Fic

Historias de Albert y Candy

Presenta

Mi hija

Por Mayra Exitosa

En el departamento de Candy y Paty, la castaña de lentes se daba cuenta que faltaban algunas cosas en la despensa, por lo que pensaba salir de compras, vio que el novio de Candy estaba fuera del edificio y esta temía que estuviera vigilando como siempre a Candy, así que se iba por un costado para evitar encontrarse con él. Esperaba que Candy no tardada mucho, así que iba a evitarlo pues sería lo mejor, vivía vigilándola celoso de que tuviera otros amigos, era muy desagradable Richard estaba en el grado de la locura, con esos celos enfermizos. Así que escondida se notaba misteriosa para los ojos de un joven que estaba esperando su luz en el semáforo, este al ver como ella salía temerosa, se detuvo en un costado para ayudarla.

- ¿se encuentra usted bien? Por la pregunta inesperada ella se asusto y temblorosa por toparse con un hombre de frente casi se cae de la impresión, a lo que el joven la toma ajustándola para que no cayera, ella se queda impactada, sintiendo el cuerpo de ese hombre pegado al suyo. - ¡por dios! - Tranquila, ese es mi auto, vine a ayudarte, noté que te escondías y… - ¿ayudarme? -¿alguien te está molestando? - ¿a mí? - salías a escondidas y… pensé. - ¡ah! ¡fue por eso!

Lo cierto es que Paty no se había soltado de él, cuando se iba a caer, Stear la ajustó de su cintura y ella se aferró a él cuando comenzó a hablar, mutuamente se estrecharon de sus cuerpos, en unos instantes ambos se vieron muy cercanos sin medir que estaban juntos en la acera de la calle, perdieron el hilo de la conversación y ninguno de los dos decía nada. Ante quienes los observaban parecían una pareja de novios, pero que ella estuviera tan pegada a su cuerpo, llamaba la atención, así que cuando por fin se dieron cuenta ambos se ruborizaron y se soltaron nerviosos. – Lo siento, estaba saliendo de compras. - ¿puedo acompañarte? -¿a mí? ¿Por qué? - me detuve al verte salir por ese callejón, pensé que alguien te había lastimado. - ¡oh no! estaba saliendo por ese lugar, debido a un hombre que esta al frente y vigila la entrada así que… - No estás sola, déjame llevarte y correré a ese tipo que te molesta. - ¿a mí? ¿en serio?

Paty estaba en shock, ese hombre la estaba protegiendo, era muy alto, atractivo y la miraba con preocupación, era la primera vez que alguien hacia eso por ella, así que este tomaba su brazo, subiéndola al auto para llevarla de compras, mientras Paty sabía que era un desconocido, pero muy atractivo y la creía bonita para que la molestaran a ella, aunque no aclaraba que era a su amiga a quien ese hombre estaba esperando, así que se dejaba llevar en el auto de manera autómata, porque un hombre atractivo como él la creyera en problemas y se molestara en acompañarla, se sentía en las nubes, independiente si eso le hacia a todas las chicas, ella tenía en su bolso un tubo de gas pimienta y él manejaba sonriendo con su mirada fija en donde dar giro para el supermercado.

- ¡es ahí! Dijo Paty nerviosa, porque pensaba que si bajaba se iría y ya no lo volvería a ver. Más Stear estaba avergonzado sin poder mediar la situación, pues la había abrazado tanto tiempo, con su pierna metida entre las de ella, sus pechos enormes en su cuerpo, lo habían puesto en una situación jamás sentida por él, así que temía que pensara que quería aprovecharse y deseaba mostrarle que era un caballero, solo que su entrepierna no hacia caso, pues su mente recordaba sus abultados pechos sintiendo como se rosaban con él y lo tenía alterado, buscaba la carpeta de plástico que estaba en la guantera y la colocaba encima de su regazo, pero temía que se le resbalara, así que notaba que ella no quitaba su mirada de sus ojos y le hacía conversación para que no observara que se encontraba alterado por su blusa untada en sus montículos evidentemente despiertos. Stear se había presentado durante el camino, ella le respondía igual con su nombre, su edad y que no tenía compromiso, tal como él se lo había mencionado, incluso que no era de muchas amigas y que se la pasaban la mayor parte del día encerrados, uno en su casa y otro en su taller.

- ¿te gustaría que te espere o te acompañe? - ¿a mí? ¿tu? ¿quieres ir conmigo? - ¡si! ¡si! ¡si! – Me encantaría que me acompañes. Dijo la joven, apenas termino de decirlo se ruborizaba cerrando los ojos y eso ante él era tan inesperado, por lo que al bajar se acomodaba el pantalón una y otra vez, sintiendo el ajuste en la entre pierna antes de abrir la puerta y ayudarla a bajar, más ella se tomaba del brazo y le sonreía, dejando que ahora este rosara con su seno por un costado, haciendo que se sintiera el movimiento suave del vaivén, mientras ella caminaba emocionada sin soltarlo.

- ¿me acompañaras a mi departamento? El estaba que tragaba saliva, pues si solo con rosar su brazo estaba alterado se imaginaba ahora si iba con ella a su departamento, sería algo atrevido, más no podía negarse, trataba de sonar caballeroso, pero su voz salía un poco ronca y temía que se diera cuenta de que lo estaba poniendo a tono. - Si ese hombre te sigue esperando, lo mejor es que vaya contigo ¿te parece bien? - Me encanta la idea, te hare algo delicioso.

