa y una carta sin nombre fueron las dos únicas cosas que pudo encontrar en ese lugar totalmente desolado.

Supo que estas eran las únicas posesiones de Pan dentro del departamento, tuvo el fatal presentimiento de que ella se había ido y así fue.

Sacó la agenda rosa y mientras sostenía la carta con la otra mano decidió que comenzaría con el mensaje sin dueño.

Al abrirla supo que era para él…

Trunks Brief:

Lamentablemente tus palabras me hirieron en lo más profundo de mí ser.

Todavía no puedo creer que después de todo lo que vivimos juntos me trates de esta manera, pero al parecer es verdad ya que tus golpes y palabras cortantes no cesaron en el momento de decirme que me alejara.

Me dediqué a llorar durante horas intensas, las cuales no sirvieron de nada. Desperdicié miles de lágrimas en ti… pero también entendí que de nada sirve llorar, no voy a darte el gusto de volver a llorar por ti.

Me di cuenta de que tú no me amabas como decías hacerlo, ya que si lo hicieras entenderías que la mejor forma de amarme y protegerme era conmigo a tu lado.

Solo te diré que me voy, me largo de la Capital para nunca más regresar; no puedo negar que el tiempo que llevamos juntos fue maravilloso, pero no puedo amar a un hombre que no se ama así mismo.

Tus palabras y tus golpes son heridas que no creo que sanen tan fácilmente ya que tu "maldita" sangre ahora está sufriendo, está pagando las consecuencias por tus acciones, mas no te daré el gusto de ver morir llorando a un saiyan, por eso me voy, me voy para no sufrir más con tan solo verte y recordar tan frías palabras.

Heriste a tu propia sangre y eso es algo que no sé si podré perdonarte algún día.

Por favor si todavía te queda algo de aprecio hacia mi persona, te ruego que no me busques, porque si me encuentras podrías dañarnos más de lo ya lo estamos… y eso es lo que menos deseamos ambos.

Espero que el tiempo sepa hacerte recapacitar en cuanto a tus ideas y acciones… porque sino tal vez ya sea demasiado tarde.

La niña que te amo, te admiró y te odió antes de despedirse.

Son Pan Satán

Después de que terminó de leer esa carta dejó caer el papel, dejó caer sus lágrimas junto con él.

- Es tarde… me arrepentí muy tarde… - apretó sus puños como queriendo contener su furia consigo mismo, pero detuvo su llanto y empezó a pensar por dónde empezar a buscar a Pan.

La carta decía claramente que no la buscara, pero él estaba decidido a ir si era necesario hasta el fin del mundo para encontrarla y disculparse, no descansaría hasta que ella aceptara sus disculpas… aunque ya no volvieran a tener nada por lo menos quería despedirse bien.

Quería decirle que todo había cambiado y que su sangre era algo incomparable e irremplazable… que ella era incomparable e irremplazable.

En medio de sus pensamientos vio la pequeña agenda de Pan y supo que tenía a la mano una buena pista por donde comenzar su búsqueda.

- Por Kamisama que esto me ayude a encontrar a Pan.

Comenzó a hojear la agenda (la cual estaba perfectamente ordenada con todos los pendientes de cada día), era evidente que Pan era ordenada por lo cual no sería difícil tener una pista de su paradero.

Miércoles…

*Trabajar en los robots constructores.

*Entrega de los vehículos solicitados a la Capital del Sur.

Jueves…

*Salir con Bulma a ver el vestido y demás cosas para la boda.

Viernes…

*Desayuno con Bulma y Trunks.

*Cita con el Doctor Sito.

Los tres últimos días habían sido pesados, pero el día que más le llamó la atención fue el día de ayer.

Viernes…

*Desayuno con Bulma y Trunks.

*Cita con el Doctor Sito.

La última cita de Pan era con un Doctor.

Pero que le estaba pasando ¿acaso estaba enferma?

- Definitivamente fui un estúpido… - recordó que golpeó a Pan en el estomago y supo que si ella había ido a ver a un Doctor tenía que encontrarla lo más pronto posible.

Sin pensarlo más partió al Hospital de la Capital para investigar la consulta de Pan.

Con un salto por la ventana regresó a su vuelo y al pasar unos segundos llegó a su destino.

"Juro que si no la encuentro a tiempo yo mismo me mato de la manera más dolorosa"

¿Para qué vivir sin Pan en el mundo?

Esa pregunta navegaba en su mente encontrando la respuesta: Sin Pan no hay vida.

