Capitulo 16

"El perro, el amo y la sangre:

La guerrera de cristal es más dura que un diamante"

"Ya no lo resisto más"

Quiso tirar de su reloj para que alguien viniera a su rescate, de lo contrario allí terminaría la historia de Pan y de su familia.

"Pero si lo hago… él… lo volveré a ver"

Los recuerdos la llenaron como mostrándole esos maravillosos 6 o ahora 7 meses de noviazgo, mostrándole su rostro, sus ojos azules, su cuerpo, su todo.

"Trunks… verte y sufrir al hacerlo será el costo por mi vida y la de mi hijo"

Estaba a punto de quitarse el reloj, de no ser por qué de repente su hijo bajó su ki a un nivel bajo lo cual le permitió descansar por un momento. Ahora había recuperado el contacto con el mundo, podía sentir el ki de otras personas y allí fue cuando se dio cuenta de que él estaba detrás.

- Pan…

Esa voz… esa voz era inconfundible.

Era la voz del causante de su huida, del padre de su hijo, de su amor y su dolor…

Se dio la vuelta rogando porque fuera una ilusión, pero no, allí estaba él.

- Trunks…

Su mirada se cruzó mágicamente con la de ella y supo que su sorpresa había sido total al verla en ese lugar… al encontrarla.

Sin embargo el silencio.

El silencio de esa familia reunida, el silencio de sus corazones, incluso el silencio de la naturaleza parecía eterno. Ni la suave brisa emitía sonido alguno… todo quería ser transmitido por los ojos, por la mirada.

El azul que la embriagaba…

El negro que lo cautivaba…

Y la mezcla de colores que sorprendentemente sabía lo que pasaba a su alrededor.

Hablaban con la mirada.

El azul intentaba transmitirles sus deseos por ser perdonado y aceptado como alguien en sus vidas.

Y ellos, el negro y la mezcla de colores intentaban de alguna forma disculparlo, de volver a amarlo como antes. Pero…

Ella no pudo seguir con la aclaración de miradas. Dándose la vuelta, sin abandonar su lugar en el suelo, bajó la cabeza derramando un par de lágrimas, todo gracias a que le costaba revivir ese trago amargo.

- Pan – intentó acercarse cuidadosamente el arrepentido con la esperanza de que su disculpa fuera aceptada.

-…

Mas ella no quería o no podía responderle. Dado su silencio, la mezcla azulinegra prosiguió con su plan, el cual le daría una familia unida según lo ideado.

Pan intentó levantarse al ver a Trunks acercarse, el marco de la puerta le sirvió como apoyo, pero cuando se pudo quedar parada…

- AH - el dolor en su vientre regreso con la intensidad de hace unos instantes, provocando que su caída de rodillas y sus gritos fueran como dagas en el corazón de Trunks.

Juraba que podía oler la sangre derramada.

La sangre guerrera nunca le había importado tanto, no le había dado importancia hasta que entendió su significado y verla sufrir después de saber que la amaba, era puro tormento.

Y al reaccionar, Trunks viendo como Pan sufría, no lo dudo por mucho tiempo, no quería verla padecer dolor.

- PAN – corrió rápidamente los pocos metros que los separaban, y sin esperar una confirmación la cargó en sus brazos - ¿¡Qué es lo que tienes Pan!

Gruñidos y la respiración entrecortada fueron la respuesta que Pan le dio a Trunks. Quería que se fuera, ahora desconfiaba de él y le dolía saber que aun después de todo...

- Suéltame… - le dijo con dificultad al padre de su hijo – Por favor déjame…

Los ojos tan negros como la noche, estaban entrecerrados gracias al esfuerzo por resistir ese poder abrumador. Pero lo miraban, no apartaban la vista de los del ojiazul, a pesar de su cansancio.

Y él… no podía decirle que la dejaría ir porque… sería una mentira, sería la mentira más cruel y mentirosa que le podría decir. Pero si algo tenía claro, era que NUNCA le volvería a engañar a ese rostro, a esa niña, a su mujer.

Apartándole un mechón de cabello en su bello rostro, la acabó de enloquecer con una profunda y sincera mirada... una mirada que daba pie para que le dijera:

- Nunca… me escuchas… nunca… - la negación más hermosa que podía regalarle a su familia - Nunca los dejaré… nunca.

Pan se sorprendió por tales palabras, ¿él la seguía amando?, si habían terminado porque él ya no la amaba o… le había mentido para que se alejara; sin querer evitarlo se enfureció más.

"¡Cómo es posible que idearás un plan tan estúpido Trunks!"

Le molestaba que Trunks no había pensado bien en su actuar esa noche, le irritaba saber que todo eso lo había hecho por una x o z razón que nada tenía que ver con su relación (?).

"¡¿Pero qué demonios es lo que querías?"

Pan insistía en su ¿liberación?, quería que la soltará… no quería sentir el toque de sus manos ahora que lo analizaba de esa forma.

"Sin embargo…"

Pan no podía ignorar esas palabras, su corazón pedía a gritos que por lo menos le respondiera bien esa confesión que en el fondo sonaba a verdad.

- AH… - se retorció por el dolor – Sigues siendo tan terco y tonto como siempre… - le dijo esbozando una sonrisa para luego regresar a su cara adolorida.

Tal vez lo odiara en esos momentos, pero por su hijo y los momentos maravillosos que pasaron juntos se esforzó en regalarle un sonrisa.

En cuanto a Trunks:

Esa sonrisa le hizo sentir un gran alivio interior, sin embargo cuando volvió a ver la cara de dolor que Pan tenía no se lo esperó más y entró en la casa de estilo Chino para dejarla descansar.

No pudo evitar observar por instantes diminutos, pero significativos el cambio que la casa de Goku presentaba gracias a su nieta.

Los muebles parecían casi nuevos, la cama perfectamente tendida y sin arruga alguna lucia como si se hubiera medido lentamente cada centímetro para evitar error alguno, el marco de la ventana y la puerta perfectamente limpios y sin motas de polvo.

- AH – volvió a gritar Pan haciendo reaccionar a Trunks para recostarla sobre la cama.

La dejó con una delicadeza aplastante calculando cada detalle, cada lugar de la cama que el cuerpo de su guerrera tocaba… cada parte de ella que había "cambiado" algo en esa semana.

Su rostro seguía siendo la mezcla de dulzura y "amargura" que la caracterizaba como Son Pan Satán (lado Son dulce, lado Satán "amargo"), su vientre estaba levemente empezando a abultarse y sentirse más duro, sus piernas seguían teniendo esa perfección que extrañaba y sus ojos seguían siendo la oscura noche apasionada que le encantaba.

Pero lamentablemente el dolor que padecía en esos momentos no le permitía observar la perfección, la obra maestra que Gohan y Videl habían formado, con una sonrisa en el rostro. Se sentía mal.

Le dolía saber que Pan tenía complicaciones con su embarazo, dados los últimos acontecimientos era lo único que podría estar ocasionando el agudo dolor era por su culpa, pero…

"Será que el rayo de energía que le lancé…

- NO TE ACERQUES PAN – su tono era lúgubre y carecía de toda dulzura que Trunks siempre tenía con Pan – NO TE ATREVAS A DAR UN PASO MÁS…

- Pero que te sucede Trunks ¿Estás bien?... – Pan dio un solo paso y ese movimiento provocó que el ki de Trunks aumentara furiosamente, era claro que él no la quería cerca de él.

- TE DIJE QUE NO TE ACERCARAS – su voz definitivamente no era la que siempre usaba, se oía enojado, se oía triste, se oía derrotado… - Si te acercas un solo milímetro más no responderé por mis acciones…

- Pero Trunks… - sin importarle las palabras de su novio empezó a acercarse y… - AAHHHH – Trunks le había lanzado un rayo de energía directamente en el pecho lo cual hizo que Pan cayera y que él se diera la vuelta.

- TE DIJE QUE NO TE ACERCARAS – los ojos de Trunks asustaron a Pan como nunca antes lo habían hecho, era la primera vez que esos ojos eran duros con ella… la primera vez que Trunks se mostraba enfadado con ella y la había herido sin que fuera en una batalla.

Con una gran confusión y un dolor insoportable, Pan posó sus ojos en los de Trunks con una sola pregunta, la más dolorosa dado los últimos acontecimientos - ¿Por qué?... ¿Por qué lo hiciste Trunks?... – el enfado era notorio, pero la tristeza dominaba aquellos bellos ojos azabache… aquellos que no querían soltar más lágrimas..

- Te lo advertí Pan… ahora no te vuelvas a acercar… - la fría indiferencia de Trunks dolía como mil demonios, pero cuando hay algo importante de por medio no existe el tiempo para sentir dolor."

Los recuerdos empezaron a salir sin compasión, solo recordaban ese mal rato que pasaron ambos o mejor dicho esa familia.

Todo cobraba un nuevo significado conforme Trunks analizaba el pasado. Todo tenía sentido cuando contemplaba los errores que no debía volver a cometer.

Cada golpe le dolía más… cada mentira le hacía sentir una desgracia, una basura… un indigno. Indigno de de su belleza, indigno de su amor, indigno de su inteligencia, indigno de ella… lo hacía el menos indicado para reclamar un ángel como Pan.

Un ángel que sufría.

Un ángel que partiría en dos el corazón de este enamorado si llegaba a pasarle algo. Si el rayo de energía la había lastimado… ¿sería eso o lo otro la causa de su sufrir?

El rayo que le lanzó regresó a sus recuerdos, solo para recordarle su aún más grande torpeza.

"A pesar de eso… el golpe fue peor…

- ¿PERO QUE ES LO QUE ESTAS DICIENDO?... TRUNKS NO PUEDO CREERLO… - Trunks había desviado la mirada cuando le dijo a Pan que ya no la amaba, por lo que ella se acerco sin que nada le importara para posar sus ojos sobre los de Trunks – NO PUEDO CREERLO… DÍMELO DE FRENTE… NO PUEDO CREER QUE NO ME AMES… ¡NOS VAMOS A CASAR EN DOS SEMANAS!

Trunks obedeció a Pan mirándola sin dudar, pero en lugar de decir palabra alguna la había golpeado en el estomago, ocasionando que ella cayera de rodillas sosteniéndose el vientre por la falta de aire.

- No… no nos vamos a casar… no entiendes que no te amo… - esas palabras estaban provocando la salida de más lágrimas. ¡Qué le estaba pasando a Trunks! ¡Él nunca se atrevería a golpear a una mujer y mucho menos si ella fuera la hija de Gohan además de su prometida!

Ese golpe le había afectado mucho a Pan, no sabía si lloraba por las palabras de Trunks, por el tremendo dolor corporal o porque Trunks podía haber hecho algo imperdonable en su interior… algo que tal vez empeoraría su condición.

- Trunks… que hiciste… - miraba hacia abajo… no quería ver que su amor le decía que la odiaba.

- Es lo mejor para ambos Pan… por mucho que te duela, deberás aceptarlo - Trunks se había dado la vuelta nuevamente dejando de mirar a su amada, a la chica que le había hecho sentir especial, a su Panny… a su preciosa mujer.

- No lo entiendo… - dejo de mirar el suelo mojado por lágrimas y vio a Trunks – ¿POR QUÉ HICISTE ESTO TRUNKS?... ¿POR QUÉ ME GOLPEASTE? – las lágrimas saltaban de su rostro debido a sus movimientos e intentos por levantarse.

- Lo hice porque no entendías mis palabras…"

"Lo hice porque… porque no sabía lo que tenía antes de perderlo"

Al terminar de ver sus errores mentalmente se dio cuenta de que su error le había costado más caro de lo que pensaba. Le había costado una vida que muchos desearían con siquiera disfrutar de ella unos segundos, él la tenía para décadas y sin embargo, lo perdió todo por un mal plan, por no poder ver más allá de la sangre.

La sangre es más espesa que el agua… pero aún así el agua mojaba al más mínimo roce… las lágrimas eran el agua que más había sentido a lo largo de su vida, las que más había amado y despreciado.

Sin querer o poder evitarlo, empezó a derramar lágrimas junto con Pan, ella por el dolor y él por culpabilidad; ya no podía soportarlo… sabía que le había hecho daño y uno tal vez irreparable (?).

Ahora quería que los golpes se le fueran devueltos sin excusa, quería sufrir aún más que ella. El masoquismo sonaba tan bien ahora, que no dudaría en arrojarse por un barranco después de que Pan estuviera mejor.

No sabía cómo hacer que el dolor cesara, pero intentaría algo, algo que aunque no los ayudaría les diría cosas de más.

Le tomó la mano a su guerrera de cristal, que ahora mantenía los ojos cerrados y la cabeza hacía el lado de la pared. Parecía que podía romperse en ese momento con un simple soplido… parecía que se iba a deshacer como azúcar entre sus manos.

Y así era. El toque más suave podría dañarla, se había escuchado claramente con el gemido ahogado que ella había arrojado después de que su mano había sido acompañada.

"No sabía que yo ocasionaría esto"

Trunks no lo sabía, pero si en lugar de haber tratado a Pan con rudeza y sin cuidado alguno, si lo hubiera hecho con tacto y amor, ella ahora no lloraría junto con él, no llorarían las personas en esa casa… si tan solo fuera por el golpe y no por otra cosa el problema de Pan.

De repente dejó que la seriedad y firmeza se le escaparan totalmente. Ahora solo pequeñas gotas saladas podían ser percibidas mientras que la melancolía agudizaba el dolor.

La tristeza, la pena y el llanto. Una trilogía que

Lloraban él, ella y la mezcla de colores.

La familia entera lloraba al mismo tiempo acompañada de descargas de poder que parecían relámpagos internos.

Trunks, con su poder estallando gracias a su estupidez.

Pan, luchando para sobrevivir, para vivir con su hijo.

Y la mezcla de colores, expulsaba más poder que ellos para reunir a su familia.

Cada uno de ellos lloraba por el distinto sufrimiento, ya fuera corporal como el de madre e hijo o el sentimental del padre.

"Nunca me perdonaré por esto"

Veía como su reina, su niña, su novia, su mujer, sufría gracias a una razón desconocida (?).

La miró detenidamente buscando un lugar para examinar una herida, pero su cuerpo estaba intacto, el problema era interno. El bello, frágil y menudo cuerpo le recordó tantas noches hermosas, pero le dejo viendo que ese recuerdo era lejano, que Pan no era la misma desde entonces.

"Nadie volverá a ser el mismo"

Ella, su madre, el Maestro Roshi, Oolong, Puar, Michael y quién sabe si el mundo entero sumando con él volverían a ser como antes. Un giro inesperado del destino provocó que la felicidad se convirtiera en llanto; ¿sería que el mismo giro devolvería la dicha a las Capitales, a ellos, a su familia?

- Ah – volvió a gemir ella. Quería ayudarla, pero lo único que tenía en mente era una acción que no era una cura exactamente. Sin embargo, "el que no arriesga no gana".

La miró una última vez antes de efectuar su "tratamiento", y solo se fijó en su rostro.

La dulce expresión facial de Pan era opacada por su sufrir, mas nunca dejaría de ser hermosa para él.

- Perdóname… mi guerrera de cristal… - la palabra para definir a una peleadora nunca antes había sonado tan romántica.

Con la más grande dulzura y verdad reflejada en esas pupilas negras rodeadas de un mar azul, Trunks se agachó y depositó un beso en la frente de Pan, para seguidamente subir con una de sus manos la polera que llevaba puesta, dejando la suave piel de su vientre a su alcance.

- Perdóname tú también… pequeño "monito" – se lo dijo como en broma, como para transmitirle un cariño al primer hijo e híbrido con más sangre saiyan corriendo por sus venas. Pero sobre todo para decirle que lo amaba o que la amaba.

Besó el vientre de Pan mentalizándose la imagen de su hijo.

Era como ver a un pequeño en sus brazos con la "famosa" colita saiyan saliendo de su envoltura con sábanas de recién nacido. Ni siquiera había que verle la cara para ser feliz… con tan solo cargarlo el mundo se hacía perfecto. Se hacia un hermoso sueño.

El beso había sido dulce y sincero, pero…

No sabía si con ese esfuerzo por ser perdonado calmaría el dolor de ambos, solo sabía que la verdad se escapaba de su boca como un desborde de amor verdadero el cual no sería nunca suficiente.

Pan continuó gimiendo por un rato, pero después de que Trunks les había regalado un beso a ella y a su hijo sintió que la pelea por sobrevivir había concluido de momento.

Con la cabeza de lado, ocultando sus ojos para no ser vistos con esa acción, decidió abrir las oscuras lagunas para quedar sorprendida.

Su "salvador" había sido su "verdugo".

¡Qué irónico!

Aquel por el que se había quedado seca y sin lágrimas para seguir llorando la había salvado… les había dado la oportunidad de vivir a su pequeño y a ella.

"Nos buscaste y encontraste, por eso tienes mi respeto, pero… de que sirve si nos vuelves a lastimar… por suerte tú no sabes nada de él"

Pan creía que Trunks no sabía sobre su condición, pero de hecho era el más informado en la situación.

"Solo… solo te pido que me mires"

Rogaba en su mente el que había calmado el dolor de ellos sin saberlo.

Trunks se limitaba a mirar a Pan, se limitaba a sentir como su ki y el de su hijo regresaban a un nivel aceptable y fuera de peligro.

No quería hablar, tenía miedo de ser rechazado, tenía miedo de que su familia se le escapara de las manos. De que volvieran a escapar por su estupidez.

Sin embargo, él no era capaz de negarse a luchar para estar con ellos… NO PODÍA DEJARLOS IR DE SU LADO.

- Pan… - la nombró como en un susurro que venía plagado del deseo por ser visto.

-…- pero el silencio dominó la casita provocando que Trunks se impacientara y ella… ella solo alcanzó a darse la vuelta con los ojos abiertos buscando el rostro de él.

- Pan yo… - intentó hablar, pero ella se había levantado rápidamente de la cama provocando que la interrupción ocasionada no fuera algo de lo que ella no se arrepentiría dada su indiferencia.

Pan miraba a Trunks con una mezcla de emociones juntas la cual no supo explicar.

Quería matarlo.

Quería odiarlo.

Quería que él sufriera lo mismo… que él del dolor fuera él y no ella.

Pero al mismo tiempo, quería agradecerle.

Con un par de besos logró calmarles el terrible malestar a ella y a su bebé. Logró lo que ella no había podido calmar, y eso era lo que más le molestaba a ella.

"Si no puedo con un simple dolor en el vientre… ¡¿CÓMO DIABLOS PODRÉ CUIDAR SOLA A MI HIJO?"

La frustración la invadía, el odio la carcomía por dentro, el amor la ataba a su familia y la sangre le ayudaba pensar con claridad.

- Podemos hablar – le pidió Trunks al ver que no tenía derecho a pedir nada más de momento.

"Hablar…"

¿Qué tenía ella que hablar con él?

Su decisión de tener a su hijo sola era un sueño tentador, pero… cuando él niño preguntara por papá no sabría que decirle y con ocultarle a padre e hijo su identidad estaría repartiendo un doble castigo, pero él que lo sufriría más sería Trunks ya que se perdería de la dicha de un hogar, así que decidió concederle un último deseo.

Mirando al culpable de todo con una intensa mirada recordó su sufrir, pero no podía olvidar que por lo menos le debía esa charla.

Solo una última plática sería lo que ella le permitiría.

- ¿De qué quieres hablar? – le dijo en un tono como para helar el corazón de quien tenía al frente. No podía hablarle con su tono habitual, las negras emociones la sujetaban.

Él tardó poco en responder, pero al final de soltar una sonrisa, como queriendo suavizar el asunto, prosiguió.

- Sobre mi estupidez, aquella que bien conociste – respondió Trunks con el arrepentimiento claramente en los ojos. Solo arrepentimiento se podía apreciar, pero el amor se escondía detrás de ese sentimiento.

La hipocresía salía de ella, y así mismo le respondió.

- ¿Tu estupidez? – Pan se permitió reír ante las palabras del ojiazul – Por favor Trunks… - lo dijo sonriendo para luego regresar a su seria y molesta expresión – Yo conozco perfectamente hasta que punto eres capaz de llegar por tu estupidez, lo que me recuerda que gracias a ti ahora debo buscar otro lugar donde vivir… con permiso.

Sus palabras fueron duras desde el principio, al finalizar de hablar se acercó a su cómoda para empezar a sacar su ropa, sus pertenencias y su nueva vida de los cajones. Las Montañas Paoz no serían su hogar, Trunks lo había arruinado.

Y él al ver que Pan pretendía "escapar" nuevamente, se acercó por su detrás y la abrazó para que no continuara, no permitirá que se fueran, no dejaría que crecieran sin él.

- SUÉLTAME TRUNKS – le gritó Pan, mas sus gritos solo sirvieron para que el eco rebotara en las montañas. Un eco sombrío… un eco que no quería ser eco, tan solo quería ser el sonido de una gota cayendo, no quería ser escuchado, no quería que ellos mintieran en dentro de las montañas.

- NO – le respondió Trunks mientras la apretaba más, ella era fuerte, pero nunca le ganaría a su amor – PAN, TU NO LO ENTIENDES… - ella no lo entendía aun y era posible que le llevara la contraria cuando se lo aclarara, pero Trunks ya lo sabía, y mentir no sería una opción para la familia.

- ¡Y QUE DEMONIOS ES LO QUE NO ENTIENDO! – los gritos iban intercambiados entre ambos, haciendo que se erizaran entre ambos la piel por el contacto. Pero este último grito ocasionó que Trunks callara unos segundos para luego responder:

- No entiendes que ya no puedes irte… no puedes porque si lo haces nos lastimaremos los tres…

"¡Los tres!"

Esa respuesta la dejó fría… Trunks había dicho que se lastimarían los tres, ¿¡Había dicho que conocía su secreto!

Con la seriedad más profunda se deshizo del abrazo que la aprisionaba y se volteó para ver sus ojos.

Y esos ojos… solo le dijeron que lo sabía, que sabía su secreto, que sabía la verdad, que sabía que había sido un estúpido.

- No sé de qué estás hablando – intentó de mentir con una cara seria y sin expresiones, pero había perdido credibilidad, Son Pan Satán ya no podía mentir, no podía engañar a su corazón.

- Hm… - una sonrisa se asomó por su rostro mientras sus ojos se cerraban a la par, ese bello gesto solo significaba que no cambiaría de opinión – Tendrás que buscar una mentira que sea creíble – la prueba clara de que Pan se había vuelto una mala mentirosa fueron estas palabras.

El sudor en su frente empezaba a empaparla, creía haber engañado a Trunks, mas había cometido un error, error que le costaría su escape y que la hacía sentir viva… sin tener que cargar con la culpa.

¿Culpa?

Si el apartar a un padre de su hijo y viceversa no deja el sentimiento de culpa, no se sabe que lo hace.

Y en medio de su reflexión y búsqueda para una coartada, los segundos pasaron, pero la nueva mentira "piadosa" no llegaba.

La agobiante espera por una respuesta se hizo intensa, el silencio había tomado el control de la casa y ni Trunks ni Pan ni la mezcla de colores habían hecho sonido alguno… todo era visual, mental, casi místico y no humano.

¡¿NO Humano?

Ellos eran humanos, pero a la vez eran algo más.

"Ser humana no es precisamente tu fuerte" Pensaba él, mientras dejaba viajar a sus ojos por el lienzo que era el cuerpo de ella.

Los saiyans no se explicaban con palabras si no con actos, con acciones que marcaban para siempre la vida de los demás y las suyas. Eran instintivos pero con un valor inquebrantable, de acero.

"Tú no quieres palabras… quieres acciones"

Los ojos azules analizaron todo esto y sin más que decir se abalanzaron sobre su mujer para demostrarle con hechos y no con palabras, cuanto la amaba, cuanto los amaba.

Un beso fulminante que carecía de dulzura, fue el desencadenante de una oleada de placer, del placer y de la locura.

Trunks besaba a Pan sin delicadeza, solo se dejaba llevar, se dejaba caer en el fondo de la desesperación mientras la agarraba de la cintura con un brazo y con la mano libre le aprisionaba la cabeza. Quería sentir sus labios y si era posible intensificar más ese beso que desde hace una semana fantaseaba por darle.

Y ella no podía negarse, lo había deseado tanto y ahora lo tenía a su merced. Lo besó sin que nada le importara, olvidando que su sufrir lo había causado él.

Lo acariciaba, lo tocaba, le jalaba el pelo lila como pidiéndole que parara… la estaba volviendo loca, pero no podía darse el gusto de rendirse ante esas caricias, no, ella iba a darle pelea, iba a pedir pruebas para permitirse volver a estar con él y un simple beso no sería suficiente.

El amor y el odio estaban entremezclados provocando una dulce amargura, un golpe certero que no poseía tanta fuerza.