Paty estaba sumergida en sus pensamientos, así que quien tomaba el carrito, era Stear y ella no lo soltaba haciendo señas de lo que debía tomar y poner el cochecito mientras caminaban como una pareja de mucho tiempo. Para él era emocionante escuchar que le haría algo delicioso, sospechaba que debía ser algo de comer, pero su mente estaba traicionándolo, pues lo que él tenía en mente rallaba en otra dirección, más ella era una chica tímida, pero desde que la había ayudado no lo soltaba y ese tipo debía tenerla temerosa, lo más seguro es que debía estar notando lo bien proporcionada que era ella y por eso la molestaba, pero él la acompañaría y si ese tipo seguía ahí, se daría cuenta que no estaba sola y que no debía tener miedo, pues la ayudaría a que se sintiera segura, solo que su brazo continuaba sintiendo uno de sus pechos rosando en cada paso que daba, mientras ella se ajustaba a este temerosa de que alguien la molestara, no podía verse mal alejándose, si ella deseaba seguir ajustando su brazo, por el no había problema, era mucho mejor así, para que no se diera cuenta como lo estaba descolocando.

Paty por fin lo soltaba un poco, diciéndole que cuidara el carrito para tomar las frutas y verduras, estaba tan ansiosa de que un hombre la ayudara pensándola asediada y molestada por Richard, ese tonto novio de Candy le estaba ayudando a tener un chico guapo cuidando de ella, así que no lo dejaría escapar, se llamaba Alistar Cornwall y se notaba muy caballeroso, no le importaba que ella lo tomara del brazo, estaba tan duro, su pecho bien marcado, lo sintió a través de su pecho y ella tan voluminosa, al parecer eso no le molestaba, se sentía animada y segura, pues él solo la miraba a su rostro cada que giraba a buscarlo. Tal vez si lo invitaba a comer, podía conocerlo mejor, tenía un auto costoso, un taller en el que pasaba mucho tiempo, así que lo mejor era aprovechar que pensaba que la estaban molestando para que no se fuera sin pedirle su número de teléfono y era tan guapo que parecía mentira que la viera de esa manera tan insistente, con esa sonrisa tan linda, se veía tan amable.

- Stear ¿te gustan los pasteles? - ¡me fascinan! Respondía sin pensar, dirigiéndose a sus bustos, que mostraban a través de esa blusa sus botones bien despiertos, más ella tomaba frutillas para poner a un pastel, pensando que podía entretenerlo en el departamento para que esperara a que se cocinara un pan y decorarlo, así lo haría estar mucho tiempo con ella, Candy llegaba muy tarde y en ocasiones hasta muy noche con tal de no toparse con Richard, debía estar escondiéndose, pero si estaba en el departamento… le diría que Stear podía ayudarlas a que se fuera Richard para siempre. De pronto sintió una inseguridad si a Stear ¿le gustaría Candy? Pues si la conociera quizás ya no la viera como lo hace, era más bonita, tenia sus ojos verdes y sin lentes, aunque giraba a verlo y este le cuestionaba - ¿dijiste pasteles? - Si, quieres que lo haga ¿con fresas o chocolate? Me salen muy bien los pasteles, si deseas comer uno, podrías degustar ambos. - ¡si!

Stear quería degustar ambos senos, mientras ella después de tomar las fresas tomaba por ir por más chocolate para derretir y embetunar. Stear trataba de recomponerse, estaba mezclando las conversaciones y ella se refería al pastel, ya no podía continuar así, estaba comportándose como un depravado, pero como lo evitaba si cada que se movía sus senos bailaban y mostraban que no traía puesto el sostén. Tal vez no usaba nada comúnmente o no le quedaban porque estaban enormes esos senos redondos.

Paty pagaba sin soltarse del brazo de Stear, este procuraba poner su mano para que el cajero no la viera, pues ella no se daba cuenta de que sus pechos estaban llamando la atención, tal vez por eso ese loco estaba esperando la oportunidad de violarla, el debía comportarse como un caballero, tomaba las bolsas y ella se tomaba de su brazo ajustándose de nuevo, esta vez del otro lado y era completamente similares, podía ser que la otra rosara un poco más o ella iba más ajustada, o tal vez era de menor volumen, aunque se veían del mismo tamaño en proporción.

- Te has quedado muy serio, tal vez te presione al invitarte a esperar a que cocine pasteles, no quería obligarte… - No, para nada, no tengo nada que hacer, estoy libre y me encantaría degustarlos y… ¿son del mismo tamaño? Paty se quedaba pensando y recordó que pidió de fresas y chocolate y ella respondió, - tendremos que hacer uno y luego el otro porque el molde para hornear es solo uno. - ¡si! primero uno y luego el otro, entendido.

Continuara…


Gracias por comentar cada capitulo de esta y todas las demás historias, espero recuerden que esta esta ligada a las otras portadas, eso lo pueden descubrir en la serie Papacitos de Lulú Mtz, donde esta historia tiene de portada a Albert, otra de Stear, de Niel, de Archie y Terry, donde las cinco están enlazadas de alguna manera, siendo que notaran al leerlas como cada una tiene algo de las demás, para leer la secuencia es la historia comienza con

Mi hija ( Albert) , Mi hijo (Archie) ¿Dónde está el bebe? ( Terry) Súper Papá ( Stear) y por último Hijo de Tigre ( Niel)

los cinco de alguna manera contaran como se convierten cada uno en padre y son excepcionales, cada historia, lleva algo de otra, por eso hay que hacer la secuencia y si, estan un poco elevadas de tono, tratando de respetar el contenido para mayores de edad.

Muchas gracias por comentarla y ponerla como su favorita, agradeciendo la imagen de Lulú Mtz que nos hace el favor de prestar sus diseños para crear algo nuevo.

También darles las gracias por respetar los escritos de mi autoría por no copiarlos ni adaptarlos en otras plataformas, ni leerlos en audios no autorizados.

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa