Capitulo 17

"Deseo:

Deseo tenerte de nuevo"


- Ah… - suspiró rendida al verse en medio de este lio – Una semana… eso es todo lo que te daré Trunks Brief… - se abrazó a una almohada y cayó en los brazos de Morfeo.

En una semana podrían pasar muchas cosas, pero ella quería comprobar si podía volver a hacerlo.

Si se podía volver a enamorar.


Despertó después de un tiempo y sus sueños fueron "particulares", normalmente soñaba con su nueva vida, con su hijo, con su casa, con el futuro que deseaba para ambos, pero estaba claro que Trunks no formaba parte del ensueño hasta antes de encontrarlos.

Sus planes se habían visto afectados por el chico de pelo lila, ese que con sus ojos azules hipnotizaba a quien tuviera en frente. Ese que negaba su sangre y la lastimaba al hacerlo.

"Si llegaste hasta aquí es por algo… pero ¿serán ciertas tus palabras?"

El engaño no era opción con ella cerca, su repulsión hacia esta clase de embustes había sido la causa por lo cual ella se marchó.

No podía mirar a los ojos a Bulma, al Maestro Roshi, a Oolong, a Puar, a Michael o la mismísima foto de sus padres con una mentira por caratula de presentación. Visitar a cualquiera de ellos, ya fuera a sus casas o al cementerio diciendo: "Soy feliz nada me falta, ah y… este hijo no es de Trunks es solo mío él no tiene derecho a nada… el padre es…", sería lo peor que haría en la vida; le inventaría un padre a su hijo, fingiría que su vida era perfecta y contemplaría como el sufrimiento silencioso de su familia y amigos era inminente.

Había decidido por eso desaparecer de las vidas de quienes amaba, sin embargo, ellos no querían dejarla ir.

Su "madre" Bulma, su Maestro Muten Roshi, su "cerdito" Oolong y su "peluche volador" Puar habían mandado a Trunks en su busca, pero el motivador en todo esto había sido el mismo Trunks.

¿Acaso se había dado cuenta de su fatal error?

"Si lo hizo, bien por él… pero que no cuente conmigo"

Las heridas estaban frescas y no se habían cerrado del todo.

El golpe en su vientre no le hizo daño alguno – aparentemente – sin embargo con ese golpe demostró lo mucho que odiaba a su sangre. Ni siquiera ella en la más profunda de sus rabietas hubiera podido ocasionarle un daño como ese a Trunks.

Era la mezcla de sentimientos lo que hacía difícil que Pan pudiera conciliar nuevamente el sueño, su "pesadilla" había sido demasiado para ella.

"- Somos una familia extremadamente feliz – dijo ella mientras le sonreía a su esposo, y vaya sorpresa al ver que su esposo era el chico pelilia que se había separado de ella y su sangre.

- Si, no hay duda alguna Pan – un tierno beso se produjo cuando estas palabras dieron fin. (Fin del sueño) "

El beso y la confesión tan hermosa la habían hecho sentir diferente.

Sentía que todo había sido un mero y simple error de la vida. Que todo lo malo y amargo en esa discusión solo era eso, un malentendido que debía ser resuelto lo antes posible y con la madurez suficiente por ambas partes.

- Te odio Trunks…

Lo odiaba por confundirla tanto, por causarle problemas en el pasado, presente y quién sabe si en el futuro sería igual.

Deseaba que las suaves y mullidas almohadas la ahogaran para no tener que pasar y decidir su vida de nuevo.

Toda su vida le había tocado decir para que ambas partes no salieran lastimadas, mas ahora quería ser egoísta y dejar que la decisión fuera tomada por alguien que en verdad supiera cómo se desencadenarían las cosas. Que supiera como todo saldría sin importar nada.

Este "pequeño gran juego" era el peor que podía llegar a jugarse.

Los destinos de las personas reunidas en esa casa, en las Montañas Paoz y en la Corporación Capsule estaban sobre el tablón de las apuestas, no hay que explicar que esta apuesta era arriesgada, estúpida… mal planeada.

Trunks, Pan, la mezcla de colores, Bulma, Roshi, Oolong, Puar, Michael… todos ellos estaban apostando sus vidas en este ridículo juego que solo servía para amargar el día a los desafortunados, a aquellos que por desagracia del destino no eran amparados por un Dios.

Ni Kamisama, ni Kaiosama, ni el más sagrado de los Dioses hubiera dejado sufrir a una persona tanto tiempo… a una niña que desde los nueve años salió a batallar con la vida en la más grande y fiera lucha que un infante podría protagonizar.

"Nadie jamás sabrá como es este sufrir"

Tal vez no habría alguien que la comprendiera dado que todos habían tenido una vida "feliz y sin complicaciones".

Se sentó en un lado de la cama y vio como la luz solar se desvanecía en lo profundo… era aquel hermoso crepúsculo lo que le dio la pauta para pensar en que con lamentos y lloriqueos no iba a solucionar nada.

"No más llanto… te lo prometí y así lo haré…"

El pequeño vientre fue acariciado con un cariño brutal… un amor que existía antes de siquiera haberse visto, mas ese pequeño era especial, no quería dejarse ver por alguna razón; el día de su nacimiento de seguro sería glorioso, sería esplendido y le llenaría la vida de gozo, nada le haría más feliz que ver la hermosa carita de su bebé.

- ¡Ya llegué Pan! – Se le escuchó decir a Trunks cuando atravesó la puerta y la cerró con su pie antes de llegar hasta la mesa en el centro de la casa – La cena está servida.

Un magnífico festín salió de una cápsula mostrando pasteles, sushi, carnes de diversas criaturas y las bebidas que se le antojaran a la embarazada. Un manjar de reyes que ella no había probado siquiera visto desde hace una semana.

Observó detenidamente cada detalle de los alimentos allí presentes, todo lucía apetitoso y perfecto, pero ¿acaso quería ella la comida que él le trajo?

Un gesto desaprobatorio y su paso firme hacia el lugar en frente de la mesa de donde Trunks se encontraba, ocasionaron que el mencionado preguntara que sucedía.

- ¿Todo bien? Te aseguro que nada te hará daño yo mismo me ocupé de recolectar lo mejor de cada restaurante al que fui y…

- ¿Qué creías? ¿Qué yo iba a comer cualquier cosa que tú me trajeras? – lo interrumpió Pan intentando disimular su hambre… todo se veía delicioso, pero el orgullo y el odio no le permitían probar nada – Ja… no creas que solo porque te deje quedarte te he perdonado, al contrario… ahora podré ver como sufres Hump.

Intentó imitar los Hump que rara vez se le salían a Trunks, al parecer eran una herencia paterna de él, herencia que usaría contra él… no habían palabras para describir su sentir, pero este gesto decía eso y mucho más.

Sorprendentemente, Trunks no se inmutó, ni cambió su expresión, al contrario, le sonrió más a la madre de su hijo y pudo escuchar como un gruñido salía del estómago de la misma.

- Siéntate Panny… nuestro hijo tiene hambre y si no quieres sufrir los mismos dolores de esta mañana será mejor que no le hagas esperar.

El rubor no esperó para saltar en las mejillas de Pan, se sentó encima de una almohada para evitar que el suelo le provocara frío y le dijo a quien tenía en frente.

- Ash, te odio…

Trunks solo le sonrió más y le respondió.

- Yo igual te amo… - una no sabía lo que decía y el otro decía la verdad a gritos – Ahora come rápido que se está enfriando.

Le pasó un plato de arroz a la par de unos palillos, y ella al verse hambrienta y acorralada entre el banquete y el plato de comida accedió a regañadientes pese a mantenerse firme con su antipático carácter.

- Buena niña – le dijo Trunks al ver como se llevaba el arroz a la boca delicadamente, como solo ella sabia y podía hacerlo.

- Cállate… - sus palabras sonaban verdaderas, pero la verdad era que no quería que él se callara.

"Solo limítate a comer Pan… no ves que cada palabra lo alegra más"

La perfecta y deslumbrante sonrisa del Brief del frente le provocaba un viaje hacia los recuerdos, recuerdos que eran hermosos, estupendos, eufóricos, místicos y de ensueño, la hacían querer dar su brazo a torcer por ese hombre que la miraba enamorado y embobado, a ella y a su "vientre invisible"; los ojos azules buscaban un pequeño abultamiento, pero no, todavía no presentaría ese cambio, sin embargo, percibir el abominable poder del bebé en desarrollo provocaba miedo y apego hacia quien pudiera sentirlo.

La mezcla de colores sobrepasaba a la madre con creces, eso era lo ambiguo de la situación.

Un pequeño hilo entre la vida y la muerte se dibujaba entre la progenitora y el bebé. No habían pistas acerca de que pasaría cuando el nacimiento se asomara, ni Trunks ni Pan lo sabían y no le daban ahora importancia; el futuro era incierto, pero antes de pensar siquiera en eso, debían pensar en cómo salir de ese agujero que había sido causa de su lejanía amorosa.

"Verte después de lo ocurrido me ayuda a calmar el dolor"

El saiyan azul romantizaba todo en su cabeza, evitarlo era imposible ya que la inspiración ahora participaba en la reconciliación.

- Dime ¿ya pensaste en un nombre para el bebé? – Hablar de su nuevo integrante en la familia lo ponía feliz y saber qué opinión tenía Pan con respecto a esta acción era su curiosidad reciente – Eh, ¿escogiste un nombre?

- …

No le respondió, le dedicó una rápida y furiosa mirada, pero se dedicó a seguir comiendo sin echarle importancia.

- Ya veo, con que todavía no has pensado en un nombre…

- …

Misma mirada, mismo gesto.

Trunks suspiró sin abandonar la sonrisa y prosiguió con su "dialogo para dos".

- Sabes… creo que si es una niña me gustaría llamarla…

Un golpe en la mesa le interrumpió para luego escuchar el griterío que Pan le tenía preparado.

- NO ME INTERESA SABER QUE NOMBRE LE PONDRÍAS… - puso sus brazos en jarras y volteando su cara en plan "ignorar" condimentó – Además que te hace pensar en que será una niña… con semejante poder de seguro será un niño, MI niño.

Le recalcó la palabra MI y sin esperárselo obtuvo contestación.

- Bueno yo prefería una niña – los ojos le brillaron, ignorando la explosión de Pan, dio paso a su ilusión – Si fuera niña de seguro tendría el color de tu pelo y el color de mis ojos, piénsalo Pan, sería muy hermosa, eso sin contar su fuerza… NUESTRA hija sería como tú.

Ahora él recalcó que era SU hija y no solo de ella… que eran familia y la familia nunca te abandona… ni te olvida.

Y ella, no pudo evitar conmoverse por tales palabras.

Si fuera niña Trunks deseaba que fuera igual a ella, que fuera otra Pan.

"Pese a todo, ¿Quieres que sea como yo? ¿Quieres que alguien más te haga sufrir?"

- Nada me haría más feliz que tener a otra como tú – le contestó como si le hubiera leído la mente y llegó al punto en donde la guerrera se perdió en su mirada… en el apacible mar azul de sus ojos.

La fina atmósfera no le había llamado la atención hasta entonces, pero las velas que siempre usaba de noche le hacían ver más hermoso de lo que recordaba, deseó matar a Trunks.

"Maldito embustero… ¡DEJA DE VERTE PERFECTO!"

Sin darse cuenta comenzaron a acercarse, una distancia peligrosa empezó a acortarse. Pan se había tranquilizado con el halago a tal extremo que había dejado su posición de enfado para ahora mirar a Trunks y acercarse por encima de la mesa y la comida.

Trunks seguía el juego inconsciente de Pan, se acercaba esperando que ella fuera quien tocara sus labios primero, que ella empezara ese beso fantasioso que ambos deseaban.

"Por favor no te levantes, por favor déjate llevar por lo que sientes"

Rogaba él para evitar que Pan se retractara de lo que escasos 15 centímetros los separaban.

- De verdad quieres que sea una niña… y que se parezca a mí… - le susurró en la oreja mordiendo su lóbulo provocando que Trunks soltara un gemido ahogado – ¿Te gustaría eso?

Trunks, con los ojos ardiendo en pasión le respondió honestamente – Me encantaría.

Esperanzado porque Pan haya olvidado su venganza y hubiera recordado su amor, observó como ella se retiraba de su oreja; intentó ver pasión en su mirar, amor, cariño, algo que delatara si había recordado lo mucho que se amaban; creyó que ella estaba conteniendo sus emociones, mas cuando la vio regresar a su oreja con una sonrisa y ojos cerrados…

- ¡PUES SIGUE SOÑANDO! – se acabó el encanto; dejó sordo al saiyan y luego prosiguió – MI HIJO ES SOLO MÍO, TU NO TIENES NINGÚN DERECHO PARA CON ÉL… ¡SERÁ UN NIÑO Y PUNTO!...

Trunks se tapaba las orejas con las manos esperando que Pan dejara de gritarle y cuando sintió que ella había terminado su discurso.

- ESO ES TODO, NO QUIERO QUE ME HABLES MÁS DEL TEMA… yo SOLA le escogeré el nombre a mi hijo, BUENAS NOCHES PERRO ARREPENTIDO.

Se levantó de la mesa y soplando las velas para que todo estuviera oscuro, se dirigió a su cama e intentó olvidar que Trunks se había quedado allí… hambriento, sordo y ahora "ciego".

Sin embargo, él no le hecho más importancia al asunto y cerrando sus ojos esperó a que ella se durmiera.

- Ah – pasó una mano por su cabello y suspiró agotado – Esta va ha ser una larga semana – él sabía que solo tenía plazo de una semana para re conquistar a Pan, le había escuchado antes de que se durmiera en la tarde, pero prefirió callar a enfrentar la furia de ella si sabía que la había espiado, aunque solo hubieran sido escasos segundos – Pero aun así… - se acostó en el duro suelo y no le importó su incomodidad, usando los brazos como almohada cerró los ojos y completo su frase – Lo vale…


El bello canto de las aves empezó a ser audible por las montañas, el rio comenzaba a sonar cada vez más fuerte, los animales se desperezaban para empezar nuevamente el día y Trunks se hallaba durmiendo profundamente y sin interrupciones.

Parecía un ángel y las pacificas expresiones de su rostro solo aumentaban la dulzura que de este emanaba.

Sonreír ya no sería especial si lo seguía haciendo a diario, la sonrisa marca Vegeta-Brief era un mar de felicidad en labios de Trunks. No sonreír sería un pecado; la familia reunida, la llegada de un descendiente y la esperanza de que Pan lo siguiera amando le sacaban la sonrisa como fuera. Sin dolor y sin preocupaciones – o al menos no muchas – poner una cara de alegría cambiaba el mismo entorno, cambiaba todo con la mirada y la sonrisa feliz.

Todo parecía simplemente perfecto.

En eso, una mariposilla de alas color carmín, se coló por la ventana y en su vuelo sigiloso se posó en la nariz de Trunks provocando que su sueño terminara con un mohín, producto de las cosquillas provocadas por la traviesa mariposa.

- Ah – bostezó, sentó y estiró – Me quedé dormido… bueno en todo caso no es mucho tiempo desperdiciado – girando su cabeza a la cama de su novia (?) pudo apreciar que - ¡PAN! ¿Dónde estás? – ella no estaba dentro de la casa.

Se incorporó rápidamente y sin decir más salió en busca de Pan.

"Una cosa es empeñarse en hacerme sufrir… ¡PERO OTRA MUY DISTINTA ES SACARME EL ALMA DEL PECHO!"

El claro del bosque fue examinado con cautela y precisión, buscando algo que parecía no tener.

Cada pequeña roca, cada árbol y cueva no se zafó de la inspección meticulosa del interesado, quien se sentía atemorizado por su familia de la cual no sabía nada de momento.

¿Y si les había pasado algo?

- Por Dios, si les pasó algo malo, juro que yo mismo me suicido, no, creo que preferiría el tormento que me estancaría irremediablemente en la oscuridad de la "vida muerta".

Su corazón latía a mil por hora, se sentía desfallecer con tan solo pensar así.

- Jajaja… - una risilla provino de unos árboles y arbustos detrás de él, un lago era el lugar exacto de donde se escuchaba, así sin meditar más, Trunks corrió hasta un árbol y se sorprendió al encontrar a su amada, pero no de la forma en que pensaba – Pan… - susurró para sí mismo, quedándose embobado al instante pues Pan se encontraba en la orilla del lago, con nada más y nada menos que un revelador bikini rojo.

Sin tirantes, dejando ver la perfección de sus hombros.

Pequeño, pero resaltando sus curvas peligrosamente.

Y rojo, el color preferido de ella, sin duda mortal ya que le sentaba de maravilla.

- Bueno es hora de conseguir el almuerzo – sin haberse percatado de su "público", Pan se lanzó al lago con una entrada magnífica que dejaría atrás a cualquier nadador olímpico, o al menos eso pareció para Trunks.

La curiosidad de saber que era lo que pasaba por la mente de su mujer, lo empujó hacia la escena, logrando de esa forma ver como las ropas de Pan estaban esparcidas por el césped, dando pie a una idea de la que podría arrepentirse como también podría salir beneficiado.

Y mientras, ella se dedicaba a juguetear con el agua.

Los miles de pececillos la rodeaban para jugar con ella, sin duda los animales siempre son los primeros en sentir el buen humor de las personas y Pan no podía estar de mejor humor.

Burlar a Trunks nunca fue una tarea fácil, pero para su suerte y descontento de él, estaba profundamente dormido, seguro pasaría un tren de carga a su lado y Trunks ni se inmutaría, tan solo seguiría soñando con quien sabe que.

¡Qué hermoso era vivir en las Montañas Paoz!

La apacible atmosfera era ideal para cualquiera, los animalitos te daban la bienvenida, ya sea para vivir contigo… o para que seas su cena (XD), la rivera murmuradora soltaba secreto tras secreto, leyenda tras leyenda, vida tras vida y los cálidos rayos del sol te llenaban de colores, de aromas, de sabores infinitos que descubrirías en el día.

"Este sería el lugar donde podríamos ser felices"

Su vientre se había hecho la parte favorita de su cuerpo. Verse al espejo y pensar que dentro de algunos meses perdería su figura para que un ángel, no, un hermoso milagro, la salvación más hermosa se acomodara en tan pequeño lugar para crecer, para vivir, para ser parte de ella. El agua daba otra sensación mediante el tacto, lo que causó Pan acariciara por enésima vez en el día a su bebé. ¡Que no daría por verlo en ese mismo momento!

"Mi niño, mi guerrero… como anhelo que seas un niño, creo que eso sería lo mejor"

Fantaseaba con la idea de que el fruto de aquella unión consumada por amor en algún tiempo, fuera un niño; soñaba con que se pareciera a su padre, a su abuelo, a su madre, ¡a quién fuera de su familia!, pero, aun quedaba la otra herencia. Aunque no estuviera muy entusiasmada con esa otra idea, al parecer Trunks y su regalo del cielo se parecerían en algo para tener esa "conexión" calmante entre ambos; genética es genética, no hay cambios ni devoluciones.

"Trunks…"

Pensar en más de un solo tema mareaba a cualquiera, pensar en su hijo para luego pasar a recordar esa hermosa y maldita noche que ambos habían protagonizado, esa noche donde comenzó el vicio de estrechar la piel cada noche, lo que provocó que un nuevo miembro en la familia viniera en camino. Aquella vez, la primera de todas… donde la verdad parecía ser la única frase empleada en cada gemido, suspiro, en cada beso…

"Le había propinado una patada con tanta fuerza empleada que había pasado de estar en tierra para flotar al lado de la luna, de aquella luna llena que la llenaba de gozo.

Toda una semana había inquietado a Trunks para que llegara a esto, y ahora, todo sería un momento épico, hermoso, de ensueño.

- Mi primera vez… - se dijo a sí misma en un susurro que pasó totalmente desapercibido por él.

Una mirada llena de furia, amor y pasión eran lo que los ojos de aquel saiyan denotaban con creces. Trunks tenía esa expresión concentrada que hipnotizaba, que llamaba a seguir con la batalla, batalla que no iba a continuar de la forma tradicional.

Lo vio volar para darle alcance, y ella no pudo ni quiso moverse de lo que podría ser el mejor momento de su vida. Intentó ocultar la mirada sonrojada que tenía en la cara para evitar que pensara que era una cría sobre emocionada, mas él no la dejó; le sujetó el mentón y con un suave empujón hacia arriba encajó sus ojos con los suyos. ¿Existiría mejor gesto romántico que ese?

Él movió su cabeza en forma de negación, confundiendo un poco a Pan, pero luego las dudas fueron aclaradas de una manera magistral.

El beso que tanto había esperado que él se animara a darle… era más que eso.

Una fusión de dos corazones expresada en un salvaje beso; paciencia faltaba para explorar con calma cada milímetro de la boca del otro, ambos con cada cosa que los representaba se mantenían firmes, intentando prolongar ese momento hasta el infinito.

Sin embargo, ya todo estaba fuera del control de ambos. Él descendiendo lentamente por el blanquecino cuello, sacando gemidos a penas audibles, y ella enredando sus dedos entre su pelo para luego tirar de ellos, intentando provocar más a Trunks.

Con cada caricia se desataba la nicotina que daría paso a una vida repleta del contacto con la piel del otro".

Recordar cómo se sentía aquella noche la ponía feliz sin duda alguna, pero al mismo tiempo se odiaba por tener esos recuerdos en su interior. Revivir el momento sonaba prometedor… pero ¿a cambio de qué?

Privacidad, orgullo intacto, terquedad absoluta, total control de su vida… ¿de verdad tenía todo eso ahora que Trunks no era parte de su vida?

"No, yo creo que no, sin embargo…"

Pero, un pero siempre para todo.

"Como saber que esta vez me irá bien en lugar de mal… como saber si dejaré de sufrir"

Egoísmo… egoísmo total y descarado era el que Pan tenía bajo su piel en ese momento. No pensaba en Trunks, en Bulma, en el Maestro Roshi, en Oolong, en Puar, en Michael, ¡ni siquiera en su hijo! Tan solo quería ser feliz, creía que si ella era feliz, los demás también lo serían… que gran error.

Sin darse cuenta lastimaría a la ilusionada abuela, al "educado" y alegre Maestro, al amigable crédito, al pequeño peluche volador, al ratón de la Cinderella que trabajaba en el restaurante Frypan, al saiyan que decía no tener nada en un principio y al pequeño bultito de alegría que traía consigo.

Su familia caería en las penumbras por las que ella alguna vez había caminado tiempo atrás.

Reflexionar era una tarea complicada… y no sabía ni por dónde empezar a arreglar las cosas. Desvió por un momento sus pensamientos y se concentró en la pesca para olvidar todo, aunque solo fuera por un micro segundo.

Al ver que los pececillos empezaron a alejarse de ella, nadó hasta la superficie para salir con urgencia a recibir una bocanada de aire y ahí fue cuando se percató de su nuevo público.

- Buenos días Pan – le dijo Trunks, quien tan solo usaba sus bóxers en ese momento y estaba sentado en una roca cerca de la orilla – No crees que es muy temprano para conseguir el almuerzo – la perfecta sonrisa nuevamente se hizo presente.

- Hola – le respondió secamente, como si su presencia fuera de poca importancia.

Intentó mantenerse firme en su lugar, pero sus ojos traviesos se pusieron a ver lo que tenían al frente.

Un pecho bien formado, unos brazos fuertes y cálidos, unas piernas esculpidas detalle a detalle, una cara de galán de cine… y una gran "defensa trasera" que para cualquiera no pasaría desapercibida en una inspección corporal femenina.

Todo su cuerpo le decía a gritos que dejara su orgullo, que se pusiera a ver lo que tenía en frente y lo que necesitaba en ese momento.

"Se ve tan guapo…"

Sacudió su cabeza para sacarse esos pensamientos e ideó otro que era muchísimo mejor, según sus intensiones de tortura.

- No crees que es una indecencia pasear por el bosque en ropa interior – quería picarlo de alguna forma, pero la maldita sonrisa que de Trunks emanaba le decía que había fallado.

- La verdad, tú no eres la más indicada para decirme algo como eso – la miró para indicarle que ella igual se hallaba en "igualdad" de condiciones – Además pensaba meterme a nadar… Gohan me enseñó que el agua de las montañas es muchísimo mejor que la que tenemos en la ciudad.

"¡Cómo es posible que puedas hablar de él!"

Estaba molesta, pero no porque Trunks se metería a nadar en el mismo lago, sino porque hablar de su padre era hablar de ella y hablar de ella y su vida era doloroso; eso lo sabía él, mejor que nadie.

- Hump… haz lo que te venga en gana – su orgullo le mandaba a hablar y dándose la vuelta cerró sus ojos para volver a la profundidad y calma del lago – Por mí puedes hacer lo que quieras, siempre y cuando MI hijo y yo no paguemos los platos rotos – tomando siempre posesión sobre su hijo, Pan se sumergió nuevamente en el lago, cautivando, no, inmovilizando a Trunks… confusión y deseo era lo que sus palabras habían provocado.

"Sin duda aparentas odiarme… pero no tanto como tu quisieras, Pan"

Si ella no le tuviera, aunque sea un mínimo aprecio, no le hubiera dejado quedarse con ella durante una semana completa… que bueno era tener una esperanza, la esperanza de que lo siguiera amando.

- Esta bien… en ese caso, si no te interesa lo que haga… haré lo que quiera y te prometo que nadie saldrá pagando nada – se levantó de la incómoda roca y saltó sin importarle nada más que alcanzar a Pan.

"¡Pero que se cree!... si piensa que lo perdonaré por seguir abriéndome viejas heridas, está muy equivocado"

La belleza marina sin duda era destruida con la cara de amargura y los negros pensamientos de Pan. Que los peces huyeran espantados no era noticia, considerando que un poco más cerca y podían freírse con la energía que la envolvía.

Sin darse cuenta, Pan acumulaba demasiada energía, energía que no pasaría desapercibida por nadie dentro de las montañas.

"¿Hm?"

Sintió algo moverse dentro de ella y cuando menos de lo esperaba.

- AH – soltó de golpe todo el aire que tenía, mientras percibía como un poder aplastante la golpeaba por dentro; su pequeño la estaba hiriendo nuevamente.

Las chispas ahora no le pertenecían a ella, el asombroso resplandor que emanaba de su cuerpo era del pequeño bulito de alegría que cargaba consigo, que la lastimaba, quizás inconscientemente, o bien lo hacía apropósito. No importaban los motivos o las circunstancias, sentir el poder abrasador podía lastimar gravemente, y Pan, tan solo lloraba por el dolor que en su vientre se propagaba. Parecía que el poder quería salir de ella, y nada más contaba.

"¡Por favor, para! ¡Detente bebé!... ¡no podemos morir aquí!"

Morir no era una opción para ella, pero con forme su visión se hacía cada vez más borrosa, solo supo pedir a Kamisama, donde fuera que estuviera ahora, que la ayudara, que no la dejara sola en este momento, que algo o alguien la salvara, que…

No pudo suplicar más… la inconsciencia por fin le había dado alcance.

- No… - su último aliento fue empleado en esa sílaba que nadie podría escuchar.

¿Acaso este era su fin?

¡Acaso su futuro era terminar así!

Tan solo pensó que la vida era injusta, sin embargo, el brillo del sol terminó segándola, a pesar de estar dentro del agua, pudo jurar que ese resplandor era peor que mirar directo a la estrella del sistema solar.

Y cayó, cayó, cayó… mas no llegó al fondo… su salvador la había alcanzado a tiempo.


Su aliento era lo que no sentía, pero si podía sentir el aliento de él.

Cada sentido de su cuerpo, cada cosa adormilada por la falta de aire volvía a la normalidad, de poco en poco, todo volvía a conectarse con el mundo.

Primero volvió a escuchar, y le escuchó gritar a él desesperadamente:

- ¡Pan!, ¡por favor no me hagas esto!

Luego volvió a ella el olfato, ¿eran rosas y la suave hierva lo que sentía?

Si, sin duda las rosas sottomarine y la hierba que cubría la orilla del lago eran lo que percibía. El inconfundible aroma de las más bellas y raras rosas del mundo le ayudaron a recobrar el sentido del tacto. ¿Qué estarían haciendo unas flores submarinas cerca de ella?

No lo sabía y no le importaba, su droga de siempre había regresado, lo sabía, podía sentir la suavidad de sus finos labios sobre su boca haciéndole llegar el aire hasta donde el agua había llegado.

La boca que tenía sobre la suya no solo la llenaba de aire, la llenaba de la más grande nostalgia y el mejor de los sentimientos incomprendidos. Pero si el tacto era peligroso… ¿Qué haría cuando recuperara el sentido del gusto?

Muy tarde para hacerse tal pregunta; ahora saboreaba su boca y labios sin importarle su orgullo, sin importarle más que darle lugar a ese baile frenético de sus lenguas. ¡Qué hermoso y placentero era besar eso a lo que su sangre se había hecho dependiente!

Y por último, la vista volvió, mas no la usó, prefería mantener los ojos cerrados fuertemente mientras provocaba que él se sorprendiera, pero negándole su retirada de lo que a penas iniciaba.

El agua había salido de su interior, el mundo había vuelto a conectarse con ella y los sentimientos, traicioneros como siempre, la llevaban a cometer una locura, locura de la que no se arrepentiría ni hoy, ni mañana, pero tal vez, algún día este beso cobraría factura, tarde o temprano.

- Pan… - se le escuchó gemir a su héroe, ese que sorprendido por su extraño comportamiento luego de recuperar el conocimiento, se dejaba besar desenfrenadamente… soñando con que la utopía no se escapara de sus manos, como ya antes le había pasado.

Había sentido el ki de Pan; elevado, furioso y lleno de poder, pero cuando el abrumador poder de su hijo o hija retumbó con una fuerza totalmente superior a la de ella, supo que su vida corría peligro, que si no llegaba a tiempo podrían morir los miembros de su familia, que podría morirse él si es que algo les pasaba a los dueños de su alma y corazón.

Sin pensarlo dos veces, arrancó las flores que quería llevarle a Pan y salió nadando a su rescate.

"¡Pan! ¡Santo cielo, nuestro hijo tiene más poder del que pensaba!"

Una estimación al poder de Pan, a esa conclusión había llegado Trunks tras ver como ella era derrotada por la mezcla de colores cuando los encontró. Sin embargo, el poder era abominable, aplastante, podría decirse que era como cuando él tenía 7 años, ¡y eso era mucho decir!, el entrenamiento lo había hecho fuerte, pero este pequeño tenía tanta fuerza como para ganarle indiscutiblemente a la madre.

"¡PAN!"

La encontró cayendo a las profundidades y con la velocidad más elevada que el agua le permitía, la alcanzó para sacarla a la superficie.

"¡Por favor, Pan!... ¡Tú eres fuerte! Eres la más fuerte en esta maldita relación… ¡No me dejes!... no me dejen"

Quería llorar, quería derramar unas cuantas lágrimas, pero debía ser fuerte en ese momento, ¡Debía ser valiente y afrontar la realidad!, nada lograría con lamentarse el resto de su vida si ahora no hacía lo correcto.

Al depositarla en la hierba, no tuvo la menor idea de que debía hacer para salvar a Pan, pero actuando por instinto se lanzó a darle respiración de boca a boca mientras le presionaba el pecho, esperando de esa forma despertarla.

Y ahora, después de todo, era él quien necesitaba aire.

Pan pasó de estar tendida en el suelo, a estar besándolo sin ninguna pausa permitida por ella.

¡Qué dulce era el sabor de su boca!

Había extrañado tanto el jugoso sabor de esos labios sonrosados, que no se había percatado que ahora era él quien estaba encima de ella.

- Hm… - se le escuchaba gemir a Pan mientras tironeaba su cabello lila, esperando que sus besos se volvieran algo más que eso.

¿Quería rememorar viejos encuentros? o ¿Deseaba hacer el amor con Trunks?

No le importaba… tan solo sabía que era lo que ambos deseaban.

Con un suave rose en la entrepierna de su amante, consiguió un gruñido de su parte… solamente ella podía provocar tales efectos en él.

Empezaron los besos por el cuello blanquecino… pero no pasaron de eso.

- AH – una corriente eléctrica sacudió el cuerpo de ambos, el poder que tanto miedo provocaba, había soltado su último golpe.

Ella había gritado… y él no pudo evitar espantarse.

"No…"

El desmayo de Pan fue inevitable, pero lo más preocupante no era eso.

"No siento su ki"

Su ki, la prueba clara de que una vida se desarrollaba dentro de ella… había dejado de emanar su poder.


- ¡Por favor Maestro Karin! Necesito unas semillas, ¡aunque sea solo una, por favor! – gritaba su petición, mientras Karin se cubría las orejas intentando no quedarse sordo.

Trunks había acudido al Maestro Karin por una semilla del ermitaño, si existía una medicina mejor que esa no la conocía.

- Muchacho no tienes porque gritarme – le respondió el gato – Lo lamento Trunks, pero como ya te lo dije… las semillas del ermitaño estarán listas dentro de dos semanas.

¡Dos semanas!

- ¡No puedo esperar dos semanas!... por favor Maestro Karin, las necesito ahora o de lo contrario… - le dedicó una mirada a Pan, a su rostro, a su vientre… a su hijo – O de lo contrario ellos morirán.

- ¿Ellos? – preguntó Karin, sin entender muy bien porque ahora era otro el herido a parte de Pan - ¿Acaso no era solo esta jovencita la que estaba herida?

Cerró fuertemente sus ojos… dolía horrores contemplar el poderoso cuerpo de su mujer, pero apenas sentir su ki y no sentir el de su bebé.

- Pan esta embarazada.

- ¡Qué! – Exclamó el maestro mientras se acercaba para intentar percibir el ki del nuevo individuo – Ahora explícame con calma que fue lo que pasó.

- Pan y yo estábamos peleados… - comenzó por su huida y su reencuentro – Cuando los encontré, pude ver como el ki de mi hijo superaba con creces a Pan, la verdad me asustó ver tanto poder reunido en tan pequeño individuo. Al día siguiente, encontré a Pan dentro de un lago algo lejano a la casa; yo… no creí que pasaría nada malo, así que me desvestí hasta quedarme solo como me ve ahora – él en bóxers, ella en traje de baño – Me metí al lago junto con Pan, pero cuando me separé de ella, pude sentir que el ki de mi hijo era más fuerte que cuando los encontré… me dio un miedo espantoso… Maestro le juro que si Pan no entrenara como lo hace, ahora ambos estarían muertos. La saqué del lago, le di respiración de boca a boca… nuestros besos empezaron a ser más que eso y cuando la besé en el cuello… sentí que una corriente eléctrica envolvía el cuerpo de Pan. Después ella gritó, quedó inconsciente… y yo quedé petrificado al no sentir la presencia de mi hijo…

Que historia más triste era la que Trunks le contaba a Karin. Amor, deseo, pena, llanto… la novela más triste que alguna vez podría ser escrita X(.

- …

Karin no daba crédito a la historia de Trunks… ¿era posible que un "recién nacido" superara los poderes de una guerrera como ella?

- Por favor Maestro… - le rogó nuevamente mientras veía como Karin posaba su pata sobre el vientre de Pan.

- Mmmm… - hizo un mohín mientras le sonreía a Trunks, ahora entendía todo – No será necesario que te dé una semilla del ermitaño.

- ¿Qué? – preguntó confundido, ¡su familia corría grave peligro!

- Trunks, no debes dejar que tus emociones nublen tu mente – dijo Karin para luego proseguir con su explicación – Mira muchacho, has venido todo el camino preocupado por tu familia… tus sentimientos de preocupación y tristeza te impidieron prestar atención a lo que te rodeaba… – más confusión con las palabras de Karin – Tu hijo está bien… es solo que se encuentra muy débil como para sentir su presencia normalmente.

Se sintió aliviado al escuchar al Maestro, pero… ¿Por qué no podía sentir él el ki de su hijo?

- Entonces… si mi hijo se encuentra bien… ¿Por qué no puedo yo sentir su ki?

- Bueno… eso quizás es debido a que eres su padre - explicaba el gato mientras levantaba su pata e iba en dirección hacía una vasija en el piso – Verás Trunks… yo puedo sentir el ki de tu hijo, pero es muy borroso como para leerlo a la perfección. Yo creo que tú no puedes sentirlo porque Pan está débil; al estar conectado con su madre, no solo corporalmente, sino espiritualmente hablando, tu hijo comparte todo con ella y el entorno que le rodea ¿entiendes?

- No mucho, la verdad… ¿me está queriendo decir que si Pan se siente triste él o ella también? – preguntó Trunks intentando asimilar la información obtenida.

- No realmente… lo que te digo es que tanto Pan como tu hijo se necesitan mutuamente… esta dependencia debe tener algo que ver con los saiyans. Sin embargo, la pequeña parte humana de este pequeño, debe de estar provocando estas descargas de energía. Lo más probable es que él o ella desee algo y Pan se lo esté negando, o viceversa… ambos deben estar de acuerdo con lo que sienten y requieren durante estos nueve meses, en resumen… uno de ellos esta reprimiendo sus deseos.

Karin había explicado con gran sabiduría la conexión que Madre e hijo tenían en ese momento, era como el cuerpo humano, si el corazón deja de latir los demás órganos igual, si el cerebro deja de funcionar los demás órganos también… si Pan dejaba de mirar su hijo también, pero… si Pan dejaba que el amor no saliera de su corazón ¿su hijo también?

- Entonces… ¿Cuándo cree que volveré a sentir la presencia de mi hijo? – la calma había regresado a su ser, pero ver lastimada a Pan no lo ayudaba demasiado.

- Bien… primero deben curarse y recuperar sus energías… - el longevo gato había abandonado la vasija para sacar de ella unas hojas bastante peculiares – Lo único que necesitarás para que todo transcurra con calma y sin dolor serán estas hojas.

Una bolsita color café, contenía las hojas, las cuales fueron arrojadas por el Maestro para que Trunks las atrapara.

- ¿Y estas hojas sanarán a ambos? – preguntó casi incrédulo por el poder curativo de esas hojas.

- Dáselas a tomar en un mate, utilízalas con las heridas que tenga en su cuerpo… encontrarás un sinfín de usos para esas hojas y al cabo de unos días te aseguro que estarán bien – Karin se volteó escaleras abajo y empezó a desaparecer de la vista de Trunks – El ki de tu hijo o hija se sentirá cuando Pan recupere las fuerzas… recuerda que la energía de ella se divide en dos por el momento y que no es recomendable que la gaste… ten cuidado con ellos Trunks.

Y así desapareció de la vista el Maestro Karin.

Una mirada fue dedicada nuevamente a su amada. Como la amaba… y como amaba al fruto de su unión.

- Gracias Maestro Karin – agradeció la ayuda y explicaciones brindadas para luego salir volando lo más rápido posible a las Montañas Paoz, era mejor darle el gusto de estar allí a Pan por el momento.


- Alguna vez te has sentido sola, Pan – le preguntó él. ¡Pero qué reconfortante era escuchar su voz después de tanto tiempo!

- Si… pero me sentí más sola cuando Trunks me dijo que ya no me amaba – Desahogarse con él era un alivio que la llenaba de dicha y de paz… se notaba cuanto amor y confianza ciega le tenía su padre.

Gohan…

Estaba hablando con su padre; no sabía si era un sueño, si estaba en el otro mundo o si él estaba en la Tierra, tan solo sabía que estaba a su lado… como siempre había querido.

- Pan… ¿Por qué crees que lo hizo? – le acariciaba su cabello con toda la dulzura con la que siempre había soñado, hacía se sentía tener a un padre a tu lado.

- No lo sé… pero… creo que no midió sus actos cuando lo hizo – se tocó su vientre, lo acarició y se dio el lujo de sentir la energía de su hijo.

Ambos sentados en una escena totalmente blanca. Él detrás de ella y ella sobre su regazo, que hermoso era ver a padre e hija hablando tan apaciblemente.

Gohan imitó a su hija y puso su mano sobre su vientre… un nieto… ¿acaso se habría imaginado él que tendría un nieto?

Muchas veces lo había intentando, y todas lo llenaban de la más grande e incomprendida alegría que alguien pudiera sentir por este tipo de acontecimientos.

- Hija, debes entender que hay quienes sufren más… cuando lo pierden todo.

Un mueca salió del rostro de Pan… ¿Trunks había perdido todo?

- Papá no te entiendo… Trunks tiene todo, ¿Por qué dices que lo perdió?

Una risita por lo bajo fue la introducción de este guerrero. Qué pena daba no estar con ella en esos duros momentos.

- Pan… tú tuviste a Videl durante nueve años de tu vida y aunque no me tuviste a mí, estudiaste, entrenaste y jugaste como una niña normal; en cambio Trunks… él no conoció a su padre hasta que viajó al pasado a sus 17 años, y durante esos 17 años el no pudo hacer todo lo que tú hiciste… entrenar, entrenar y entrenar, esa era la rutina de Trunks. Dime mi niña… si vieras muerto a tu mejor amigo, a quien alguna vez consideraste un padre… ¿No te sentirías culpable por no impedir su muerte? ¿No pensarías que si hubieras llegado a tiempo ahora él no estaría muerto?... ¿No te culparías el resto de tu vida por no cumplir una promesa?... ¿No te sentirías mal por ver en otra persona a tu mejor amigo?

Que preguntas más profundas y un tanto difíciles le había hecho su padre. ¿Trunks se sentiría así? ¿Por qué no se lo había dicho?

- Papá… ¿Trunks sigue herido por tu muerte? – una lágrima se derramó al hacer esta pregunta, si la respuesta era si… que estúpida había sido al no pensar que Trunks podía estar sufriendo más esta situación que ella.

- … - las palabras no fueron necesarias. La sonrisa de Son Gohan la hacía arder de culpa ahora.

- Oh papá – se abrazó fuertemente a su padre y ahí descubrió la verdad… que su soledad era más comprendida de lo que pensaba – Papá… debí escuchar primero a Trunks… debí dejar de hacerme la víctima y preguntarle a él si quería desahogarse conmigo como yo lo hice con él… ¡DEBÍ SER LA COMPAÑERA QUE ÉL NECESITABA! No la cobarde que huyó en lugar de enfrentar la realidad.

Darse cuenta de que con sus lloriqueos, penas y gritos, le había amargado tanto a su amado, provocaba que las malditas lágrimas salieran de nuevo. Siempre sentimental, siempre llorando… ella era la débil y Trunks el fuerte en esa hermosa, triste y magnífica relación.

- Pan… ahora entiendes porque te hizo ese daño innecesario. Lo hizo por amor, para que tú no sufrieras más por mí… y para que no sufrieras también por él – las palabras que expresan cariño no significaban nada al lado de los actos – Mi niña tienes que hacer lo correcto.

- Si papá, pero ¿cómo lo arreglo? ¿Cómo comienzo para que volvamos a ser felices? – lo miró a los ojos y continuó llorando. Si él hubiera estado a su lado durante su niñez, cuantas lágrimas se habría ahorrado.

- Tan solo despierta Pan, despierta y todo comenzará…

- ¿Qué? – le preguntó confusa. ¿Qué le quería decir su padre con que despertara?

- Despierta Pan, despierta… y no olvides que te quiero…

La perfecta visión de su padre se desvaneció, por fin había despertado.

- Pan, por favor despierta… por favor despierta – acaso le estaba escuchando bien… Trunks estaba llorando.

¿Por qué estaría llorando? ¿Qué habría pasado?

- Ya han pasado 5 días desde el accidente… por favor despierta, despierta y mátame a gritos, mátame a golpes ¡mátame con tu fría indiferencia! Cualquier cosa es mejor que verte tendida en cama.

¡¿Tendida en cama?

"Estoy herida acaso"

Intentó moverse y no sintió dolor alguno, pero recordó el lago, la falta de aire, el beso, las caricias, la descarga eléctrica y a Trunks con una cara totalmente espantada.

Ahora sabía porque él lloraba. Mas quería frenar ese llanto innecesario… ya no sería justo hacerle llorar a ese saiyan después de saber que él la amaba más que su vida misma, más que a su propia felicidad incluso.

Batalló para entreabrir sus ojos y con el máximo volumen que sus labios le permitieron:

- Aun después de todo… quieres que te siga lastimando – lloraba emocionada, ¡Cuánto había extraño esa clase de llanto! Y usarlo para expresarle amor a ese hombre no podía ser mejor.

Trunks se sorprendió. Mas con la sonrisa en el rostro sostuvo la mano de ella y le dijo:

- Con tal de vivir eternamente a tu lado… soy capaz de soportar los más fieros y mortíferos golpes que tú o alguien más sean capaces de darme – estar con ella era tenerlo todo, no importaba que tuviera que enfrentarse a la muerte todos los días para volverla a ver… él así lo haría y por su amor saldría vencedor.

- Trunks… lo siento tanto, debí haber pensado antes que tu también podrías estar sufriendo – quería disculparse, quería que él supiera que lo sabía, sabía que él también había llorado.

Con la mirada más abrillantada que él podía regalarle a ella, le limpió las lágrimas del rostro y dijo la última palabra para sanar ambos corazones.

- No me importa seguir sufriendo… - le acarició la mejilla dulcemente y mientras acercaba su rostro al de ella – Si te tengo eternamente a mi lado… Te amo Son Pan Satán.

Continuaron llorando, pero ella le dijo a él lo que por más de dos semanas se había muerto por gritar.

- Y yo a ti, Trunks Vegeta Brief.

Y el beso, ese hermoso y romántico beso de novela no pudo faltar. El amor los había unido de nuevo… los dos únicos saiyans, los dos únicos verdaderos amantes…


¡Por fin el día había llegado!

La boda ya se estaba celebrando.

El Maestro Roshi iba vestido con un traje negro y muy formal. Había entregado a Pan en el altar.

Bulma se había salido con su capricho y encontró el vestido que tanto soñaba. Qué pena que la seda se estuviera arruinando con sus lágrimas eufóricas.

Oolong y Puar, un traje negro para el cerdito y una corbatita roja para el peluchín. Uno sonriendo y el otro levantando la cola del vestido y llorando al mismo tiempo.

Michael estaba al lado de Trunks mientras le entregaba el anillo. El flamante padrino de bodas no podía creer que su "hermanita" se estuviera casando.

- Acepto - fue lo último que dijo la novia para que luego el más dulce beso marcara y diera inicio a esa unión.

Una familia se formaba ese día.

Un esposo, una esposa y un hijo, fruto de tan maravillosa aventura.


3 FIN 3


Nota final de Saiyan Girl Heart:

Querids lectors.

No sé cómo expresarles mi gratitud y entusiasmo para con ustedes.

Este es el final de la historia que me vio nacer. "Somos Únicos" termina así (no me maten si no era lo que esperaban, después de analizarlo mejor, si falta algo lo arreglaré, pero creo que es un gran final).

No fue fácil llegar hasta este tan esperado final.

Debo admitir que la inspiración no me persiguió por varios días y sinceramente no tenía ni idea de que final darle.

Al principio quería que la necesidad de "estrechar la piel" cada noche fuera el desencadenante para que ambos no lo soportaran y terminaran haciendo el amor. Pero luego me di cuenta de que una pelea verbal continuada por la confesión de sus verdaderos sentimientos sería mejor; y en eso me doy cuenta de que la raíz de todos los problemas era Gohan (?), por lo que decidí que fuera él quien solucionara todo.

Gohan ayudó a que Trunks dejara de sentirse culpable por medio de Bulma (?) y las últimas palabras de aliento que le dedicó.

Y por último le ayudó a su hija a abrir sus ojos; le ayudo a ver que ella no era la única que podía sentirse mal. =)

Quería realizar un fic diferente a los que existen en FF. Y creo que lo logré. Los Mirai Trunks x Mirai Pan no son muy bien conocidos, pero ahora que saben que "los números no mienten" con respecto al nacimiento de Mirai Pan; espero ver de ahora en adelante algunos fics de esta "nueva" pareja (si les llega la inspiración, hagan uno, pero que no sea mejor al mío XD)

Cada capítulo lo hice apegándome lo más posible a la historia original de Dragon Ball, pero creo que le puse mucho drama y cursilerías (las cuales son parte irremediable de mi vida), aun así espero les haya gustado y me hayan sabido comprender.

El "primer" fic siempre es difícil y cuando se comienza en este mundo de ensueño (FF.) una siente dudas gigantescas sobre si su "arte" le agradará a los demás, si será de la preferencia del público, si formará parte de los fics favoritos de alguna fanficker.

Creo que a lo largo de este año he conocido y hecho mis amigas a muchas lectoras y escritoras que llegarán muy lejos en cuanto a la "título en Fanfiction" que todas deseamos tener. Díganme… ¿existe persona alguna a la que no le guste ser apreciada y reconocida?

En fin…

Quiero decirles que mi llanto es incontrolable. Mi primer fic terminado es esta bella historia con 114 reviews hasta el momento, si este es el resultado que obtengo a tan escasos 17 capítulos, ¡no sé si tendré tiempo para leer los comentarios que espero tener con mi próxima historia!

Un adelanto…

Trunks y Goten deciden irse a unas largas vacaciones y por obra del destino (o más bien obra de dos ciertas jovencitas) Pan y Bra se van con ellos de polizontes. Durante este largo viaje pasarán un sinfín de aventuras que culminarán con la relación de…

Ahí lo dejo… si quieren saber cuál de las parejas saldrá triunfando con su amor… NO DEJEN DE SINTONIZAR A ESTA ESCRITORA QUE AHORA ESTA DE VACACIONES XD.

Sobre mis otras cuentas además de FF.

Bueno en publique cierta imagen que edité en mi rato de insomnio XD. Aun estoy batallando para decidir si Trunks y Pan tendrían un hijo o una hija.

Unas de ustedes dicen que es UNA saiyan fuerte y hermosa que sabe lo que quiere… a su familia unida… Una lectora eso lo dijiste tu, no yo n.n

Otras están del lado, es UN saiyan fuerte, guapo y totalmente igual de talentoso que su padre y abuelo (eso me llegó en un PM de una fan cuyo nombre me pidió no dijera en público XD) linda eres un amor.

Bueno, tendré tiempo para pensar en cual sería mejor XD.

Y para finalizar este pequeño espacio de agradecimientos…

¡Gracias Ricardo Arjona, por darme inspiración! XD (jeje… no paré de escucharlo para crear varios de los caps.)

¡Gracias Schala S! ¡Gracias por ayudarme a dar mis primeros pasos, Maestra!

Tú sabes lo importante que eres para mi querida Maestra. Sin tu ayuda… Somos Únicos jamás habrá llegado a ser un éxito en la "pantalla chica", al ser mi primer fic lo considero un gran logro, pero a la vez un humilde y pequeño comienzo que llegará a ser algo grande.

En fin… muchas gracias, por todo. Por evaluarme, por recomendarme y por ser tan buena amiga… la primera que tuve en este mundo fanficker T.T =)

¡Gracias Camila, por ser mi fuente de desahogo! XD (Aléjate de mí… sin esa canción no se que hubiera hecho en el capítulo 12)

¡Gracias Greida! ¡Gracias por ser mi gran amiga!

Amiga, tenemos tanto en común como flores tiene un prado XD. Gracias a ti, pude sacar varias ideas fantásticas, eso sin mencionar que corregí todos los capítulos enteritos. Ahora lo único que me faltaría sería arreglar el lemon… pero eso lo haré con calma.

Muchas gracias por la crítica, debo admitir que no me gusta, pero sirve de mucho.

Cuídate, y no olvides que aquí tienes una amiga para siempre T.T =) ¡Que te vaya bien con tu finalización de estudios secundarios!

¡Gracias Reik, que haría sin "Noviembre sin ti"! (inspiración, inspiración… encontré mucha en esta romántica y triste canción)

¡Gracias Apai! ¡Gracias Apailana! ¡Gracias por ser la amiga que desearía tener entre mis brazos para darle el más grande los abrazos!

Los PM, los reviews, los consejos y tu fantástico entusiasmo me ayudaron mucho a lo largo de este fic.

A penas nos conocemos, pero estoy segura de que el tiempo no importa… ¡ERES MI MEJOR AMIGA EN FF!

Sabes que los planes para el futuro acaban de iniciar y por supuesto tú no te perderás los adelantos que siempre te daré. Te quiero mucho amiga… sin ti creo que me hubiera desmoronado por el periodo de malos comentarios y el rompimiento que me persiguió durante meses.

¡Eres parte indispensable para Saiyan Girl Heart!, esta saiyan necesita su "grupo Z", y ahora comienza contigo para formarlo (¡pido ser la Goku del grupo! XD).

Te quiero amiga… no lo olvides. Te leo luego por los PM.

¡Gracias al sol, la luna, las estrellas y Vegetasei por iluminarme! (Vegetasei… de donde viene esta saiyan XD)

¡Gracias Ken Trunks!

Sin ti seguiría llorando la partida de mi novio…

Pero tus reviews y PM me devolvieron la alegría durante ese tiempo de amargura.

Te juro que nunca te olvidaré amiga mía… eres desde antes una de mis favoritas, bien lo sabes.

Nos vemos amiga T.K.M.

¡Gracias Una lectora!

Gracias por defenderme, por estar a mi lado… ¡POR SER UNA VERDADERA AMIGA! Como las pocas verdaderas que existen en el mundo.

No olvides que siempre te tendré en el corazón. T.K.M.

¡Gracias a tods mis fieles lectors!

Sin ustedes Saiyan Girl Heart no estaría rindiendo este sentido homenaje a quienes la ayudaron en este largo camino.

Lamento no poder agradecerles nombre por nombre, pero es que son tantas las que dejan y no dejan reviews que nunca terminaría de llorar. Juro que las recordaré a todas eternamente y jamás dejaré de llorar al leer un review suyo.

Gracias T.T =)

¡Gracias a mi mejor amigo! ¡El dolor tal vez te impidió dejar reviews, pero sé que lees mi historia desde tan lejos!

Te extraño tanto… pero pronto nos veremos, eso te lo juro.

Te quiero más de lo que recuerdas… esperaré verte feliz amigo.

Adiós corazón T.T

Por último… solo faltas tú…

¡Gracias Mirai Trunks! ¡Gracias por ser el protagonista de la primera historia de esta autora!

Eres uno de mis saiyans favoritos y juro que te amo XD

Hasta otra ocasión =)

¡Gracias Mirai Pan! ¡Gracias y perdón por hacerte sufrir!

Crearte fue totalmente nuevo para mí… sin embargo, creo que ambas llegamos a ser muy parecidas, te tengo en alta estima.

Hasta la próxima =)

Este fue el homenaje a las personas que ayudaron a que esta historia llegara a su final.

Prometo regresar lo más pronto posible.

Prometo no dejar de ser la fanficker que ustedes aman y conocieron.

Los quiero.


Saiyan Girl Heart


(Ending 2 de Dragon Ball Z – Saga Majin Boo)

Me encantaría que la escuchen… me parece que la letra dice todo para este final.