Él quería besarla, amarla hasta que ella suplicara a gritos que dejara de hacerlo. Y ella tenía muchos sentimientos encontrados, le era imposible corresponder a esos besos ahora que lo analizaba.

"No debo besarte… quiero, pero no debo"

Tal vez lo perdonaría… pero su orgullo clamaba a gritos que mantuviera su odio e indiferencia hasta que Trunks se fuera. Lo odiaba tanto, pero no podía decir que lo había olvidado, que había olvidado ese bello sentimiento que solo él había despertado.

- NO – gritó Pan mientras se desprendía de ese beso, pero sin embargo, no logró separarse de ese agarre, no tenía la voluntad ni las ganas de desprenderse – ¡Ni siquiera te atrevas a tocarme! No te lo mereces.

Una contradicción áspera y carente de sentido, los ojos diciendo algo y los labios soltado mentiras, reproches que lejos estaban de su carácter habitual.

Pero él no se dejó intimidar, gracias a ella había crecido y se lo iba a demostrar. La mirada azabache jamás lo había "asustado" tanto, pero su amor y deseo eran más fuertes que el mismo "temor".

- Lo sé… - se sintió culpable, mas no cedió ante los deseos de la guerrera de cristal, el seguiría aferrándola hacia su cuerpo para que no huyera.

- ¡ENTONCES POR QUE DEMONIOS ME AGARRAS!... ¡DÉJAME!... déjame… ya no te quiero cerca. ¡YA NO TE QUIERO CERCA, MALDITA SEA! – mentiras, mentiras y más mentiras.

- Yo sé que no lo merezco… por eso dime "Guerrera de Cristal"… que es lo que este perro arrepentido tiene que hacer para que lo perdones.

La historia del perro arrepentido era la suya, un poco diferente, pero igual de verdadera.

"No sé a qué está jugando… pero él tiene razón… es un perro"

Siguiendo el juego por pura inconsciencia suavizó su semblante y continuó.

- En la calle se ha perdido el perro arrepentido…

Trunks la miró sonriendo, pero no alejó su lamento.

- … esta muerto de hambre, no sabe donde se ha metido…

- … él solo no se ha ido, el amo se marchado, y tanto que lo había querido…

El perro era él y el amo era ella. Una historia sin lógica dado que ella se había ido, sin embargo, el que volvía para ser perdonado, el que buscaba al amo era él, el perro arrepentido.

-… y vuelve el perro arrepentido con el rabo entre las piernas… - volvía él con la cabeza baja, son el corazón en las manos.

- … él ha mordido al amo, ¿ahora que piensa? … - la había lastimado, pero quería saber porque se disculpaba, quería saber si lo había entendido.

- … el perro arrepentido lo ha entendido, ¿se le puede levantar su castigo?

-….

No hubo respuesta por parte de Pan. Sinceramente no sabía que responder.

Abría la boca, pero las palabras no salían.

- … el perro arrepentido lo ha entendido, ¿se le puede levantar su castigo? – volvió a preguntar Trunks.

Cerró sus ojos y le dijo:

- … el perro arrepentido no sabe el error que ha cometido… el amo sigue escondido – traducción: no te perdonó, no aun, no sabes que sufriremos más si no logramos entendernos.

- ¿Qué debe hacer este perro para ser perdonado?

Creía haber ganado la batalla, pero su última respuesta lo había dejado frío, pero con una ligera esperanza.

- Él perro debe irse… el amo se ha marchado, pues solos seremos felices – traducción: vete y no vuelvas, quiero estar sola.

- Esa no es una solución que le agrade a este animal – se refería a sí mismo como perro, estúpido y ahora animal; pero qué más daba, era la verdad.

Le señaló con una mano la salida, sin embargo, Trunks no se movió ni un ápice.

- No lo hagas más difícil… ¡vete!... largo Trunks, no tienes nada que hacer aquí.

Terminó de esta manera la conversación y la historia del perro arrepentido, mas el perro era terco y no se movería sin su amo.

- El perro arrepentido se queda, no se moverá sin su amo - se cruzó de brazos y cerró los ojos como haciendo un "berrinche formal".

- BIEN, entonces… SOY YO LA QUE SE VA – aprovechó que Trunks ya no la tenía agarrada y empezó a empacar de nuevo.

Estaba molesta, furiosa e iracunda; pero mejor fue su expresión cuando vio que Trunks la estaba ayudando a recoger sus cosas O.O

- ¡QUÉ ESTÁS HACIENDO! – le gritó a Trunks al ver como la "ayudaba" metiendo la ropa en las respectivas maletas que había sacado.

- Ya te lo dije: El perro arrepentido se queda, no se moverá sin su amo, pero… - agregó – si su amo decide marcharse él también se irá – parecía un capricho juvenil, pero era más que eso, mucho más.

Empezó a guardar las prendas de ropa y ella lo detuvo arrancándolas de sus manos.

- ¡NO TOQUES NADA!, ¡NO DIGAS NADA!, ¡Y DEJA DE COMPORTARTE CON UN CRÍO! – le irritaba que Trunks no entendiera sus palabras.

- No hay problema – dijo para luego vaciar la maleta en los cajones sin molestarse por ordenar el desorden – ahora que nos quedamos Pan – le dijo para luego cargarla en brazos y mirarla.

- "Quedarnos"… ¡ME SUENA A MANADA!, ¡la única que se queda soy yo! – odiaba no ser obedecida, pero por otro lado le daba gusto no ser escuchada o siquiera tomada en cuenta por él.

Intentó posar sus labios en los suyos, pero falló gracias a los rápidos reflejos de su enamorada.

- Bueno querida, lamento decirte que aquí se quedan Pan, nuestro hijo y Trunks – le recordó con una seguridad y autoridad llenas de convicción.

"Nuestro hijo"

Casi se le había olvidado que Trunks sabía de su embarazo.

- No puedo permitir que nada les falte ahora que estamos todos reunidos – la llevó hasta la cama y ahí la dejó recostarse sin obtener objeción alguna por parte de ella – Dime ¿Qué quieres comer?

¡Qué que quería comer!

Trunks parecía entender todo al revés. Irse significaba quedarse, odio significaba amor y yo significaba nosotros. ¡Todo o nada tenía sentido gracias a él!

Y el asunto aun estaba inconcluso, solo tenía una pregunta que hacerle a Trunks para intentar empezar armar este rompecabezas. Lo miró a los ojos y percibió su sonrisa cálida y deslumbrante, bajó la mirada y dijo:

- ¿Cómo te enteraste?

Él solo le sonrió más y posando su mano en la sonrosada mejilla le respondió.

- Me lo dijo un pajarito… - no le dijo nada más, se levantó del lado de la cama donde se hallaba sentado y salió a buscar algo comestible para Pan.

No le preocupaba que ella huyera, sabía que no sería capaz de hacerlo… que no sería capaz de hacer sufrir a su hijo y a él mismo con su lejanía.

- Ah… - suspiró rendida al verse en medio de este lio – Una semana… eso es todo lo que te daré Trunks Brief… - se abrazó a una almohada y cayó en los brazos de Morfeo.

En una semana podrían pasar muchas cosas, pero ella quería comprobar si podía volver a hacerlo.

Si se podía volver a enamorar.

Continuará…

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Tachín Tachán!

Saiyan Girl Heart ha vuelto a soñar!

Muchas gracias por su paciente espera y anhelo que les haya gustado este capítulo (me costó trabajo hacerlo pese a ser alguito corto ya que la inspiración no me llegaba XD).

Bueno fueron días y días de sentarme en frente de la computadora mientras me concentraba y como no llegaba la inspiración me puse a trabajar en mi foto de perfil (yo misma la hice y soy yo en versión Anime XD [en el año 2011 en el mes de Octubre]).

Juró que intenté volver a la máxima seriedad posible, pero teniendo en cuenta de que DBZ no era un Anime "serio" no puedo hacer que siempre haya drama en los caps., espero sepan comprender eso ya que la comedia si o si desborda en esta bella historia (DBZ).

Quiero agradecerles por los reviews… ¡100 reviews y siguen en aumento! (por esas fechas XD).

Muchas veces leía fics y me daba cuenta de que a pesar de estar terminados tenían un numero bajo de reviews, algunos no llegaban ni a los 50, pero eran fics por los que yo mataría XD.

Así que… MUCHÍSIMAS GRACIAS POR SU PREFERENCIA.

Saiyan Girl Heart