Aterrizó en un callejón oscuro para no ser visto; corrió hasta la puerta del Hospital y sin esperar un solo instante se lanzó a la recepción para obtener respuestas.

- Por favor señorita necesito que me ayude – dijo Trunks jadeando debido al cansancio de correr y volar de un lugar a otro.

- Buenos días señor, ¿qué necesita? – le respondió una chica de ojos azules y cabello rubio con uniforme de enfermera.

- Quisiera saber si la señorita Son Pan Satán tuvo una consulta con un Doctor Sito el día de ayer.

- Lo siento señor pero no podemos dar información de nuestros pacientes sin su consentimiento - le dijo la rubia mientras trabajaba en su computadora.

- Lo sé pero yo soy su novio y me urge saberlo – la miró con ojos suplicantes.

La enfermera al verse acorralada por esa intensa mirada no tuvo más opción que romper las reglas por ese caso.

- Ah… - suspiró – Dijo Son Pan Satán ¿no?

- Así es, muchas gracias – Trunks le sonrió a la enfermera como muestra de agradecimiento.

La enfermera tecleó un sinfín de palabras en el ordenador y obtuvo lo que quería en instantes.

- Según los informes médicos, la señorita Son tuvo una consulta con el Doctor Sito y unas pruebas de sangre… lo lamento pero eso es todo lo que puedo decirle, si gusta puede hablar con el Doctor para saber la situación de su enamorada – terminó de informar la enfermera.

- Muchas gracias ¿Dónde lo encuentro?

- El Doctor se encuentra en su consultorio, tercer piso a la derecha – le indicó.

- Gracias.

Nuevamente se lanzó a correr hasta el tercer piso.

Uno…

"Espero que Pan este bien"

Dos…

"No debí ser tan estúpido… juro que si le pasó algo malo nunca dejaré de culparme"

Tres…

"Por favor resiste Pan… aunque no quieras iré en tu busca"

Y llegó al tercer piso mientras dejaba que sus pensamientos lo absorbieran.

Sin ninguna dificultad encontró el consultorio y tocó la puerta para ser atendido.

- Vamos… rápido por favor.

El Doctor se tardaba una eternidad en abrir la puerta, pero al final la abrió dejando pasar a Trunks.

- ¿Qué es lo que desea señor? – le preguntó a Trunks el Doctor Sito, un hombre gordo y bajito muy canoso (le hacía honor a su nombreSito jajá)

- Buenos días Doctor… bueno mi nombre es Trunks Brief y vine porque mi novia Son Pan Satán está de viaje – mintió Trunks para que nadie supiera del acontecimiento del día de ayer - Al parecer el día de ayer tuvo una cita con usted y como ella no me dijo nada me preocupé… quisiera saber si ella se encuentra bien, ¿es eso posible?

El Doctor examinó de pies a cabeza a Trunks.

- Mmmm… bueno si usted es su novio no veo inconvenientes – dijo con una mirada seria para luego cambiarla por una sonrisa de oreja a oreja que asustaba de tanta felicidad – La señorita Son vino el día de ayer a primera hora, lo recuerdo bien ya que fue mi primera paciente – se alejó de Trunks y buscó una carpeta con todos sus diagnósticos dentro – Por favor siéntese mientras busco mi diagnóstico.

Trunks se sentó en una silla al frente del escritorio del Doctor mientras veía como buscaban el diagnóstico.

- Haber veamos los nombres – dijo mientras se ponía unos lentes del tamaño de dos platos -… Kim Rate… Miki Wenser… Yuki Tusuru… Ritsuko Pember… Megumi Yagami… ajá aquí esta Pan Son – miles de nombres de varias mujeres pasaron, pero por fin el Doctor había logrado dar con el de Pan – WoW esto sí que es extraño…

- ¿¡Qué! ¿¡Qué pasa Doctor! ¿¡Algo anda mal con Pan! – preguntó totalmente alterado ante la sola idea de que algo malo le pasara a Pan.

El Doctor movía sus manos delante de Trunks para que se tranquilizara mientras le repetía – Tranquilo señor Brief, no es nada malo, cálmese.

- ¡Entonces por favor dígame que es! – le dijo Trunks al borde de la desesperación.

- Bueno… bueno… - dijo para luego aclara su voz – Al parecer los exámenes de sangre de la señorita Pan sumados a sus constantes nauseas y mareos se deben a una razón muy especial… - le dijo a Trunks con un guiño que lo dejó intrigado.

- ¿Qué quiere decir? – preguntó Trunks intentado asimilar toda la información.

- ¡FELICIDADES SEÑOR BRIEF! USTED VA A SER PADRE – gritó el Doctor como para que todo el mundo lo escuchara.

"Padre"

- … - Trunks no daba crédito a lo que sus oídos le decían… él iba a ser padre.

"Voy a ser papá"

- Lo único que me sorprendió fue que al querer realizar la ecografía la máquina explotó… si usted lo hubiera visto parecía que el bebe tenía poderes especiales o una fuerza descomunal como para hacer estallar la máquina con tan solo un roce por medio de su madre y eso que apenas tiene más o menos una semana o dos jajá – rió el Doctor Sito totalmente ajeno a la herencia guerrera de ese niño.

Trunks permanecía quieto sin pronunciar una palabra lo que comenzó a preocupar al Doctor.

"Creo que la noticia lo dejo sin habla"

Pensó el Doctor para seguidamente intentar hacer reaccionar a Trunks.

- Señor Brief ¿se siente usted bien? – preguntó el Doctor mientras se acercaba al lado de Trunks.

Y la mirada…

La mirada tan intensa soltaba un brillo peculiar, un brillo que nunca antes había soltado, pues hasta ese momento no había experimentado tales emociones juntas. El azul y el negro eran dos colores que tal vez a simple vista no tenían nada que ver, pero cuando ambos tonos se mezclaban dejaban ver algo totalmente nuevo, diferente… hermoso.

Ahora solo quedaba una sola cosa por hacer por la más bella noticia:

Inesperadamente la respuesta de Trunks fue dicha mientras le daba un abrazo al Doctor y el brillo de sus ojos se intensificaba.

- ¡QUE SI ESTOY BIEN!… MÍREME NO PODRÍA ESTAR MEJOR JAJÁ – y comenzó a dar vueltas con el Doctor por todo el consultorio lo cual provocó que los registros del Doctor cayeran al suelo sin que pudiera evitarse.

La felicidad que Trunks sentía con tan espléndida noticia no podía ser más grande.

Ese mundo sin color pronto se estaba llenando de un arco iris infinito el cual iniciaba y terminaba con los dos colores de ese niño, de ese ángel que Trunks se moría por conocer.

Una vuelta acá…

Una risa allá…

- No lo puedo creer… voy a ser papá… - Trunks reía sin parar, pero dejó de hacerlo cuando se dio cuenta de un pequeño detalle – OH POR DIOS, ¡PAN!

Sin siquiera despedirse del Doctor y dejándolo mareado con los ojos en espiral, Trunks salió volando por la ventana en dirección hacia su casa.

"Ahora tengo una razón más por la cual encontrarte"

Su sonrisa desaparecía y reaparecía, sin duda la noticia le encantaba, pero sin Pan a su lado no había mucho que celebrar.

Al verse a unos cuantos metros de su hogar recordó algo más de esa noche…

"- NO NOS VUELVAS A LASTIMAR… NO NOS BUSQUES, PORQUE NO ESTAREMOS DONDE INTENTES ENCONTRARNOS… AHORA LOS DOS ESTAMOS MUERTOS…

El plural con el que Pan se refería a ambos le hizo pensar a Trunks que como pareja estarían muertos el uno para él otro, de que no se volvieran a lastimar reencontrándose, de que no busquen a su relación porque no volverían a nada…. Pero que equivocado estaba.

- NUNCA SIGNIFICAMOS NADA… ESPERO QUE ARDAS EN EL MÁS PROFUNDO DE LOS INFIERNOS… NO NOS BUSQUES TRUNKS… NO VUELVAS A DAÑAR NUESTRAS VIDAS."

- Se nota que para las indirectas mi mente no razona del todo – las palabras de Pan por fin tenían sentido; ella no se refería a ambos si no a ella y a su hijo – Ahora lo comprendo… todo ese tiempo ella quería decirme de su estado, pero que tonto fui, si tan solo la hubiera dejado hablar en este momento de seguro que la tendría en mis brazos.

Todo por lo que había trabajado lo había perdido en unos minutos… todo por no escuchar, por no escuchar a la verdad.

La distancia entre él y la imponente Corporación Capsule se acortó lo cual ocasionó que su velocidad aumentara para entrar rápidamente en la casa.


- Ah… por favor hijito resiste un poco, mañana iremos al Doctor si es que el dolor no cesa.

Mientras tanto, Pan se encontraba sentada en un lado de la cama que se encontraba allí, acariciándose el vientre intentaba calmar el dolor interno, el cual no sabía si era causado por su cuerpo o por hijo.

Suspiros y respiraciones entrecortadas eran parte de este martirio incomparable del cual nadie desearía ser parte.

"Por Dios, no me quiten, no me quiten a mi bebé"

Sentía el ki de su hijo subir y descender rápidamente, era como una montaña rusa de poder que hería internamente sin poder ser evitado. Parecía como si su cuerpo luchara para mantenerse de pie, el poder de su hijo era sin duda extraordinario, incluso tal vez se podría decir que ese nivel de energía sobrepasaba en instantes a la madre… un claro síntoma del embarazo saiyan.

- Ah… por favor tranquilízate bebé… hazlo por mí, hazlo por mamá – intentaba hablar con su hijo, pero en vista de que no se calmaba recordó a su madre…

"- Ay Pan… tan inquieta como siempre – dijo una Videl que recogía un montón de platos rotos en la cocina.

- Lo siento mamá, no quise hacerlo, fue un accidente – respondió la pequeña Pan que había roto los platos en medio de su entrenamiento dentro de casa.

Sin duda Videl gozaba de una paciencia de oro ya que Pan no era una niña callada e inmóvil.

- Con tus travesuras me haces recuerdo a cuando estaba embarazada… el único remedio que encontré para que dejaras de patear tan fuerte era hablarte de Gohan, sin duda cuando los hijos extrañan a su padre hacen lo que sea para siquiera escuchar su nombre… - dijo Videl con un brillo de nostalgia y para luego cambiarlo rápidamente por un ceño fruncido - ¡PERO LA VAJILLA DE TU ABUELA NO TIENE QUE SER TU MODO DE LLAMAR MI ATENCIÓN Y ESCUCHAR ALGO SOBRE TU PADRE!"

Recordar esas palabras le dio una idea que no dudo en utilizar debido al imparable dolor.

- Ah… por favor hijo baja tu ki… si no lo haces por mí, entonces hazlo por… - se le hizo un nudo en la garganta, pero aun así no podía callar lo que su hijo quería escuchar – hazlo por Trunks, hazlo por papá – dijo con una lágrima recorriendo su rostro.

Sin esperar más, el pequeño saiyan dejó de elevar su ki a tal extremo y gracias a eso dejo que el dolor solo fuera un recuerdo del momento; sin lugar a dudas ese pequeño bultito de felicidad tenía cualidades sumamente especiales y poderosas, pero lo que más llegaría a sorprender es que él tal vez sabía que sus padres no estaban juntos.

Acariciándose por última vez su vientre, Pan le dedicó unas últimas palabras a su retoño.

- Al parecer tu sufres más de lo que tu padre y yo sufrimos – el dolor que era no tener a sus padres juntos ella lo había vivido en carne propia, pero la lejanía de sus padres era por causa de la muerte de uno; en cambio la separación de ella y Trunks era por otra razón, una que a él le tocaría resolver.

Sin duda criar a su hijo no iba a ser una tarea fácil, pero si la situación lo ameritaba ella sería capaz de morir con tal de ver feliz y sin problemas a su sangre… a ese pequeño que seguro por gracia de la genética saiyan se parecería a Trunks y tendría una fuerza descomunal.

- Mi hijo… mi pequeño Trunks… ¡rayos!, a pesar de que me haya tratado mal no puedo dejar de amarlo – las palabras más sinceras en esa ocasión no podrían nunca ser más verdaderas… nunca serían más puras.


- Así que Trunks y Pan tuvieron una pelea… - dijo el Maestro Roshi quién junto con Oolong y Puar habían ido de visita a Capsule Corp.

- Si… la verdad no se dé que se pelearon, pero estoy segura de que lo arreglaran todo – Bulma mostraba un gran optimismo, sin duda los problemas internos de su hijo ya serían cosa del pasado, pero ahora le tocaba solucionar los errores del pasado solo y sin miedo alguno

- Oye Bulma, ¿Cuánto más crees que se tardará Trunks en llegar? – dijo revoloteando el pequeño Puar.

- Bueno eso depende de cuan grave sea el problema… - sin duda Trunks ya llevaba mucho tiempo fuera, pero una situación tan delicada no podía tomar tan solo unos segundos – Solo espero que sepan resolver sus diferencias.

Los cuatro personajes se encontraban en la sala de estar, acomodados cada uno en un sillón para mayor comodidad.

Tal vez no quisieran aceptarlo en ese momento, pero cuando Trunks regresara nada sería igual, todo sería diferente en la vida de cada uno de ellos.

- Bulma… - dijo Oolong al ver la expresión preocupada de su amiga. Tal vez muchos años ya habían pasado desde que se conocieron, pero pareciera que tan solo ayer se hubieran conocido, hubieran vivido miles de aventuras al lado de Goku, hubieran visto que sin su amigo saiyan el mundo no sería igual – No te preocupes todo saldrá bien, Trunks sabrá cómo solucionar las cosas.

Nadie esperaba tales palabras del compañero de perversiones del Maestro Roshi, pero dicen que algunas veces los que dicen palabras de aliento en los momentos difíciles pueden ser algo diferentes de lo que demuestran o aparentan.

Sin esperar que el emotivo momento tuviera unos minutos de silencio, la quietud de la casa fue rota.

- ¡DEBO DARME PRISA! – dijo Trunks totalmente preocupado y a la velocidad más impresionante jamás antes vista.

- ¡Trunks! – fue lo único que los presentes fueron capaces de pronunciar al ver a quien más esperaban.

Mas el primogénito de Vegeta no tubo oídos para lo que sus amigos le decían. Antes de ser interrumpido él había aprovechado para subir a su habitación y empezar a organizar la búsqueda de su familia.

Su familia…

Era algo extraño de decir, pero podía decirlo sin pena alguna.

Su familia, su sangre, su amor…

- Bulma vayamos arriba para saber qué fue lo que pasó con estos muchachos – sugirió Muten Roshi quién se veía preocupado por la pareja al igual que los demás.


Abriendo la puerta sin que ningún obstáculo se le atravesara, Trunks entró corriendo para sacar todo lo que necesitaría para encontrar a Pan.

Capsulas, mapas y la fotografía de Pan.

Esas eran las tres cosas que más útiles le serían para su viaje.

- ¡Trunks! – dijo Bulma desde el pasillo, para luego llegar a las habitación de Trunks y encontrarlo con una mochila y su inventario de cosas.

- No puedo hablar ahora mamá, debo partir lo más pronto posible – casi sin tiempo para hablar Trunks acomodaba las cosas sin freno, nada ni nadie era más importante en ese momento que Pan y su hijo.

- Trunks, por favor dime qué fue lo que paso con Pan – suplicó su madre mientras que los otros tres personajes dentro de la casa ya le habían dado alcance a la dueña de casa.

Sin parar de poner todo dentro de la mochila color azul oscuro Trunks se dio la vuelta y les dedicó una sonrisa.

Esa sonrisa no podía ser más grande.

¡¿Y cómo serlo si el motivo de ella era la máxima de las dichas?

Paró de acomodar las cosas por un instante y se abrazó a su madre, se abrazó a aquella persona que le había hecho notar su error de hace años, se abrazó a quien le dio el valor de ir en busca del negro y la mezcla de colores.

- Por el momento solo puedo decirte, que prepares una nueva habitación… ahora serán tres las habitaciones que necesitaremos cuando regrese – una para Bulma, una para Trunks y Pan y la otra para su hijo.

Ninguna otra palabra bastó para que Bulma y los demás entendieran la indirecta. Un abrazó grupal, una colosal felicitación y unas lágrimas de parte de la futura abuela fueron todo lo que los tres avisados pudieron hacer ante tan tremenda noticia.

- Regresaré lo antes posible… - les dijo mientras se preparaba para salir por la ventana con la mochila en hombros – Regresaré con Pan y mi hijo antes de que pasen las dos semanas para nuestra boda.

Y salió.

Dio un brinco hacia el infinito cielo azul con el ocaso de su lado.

Las horas pasan tan rápido que la luz de un solo día nunca es suficiente, un solo día no sería suficiente para encontrar a su astuta prometida, pero pronto encontraría la forma de hacerlo.

"Tan solo espérenme un momento… espérenme Pan y… el pequeño más especial de mi vida"

Desapareciendo en la luz solar emprendió el viaje para encontrar su tesoro…

Continuará…

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Un nuevo capi, un nuevo amanecer…

Ah… Trunks por fin pudo dejar atrás todo su pasado, pudo olvidar todo aquello que le hizo daño.

Me la pasé buscando la mejor manera de hacer que Trunks se enterara de su paternidad y recordé que hubo mucho llanto, mucho Drama hace demasiados capítulos, por lo que decidí darle un toque humorístico y algo romántico a este cap.

Gracias nuevamente… luego nos leemos.

Bye Bye

Saiyan Girl Heart